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Leave everything behind if you want to survive

Chapter 3

Notes:

... Se que no he actualizado desde el 24 de febrero y lamento demasiado la espera, la verdad es que tenía bloqueo de autor y combinado con los deberes de la vida real se me dificualtaba un poco más.

Pero aquí les dejo la continuación de este lindo fanfic, al final decidí hacer un cambio "brusco" ya que no estaba en mis planes desde que se planteo el fanfic pero creo que mejoro para bien.

(See the end of the chapter for more notes.)

Chapter Text

Se despierta asustado, con el corazón bombeando con fuerza que amenaza con romper sus costillas y el olor a azufre invadiendo su nariz: mira a su alrededor y se percata que está en su habitación, no está en aquella mina, no hay gritos, no hay ríos de lava o un sable azul.

Se deja caer en la cama mientras ve el techo, ya lleva varias semanas repitiendo la misma pesadilla; es confusa y de cierta manera real, un paisaje volcánico y un aura pesado es todo lo que ha podido rescatar, todos los demás detalles se escapan como si fuera agua entre sus dedos. Quiere saber qué significa ¿una premonición? ¿Una memoria olvidada? ¿Una advertencia? ¿O simplemente la preocupación de los rumores que había escuchado?

Gira su rostro y se topa con el pequeño muñeco de tela que le regresa la mirada en aquellos ojos de botón para buscar respuesta, suspira al ver que solo cae en el escritorio con un sonido sordo y el joven solo suelta un bufido.

“Tal vez sean los nervios.” Se dice Obi-Wan mientras se talla el rostro. “Has pasado demasiado tiempo solo como para recordar relacionarte con personas de tu edad.”

Es la única explicación que tiene y se convence que es solo eso, ha pasado un año desde la llegada del planeta y solo unos meses desde que había recibido educación en un salón de clases, así que no era de extrañar que pasar tiempo con personas de su edad no le causara un ligero ataque de ansiedad.

“Vamos Obi-Wan, no eres un bebé. ” Se repite. “Has pasado cosas peores y no puedes dejar que tus compañeros te den miedo después de casi dos meses.”

Una queja sale de sus labios mientras se restriega la cara, se siente patético al sentir la necesidad de quedarse en casa, como si algo lo obligara a quedarse ahí. ¿Y si trata de convencer al resto que está enfermo? Bufa nuevamente mientras se acurruca en su cama por aquel pensamiento, Owen sería el primero en darse cuenta de la farsa y de paso lo castigaría con ayudarle a reparar una de las viejas máquinas que ya estaban dando sus últimos suspiros.

Pero el hilo de sus pensamientos se ve interrumpido de golpe al salir de su cama al sentir un ligero temblor en la vivienda a causa de un arma de alto calibre; corre hacia el resto de los miembros de la familia que se ha reunido en la pequeña sala donde los adultos traen consigo un arma en mano.

“¡Beru, esconde a Ben!” Le grita la matriarca al ver al más joven.

Pero como si eso fuera la señal los intrusos ingresan a la vivienda a la fuerza y los primeros invasores caen al suelo al ser disparados por el matrimonio dando inicio al caos; hay una lluvia de disparos por ambos lados y muertos por doquier dándose cuenta que los atacantes son Moradores de Arena.

Se abren paso hacia la salida pero apenas logran salir la familia ve con horror que hay varios de ellos rodeandolos y muchos de sus vecinos siendo víctimas de aquellas criaturas; corren hacia uno de los deslizadores pero Obi-wan ve con horror como uno de ellos se lleva a Shmi sometida, así que trata de alcanzarla pero siente un golpe que lo lanza lejos.

Aturdido trata de utilizar la fuerza para evitar la huida pero solo hace que uno de los moradores pierda el control de su deslizador caiga de este pero  no logra evitar el rapto de la castaña junto con otras personas, así que a tropezones se levanta y corre detrás de ellos para alcanzarlos antes de caer a causa del esfuerzo y ver como aquellas figuras desaparecen entre el paisaje oscuro.

Siente que alguien lo abraza por detrás y el pelirrojo solo puede llorar mientras estira su mano hacia donde habían desaparecido, a lo lejos se escucha varias personas gritando órdenes y el rugido de los deslizadores.

“Beru protege a Ben.” Le ordena Owen a su esposa antes de girarse al resto de los granjeros mientras toma su deslizador y su arma. “¡Andando!”

El resto de hombres lo siguen para alcanzar a los atacantes mientras que el resto se encarga de curar a los heridos o en el peor de los casos cubriendo a los difuntos; el menor no pega el ojo lo que resta de la noche y solo derrama lágrimas al ver que han regresado, algunos con personas heridas y otros para darle entierro a los caídos pero no hay rastros de la castaña.

Beru trata de hacer un plan para rescatar a Shmi pero el resto está un poco renuentes ya que saben que aquellas criaturas son salvajes y temen perder a más personas, Owen es el que se encarga de aplacar la situación con sus comentarios cortantes y mirada seria, solo quedando en realizarán un plan para rescatar a la mujer aunque Obi-Wan puede apreciar en los rostros del resto de los granjeros ya habían decidido el destino de Shmi.

Ese día el pelirrojo no va a la escuela ni los siguientes dos días y el matrimonio no realiza sus tareas habituales sino que ambos adultos están viendo cómo juntar más aliados para aquel rescate suicida; escucha los susurros donde hacen el intento de mantener al joven ajeno a todo aquello y se le revuelve el estómago al escucharlos que se deben preparar para el peor de los escenarios.

No lo piensa mucho y empieza a preparar una mochila: pone algunas vendas, agua, ungüentos caseros a falta de bacta, cuerdas, alcohol, una barra de metal, una navaja y un poco de comida seca.

Durante la cena nadie prueba casi alimento, nada más lo suficiente para enterrar la tensión que hay en la habitación y solo se enfocan en beber el té que les ha preparado el pelirrojo para poco después caer dormidos gracias a que este los ha drogado lo suficiente para que despierten cuando esté demasiado lejos de la vivienda. Sin perder tiempo Obi-Wan toma un blaster que esconde entre sus ropas (la escopeta es demasiado grande y vieja), su mochila preparada y el deslizador.

Yo soy uno con la fuerza y la fuerza está conmigo.

Recita Obi-Wan en su interior antes de adentrarse al desierto en medio de la noche, dejándose guiar por La fuerza mientras sigue el ligero rastro de la débil firma de Shmi.

Viajó sin aparente rumbo durante un largo tiempo, solo deteniéndose para ver encima de su hombro cuando percibió a alguien cerca pero solo respiraba tranquilo al ver que era uno que otro animal inofensivo que iba a su propio refugio. Continúa su viaje hasta que se topa con un campamento de varias carpas y figuras envueltas en varias telas que reconoce inmediatamente.

Esconde el deslizador detrás de unas formaciones rocosas y aprovechando la oscuridad de la noche y tenue iluminación se filtra en el lugar, cuidando de no llamar la atención se roba una de las telas que hay cerca y se cubre con ellas para camuflarse con el resto mientras se adentra rápidamente a una de las carpas donde la firma es más ruidosa.

Escucha gritos y algunas voces ahogadas hablando en un idioma extraño pero para él era una señal de haber llegado a su meta, así que acelerando el paso dispara al morador que está cerca de Shmi una vez que ha ingresado a la habitación, matándolo en el acto y por ende llamando a atención de sus acompañantes así que sin pensarlo mucho vuelve a disparar y cuando siente que alguien trata de atacar por detrás utiliza la barra de metal que tenía escondida en su manga y lo golpea con todas sus fuerzas haciendo que se escuche como se rompen los huesos de su rostro.

Dispara 5 veces más y golpea con aquella barra de metal cuando se acercan lo suficiente hacia su persona antes que los secuestradores caigan inconscientes (o al menos eso espera) al suelo, donde Shmi lo mira sorprendida por todo lo que ha presenciado.

Sin perder más tiempo Obi-Wan utiliza la navaja para liberar a la castaña, la cual estaba amarrada en un poste donde impedían su movilidad y facilitaban los castigos crueles como latigazos y golpes; una vez liberada la abraza a causa del alivio que siente.

La mujer le regresa el abrazo y besó la mejilla del muchacho antes de separarse lo suficiente para ver el rostro del pelirrojo. “¿Ben, qué haces aquí? Vamos, tenemos que salir de aquí.”

Ignorando el dolor de su cuerpo se incorpora con ayuda del muchacho y huyen hacia la salida pero se ven imposibilitados cuando un pequeño grupo ingresa impidiendo su escape, así que Obi-Wan sólo empuña su arma listo para lanzar varios disparos para abrirse paso…pero solo ve como un sable atraviesa a uno de los moradores mientras que el resto caen muertos en el suelo.

Ven como un joven desconocido ingresa al lugar, la firma de él se siente pesada y cargada de furia haciendo que Obi-Wan sienta la necesidad de dar un paso atrás pero es terco así que se mantiene firme y se interpone como escudo para proteger a Shmi mientras lo sigue apuntando con su arma.

“¡Alejate de ella!”

Obi-Wan está a punto de dispararle al recién llegado si no fuera porque Shmi da un paso adelante mientras observa con cuidado y una ligera añoranza en su mirada.

“¿Ani?”

“¿Mamá?”

Y como si eso fuera la señal que estaba esperando, el recién llegado baja su sable mientras ve a la castaña con adoración. Sin perder tiempo el joven corta la distancia antes de atraer a la mujer en un abrazo, el cual solo se rompe al soltar un ligero quejido de dolor al sentir como su cuerpo sigue adolorido por los castigos y torturas que sufrió a manos de sus raptores.

Obi-Wan da un paso enfrente para ayudar a Shmi pero solo lleva una mano a su cuello al sentir que el aire no llega a sus pulmones haciendo que suelte un sonido sofocante y haciendo que caiga de rodillas, a lo lejos escucha voces que no logra descifrar pero poco después siente unas manos sobre su espalda y el aire vuelve de golpe haciendo que tosa con fuerza y sienta su garganta duela, ahora está siendo el turno de la mujer ayudarlo a levantarse. “Vamos Ben, tenemos que salir de aquí.”

Ignorando la molestia de su cuello y la mirada del resto se levanta y recoge su arma que yacía abandonada en el suelo antes de seguirlos, se abren paso hacia la salida y se fusionan con la oscuridad que ofrece el campamento y podría seguir así si no fuera porque una pareja lo ve y amenazan con llamar al resto pero dos disparos certeros son suficiente para silenciarlos para siempre.

Ambos Skywalkers solo ven al niño con sorpresa pero la sorpresa sustituye con alerta al escuchar algo antes que el más alto tome a Shmi y Obi-Wan en cada hombro y huyan de ahí hasta que el pelirrojo patee sus costillas haciendo que caiga al suelo y los guie hasta el escondite donde está el deslizador y su mochila.

Saca los ungüentos, agua y vendas para empezar a limpiar y curar las heridas de la matriarca, ignora al más alto para enfrascarse en la mujer pasandole la cantimplora para que beba y solo cuando cura las heridas superficiales suben en en los deslizadores y salir de ahí sin mirar atrás.

Navegan lo más rápido que pueden, Obi-Wan se encarga de guiar a su compañero que viaja al lado suyo con Shmi aferrada detrás de su hijo. Llegan a la vivienda cuando se está asomando el primer sol donde hay algunas personas esperandolos.

Beru es la primera en correr a abrazar a Obi-Wan apenas se baja del deslizador donde lo llena de besos antes de correr a abrazar a Shmi llorando a lágrima viva sin importarle que su cuerpo desperdicie agua; Owen solo lo atrae a un abrazo y el menor le regresa torpemente el gesto, sorprendido por las acciones del castaño antes de separarse.

Lo siguiente que siente es un golpecito en el hombro mientras se aclara la garganta. “No vuelvas a espantarnos así.”

Con cuidado ingresan a Shmi a la casa Beru se encarga de curar sus heridas en la habitación de la primera, dejando al resto en el comedor así que suspirando Owen les regala café y un poco de comida para sobrellevar la espera donde Obi-Wan le ayuda a poner la mesa.

El pelirrojo solo ve al rubio que yace vestido en ropas oscuras y se percata de la trenza que tiene en su costado, percatandose que ante él estaba un padawan haciendo que su estómago se le revuelva ligeramente, así que se encarga de observar a su acompañante: una mujer muy bonita de cabellos castaños, rostro delicado y mejillas rosadas aunque sus ojos oscuros hay un toque de madurez.

Hacen una ligera plática para llenar el silencio y solo se ve interrumpida cuando ingresa Shmi al lugar con ayuda de Beru.

“Solo fue un ligero susto, nada de qué preocuparse.” Exclama la mujer mientras le quita importancia ante la mirada del resto y Beru solo niega con la cabeza de forma tranquila ante la actitud de la alfa.

“Mamá, pudo haber pasado algo peor.”

“Pero no lo fue Ani.” Dice la castaña mientras ve al rubio y acaricia sus mejillas. “Y hay que enfrascarse en eso.”

“... Está bien.”

“Anakin, quiero presentarte a Owen y su esposa Beru.” Dice la castaña mientras señala a los mencionados. “Owen es el hijo de mi difunto esposo, Cliegg Lars.”

“Mucho gusto, Shmi siempre hablaba de ti cada vez que tenía la oportunidad.”

“Es una alegría por fin ponerte un rostro, Anakin.” Dice risueña Beru.

“Es un gusto conocer a mi nueva familia.” Exclama Anakin. “Gracias por cuidar de mi madre.”

Obi-Wan siente como su corazón se rompe un poco al escuchar aquello, se siente ajeno ante todo aquel escenario frente suyo pero no puede seguir con su propia miseria cuando siente ambas manos sobre sus hombros haciendo que levante la vista; Shmi le sonríe suavemente antes de ver a su hijo.

“Anakin, quiero presentarte a Ben.” Toma las manos de ambos. “Ben es miembro de esta manada, siendo considerado otro hijo más.”

Ambos jóvenes están sorprendidos ante la declaración de la matriarca, el pelirrojo está a punto de llorar al ser considerado un miembro oficial en la familia mientras que el rubio siente una sensación de celos y felicidad al mismo tiempo.

“Me alegro de saber que la dejo en buenas manos.”

Y el pelirrojo sonríe ante las palabras sinceras del joven antes de que éste recapacite que no ha presentado a su compañera que ve todo en silencio.

“Ella es Padmé, me ayudó a venir a rescatarte.”

Padmé solo hace una pequeña reverencia. “Un gusto volver a verla Sra. Skywalker.”

“Al contrario, gracias por ayudar a mi hijo. A ambos.”

Ambas castañas sonríen antes de sentarse a desayunar; en la mesa hay conversaciones, anécdotas y recuerdos desde la última visita años atrás. En aquellas pláticas se confirma que Anakin es miembro de la orden como padawan que yace bajo la tutela del maestro Qui-Gon Jinn y Padmé al parecer fue la reina de Naboo años atrás haciendo que Obi-Wan suelte el tenedor que tenía en mano.

“¡¿Tú eras la Reina Amidala?!” Exclama Obi-Wan con voz rota. “¡Tu forma de negociación es increíble!”

La castaña solo se puede sonrojar hasta que sus mejillas pálidas toman el color de una manzana madura. “No es para tanto, es algo que hago todo el tiempo aunque es lindo escucharlo. Gracias por el cumplido.”

“¿... Puedes hablar?”

El resto de la familia solo ven al más joven sorprendidos ganándose la mirada curiosa de los recién llegados. Beru es la que se encarga de darles una versión corta de que Ben no había hablado nunca en todo el tiempo que había estado con ellos y simplemente pensaban que había nacido mudo o se había dañado definitivamente las cuerdas vocales.

Shmi no cabe de la felicidad y abraza a Obi-Wan diciendo que le había pedido a la fuerza que llegara ese día de que el joven llegara a hablar y Owen solo mira al cielo pensando en todas aquellas ocasiones donde tuvo que entender las mímicas del más joven para poder comunicarse.

Si Owen le puso picante al chocolate de Obi-Wan como venganza de todas las quebraduras de cabeza nadie lo puede culpar.

Notes:

Si, Owen es como el hermano mayor vengativo estilo cuando guardas algo en el refri y se lo comen. Él exije venganza.

Notes:

La autora está empachada y posiblemente sufra una cruda dentro de unas horas pero si llegaste aquí te mereces una rebanada de pastel 🍰✨💕

Muchas gracias por leer aún estando en plena pelea por los terrenos familiares 🫂✨