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One-Shots Star Wars

Summary:

One-Shots del universo de Star Wars. Intentaré que salgan la mayor cantidad de personajes posibles tanto de las películas como de las series (las secuelas no entran en esto).
Acepto cualquier recomendación que tengáis con mucho gusto, solo dejadla en comentarios.

Esta historia no me pertenece. Todos los personajes pertenecen a George Lucas y Disney con la franquicia de Star Wars.

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Chapter 1: Cenizas entre Padre e Hija

Chapter Text

El frío invernal de la noche en Corusant se notaba en cada rincón de la ciudad, desde los niveles inferiores hasta los altos rascacielos.

Leia Organa también sentía ese frío. Se estaba preparando para dormir con el pijama más cálido que tenía y varias mantas para arroparse. Su esposo, Han Solo, estaba terminando unos asuntos en la habitación de al lado, por lo que Leia le estaba esperando antes de meterse en la cama.

Estaba terminando de colocar las mantas cuando un escalofría recorrió toda su columna vertebral y su sistema nervioso se puso en guardia inmediatamente. Se giró lentamente, llevando la mano a su sable de luz. Frente a ella, vio una figura azulada y fantasmagórica, con el cabello rizado y vistiendo ropajes jedi.

- ¿Qui...quién eres?- preguntó, dando un pequeño paso atrás.

-Hola, Leia- respondió el entre con una cálida sonrisa y una voz que, a pesar de tener una tonalidad diferente, era la misma que, durante años, había estado apareciendo en sus sueños, en sus pesadillas.

-Vader- masculló ella con rabia, encendiendo su sable y poniéndose en guardia. Él solo levantó las manos como símbolo de paz.

-No quiero hacerte daño- dijo él, alejándose de ella para intentar tranquilizarla. Pero Leia no se calmó, su corazón latía desbocado en su pecho, impulsando una mezcla de dolor y odio.

- ¿Qué haces aquí? ¿Qué quieres de mí?- exigió saber entre dientes.

-Pedir perdón, hija mía, pedir perdón- respondió- Te lastimé más de lo imaginable y no puedo explicar el arrepentimiento que siento.

-Mi padre es Bail Organa. Él fue quien me crió, él es el único digno de llamarme hija- su voz tembló y unas lágrimas comenzaron a asomar al mencionar a su padre- Tú solo eres e hombre que arruinó mi vida, el que mató a mi familia, ¡el que me torturó!- dijo, alzando la voz. No me importa lo que diga Luke, tú nunca serás mi padre.

Anakin pareció dolido, pero entendía perfectamente el odio de su hija, él también lo sentía hacia sí mismo.

-Lamento cada día el daño que te causé, Leia, no puedo lamentarlo más... no te pido que me perdones, te piso que, a pesar de los horribles actos de Darth Vader, sepas que Anakin Skywalker era un hombre diferente. Vader era mi lado oscuro, era un asesino y un monstruo... pero Anakin, el lado luminoso, se arrepiente de lo que hicieron sus manos, yo me arrepiento... Solo quiero que lo sepas.

Leia había escuchado cada palabra en completo silencio, mirando al fantasma con intensidad y con el perdón y el odio librando una batalla en su interior. Apagó el sable láser, pero permanecía completamente alerta.

-Por mucho que lo sientas, eso no borra nada. No borra el dolor, no borra la muerte. Yo he podido salir adelante después de todo el sufrimiento que causaron TUS actos, pero otros muchos no. No me importa que lo sientas no que me pidas perdón porque eso no me va a devolver a mi familia, no eliminará las pesadillas, no borrará el dolor ni tampoco ayudará a que el legado de mi pueblo sea olvidado con el tiempo- la voz de Leia temblaba en ese momento. Se había acercado al hombre, quien la miraba con una expresión triste.

-Leia...- comenzó, pero ella no le dejó seguir.

- No, no digas nada. ¡Vete! No te quiero aquí, no quiero tener nada que ver contigo. ¡Fuera!- exclamó, sintiendo las emociones desbordándola y dejando caer las lágrimas que tanto tiempo llevaba conteniendo.

La figura de Anakin empezó a difuminarse con una expresión de dolor en el rostro, dejando a Leia sola en la habitación, llorando.

De repente, sintió una mano en su hombro. Se dio la vuelta rápidamente y vio a su esposo mirándola con el rostro teñido de preocupación-

-Leia, ¿qué pasa?- preguntó Han, acercándose a ella.

Leia ahogó un sollozo y se abrazó a él, llorando en su pecho.

Han no preguntó, solo la apretó contra su cuerpo y se sentó con ella en la cama.

-Shhh, tranquila- acarició su cabello, sabiendo que eso la calmaba, en un intento de consolarla.

Después de unos momentos, Leia cesó de llorar, aún hipando ligeramente.

Lo...lo siento- farfulló, limpiando las lágrimas que mojaban sus mejillas.

-No te disculpes- él colocó su mano en su rostro con gran cariño- Eres mi mujer, no tienes que pedir perdón por llorar.

Se quedaron callados en momento, en un silencio que, aunque no resultaba pesado, decía mucho.

-¿Qué ha pasado, Leia?- cuestionó Han, mirándola a los ojos.

-É...él apareció- masculló, bajando la cabeza y dirigiendo la vista al suelo.

-¿Quién?- insistió.

-Vader....bueno, Anakin- respondió, dejando a Han aun más confundido. Él tomó su barbilla con cuidado u cariño, haciéndola mirarlo a los ojos.

-¿Cómo? Vas a tener que darme más detalles, cariño.

-Era una especie de... fantasma- Su mirada volvió a fijarse en el punto en el punto en el que Anakin había aparecido- Luke me habló de eso, creo que se llaman "fantasmas de la Fuerza".

- Y ¿qué quería?- preguntó Han, acariciando la espalda de su esposa.

-Pe...pedir perdón. Se disculpaba por lo que me hizo- sintió la mano de su marido apretando la suya propia en un gesto de apoyo silencioso- Fue... raro

- ¿Qué le dijiste?

-Le mandé a la mierda... Me da igual que lo sienta, destruyó mi planeta, mató a mi familia- su voz se quebró, pero hizo todo lo posible por recomponerse- Él jamás será mi padre.

-Deberías hablar con Luke... él es quien mejor puede aconsejarte sobre esto- Han se levantó y besó su frente- Siempre se piensa mejor estando descansado. Venga, vamos a dormir.

La pareja se metió en la cama y apagaron la luz. Han no tardó ni cinco minutos en caer dormido, pero Leia fue otra historia. Estuvo horas dando vueltas, con el cerebro demasiado activo y confundido como para dormir. Las dudas llenaban su mente, no sabía si creer a ese fantasma, si creer que, en verdad, Vader y Anakin eran diferentes, o seguir su instinto. Ella sabía lo que diría Luke, que debe perdonar a su padre, que él cambió, que le salvó la vida, pero ¿cómo se perdona al hombre que, literalmente, destruyó su mundo frente a sus ojos? ¿El monstruo contiene al hombre o el hombre contiene al monstruo?

Después de una noche en vela, a las 6 am, se levantó con cuidado de no despertar a Han, se vistió, le dejó una nota y partió a casa de Luke

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La casa de Luke era un edificio pequeño, pero bonito. A pesar de haberle ofrecido un apartamento en el centro de Corusant, él eligió algo más sencillo, más, como dijo él, "propio de un jedi".

Dio dos golpes fuertes en la puerta, sabiendo que su hermano estaba despierto a esas horas. Efectivamente, Luke abrió la puerta, aún en bata y con una taza en la mano, pero despierto.

-Hola, Leia, ¿qué haces aquí a estas horas? ¿Ha pasado algo? -preguntó.

-No, tranquilo, solo... ¿puedo pasar?

Ella entró en la casa, siguiendo a Luke, y llegaron al pequeño salón, sentándose en el sofá con las holonoticias de fondo.

-Bueno,...¿qué te pasa?- volvió a preguntar, mirándola fijamente y notando la intensa mezcla de emociones en su interior.

-Ayer, por la noche, apareció...- titubeó un instante- apareció el fantasma de Vader.. bueno, de Anakin- dijo, jugueteando con sus dedos en su regazo.

- ¿Nuestro padre se te apareció? ¿Qué te dijo?- en su voz se notaba la sorpresa, pero también la curiosidad.

-En primer lugar, no es mi padre- le corrigió. Luke se mantuvo callado, sin querer empezar otra vez un debate sobre ese tema.- Me pedía perdón... se disculpaba por lo que me hizo.

-Y... ¿qué hiciste? -preguntó Luke, aunque se imaginaba la respuesta.

-No acepté sus disculpas... Sé lo que me vas a decir, que ha cambiado, que te salvó la vida; pero no es tan fácil para mí... Tú ya le has perdonado, pero yo no puedo...- su voz tembló un poco, revelando el dolor que le causaba ese asunto.

Luke tomó la mano de Leia, cubriéndola con la suya.

-Sé que él te hizo sufrir mucho, pero Vader y Anakin no son la misma persona- Los hermanos se miraban a los ojos, sintiendo las emociones del otro como si fueran las suyas propias.- Debes saber separar al hombre del monstruo, a la luz de la oscuridad. Solo perdonando puedes empezar a sanar. Por favor, Leia, no dejes que el odio te consuma.

La habitación se quedó en silencio, con Leia reflexionando sobre las palabras de su hermano y Luke esperando que su hermana fuera capaz de perdonar y avanzar.