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Inesperado

Summary:

A veces una noticia inesperada es la mejor de todas~
MinSung – ChanLix – BinSeung – HyunIn

Esta historia da el contexto completo a mi serie de dibujos que inicio con un desafío y terminó en algo mucho más grande, si vienes de Instagram / Twitter (X) y ya sabes todo lo que pasa disfruta mucho la historia pues habrá muchos detalles que no me pude permitir en los dibujos(y un par de cosas mas que añadí sobre la marcha ^^), si no tienes idea de que estoy hablando ¡Hola! Disfruta mucho de la historia y cuando la termines date una vuelta por mi Instagram para que puedas ver algunas escenas ilustradas ~
A mis personitas bellas que vienen de Instagram les voy a pedir un favor, eviten los spoilers en los comentarios, no me gustaría que una personita nueva que no tiene ni idea de la historia los lea y se arruine las sorpresas jaja ~

Notes:

¡Hola, hola~!
¡Bienvenidos!
Creo que ya es momento de empezar esto ¿no creen?
Nuevo año, nuevos proyectos jajaja
Nos leemos en las notas finales, por mientras disfruten mucho esto

Chapter 1: 0

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

Las caderas de Jisung se movían en un lento pero constante vaivén de adelante hacia atrás, produciéndole ese agradable cosquilleo en su vientre, mantenía su cabeza ladeada, casi un poco inclinada hacia atrás al mismo tiempo que en su boca permanecía una sensual sonrisa, estaba disfrutando demasiado mantener ese ritmo, más aún porque el alcohol en su sistema parecía haber potenciado la sensibilidad que su cuerpo ya tenía desde siempre.

Las manos de su novio se sentían demasiado bien apretando su pequeña cintura, podía sentir la tensión en ellas, apretando un poquito más fuerte su piel que de costumbre, paseó sus propias manos entonces por los brazos de su mayor, acariciando así las venas dilatadas en estos, sintiendo un pequeño subidón de excitación porque si algo amaba de Minho era el hecho de que cada parte de su cuerpo resultaba ser demasiado erótica.

Esa pequeña caricia hizo que el mayor bajara sus manos por el cuerpo de Jisung, una a apretar su nalga derecha y la otra resbalando fácilmente por su muslo debido a la fina capa de sudor que ya tenía su cuerpo. Llevaban horas encerrados en esa habitación, ni siquiera sabían de quien era, pero la fiesta de celebración porque el debut de un nuevo grupo de chicas de la compañía -que había sido un éxito- los había aburrido desde la primera hora, tanto que prefirieron beber al punto en que la vergüenza se les fue en la pista de baile, donde Jisung se pegó demasiado a Minho, bailando como solo él sabía hacerlo, provocando que el mayor lo tomara de la cintura, apegándolo más si era posible solo para que pudiera sentir la erección que le había provocado.

Jisung sonrió y de forma descarada empujó su trasero hacia el bulto en los pantalones de su novio, obviamente había logrado su cometido.

Fueron discretos, se quedaron un rato más bailando, moviéndose por la sala con cuidado hasta llegar a las escaleras de la gran casa, todos estaban distraídos, así que nadie notó cuando prácticamente corrieron escaleras arriba y se metieron en la primera habitación que encontraron disponible.

Y ahora estaban ahí, encerrados en una habitación de quien sabe quién, teniendo intimidad porque la fiesta había estado aburrida.

Si bien, Minho estaba disfrutando del movimiento y ritmo que Jisung había elegido, la imagen de su perfecto novio encima de él era más caliente de lo que incluso el mismo Jisung creía, verlo ahí, moviéndose de forma sensual sobre su pene, sus definidos músculos tensos, su voz mucho más baja y suave de lo normal, jadeando su nombre, la forma en que mordía sus labios, el cómo peinaba su cabello hacia tras, viéndose aún más sexy...

Minho no podía aguantar más.

Sin previo aviso, tomó a Jisung de la cintura de nuevo, plantó bien los pies sobre la cama y elevó de golpe su cadera, haciendo la penetración más profunda y sacándole un grito a Jisung porque al parecer había tocado ese punto sensible dentro de él de una forma demasiado inesperada.

Tomando eso como una buena señal, lo hizo de nuevo, y de nuevo y de nuevo hasta que practicante Jisung estaba saltando con fuerza sobre su novio, deshaciéndose en gemidos desesperados por que el alcohol lo había puesto más sensible y ahora todo estaba siendo demasiado rápido, demasiado duro y por, sobre todo, demasiado intenso.

El frenesí no duró demasiado, ambos ya se sentían cerca de llegar y cuando menos se lo esperaron el orgasmo los golpeó, primero a Jisung, haciéndolo tensar todo su cuerpo, apretando su interior, lo que estimuló a Minho para dejarse ir dentro de su novio por cuarta vez...

El castaño menor se dejó caer sobre el cuerpo de Minho, relajando los músculos y jadeando del cansancio, el mayor lo abrazó, pero solo para girarlo y acomodarse entre sus piernas, ahí Jisung pudo sentir la erección salir de él y golpear la cara interna de uno de sus muslos, Minho seguía duro.

—¿No creíste que habíamos acabado aun o sí? —preguntó con la voz ronca por el deseo, Jisung tembló, si, llevaban horas en el cuarto, pero al menos las primeras dos, solo fueron besos intensos y toqueteos, juego previo que terminó en maravilloso sexo con respectivos descansos, pero al parecer, el alcohol ya había afectado el sistema de Minho -puesto que él tomó menos que Jisung- y si algo hacia el alcohol con Minho era aumentar su rendimiento.

Nunca entendió por qué, pero jamás se quejó de ello.

El menor negó con la cabeza, sabía que aún no habían terminado, la noche apenas había iniciado, tenían mucho tiempo para amarse; así que abrió las piernas y las sostuvo con sus manos por debajo de las rodillas para apegarlas a su pecho, dejándose completamente expuesto ante la mirada deseosa de su novio.

El mayor se acomodó bien, alineó su pene y penetró con cuidado a Jisung al mismo tiempo que se inclinaba sobre él para poder acercarse a su rostro y besarlo, al tenerlo así, el menor soltó sus piernas y se abrazó al cuello de su novio, correspondiendo el beso de inmediato porque quería sentirse mimado ahora que Minho había comenzado a moverse de nuevo.

Se perdieron en su propio placer, nadie sabía dónde estaban por lo que nunca nadie los interrumpió, tenían que aprovechar esa única noche porque probablemente no tendrían tiempo de volverlo a hacer.

Como productor musical Jisung siempre tenía mucho trabajo, tenía a su cargo 6 grupos, 3 de chicos, 2 de chicas y uno mixto, todos con un montón de estilos y registros vocales muy diferentes por lo que todo el tiempo estaba ocupado, dándole su espacio a cada grupo para entender, analizar y crear algo acorde a ellos sin que lo influenciara lo que ya tenía trabajado con los otros grupos.

Por otro lado, Minho era el coreógrafo principal de la empresa, no solo eso, sino que también era uno de los bailarines más reconocidos de su campo -el número 1 de su generación el 4° a nivel nacional-, tenía su propia academia de baile, aunque su principal trabajo era para la empresa CB91Entertainment donde trabajaba con Jisung.

Ambos se ahogaban en trabajo casi todo el tiempo, se veían seguido por trabajar en la misma empresa, y gracias a ello tenían una buena calidad de vida, aunque eso les quitaba la oportunidad de intimar, por eso mismo, ahora estaban aprovechándose de eso.

El gemido de ambos en la boca del otro les hizo saber que habían logrado un nuevo orgasmo por quita vez en la noche... tocaba un descanso.

Minho salió con cuidado de su novio para después recostarse a su lado, respiró profundo para intentar regular los frenéticos latidos de su corazón, Jisung lo que hizo fue pegarse a Minho de nuevo, no le importaba que fuera agosto y que estuviera haciendo un calor horrible, a él le gustaba ser mimado después del sexo, por lo que se apoyó en el pecho del castaño mayor en busca de un abrazo que no tardó en llegar.

—¿Estás bien cariño? —preguntó Minho peinando el cabello de su novio.

—Tengo sueño...—murmuró contra la piel del cuello de su novio, no estaba diciendo mentiras, estaba borracho, cansado y satisfecho sexualmente, obviamente se iba a dormir.

—Duerme yo te cuido...—dejó un beso en su coronilla y como pudo jaló las sábanas para que no se sintiera tan desprotegido, él estaba acostumbrado a dormir sin nada, Jisung no.

Claro que la idea era solo dejar dormir a Jisung un par de horas hasta que pudieran irse sin tener que despedirse de nadie, el único problema fue que él también estaba borracho, cansado y sexualmente satisfecho por lo que sin poder evitarlo también se durmió.

A lo mucho fueron como unas 4 horas las que pudieron descansar, el teléfono de ambos empezó a sonar insistentemente por lo que al menos Minho pudo despertar, Jisung estaba lo suficientemente cansado como para no escucharlo.

—Mierda—gruñó por lo bajo al ver que ya eran las 8 de la mañana, si bien, por la fiesta no tendrían trabajo, pero él teniendo un negocio independiente y ser una figura pública, tenía una agenda diferente.

Se levantó lo más rápido que pudo, buscando la ropa de ambos para empezar a vestirse; no podía reconocer nada de ese lugar, ni siquiera recordaba donde estaba, solo sabía que estaba muy desnudo-seguramente por una noche maravillosa con su igual de desnudo novio- y que ese no era su cuarto.

Cuando estuvo completamente vestido se encargó de vestir a Jisung, despertándolo en el proceso con un par de besos por ahí y por allá, podría estar haciéndosele tarde, pero nunca despertaría su novio de una forma brusca, jamás.

—Buenos días cariño—murmuró contra su regordeta mejilla, dejando un montón de besitos en esta—ya es hora de irnos.

—Mmm... hola Honnie—contestó sin moverse ni un poquito, quería seguir durmiendo—¿A dónde? Es muy temprano...

—Bebé, no estamos en nuestra casa, tenemos que ir a casa y yo al trabajo—terminó de vestirlo lo más rápido que pudo, si llegaban a casa a tiempo él podría bañarse y cambiarse para ir fresco a sus citas pendientes.

Jisung al escuchar eso intentó levantarse rápido, pero el dolor en su cadera le hizo recordar vagamente lo que había pasado anoche, obviamente el gritito ahogado de dolor fue escuchado por Minho, así que conteniendo al risa se acercó a ayudarlo.

Cuando tuvieron todas sus cosas reunidas y Han se mantenía apoyado en la espalda de Minho para poder caminar, abrieron la puerta del cuarto, Minho fue el que se asomó, el pasillo estaba desierto, así que lo más callado que pudieron salir de la habitación y bajaron las escaleras.

Se encontraron con un montón de personas dormidas en la sala, entre ellos lograron ver a Seungmin-coach vocal en la empresa- y Changbin-mano derecha del CEO y accionista mayoritario de la misma- estaban juntos, durmiendo uno encima del otro, aunque claro, era bastante normal, llevaban 4 años siendo novios.

Minho se vio tentado a sacar una fotografía, pero ya no tenía el tiempo para ello, con cuidado salieron de la casa luego de que el mayor encontrara las llaves de su auto en el tazón que estaba en el mueble a un lado de la puerta de la casa, ahí estaban las llaves de muchos más autos, pero bueno, Minho era el único en la empresa con un BMW M850i Serie 8 del año.

Llámenlo vanidoso si quieren, pero le gustaban los autos de alta gama.

Cerraron lo más silencioso que pudieron y de ahí prácticamente corrieron al auto. En todo el camino, el aire los ayudó a despabilarse un poco, les dolía algo la cabeza por tanto alcohol, pero ahora que ya no estaba en su sistema la cabeza de Jisung empezó a trabajar.

Era obvio por el dolor en su cadera que lo habían hecho más de una vez, pero no podía recordar si habían usado preservativo...

—Min... —el pánico empezó a recorrerle el cuerpo.

—¿Dime amor?

—Tu... Ammm... ¿Recuerdas si usamos condón? —se giró para mirarlo, aunque sabía que no lo miraría de vuelta por estar concentrado en la carretera.

Por un buen rato Minho no dijo nada, probablemente porque estaba intentando hacer memoria.

—Bueno, siempre llevamos preservativos amor y cuando revise nuestra ropa esta mañana ya no había ninguno, así que quiero creer que si lo hicimos.

Y eso relajó visiblemente al menor.

Al llegar a casa Minho se metió a bañar rápido, se puso algo cómodo pero lo suficientemente elegante para atender su agenda, se sirvió en un termo el café que Jisung amablemente le preparó junto con una lonchera llena de fruta recién picada.

Se despidieron con un beso en la entrada y Minho se fue, dejando a Jisung solo para poder relajarse al menos por ese día, pues ahora las cosas iban a empezar a cambiar, pero ninguno de los dos lo sabía.

Fin del capítulo 0.

Notes:

No les voy a mentir, fue mucho mas complicado de lo que pensé, me duplico medio capitulo al final, me cambiaba letras y me borraba algunas otras, fue una tortura pero al final creo que pude solucionarlo jajaja, disculpen si llegan a notar algún error, lo revise como 20 veces, pero siempre pasa que puede que se me escapara algo jaja.

Se que la historia en Instagram no empezaba así, pero en ese momento estuve retenida por las reglas del desafío, además de que, claro, los bebés se hacen de una forma y yo no iba a privar a mis personitas bellas de leer como fue ese bello momento jaja.

¡Espero lo disfruten mucho!

La versión en ingles será publicada después, hasta que me ponga de acuerdo con al persona que me esta ayudando, por mientras, creo que AO3 tiene la opción de traducir la pagina al idioma que desees (así he estado leyendo fics en ingles ksksk, y aunque hay algunos errores, es fácil deducir que intentan decir ^^)

¡Muchas gracias por leer y los espero en el siguiente capitulo!

Mi horario es muy impredecible, por lo que no puedo prometer actualizaciones seguidas, pero espero no tartar demasiado entre capítulos, una disculpa por eso, intentare no tardarme.

¡Se les quiere mis personitas bellas ~!

Chapter 2: 1

Notes:

Gracias a todas las personitas que se están tomando el tiempo de leer, intentare que la versión en ingles llegue pronto, tengan un poco de paciencia en lo que me organizo con la persona que me ayudara a traducir ^^

(See the end of the chapter for more notes.)

Chapter Text

Estaba escribiendo un par de letras cuando sintió -otra vez- un mareo.

Fue algo muy leve, pero fue lo suficiente para que se desconcentrara de lo que estaba haciendo; solo fue un mareo, pero lo hizo quedarse sentado, pensando de nuevo en las dudas que había tenido desde hace casi 3 semanas.

Dejó de escribir y mejor fue al baño, tal vez llevaba trabajando demasiadas horas continuas y no tomarse un descanso lo estaba afectando.

Si… tal vez era eso, sumando a que no había comido nada desde la mañana y había estado sobreviviendo a base de café.

A medio camino un nuevo mareo lo hizo desequilibrarse lo suficiente como para casi caer, por lo que se apoyó de la pared un momento para recomponerse… “no has comido nada desde la mañana, cálmate, cálmate, no te sugestiones…”, eso fue lo que pensó para tranquilizarse, no podía entrar en pánico ahí, no en la empresa, si iba a entrar en pánico sería en la seguridad de su casa; al llegar al baño lo primero que hizo fue mojarse la cara y el cuello, estaba tenso.

Luego de enjuagarse el rostro se quedó un buen rato apoyado en los lavamanos, por mucho que intentaba hacer memoria no recordaba un detalle fundamental… ¿Cuántas veces lo habían hecho? Él era consciente de que a toda fiesta a la que iban -o al menos cuando antes tenían tiempo para ello- siempre llevaban condones y recordaba perfectamente que si habían llevado porque un par de días antes de la fiesta habían pasado a comprar en la farmacia.

Esa mañana en casa había revisado el cajón de su mesita de noche, ahí estaba el resto de la tira, nunca se llevaban todos porque no siempre había oportunidad de ello, pero ahí había dos de la caja de cinco que habían comprado, por lo que 3 si los habían usado.

Pero nada le aseguraba que solo lo hubieran hecho 3 veces…

Digo, él se conocía y conocía a Minho, si habían bebido demasiado, habían perdido conciencia y vergüenza, nada le podía asegurar que solo lo hubieran hecho 3 veces -que era el número de condones que se habían llevado-.

Su teléfono lo trajo de regreso a la realidad, por el tono de maullidos de gatitos supo que se trataba de Minho, así que contesto rápido.

—Hola Honnie…

Hola cariño ¿Dónde estás?

—En el baño ¿Por qué?

Vine a verte a tu estudio para que fueros a almorzar juntos, estoy libre.

—Okey, ya voy para allá, te amo.

—Y yo a ti, corre, vamos a ir al restaurante que te gusta.

Con eso Jisung se sintió un poco mejor, por lo que más animado salió del baño casi corriendo para alcanzar a su perfecto novio e ir a almorzar. Tal vez solo era la falta de comida y descanso, tal vez de verdad solo se estaba sugestionando con su preocupación y en realidad nada pasaba, debía de ser eso, tenía que ser eso, ni siquiera estaba seguro de ser así, pero la sugestión era fuerte…

Cuando llegó a su estudio encontró a Minho apoyado en la pared, esperándolo mientras revisaba unas cosas en su teléfono, verlo así, tan casual, en una pose relajada y dejando ver su perfecto perfil le hicieron sentir mariposas en el estómago, su novio era todo lo que estaba bien en esta vida, y cuando notó su presencia y alzó el rostro…ah, la sonrisa tan preciosa que le dedicó, le dieron ganas de llorar porque no podía ser que existiera alguien tan guapo y perfecto como Lee Minho.

Sin pensar mucho corrió hasta él para poder abrazarlo por el cuello y plantarle un beso que fue correspondido de inmediato.

—A mí también me da gusto verte amor…—murmuró Minho sobre los labios de su novio apenas se separaron del beso.

—¿Vamos a almorzar cielo?

—Si, vamos—dejó un pequeño beso en su frente y tomados de la mano bajaron por el elevador hasta el estacionamiento, las muestras de afecto en la compañía no eran algo permitido, al menos no las muy explicitas y enfrente de personal, debido a que había bastantes parejas en la compañía, preferían que todo fuera más discreto para no incomodar a los demás.

Fue un viaje corto en el que Jisung disfrutó mucho de la brisa fresca que le permitía tener el convertible de Minho, ayudó mucho con el mareo que le dio apenas en el elevador, la mano de Minho estaba sobre su muslo, acariciando con cuidado y con cariño, la mano de Jisung viajó a la suya, sosteniéndola solo porque si mientras mantenía los ojos cerrados.

Al llegar al restaurante ordenaron lo de siempre, se sentaron en la mesa de siempre y todo transcurrió como siempre… aunque en realidad no se sentía como siempre. Algo había cambiado, solo que ninguno sabía que.

Por un lado, Jisung desde hace unas semanas había estado notando prácticamente cada detalle de su novio, maravillándose con cada cosa, como si todos los días fuera la primera vez que lo viera, en las mañana cuando él llegaba a despertar primero, podía ver lo largas que eran las pestañas de Minho, la forma tan perfecta de su nariz o lo blandito que se veía su labio superior…

Lo fuerte y pronunciado que se veía su pecho en estos días, él sabía que por el baile su novio tenía un cuerpo espectacular, pero el pecho no era algo que se llegaba a ejercitar por eso ¿estaría yendo al gimnasio? No estaba muy seguro, pero su pecho ahora se veía más atractivo que antes, o sus brazos, últimamente también los veía más ejercitados, pero sin duda lo que siempre amaba ver eran sus antebrazos, resaltados por esas venas tan marcadas que eran su perdición.

Y ni hablar de sus piernas, dios, más de una vez le había pedido que le apretara el rostro entre sus muslos, pero Minho solo se reía, se ponía incluso tímido a veces, solo lo había hecho una vez, cuando le estaba practicando sexo oral, en el momento en que Minho se había venido se había tensado y por lo tanto le había aplastado la cabeza con los mulsos y oh por dios, eso no debió de haberse sentido tan maravilloso como se sintió.

Incluso sus pies eran bonitos, a pesar de ser bailarín no tenían imperfecciones, bueno, más que nada porque Minho no practicaba ballet, de ser así ya tendría los pies bastante lesionados, pero ese no es el punto, todos los días a sus ojos, Minho se volvía el ser más hermoso del planeta.

Por otro lado, Minho había notado pequeños cambios en la rutina de Jisung, él sabía lo agotador que a veces resultaba ser el trabajo de Jisung, pero el menor nunca sería capaz de dormirse en el trabajo, por muy cansado que estuviera, él esperaba hasta llegar a casa y poder dormir en su cómoda cama, pero ahora, en un par de ocasiones en las que Minho lo visitó a su estudio lo encontró durmiendo en el sillón del mismo, usando la chamarra o sudadera que trajera como cobija y los cojines como almohadas.

En casa era igual, en los días de descanso antes se ponían a jugar videojuegos o ver series y películas, ahora el menor prefería tomar una siesta pues se sentía demasiado agotado y apenas tocaba la cama se dormía.

Suspiraba mucho últimamente, más aún cuando lo veía -porque en más de una ocasión lo había descubierto mirándolo en secreto- y siempre que llegaba a preguntarle que pasaba solo se encogía de hombros y sonreía de forma perezosa “nada, me gusta mirar lo guapo que es mi novio”, siempre respondía eso y aunque era halagador, no era normal, Jisung la mayoría de las veces solía molestarlo, jugarle pequeñas bromas o decirle “feo”, ese era su comportamiento habitual, pero ahora estaba sumamente tranquilo y en más de una ocasión se le salían pequeño “te amo” de la nada, solo porque si, luego de largas miradas.

El otro día incluso se había puesto a llorar de la nada, solo porque Minho le había comprado una caja de donas de su tienda favorita solo porque quería consentirlo.

“Es que me hace muy feliz tener un novio tan perfecto”

Esa había sido su respuesta, y si, a Minho se le infló un poco -mucho- el ego, pero, repitiendo, eso no era muy normal que digamos, al menos no en su dinámica del día al día, el Jisung de siempre le habría agradecido, le hubiera dado un beso y se habrían sentado a ver películas y comérselas juntos con un buen vaso de café americano.

Comieron tranquilos a pesar de que los dos tenían un mundo de pensamientos diferentes en sus cabezas, Jisung de hecho parecía disfrutar más de ese plato de Jajangmyeon que otros días, haciendo pequeños ruiditos de felicidad o dando pequeños aplausos después de cada bocado acompañado con kimchi.

Era algo sumamente tierno que obviamente le movió algo en el corazón, pero de nuevo estaba la duda en su cabeza, Jisung no solía comportarse así, más que nada por el hecho de que sufría ansiedad social y cualquier cosa que lo hiciera ser el centro de atención le desencadenaba en un ataque de pánico, por lo que solía ser muy discreto cuando estaba en la calle, en especial cuando iba con Minho, si bien todos conocían el nombre de la mente maestra detrás de las mejores canciones de varios grupos populares, su rostro era algo que nadie sabía, diferente a Minho que él era en toda regla una figura pública.

Pero era tierno, así que no le dijo nada.

Al terminar de comer Minho fue a formarse para pagar la cuenta en lo que Jisung iba al baño, una vez en absoluta soledad y privacidad pudo dejar de aguantarse las náuseas y vomitar. El ultimo bocado que le había dado a su comida le había provocado unas nauseas terribles, puede que se debiera al exceso de ajo que le puso, o al hecho de que combinó prácticamente todos los acompañamientos que le quedaban para que “no se desperdiciara nada”.

Al principio el sabor había sido muy bueno, pero después tuvo que disimular el cómo la comida regresó de su estómago a su garganta en menos de 5 segundos.

Afortunadamente había podido controlarlo hasta que llegó el momento de pagar, donde se excusó para poder ir al baño y vomitar por lo menos la mitad de todo lo que había comido, lo cual le dio unas tremendas ganas de llorar porque había desperdiciado la deliciosa comida que Minho le había comprado…

Se levantó del suelo luego de bajar la cadena del baño para dirigirse a los lavabos, enjuagó su boca lo mejor que pudo y se tanteó los bolsillos en busca de esos dulces de fresa gomosos que Minho le había comprado en la mañana en la máquina expendedora.

Se llevó 3 a la boca para poder disimular el sabor amargo que le quedó.

Al salir se encontró con Minho terminando de pagar, le ofreció su mano y Jisung no dudo en tomarla, entrelazando sus dedos y saliendo del restaurante a paso algo apresurado, no les quedaba mucho tiempo del almuerzo, tenían que volver ya a trabajar.

El viaje fue igual en silencio, esta vez Jisung venía jugando con los dedos de la mano que Minho siempre ponía en su muslo al conducir, le encantaban las manos de Minho, eran solo medio centímetro más pequeña que la suya, pero aun así a veces la mano de Minho se sentía más grande que la suya, cuando se tomaban de las manos se sentía protegido de algún modo.

Al llegar a la empresa, Minho se estacionó en el lugar de siempre y bajó primero del auto pues Jisung se “distrajo” con algo en su teléfono.

—Ve amor, en un momento voy—dijo Jisung al ver que Minho tenía la intención de esperarlo a pesar de que ya no le quedaba tiempo.

—Está bien—se acercó solo para despedirse con un suave pico en los labios y salió casi corriendo rumbo a la entrada.

Jisung lo miró irse, y cuando estuvo seguro de que ya no iba a volver se encaminó de nuevo a la salida, a un par de calles había una farmacia, así que a paso calmado pero decidido se dirigió para allá.

Tenía que comprar una prueba de embarazo de una buena vez, ya no podía seguir fingiendo que “nada” estaba pasando con él, todos esos mareos, el cansancio, los dolores de espalda y ahora el vómito… era momento de sacarse de la duda, aunque no se sentía preparado para la respuesta que ese pequeño palo de plástico le arrojaría.

Fin del capítulo 1.

Notes:

Espero que les este gustando ^^<
Lamento no poder traerles los capítulos mas rápido, pero mi horario es horrible jaja
Si encuentran algún error, me disculpo, la plataforma es nueva para mi, y de repente me esta borrando y cambiando cosas y no se porque jaja, según yo la revisión la pasó así que todo debería de estar correcto.
Espero que las personas que estén leyendo esto traducido a otro idioma estén comprendiéndolo, aun estoy organizando todo para sacar una versión en ingles, lo prometo.

Chapter 3: 2

Notes:

Los que conocen la historia por Instagram, ustedes iniciaron aquí ^^

(See the end of the chapter for more notes.)

Chapter Text

“Mierda, mierda, mierda, mierda, mierda…”

Era lo único que se repetía en la cabeza del castaño al ver como la prueba de embarazo que había en su mano estaba pintando dos líneas en los pequeños círculos que indicaba el resultado: Positivo.

No había tenido la valentía de hacérsela el mismo día que la compró-hace dos semanas atrás- por lo que apenas la tuvo en su mano la había guardado en su mochila y al llegar a casa la había escondido entre los papeles del pequeño estudio que Minho le había ayudado a armar en una de las recamaras vacías de la casa en la que vivían. Sabían que 4 recamaras serían demasiado, pero la casa tenía una buena ubicación y Minho se había enamorado de la cochera para dos autos y el patio trasero con jardín y piscina, además había salido a un buen precio.

Sabía que Minho nunca tocaba sus cosas así que era seguro esconderla ahí.

¿Y porque ahora si se la había hecho? Se preguntarán, bueno…

Jisung podía atribuir los mareos al trabajo, largas horas en la cabina de grabación con el equipo para la producción de nuevas canciones para 6 grupos tan distintos entre sí era algo que siempre le desgastaba hasta el punto de generarle jaquecas de vez en cuando, así que lo vio normal.

También vio normales las náuseas que le habían empezado a dar en las mañanas, muchas veces se dormía sin cenar por el trabajo y la bilis se le subía hasta la garganta a la mañana siguiente, actualmente ya no le pasaba mucho -más que nada porque Minho a pesar de su apretada agenda, se hacía un espacio para poder asegurarse de que Han comiera aunque sea un poco con él-, aunque la del restaurante había sido un foco de alarma para él, días posteriores no le había pasado nada, por lo que se olvidó de sus sospechas -además también por miedo- y no se hizo la prueba.

Lo que si ya no vio normal para nada fue el hecho de que ayer, mientras tenía una reunión con Chan -uno de sus mejores amigos y el CEO de la compañía para la que trabajaba- haya tenido que salir corriendo porque el vómito ya iba por la mitad de su garganta cuando abrió la boca para hablar. Así, sin previo aviso o por algún motivo en específico, el vómito se hizo presente, no había excusa o motivo para justificarlo, simplemente le había entrado la gana de vomitar en medio de una reunión con ningún aroma extraño o comida que le haya hecho daño, o litros y litros de alcohol en su sistema.

Fue de la nada y eso fue lo que le hizo correr a casa a hacerse la prueba.

Chan lo había mandado a casa, él aceptó irse sin decir nada, no le avisó a Minho, ni a Seungmin porque sería capaz de decirle a Changbin y el pelinegro como mejor amigo que era de Minho le preguntaría y Minho al no saber nada le llamaría, y él por miedo no respondería lo que llevaría a Minho a ir a buscarlo y todo se volvería un completo caos… en términos más simples, estaba aterrado porque no sabía que pasaría con todo cuando lo supiera, así que prefirió hacerse la prueba solo…

Y ahora estaba ahí, en ropa interior, con los pantalones encima del escusado, una prueba de embarazo positiva en el borde de la tina y él ahí, dentro de la tina, llorando a moco tendido porque llevaba HORAS en pánico, uno que se intensifico cuando le llegó un mensaje de Minho diciéndole que ya iba en camino porque Chan le había llamado para informarle que no se encontraba bien-porque a pesar de ser su jefe, Chan también era un amigo que se preocupaba por ellos- por lo que lo había mandado a casa y no sabía cómo iba a decirle que iban a tener un bebé.

Un bebé que no estaba planeado para un presente, tal vez si para un futuro, pero no para un presente inmediato.

La desesperación le ganó aún más al escuchar el código de la puerta principal-todo estaba en silencio a excepción de los sollozos de Jisung, por lo que fue fácil escucharla a pesar de estar en el baño del segundo piso-, por lo que él solo pudo hacerse bolita en la tina, apoyado contra la esquina de esta y llorar más fuerte al escuchar la voz de su novio envuelta en preocupación, pronunciando su nombre porque no lo vio inmediatamente al entrar. Jisung era de los que primero se acostaba en el sillón cuando se sentía mal, si no se le pasaba ya se iba a su cama, y si aun así no se le pasaba ya iba a al médico, pero por lo general, esa última opción siempre la hacía acompañado de Minho.

—¿Hannie? Bebé ¿Dónde estás?

La voz de Minho se escuchaba cada vez más cerca del baño, generando todavía más ansiedad en el menor, por lo que solo cubrió su boca y cerró los ojos con fuerza, esperando la llegada inminente de Minho al baño porque con los sollozos que estaba soltando si o si ya lo había escuchado…Y tuvo razón al escuchar la puerta del baño en el que estaba abrirse y los pasos apresurados de Minho para acercarse a donde él se encontraba casi arrinconado en posición fetal.

—Mi amor ¿Te sientes muy mal? —preguntó el castaño arrodillándose a un lado de la tina, ignorando por completo el hecho de que Jisung no traía pantalones y que la prueba seguía ahí, en el borde de la tina justo donde él se estaba apoyando para asegurarse de que su novio estuviera bien—Chan me llamó y dijo que te fuiste a vomitar en plena reunión ¿quieres que te lleve al médico? Tú no vomitas cariño…

Y era bien consciente de eso, Jisung no era una persona que vomitara por cualquier cosita, una ingesta insana de alcohol si lo haría vomitar, por ejemplo, o una infección en el estómago también, pero así de la nada sin “provocación” era practicante imposible.

—M-Minho…—sollozó ya sin poder contenerse más, se abrazó al cuello de su novio y este correspondió rápidamente, sacándolo de la tina vacía y cargándolo en el proceso para llevarlo a la habitación. Solo ahí fue donde se dio cuenta de que su novio no traía pantalones.

—¿Qué pasó? —preguntó apenas lo dejó recostado en la cama, paseó sus manos por sus desnudas piernas, notándolas frías al tacto ¿Cuánto tiempo llevaría metido en la fría tina? No era saludable, estaban a principios de otoño, podría resfriarse por andar así.

—E-Es que…—ni siquiera podía hablar con normalidad, los sollozos e hipidos se le escapaban apenas abría la boca ¿Qué iba a pasar ahora cuando se lo dijera? Tenía la esperanza de que viendo la prueba entendiera todo, pero Minho pasó de ella, yendo directamente a verificar que él estuviera bien. Amaba a Minho por ser tan atento con él, pero en esta ocasión le salió contraproducente.

—Okey, espera, respira lento—pidió tomando su rostro entre sus manos, comenzando a acariciar sus mejillas para limpiar las lágrimas, se acercó un poco más solo para empezar a dejar suaves besos en su rostro, un acto que siempre utilizaba Minho para mimar al menor, o en este caso, a calmarlo. Jisung se relajó sin poder evitarlo, al sentir los besos suaves en todo su rostro, varios en sus labios, al punto en que ahora solo estaba respirando un poco entrecortado por los sollozos atorados en su garganta, sin duda, amaba a Minho, solo él sabía qué hacer para tranquilizarlo en cualquier momento.

—¿Mejor? —preguntó contra la piel de su frente, a lo que Jisung solo asintió suave y se abrazó más a su novio, quien seguía sentado sobre él, dejando la parte baja del cuerpo del menor entre las piernas de Minho—Bien ¿Qué paso?

—En el baño…—comenzó, pero el simple hecho de acordarse de que estaba en el baño, se le cerraba la garganta de nuevo. No entendía porque tenía tanto miedo de que lo supiera, digo, es algo de lo que siempre hablaron, si, lo querían para un futuro, no ahora, y tal vez eso era lo que más miedo le daba, no estaban preparados para tener un bebé ahora.

—¿Qué hay en el baño? —se quitó de encima para poder levantarse.

—S-Solo ve al baño…lo sabrás cuando lo veas…

Llámenlo cobarde si quieren, pero no se sentía listo para decirle, era mejor que lo viera y esperar la reacción.

Minho lo miró extrañado, pero aun así asintió y se fue rumbo al baño, lo primero que notó fue el pantalón azul de su novio encima de la tapa del escusado, así que lo tomó para que se lo pusiera, amaba ver las piernas de Jisung, pero no quería que se enfermara. Justo cuando tomó la prenda fue que notó lo que estaba justo en el borde de la tina…

Una prueba de embarazo…positiva.

Con la mano temblándole, tomó el pequeño palo de pastico solo para corroborar que la vista no le estaba fallando, pudo ver las dos rayas, lo que significaba positivo.

—Oh…

Se quedó como 3 minutos ahí, sin saber cómo reaccionar, pero después de ese pequeño shock regresó al cuarto con Jisung, quien ya estaba bajo las cobijas, hecho un pequeño ovillo, esperando lo que sea que fuera a pasar, el castaño sonrió sin poder evitarlo, soltando un suspiro en el proceso, a veces su novio era la cosa más exageradamente adorable que conocía. Dejó los pantalones en la orilla de la cama y la prueba en la mesita de noche para después acostarse a un lado de él, sobre las cobijas para abrazarlo, sabía por experiencia que Han no lo dejaría meterse con él, así que hacerlo desde afuera era lo más optimo.

Pudo sentir el pequeño bulto tensarse ante su abrazo, pero luego de empezar a acariciar su espalda con cuidado se relajó visiblemente.

—¿Puedes salir de ahí? Me gustaría hablar contigo mi amor…

Jisung sacó de a poco solo su cabeza entre las cobijas, sus ojos estaban llorosos, reflejando el miedo que tenía en ese momento, pero al ver la sonrisa tranquila de Minho supo que no estaba molesto o algo similar, si podía notar un poco la preocupación en esos hermosos ojos de los que se había enamorado años atrás.

—¿Qué? —musitó su pregunta, solo dejando visibles sus ojos.

Minho no dijo nada, solo sonrió y bajó un poco más las cobijas para besarlo, algo a lo que Jisung no se negó, es más, se abrazó al cuello de su novio apenas este lo acercó más para profundizar el beso, si el mayor lo estaba besando ¿era algo bueno no? ¿no estaba enojado verdad? Al final Minho pudo meterse bajo las cobijas junto a él, encerrándose en un pequeño capullo de cobijas y almohadas que los protegían del mundo exterior, ahora estaban solo ellos dos en su mundo, como siempre. Las piernas de Jisung se abrazaron al cuerpo de su novio al mismo tiempo que las manos de Minho se pasearon desde sus piernas desnudas hasta su fina cintura por debajo de la holgada camiseta negra que estaba vistiendo ese día.

Apenas sus labios se separaron soltó la pregunta.

—¿No estas enojado?...

—¿Por qué estaría enojado cariño? No es nada malo…

Y con esas palabras el alma le regresó al cuerpo.

—Pero… no lo planeamos—quería asegurarse de que para Minho no había nada de malo tener un bebé mucho antes de tiempo, necesitaba estar seguro de que al final no se iba a arrepentir de ello.

—Bueno, eso no es cierto, llegamos a plantearnos la idea de un bebé, tal vez no ahora, pero ambos lo queríamos ¿no? ¿Qué más da si es un poquito antes?

Minho era el hombre perfecto, con esto lo reafirmaba una vez más.

—Te amo ¿ya te lo había dicho? —la sonrisa se le pinto sola en la cara, Minho sonrió también, besándolo una vez más profundo, y después pequeño picos.

—Siempre es bueno escucharlo—murmuró sobre los labios del menor, volviendo a besarlo repetidas y cortas veces sobre esos labios que encajaban perfectamente con los suyos—¿Cuánto tiempo llevas?

—No estoy seguro... —se apegó un poco más para poder acomodarse, tenía la necesidad de esconderse en el cuello de su novio, ya estaban protegidos por las cobijas, pero esconderse en el cuello de Minho siempre le hacía sentir seguridad.

—Mañana vamos a la clínica ¿te parece? Hoy lloraste mucho y después de vomitar seguro estas cansado, yo hablo con Chan, no te preocupes.

Y Jisung solo sonrió, escondiéndose en el cuello de su novio y abrazándose más a él con brazos y piernas.

Sin dudas Minho era el hombre más perfecto del mundo…

Y era suyo.

Fin del capítulo 2.

Notes:

Espero les este gustando la historia <3
Se siente diferente ¿no? De imágenes con pocos diálogos y explicaciones en la descripción a un escrito completo jajaja, aun no me acostumbro pero daré lo mejor de mi ^^

Chapter 4: 3

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

No pudieron ir al médico al día siguiente, tampoco al día siguiente después de ese, ni a los que llegaron después.

Esa tarde la habían tenido libre porque practicante se salieron de emergencia, pero al ahora comprobar que no era nada grave, ambos tenían que volver a atender sus responsabilidades. Tenían demasiado trabajo y ahora acumulado por esa tarde donde se enteraron que serían padres…

Todavía no podían creerlo… iban a ser padres.

Jisung dejó de escribir cuando la saliva acumulada en su boca fue demasiada… sin dudas iba a vomitar de nuevo, así que dejó todo lo que estaba haciendo y fue casi corriendo al baño de su piso, pero teniendo cuidado de no tropezarse o golpearse con algo, ahora que sabía que había una vida creciendo dentro de él tenía que tener más cuidado…

Afortunadamente llegó a tiempo al baño, entrando al primer cubículo vacío que vio, justo para vomitar el delicioso chessecake de fresa que Minho le había conseguido al salir del trabajo el día anterior, le había dado nauseas desde que lo vio-incluso desde que lo olio- pero era su postre favorito y se lo comió… un gran error.

Tenía tantas ganas de llorar ahora… su postre favorito que tanto había disfrutado la noche anterior se había ido por el escusado mucho más rápido de lo que se lo había comido.

—¿Jisung? ¿Te encuentras bien?

Mierda…

No se había percatado que el cubículo de al lado estaba ocupado, y ahora que había escuchado esa voz, sabía que se trataba de Seungmin, el novio de Changbin-la mano derecha de Chan- y aparte el maestro vocal de todos los grupos del quinto piso de la compañía.

—Hola Minnie—dijo apenas en un hilo de voz, eso de vomitar era la cosa más horrible del mundo y su enemigo número 1 en ese embarazo…Bajó rápidamente la cadena cuando el castaño cobrizo se acercó para ayudarlo a levantarse.

—¿Estas bien? —preguntó cuando Jisung fue directo al lavabo para enjuagarse la boca—¿Estas mal del estómago? ¿Comiste algo que te hizo daño?

—Minnie, estoy bien…—demasiadas preguntas en tan poco tiempo lo estaban aturdiendo, aun no asimilaba que todo esto era por culpa del embarazo, y la posibilidad de decírselo a otra persona le revolvía el estómago por los nervios, pero al mismo tiempo podría ser un desahogo, después de todo, el único que lo sabía hasta ahora era Minho y le vendría bien una opinión imparcial.

—Pero tú no vomitas Sung…

Y era bien consciente de ello, pero al parecer ahora lo haría, y bastante seguido.

—Es que…—¿Debería de decirle? Tampoco quería que mucha gente lo supiera, después de todo, no estaba seguro si Minho se lo habría dicho a Chan y por consecuencia se lo dijeran a Felix, su pareja de años -sin mencionar que era su mejor amigo desde practicante su nacimiento-.

—¿Quieres que te lleve al hospital? Puedo decirle a Changbin para que no tengas problemas, el entenderá. —ser novio del segundo al mando tenía sus ventajas.

—Eso sería genial, pero tendría que llevarme a Minho conmigo y no creo que Changbin pueda abogar por los dos—soltó un suspiro y se frotó el vientre con cuidado, no sabía cuánto tiempo tenía, pero tampoco se notaba mucho, seguía estando tan delgado como siempre, si no fuera por los vómitos y la prueba positiva definitivamente pensaría que se habría enfermado.

—¿Por qué tendrías que llevar a Mi-…? ¡Oh!

Jisung sonrió al ver la sorpresa y luego la emoción en el rostro de Seungmin, el chico era listo, obviamente iba a conectar los puntos de forma muy rápida.

—¿Cuánto tiempo tienes? —se acercó de nuevo para poder acariciar con suavidad su espalda, pues Jisung aún estaba apoyado en los lavabos, mojando su frente con agua fría para bajar el mareo que tenía en ese momento, le había dado nervio que Seungmin lo hubiera deducido tan rápido.

—No lo sé, me hice la prueba hace unos días… no hemos podido ir a hacer los análisis, tenemos mucho trabajo—estar abriendo la boca para hablar sin que se le saliera vomito estaba siendo todo un reto en ese momento por lo que de nuevo se enjuago la boca, el agua fría parecía ayudar contra tanta saliva que se generaba de la nada.

Se quedaron un momento más en el baño, estaba fresco-más ahora que el otoño empezaba- y el acceso a agua fría para mojar su rostro y enjuagar su boca estaba siendo efectivo contra las náuseas y mareos, Jisung pudo ver como Seungmin estaba tecleando cosas en su teléfono, probablemente diciéndole a Changbin sobre la cita médica, bueno, ¿Su seguro lo cubría no? Tenía derecho a ir al hospital en estos casos.

Solo bastaron 5 minutos más para que no solo Changbin, sino también Minho aparecieran en el baño, lo que solo confirmaba su teoría de que al menos el pelinegro en todo momento se ponía en comunicación con Minho.

—Cariño…—Minho se acercó rápidamente al menor, abrazándolo contra su cuerpo al verlo tan pálido y débil, Jisung se acurrucó rápidamente, la colonia de Minho era fresca, le gustaba mucho, ayudaba con las náuseas al ser un aroma tan rico para él.

—Okey, si, los llevó yo—dijo Changbin al ver a Jisung tan mal—avísale a Chan, pero no le digas por qué—se dirigió a su novio quien solo asintió, si se lo decían a Chan, se lo decía a Felix, y si Felix lo sabía, no lo ibas a despegar de Jisung hasta que naciera el o la bebé, y justo ahora el rubio estaba iniciando una campaña muy importante promocionando la nueva colección de Louis Vuitton en París.

Seungmin salió del baño luego de darle un beso en la mejilla a su novio sumado a un suave “gracias”, Changbin por otro lado se llevó a la pareja a la salida del estacionamiento de la compañía para subir directamente a su auto -un Jaguar F PACE SVR- y llegar directamente al hospital de Seúl. En el camino ninguno habló pues Changbin mientras conducía estaba hablando con algunos socios, Minho y Jisung venían atrás, este último recostado en los asientos, usando las piernas de su novio como una cómoda almohada y recibiendo caricias en su cabello, ahora con lo susceptible que estaba a vomitar, lo mejor era evitar que se mareara con un viaje en auto.

Afortunadamente no había tanto tráfico y llegaron en menos de 20 minutos.

Estacionó en el lugar junto al que su hermana tenía ahí, “SEO JAEHEE” jefa de obstetricia, lo que de hecho les venía muy bien, en vez de tenerlos esperando podría “visitar” a su querida hermana mayor.

—Vengan conmigo…

La pareja siguió al pelinegro por el hospital, se podía ver que mantenía una buena relación con los colegas de su hermana pues cada doctor que lo veía lo saludaba, y probablemente gracias a eso es que nadie le decía nada al estar llevando a dos personas más a sus espaldas directo a la oficina de su hermana, donde la encontró comiendo.

—Hola Jae noona~—saludó el pelinegro acercándose a su hermana, ella al verlo dejó su comida de lado y luego de limpiarse la salsa de sus fideos de los labios se levantó para abrazar a su pequeño hermano menor.

—Mi Binnie~ que gusto verte hermanito—dijo apretujando más a su hermano en sus brazos—¿Qué te trae por aquí?

—Quería visitarte, y también un pequeño favor—dirigió su vista a la pareja que había entrado con él, haciendo que su hermana también los viera, Jisung venía bastante mareado por lo que se mantuvo escondido en el cuello de su novio, así que Minho saludo tímidamente por los dos—Nos gustaría que esta consulta sea lo más discreta posible si se puede…

—Claro—sonrió a sabiendas de quien era el alto castaño que sostenía al débil chico entre sus brazos, Lee Minho no solo era coreógrafo en la empresa de Chan y Changbin, también era un bailarín profesional altamente reconocido en Corea, estaba en el top 5 de la lista, y siendo el número 1 de su generación—Acompáñenme por acá.

Los 3 chicos siguieron a la alta pelinegra fuera de la oficina hasta una de las salas de exámenes en obstetricia y luego de cerrar con seguro la puerta fue que pudieron comenzar.

Primero se le tomó una muestra de sangre a Jisung que iría rumbo al laboratorio para saber con detalle su estado de salud, así como el estado de su embarazo, la prueba fue entregada a una de las amigas de Jae, a quien otorgó un pequeño soborno con uno de los panes de canela que su madre siempre le enviaba para que esos análisis salieran lo más pronto posible.

Luego de eso, midieron y pesaron a Jisung para escribir su expediente, así como también varias preguntas para rellenar los formularios, al ser “privado” ella misma llevaría todo el embarazo de Jisung, por lo que necesitaba saber todo.

La pelinegra se acercó a la camilla de exámenes y con cuidado dejó caer el gel sobre el vientre del castaño menor, quien tembló al sentir el viscoso liquido frio contra su piel tibia. Se encendió el monitor y entonces empezó a pasear la maquinita por su piel. La sala quedó en absoluto silencio en lo que la mayor seguía moviendo la maquina, todos estaban atentos a la pantalla, aunque solo una persona entendía el montón de manchas que se veían en esta.

Luego de unos 3 minutos tensos de búsqueda, Jae sonrió.

—Ah… ahí está…—empezó a apretar un montón de botones y a sacar medidas, pero a ojos de los futuros padres solo veían un montón de manchas sin formas—Bueno, no hay de que alarmarse, a lo que veo aun es muy pequeñito, apenas del tamaño de una semilla de sésamo, por lo que si no me falla la memoria debes de tener aproximadamente 4 o 5 semanas más o menos, pero con los análisis que le he mandado a hacer a Jisung sabremos más cosas y de forma más detallada.

Minho se puso a pensar entonces ¿Qué pasó hace 4 o 5 semanas? Ellos siempre habían sido cuidadosos con respecto a los condones…

—La fiesta de celebración…—dijo finalmente Jisung, cubriendo su rostro por la vergüenza y confirmando la duda que había tenido desde el primer día después de esa fiesta, en su cabeza ya estaba bastante claro cómo había ocurrido, tuvo tiempo de sobra para intentar recordarlo y ahora que le decían más o menos un intervalo de tiempo, todo quedaba claro.

—ª

—Vaya, al parecer le tocó a mi hermano ser el padrino de esta criatura entonces—se burló la mayor, Changbin solo sonriera, ese grupo de chicas había sido su idea después de todo—Bueno, les llamare cuando tenga los resultados—le entregó varias toallitas a Jisung para que se limpiara—De ahí podremos hacer su ficha y vendrían mes con mes conmigo para sus revisiones correspondientes.

—Esto lo paga el seguro—dijo Changbin rápidamente, pues vio las intenciones de su hermana por preguntar sobre el pago al ser una consulta “clandestina”—pero por favor, te pido que sea muy discreto.

—Hecho—sonrió y empezó a recoger las cosas y entregarle la ficha a Minho donde venía el nombre de Jisung, el día de la cita y las medidas y peso del bebé.

Algo en el pecho de Minho se movió al ver eso, sentía mucha felicidad, y al mismo tiempo ganas de llorar, no sabía descifrar el sentimiento con exactitud, pero sabía que era algo nuevo que nunca antes había sentido, se acercó a su novio para ayudarlo a terminar de limpiarse el vientre y para dejar un suave beso en sus labios que fue correspondido al instante.

—¿Quieres que te compre un chessecake de fresa al salir? —le preguntó con cariño sobre los labios haciendo que el menor solo diera otro besito pequeño y negara.

—No, así está bien, solo llévame a comer—pidió a sabiendas que ahora su postre favorito le traía nauseas de solo acordarse, lo que de por sí ya era triste.

Tanto Changbin como su hermana fueron testigos de la tierna escena, sin duda ese par irradiaban amor donde fuera que estuvieran, pero ya era tarde y tenían que irse, así que luego de abrazar a su hermana para despedirse se los llevó de regreso a la empresa, no sabía que excusa le había dado Seungmin a Chan, así que lo mejor era apresurarse.

Fin del capítulo 3.

Notes:

Espero que les este gustando, llevamos pocos capítulos y esto apenas esta empezando, pero aprecio mucho que lo estén leyendo <3

Chapter 5: 4

Notes:

Holi ^^U a pasado un tiempo...
Pido disculpas, he estado ocupada ; n ;
La siguiente semana traeré un par de capítulos mas, pero se publicaran tarde, procurare publicar los links en Instagram al día siguiente temprano <3

(See the end of the chapter for more notes.)

Chapter Text

Eran cerca de las 2 de la mañana y Jisung no podía dormir.

Había pasado una semana desde su primera cita con la doctora Jae y le habían dado los resultados de sus análisis, como bien dijo, en ese momento contaba con 5 semanas de embarazo, y junto con esta que había pasado ya serían 6, estaba bajo de peso por lo que le prescribió una dieta y un montón de vitaminas y suplementos, sabía el estilo de vida que llevaba y el por qué nunca podía comer bien, pero era momento de empezar a cambiar eso, ya no solo era su vida, sino también la de su futuro bebé.

Pero no era por eso que no pudiera dormir, no estaba preocupado, apenas la doctora les dio la receta, compraron todo lo necesario para ello y hasta ahora las cosas estaban yendo bien, el jugo y las galletas saladas se habían convertido en sus mejores amigos pues habían logrado reducirle las náuseas en el trabajo de manera considerable.

Lo que no lo estaba dejando dormir en ese momento preciso era el hecho de que tenía un terrible antojo de comida japonesa… arroz blanco con semillas de sésamo y salsa de anguila, acompañado de rollitos de omelette de huevo y verduras frescas con vinagreta de mango junto con una guarnición de pollo frito en bolita…

Su estómago gruñó de solo imaginarse la comida.

Giró en la cama, encontrándose con Minho, quien dormía con tranquilidad a su lado, a pesar de la obscuridad Jisung podía ver perfectamente el perfecto y hermoso rostro de su novio tan relajado y tranquilo, probablemente estuviera teniendo un buen sueño, y él no se sentía con el corazón tan despiadado como para despertarlo y decirle que lo acompañara a comprar sus antojos.

Había una tienda de 24 horas de servicio cerca de la casa y estaba seguro de que encontraría todo lo que quería ahí…

Con mucho cuidado salió de la cama, de la forma más lenta y silenciosa posible, Minho trabajaba muy duro todos los días y regresaba cansado después de tantas prácticas, aún estaba en forma para poder ir el solo a la tienda.

Se vistió con una chamarra grande y gruesa, septiembre ya había llegado y con ello los vientos frescos por las lluvias de otoño que se avecinaban, así que luego de tomar su teléfono y cartera se encamino muy seguro y en el mayor silencio posible a la puerta.

—¿A dónde crees que vas?

La voz ronca de Minho a causa del sueño lo asustó, asiéndolo girarse de inmediato a mirarlo, estaba en el pasillo terminando de ponerse ropa porque su novio tenía la mala costumbre de dormir sin ni una sola prenda de vestir…

Ni una sola.

—¿Por qué estas levantado Honnie? —Se había olvidado del hecho de que Minho era de sueño ligero y apenas no lo sintió en la cama se levantó como un rayo para ir a buscarlo. Se acercó a peinar su desordenado cabello con ambas manos y sonrió al ver como Minho se apegaba a su toque cuando sus manos terminaron en sus mejillas.

—No te sentí en la cama ¿A dónde ibas? —preguntó rodeando su cintura con los brazos para apegarlo más a su cuerpo, la madrugada estaba algo fría.

—A la tienda… tengo antojos—confesó con algo de pena sin saber bien por qué.

—¿Y por qué no me despertaste? Pude ir yo Hannie—murmuró sobre la piel de su frente, pues había comenzado a darle besitos en el rostro.

Si, en definitiva, tenía al hombre perfecto.

—No quería despertarte, hoy llegaste muy cansado por la nueva coreografía para ese nuevo video musical del grupo que recién debuto la empresa…

—Por muy cansado que este, no puedo dejar que salgas solo a la calle y menos a estas horas cariño—dejó un beso en sus labios y fue por su teléfono, cartera y un abrigo también, irían juntos, era más fácil así, pues de este modo Jisung vería todo lo que quisiera comer en el momento en vez de una lista que podría cambiar en 3 minutos.

Salieron de la casa luego de asegurarse de que estaba bien cerrado y caminaron a paso tranquilo por la privada, saludaron al guardia nocturno de la entrada y salieron de ahí tomados de la mano, caminando a paso tranquilo porque al menos para Jisung, era bueno tener un poco de ejercicio extra teniendo en cuenta de que su trabajo lo hacía estar sentado casi todo el tiempo.

Al llegar a la tienda, Jisung encontró rápidamente la comida japonesa que quería, aunque no solo se llevó eso, agarro fruta, galletas, pasteles, un paquete de pollo frito para compartir con Minho, varios jugos y panes, Minho también agarro unas cuantas sopas instantáneas que eran de su gusto y papas fritas.

—¿Antojos nocturnos? —preguntó la cajera empezando a marcar todos los artículos.

—¿Se nota tanto? —preguntó el menor apenado, Minho solo se rio, abrazando por detrás a su novio y apoyándose en su hombro.

—Un poco—continúo marcando las cosas y luego de recibir la tarjeta de Minho para cobrar, se las regreso junto con varias bolsas—Felicidades.

—Gracias—respondieron ambos al unisonó y regresaron con prisa a la casa para calentar todo lo que se tuviera que calentar y poder comer.

Al llegar, dejaron los abrigos en la sala y pasaron directamente a la cocina donde estaba su comedor a calentar todo lo que se tenía que calentar. Para eso de las 2:19 am ya estaban comiendo de todo, y aunque las combinaciones que Jisung hacia con la comida provocaban una sensación extraña en Minho, él no comento nada, le gustaba ver feliz a su novio.

—¿Quieres algo más cariño? —preguntó Minho al mismo tiempo que limpiaba las migajas de las galletas que Han estaba comiendo junto con una pieza de pollo frito.

—No Honnie, gracias—respondió aun con la boca llena, sonriéndole a boca cerrada con las mejillas llenas y ganándose un beso en estas por ser tan lindo.

Se tomaron su tiempo para comer, pues en un par de horas empezaba oficialmente el día libre de ambos, por lo general estos no coincidían, pero debido al embarazo Jisung empezó a reacomodar su agenda para poder tener más tiempo en casa y acoplar sus horarios con los de Minho pues su trabajo era mucho más flexible que el del mayor.

Al terminar de comer, lavaron todo lo que ocuparon y tiraron los empaques, cuando toda la cocina estuvo en orden se fueron de regreso a la habitación y con el apetito saciado Jisung solo necesito abrazarse a Minho para poder dormir. En esta ocasión el que se quedó despierto un poco más de tiempo fue Minho, se la pasó acariciando con cuidado el cabello de su novio, más como un hábito que en si para arrullarlo y que pudiera dormir mejor, le gustaba ver como sus facciones se relajaban con forme iba cayendo dormido.

Aun a pesar de todo, le costaba creer que dentro del vientre de Jisung se estuviera formando la vida de su futuro hijo o hija, una de sus manos bajó con cuidado de su cintura hasta su vientre, ahora un poco abultado más que nada por la comida, sabía que aún era pronto para que a Jisung se le empezara a notar, pero se sentía ansioso de poder ver esa nueva faceta en Jisung, sabía que a mucha gente el embarazo a veces era un poco desastroso para el gestante, pero a otras personas les sentaba de maravilla, y estaba seguro de que ese sería el caso de su Sunggie.

Se quedó dormido luego de unos 20 minutos solo mirando a Jisung dormir, aunque bueno, como 3 horas después Han se levantó a vomitar, pero después de eso, tuvieron horas ininterrumpidas de sueño hasta casi las 12 de la tarde.

El primero en abrir los ojos fue Minho, pero se quedó quieto porque Jisung aun dormía abrazado a él, se estiró un poco solo para tomar su teléfono de la base de carga y revisar, tenía un par de mensajes de Changbin y Seungmin preguntando por el estado de Sunggie así que se apresuró a responder. La constante vibración del teléfono advirtiendo los mensajes fue lo que hizo a Jisung despertar, por lo que se quejó poquito y subió más sobre Minho para intentar seguir durmiendo.

—Lo siento por despertarte bebé—dijo dejando el teléfono en la cama y rodeando el cuerpo del menor que ya se encontraba por completo sobre él con sus brazos.

—¿Con quién hablas? Es nuestro día libre, diles que no molesten—gruñó contra el cuello de Minho, aferrándose a su cuerpo, tenía que aprovechar que aun podía hacer esas cosas porque cuando el vientre comenzara acrecerle ya no podría hacerlo.

—Con Bin y Seung, están preguntando por ti—dejó un beso en su cabeza y comenzó a acariciar su espalda, si Jisung quería quedarse todo el día en cama él no era nadie para impedírselo.

—Diles que estoy bien y corta, aún tengo sueño Honnie…

—Está bien amor—continúo dejando caricias en su espalda con una mano mientras que con la otra tomaba el teléfono para escribirles a ambos chicos que Jisung tenía mucho sueño y quería seguir durmiendo usándolo a él como almohada, de este modo se despidió de ambos.

Aunque como almohada no duro demasiado tiempo, Jisung se volvió a dormir como una media hora más antes de despertar por el ruido de su estómago anunciando que necesitaba comida lo que inevitablemente provocó una risa en Minho.

—Levántate amor, vamos a comer algo—dijo palmeando su trasero para que se quitara de encima.

Jisung gruñó contra la piel de su cuello, pero hizo caso, rodó por la cama hasta poder levantarse y estirarse, Minho hizo lo mismo y ambos se encaminaron a la cocina donde el menor sacó sus vitaminas y suplementos en lo que Minho preparaba un delicioso, sano y nutritivo desayuno para ambos, ayer se habían excedido con la comida chatarra, pero bueno, eran los antojos de su Hannie y no podía negarle nada.

Jisung colocó los servicios en la mesa y sirvió el jugo de ciruela que tenían en el refrigerador, después de eso se sentó a esperar por el desayuno mientras respondía unos mensaje que le habían llegado la noche anterior, eran de Felix, mandándole fotos de sus días en Paris y la pasarela del día anterior.

—¿Con quién hablas bebé? —preguntó Minho poniendo un plato con el desayuno frente a él.

—Con Lix… me está platicando como él fue en la pasarela de ayer—dejó el teléfono de lado para empezar a comer, otra de las muchas cualidades que Minho tenía era el hecho de que cocinaba riquísimo.

—¿No le has dicho? —se sentó a su lado para empezar a comer.

—No—dio un sorbo a su jugo y empezó a comer—Si le digo es capaz de regresarse, y la campaña recién empezó.

—Bueno Felix te adora, no le importaría salirse de su pasarela por venir a verte, después de todo, no es como que ser modelo el haga falta, la fortuna de Chan lo tiene bien acomodado.

—Felix es el verdadero “trabajo porque me gusta no porque lo necesite” además, él tiene su propia pequeña fortuna de su familia rica, más la que él está haciendo con eso del modelaje—se quejó el menor, el adoraba su trabajo, pero no iba negar era sumamente desgastante la mayoría de las veces.

—Tú también podrías hacerlo Hannie, sabes que con lo que gano vivimos bastante bien.

—Lo sé, pero esta conversación ya la hemos tenido, además, viene un bebé en camino y no está de más dinero extra—dijo antes de su siguiente bocado y con eso finalizo la discusión, Minho solo sonrió y besó su mejilla para después seguir comiendo.

Han tenía razón, un bebé venía en camino y con ello no solo un montón de responsabilidad sino también gastos, y aunque Minho sabía que en si también podría mantener a los 3 con lo que ganaba, no le iba a quitar a Han su trabajo teniendo en cuenta que sus canciones y composiciones eran de las mejores dentro de la empresa y por eso tanto Chan como Changbin lo tenían en ese puesto tan importante, encargarse de 6 grupos era algo casi imposible para la mayoría, pero no para Jisung, él sabía bien lo que hacía y por algo ganaba el dinero que ganaba.

Hannie amaba crear música, y si eso lo hacía feliz no era nadie para quitárselo.

 

Fin del capítulo 4.

Notes:

Si llegan a ver algún fallo me disculpo, reviso los capítulos pero siempre logra escaparse algún error ;;
Espero les este gustando la historia ^^ <3

Chapter 6: 5

Notes:

Hola ^^
A pasado algo de tiempo, pero apenas se me dio un hueco vengo a publicar <3

Chapter Text

El inicio de su semana 7 se cumplió justo ese sábado 14 de septiembre, o sea, en su cumpleaños.

Ese día se había levantado muy temprano por cuestiones de una junta con toda la directiva, el nuevo grupo de chicas que coreografiaba Minho y del que el hacía las canciones estaba a poco sacar un nuevo mini álbum -pues su single debut había sido un éxito total- y tenían que poner todas las cosas en orden. Así que Minho se levantó un poquito antes que él para prepararle un batido, una caja con su almuerzo y su infaltable paquete de galletas saladas y juguito de caja, también preparó sus vitaminas que tenía que tomar en el día en un pastillero y se lo dejó todo junto en una bolsa, él podría desayunar después, sobreviviría con un café americano y un pan, pero Jisung tenía que alimentarse adecuadamente.

Al Jisung levantarse fue atacado por un montón de besos palabras bonitas y un pastelito de cumpleaños con una vela, además de tener como promesa una cena romántica y un regalo en la noche. Y aunque Jisung hubiera preferido quedarse en la cama recibiendo mimos de su novio, tenían que trabajar. Cuando ambos estuvieron listos partieron en el auto de Minho hasta la empresa donde se separaron pues Minho tenía que ir a la sala de practica y Jisung a su estudio, se dieron un beso antes de que el menor tomara el elevador, odiaba esa cosa pues el movimiento repentino siempre le provocaba nauseas, pero era eso o las escaleras y teniendo en cuenta que ya estaba empezando a ganar un poco más de peso debido a la dieta para mejorar la salud de su bebé le pesaba ir por las escaleras, por lo que tenía que irse en el elevador , la junta era a las 3 así que tenían tiempo para preparar todo.

Debido a esto se tomó su tiempo para comer todo su desayuno que su perfecto y hermoso novio se encargó de prepararle con todo el amor del mundo mientras escribía un par de ideas que se le habían ocurrido y editando un par de pistas que sonaban en los parlantes de su estudio.

—Toc, Toc ¿Hanji? ¿Estas ocupado? —la voz de Seungmin más aparte la puerta de su estudio siendo abierta lo interrumpieron de seguir comiendo su delicioso desayuno.

—Hola Seung, pasa—dejó su comida en el escritorio y se fue directo al sofá donde Seungmin ya estaba acomodando las bolsas que traía—¿Qué es todo eso? —tomó el control de los parlantes y los apagó para poder hablar con mayor calma y sin gritar tanto, acostumbraba a trabajar con la pista hecha para ponerle la letra, muchas veces era al revés, primero letra y luego música, pero tenía que aprovechar cuando los ataques de inspiración le llegaban de la nada y a veces salía primero una luego la otra.

—¡Regalos! Feliz cumpleaños Sunggie~—Jisung se levantó entonces para que Seungmin pudiera abrazarlo—lamento mucho que tengas que venir a trabajar en tu propio cumpleaños Sung, me quejare con Changbin y el anciano de Chan.

—Gracias por el apoyo en eso—se rio, porque la verdad, que le dijera anciano a Chan siendo que solo era pocos años mayor que ambos, era divertido—Déjame ver que trajiste~

Seungmin entonces lo soltó para que pudiera abrir las bolsas, más que nada era ropa muy bonita que le serviría más adelante, sudaderas enormes que le quedarían perfectas cuando el bebé empezara a crecer más, Jisung era partidario de usar sudaderas y suéteres holgados para estar cómodo, pero su ropa actual comenzaría a quedarle pequeña cuando el bebé creciera, así que previendo eso Seungmin le compró un montón de ropa como regalo.

—Estas son mías esas de allá son de Changbin.

—Todo es muy bonito Minnie gracias—los ojos prácticamente le brillaban ante tanta ropa, casi sentía ganas de llorar, las hormonas estaban como locas en su cuerpo, poniéndolo sensible por todo.

—Tengo que aprovechar que Felix no está porque él ya te hubiera comprado una tienda completa—el hecho de que Felix viniera de una familia adinerada y además fuera novio del CEO de el sello discográfico más importante del país tenía sus ventajas.

—En efecto…—la sola mención de su mejor amigo le apagó un poco el ánimo, y eso Seungmin lo notó enseguida.

—¿No le has dicho verdad? —el gran suspiro que el menor soltó le dio una respuesta más pronta que sus palabras.

—No, aun no le digo—empezó a doblar toda la ropa para volverla a guardar—Ayer hable con él, la campaña va muy bien, apenas va a la mitad, no tengo prisa por decirle, aunque sé que enloquecerá al saber que no fue el primero en enterarse, pero dadas las circunstancias no es conveniente que sepa todavía…

—Si no fuera amigo de Hyunjin tal vez no sería tan dramático pero bueno, cosas que pasan—dijo Seungmin encogiéndose de hombros—Ya debo volver, Binnie quiere invitarles la cena cuando termine el día.

—Claro ¿Los esperamos o nos veremos en algún lugar? En la tarde tengo que ir a mi cita con la doctora

—Nos iremos todos juntos a un restaurante que conoce, así que tienes tiempo Sunggie, nos vemos en la noche~

—Está bien—sonrió y regresó a su lugar para seguir trabajando, Seungmin cerró la puerta al salir y de nuevo encendió los parlantes, esa plática con Seungmin había durado más de lo previsto, la junta empezaría en unos 40 minutos, así que debía de apresurarse. Cuando tuvo todo listo, terminó su comida y tomó su jugo con galletas para la junta, también agarró las cosas y se dirigió al último piso donde estaban las salas de juntas y las oficinas de los directivos, afortunadamente se encontró con Minho en el camino lo cual agradecía mucho porque el aroma de su novio era exquisito y le ayudaba mucho a no tener tantas nauseas debido a que era bastante fresco.

—Hola guapo ¿A qué hora sales de trabajar? —preguntó Jisung con tono coqueto cuando ambos ya se encontraban en el ascensor.

—Hola lindura, me encantaría responderte, pero tengo novio y es muy celoso, así que lo siento—dijo sonriendo de lado y guiñándole un ojo para después “ignóralo” ganándose un golpecito en el brazo por parte de su novio.

—Yo no soy celoso Lee Minho, de los dos tu eres más celoso.

Minho entonces se acercó hasta acorralarlo contra una de las paredes del ascensor, poniendo a Jisung tímido de un momento a otro pues una de las manos de su novio se aferró a su cintura por debajo de esa enorme sudadera que llevaba.

—Teniendo un novio como tú, que llama la atención a donde quiera que va ¿Cómo no voy a ponerme celoso? —le habló con voz suave pero sensual, esa que solo Minho podía hacer y que le erizaba la piel.

Jisung sintió como rápidamente el calor subía por su cuerpo, acumulándose en su rostro en forma de sonrojo, a pesar de eso, se acercó un poquito más si era posible, y besó sus labios de forma suave.

—Ya te dije que yo solo tengo ojos para ti, nunca habrá nadie que me aparte de tu lado Lee Minho.

Fue firme al decirlo, por lo que esta vez Minho sonrió completamente para después besarlo de verdad, de forma lenta y romántica, disfrutando de cómo sus labios se unían una y otra vez hasta que la campanita les avisó que habían llegado a su piso y tenían que bajar. Se separaron apenas las puertas se abrieron, sabían que no podían tener muestras de afecto -o al menos demasiadas- en la compañía así que bajaron primero uno y luego el otro, caminando a una distancia mínima hasta la sala de juntas donde Bang Chan y varios miembros de la junta ya estaban. Ahora solo faltaba el manager de las chicas y otras personas importantes.

—Hola Sunggie, Minho—Saludó Bang, aprovechando que la junta aun no empezaba y todo el mundo estaba haciendo otras cosas como llamadas y trabajando en computadoras.

—Hola—saludaron al unisonó, sentándose juntos a la derecha de Chan.

—¿Cómo te fue en el médico Hannie? Me dejaste preocupado y Seungmin no me dijo nada después.

—Oh, eso, me enferme del estómago hyung, pero ya estoy bien.

Habían acordado no decirle a Chan todavía básicamente para no tener que traer a Felix desde Paris hasta Corea del sur en un viaje de emergencia y sin importarle nada su trabajo, lo mejor era esperar, ya después se lo diría, cuando el rubio estuviera en tierras coreanas. Sentir la mano de Minho tomar la suya por debajo de la mesa lo hizo sentirse un poquito más tranquilo.

—Me alegro de que sea así, me diste un susto fuerte ese día.

—Lo siento por eso—dijo bajando un poco la cabeza, necesitaba cambiar de tema rápido o se le saldría la verdad—¿Cómo esta Felix? ¿Has hablado con él?

La sonrisa de Chan cambió a una mucho más alegre, incluso podrían jurar que sus ojos brillaron, para Chan, Felix era su tema favorito de conversación, adoraba tanto a su novio que sin dudas podría pasar -y sin mentir- 6 horas seguidas hablando de él. Y gracias a eso por lo menos media hora sí que habló de cómo estaba siendo todo en Paris hasta que por fin llegó el manager de las chicas y los directivos que faltaban junto con Changbin y Seungmin, por lo que la junta se dio por iniciada. Se trataron varios temas, en específico la división que ese encargaría de las chicas en cuestión de maquillaje y vestuario, así como su equipo de marketing para llevar las redes sociales oficiales y la publicación de los anuncios, también se trataron las fechas sobre entrega para todo lo relacionado con el mini álbum, la canción principal, las coreografías, la temática, el ritmo… en fin, demasiadas cosas; Minho y Jisung no tuvieron que aportar demasiado a la junta ellos estaban ahí principalmente para captar las ideas y trabajar sobre ellas, era necesario que estuviera ahí al estar a cargo del proyecto que era este nuevo grupo, así que de forma muy discreta Jisung abrió su paquete de galletas saladas y con cuidado de que no lo vieran se comió una.

Chan al estar a su lado lo notó, no dijo nada pues estaba atento a lo que uno de los directivos estaba diciendo, aunque claro, si notó las 5 veces que Jisung se tuvo que escusar para ir al baño y como en dos de ellas fue Minho a buscarlo, haciéndole dudar sobre la salud del castaño teniendo en cuenta de que siempre regresaba un poco pálido o sudoroso-esto último debido al esfuerzo que conllevaba vomitar, pero eso no lo sabía Chan-. Al final la junta terminó cerca de las 4 de la tarde, apenas el tiempo justo para comer, pero para Jisung, el tiempo justo para ir a su cita con la doctora Jae, así que, sin mediar palabra con nadie, Minho y Jisung se fueron de ahí prácticamente corriendo, dejando a un muy confundido Chan que al buscar la mirada de Changbin para que le explicara -puesto que él y Seungmin se veían bastante tranquilos- el pelinegro solo se encogió de hombros.

Por otro lado, Minho y Jisung ya estaban encamino, como siempre, la brisa fresca ayudaba mucho contra los mareos de Jisung.

—¿Crees que se haya dado cuenta? —preguntó el menor manteniendo ambas manos sobre su vientre.

—No lo sé, si te vio raro un par de veces, pero dudo que por su cabeza haya pasado un embarazo cariño, Chan no es muy listo a veces, ya sabes, la edad.

Eso claro que hizo reír a Jisung.

—Solo es un año mayor que tu Minho.

—Y lo molestare eternamente por eso.

Al llegar al hospital Minho se colocó una mascarilla y lentes, Jisung simplemente se acomodó el gorrito en su cabeza y también se colocó una mascarilla, si bien, su rostro no era público como el de Minho tenía que cuidarse de que nadie lo viera. La cita transcurrió normal, la doctora Jae los recibió en su sala de exámenes con la misma emoción con al que recibía las visitas de su hermano; pesó a Jisung para comprobar que esa baja de peso ya no estaba y al hacerlo lo felicito por ello, después pasaron a hacer la ecografía.

—Va muy bien Jisung, sigue siendo muy pequeñito, como un arándano, pero ahí está—dijo señalando la pantalla—tiene el peso y tamaño ideal para un bebé de 7 semanas, sigue comiendo bien, toma tus vitaminas y el ácido fólico como lo estás haciendo y todo ira de maravilla—le pasó las toallitas a Minho para que pudiera limpiar al menor en lo que ella anotaba los datos en la ficha que Minho le había entregado apenas entraron—Todo va muy bien chicos, los veo el mes que viene, y por cierto, feliz cumpleaños Sunggie—dijo entregándole la ficha.

Jisung la tomó entre sus manos y le agradeció a la doctora, además claro de recibir una abrazo de la misma. Para Jisung saber que las cosas con su bebé iban perfectas era el mejor regalo que podía recibir, pero eso no quería decir que no esperara los regalos que Minho tenía para él esa noche.

Los esperaba con ansias.

Fin del capítulo 5.

Chapter 7: 6

Notes:

¿A que no se lo esperaban? ^^
Supongo que las actualizaciones serán los fines de semana que es cuando mas tiempo tengo, me gustaría poder hacerlo mas veces en la semana pero mi nuevo trabajo es muy demandante y apenas llego a casa solo quiero dormir jaja
Espero les este gustando la historia <3

Chapter Text

La cena fue increíble, los regalos estupendos y la compañía fue la mejor, pero sin duda lo que más disfruto fue la videollamada que su mejor amigo le hizo estando en plena pasarela solo para desearle feliz cumpleaños y él desearlo de vuelta porque por la diferencia de horario siendo la media noche del 15 de septiembre ya era cumpleaños de Felix, pero en Paris aún era 14 así que aún era cumpleaños de Han para el rubio.

Estaré pronto allá Hannie, te amo ¡feliz cumpleaños!”

Esas habían sido las palabras del rubio y esperó de todo corazón que fueran ciertas porque necesitaba a su mejor amigo YA. Estarle guardando el secreto de su embarazo lo estaba carcomiendo un poco, pero sabía que tenía que dejar a Felix terminar sus cosas, porque una vez que se lo dijera, el rubio no se le iba a despegar.

Regresaron a su casa cerca de las 2 de la mañana, Minho se encargó de quitarle los zapatos al menor, de llevarlo a la cama cargando y de desvestirlo con todo el cuidado del mundo al mismo tiempo que dejaba un montón de besos en todas partes de su cuerpo.

Jisung se sentía un consentido, pero bueno, lo era.

Dejó de pensar cuando los besos empezaron a subir desde su tobillo, a su pantorrilla de ahí a su muslo, pasando por su entrepierna, llegando a la ingle, subiendo por su vientre hasta su pecho, de ahí a las clavículas y después a su cuello, acompañado claro de las caricias de las manos de su novio que venían en un camino lento mucho más atrasado que el de los labios.

Sintió toda su piel erizarse desde el primer beso, pero no lo detuvo, cuando estuvo a la par de su rostro se abrazó a su cuello y lo acercó lo suficiente para un beso, lento y sensual que duró hasta el punto de dejarlo sin aire.

—¿Qué estás haciendo Lee Minho? —preguntó en voz baja sobre los perfectos labios de su perfecto novio.

—Te dije en la cena que al llegar a casa te iba a llenar de besos, eso es lo que hago—y de nuevo lo besó, esta vez un poquito más intenso por lo que una de las piernas de Jisung se abrazó a la cintura del mayor.

—¿Eres consiente de lo que provocas solo con eso? —habló casi en un suspiro, pues ese beso lo había dejado sin aliento.

—Si, lo sé, por eso lo hice—se rio sobre su boca, comenzando a dejar de nuevo besitos por su rostro para bajar hasta su cuello, donde obviamente los besos se tornaron más húmedos y sensuales.

—¿Y es seguro hacerlo?

—Ya estas embarazado Hannie, no puedo embarazarte más…

Eso genuinamente lo hizo reír.

La risa después fue remplazada por un gemido cuando una de las manos de su novio se metió en su ropa interior y empezó a tocar.

—¿Estás seguro? ¿No pasara nada malo? —Su miedo era completamente valido, si bien, también quería hacerlo -tener a Minho de novio y tocándole el trasero a cada oportunidad que tenía era algo que en definitiva lo tentaba todo el tiempo, sumando a que sus hormonas estaban como locas por culpa del embarazo- tenía pánico de que eso fuera a afectar al bebé en algún modo.

Minho dejó de tocarlo entonces, lo que iba a decir tenía que ser escuchado con atención y si seguía masturbándolo no le haría caso.

—Investigue, lo importante es que tú te sientas cómodo, fuera de eso no hay mayor problema ¿o quieres que llame a la doctora y preguntar?

—¡Dios no! Qué vergüenza…—se cubrió el rostro por la pena, de solo imaginarse a Jae contestando una simple pregunta que le haría saber que estaban calientes y querían tener sexo.

—¿Entonces qué quieres hacer? Yo hago lo que tú me pidas—murmuró sobre la piel de su mejilla pues aún estaba encima de él, cubriéndolo por completo con su cuerpo al ser unos buenos centímetros más alto, impidiendo que sintiera frio.

Las manos de Jisung entonces tomaron el rostro de su novio, perdiéndose en esos hermosos ojos que siempre parecían brillar al verlo y que tanto le gustaban, si Minho decía que había investigado le creía y si decía que no había problema, le creía, confiaba en Minho al punto en que sabía que podía dejar su vida en sus manos y nada malo le pasaría.

Así que atrajo el rostro de su novio para poder besarlo, Minho correspondió, tomando eso como un “sigue” y reanudó el movimiento de su mano sobre le miembro de Jisung, logrando que suspirara y jadeara en medio del beso porque al aparecer el embarazo lo estaba poniendo más sensible de lo normal.

Minho sonrió a sabiendas de que podría tomar ventaja de eso, así que aceleró un poco más el ritmo de su mano, haciendo que el castaño menor se aferrara con fuerza a sus hombros, arrugando la camisa que aun traía puesta.

Para Minho siempre era primordial que Jisung tuviera un orgasmo primero, pues de ese modo quedaba bastante más relajado cuando llegaba la hora de dilatarlo, y por lo visto, este llegaría mucho más rápido que antes pues el menor ya estaba mordiendo sus labios y arqueando la espalda, aferrándose con más fuerza a su ropa porque ya estaba por llegar; sin duda el embarazo lo había puesto más sensible y eso que apenas llevaban 7 semanas.

—M-Min…Minho…Mph…cariño…—su respiración se aceleró considerablemente, en especial cuando el pulgar de su novio empezó a hacer círculos en su glande.

—Shhh… —chitó sobre la piel de su cuello dejando mordidas y besos por donde podía.

Jisung no resistió mucho más después de eso, gimió fuerte al mismo tiempo que se dejaba ir en la mano de Minho, su cuerpo entero se tensó, aferrándose fuerte al cuerpo de su novio para después poco a poco exhalar el aire que quedaba dentro de sus pulmones y relajarse por completo contra el colchón.

Minho aprovechó esto para apoyarse bien en sus rodillas y estirarse hasta la mesita de noche, donde tomó un par de pañuelos para limpiarse la mano y la botella de lubricante que había en el cajón, también había condones ahí, pero bueno...

Dadas las circunstancias actuales era un poco tonto usarlo ya ¿no? Como había dicho anteriormente, no podía embarazarlo más.

Y siendo un hombre perfectamente sano libre de infecciones y completamente fiel, no habría problema alguno de hacerlo sin protección.

Para deleite de Jisung, antes de cualquier otra cosa se quitó la ropa, dejando a la vista esos hombros anchos, su fuerte y recientemente marcado pecho así como su marcado abdomen, Minho hacia el suficiente ejercicio gracias al baile como para tener los músculos bien definidos, no era como él, que gastaba bastantes horas en el gimnasio para mantener su figura -y que tristemente ya no podría hacer debido a la prohibición de esfuerzos por el bien del bebé- pero a pesar de ello, el cuerpo de Minho era, a falta de otras palabras para describirlo mejor, delicioso.

Cuando el mayor se bajó los pantalones junto con su ropa interior, dejando expuesto ese glorioso pene que le regaló fabulosos -y muchísimos- orgasmos, se sintió caliente de nuevo, su propio pene empezó a despertar así que sin esperar demasiado abrió más las piernas para recibir a su hombre entre estas.

Minho vertió una buena cantidad de lubricante primero en su mano para esparcirlo por su miembro y masajearlo un poco para aliviar el dolor, desde que empezó a dejar besos por la acanelada piel de su novio sintió su erección crecer y llevaba así un buen rato, además, la imagen que tenía frente a él era simplemente exquisita, su Jisung completamente desnudo acostado en la cama, con las mejillas sonrojadas, su perfecto pecho subiendo y bajando rápidamente, denotando que aún no recuperaba por completo la respiración después del primer orgasmo de la noche y las piernas abiertas, esperando por él…

No perdió más el tiempo y con más lubricante en su mano la dirigió justo a la entrada de Jisung para empezar a dilatar, inclinándose de nuevo sobre él al momento en que metía el primer dedo, el menor se abrazó a su cuello, pidiendo con un jadeo por la intromisión un beso que no tardó en llegar.

Cuando lo sintió lo suficientemente listo metió un segundo, haciendo que Jisung se tensara levemente, pero como estaba muy ocupado comiéndole la boca a Minho, no duro demasiado, solo llevo una de sus piernas a la cadera de su novio, dándole mejor acceso, un par de minutos después y Jisung ya tenía 3 dedos bailando en su interior, sacándole pequeños gemidos que morían en la boca ajena porque si algo sabía Minho era sobre la fijación oral de su novio.

No por nada Jisung estaba sacando la lengua de forma involuntaria prácticamente en cualquier momento, sumado al hecho de que su beso favorito era el francés.

Cuando lo sintió listo, se enderezó para sacar sus dedos y alinear su miembro con la entrada dilatada del castaño, Jisung esperó pacientemente, abrazando una almohada contra su rostro porque se conocía, era un escandaloso, en especial cuando estaba sobre estimulado.

Gimió con fuerza contra la tela cuando sintió como el pene del mayor entraba en el de forma lenta, deslizándose con cuidado en su interior hasta que estuvo por completo dentro de él. La almohada fue retirada rápidamente, por lo que Jisung pudo abrazarse de nuevo a la espalda de su novio y aferrarse con fuerza cuando el vaivén empezó.

Primero lento y profundo para acostumbrarlo, luego, cuando empezaba a gruñirle en el oído por más es que comenzaba de verdad, lo que Jisung no se esperó es que Minho lo abrazara de la cintura y lo alzara apoyándolo contra la cabecera de la cama para arremeter con fuerza, haciéndolo gritar no solo por la sorpresa sino porque así se sentía mucho más intenso todo.

—Oh Dios… Min-Minho… ¡Ah!

No sabía si era por las hormonas del embarazo o por alguna otra cosa, pero todo se estaba sintiendo de maravilla al punto en que el mismo se estaba desconociendo, sus manos se aferraron a la espalda del mayor, enterrando sus uñas en la piel y gimiendo su nombre a la par de los movimientos ajenos, los dedos de sus pies se encogieron al punto de atrapar la cobija debajo de ellos y de un momento a otro todo se sintió demasiado.

Demasiado calor, demasiada tensión, pero, sobre todo, demasiado placer.

El orgasmo lo golpeó fuerte, tanto, que apretó su interior como nunca lo había hecho al tiempo en que eyaculaba, logrando sacarle un gemido de lo más sensual al mayor quien no tardo en venirse dentro de él. Si no se hubiera sentido tan cansado de repente probablemente ese gemido de Minho lo hubiera encendido de nuevo, pero ahora tenía sueño y el contacto con la piel de su novio y calor corporal lo estaban arrullando demasiado rápido.

Probablemente todo tenía que ver con el embarazo.

—¿Estas bien bebé? —preguntó Minho entre jadeos, apartando el cabello de su novio de su rostro para poder verlo bien, eso había sido intenso incluso para él.

—Mmnh…—se quejó con un pequeño gruñido, escondiendo su rostro en el cuello del mayor, aún estaba empotrado contra la cabecera de la cama por lo que podía aferrarse a Minho como si de un koala se tratara.

—Voy a tomar eso como un sí, pero estoy cansado—dejó un beso en su sien y con cuidado salió de su novio para poder recostarlo de nuevo en la cama, ya era bastante tarde y sabía que una vez Jisung empezaba a dormirse no había forma de despertarlo.

Ya se bañarían mañana, además, no es como si él no durmiera desnudo todo el tiempo.

Jaló las cobijas y cubrió a ambos con las mismas, envolviéndolos en un capullo calentito y cómodo, Jisung ya estando más dormido que despierto, se permitió acurrucarse más contra Minho, siendo envuelto en sus brazos con cuidado.

Solo bastaron pocos minutos para que ambos se quedaran dormidos por completo, mañana arreglarían todo y se darían un buen baño.

Por ahora tocaba descansar.

Fin del capítulo 6.

Chapter 8: 7

Notes:

Buenas noches mi gente bonita <3
Mañana también hay capítulo ^^

Chapter Text

Eran las 3 de la mañana y por primera vez a Jisung no lo levantaron las náuseas, bueno, eso no es del todo cierto, el sonido de una persona vomitando le provocó nauseas, pero de no ser por ese ruido él seguiría durmiendo… luego cayó en cuenta que alguien estaba vomitando y en que Minho no estaba a su lado en la cama, dos puntos muy fáciles de sumar para llegar a la conjetura ¿no creen?

—¿Minho? —salió de la cama rápidamente para ir al baño del pasillo que era de dónde venía el ruido, supuso que no uso el de la habitación para no molestarlo, pero al estar todo en un absoluto silencio fue fácil escucharlo.

Se encontró con el mayor todavía vomitando lo poco o nada que le quedaba de la cena de anoche, se arrodilló junto a él y acarició si espalda con cuidado.

—¿Algo te hizo daño bebé? —preguntó Jisung con voz suave, no quería perturbarlo, sumado a ello comenzó a acariciar el cabello de su nuca, como Minho hacía con el cuándo se encontraban en esa misma situación, solo que, en este caso, Jisung no era el que estaba vomitando.

El cumpleaños de Seungmin había sido en un restaurante de comida exótica, ni siquiera sabían de qué país era lo que se servía ahí, pero había combinaciones muy extrañas, no podían descartar la idea de que algo de ese menú tan extravagante había sido el causante de los vómitos de Minho.

—No… no creo…—iba a seguir hablando, pero una nueva arcada lo hizo regresar el rostro al escusado.

Jisung se estaba aguantando las náuseas que le estaban dando, debía de resistir, Minho se había quedado varias noches con él así y él nunca había vomitado o sentido asco, se lo debía, tenía que ser fuerte por él en ese momento.

—¿Por qué estoy vomitando yo? —se quejó casi en un sollozo, sentía la garganta fatal—Tú eres el embarazado no yo…

—Lo siento amor, se te pasara rápido lo prometo—se disculpó sintiendo bastante culpa, sabía por parte de algunas compañeras del trabajo que ya eran madres, que sus esposos habían llegado a compartir síntomas del embarazo con ellas.

Tristemente el peor síntoma que le pudo tocar a Minho en este caso fue el vómito…

Cerca de las 4 y media, luego de que Jisung también terminara vomitando en otro baño porque no lo soportó más fue que ambos pudieron volver a la cama, aunque en dos horas tuvieran que irse a trabajar, tenían que aprovechar cada segundo para dormir, apenas estaba terminando la octava semana de gestación, faltaba mucho para llegar a la etapa del desvelo, pero más valía prevenir.

Aunque una vez estando en la cama ninguno se pudo dormir de inmediato, estaban acomodados de cucharita a petición de Jisung para empezar a acostumbrarse, pues cuando su vientre creciera demasiado ya no podría esconderse en el cuello de Minho. Esto fue aprovechado por el mayor, quien llevó su mano de la cintura al vientre del castaño, dejándola ahí donde apenas una muy ligera curva se asomaba.

El menor se apegó más a su cuerpo entonces, poniendo su mano sobre la de Minho en un gesto cariñoso.

—¿Sabes? Todavía no puedo creer que esto esté pasando…aun es…mucho que asimilar—confesó el menor de los dos, a veces odiaba las madrugadas, le llegaban pensamientos muy preocupantes, por eso casi siempre que tenía insomnio se ponía a trabajar.

—¿Hay algo que te preocupe amor? —preguntó sobre la piel de su nuca sin dejar de dar suaves caricias en su vientre.

—Creo…que todo lo que se viene…

—¿Quieres ser más específico?

—Todo va a cambiar Min… yo voy a cambiar, mi cuerpo cambiara, nuestra vida cambiara, todo será… diferente, puede que incluso nuestra relación cambie… la casa será distinta, el trabajo será distinto, toda nuestra vida… dará un giro enorme cuando nazca… incluso ahora, sin el bebé aquí todo está cambiando tanto.

—Los cambios no siempre son malos Hannie, sé que… por tu ansiedad este tipo de cosas se te hacen difíciles, pero estoy aquí contigo amor, no te dejare solo, te amo y estaremos bien, tenemos amigos que nos apoyan y sé que nuestros padres cuando lo sepan nos apoyarán, aunque los tuyos estén en Malasia, estoy seguro que cuando lo sepan vendrán de inmediato a verte, y tú sabes que mis padres te aman, se pondrán felices cuando lo sepan.

Minho se acomodó mejor para poder abrazarlo, notando que el menor amortiguaba sus sollozos con la cobija, así que prefirió voltearlo para que se escondiera en su cuello y llorara tranquilo, todas las personas cercanas a Han sabían que no tenía una muy buena relación con su madre, se hablaban lo estrictamente necesario y nada más, incluso si con su padre y hermano se llevaba bien, la verdad es que le daba bastante pánico tener que decirles- si de por si aún no le había dicho a Felix que era su mejor amigo y la persona en quien más confiaba después de Minho-, por eso aun no lo había hecho y se sentía tan cobarde que no quería hacerlo sino hasta que él o la bebé estuviera en sus brazos.

Aunque también estaba eso, le daba pánico todo lo que se venía, el cambio en su cuerpo, el cambio en su vida, el miedo de hacer algo mal y dañar a ese pequeño o pequeña, básicamente el miedo a fallar y que todo terminara resultando mal. El abrazo de Minho se volvió más apretado, haciendo que Jisung se encogiera más contra su cuerpo, aferrándose a la playera ligera que Minho había comenzado a usar porque el otoño estaba siendo más frio que de costumbre.

Lloró casi todo lo que quedaba de la noche, hasta las 6 y media logró quedarse dormido, Minho se encargó de quitar la alarma en su teléfono y en el de Jisung, mandándole un mensaje directamente a Changbin, avisándole que no irían a trabajar.

Si, tenían bastante trabajo con eso del nuevo mini álbum de las chicas, pero en este momento, que Jisung se sintiera mejor era su prioridad.

Y aunque estuviera cansado porque prácticamente no durmió nada, se quedó ahí, al pendiente, abrazando a Jisung contra su cuerpo, dejando caricias suaves en su cabello y su espalda con cuidado, manteniéndolo tranquilo y haciéndole saber que estaba ahí con él, que a pesar de tener tanto miedo de lo que venía, él estaría ahí, tomando su mano en cada paso, sosteniéndolo si lo necesitaba.

Dormitó solo un poco, hasta que sintió que Jisung se movió fue que volvió a abrir los ojos.

—¿Cómo te sientes bebé? —dejó un pequeño beso en su coronilla, lo que hizo que Jisung se escondiera de nuevo en su cuello.

—Me duelen los ojos…

—Lloraste mucho, es normal eso—se acomodó mejor en la cama apoyándose en la cabecera para que Jisung pudiera subirse por completo en su novio y apoyarse en su pecho, de este modo no se le dormía un costado del cuerpo y podía seguir acariciando su espalda y cabello al mismo tiempo que lo abrazaba.

Jisung no tardó nada en hacerlo, apoyando su mejilla en el pecho de su novio y aferrándose a su cuerpo.

—No quiero ir a trabajar…

—No iras, y yo tampoco, me quedare todo el día contigo y haremos lo que tú quieras—aseguró dejando muchos besitos en su cabeza, lo que hizo al menor sonreír.

—¿Qué día es hoy?

—Lunes 23 de septiembre de 2018, son las 7 con 49 de la mañana de un fresco día de otoño—dijo con una extraña voz de locutor de radio que sin dudas hizo a Jisung reír, mejorando un poquito más su ánimo porque ese efecto tenía Minho en él.

—¿Sería muy malo adelantar la cita 2 días con la doctora Jae? —no sabía por qué, pero tenía la necesidad de ver a su bebé, según había leído en internet, con la semana 8 cumplida el bebé ya tenía suficientemente desarrollado el oído como para escucharlo, pero quería confirmarlo.

—¿Quieres llamarle para confirmar en lo que yo preparo el desayuno?

—Estoy muy cómodo aquí en realidad…—no se quería levantar, estar pegadito a Minho era prácticamente su lugar seguro.

—Lo sé, y me encanta tenerte así, pero tienes que comer y tomarte tus vitaminas.

Jisung solo hizo un pequeño puchero, pero aun así con toda la pereza del mundo se levantó de sobre Minho para tomar su celular y caminar escaleras abajo al comedor. Se recostó en el sillón con teléfono en mano y le mandó un mensaje a la doctora Jae para saber si tenía espacio ese mismo día y cambiar la cita.

Minho por otro lado preparó las vitaminas y suplementos de Jisung en una servilleta junto con un vaso con agua para que se las tomara, después de eso empezó a cocinar.

Cuando el menor ingresó a la cocina tomó las pastillas y una a una se las tomó, luego de eso en vez de sentarse prefirió ir y abrazar a Minho por la espalda, apoyándose en su hombro y respirando el aroma del cuello de su novio, le encantaba el perfume que Minho usaba pues era de larga duración.

—¿Por qué siempre hueles tan rico? —preguntó con la voz algo amortiguada, la mejilla de Jisung estaba aplastada contra el hombro de su novio y su nariz demasiado pegada a su cuello.

—Porque a ti te gusta como huelo ¿Qué te dijo la doctora?

—Que sí, a las 12 podemos ir.

—Entonces hay que apresurarnos a comer para arreglarnos.

El menor lo soltó luego de dejar un beso en su cuello para empezar a acomodar los servicios en la mesa, sacar los vasos y platos y por supuesto, el jugo de arándanos que últimamente se había vuelto su favorito.

Comieron un poquito rápido debido al tiempo, lo que hizo que Jisung llenara sus mejillas de comida como solía hacerlo antes, lo que sin duda era adorable y que obligó a Minho a tomar de forma discreta unas cuantas fotos, afortunadamente Han estaba tan concentrado en comer sin atragantarse que no lo notó. Luego del desayuno, se dieron una ducha rápida-juntos obviamente para “ahorrar tiempo y agua”- donde obviamente hubo muchos besos y toqueteos, pero si querían llegar a tiempo, no podían entretenerse mucho más.

Luego de secarse lo mejor que pudieron, Jisung fue vestido por Minho con la ropa más abrigadora que encontró, el otoño estaba siendo más frio al estar a pocos días de octubre y en definitiva no era conveniente que el pequeño castaño se enfermara pues al estar embarazado no podía tomar ningún medicamento, tanto así que en el camino Minho subió el capo de su convertible para que no le diera tanto la brisa.

Al llegar Jae los recibió como siempre, feliz de verlos, lo midieron y pesaron como siempre, se acomodó en la silla con demasiada ansiedad recorriéndole el cuerpo, aunque no sabía muy bien por qué; el frio gel toco su piel y luego la máquina, dejando ver en la pantalla una mancha que ahora comenzaba a tener forma.

—La pequeña habichuela está muy bien chicos—comentó con voz alegre la doctora—ya mide casi 2 centímetros y está en el peso correcto para un bebé de 8 semanas.

—¿Ya puede oírnos? —preguntó el menor sintiéndose de pronto avergonzado por su pregunta.

—Como tal apenas sus orejas se están formando, pero no tiene nada de malo que quieras hablarle en cualquier momento Sunggie, eventualmente podrá oírte.

—¿Podemos escuchar su corazón? —y esta vez fue Minho el que pregunto, en la última consulta no tuvieron tiempo para eso por cosa de tiempos.

—¡Por supuesto! —presionó el botón de la bocina y entonces el rápido golpeteo empezó a sonar.

Cuando Jisung pudo escuchar el latido del corazón de su bebé, un poco del miedo que sentía se disipó por completo, como bien dijo, las cosas comenzarían a cambiar, pero Minho tenía razón en algo, no todo cambio tenía que ser malo, y él sabía que esa pequeña personita que estaba creciendo en su interior no era algo malo, cambiaria su vida por completo, eso era un hecho, pero no para mal y si podía ser sincero, le emocionaba conocerlo…

 

Fin del capítulo 7.

Chapter 9: 8

Notes:

Buenas noches personitas bellas <3

Chapter Text

Con forme fueron pasando las semanas Jisung empezó a sentirse… extraño.

Ahora que sus miedos de a poco se fueron calmando empezó a notar ciertas cosas que antes no se había permitido, y entre esas cosas estaba Minho, su atractivo y perfecto novio.

Había días que no podía ver a Minho más de dos minutos porque tenía la necesidad de saltarle encima y comérselo a besos, el mayor ya ni siquiera se atrevía a tocarle el trasero como antes porque a la más mínima provocación Jisung lo arrinconaba contra la primera pared que veía y para Minho quien era el fan nuero 1 del trasero de su novio, le estaba costando demasiado no tocarlo, porque por muy satisfactorio que fuera el sexo, lo estaban haciendo casi diario y el desgaste del baile más el desgaste en el sexo estaban dejando a Minho con 0% de energía para levantarse al otro día.

El sexo se había vuelto pan de cada día, apenas tenían un espacio disponible en sus agendas lo gastaban en ello, y eso era algo que lo descolocaba por completo. Si bien, ambos chicos siempre fueron muy activos de forma sexual en su relación, ahora se sentía casi desesperado por ello, aunque eso no era todo lo que había cambiado.

Había días como ese en particular que se sentía demasiado mal consigo mismo, su bebé estaba creciendo y, por ende, la ropa que usaba comenzaba a apretarle, a veces se miraba al espejo y podía notar que su figura poco a poco cambiaba, su cintura ya no era tan estrecha como antes, empezó a notar las pequeñas marcas que se formaban en su piel, según había leído, eran las estrías y eso lo ponía de un humor terrible. Se ponía a llorar de la nada o de repente entraba en un voto de silencio hasta con el propio Minho.

Todos esos cambios lo estaban afectando mucho de forma emocional, ahora que las sudaderas anchas se habían vuelto su vestimenta diaria para ocultar a su bebé, porque si, Chan todavía no sabía ya que Felix no había regresado todavía, al parecer la última pasarela le había abierto una oportunidad con una productora de cosméticos francesa que estaba muy interesada en él por lo que su regreso tardaría y, por lo tanto, no podía decirle nada todavía.

También estaba lo otro, las ganas de llorar que llegaban de la nada y por la cosa más mínima o absurda, como en el cumpleaños de Chan, que con la primera mención de Felix se había tenido que ir al baño a llorar porque aún estaba eso de que no le había dicho nada, o en el cumpleaños de Minho, que cuando la comida le supo solo un poco diferente a lo usual explotó en sollozos que terminaron con el vomitándolo todo y con Minho acompañándolo en el baño porque ahora que el bebé ya empezaba a crecer le daba miedo que se golpeara o cayera. Y qué decir de Halloween, donde lloro como un bebé solo porque no habían podido comprar los dulces que le gustaban.

Las hormonas se lo estaban comiendo vivo y de la peor forma…

—¿Cómo estas Sunggie? —preguntó Minho entrando por la puerta del estudio de su novio, quien estaba garabateando unas cuantas letras en una de las tantas libretas que tenía ahí, se le notaba decaído, si bien la intromisión de Minho lo distrajo de sus terribles pensamientos, no podía cambiar de estado de ánimo tan rápido, al menos no por voluntad propia.

—Hola Min…

—¿Qué tienen mis bebés? —se acercó cerrando la puerta con seguro para poder abrazarlo.

El menor sonrió sin poder evitarlo al mismo tiempo que se acurrucaban en el sillón del estudio, escondiendo su rostro en su cuello, “mis bebés” había sonado tan bonito.

—Estoy muy cansado, me duele el pecho, tengo sueño, me siento feo y quiero llorar—fue sincero, con Minho siempre lo era.

—Bueno, estas de 14 semanas, nuestra pequeña naranja necesita espacio y eso no te vuelve feo, además, Jae te dijo que pasaría, tu cuerpo ya empezó a moldarse para alimentar a nuestro bebé —la doctora Jae tenía la costumbre de poner ejemplos con frutas para que Jisung pudiera dimensionar el tamaño de él o la bebé puesto que aún no sabían que era, eso lo verían justamente la semana que venía, también le había dicho que si experimentaba dolor o notaba algún cambio como aumento de tamaño en su pecho, sería completamente normal, pues empezaría a prepararse para la futura lactancia.

—Pero tengo estrías…y ya no me veo tan bien como antes…y d-duele mucho—sollozó sin poder evitarlo, emocionalmente en estos días era un caos.

—Mi amor, es normal, estas embarazado, una vida se está formando dentro de ti, los cambios van a ocurrir, tu cuerpo está empezando a prepararse para ello, además, sigues viéndote hermoso ¿te has visto en un espejo? Siempre has sido hermoso Jisung, pero ahora con el embarazo te ves radiante, mucha gente lo está notando ¿sabes lo que me cuesta no golpear a la gente en la cafetería cuando hablan de “lo guapo que se ve el productor musical del quinto piso en estos días”? siento que hasta lo hacen apropósito, todos saben que soy tu novio.

Jisung sonrió suave, aferrándose más al cuerpo de su novio, si bien gran parte de la compañía los veía irse y llegar juntos no es como que todos supieran que eran pareja, solo sus amigos lo sabían y la gente importante, además, debido a que las muestras de afecto no estaban permitidas muchos no se hacían a la idea de que eran pareja. Aunque a ojos de los demás, su lenguaje corporal era mucho más obvio, las sonrisas, las miradas, los sutiles toques de sus manos o lo juntos que caminaban incluso si había más personas a su alrededor, solo alguien ciego no se daría cuenta de todo el amor que irradiaban estando juntos.

—Si te preocupa demasiado eso de las estrías podemos pasar hoy después de la cita con la doctora Jae al centro comercial y buscarte una crema para empezar a desvanecerlas—llevó una de sus manos a uno de los pectorales de su novio y empezó a masajearlo con mucho cuidado, un par de veces lo había hecho y ayudaba un poco…

— ¿De verdad? —preguntó con la voz temblándole, sus manos se aferraron a la camisa que Minho en un intento de detenerlo, el dolor se iba luego de un pequeño masaje, pero siempre aparecía la excitación después, y justo ahora estaban en la empresa…

—Si mi vida—su mano se detuvo en su pecho para mejor subir a su cabello y peinarlo hacia atrás para poder ver su rostro y dejar un beso en su frente, se le había olvidado el pequeño detalle de que luego de cierto tiempo de masaje Jisung se terminaba excitando por culpa de las hormonas.

Jisung entonces suspiró y se acurrucó de nueva cuenta a un lado de Minho, dispuesto a tomar una siesta de, aunque sea 20 minutos, hasta que se dio cuenta de que en primer lugar Minho ni siquiera tendría que estar ahí.

—No es que no me guste que estés aquí, amo cuando vienes aquí conmigo ¿pero no tienes trabajo?

—Termine rápido, no necesito estar ahí todo el tiempo para que trabajen—dijo abrazando al menor para arrastrarlo con el hasta quedar recostados en el sillón, Minho en el borde y Jisung pegado al respaldo para evitar accidentes, el menor le pasó una pierna por encima y se acurrucó contra su pecho.

—Tu descansa, yo te cuido y después de tu siesta vamos a comer algo.

Jisung solo asintió, sonriendo porque tenía al mejor novio del mundo, y aunque Minho prometió cuidarle el sueño la verdad es que él estaba igual de cansado y se terminó durmiendo, lo que llevó a que esa siesta de 20 minutos se volviera casi 2 horas. Para fortuna de ambos quien los encontró fue Seungmin, tenía una reunión con Jisung en un rato por lo que fue el quien llegó al estudio, iba a abrir la puerta con toda confianza hasta que se dio cuenta sé que estaba cerrado con seguro, no escuchaba ruido del otro lado y tampoco había visto a Jisung irse, más teniendo en cuenta que tenían una reunión para las guías de las nuevas canciones de uno de sus grupos a cargo.

—¿Sung? —tocó un par de veces, pero de nuevo nada, así que tomó su teléfono y llamó al mayor.

El teléfono si bien estaba prendido, siempre lo ponía en vibrador para evitar interrupciones cuando estuviera grabando las guías, por lo que la llamada no fue respondida; Seungmin entonces intentó llamarle a Minho, tampoco lo había visto por ahí, si se habían ido juntos él sabría dónde estaba; el teléfono de Minho estaba en su bolsillo, por lo que la vibración de este y el volumen medianamente alto lograron despertarlo. Maldijo por lo bajo porque sabía que se había quedado dormido y que probablemente fue más de 20 minutos, así que sacó rápidamente su teléfono aun con una llamada entrante de Seungmin y casi se infarta al ver que habían pasado DOS HORAS desde que se habían recostado.

—Hola Seung ¿Qué pasa? —intentó disimular un poco su voz ronca debido a la siesta, pero no pudo mucho, en especial porque Jisung seguía durmiendo y no quería despertarlo.

—¿Estabas dormido?

—No, no, para nada, solo una carraspera ¿Qué necesitas?

—¿Estas con Hanji? Tenemos una reunión en unos 10 minutos, pero su estudio está cerrado.

—Ah… no cuelgues espérame—puso la llamada en silencio y despertó a Hannie con un par de besitos en su mejilla y cuello, el menor se rio por las cosquillas, pero finalmente despertó—Buenas tardes bello durmiente ¿tienes una junta con Seungmin?

—Mmm si…—dijo al mismo tiempo que se estiraba—ahí están las guías que necesita—señaló la mesita al lado de las bocinas del escritorio, había una memoria USB.

—¿Tienes que estar en la reunión?

—Mmm… por protocolo nada más, pero no creo que me necesiten—iba a revisar su reloj, pero Minho lo interrumpió con un suave beso que fue correspondido de inmediato—Sigue durmiendo bebé, te hace falta.

Jisung asintió y se volvió a acomodar, confiando ciegamente en su novio mientras que este salía del estudio, colgando la llamada con Seungmin y sorprendiendo al castaño al verlo salir del estudio que estaba cerrado.

—¿Minho? ¿Qué haces ahí adentro?

—Sunggie no se siente bien—le entregó la USB cortándole las preguntas que probablemente vendrían después de esa—aquí están las guías que necesitas.

—Oh, entiendo… le diré a Bin entonces para que puedan retirarse antes ¿Qué tiene?

—Le duele mucho la espalda y sigue teniendo mareos, lo voy a llevar a la clínica porque también le toca chequeo.

—Está bien, yo me encargo del resto, ustedes ya váyanse.

—¿Tendrá problemas?

—No, se cómo manejar a mi hombre—le giñó un ojo y se fue de ahí rumbo a la reunión.

Minho entonces suspiró aliviado, por esa vez se había librado de su pequeño error, cerró la puerta de nuevo y se giró, notando a Jisung durmiendo con uno de sus brazos como almohada y el otro abrazando su vientre ya más abultado, tomó varias fotos de eso antes de despertarlo, de igual manera con pequeños besos en su rostro.

—¿Qué paso? —preguntó el menor aturdido por ser despertado de nuevo, sintió que no durmió nada…

—Es hora de irnos mi amor, ya hablé con Seungmin, él se encarga de Bin.

—¿Tan rápido pasaron dos horas? —él de verdad sintió que no había dormido nada, pero aun así se sentó para estirarse.

—Si cariño—mintió obviamente, pero se apresuró a guardar todas las cosas de Jisung para salir de ahí antes de que alguien más los descubriera.

Al llegar a la clínica, Jae los recibió como siempre con una sonrisa.

Hoy iba a ser el gran día.

No hace mucho habían leído que para esa semana ya podrían saber el sexo de su bebé, era algo muy necesario para ellos pues el tiempo estaba pasando demasiado rápido y aun no tenían NADA preparado, saber el sexo de su bebé les ayudaría mucho a saber no solo que cosas empezar a comprar sino también saber que estudiar. No era lo mismo criar a un niño que a una niña, así que tenían que estar prepararos para ello.

No querían cometer ni un solo error.

Fin del capítulo 8.

Chapter 10: 9

Notes:

Tengo algo de tiempo antes de ir a dormir jaja
Disfrútenlo <3

Chapter Text

Su llegada a la clínica fue como las anteriores, prácticamente de incognito. Hace unas semanas habían logrado ver a Minho acompañado de “alguien” saliendo del hospital, algo que había sido muy comentado en las redes sociales, sabían que por ser bailarín tenía que tener muy presente su salud física así que no era raro que fuera al doctor, pero obviamente verlo ir tan seguido al doctor preocupo a sus fans, por lo que ahora tenían que ser más precavidos.

—No los esperaba tan temprano, pero es un gusto verlos de nuevo—comentó Jae levantando la vista de su teléfono donde justo estaba leyendo un artículo sobre Minho y sus “muchas visitas al médico” — ¿Cómo vamos Sunggie?

—La espalda a comenzado a dolerme, mi pecho también está doliendo mucho y cada vez me da más sueño, pero todo bien creo…

—Bueno, como ya te dije, eso es bastante normal, la pequeña naranja está en crecimiento y tu cuerpo está comenzando a prepararse para ello, vamos a revisar así que acomódate Ji.

Jisung se subió en la silla entonces, alzándose la sudadera, dejando su vientre expuesto que ya estaba bastante más grande que al principio, denotando que, en efecto, había un bebé ahí, llegó el gel frio a su piel y justo después de eso la pequeña máquina para examinarlo.

—Está muy bien…—dijo apenas la maquina captó la figura del feto, empezó a apretar botones para sacar las medidas y el peso, todo siempre con una sonrisa— ya está midiendo 14 centímetros, va muy bien Sunggie, es como un melocotón mediano, aproximadamente está pesando 45 gr así que va perfecto.

—¿Ya podemos saber qué es? —preguntó Minho un poco ansioso, durante todo ese tiempo habían estado aguantándose las ganas de empezar a comprar lo necesario para la habitación del bebé, vivían en una casa bastante grande por lo que la habitación que usaban para guardar cajas y cosas medianamente innecesarias pero que no querían tirar aun, ahora lo habían limpiado y acondicionado para la llegada de su pequeño melocotón, pero, sobre todo, para poder darle por fin la noticia a todos, sus padres lo habían contactado hace poco diciendo que habían regresado de sus vacaciones en Japón y querían verlo, así que sería una oportunidad perfecta para decirlo.

—Oh claro por supuesto, solo tengo que buscar el ángulo correcto—dijo mientras empezaba a mover la máquina para tener una mejor visión del bebé.

Jisung se sintió nervioso de pronto, incluso le empezaron a temblar las manos, estaban a nada de saber y eso le estaba provocando algo de ansiedad, lo que claramente Minho notó porque apenas lo vio con intenciones de morderse el labio, bajó su mano-que estaba en el hombro del menor- hasta la contraria para entrelazar sus dedos y llevársela a los labios, dando así un pequeño pero tranquilizador beso de consuelo.

El menor lo miró, sonriendo con alivio porque a pesar de todo Minho siempre estaba ahí para él.

—Oh~ felicidades—habló para llamar la atención de ambos padres, su mano quieta en un punto sobre el ombligo que le dejó una imagen fija del bebé, que, por primera vez a ojos de ambos, no parecía una mancha sin forma— tendrán un varoncito.

Ambos chicos se quedaron en shock un leve momento, el primero en reaccionar fue Jisung pues las lágrimas se acumularon rápido en sus ojos, los pequeños hipidos fueron lo que trajo a Minho a la realidad por lo que toda su atención fue de nuevo a Jisung, quien lo miraba con los ojos brillando, no solo por las lágrimas sino por la creciente ilusión de saber que tendrían un hijo, lo único que atinó a hacer fue acariciar su rostro con cuidado para después besarlo, murmurando pequeños “gracias” y “te amo” que solo pusieron más sensible al castaño.

La escena era simplemente tan bonita, desbordando tanto amor que incluso Jae sintió ganas de llorar, en su carrera había visto a muchas parejas en esta situación, pero jamás había visto a una que desbordara tanto amor. Imprimió las fotografías y llenó la cartilla con los datos, quería darles su tiempo, era un momento especial para ellos, así que no los interrumpiría.

Apenas se calmaron un poco-pues ambos estuvieron llorando- Minho tomó los pañuelos para limpiar el vientre de Jisung, quien seguía con un adorable puchero en los labios, intentado con todas sus fuerzas parar el llanto.

—Gracias Jae—dijo Minho al recibir el sobre con las fotos y la cartilla de Jisung.

—No es nada, los vere en 3 semanas.

Se retiraron de ahí rumbo a casa luego de revisar bien que ningún reportero estuviera cerca, habían ido en una camioneta manejada por un amigo de la academia de Minho, el auto del castaño mayor era fácil de reconocer, una camioneta común sería más fácil de perder entre las calles que su convertible.

Al estar por fin en su hogar Jisung se fue a meter directo a la cama, tenía demasiado sueño.

—¿No quieres comer nada bebé? —preguntó el mayor siguiéndolo hasta el cuarto.

—No… estoy muy cansado, quiero dormir un poco—se quitó con rapidez la ropa que llevaba puesta para cambiarla por un pijama calentito y meterse a la cama.

Al verlo hecho un ovillo en la cama, cubriéndose con la pesada cobija hasta la cabeza, lo supo, Jisung estaba preocupado por algo y ya tenía la leve sospecha de que era. Antes de hacer otra cosa, le mandó un mensaje a Seungmin para avisarle que estaban bien, que ya habían revisado a Sung pero que se quedarían el resto del día en casa, era más fácil decírselo a él que a Changbin -puesto que Chan estaba prohibido por ahora al no saber nada de nada- al recibir el mensaje de afirmación del menor, dejo el teléfono de lado y se recostó a un lado de su novio, abrazándolo por sobre las cobijas.

—Cariño…

—¿Mmm?

—Sal de ahí, hablemos…

—No quiero.

Minho se rio al escuchar el tono de niño mimado, así que, bajó un poco la cobija, dejando su cabeza libre para empezar a dejar besitos en su coronilla.

—Ya sé lo que pasa bebé, si no quieres hablar, entonces solo escucha. Sé que te da miedo, sé que esto te está provocando demasiada ansiedad y no sabes cómo lidiar con ella, y es completamente normal mi vida.

Jisung entonces decidió girarse en invitarlo dentro de las cobijas; el castaño se acomodó a su lado, abrazándolo y manteniéndose bajo la pesada cobija lo que los dejaba en completa obscuridad al ser de un material tan grueso.

—No pasara nada malo mi vida, mis padres estarán felices, desde que empezamos a salir querían nietos.

—Cuando empezamos a salir yo tenía 16…—se burló el menor, apegándose un poquito más al cuerpo de su novio.

Se habían conocido en la escuela de artes, Jisung estaba en música y Minho en danza, era el primer año del menor por lo que no se habían visto como tal, hasta el momento en que llegó la presentación de talentos para los de nuevo ingreso, en la que los grados superiores demostrarían de lo que eran capaces.

Cuando Jisung vio la presentación de Minho se enamoró.

La gracia y fluides de sus movimientos a un compás perfecto con la música, la figura fuerte, pero al mismo tiempo delicada que solo podía tener un bailarín centrado de 19 años, lo perfecto que se veía su rostro al mostrar un perfil definitivamente tallado por los dioses…

Pero sin duda lo que más llamó la atención de Jisung en ese momento fueron sus ojos.

Jamás en su corta vida había visto unos ojos tan bonitos, que reflejaran tantas cosas, que brillaran con esa intensidad al estar haciendo algo que se notaba que amaba.

Y para Minho, ver a un chico tan embelesado por él apenas terminó su presentación que estalló en aplausos movió algo no solo en su orgullo sino también en su corazón.

¿De dónde había salido un chico tan precioso? Jamás lo había visto pero esa sonrisa bonita y esas mejillas rechonchas eran demasiado hermosas, lo recordaría si lo hubiera visto antes, así que si o si tenía que ser nuevo.

Ninguno de los dos se quedó a ver las siguientes presentaciones, apenas Minho fue capaz de bajar del escenario y ponerse algo más abrigador fue a buscarlo entre la multitud; Jisung se quedó en su sitio, esperando -y pidiéndole al universo- que el chico de ojos bonitos fuera a buscarlo.

La gente dejó de existir a su alrededor cuando estuvieron uno frente al otro, a escasos 15 cm de distancia.

“Hola chico nuevo”

“Hola chico lindo”

Así fue su el inicio de su historia, pero eso ya será para otra ocasión.

—Imagínate que tan desesperados estaban entonces—se rio al momento de abrazarlo, sintiendo como el vientre donde se encontraba su hijo ya chocaba con su abdomen, haciendo que el menor no pudiera esconderse en su cuello como de costumbre—Estaremos bien, ellos te adoran Hanji, incluso a veces siento que te quieren más que a mí.

—No digas eso, tus padres te aman…—al ser hijo único fue la adoración de sus padres desde el momento en que abrió los ojos.

—Lo sé, pero a ti te consienten más—incluso estando a obscuras, Minho conocía perfectamente bien las proporciones de su novio, por lo que fue sencillo lograr dejar un beso justo en la punta de su nariz.

Hubo más besos pequeños, en sus mejillas en sus parpados, en su boca y en cada centímetro de su cara, a Jisung le gustaba cuando Minho hacía eso, lo hacía sentir amado.

—¿Y que pasara con los demás? —preguntó casi en un ronroneo, cuando Minho lo mimaba con tanta delicadeza siempre conseguía provocarle el sueño.

—No tenemos que decirles a todos de inmediato cariño, mis padres lo llevan esperando años, si aún no quieres decirles a los tuyos está bien, podemos dejarlos para el final…

Esa podría ser una excelente idea, después de todo, Changbin y Seungmin ya lo sabían, después podrían decirle a Jeongin-aprendiz de Minho en la academia e hijo de la familia Yang, grandes amigos de la familia Lee- y él se lo diría a su novio Hyunjin, pero no le preocupaban demasiado sus padres -su madre en realidad-, quien le preocupaba más era…

—Mmm…no, creo que hay que dejar para el final a Chan… ya sabes, por Lixie…—Era consciente que ocultarle su embarazo a su jefe y además uno de sus mejores amigos estaba mal, después de todo, Chan siempre lo apoyaba en todo, y de verdad se sentía de lo peor por ocultarle tanto esa noticia, pero si Chan sabía, Felix se enteraba en automático-porque ellos nunca se guardaban secretos, todo el tiempo se contaban todo- y el rubio tenía que terminar esa pasarela, ya después le explicaría todo y esperaba que lo perdonara.

Aunque conociendo a Felix le armaría tremendo berrinche, después lloraría como por 1 hora de la emoción, luego lo abrazaría como por 10 minutos diciéndole mil y un veces que debió de habérselo dicho sin importarle que mandara al diablo la pasarela para finalizar con una alegría extrema porque obviamente Felix sería el padrino de su bebé, al menos por su parte, porque de parte de Minho sabía que escogería a Changbin.

—Como tú quieras amor—se movió un poco más hacia abajo, logrando así besar sus labios de forma superficial.

Solo fue un pequeño beso, pero Jisung tomó el cuello de la camisa de su novio entre sus manos, evitando que se alejara demasiado, Minho entendió de inmediato, así que reanudo el beso a uno mucho más profundo, lento, pero con el mismo amor de siempre para mantenerlo lo más calmado y tranquilo posible por el bien de su futuro hijo; a Jisung siempre le calmaría estar junto a Minho.

Minho era su lugar seguro.

Fin del capítulo 9.

Chapter Text

Jisung estaba metido en la tina rodeado de agua tibia con espuma cuando el pensamiento llegó a su mente: “No puedes ocultarlo más”.

Su pequeño pomelo de 19 semanas ya era demasiado notorio como para seguirlo ocultando con ropa, y si bien las sudaderas que le había regalado Seungmin estaban ayudando mucho, eran ropa para el embarazo, por lo tanto, era muy obvio que estaba embarazado, además, le quedaba una semana solamente, la licencia médica por paternidad tenía que tomarla cuando tuviera 20 semanas cumplidas, por lo tanto, Chan tendría que saberlo si o si, y enterarse por eso no era de la mejor manera. Él y Felix eran los únicos que faltaban por saber. Hace un par de semanas habían ido a casa de los señores Lee para dar la noticia, primero fue una rica comida casera, una plática muy amena y convivencia con los pequeños gatos que Minho adoptó cuando era más pequeño pero que por motivos del trabajo vivían en casa de sus padres.

Cuando pasaron a la sala para tomar un té y el postre fue que Minho por fin habló:

—Tenemos una noticia que dar…

Con esas palabras la atención de sus padres pasó a estar 100% centrada en la pareja, en especial en Jisung, quien del bolsillo del enorme abrigo que traía -un regalo de Changbin y que ocultaba bien a su pequeño- sacó un pequeño sobre que inmediatamente aceleró la respiración de la señora Lee. Tanto Minho como Jisung supieron que ella ya estaba anticipándose a lo que era, pero el señor Lee no, de hecho, él tomó el sobre de las manos de Jisung como si nada, acercándoselo a su esposa quien lo tomó con las manos temblándole y abriéndolo con rapidez. Solo cuando el señor Lee vio las manchas con forma de bebé en la fotografía fue que lo supo, y abrió tanto los ojos de la sorpresa que por un momento parecía que se le saldrían de las cuencas. Los gritos de emoción y unas cuantas lagrimas no tardaron en llegar, haciendo que la pareja se levantara para recibir el efusivo y cariñoso abrazo de la familia Lee, fue la madre de Minho quien pido poder tocar el vientre de Jisung, quien con gusto se desabotono el abrigo y se pudo apreciar completamente su vientre de en ese momento 17 semanas. Después de eso no se quedaron mucho tiempo más, pues tenían que volver a casa para que Jisung pudiera descansar adecuadamente, ahora que su pequeño retoño había ganado más espacio en su cuerpo, el castaño se cansaba con rapidez y permanecía más tiempo en cama para poder descansar.

A la siguiente semana fue la familia de Jisung, el menor había estado hablando con su hermano por medio de mensajes, preguntando si ese fin de semana estaban libres pues quería saber si tenían tiempo de una visita rápida a Corea porque había noticias que dar y no podían ser por teléfono. Al no dar más detalles obviamente eso preocupo a la familia, más que nada a su padre, pues era con el que mejor relación tenía con Jisung.

En menos de dos días, la familia Han estaba frente a la casa de Minho.

—Buenas tardes suegros…DaeSung…—saludó el mayor apenas abrió la puerta, encontrándose con los padres de su novio y el hermano mayor del mismo.

—¿Dónde está Peter? —preguntó la madre haciendo a Minho a un lado para poder entrar, seguido de su hijo mayor quien hizo una leve reverencia al entrar, el único que se quedó fuera fue su suegro.

—Buenas tardes Minho ¿Cómo estás? —preguntó el hombre mayor entrando luego de darle la mano a su yerno, dejando en claro que el único educado de la familia era él.

—Bien, gracias suegro ¿Qué tal el viaje? —lo guio hasta la sala donde su esposa e hijo estaban esperando, se podía notar que ella no quería estar ahí, para ella Minho jamás fue buen prospecto para su hijo, pero teniendo en cuenta de que a Jisung no le importaba casi nada lo que su madre dijera, daba igual.

—Algo cansado, vinimos de emergencia ¿Cómo está mi Hanji?

—Me imagino, siéntese, prepare té y bocadillos, voy por Hannie, es mejor que se los diga él mismo.

Dicho eso subió las escaleras hasta la habitación donde se encontraba su novio, lo encontró sentado al borde de la cama, acariciando su vientre de en ese entonces 18 semanas con una cara de preocupación impresionante que logró asustar a Minho.

—¿Qué ocurre mi amor? ¿Es el bebé? —se arrodilló frente al para poder mirarlo.

—Ya están abajo ¿verdad?

—Si mi vida—tomó su rostro para acariciar con cuidado sus mejillas, queriendo mirarlo a los ojos para asegurarle que estarían bien, que tenía su apoyo y no lo dejaría solo con ellos, pero la mirada de Jisung estaba perdida en sus pensamientos, prácticamente mirando a la nada. Jisung respiró profundo, miró a su novio y se acercó para darle un suave beso, el mayor correspondió, ayudándole a levantarse y abrazándolo con cuidado pues el bebé ya no los dejaba juntarse mucho. Con cuidado Minho lo ayudó a bajar, al estar en casa no era necesario usar las sudaderas gigantes que Seungmin le regaló en su momento, la casa tenía calefacción para mantener a Jisung cómodo, por lo que apenas se mostró en las escaleras la familia fue bien consciente de su estado…

—Hijo que…

—Creo que este tipo de noticias no se deberían de decir por teléfono—dijo rápido antes de que a su madre se le ocurriera abría la boca.

—¿Cuánto tiempo tienes? —preguntó su hermano, quieto como una estatua a un lado de su madre.

—Cumplí recién 18 semanas…

—Oh hijo… ¡Voy a ser abuelo! —a diferencia de su esposa o hijo mayor, el señor Han se acercó rápidamente a abrazar a su hijo, algo que el menor agradeció mucho, y cuando sintió los brazos de su padre rodearlo el alivio lo invadió al menos por un momento.

—Pero ¿cómo es esto posible Han Jisung?

Era más que obvio que la tranquilidad no le iba a durar…

—Creo que no tengo que explicarte como se hace un bebé ¿verdad mamá? —dijo apenas se separó del abrazo que su padre le había dado, estaba empezando a sentir los nervios por su cuerpo, pero no iba a flaquear ahora, él ya se veía venir una confrontación con su madre, además, tener el apoyo de su papá y el de Minho que se encontraba justo a su costado con una de sus manos sujetando su cintura, le estaba dando el valor suficiente para eso.

—¿Por qué no te cuidaste? —Esas palabras atravesaron la sala como un trueno en plena tormenta, dejando a todos congelados en su sitio.

—¿Qué? —y no solo fue Jisung quien preguntó eso, al mismo tiempo la misma pregunta había salido de los labios tanto de Minho como del señor Han.

—¿Te crees lo suficientemente responsable para tener un bebé Jisung? ¿De verdad?

—¿No crees que es demasiado pronto? Digo… solo llevan… ¿1 año juntos? —y ese fue su hermano, como siempre, poniéndose del lado de su madre.

—Prácticamente esto todavía cataloga como un embarazo adolescente…—se quejó la mujer.

—Hijo, no digas tonterías, Minho y Jisung son novios desde que Sunggie tiene 16…—dijo el señor Han como si fuera lo más obvio del mundo, al menos para él lo era.

—Si fueras un hermano con un poquito de interés por mi lo sabrías DaeSung, llevamos 7 años juntos y desde hace bastante Minho y yo planeábamos tener un bebé, mamá, que no lo supieras es tu problema.

—¡No me hables así!

—¿Y cómo quieres que te hable? Vienes aquí, me atacas con palabras apenas me ves en lugar de felicitarme porque por fin voy a formar mi propia familia como una madre normal tendría que hacer ¿¡Como esperas que te hable!?

—¡TIENES 23 AÑOS HAN JISUNG! ¿CÓMO PUEDES PENSAR QUE DE VERDAD VAS A PODER HACERTE CARGO DE UN BEBÉ? ¡SIGUES SIENDO UN NIÑO!

—Mamá… no te exaltes—pidió DaeSung intentando calmar a su madre pues la mujer tenía problemas de salud y no era recomendable para ella tener arranques de ira.

Jisung para este punto a tenía los ojos al rojo vivo, estaba intentando retener las lágrimas porque, aunque no quisiera aceptarlo, su madre tenía razón, por eso mismo su pánico al principio de todo esto, sabía que era muy pronto, sabía que su cuerpo probablemente no estaba preparado para ello y que el mismo no estaba mentalmente preparado para eso…

Él lo sabía… pero aun así había querido tenerlo apenas Minho le dijo que estarían bien.

—¡¿Es que acaso soy la única que se da cuenta?! ¿No mides el peligro de esto? No te sabes cuidar a ti mismo Jisung. Siempre has dependido de otros para arreglar tus problemas ¡Seguramente dependes de Minho para todo!

El nombrado en cuestión frunció el ceño, dispuesto a empezar a despotricar contra la mujer aun si era la madre de su novio -novio que por cierto ya tenía abrazado contra su pecho en un intento de protegerlo y reconfortarlo-.

—¡Ya cállate!

Sorpresivamente ese no fue Jisung, fue su padre, lo que claramente hizo a la mujer cerrar la boca, no por la orden, sino por la sorpresa de ser confrontada por su esposo, quien justo ahora se estaba poniendo a un lado de su hijo para sujetar su mano.

—Cállate, no sabes absolutamente nada de nuestro hijo, por dios mujer, es independiente desde los 16 en el momento en que se fue de Malasia para venir a estudiar aquí a Corea ¿Por qué no te das cuenta? Ha estado por su cuenta desde ese momento ¿Y dices que depende de alguien “todo el tiempo”?  ¡Fue su beca la que pagó ese viaje! El hecho de que en su examen tuviera el puntaje más alto fue lo que le hizo venir hasta acá en primer lugar—Jisung había estudiado en casa gran parte de su vida debido a sus problemas de ansiedad, pero cuando no pudieron enseñarle más por su cuenta, rindió un examen para pasar la preparatoria, después de eso, rindió otro examen en una academia de música donde su puntaje casi perfecto fue el que le concedió una beca para estudiar producción musical al extranjero. Fue ahí donde Bang Chan intervino, pues él había sido patrocinador de esa beca por 2 años y era la primera vez que alguien había alcanzado el puntaje para ella, por lo que apenas el chico llegó a Corea, se puso en contacto para felicitarlo, conocerlo y seguir su trayectoria en la escuela para que apenas terminara ahí, llevarlo junto con él a su empresa.

—¿Cómo puedes aceptar esto? ¡Solo tiene 23 años por dios! ¡Es un solo un chico! ¡Un chico que tendrá un bebé!

—¡Y tú no te das cuenta de nada! Lo sigues viendo como alguien indefenso e irresponsable, ultimas noticias mujer ¡No lo es! ¡Mira todo lo que ha logrado! Llegó aquí con 16 años con una beca que él solo consiguió, tiene un buen empleo, amigos que lo apoyan, un hombre que lo ama, vive bien en una bonita casa y si ¡está esperando un bebé! Tiene una vida realizada ya ¡y solo tiene 23! Es responsable en muchos aspectos ¡Ya no es un niño! No te atrevas a hablar mal de sus decisiones cuando tu ni siquiera estuviste presente.

Porque también estaba eso, desde que Jisung se fue, el único que se ponía en contacto con él era su padre, preguntando siempre por su día, como le había ido, si estaba comiendo bien, lo que un padre normalmente preocupado por su hijo haría. El señor Han siempre había estado pendiente de su hijo desde el momento en que nació hasta el momento en que se fue del país, él fue quien supo de cómo Bang Chan prácticamente lo había apadrinado, fue el primero en conocer a sus amigos por una video llamada y fue el primero en saber de su relación con Minho. Y a pesar de todo eso, de ser el único presente en la vida de Jisung, ni siquiera así él tenía derecho de juzgarlo.

La señora Han estaba roja de la rabia, por lo que simplemente tomó sus cosas y salió de ahí sin importarle nada. DaeSung iba a ir tras ella, pero antes de eso se detuvo frente a su hermano quien seguía abrazado a Minho sintiéndose demasiado abrumado porque desde hace años no había visto una pelea entre sus padres, menos por él.

—Lo siento mucho Sunggie, felicidades por el bebé—hizo una pequeña reverencia y salió tras su madre.

Así había sido contarles a sus padres y si podía ser honesto, no se sentía del todo bien después de eso, pero los fuertes brazos de Minho envolviéndolo en una toalla para sacarlo del agua le hicieron olvidarse de eso, al menos por ese momento…

Fin del capítulo 10.

Chapter 12: 11

Notes:

Por estar haciendo el dibujo de Hyunjin para su cumpleaños, casi olvido el capitulo de hoy jeje ^^U

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Chapter Text

Jisung estaba nervioso.

Llevaba aproximadamente 10 minutos fuera de la oficina de Chan, había pasado por recursos humanos apenas habían llegado a la empresa para solicitar y llenar el formulario donde solicitaba la licencia de paternidad, incluso la chica le felicitó por el bebé y le deseó suerte en todo, no sabía si se refería por el embarazo o por tener que decirle al jefe que su escritor, compositor y productor estrella tendría que irse por lo menos 16 semanas de su puesto si es que el bebé se llegaba a adelantar un poquito u otras 20 si es que se tenían que cumplir las 40 semanas…

Respiró profundo unas tres veces para darse valor, Minho estaba ocupado con la coreografía nueva para el video musical del grupo de chicas a su cargo así que no había podio acompañarlo por más que lo quisiera, incluso le dijo que podía faltar a eso con tal de acompañarlo, pero Jisung no quería que se retrasara más en su trabajo.

Él podía enfrentar a Chan, no era tan difícil, era su amigo ¿no? No podía enojarse, no por ahora al menos, digo, estaba embarazado, eso le daba cierta inmunidad.

Tocó la puerta un par de veces, escuchó un “pase” y entró de inmediato.

Chan estaba ahí, tenso en su silla escuchando a alguien del otro lado del teléfono… no se le veía muy bien.

—No me interesa, quiero que lo resuelvas ya ¿de acuerdo? —y colgó soltando un suspiro fuerte—¿Qué pasa Sunggie?

—Puedo volver en otro momento si no te sientes bien—se apresuró a decir, y no porque quisiera retrasar lo inevitable -que en parte eso quería- sino porque Chan tenía el rostro un poco sonrojado y una capa fina de sudor en la frente, no se acercó mucho por si era un resfriado, por su estado no podía enfermarse por nada del mundo.

—No es nada Sung, estoy bien ¿Qué necesitas? —preguntó con esfuerzo cerrando los ojos y respirando con fuerza.

—Yo eh…—decir que no se sentía intimidado en ese momento sería mentir, miró por todos lados de la habitación para evitar confrontar la mirada de Chan, podía jurar que incluso una vena en su sien estaba algo resaltada por el aparente esfuerzo que estaba experimentando ¿le estaría doliendo el estómago acaso?

Gracias a ese pequeño paseó de su vista por el lugar se dio cuenta de algo que nunca estaba ahí… un bolso de Louis Vuitton.

No fue muy difícil conectar los puntos.

—Oh por dios ¡Que asco! —se cubrió el rostro con el sobre con sus papeles—¡Lee Felix sal de debajo del escritorio ahora mismo!

El gemido mal disimulado de su jefe y la inconfundible risa de su mejor amigo se escucharon al mismo tiempo, afortunadamente seguía con el rostro cubierto por el sobre con el formulario ya lleno, el certificado médico que acreditaba el embarazo, así como una foto de la ecografía hecha hace unos días donde indicaba que su pequeño ahora de 20 semanas tenía el tamaño de un coco.

Ahora entendía porque Chan no había notado el hecho de que su vientre ya se notaba al momento en que entró, estaba muy concentrado en que no se notara que su novio estaba haciéndole una felación bajo su escritorio en pleno horario laboral, sin duda eso ameritaba mucha concentración.

Se asomó poquito y logró ver a Chan muerto de vergüenza, cubriéndose el rostro mientras que Felix estaba a su lado, aun riéndose y limpiándose los labios con un par de pañuelos que tomó de la caja en el escritorio.

—Te dije que aquí no Felix…—se podía escuchar la irritación y al mismo tiempo al vergüenza en su voz.

—Acabo de llenar, no podía esperar hasta la casa—se encogió de hombros y se giró hacia su mejor amigo, sonriendo de oreja a oreja—Hola Sunggie, ya volví—dijo con emoción, dispuesto a acercarse, pero el mayor de los dos por un día retrocedió la misma cantidad de pasos.

—No, aléjate, tienes la boca llena de esperma, no te quiero cerca si hueles a semen, me harás vomitar—dijo en tono serio, casi amenazante al mismo tiempo que lo señalaba con el dedo, algo que sin duda hizo reír al rubio, estaba feliz de verlo de nuevo, pero, si bien, las náuseas y vómitos por fin se habían marchado, estaba seguro que con lo sensible que estaba podría vomitar ahí mismo.

—¿Qué necesitas Sung? —preguntó el mayor aun muerto de la vergüenza, no lo estaba mirando, pero el que si lo miraba era Felix, a quien ya se le había borrado la sonrisa porque ahora que la euforia se había acabado, estaba notando lo “diferente” que resaltaba en su mejor amigo.

—Vine a entregarte esto…—se acercó al escritorio y dejó el sobre frente a él.

Chan al ver el sobre sintió por un momento el pánico inundando su cuerpo ¿no era una carta de renuncia verdad? El pánico se incrementó cuando volteo a ver a Jisung, su rostro era lo bastante preocupado como para ponerlo en alerta a él también.

Y fue ahí donde él también lo notó…

La sudadera ayudaba bastante, pero era demasiado obvio ahora, así que abrió el sobre de una buena vez, dejando ver el formulario, el certificado médico, pero, sobre todo, la ecografía…

—Oh por dios…—y ese no había sido Chan, había sido Felix.

—Estoy solicitando mi licencia por paternidad…

—¿QUÉ? —ahora si habían sido los dos, solo que el grito era por diferentes razones.

Felix por el hecho de que estaba enterándose justo en ese momento que su mejor amigo ya tenía 20 semanas de embarazo y Chan, si bien estaba igual de sorprendido, era más por el hecho de que una pieza clave de su equipo estaría ausente prácticamente por más de 4 meses.

—Estoy avisando como estipula la ley—dijo encogiéndose un poco—Ahí viene la nota de mi doctora diciendo que requiero reposo…

—¿Por qué no me lo dijiste Han Jisung? —reclamó el rubio mirándolo con ojos heridos, algo que ya se veía venir el castaño y estaba preparado para ello, por lo que esos ojos de perrito triste no le iban a hacer sentir mal.

—Porque estabas trabajando y te conozco lo suficiente como para saber que si te decía o le decía a Chan y él te decía a ti, te ibas a regresar…

Felix iba a decir algo, pero cerró la boca, Jisung tenía razón, no tenía ningún argumento en contra de eso, cuando quiso hablar de nuevo se calló pues Chan habló.

—Bueno, todo está en regla y por tu salud es lo correcto, como tu jefe te lo autorizo, como tu amigo ¡¿Cómo esperas que sobrevivamos sin ti 4 meses?!

—Soy consciente de que soy parte fundamental de esta empresa Chan, por eso tienes toda esta semana para organizarte con los demás compositores para que supervisen mis proyectos, no te estoy diciendo que no voy a trabajar, solo estoy pidiendo que me dejes trabajar lo mínimo en casa, yo sé que esos tontos no podrán hacerlo como yo, así que solo quiero ojos en todos lados, sigo están a cargo.

—Mi Sunggie es muy inteligente—dijo el rubio orgulloso, dando pequeños aplausos—Ahora, iré a lavarme la boca o Jisung no me dejara acercarme, pero cuando vuelva quiero los detalles de todo.

—Claro…

Y sin más Felix se fue, dejando a ambos chicos solos, Jisung por fin pudo tomar asiento frente a Chan, esperando a que este empezara a reclamarle por no haberle dicho, pero contrario a eso, el mayor lo miró con demasiada ternura en la mirada.

—Debió haber sido duro para ti… ¿Cómo te sientes?

—Eh… estoy bien ¿no estas molesto?

—No puedo estar molesto Sunggie, no contigo, se porque no me lo dijiste hasta ahora, reconozco que, en efecto, no puedo guardarle secretos a Felix, y sé que si se lo hubiera dicho habría hecho exactamente lo que dijiste, dejar todo tirado y regresarse en el primer avión disponible, así que no, no estoy molesto contigo—dicho eso tomó la fotografía con la ecografía, sonriendo al ver a un bebé ya bastante bien formado—¿Ya saben que es?

—Si—dijo sonriendo, llevando su mano a su vientre para acariciarlo con suavidad—es un niño… nos enteramos hace unas semanas, no hemos pensado en nombres aun…Estábamos más preocupados por el trabajo y la licencia por paternidad si soy sincero…

—Siento mucho que tuvieras que ocultarlo hasta ahora Hanji…

—Está bien Chan, lo bueno es que ahora ustedes lo saben y eso es lo que importa, podre irme tranquilo—sonrió suave y se levantó—Puedes decirle a Felix que me busque en mi estudio, tengo unos últimos detalles que pulir en estos días antes de tomarme la licencia.

—Claro ¿Puedo quedarme con esta? —preguntó alzando la copia de la ecografía.

—Si por supuesto, la agregue ahí para ustedes, es su copia, no para el archivo—rio un poco y se retiró de ahí sintiendo como un peso se iba de sus hombros.

Al llegar a su estudio se encontró con que Minho también se dirigía ahí, se sonrieron a penas se vieron, podía ver a su novio bastante cansado, le faltaba el aliento y tenía una fina capa de sudor en su frente, pero eso no quitaba que siguiera viéndose guapo.

—¿Todo fue bien cariño? —apenas llegó frente a él lo abrazó con cuidado, juntando sus labios en un pequeño beso.

—Sip, Felix ya volvió, estaba en la oficina cuando le entregue los papeles—entraron al estudio y cerraron la puerta para después sentarse en el cómodo sofá que había ahí.

—¿De verdad? ¿Y cómo se lo tomó? —pasó su brazo sobre los hombros de su novio para poder atraerlo en un abrazo.

—De hecho, es una historia graciosa—se acurrucó a su lado, apoyando su cabeza en la curva de unión entre su hombro y cuello—Cuando entre a la oficina Felix estaba bajo el escritorio “atendiendo” a Chris…

—Oh por dios ¿Aquí en la empresa? ¡Que asco! —Está bien que Chan fuera el CEO de la empresa y que eso le diera cierta ventaja sobre las reglas impuestas en el lugar, pero hasta él mismo debería de abstenerse de hacer algo tan intimo como el sexo oral en la empresa…

—¡Lo se! Es lo mismo que yo dije—se rio abrazando más a su novio, siempre que estaba con Minho a su cuerpo lo invadía la calma y siempre terminaba dándole sueño.

—¿Tienes sueñito amor?

—Poquito, la verdad es que en estos días tengo que dejar todo en regla para ya la siguiente semana empezar con mi licencia de paternidad—hizo un puchero, sabía que tenía que trabajar, pero ahora que estaba Minho ahí solo quería estar acurrucado contra él.

Minho dejó un beso en su frente y lo acomodó mejor contra su cuerpo para que pudieran tomar una pequeña siesta, apenas Jisung empezó a dormitar Minho colocó una alarma en su teléfono para evitar lo de la otra vez, cuando estuvo lista, apoyó su cabeza sobre la de su novio y cerró los ojos.

Dentro de pocos minutos ambos se quedaron profundamente dormidos.

Así los encontró Felix luego de regresar del baño y ser informado por su novio que encontraría a Jisung en el estudio.

Los dejó dormir entonces, después podría hablar con Jisung sobre todo lo que había pasado y sobre lo que él había vivido en ese tiempo fuera de Corea del sur.

Después de todo, a partir de la siguiente semana Jisung tendría MUCHO tiempo libre y él estaba más que dispuesto a acompañarlo.

Fin del capítulo 11.

Notes:

Para las personitas que están esperando el fic en ingles, siento mucho tenerlas esperando tanto, pero la persona que me iba a ayudar con la traducción esta ocupada y no tengo a nadie mas en quien confíe que me ayude para eso, tampoco quiero traerles una traducción mediocre de Google, el fic no se entendería del todo xc

Chapter 13: 12

Notes:

Holi, perdón por no subir capitulo ayer, salí de viaje y no pude conectarme como siempre luego del trabajo xc
Hoy les traje capitulo doble para compensar aunque el segundo va a salir un poco mas tarde u.u

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Chapter Text

Era lunes 23 de diciembre y oficialmente Jisung empezaba con su licencia por paternidad…

Debía de admitir que había sido demasiado raro no levantarse por culpa de la alarma, el beso de Minho en su mejilla y las palabras “regreso en la tarde” se habían sentido más como un sueño que como una realidad, pero ahora que estaba sentado en la cama con el cabello alborotado, el estómago vacío y sol de invierno entrando tenuemente por el ventanal de su habitación notaba que en verdad había pasado, estaba en casa, descansando por primera vez desde que había entrado a la compañía.

Se estiró con cuidado de no lastimarse y bajó de su cama, se colocó uno de sus mullidos suéteres y bajó hasta la cocina para prepararse algo de comer, sacó pan y mermeladas junto con un gran vaso de leche, ahora que Minho no estaba ahí para prepararle un desayuno super saludable podía comer lo que se le antojaba siempre, eso sí, se tomó las vitaminas y el ácido fólico antes de atiborrarse la boca con pan dulce, ante todo estaba primero la salud de su bebé.

—¿Qué estará haciendo tu papá ahora? —preguntó al aire, pero con la mano sobando su vientre.

No esperaba una respuesta, pero sorpresivamente, sintió un pequeña patadita que lo dejó sorprendido, la doctora Jae les había dicho en la anterior visita-en donde sé aseguraron que todos los órganos del bebé se estaban desarrollando correctamente y donde todo salió bien- que por estas semanas el bebé empezaba a moverse más, pero al estar siempre en movimiento Jisung nunca lograba sentirlo, ahora que estaba tomando su primer día de descanso y que no estaba de un lado a otro atendiendo un montón de cosas pudo sentirlo con claridad.

Jisung sonrió y se sentó a prepararse su comida, tenía por lo menos 4 rebanadas de pan, todas con diferentes mermeladas y que disfrutó como nunca cuando empezó a comerlas, agradecía mucho que Minho se preocupara por su alimentación, pero de vez en cuando no estaba mal comer algo así, además, gracias a esa bomba de azúcar que había arrojado a su estómago el bebé estuvo moviéndose en cada oportunidad que Jisung se quedaba quieto.

Cuando dieron las 4 de la tarde Minho apareció por la puerta de entrada, encontrándose con Jisung en la sala de la casa, apoyado en la mesita de centro que estaba llena de hojas con muchas notas, algunas más solo eran bolas de papel, en otras había dibujos y garabatos.

—Mi amor ¿no tienes un escritorio para eso? Te vas a lastimar la espalda—dijo apenas cerró la puerta y dejo sus cosas en el suelo.

—¡Honnie! —dejó todo lo que estaba haciendo para levantarse tan rápido como pudo e ir a besar a su novio.

El mayor lo recibió con brazos abiertos, besando sus labios apenas Jisung estiró los suyos.

—Te compre algo de camino—dijo apenas sus labios se separaron.

—¿Se come? —los ojos prácticamente le brillaron ante la posibilidad de comer una chuchería.

—No, pero te va a ayudar mucho—dejó un beso en su frente cuando vio el puchero, pero, aun así, ambos se encaminaron a la habitación luego de que Minho sacara algo de su mochila que Jisung no alcanzó a ver.

Cuando el menor estuvo en la cama Minho se sentó atrás de él, permitiéndole apoyarse en su pecho, Jisung se acomodó sintiéndose a gusto, amaba cuando Minho lo abrazaba por detrás y estando en una cama mejor, no sabía que iba a hacer, incluso si el mayor ya le estaba levantando la sudadera él se estaba dejando hacer, plenamente confiado en que Minho nunca le haría nada malo.

—Hoy de camino a casa—empezó a relatar al mismo tiempo que abría un bote de crema azul—pasé a la farmacia y encontré una nueva crema para las estrías.

Jisung no dijo nada, sonrió y giró el rostro para besarle el cuello a su novio, sin dudas Minho era el hombre perfecto. Con cuidado comenzó a untar la crema en su vientre, haciendo a Jisung temblar por lo frio del producto.

—Esta algo fría…

—Pero ayudara a borrar las estrías—le dio un pequeño beso en su oreja y continúo esparciendo el producto por la piel de Jisung, el menor se relajó, cerrando los ojos y respirando el fresco aroma de su novio mientras este terminaba por darle un pequeño masaje con la crema.

No se dio cuenta en qué momento se quedó dormido hasta que despertó pasadas unas horas por el delicioso aroma de comida. Miró a su alrededor, Minho ya no estaba con él así que probablemente era comida preparada y no comprada, lo que lo hacía más deliciosa porque él amaba cada platillo que su novio hacía para él, bajó a la cocina para ver.

—¿Qué cocinas? —habría querido acercarse y abrazarlo por detrás como era su costumbre, pero su pequeño coco ya era lo suficientemente grande como evitar que pudiera hacerlo.

—ManduGuk en sopa porque hace frio y tienes que alimentarte bien.

Jisung solo asintió y esperó pacientemente a que Minho terminara de cocinar, la mesa ya estaba puesta y todo estaba lavado, en la tarde había adelantado bastante trabajo, así que solo tenía que “ser bonito y esperar” como solía decirle su novio siempre que no tenía nada que hacer, sacó su teléfono y empezó para jugar un rato, pero ahí cayo en cuenta de la fecha…

—¿Qué haremos mañana por navidad? —miró a su novio que ya estaba terminando de preparar la sopa.

—Lo que tú quieras bebé, tenía pensado llevarte a cenar, pero este año el frio está peor que siempre y me da miedo que te enfermes porque no puedes tomar nada de medicamento—sirvió la sopa en dos platos y los llevó a la mesa—Podemos quedarnos en casa, pedir a domicilio y hacer nada para que descanses.

—Ese es un muy buen plan para mí—más que nada porque desde la semana pasada a Jisung se le empezaban a hinchar los pies si pasaba demasiado tiempo de pie o caminando mucho.

Comieron en silencio, jugando con sus pies debajo de la mesa y de vez en cuando suaves toques a sus manos cuando iban a agarrar una servilleta o guarnición.

Cuando terminaron de comer, regresaron a la habitación para lavarse los dientes y descansar un rato, pues pronto sería la hora de dormir.

Por lo general, Minho dormía sin ropa, pero el frio estaba bastante fuerte estos días así que se colocó un pantalón de chándal y una camiseta de manga corta, a Jisung lo vistió con una cómoda camiseta de manga larga lo suficientemente holgada para que no lo incomodara y un pantalón de cinto elástico para que estuviera más cómodo, además de calentadores para pies.

Jisung no se podía enfermar, Minho no lo iba a permitir sin importar que tuviera que hacer.

Se acurrucaron juntos en la cama, el mayor se apoyó contra las almohadas acomodadas en la cabecera, esperando a que Jisung se acurrucara a su lado, el menor le dio la espalda para apoyarse en él, su vientre ya no le permitía abrazarlo como antes.

—No olvides quitar la alarma ¿sí? Por navidad te dan el día.

—Si amor, ahora duerme—dejó un suave beso en su cabeza siendo consciente de que a partir de esa siesta Jisung continuaría durmiendo hasta la mañana siguiente, él tomó sus audífonos para conectarlos al teléfono, necesitaba revisar las grabaciones de la coreografía de hoy en busca de errores, no quería perturbar a Jisung con el ruido.

Se quedó despierto un buen rato, haciendo anotaciones y revisando sus grabaciones, para cuando dieron las 11 de la noche dejó todo de lado, apagó la luz de noche y se acomodó a espaldas de Jisung, pasando su mano con suavidad por el vientre de su novio, dejó un suave beso en su cuello y dentro de poco que quedó dormido.

A la mañana siguiente nada les perturbo el sueño, el día estaba bastante silencioso para ser navidad, aunque bueno, era normal al ser temprano.

Y por ser temprano no debería de estar sonando el teléfono de la casa…

Jisung fue el primero en abrir los ojos, el embarazo lo había sensibilizado bastante y con ello estaba el oído así que con toda la pereza del mundo intentó estirar el brazo, estaba tan cómodo en esa posición que no se quería mover más, sabía que tenía que hacerlo, pero no quería… afortunadamente sintió el cuerpo de Minho pegarse al suyo cuerpo y su brazo tomando el teléfono entró en su campo de visión, por lo que se permitió cerrar los ojos.

—Residencia Lee-Han…—casi gruñó al teléfono, siempre que interrumpían su sueño de forma abrupta se levantaba de malas.

—¿Minho hyung?

—¿Innie? —se volvió a recostar, dejando el teléfono entre su hombro y oreja, volviendo a acostarse para abrazar a Jisung, quien apenas sintió el brazo de su novio sobre él lo abrazó.

—¡Hola Hyung! Quería saber si no querían venir tú y Sung a mi casa a cenar…Mis padres planearon una cita romántica para ellos, mi hermano mayor esta con su esposa y mi hermanito se fue con sus amigos así que… estoy solo.

—¿Y Hyunjin?

—Bueno… pasaron… cosas y ya sabes navidad es para estar con amigos o pareja y pues ahorita solo tengo una opción…Así que… ¿Qué dices?

—¿Ya hablaste con los demás? —Ya no estaba durmiendo, ahora estaba atento, pero seguía acostado porque Hannie estaba durmiendo de nuevo.

—Bueno… digamos que Felix es amigo de Hyunjin, no mío así que no puedo hablar con Chan, y bueno, ya hablé con Minnie, él ya me dijo que si por eso te llamé a ti.

—Mmm…Esta bien, se lo diré a Hannie cuando despierte, prepara algo con chocolate y fresas, pero no queso, mucho menos chessecake, ahora lo odia, le provoca nauseas ¿de acuerdo? Yo llevó la champaña y tu postre favorito ¿bien?

—Gracias hyung~ eres el mejor ¿Los espero a las 6?

—Ahí estaremos.

—Los espero~

Y colgaron.

—Cariño~—comenzó dejando besitos en su cuello.

—Mmm…—se encogió un poco por las cosquillas, pero no lo detuvo y siguió con los ojos cerrados.

—Se que te dije que nos quedaríamos en casa hoy, pero Innie está organizando una cena por navidad…

—¿No tendría que estar con Hyunjin? —murmuró con media cara enterrada en la almohada.

—Ese es el caso… ya no está con Hyunjin.

Y con eso Jisung se levantó tan rápido como cuando no estaba embarazado.

—¿Me estás diciendo que terminaron? —eso sí que le hizo abrir los ojos para poder mirar un poco a su novio, le estaba picando la curiosidad, pero estaba cansado, hacer un bebé requería demasiada energía de su parte…

—No lo sé, eso es lo que nos dirá hoy…

Jisung sonrió y se levantó esta vez ya no tan rápido de la cama para empezar a preparar las cosas para arreglarse, era temprano aun, o bueno, ya no tan temprano, ya eran las 11 y a veces ambos se tardaban siglos en arreglarse, lo mejor era bañarse de una vez, después almorzarían algo.

Llámenlo chismoso si quieren, pero él vivía por y para el chisme.

A pesar de eso, Minho se dio el tiempo para bajar, tomar todo lo que Jisung necesitaba tomar para el embarazo, un vaso de agua y subir, el menor ya estaba entibiando el agua, cuando se giró al sentirlo entrar sonrió, tomo las pastillas con el vaso de agua y luego le dio un corto beso.

Definitivamente tenía al mejor novio del mundo.

Fin del capítulo 12.

Notes:

Chan, chan chaaaaaan... drama xd

Chapter 14: 13

Notes:

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Chapter Text

Aunque casi toda la comida había sido comprada, Jeongin se lució con la cena que había acomodado en la mesa larga que tenían en el comedor junto a la sala porque ellos si eran una familia grande a comparación de sus amigos que ya vivían con sus parejas.

Seungmin había llegado primero obviamente, Jeongin era su mejor amigo, se había conocido en la escuela de artes, en el curso de canto cuando el castaño iba en su último año y el rubio apenas entrando, fue Seungmin el que le ayudó siendo su maestro vocal con su presentación de inicio, formando así la amistad que ahora tenían.

—Ya dime que te hizo el idiota ahora…—dijo el mayor de ambos sentándose en la sala junto a su mejor amigo quien apenas pudo abrazar un cojín, se apoyó en su hombro.

—Peleamos…—respondió simple y bastante decaído, no quería hablar de eso, pero al mismo tiempo sabía que tenía que decirlo o se pondría a llorar toda la noche como venía haciendo desde hace una semana.

—Vaya novedad, pero ¿por qué?

Para Seungmin no era nada nuevo que ellos discutieran, Hyunjin era mayor que Jeongin por 8 años, la diferencia de pensamiento y actitudes era muy notoria, aun así, se habían arriesgado a estar juntos.

Se conocieron en la academia de baile de Minho -donde Jeongin empezó a estudiar danza pues quería ser idol, estaba preparando desde mucho antes para no tener una deuda millonaria apenas entrar- Hyunjin había ido de visita pues ambos habían sido amigos de niños y dado el giro de la empresa de la familia Hwang los había contratado para remodelar toda la academia.

No había mejor agencia de decoración de interiores que la de los Hwang.

Había ido únicamente para mirar la academia y consultar los cambios que Minho quería, pero entonces lo vio salir de una de las salas de prácticas, tan lindo con -en ese entonces- su cabello castaño ondulado y la linda sonrisa con brackets.

Se habían gustado desde el momento en que se vieron, pero al menos por ese día no pasó nada.

3 semanas después fue que Minho se enteró que estaban saliendo pues para él era algo raro ver el auto de Hwang tantos días seguidos si las remodelaciones las hacia la empresa, no él personalmente, fue hasta que le preguntó a Innie que se enteró y cuando le preguntó a Seungmin este solo se lo confirmó.

De eso ya iban a ser 2 años, pero ahora estaba ahí, en navidad, esperando a que sus amigos llegaran porque la parecer las cosas con Hwang se habían terminado y Seungmin no sabía por qué.

—¿Qué te hizo ahora?

—No me presta atención Minnie, siempre soy yo el que tiene que estarlo buscando porque todo el maldito tiempo está trabajando y ya me cansé, sé que es mayor que yo, es un “adulto” responsable y bla, bla, bla, bla, pero él sabía en lo que se metía cuando empezó a salir conmigo.

—Creo que eso también aplica para ti ¿no? Sabías que era mayor y aun así accediste a estar con él...

—Si lo sé, pero fue porque le creí… yo ahí de imbécil le creí que podía hacerse tiempo para mí porque a final de cuentas el jefe es su padre y no él, pero todo el tiempo está en juntas visitando clientes y ya ni siquiera en fin de semana puedo estar con él…—cubrió su rostro con el cojín y grito, la verdad es que ya le quedaba solo la rabia, las lágrimas se habían acabado ayer luego de estar llorando toda la semana.

—Y ni siquiera ha intentado llamarte ¿verdad?

—Creo que está lo suficientemente ocupado como para si quiera preocuparse por eso.

El timbre sonó por lo que ya no pudieron seguir hablando; Jeongin se levantó para abrir, encontrándose a Changbin, Minho y Han, hacia bastante frio por lo que los hizo pasar rápidamente, no quería arriesgarse a que Jisung se enfermara.

Saludó a todos con un abrazo, Changbin había pasado a dejar a Seungmin antes a la casa porque tenía que atender unos últimos asuntos antes de tomar el día libre y como le quedaba de paso, fue por Minho y Jisung para llegar todos juntos.

Se sentaron a la mesa y empezaron a comer, nadie preguntó porque Hyunjin no estaba ahí, Seungmin ya lo sabía, los demás tenían una vaga idea, pero preferían que fuera Innie quien quisiera contarles en vez de acribillarlo con preguntas, hasta eso, fue una linda cena, hablaron de muchas cosas, cómo iba Innie en la academia, el trabajo, y sobre todo el embarazo de Jisung.

—Pues Jae dice que va bien, es un niño fuerte, todo está en orden.

—¿Ya saben cómo le pondrán? —preguntó el menor de todos emocionado, él era muy bueno con los niños, al haber tenido un hermano menor, sabía cómo cuidarlos.

—Aun no, teníamos un par de opciones, pero poco tiempo después a Hannie le dejaron de gustar y si a él ya no le gustan a mí tampoco así que aún estamos viendo…—respondió Minho para después limpiarle la mejilla a su novio quien estaba demasiado entretenido comiéndose las fresas y uvas con chocolate que había en la mesa.

—Ahora que sabemos que es un niño podremos comprarle un montón de cosas ¿verdad Bin? —a Seungmin le emocionaba bastante también, pues sería el primer hijo entre el grupo de amigos.

—Claro, después de todo, soy el padrino—dijo bastante orgulloso de eso.

—Para después de año nuevo empezaremos a comprar todo lo necesario para la habitación del bebé, si tienen tiempo libre podrían acompañarnos.

Antes de que cualquiera pudiera responder el timbre sonó.

—¿Esperamos a alguien más? —preguntó Seungmin, mirando a Jeongin quien negó, entonces miró a su novio y este se encogió de hombros.

—¿Tus papás? ¿Alguno de tus hermanos? —preguntó Han mirado al menor.

—Ambas opciones tienen llave—se levantó para ver quién era, asomándose por la mirilla y entrando en pánico 2 segundos después.

—¿Qué pasa? —preguntó Minho al ver como el menor prácticamente tapaba la puerta como si no quisiera que un monstruo entrara.

—Es Hyunjin—dijo con la voz casi estrangulada.

Todos se levantaron al mismo tiempo de la mesa. La luz de la sala estaba apagada, y el comedor estaba con las luces tenues, lo suficientemente lejos de las ventanas como para que se notara que había alguien ahí.

Prácticamente Hyunjin había ido a su casa sin tener la certeza de que el menor estuviera ahí, pero si la esperanza de encontrarlo.

—¿Qué hago?

Entre todos se miraron, siendo contagiados por el pánico de Jeongin, tenían 3 opciones:

1.-Actuar como si nada, dejarlo entrar y que se incluyera a la cena a pesar de lo incomodo que iba a ser.

2.-Recoger todo, esconderse arriba y dejar a la pareja hablar.

3.-Fingir que no había nadie y esperar a que se fuera…

—Ábrele—dijo finalmente Seungmin.

—¿¡Que!? —gritó en chiquito pues estaba pegado a la puerta y podría escucharlo, el timbre volvió a sonar.

—Ustedes terminaron ¿no? Él no tiene ningún derecho de venir sin avisar, está invadiendo tu privacidad.

—¿En serio terminaron? —preguntó Jisung sin podérselo creer, Hyunjin también era su amigo, no tanto como de Felix pues entre ellos siempre hubo una relación de “amor-odio”, pero estaba seguro de que si llegaba a terminar con Jeongin se lo diría.

—Tal vez Hyunjin pensó que podía arreglar las cosas antes de decirte—le respondió Minho a su novio.

Jeongin respiró profundo, confiando en las palabras de su mejor amigo, Seungmin tenía razón, ellos habían terminado, y Hyunjin tampoco le había avisado que venía…

Se alejó de la puerta solo para poder abrirla, atrapando al castaño justo en el momento en que iba a tocar de nuevo el timbre.

—Innie…

—¿Qué haces aquí?

—No contestabas mis llamadas, me preocupe…

—Ah… ¿ahora si te preocupas? —sacó su teléfono del bolsillo solo para verificar, había tenido el teléfono en silencio desde que terminaron hace unos días atrás, y si, estaban las llamadas perdidas, 15 para ser exactos, todas de ese mismo día—Terminamos hace una semana Hwang ¿y apenas me llamaste hoy porque “te preocupaste”?

—Uhhh…—tanto Changbin como Han fueron a los que se les escapó decir eso, no era lo suficientemente alto como para que Hyunjin los escuchara, pero tanto Minho como Seungmin le cubrieron la boca a su respectivo novio.

—No digas eso, claro que quise llamarte desde ese día, pero el trabajo-…—Jeongin lo interrumpió.

—Siempre es el trabajo, ya me dejaste bastante claras tus prioridades, si querías saber cómo estaba pudiste preguntarle a Minho hyung, a Seungmin o incluso a Felix, todos ellos están mucho más al pendiente de mí que tú.

—Auch…—ese fue Minho, no lo había podido evitar, ahora fue turno de Han de taparle la boca.

—¿Puedo pasar? Esta conversación no deberíamos de estarla teniendo en la puerta de tu casa.

—Esta conversación ni siquiera la deberíamos de estar teniendo, terminamos Hyunjin, terminaste conmigo por el maldito teléfono en el momento en que me dijiste “no tengo tiempo para esto”. Si no te conteste es porque no te quería ver. Adiós—y antes de que si quiera pudiera meter el pie para evitarlo, le cerró la puerta en la cara.

“Toca… por favor, toca, insísteme, por favor… demuéstrame que te importo, solo una vez demuéstrame que te importo lo suficiente… por favor, por favor, por favor… búscame como yo siempre te busque a ti…”

Pasaron 10 segundos…30… 1 minuto, 2 y luego 5…

Hyunjin no tocó la puerta.

Ni siquiera quería asomarse por la mirilla porque él lo sabía, sabía que no estaría ahí parado esperando que le abriera como el dramático que era porque sabía que tenía demasiado trabajo como para permitirse el lujo de jugarle al dramatismo.

—Innie…—Seungmin iba a ir hacia él, pero el menor se despegó de la puerta y empezó a avanzar hacia el comedor.

—Vamos a terminar de cenar—dijo el menor con la voz algo quebrada, sentándose a la mesa para continuar con la comida que ya estaba un poco fría.

Nadie le discutió nada, todos volvieron a tomar asiento y continuaron comiendo, la conversación sobre las cosas del bebé se retomó para empezar a organizarse pues Jisung ya estaba en su licencia por paternidad y podía prácticamente cualquier día, por lo que Innie pudo distraer su mente en organizarse para ello en vez de hundirse en los malos pensamientos que estaban esperando su turno para atormentarlo…

Fin del capítulo 13.

Notes:

El dramaaaaaaa xd

Chapter 15: 14

Notes:

Buenas noches mis personitas bellas <3
Un capituló mas~

(See the end of the chapter for more notes.)

Chapter Text

Minho abrió los ojos cuando sintió que ya había dormido demasiado… ¿Qué hora era?

Jisung se encontraba frente a él durmiendo tranquilo abrazando el brazo más cercano de Minho, las cortinas estaban cerradas, pero podía notar que había luz debajo de ellas por lo que no se había levantado de madrugada. Se levantó sobre su codo para poder ver el reloj digital que tenían en la cabecera de la cama y casi se cae de ella cuando vio la hora que era.

¡Iban a llegar tarde a la cita con la doctora Jae!

—Mi amor sé que tienes mucho sueño, pero tienes que levantarte—dijo apenas se recompuso dejando un beso en su frente para después levantarse y empezar a preparar la ropa de ambos para vestirse.

—Mmm… ¿Qué? —gruño contra la almohada—Vuelve a la cama…

—Sunggie ya son las 12 de la tarde, tenemos que llegar con Jae en 15 minutos.

—ª

—Toma cariño ponte esto—le dio un pantalón de chándal negro y una sudadera beige, él ya tenía puesto un suéter negro holgado y pantalones a juego con los de Jisung.

Aun con sueño encima y lentitud por el peso de su bebé que acaba de cumplir 22 semanas se levantó para empezar a vestirse. A pesar de la prisa bajaron las esclareas con cuidado, y una vez estando en el auto Jisung se colocó la capucha de su sudadera encima de la gorra que había usado para cubrir su cabello revuelto que delataba que recién había despertado. El cabello de Minho de por si era un desastre, ahora con el aire golpeándolo por tener el convertible con el capo abajo quedaría peor, estaban yendo demasiado tarde como para ser discretos ahora.

Prácticamente llegaron corriendo, pero justo ahora la doctora Jae ya estaba en otra consulta por lo que se sentaron a esperar, Jisung pudo empezar a relajarse esa carrera lo había agitado, no solo a él sino también al bebé.

—¿Estas bien? —preguntó Minho apenas logrando ponerse el cubrebocas para evitar que alguien le viera la cara.

—Si… solo—respiró profundo de nuevo y colocó su manos sobre su vientre—Esta pateando fuerte…

Minho entonces llevó su mano al vientre de su novio, acariciando con suavidad.

—¿Lo sientes?

—Si…—sonrió bajo el cubrebocas, dejando su mano justo sobre su ombligo, donde podía sentir el pequeño bultito de lo que probablemente sería su pie o una mano, al poco rato desapareció.

Se quedaron un buen rato así hasta que la puerta de la oficina de Jae se abrió, dejando salir a una mujer que apenas iba empezando sus primeras consultas.

—Hola chicos… feliz año nuevo—saludó—creí que ya no vendrían…

—Se nos hizo un poquito tarde—dijo Minho levantándose y ayudando a su novio a levantarse para poco después entrar.

—¿Cómo te has sentido Sunggie? —preguntó tomando la cartilla que Minho le entregó para empezar a anotar los datos de la cita de hoy.

—Pesado, cansado, la espalda me está matando, los pies se me hinchan, tengo hambre todo el tiempo, pero Minho me mantiene con una estricta dieta que por cierto tú le diste—dijo haciendo un puchero al mismo tiempo que se subía a la silla y alzaba su sudadera—Pero fuera de eso… los vómitos ya no están lo cual agradezco, duermo más lo cual también agradezco y tengo un novio maravilloso que me consiente en todo así que… no puedo quejarme demasiado salvo por el dolor.

—Me alegra escuchar que este embarazo no está siendo traumático para ti, muchos gestantes de tu edad llegan aquí prácticamente traumados…—se colocó los guantes para examinarlo, luego tomó el gel y lo dejó caer sobre el vientre de Jisung—Es bueno que tu tengas quien te apoye.

La pareja se miró solo para sonreírse, pues Minho ya se había bajado el cubrebocas únicamente para poder besarlo.

Ese beso le supo demasiado bien.

—Bueno chicos—empezó a pasear la maquina por el vientre del menor hasta encontrar el ángulo correcto—Ahí está—señalo la mancha que ya tenía la forma completa de un bebé—Ya está pesando 500 gr y mide…—apretó unos cuantos botones—27.8 cm… es un muy buen tamaño, mide más o menos lo que una papaya promedio, está muy bien—apretó más botones y empezaron a imprimirse las fotografías—Esta es la etapa donde el bebé empieza a ganar peso así que probablemente estes comiendo mucho más Hanji, así que hay que cuidar las porciones y la alimentación, tu novio es buen cocinero por lo que me dice mi hermano así que no tendrás quejas al respecto…

—No creo que no—sonrió y tomó las toallitas para pasárselas a Minho, le gustaba cuando era él quien limpiaba su vientre.

El mayor lo hizo con sumo cuidado, dejando pequeñas caricias en su piel que hacían mover a su hijo, probablemente porque ya reconocía el toque de su padre.

—Bien, los vere el siguiente mes chicos—dijo terminando de escribir los datos y entregándoles la cartilla junto con el sobre con las fotos—Ya no falta tanto Sunggie, llevas poquito más de la mitad.

—Si te soy sincero, ya no puedo esperar por conocerlo—tomó los papeles y los guardó en la mochila que Minho traía.

Se despidieron con un abrazo y regresaron a casa, afortunadamente nadie los reconoció, mucho menos los siguió, así que pudieron llegar a salvo y sin contratiempos.

—Vamos a darnos un baño bebé, salimos a las prisas, después de eso te preparare algo de comer—dijo Minho entregándole un vaso de agua y sus vitaminas.

Jisung asintió, se tomó las pastillas y después de acabarse el agua le dio un beso a Minho.

—Te amo ¿lo sabías? —dijo Jisung soltando un suspiro.

—Lo sé, y yo te amo a ti—le dio otro beso y fue a sacar las cosas para el baño.

Las ventajas de los días libres es que todo podían hacerlo con calma, primero se bañaron, Minho se encargó de limpiar muy bien cada parte del cuerpo de su novio, desde la punta de sus dedos hasta el último de sus cabellos, todo con la misma paciencia, cuidado y amor, Jisung también le ayudó aunque debido a su estado no tenía tanta movilidad como Minho, al estar ambos limpios prepararon la tina, así que cuando el agua estuvo a la temperatura adecuada y llena de espuma, ambos se sentaron, Jisung se apoyó en el pecho de su novio apenas terminó de acomodarse entre sus piernas, dándole la espalda, Minho no tuvo problema alguno en abrazarlo y dejar un beso en su cuello.

—Hace tiempo que no podíamos hacer esto—dijo el menor estirando más el cuello para que Minho siguiera besando esa zona.

Algo que Minho hizo sin dudar, besos pequeños y duraderos, disfrutando de cada centímetro de piel que tocaba, Jisung solo cerró los ojos y se dejó hacer.

—¿Cómo te has sentido cariño? —preguntó sobre la piel de su cuello, continuando con los suaves besos.

—Mi pecho sigue doliendo y creo que ha aumentado un poco de tamaño ahora que lo noto…

Las manos de Minho pasaron en automático de su vientre hasta sus pectorales, él conocía por completo cada parte de Jisung, notaria si estuvieran diferentes con solo tocarlos y en efecto, cuando sus manos los envolvieron no alcanzaron a cubrirlos por completo.

—Mmm… sí, creo que sí, están un poco más grandes—empezó a presionarlos con cuidado, haciendo que el menor siseara por el dolor—Pero según la doctora esto es normal, tu cuerpo se está adaptando para el bebé, dentro de unos meses más ya estarás sacando leche…

—¿Crees que duela?

—Una vez le pregunte a mi madre—empezó a masajear con cuidado, haciendo que Jisung se tensara por un momento para después relajarse—Dijo que yo era un bebé muy glotón los primeros meses así que todo el tiempo estaba produciendo leche—dejó un par de besitos más en su cuello—Compraremos un extractor para cuando el bebé duerma y tú tengas mucha leche acumulada, dice que duele si se junta mucha.

—Yo nunca pude preguntarle a mi madre sobre eso… bueno, nunca pude preguntarle nada en realidad…—soltó un suspiro cansado.

—No te preocupes por eso mi vida, no la necesitas, tienes a tu papá, a mis padres, a mí y a nuestros amigos.

Jisung solo asintió y giró el rostro para esconderse medianamente en su cuello, desde ese día en donde les había dicho a sus padres sobre el bebé, su progenitora no le había vuelto a dirigir la palabra, si de por sí, desde siempre nunca hablaron mucho, ahora la comunicación era nula. De su hermano no podía esperar demasiado, siempre había estado bajo la sombra de su madre, aceptando todo lo que ella dijera sin rechistar.

A final de cuentas solo tenía a su padre.

Se quedaron un buen rato en la tina, compartiendo caricias suaves, besos pequeños y un silencio cómodo, simplemente disfrutando de su compañía. Cuando el agua empezó a enfriarse Minho salió primero solo para amarrarse una toalla a la cintura y sacar a Jisung de ahí, envolviéndolo con una gran y mullida toalla para que no se enfriara.

Dejó a Jisung en el tibio baño hasta que regresó ya con ropa cómoda, y las cosas del menor.

Lo secó dentro del baño pues aún estaba haciendo demasiado frio como para sacarlo, le colocó la ropa interior y los pantalones de cinturón elástico para que estuviera cómodo, antes de ponerle la playera, esparció con cuidado la crema para las estrías que venían usando desde hace un par de meses y que ya estaba mostrando resultados, pues las estrías que llegó a ver Jisung en su momento ya casi no estaban. Al estar listos bajaron hasta la cocina, Minho preparó algo rápido para que ambos almorzaran, después pedirían a domicilio porque tenía demasiada pereza como para cocinar de nuevo, Jisung le pegaba su sueño cuando estaba así de tranquilo.

Sirvió para ambos y se fueron a la sala, comerían en el sillón viendo televisión.

—¿Sabes? —empezó Jisung luego de darle una mordida a su empanada— Aun no se me ocurre un nombre…

—Bueno, hoy no estamos haciendo nada ¿quieres intentarlo con nombres de internet?

—¿De verdad? ¿Vamos a sacar el nombre de nuestro hijo de internet? —se burló.

—¿Por qué no? Todo el mundo lo hace, algunos les ponen los nombres de sus tátara ancestros y creo que tanto tú como o yo no queremos eso para nuestro hijo ¿o sí?

—No claro que no…—dejó el plato de comida en la mesita de centro y se apegó más a Minho para poder ver ambos el celular.

Se quedaron un muy buen rato viendo nombres y su significado, no querían algo muy ostentoso, tampoco un nombre demasiado largo, pero sí que fuera bonito y que pudieran sacarle un diminutivo para llamarlo con cariño porque así eran ellos…

—Ese me gusta…—dijo por fin luego de 29 páginas.

—¿Completamente seguro bebé?

—¿Por qué? ¿No te gusta a ti?

—No, sí, me gusta, pero quiero que tu estés seguro de eso.

—Lee Haneul suena bonito…

A Minho se le infló el pecho de orgullo apenas Jisung lo dijo.

Si… sonaba maravilloso.

Fin del capítulo 14.

Notes:

Para las personitas que quieran ver algunas escenas ilustradas y no les importen los spoilers que puede haber busquen en:
Twitter (X): @CookieMinmin o por el nombre Cookie_NSFW_MinMin
Espero verlas por allá <3 ^^

Chapter 16: 15

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

Para finales de enero fue que Jeongin tuvo tiempo para ir a acompañar a Jisung a la tienda de bebés, iban caminando a paso tranquilo, ambos muy abrigados y tomados del brazo.

—¿Qué vamos a comprar exactamente? —preguntó el menor.

—Me vas a ayudar a escoger los muebles de mi bebé, y también algo de ropa…

—¿Aun no tienen nada? —le sorprendía porque para ese momento Jisung ya tenía 26 semanas y aun no tenían las cosas, recordaba bastante bien que sus padres cuando nació su hermano menor empezaron a preparar todo desde las 14.

—Ayer Chan, Changbin y Minho pintaron el cuarto, Felix me preparó postres mientras esperábamos, luego hubo una guerra de pintura, lo bueno es que no ensuciaron demasiado…

—¿Los hiciste limpiar? —se burló.

—Hasta que el piso brilló—había sido gracioso como la ausencia de sus gritos y risas fue lo que le avisó que algo estaba mal, y cuando subió con ayuda de Felix y vio parte de la pintura en el piso solo basto una mirada para que de inmediato pidieran disculpas y empezaran a limpiar.

No era buena idea molestar a un hombre embarazado…

Entraron a la tienda y empezaron a pasearse viendo todo y nada al mismo tiempo que tenían una conversación.

—¿Cómo ha ido todo Innie?

—Bien… pase mis exámenes, la academia va bien, todo está bien, probablemente el siguiente año tenga una audición en algunas empresas.

—Eso es genial Innie~ ¿Consideras CB91?

—Mmm… no lo sé—suspiró—no me gustaría toparme con Felix para que insista en que hable con Hyunjin…—bien era sabido que ahora que el rubio había vuelto casi no se despegaba de Bang por lo que era muy común verlo por lo menos 4 días a la semana en la empresa según le había contado tanto Minho como Changbin, pues Jisung por su licencia ya no se paraba en el edificio.

—¿Todavía no se hablan?

—Él ha llamado, pero yo no he respondido—suspiró bastante triste—Me da rabia el hecho de que ahora que estamos separados llame más que cuando estábamos juntos, por eso no respondo, solo empieza a prestar atención cuando sabe que ya no estoy ahí.

Jisung no pudo decirle nada, las palabras de Innie eran ciertas, si bien, él fue testigo de muchos momentos lindos entre la es pareja, también estaba el hecho de que solo fueron eso, “momentos”. Seungmin había sido el que mayoritariamente había visto todas las discusiones, todos los llantos, las llamadas en buzón, los regresos solo a casa.

No podían comparar las relaciones de los demás para darle un punto ganador a ninguno, puesto que todos estaban en situaciones, aunque similares, bastante diferentes, Chan era jefe de una empresa completa pero aun así tenía espacios para poder estar con Felix, aunque el hecho de que el rubio tuviera una agenda libre actualmente le daba el tiempo de estar metido en la oficina de Chan el tiempo que quisiera.

Por otro lado, Changbin era empleado como Hyunjin, mas, sin embargo, el hecho de que su novio -Seungmin- trabajara en la misma compañía ayudaba mucho en su convivencia como pareja, pues apenas se desocupaba alguno iban a visitar, aunque sea un rato, al otro.

Y qué decir de Minho y Jisung, llevaban 7 años juntos, prácticamente eran una pareja casada y pronto tendrían un bebé, ahí si no tenía ni un solo punto de comparación, ambos trabajaban de igual manera en la misma empresa, pero ahora con lo del bebé Jisung permanecía en casa y aun así, por muy ocupado que Minho estuviera procuraba llamarlo por lo menos 3 veces en el día solo para asegurarse de que estuviera bien, que se hubiera tomado las vitaminas, que comiera o si ya había tomado la siesta, sin mencionar que intentara por todos los medios posibles llegar a casa temprano para estar con él… Jeongin aspiraba a tener lo que Jisung tenía, pero con Hyunjin no veía como.

Sabía que Hyunjin lo amaba, pero sentía que no lo suficiente como para no tomarse, aunque sea un momento para responder una llamada.

Jeongin lo único que quería era un poco de tiempo para él, nada más, pero al parecer era mucho pedir.

Jisung limpió la lagrima solitaria que bajó por una de las mejillas del rubio, se habían quedado viendo una cuna blanca preciosa e Innie se había perdido en sus pensamientos al punto de llorar.

—¿Quieres venir a casa conmigo Innie?

—¿Qué? No, no, lo siento…—se limpió los ojos rápidamente y sonrió suave—me distraje, sigamos viendo cosas para el pequeño Hannie 2.

Se pasaron horas en la tienda, habían hecho video llamada incluso con Minho para que pudiera ver todo lo que había elegido, la cuna blanca de barandillas ajustables con pared acolchonada y telar fino para evitar mosquitos, un sillón morado juego con el tono de la habitación junto a una lámpara de noche, el cambiador de pañales, unas estanterías, cestos para ropa y juguetes, las cortinas e incluso unas estampitas de estrellas y luna que brillaban en la obscuridad.

El cuarto sin duda quedaría hermoso con eso.

Pagaron con la tarjeta que Minho le había dado, Jisung había insistido en usar su propia tarjeta, pero Minho le dijo que él podría pagar la ropa que fueran a comprar después, solo así accedió, subieron todos los muebles a un camión de mudanzas que fue guiado por el taxi en el que ambos chicos ya se habían subido.

Con cuidado de no dañar nada y bajo la supervisión de Jeongin-pues Jisung estaba cansado y había decidido recostarse un momento en el sofá- la mudanza metió y acomodó todo en la habitación del bebé, luego se encargarían de armar todo, lo importante es que ya estaban en la casa.

—¿A qué hora llega Minho? —preguntó el rubio sentándose a un lado del mayor, trayendo consigo jugo y galletas para compartir.

—Como a las 4 o 5…—se sentó con cuidado y gracias a la ayuda de Jeongin para poder comer, nunca le iba a decir que no a las galletas.

—¿Y qué haces tanto tiempo solo?

—La mayoría del tiempo duermo la siesta, a veces juego en la consola o veo películas, cuando esta la señora Choi salgo a caminar con ella un rato, extraño poder ir al gimnasio, pero mi pequeño Haneul ya no me deja hacer las rutinas como yo quiero…—se llevó otra galleta a la boca.

—¿Y ahora qué quieres hacer?

—No lo sé ¿Quieres ver caricaturas? Minho contrató esos canales para cuando el bebé nazca.

—Hyung… voy a cumplir 17 en unas semanas, ya no soy un niño.

—Las caricaturas las puedes disfrutar a cualquier edad Innie, yo soy el que más consume ese canal desde que Minho lo contrató.

Jeongin iba a decir algo, pero el teléfono de Jisung sonó en una videollamada entrante de Felix, por lo que el castaño se apresuró a contestar.

—Hola Lixie~

—Jisunggie~ ¿Estás en tu casa?

—Sip, acabo de llegar ¿Ya no estas con Chan? Te veo caminar.

—Nop, Chan entró a junta y me aburrí rápido, así que salí a comprarle unas cosas a mi pequeño ahijado~ ¿Cómo está por cierto? ¿Se ha movido mucho?

—Está bien, probablemente en unas horas despierte—dijo moviendo el teléfono para enfocar su vientre, gracias al ángulo Felix pudo ver a otra persona sentada con Jisung.

—¿Con quién estas Hanji?

Jisung miró a Innie preguntándole con los ojos si quería que Felix supiera de su estancia con él, el menor solo asintió y se asomó a la cámara.

—Hola Felix.

—¡Oh! Estas con Innie, mira qué casualidad yo estoy aquí con Hyunjin—dijo jalándolo rápido para que entrara a la toma, haciendo que la sonrisa del menor se borrara de inmediato—Ya voy para tu casa, no dejes que Innie se vaya, bye~

—No Felix-…—pero el rubio ya había cortado.

Jisung miró al menor, su rosto completamente estático, pero, sobre todo, triste.

—Te doy 5 minutos de ventaja si quieres salir corriendo, estoy embarazado de 26 semanas así que no creo que me pueda levantar rápido—dijo con una media sonrisa que logró sacarle una pequeña risa al rubio.

—¿Qué estaba haciendo con Felix? A esta hora siempre “está trabajando”.

—Conociendo a Felix probablemente fue hasta allá a sacarlo del trabajo porque ya está harto de que Hyunjin le llame en las madrugadas llorando porque no le respondes…—dijo encogiéndose de hombros—Sabes cómo es Felix cuando lo interrumpen en su tiempo de calidad con Chan o cuando lo despiertan.

—En fin, creo que es momento de que me vaya hyung, lo siento por dejarte solo pero no quiero que tu casa se convierta en un campo de batalla, tienes que estar tranquilo…

—Está bien Innie, te entiendo, salúdame a tus padres.

—Gracias—lo abrazó con cuidado y dejó un pequeño beso en su cabeza, reunió rápidamente sus cosas y avanzó hasta la puerta.

Lástima que apenas abrió la puerta Felix y Hyunjin ya estaban ahí apunto de tocar el timbre.

—Hanji… te dije que no dejaras que se fuera—dijo obviamente obstruyéndole el paso al menor de todos.

—Estoy embarazado Felix y él tiene 16, es muy rápido—se quejó al mismo tiempo que “intentaba” levantarse rápido como si de verdad quisiera detenerlo, aunque ambos sabían que no era así.

—Bueno, eso es verdad—avanzó junto con Hyunjin haciendo que el menor retrocediera—Ustedes dos tienen que hablar.

—No tengo nada de qué hablar con él—casi gruñó el rubio empezando a ver sus opciones, no quería pelear, Felix era cinta negra en taekuondo, no tenía oportunidad…

—Innie, por favor…—pidió el castaño mayor con suplica en sus ojos.

El rubio pensó en una fracción de segundo que se sintió como una eternidad, pero, aun así, agarrando fuerte sus cosas se las arregló para correr escaleras arriba y encerrarse en la habitación del bebé, seguido por Felix y Hyunjin que apenas y habían tenido tiempo de cerrar la puerta.

Jisung también fue, obviamente con más calma, pero llegó rápido hasta donde el rubio menor se había encerrado.

—¡Yang Jeongin abre la puerta o la tirare! —amenazó Hyunjin con claras intenciones de empezar a patearla.

—Tú tiras la puerta del cuarto de mi bebé y hare que Minho te ahogue con papel de baño ¿está claro? —dijo Jisung con clara molestia en su semblante y voz que obviamente hicieron al alto retroceder, no quería enfadar a Jisung, mucho menos a Minho….

¿Ahora que harían para sacarlo de ahí?

 

 

Fin del capítulo 15.

Notes:

Más dramaaaaaaaaaaaa XD
Para las personitas que quieran ver algunas escenas ilustradas y no les importen los spoilers busquen en:
Twitter (X): @CookieMinmin o por el nombre Cookie_NSFW_MinMin
Espero verlas por allá <3 ^^

Chapter 17: 16

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

—Jeongin ya llegué, sal de ahí—dijo Minho tocando la puerta del cuarto de su futuro bebé.

El rubio abrió la puerta con lentitud, sabía que si Minho ya estaba en la casa era imposible que Hyunjin hiciera algún movimiento imprudente, sumando a que ya habían pasado 2 horas desde que se había encerrado ahí.

—¿Ya se fue?

—No, está en el comedor, pero ya estoy aquí, vamos—abrió la puerta y pudo abrazar al menor por los hombros, haciéndolo bajar junto con él—traje comida, así que ya que estas aquí, come con nosotros.

El menor asintió, mirando como Felix y Hyunjin eran los que ponían la mesa del comedor mientras Jisung revisaba las bolsas para ver que había traído Minho de comer.

—¿No dejaras que empecemos a pelear verdad?

—A la primera que abra la boca para discutir le meto papel de baño—dijo guiñándole un ojo, haciéndolo sonreír.

Cuando todo estuvo listo se sentaron a comer, Minho en la cabecera, Jisung a su derecha y Jeongin a su izquierda, Hyunjin iba a sentarse junto a Jeongin, pero fue Jisung quien lo jaló a su lado, haciendo que Felix se sentara a un lado del rubio menor.

Si, Hyunjin podría ser de sus mejores amigos, pero Jeongin era practicante como su hijo, si el chico no estaba listo, no iban a presionarlo.

—¿Cómo les fue a todos hoy en el trabajo? —pregunto Jisung para que la mesa no se quedara en un incómodo silencio.

—Todo bien, firme otro contrato para una campaña el mes que viene—dijo el rubio pecoso sonriendo y llevándose otro trozo de carne a la boca.

—Pesado, y ahora acumulado, Felix me sacó de ahí para venir aquí…—dijo el castaño alto mirando a su amigo frente a él, quien solo le sonrió, su vista se dirigió a Jeongin entonces, el rubio menor estaba picoteando las verduras de su plato, mirándolas fijamente para no enfrentarse a la mirada de Hyunjin que el mismo sentía que tenía encima.

—Pero lo puedes hacer después ¿no? —insistió Felix señalando con los ojos a Jeongin, haciéndole entender que este era su único chance para hablar bien con él.

—N-No creo, se acumulará con el de mañana y…—no pudo seguir hablando pues el tenedor del rubio menor atravesó la carne de su plato tal vez con demasiada fuerza.

—Bueno si tanto trabajo tienes ¿Por qué sigues aquí? —dijo Jeongin con rabia en la voz—lárgate como siempre…

Se levantó de la mesa ofreciéndole disculpas a Minho y a Jisung para prácticamente irse corriendo de ahí luego de tomar sus cosas.

—Innie por favor—Hyunjin hizo lo mismo, se disculpó rápido y fue a seguirlo.

Probablemente pensaran que la mesa se quedó en un incómodo silencio, pero no, Jisung ya había acabado su comida y la de Jeongin estaba practicante intacta, dejarian que hablaran, si Minho recibía el mensaje de SOS irían por él.

—¿Me pasas su plato? Todavía tengo hambre…

Tanto Minho como Felix se rieron, pero, aun así, el mayor le pasó el plato para que pudiera comer.

—¿Qué te parece si te horneo unas galletas Sunggie?

—Eso me encantaría ¿Puedo Honnie? —le preguntó a su novio, la dieta que estaban siguiendo no permitía muchos azucares, pero teniendo en cuenta que las galletas de Felix eran las mejores Minho asintió por lo que el rubio se levantó luego de terminar su plato para empezar a cocinar.

Todo pintaba para una tarde-noche tranquila…

Bueno, al menos para ellos, para Jeongin no tanto.

El rubio estaba acorralado en un callejón por el propio Hyunjin, ambos estaban cansados, tenían la respiración agitada, aunque Jeongin era más joven y tenía mejor resistencia debido al baile, se quedó ahí, esperando a que Hyunjin terminara de regular su respiración porque quería saber que tenía que decir.

Llámenlo idiota, pero estaba dispuesto a perdonarlo si le daba una buena razón para hacerlo.

—Ya está, me atrapaste ¿ahora qué vas a hacer?

—Innie…quiero disculparme contigo, no te mereces esto, sé que he sido una mierda de novio, y sé que me merezco que me odies, todo eso lo sé, pero no puedo aceptarlo—dijo mirándolo a los ojos—Te amo, desde el primer día en que te vi lo supe, no era mi intención hacerte a un lado, de verdad que no, el trabajo me consume, ya no tengo tiempo ni siquiera para comer, mi padre quiere pasarme el liderazgo y no me siento listo para eso, solo tengo 24 años, aun me siento como un adolescente intentando ser un adulto a la talla que mi padre necesita para el negocio, de verdad, lamento mucho haberte fallado como pareja, pero estoy saturado, ahogado hasta el cuello por todo, estoy tan cansado Innie…

Jeongin fue testigo de cómo poco a poco los ojos del castaño se enrojecieron para después empezar a soltar lágrimas, sin pensárselo mucho se abrazó a su cuello, parándose de puntitas para alcanzarlo, Hyunjin correspondió, agachándose un poco para que el menor no se esforzara tanto… ese abrazo se sintió tan bien que solo lo hizo llorar más.

El rubio siempre había sido débil ante Hyunjin, en especial cuando lloraba, le rompía el corazón verlo mal.

—Hyunjin… de verdad, solo tenías que decírmelo, un mensaje es lo que pido, y yo te esperaría todo lo que hiciera falta, solo pido comunicación eso es todo…—murmuró contra la piel de su mejilla, acariciando su largo cabello con cariño.

Porque así era Innie, él pondría todo de su parte para que su relación funcionara, no le importaba tener que dar de más con tal de que todo estuviera bien.

—Lo siento tanto Innie, por favor perdóname, no me dejes, no sé qué haría yo sin ti, te necesito conmigo…—pidió en medio de sollozos apretando más el cuerpo del menor contra el suyo.

—Shhh… está bien Jinnie, estoy aquí, no me he ido.

—Te amo… te quiero conmigo, no te vayas—sollozó más fuerte, escondiéndose en el cuello del menor.

—Está bien bebé, también te amo, no me voy a ir…

Se quedaron unos buenos diez minutos así, abrazados, Hyunjin intentando calmarse y Jeongin intentando consolarlo, cuando el castaño logró cesar el llanto, habló.

—¿Quieres quedarte conmigo hoy? —limpió sus ojos con la manga de su saco.

—Si Hyunjin, me quedo contigo hoy…—le concedió, amando como la sonrisa hacía que sus ojos se hicieran dos medias lunas.

Se fueron de ahí tomados de la mano rumbo a una avenida para tomar un taxi que los dejara primero en la empresa de Hyunjin, no era mentira que Felix literalmente lo secuestró de su trabajo, todas sus cosas estaban ahí, incluido su auto.

En todo el camino no se habló, Jeongin estaba apoyado en el hombro del castaño y este a su vez tenía su cabeza apoyada en la del menor, sus manos entrelazadas sobre el muslo del alto quien mantenía sus ojos cerrados porque le ardían debido al llanto prolongado. Cuando llegaron, la empresa aún estaba abierta, así que en lo que Innie jugaba en su celular, apoyado en el auto de Hyunjin, el mayor entró a la empresa solo para recoger sus cosas antes de que su padre se diera cuenta.

Cuanto tuvo todo dentro de su maletín salió corriendo de la forma más disimulada que pudo, aventó sus cosas al asiento trasero y subió a Innie al copiloto lo más rápido que pudo, después subió él al auto y arrancó tan pronto como sus nervios se lo permitieron, manejó lo más rápido que tenía permitido hasta estar lo suficientemente lejos de la empresa, después de eso, pudo relajarse.

—¿Todo bien? —preguntó el rubio aun algo aturdido, todo había sido demasiado rápido.

—Si, solo estoy escapando de mi papá—se aclaró la garganta y peinó su cabello hacia atrás—tengo comida en casa, no comiste nada hace rato así que puedes tomar lo que quieras si es que tienes hambre.

—En realidad no tengo mucha, pero gracias—sonrió suave y se quedó mirando por la ventana.

Muy pocas veces había ido a casa de Hyunjin, por lo general -o al menos al principio- era el castaño el que iba a visitarlo a su casa y salían a citas, se le hacía extraño estar yendo hasta donde su novio vivía porque no sabía que esperar.

¿Vivirá aun con sus padres como él o tendría un lugar propio? ¿Estaría limpio o sería un desastre?

Sus dudas serían contestadas en un momento, pues se perdió tanto en sus pensamientos que no notó que ya Hyunjin se estaba estacionando en un amplio estacionamiento que formaba parte de un edificio bastante elegante.

—Vamos—dijo y quitó los seguros del auto para que el menor pudiera bajar. Recogió sus cosas y tomando la mano de Jeongin entraron al edificio, el portero los saludo educadamente y caminaron hasta el ascensor, apenas entraron Hyunjin marcó el octavo piso.

Jeongin se empezó a sentir nervioso con cada piso que subía, no entendía muy bien porque, pero cuando la pantalla marcó “8” sintió el corazón bombear más rápido, a pesar de eso, se dejó llevar por Hyunjin, hasta una de las 2 puertas que había en el pasillo; sonrió sin poder evitarlo al ver que la contraseña de la puerta era la fecha del día en que se volvieron novios.

Al entrar se encontró con un departamento amplio, un poco desordenado, pero no al grado de ser un desastre, todo era de colores cafés, beiges y cremas, era acogedor.

 Se adentraron un poco más, mientras Jeongin merodeaba, Hyunjin recogía un poco lo que estaba fuera de lugar o alguna prenda tirada que había abandonado ahí por las prisas.

—Siéntete como en casa, yo tengo que trabajar para no morir mañana así que puedes hacer lo que quieras—dijo tomando su maletín para sacar su computadora.

—¿Y si lo que quiero es estar contigo, aunque estés trabajando? —dejó su mochila y chamarra en el sillón para después abrazar a su novio, mirándolo con esos ojitos suplicantes a los que Hyunjin nunca se había podido resistir.

—Entonces puedes acompañarme a la habitación.

Se dieron un corto beso y ambos fueron a la recamara, en lo que Hyunjin se cambiaba por ropa más cómoda Jeongin le hizo el favor de encender la computadora para después quedarse recostado en la cama.

Cuando Hyunjin estuvo cómodo, se sentó a un lado de Jeongin con la computadora en las piernas y comenzó a trabajar, el rubio se acurrucó contra su cuerpo siendo recibido por el abrazo de Hyunjin, dejándolo apoyarse en su pecho y manteniendo su brazo alrededor de sus hombros, escribiendo con una sola mano unos cuantos correos a los clientes de ese día.

Jeongin miró como su novio trabajaba, como hablaba con clientes y hacia seguimientos, formaba diseños y cotizaba algunas nuevas cosas, todo mientras acariciaba su rubio cabello, arrullándolo, y notando al mismo tiempo el reloj en la computadora, habían pasado ya dos horas en las que no se había dado ni un solo momento para descansar, a pesar de eso, le había dado un par de besos en la coronilla que lo habían hecho sonreír.

Ahora entendía un poco, se daba cuenta de que de verdad Hyunjin no paraba en todo el día, y probablemente había sido demasiado duro con él al ver que en efecto su novio no tenía ni un poco de tiempo si quiera para contestarle.

Ya lo había visto, las cosas podían seguir bien, esperaba que siguieran bien…

Fin del capítulo 16.

Notes:

Solo voy a decir que la relación del HyunIn en si es algo... complicada xd.
Para las personitas que quieran ver algunas escenas ilustradas y no les importen los spoilers puedes verlas en:
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Espero verlas por allá <3 ^^

Chapter 18: 17

Notes:

El domingo no les pude dar capitulo así que lo publico ahora que tengo un pequeño espacio ^^

(See the end of the chapter for more notes.)

Chapter Text

Luego de 3 semanas Minho por fin había logrado tener un fin de semana completo sin trabajo; viernes, sábado y domingo seguidos para descansar, o bueno, no iba a descansar precisamente, pues esos días los usaría para cosas muy importantes.

—¿Seguro que dice que esta parte va aquí? —preguntó el mayor, sosteniendo las partes de la cuna que Jisung le había indicado.

—Pues el dibujo dice que son esas—el menor extendió el enorme instructivo, enseñándolo a su novio para que pudiera ver, 4 ojos siempre mirarían mejor que dos.

—Pero creo que esta no es…

—Es la que más se parece.

Decidieron mejor empezar por ver si todas las piezas coincidían con las de los dibujos en el enorme instructivo, se tardaron casi una hora completa para colocarlas y contarlas todas en el piso del cuarto del bebé, bueno, al menos no faltaba ninguna, pero seguían sin entender…

—Necesitamos un adulto—afirmó el menor acariciando su redondo vientre.

—Jisung, somos adultos.

—Necesitamos un adulto más grande—dijo con un claro tono de obviedad.

—¿Llamó a mis padres?

—¿No están ocupados?

—No creo, papá tal vez, pero estoy seguro que si llamo a mi mamá vendría, ella me contó que armó mi cuna sola porque estaba aburrida y papá estaba trabajando, seguro le entiende más a esto que nosotros.

—No me gustaría molestarla…—Jisung le tenía un gran respeto y cariño a la señora Lee, si ella estaba ocupada o simplemente descansando no quería molestarla.

—Si no me contesta o está ocupada le llamamos a Chan, a final de cuentas no es como que tenga mucho que hacer.

—Es el CEO de la empresa donde trabajamos, claro que tiene cosas que hacer.

—Sí, pero este bebé es su ahijado, no creo que se niegue, además, si yo puedo estar aquí teniendo el trabajo que tengo, él también puede ¿no? —Changbin y Seungmin eran los padrinos por parte de Minho mientras que Chan y Felix lo eran por parte de Jisung, aunque bueno, ellos mismos se habían autoproclamado así, en los papeles oficiales probablemente fueran los padres de Minho los que se harían cargo del bebé en dado caso que algo malo pasara.

—Bueno, llámale, pero solo si tu mamá no nos contesta.

Minho solo le dio un beso en la mejilla a su novio y fue por su celular a la habitación.

Al tener su teléfono le mando primero un mensaje a su madre, fue respondido de inmediato, charló solo un momento con ella para llegar a la conclusión de que estaba afuera y le tomaría bastante rato llegar a la casa de su hijo por lo que se fue a la opción segura.

Marcó el número y esperó los tonos, la línea fue respondida, pero solo se escuchaban respiraciones pesadas y ruido como si el teléfono estuviera rozando con tela.

—¿Chan? —se aventuró a hablar, tal vez el mayor si estaba ocupado y el teléfono se le contesto por error.

—¡Minho! Que sorpresa que llamaras ¿No estás en tu día libre? —dijo el pelinegro rápidamente.

—Si lo sé, pero necesito ayuda con algo ¿estas ocupado? Necesito un adulto.

Minho tu eres un adulto—la risa de Chan y la ahogada de otra persona se escucharon en la bocina.

—Necesito un adulto más grande.

Y vaya que si es grande…

—¿Felix?

No le hagas caso—se aclaró la garganta para tapar la risa de fondo del rubio—¿Q-Qué necesitas?

—Me da pena admitirlo, pero la verdad es que ni Sung ni yo podemos armar la cuna, es lo último que nos falta, ya está el sillón, el cambiador y los cajones la decoración y los estantes, incluso instale ya la lámpara de noche, pero la cuna es el problema.

Ah… si, si, en unas… ¿2 horas? Estamos allá y te a-ayudo…

Minho se quedó un momento en silencio, la respiración de Chan se escuchaba pesada y Felix ya no estaba por ningún lado, la vacilación en el modo de hablar solo indicaba una cosa así que colgó inmediatamente.

Escucharlos tener sexo no era algo que quisiera oír.

Por otro lado, Jisung fue a la cocina apenas Minho había ido por su teléfono, bajando las escaleras con cuidado porque tener un vientre de 29 semanas ya le estaba pesando demasiado en la espalda.

Al llegar, sacó del refrigerador leche y de la alacena superior chocolate en polvo, tenía antojo de algo dulce pero que le reconfortara, pues estar a mediados de febrero aun hacia el suficiente frio como para querer bebidas cálidas, para acompañar sacó un pedazo de pastel que sobro del cumpleaños de Innie, Hyunjin se había excedido en comprarle literalmente hablando “el pastel más grande de la pastelería”, cada quien se terminó llevando cerca de 1 kilo de pastel, aún tenía bastante y comer una rebanada no le haría mal.

Le preparó un café americano a Minho a penas su chocolate estuvo listo, era algo que extrañaba mucho, tomar café, pero por su embarazo estaba más que prohibido, afortunadamente su novio era adicto a eso así que siempre que lo veía tomando café le daba un beso justo después de que daba un sorbo.

Era su modo de consumir cafeína sin estarla consumiendo realmente.

Dejó todo en la mesa y se dispuso a comer, como 5 minutos después Minho bajó para sentarse a su lado y robarle un poco de betún del pastel.

—¿Qué paso?

—Chan viene en un rato junto con Felix.

—¿Y por qué esa cara?

—No quieres saber—le dio un sorbo a su café y de inmediato recibió un suave beso de su novio, eso lo dejó un poco más tranquilo, estar con su Sunggie siempre lo calmaba.

Desayunaron con calma, hablando principalmente de como el bebé parecía moverse más si Jisung comía azúcar, dejando sus manos juntas en el vientre del castaño para sentir el movimiento de su hijo y sonriendo como tontos porque era demasiado lindo.

Al terminar, recogieron y lavaron todo, asearon un poco la casa entre los dos y fueron a tomar una siesta porque a Jisung se le hincharon los pies, el menor se recostó de lado pues el vientre ya era demasiado grande como para permitirse acostarse bocarriba, Minho se pegó a su espalda, parando su brazo por el costado el menor para poder abrazarlo y comenzando a dar besitos en su cuello y nuca.

—Duerme un poco, cuando ellos lleguen yo te aviso.

El menor solo asintió y cerró los ojos, abrazando el brazo de su novio, últimamente se sentía más cansado de lo normal, intuía que era por el embarazo, pero nunca se acostumbraría a poder dormir tanto.

Como bien dijo Chan, dos horas después ya estaban en la casa, llamando a Minho a su teléfono y evitando tocar el ruidoso timbre por si Jisung estaba dormido para no despertarlo.

El castaño bajo rápido apenas logró separar con cuidado su brazo de Jisung y los recibió con una mueca que decía “sé que me contestaste el teléfono en medio del sexo” algo que solo hizo reír por lo bajo a la pareja.

—Sunggie esta dormido, así que te agradecería mucho que me ayudaras con la cuna en silencio.

—Seguro.

Los 3 chicos subieron, Minho y Chan al cuarto del bebé y Felix al cuarto de la pareja para ver a Jisung.

Se sentó con cuidado en la cama para no perturbarlo, cuando dormía siempre lucía demasiado lindo, pues sus mejillas abultadas contra la almohada siempre hacían que sus labios se separaran un poco. Se recostó a su lado, mirándolo dormir, apartó solo un poco el cabello de sus ojos para que no le molestara y suspiró.

Su mejor amigo estaba a poco más de 3 meses de iniciar su nueva familia…

No quería sonar mal, pero se sentía un poco celoso.

Jisung respiró demasiado fuerte, sacándole un susto, pero eso fue porque el mayor -por un día- al fin había despertado de su siesta al ya no sentir el brazo de Minho, entre los suyos ni el calor en su espalda.

—Buenos días Bello durmiente—saludó el rubio con una sonrisa suave.

—Hola Lixie… ¿ya están armando la cuna? —pasó el dorso de su mano sobre sus ojos para borrar los rastros de sueño.

—Si, ya están en eso—se sentó rápido para poder ayudarlo al ver sus intenciones de levantarse.

El mayor le agradeció y caminaron juntos hacia el baño de la habitación, ahora que el bebé estaba creciendo, su vejiga cada vez tenía menos retención de líquido, Felix lo ayudó a bajarse la ropa e incluso a sentarse en el escusado para que hiciera sus necesidades, no había vergüenza ya, así de grande era la confianza entre ellos dos.

—¿Cómo has estado Lixie? —preguntó para no quedarse en silencio mientras orinaba.

—Bien, me estoy tomando unas pequeñas vacaciones ahora que puedo, tendré campaña en unos meses así que, por ahora estoy disfrutando el tiempo con Channie.

—¿En unos meses? ¿Cuándo exactamente? No quiero que a media campaña te vayas porque nació mi hijo…

—ª

—No lo habías pensado ¿verdad? —se burló un poco al ver la cara de pánico del rubio, se limpió y tiró de la cadena para después levantarse y con ayuda de Felix vestirse de nuevo.

—¿Crees que sea muy tarde para cancelar?

—Si, ya firmaste contrato—sacudió y secó sus manos con cuidado luego de lavarlas, sentía la piel algo sensible siempre que despertaba.

—Ay noooo—se quejó como pequeño de 3 años cuando le quitaban su juguete favorito—llámame cuando nazca, por videollamada, no importa si estoy a media pasarela ¡Tengo que conocer a mi ahijado cuando nazca!

Jisung iba a responder, pero Minho entrando al cuarto con una sonrisa demasiado bonita lo hizo ir luego de agarrar su manta favorita porque tenía frio.

Los otros 3 se quedaron afuera para que Jisung pudiera disfrutar de la vista del cuarto de su bebé al fin terminado, las paredes ya tenían la decoración de estrellas y luna, el cambiador ya estaba completo, los estantes ya tenían los peluches y cuentos que le leerían, el sillón estaba acomodado en la esquina junto con la lampara de noche, la alfombra estaba sin una sola mancha y la cuna blanca con el telar ya estaba lista… se sentó con cuidado en el sillón, mirando todo con ojos brillantes por la ilusión de que en menos de 3 meses su bebé estaría ahí…

—Es perfecto.                                           

Fin del capítulo 17.

Notes:

Para las personitas que quieran ver algunas escenas ilustradas y no les importen los spoilers puedes verlas en:
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Espero verlas por allá <3 ^^

Chapter 19: 18

Notes:

Hola, hola, ya se un poco tarde pero aquí esta el capitulo de hoy ^^
Para los que preguntan por mis redes sociales, están en la nota final de los capítulos jajaja

(See the end of the chapter for more notes.)

Chapter Text

Se habían levantado temprano para poder ir de compras, estaban en la semana 30 ya, les quedaba muy poco para conocer a su hijo y querían tener todo de una vez.

Al llegar al centro comercial pasaron directamente a la tienda de bebés, si bien Jisung con Jeongin habían comprado ropa, no es como que fuera la adecuada para un bebé recién nacido, habían comprado conjuntos preciosos para cuando el bebé ya tuviera meses e incluso el año, pero era momento de comprar la ropa que usaría la mayor parte del tiempo y cuando saliera del hospital.

Jisung empezó a revisar mientras que Minho ya estaba ordenando a un encargado la silla para el carro y una carriola, también una barandilla para las escaleras y un corralito para que bebé tuviera donde jugar.

El menor ya tenía una buena cantidad de pañaleros, de manga larga y corta, también camisitas suaves y playeras para cuando empezará a hacer calor, también algunos mamelucos cómodos y de colores pasteles para que cuando el bebé empezara a notar colores no fueran tan chillones.

—¡Sunggie mira!

El castaño alzo su rostro del montón de ropa que estaba viendo para dirigirla a su novio, quien traía una dona de lactancia con estampado de huellitas de gato, un peluche gato gris y… un mameluco naranja con orejitas de gato.

—¡Hay que comprar este!

—¿En serio?

—Si—dijo muy firme, mirando a su novio a los ojos, no se iba a rendir, él quería ver a su hijo con eso puesto.

—Está bien, llevémoslo—dijo sonriendo resignado, nunca le podía ganar a Minho cuando lo veía a los ojos, amaba esos ojos, y verlos brillando con tanta ilusión por ese mameluco lo derritió.

Al final terminaron llevando muchas más cosas, todo fue metido en una camioneta de la compañía que Minho tomó prestada-en realidad solo fue a la oficina de la empresa y tomó las primera llaves que encontró-todo para transportar más fácil las cosas pues en su convertible no cabría mucho, de hecho, tenía que empezar a ver la opción de comprarse una camioneta para comodidad del bebé.

Cuando estuvieron en casa lavaron toda la ropa para después guardarla, así cuando fuera momento ya tendrían todo listo, dejaron el gato de peluche en la cuna, Minho estaba seguro de que su hijo adoraría ese gato a pesar de tener tantos juguetes más.

—Honnie ¿puedes venir un momento?

El mayor bajo rápido a la sala, encontrándose con que su novio tenía una cara de susto que apenas la vio también se asustó el, más a un porque se estaba tocando el vientre.

—¿Qué ocurre amor? ¿Es el bebé? ¿Qué tienes? ¿Qué sientes? —estaba listo para agarrar las llaves y salir corriendo con Jisung en brazos si hacía falta para llevarlo al doctor.

—Ven…—tomó la mano de su novio y lo sentó a su lado, guió esa misma mano por debajo de su sudadera para que sintiera su vientre—¿No sientes como que este lado de aquí más abultado?

Minho entonces palpó con cuidado notando que, en efecto, el lado izquierdo de su vientre se sentía más abultado, no era como los pequeños montículos que se hacían cuando él bebe se movía, este estaba estático.

—Okey, no hay que entrar en pánico, vamos con la doctora a ver que nos dice ¿bien?

El menor asintió ya con los ojos rojos por la preocupación que se instaló en su cabeza, se arreglaron para salir, Minho llamó a Jae para una consulta rápida pues aún no era su turno, pero tenían inquietudes, ella respondió rápido teniendo en cuenta de que Changbin le había dejado muy en claro que ellos eran una prioridad, por lo que les dijo que sin problemas los atendería apenas llegaran.

—Tranquilo bebé, no llores—pidió el mayor apenas acomodo a Jisung en su asiento, irían en el convertible, era más rápido que sacar la camioneta.

El camino fue en silencio y probablemente a una velocidad no permitida, pero a Minho no le importaba, quería asegurarse de que su novio y su bebé estuvieran bien. Llegaron rápidamente al consultorio apenas Minho encontró un estacionamiento seguro, Jae al ver el semblante del menor también se sintió algo inquieta, a pesar de eso, le pidió a Jisung que se recostara en la silla que usaban para el ultrasonido y se alzara la sudadera.

Lo notó de inmediato, obviamente el lado izquierdo se veía diferente, pero eso no tenía por qué se malo; colocó el gel y empezó a pasar la máquina.

El suspiro de alivio que ella dio los tranquilizo un poco, pero aun así querían saber que pasaba.

—¿Qué ocurre? ¿Está bien nuestro bebé? —preguntó Minho con el tono de voz más calmado que pudo porque Hannie ya estaba demasiado alterado como para alterarse más por escucharlo a él alterado.

—Si, tranquilos, esta todo bien, estamos ya en la semana 30, casi que en la 31, el pequeño repollo ha empezado a acomodarse para salir, la protuberancia enorme que los asusto es la cabeza de su hijo…

Y con eso sintieron como regresaba el alma a sus cuerpos.

—¿Nunca había sentido su cabeza antes?

—No, a veces solo eran pequeño montículos, lo que supusimos que era, sus manos o sus pies…

—No se preocupen, él bebe ya se está empezando a mover para empezar a bajar, queda poco chicos, en menos de lo que creen los tendré aquí en el hospital, trayendo al pequeño Haneul a este mundo.

Jae hizo todo el procedimiento de siempre, lo midió y tomo fotografías, anotó todo en la cartilla y los dejó irse a casa, ya muchísimo más tranquilos.

Al estar en casa, se quedaron en la sala porque Jisung tenía pereza de subir las escaleras, así que prendieron la televisión solo para tener un poco de ruido de fondo.

—¿Mañana quieres acompañarme al trabajo? Voy a estar todo el día con el grupo de chicas y regresare muy tarde, me da pendiente dejarte tanto tiempo solo…

—Está bien… puedo esperarte en mi estudio.

—Es en un quinto piso Hannie, incluso en el a sensor te cansaras, la sala de prácticas es en planta baja, estate ahí conmigo.

—Está bien—suspiró y apoyó su cabeza en el hombro de Minho—me asuste mucho…

—Yo también, pero descuida—su mano se movió por el vientre del menor, acariciando con cariño—Nuestro bebé está bien, está sano y pronto estará con nosotros, no dejare que nada malo les pase amor.

Jisung se quedó en silencio, escondiendo su rostro en el cuello de su novio, respirando su aroma, Minho siempre olía bien, le gustaba olerlo, lo calmaba hasta cierto punto.

—Te amo…

—Y yo a ti Hannie, y a nuestro bebé también—dejó un beso en su coronilla y siguieron mirando la televisión.

Después de eso no hicieron mucho más, comieron algo, se dieron un baño y se recostaron a perder el tiempo, aunque claro que Minho notó que a Hannie ya le costaba demasiado subir escaleras, lo más prudente sería acondicionar la sala para volverla su recamara temporal, más que nada cuando empezaran lo simulacros de parto…

Ya estaban en el último trimestre, en un par de semanas su bebé podría nacer -si es que algo salía mal y era prematuro- pero lo mejor era empezar a prevenir, mañana luego de volver del trabajo prepararía la pañalera para el hospital.

—¿En qué piensas? —preguntó el menor al sentir el agarre de Minho en su cintura algo tenso.

—En nada bebé, duérmete—se apegó un poco más a su cuerpo, pegando su nariz a la nuca del menor, Jisung tenía un nuevo shampoo con aroma a vainilla, debido a que su cabello empezó a secarse probablemente por el embarazo, olía como al pudin que le gustaba comer y eso era maravilloso.

—Todavía es temprano Honnie…No tengo sueño.

—Pero estabas cansado amor, intenta dormir, mañana nos vamos a levantar temprano—dejó suaves besos en la piel expuesta, Jisung había empezado a usar camisones-porque las playeras holgadas ya le estaban quedando a la medida y las sudaderas no eran para dormir- porque ya estaba harto de los pantalones con elásticos, le lastimaban la piel y se sentía acalorado por lo que esas prendas lo suficientemente holgadas para cubrirlo entero dejaban un poco al descubierto parte de su espalda y hombros.

—Pero apenas son las 8, es imposible que me duerma ahorita…—menos aun cuando su piel ya estaba erizada, no por el frio, sino por los besos que Minho estaba dejando en todo su cuello, nuca y parte de sus hombros, debía de admitir que había escogido ese shampoo apropósito, había varios de la misma marca de otros aromas, pero había agarrado específicamente el de vainilla porque sabía que ese aroma le gustaba a su novio.

¿Con algo así como iba a poder dormir?

Llevaban MESES sin tener contacto intimo -mayormente porque era incómodo para ambos desde que se enteraron que el bebé podía escucharlos- el hecho de que el vientre de Jisung estuviera más y más grande, les imposibilitaba muchas posiciones, incluso Jisung ya ni siquiera podía masturbarse como último recurso desesperado, no alcanzaba, su vientre era enorme y le estorbaba y tampoco podía estimularse con sus dedos porque cualquier posición ponía en riesgo a su bebé. Y Minho más que nada tampoco intentaba algo por miedo a que pudiera lastimarlo, dañar al bebé o inducir el parto antes de tiempo -había leído mucho al respecto y eso era más que posible- masturbarse era la opción más fácil, pero desde la primera vez que lo hizo con Han cuando apenas tuvieron un año de novios dejó de hacerlo básicamente por que tener sexo con su novio era mucho mejor que solo su mano.

Que Minho estuviera besándole de forma tan lenta y delicada estaba provocando varias reacciones en su cuerpo que después no podría aliviar, quería detenerlo por eso mismo, pero al mismo tiempo estaba desesperado por un poco de contacto.

—Honnie…—jadeó su nombre cuando sintió una pequeña mordida.

—¿Mmm? —respondió con un sonido gutural de su garganta, demasiado ocupado como para despegar sus labios de la espalda del menor, los besos cada vez iban más abajo.

—¿Q-Qué haces? —respiró profundo, intentando calmar las alborotadas hormonas que tenía su cuerpo, sabía que si lo intentaban ahora no podrían y eso los deprimiría y al final no sabrían como bajar sus erecciones, tenía que detenerlo.

Por suerte, la vacilación en la voz de Jisung fue lo que hizo a Minho ser consciente de sus acciones…

—Nada, lo siento—el también respiró profundo y se alejó un poco de Jisung, acomodó su ropa - ¿en qué momento le había subido el camisón al menor? - y mantuvo una distancia prudente—Intenta dormir cariño…

—Está bien Honnie, no pasa nada—suspiró y se acomodó lo poco que su vientre le permitía—estamos en abstinencia, ambos, así que es normal…

Minho se mordió el labio inferior lo más fuerte que pudo, una pequeña pizca de dolor podría ayudar a bajar la erección que se había empezado a formar en su bóxer.

—Abrázame Honnie…—pidió sin siguiera girarse a verlo.

Y en contra de su buen juicio, Minho lo hizo porque nunca podría decirle que no a su novio, mantuvo su parte baja un poco más alejada que el resto de su cuerpo.

Solo tenían que esperar, dentro de poco nacería el bebé, tendrían la cuarentena y después harían lo que quisieran…    

                               

Fin del capítulo 18.

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Espero verlas por allá ^^ <3

Chapter 20: 19

Notes:

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Chapter Text

Jisung estaba dando vueltas en la silla con rueditas de la sala de prácticas mientras que Minho les explicaba a las chicas como hacer un paso algo complicado de la coreografía. Había estado haciendo frio así que el menor llevaba un suéter negro, pero dentro de la sala hacía demasiado calor así que dejó al descubriendo su vientre mientras giraba por todo el frente del enorme espejo, ahora que su vientre no tenía estrías gracias a las cremas que Minho le compraba podía mostrarla sin miedo alguno.

Tal vez era por eso que las chicas no se concentraban del todo, se distraían fácil al ver al chico lindo girando por todas partes en una silla con ruedas y acariciando de forma adorable su enorme vientre.

—Hannie cielo—la voz cansada de Minho lo hizo girar a verlo, se había tomado una foto frente al espejo para sus historias de Instagram, diciendo que sus pantalones ya no le quedaban pero que estaban esperando a que Minho saliera del trabajo.

—¿Dime amor?

Se pudieron escuchar pequeños grititos ahogados detrás de Minho, pero ambos lo ignoraron.

—¿Puedes traerme agua de la cafetería? Se me terminó la mía.

—Si claro—se levantó con cuidado, bajando su suéter y yendo al sillón para sacar su cartera, se dieron un corto beso en la entrada de la sala de ensayos lo que provocó más grititos ahogados.

No las culpen, Jisung y Minho eran una pareja adorable, y para las chicas ver tanto amor junto era lindo.

Jisung caminó a paso tranquilo por el edificio hasta la cafetería, encontrándose con Changbin en el camino.

—¡Sunggie! ¿Qué haces aquí? ¿Por qué no estas descansando en casa? —preguntó el pelinegro apurándose para ayudarlo a sentarse en una de las mesas cercanas disponibles.

—Hola Bin... —suspiró al sentarse, un recorrido tan pequeño lo había cansado, pero bueno, un vientre de casi 8 kilos no era fácil de cargar—Vine con Minho, dijo que iba a pasar mucho tiempo aquí y no quería dejarme solo en casa.

—Pero deberías de descansar—No quería que nada le pasara a Sung ni a su pequeño ahijado, el menor estaba mucho más seguro en su casa que en la empresa donde podían pasar muchísimas cosas que podían lastimarlo.

—Hay muchos sillones aquí.

—Pero no una cama ¿quieres que te lleve a casa?

—Estoy bien Bin, en serio, solo venía a comprar un agua para Minho.

—Toma, justo había comprado unas para Seungmin, cuando practica toma mucha agua—abrió la bolsa de tela que traía y le dio una de las 8 botellas.

—Gracias Binnie…—hizo amago de levantarse, pero Changbin fue más rápido, ayudándole a levantarse lo llevó hasta la sala de prácticas, donde todas las chicas estaban tiradas en el piso, agotadas por la práctica, Minho solo las miraba con cierta desaprobación, tampoco es como que el paso estuviera tan difícil.

—¡Ey! No dejes a tu chico caminando solo por ahí.

—Hola Bin—saludó Minho acercándose rápido para sostener a Jisung y tomar el agua que este le ofreció.

—¿Cómo va la práctica?

—Las dejare descansar por ahora, llevare a Hannie a almorzar.

—Uh ¿de verdad? —preguntó sonriendo—porque tenemos hambre—dijo frotando su vientre.

—Si bebés vamos a comer—dejó un beso en su abultada mejilla.

—Seungmin ya casi sale ¿vamos juntos?

—Seguro ¿Puedes esperar un poco Hannie? —ambos chicos miraron al menor quien ya tenía un involuntario puchero en el rostro.

—Bien, podemos esperar—suspiró y se fue a sentar al sillón.

Solo fueron 40 minutos de ensayo más, Seungmin fue esta vez quien interrumpió al práctica.

Jisung nunca se había levantado tan rápido.

—Muy bien chicas, descansen, hidrátense coman algo y reposen a las 4 tenemos ensayo de nuevo—indicó Minho, haciendo a Jisung suspirar enamorado, cuando su novio se portaba tan profesional lo enamoraba más.

—¿Quieres ir a ducharte? —preguntó Seungmin al ver el cabello húmedo de Minho debido al sudor.

—Sería buena idea, pero Hannie ya me mira como si fuera una pechuga de pollo así que creo que lo mejor es que vayamos a comer de una vez.

El castaño solo sonrió con inocencia, la verdad es que, si estaba viendo a Minho con hambre, su novio se veía tan atractivo peinándose el cabello hacia atrás, había hecho el esfuerzo suficiente como para que las venas de sus brazos se marcaran-aún más si era posible- y las de su cuello ni se diga, Jisung estaba babeando con estar solo mirándolo.

Extrañaba tanto tener sexo con él, pero aún faltaba para eso, no solo hasta le nacimiento de su primogénito, sino que además tendrían que esperar 40 días en los que el cuerpo de Han se recuperaría del embarazo, además de sus sistema inmunológico claro, el bebé le quitaba muchas cosas al gestante, y en este caso el sistema de Han estaría sumamente débil luego de tener al pequeño, sumado a que la lactancia sería bastante abundante en ese tiempo, por lo que tendría al bebé pegado todo el tiempo, no habría forma de que Minho y él pudieran hacerlo.

Tenían que seguir esperando.

Jisung salió de sus pensamientos gracias a la sorpresiva voz de Chan.

—Hola chicos ¿Sunggie que haces aquí? ¿No deberías de estar descansando?

—Hola Hyung… si, pero vine a acompañar a Minho al trabajo—dijo apoyando su cabeza en el hombro de su novio, recibiendo un beso en la frente como recompensa.

—¿Van a almorzar? Yo iba a lo mismo justo ahora.

—Tengo antojo de carne—dijo el menor contra el cuello de su novio quien solo asintió y acarició con cariño su cabeza.

—Hannie quiere carne, hay un restaurante de parrillas cerca de aquí.

—Vamos en mi camioneta—dijo Chan sacando las llaves del bolsillo de su ajustado traje negro—de todas formas, vamos a regresar todos aquí ¿no?

Minho miró a su novio para saber esa respuesta, si Jisung estaba muy cansado como para quedarse ahí lo mejor es que ellos se fueran aparte para poder llevarlo a casa una vez terminaran de comer, pero el menor solo le sonrió de esa forma tan encantadora que solo él tenía, provocando que Minho le diera una taque de besos que lo hicieron reír y a los presentes suspirar, sin duda, Minho y Han derrochaban amor por todos lados. Salieron juntos por la puerta que llevaba al estacionamiento subterráneo, Chan quitó el seguro y subió al piloto, Changbin subió con él en el copiloto, dejando a Seungmin, Minho y Han acomodarse atrás.

—¿Cómo le ha ido a Felix? —preguntó Seungmin apenas arrancó el auto, no le gustaba quedarse en silencio si no había música en el auto.

—Bien, está en Japón, regresara en unos días, está tomando trabajos pequeños porque quiere estar presente cuando Haneul nazca.

Jisung solo pudo sonreír, frotando su vientre con cariño, todavía no nacía y Felix ya se estaba volviendo loco por ese niño.

—¿Cómo llevas los días en abstinencia Bang? —preguntó Changbin con burla, todos sabían que Felix se volvía un ninfómano al regresar a Corea, el rubio amaba demasiado a su novio como para siquiera pensar en serle infiel, por eso aguantaba, aguantaba tanto que apenas tenerlo de frente le saltaba encima.

—Me siento bien, es un poco de descanso para mi—dijo soltando un suspiro de alivio—lo amo, y me encanta, pero es agotador… al menos gracias a eso logro dormir por el cansancio.

—Que envidia—murmuró el pelinegro para evitar que su pareja lo escuchara, ellos estaban bien, pero el hecho de ser la mano derecha del CEO y un profesor vocal con demasiado trabajo imposibilitaba mucho una intimidad seguida.

Se veían mucho en la empresa, no podían hacer nada ahí -no eran tan descarados como Chan y Felix- y cuando llegaban a casa estaban muy cansados como para hacer algo más que comer, bañarse y dormir.

Muy juntitos, pero solo dormir.

Al llegar al restaurante pidieron una mesa apartada y mucha comida, más que nada por Hannie, tenía antojo de muchas cosas y nadie en la mesa se iba a negar a dárselas, no solo porque era el menor, sino porque tenían un instinto de protección con él, desde siempre Han Jisung despertaba eso en ellos, pero ahora estando embarazado querían protegerlo y consentirlo el doble.

Comieron con tranquilidad apenas les trajeron y cocinaron todo, la charla fue amena, hasta que el teléfono de Minho sonó, interrumpiendo todo de golpe.

El castaño mayor era de poner tonos personalizados para identificar si eran llamadas de sus amigos o del trabajo.

Era el tono de Jeongin.

—¿Innie? ¿Qué ocurre?

—Hyung… ¿crees que puedas venir por mí? —Se podía escuchar perfectamente la voz cortada y como sorbia su nariz—No quiero que mis padres sepan…

—¿Estas en el departamento de Hyunjin? —preguntó levantándose rápido de la mesa para ponerse la chaqueta.

Estaba…—suspiró—Me escape, no creo que tarde mucho en darse cuenta que no estoy.

Y obviamente eso le preocupo más, podría tener 17 años, pero Jeongin siempre sería su bebé.

—Voy para allá, muévete un poco, aléjate de ahí, no sé qué pasó, pero aléjate.

Si hyung, gracias…

Ambos colgaron, la ubicación en tiempo real llegó al teléfono de Minho, dejó un beso suave en los labios de su novio y dijo un “vuelvo pronto” para después salir casi corriendo, tomaría un taxi pues todos habían ido en la camioneta de Chan.

—¿A dónde va? —preguntó Seungmin preocupado.

—Por nuestro hijo—dijo tranquilo, bebiendo de su gaseosa con calma, todos sabían que Jeongin era como el primer hijo de la pareja, siempre juntos, llevándolo a todos lados desde que entró a la academia de Minho, o así era hasta que Hyunjin apareció y lo conquistó.

20 minutos después Minho estaba llegando con un Jeongin con la nariz roja y los ojos algo hinchados, pero saludo a todos con esa bonita sonrisa que lo caracterizaba; lo dejaron sentarse entre Minho y Jisung, quien apenas lo vio, lo abrazó, dejando un beso en su sien y dándole una lata de soda que acepto sin dudar.

Nadie dijo nada, empezaron a hablar como si Jeongin no estuviera aguantándose las lágrimas.

No sabían que había pasado, probablemente Hyunjin había cometido alguna idiotez como llevaba haciéndolo en los últimos meses, pero dejarían que Jeongin les contara cuando él se sintiera listo para decirles que había pasado ahora.

Todo a su tiempo.                                       

Fin del capítulo 19.

Notes:

El dramaaaaaaa xd

Para las personitas que quieran ver algunas escenas ilustradas y no les importen los spoilers puedes verlas en:
Twitter (X): @CookieMinmin o por el nombre Cookie_NSFW_MinMin
Espero verlas por allá <3 ^^

Chapter 21: 20

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

Semana 33 y Jisung ya no sabía que más hacer en su casa.

Ya había adelantado todo el trabajo que pudo, no tenía más pendientes y por estar prácticamente en las últimas semanas ya no le encargaban nada para que pudiera descansar mejor y no tener estrés que pudiera afectar de forma negativa al bebé.

Se había leído cuatro enormes libros de paternidad y sobre cuidados de bebés ¡Cada uno era de 500 páginas! Y aun así ya no tenía nada que hacer, estaba frustrado, ya no podía salir tampoco porque estaba demasiado pesado como para caminar 4 pasos sin cansarse, incluso subir las escaleras estaba siendo un problema, pero era lo más “retador” que podía hacer ahora que su pequeño bebé le imposibilitaba hacer muchas cosas.

Tampoco tenía a nadie a quien llamar.

Minho estaba en el trabajo.

Felix estaba en Suiza.

Seungmin estaba probablemente ocupado con una chica que quería ser solista.

Changbin estaría ocupado con los abogados y el papeleo.

Chan probablemente estaba haciendo cosas de CEO que no tenía idea de que eran, pero también estaba ocupado, seguramente.

Jeongin estaba en la academia a esta hora.

Y Hyunjin…

Oh.

Tomó su teléfono y llamó a la oficina del alto castaño…

No se esperaba que le respondiera al segundo timbre.

¿Innie? —la desesperación en su voz era muy evidente.

—¿No tienes identificador de llamadas?

Oh… Jisung, no, lo siento, es que estoy muy ocupado y pensé que era Innie…

—¿Por qué él te llamaría? Siguen peleados—no solo lo decía porque hace unos días Minho lo había traído hasta el restaurante con los ojos llorosos y la nariz roja, sino porque en esos días el menor había estado visitando su casa para tener algo de compañía y desahogar sus problemas.

Por lo general lo hacía con Seungmin, pero el mayor estaba ocupado y él ya le había dicho muchas veces que Hyunjin era un idiota, que estaba mejor sin él y un montón de insultos hacia el alto castaño, aunque daba muy buenos consejos después de desquitar su ira -porque Seungmin odiaba ver a Innie llorar, en especial por cosas que no valían la pena como un novio disfuncional-por lo general Seungmin era de despotricar primero en contra y hablarlo con calma después.

Por otro lado, Jisung era más de escucharlo primero, dejar que le dijera todo lo que tenía que decir y después opinar al respecto, tal vez por eso Jeongin siempre decía que Minho y Han eran sus padres de chocolate, ellos no lo habían tenido, pero fungían bien en el papel.

Jisung ya conocía el lado de la historia de Innie, ahora quería saber la de Hyunjin.

Si lo se… he intentado llamarlo, pero el trabajo me consume.

—Dime que paso Jin…

Bueno nosotros ya habíamos hablado al respecto, él sabe que siempre tengo mucho trabajo, pero a pesar de eso a cierta hora del día me permito agarrar el teléfono y responder todos los mensajes que Innie me manda y-…no, eso es de la cuenta de Kim, tienes que acomodar los diseños por fecha de modificación y… no espera, Jisung, te llamo luego ¿ok? —y colgó.

—Así que a eso se refería Innie…—Suspiró y marcó entonces a otro número.

Espero los tonos y sonrió al escucharlo.

Hola amor ¿Qué ocurre? ¿estas bien? ¿Es el bebé?

—Hola Honnie, no mi amor tranquilo estoy bien, llamó para avisarte que voy a salir.

¿Salir? ¿A dónde bebé? ¿Crees que pueda esperar para llevarte? Aun no termino aquí.

De verdad amaba demasiado a ese hombre.

—No Honnie, está bien, puedo llegar yo solo, tú has tus cosas, voy a ver a Hyunjin, no me gusta ver a Innie triste así que iré a arreglar ese desastre.

No me siento cómodo dejándote ir solo a la calle bebé.

—No me pasara nada amor, tranquilo. Iré en taxi y hare que Hyunjin me traiga de regreso en su auto—él ya estaba muy seguro del plan que tenía.

Aun así, cualquier cosa avísame ¿está bien?

—Si, no te preocupes, te mantendré informado, te amo.

Y yo a ti, adiós.

—Adiós~

Al colgar, Jisung se levantó y preparó una bolsa con sus cosas, celular, cartera, audífonos, llaves, una sobrilla pequeña y un termo con un té helado que Jeongin le había recomendado el otro día y al final él había gustado bastante.

Salió de casa luego de asegurarse de cerrar todo bien y caminó con cuidado y paciencia hasta la avenida luego de salir de la privada donde vivía con Minho.

El taxi no tardo mucho, le indicó la dirección de las empresas de diseño Hwang y esperó a llegar, sacando sus audífonos y reproduciendo Zombie de Day6 apenas se los puso; su vista se perdió en las calles, sus manos se movieron solas hasta su vientre, comenzando a acariciar con cuidado por sobre la ropa, su bebé se estaba moviendo mucho, probablemente porque no estaba acostumbrado al movimiento repentino del auto, Minho siempre manejaba más tranquilo.

No se tardó demasiado en llegar, cuando menos se dio cuenta ya estaban frente al gran edificio así que pagó y luego de recibir su cambio, salió del taxi caminando lento hasta la entrada donde se detuvo para respirar un momento, la panza ya le pesaba demasiado.

—¿Se encuentra bien joven? —una señorita de recepción se acercó rápido a ayudarlo.

—Si, si, solo necesitaba respirar un poco—le sonrió amable, apoyándose en el brazo que ella le había ofrecido—Tengo cita con Hwang Hyunjin.

—Si por supuesto, acompáñeme por aquí para que descanse ¿Cuál es su nombre?

—Han Jisung.

La chica lo dejó sentado en una tranquila y bonita sala de espera, tenía el aire acondicionado a tope, un par de pantallas mostrando el proceso de diseño de interiores y una barra con agua y bocadillos, podría ir por algunos, pero la verdad es que ya estaba muy cansado como para levantarse.

—¿Jisung?

La voz de Hyunjin apareció más rápido de lo que esperó, el alto castaño casi corrió a donde él estaba para ayudarlo a levantarse y adentrarlo con él a su oficina.

—¿Qué haces aquí?

—Teniendo en cuenta de que nadie te va a molestar estando con un “cliente nuevo” ahora sí, platícame bien que pasó—dijo sacando su té helado de su bolsa para poder darle un sorbo—Te quedaste en que ya habían resuelto eso de la comunicación entre ustedes.

—Ah si, bueno—se acaró la garganta, sintiéndose nervioso de repente por tener que contarle sus problemas amorosos al menor, pero bueno, era uno de sus mejores amigos, sabía que podía confiar en él y darle un buen consejo, más ahora que al estar embarazado no se podía mover con rapidez para golpearlo en dado caso de que fuera necesario—Como te decía, solucionamos eso de los mensajes y al comunicación, en una parte del día me tomo el tiempo de responder todo lo que me manda, el ya no me llama porque sabe que estoy ocupado para responder, hasta ahora todo iba bien, se la pasaba conmigo en mi departamento más tiempo que en su casa, para compensar el tiempo que no puedo ponerle atención en el trabajo, estando el en casa él puede estar conmigo hasta que termino mis pendientes y después de eso hacemos cualquier otra cosa para pasar el rato…

—Hasta ahora todo se escucha bien… Ya viene el “pero” ¿no?

—Si… hace unos días estábamos como siempre en mi departamento, íbamos a comer mientras veíamos una película y yo…—suspiró cubriéndose el rostro con ambas manos, llevando sus dedos un poco más arriba hasta llegar a su cabello para tirar un poco de él. Había sido tan idiota…

—¿Que pasó Hyunjin?

—Olvide que a Innie no le gusta japchae… y pedí de eso, cuando lo vio me reclamó por ello y yo solo le dije que lo hiciera a un lado y solo se comiera el arroz, a final de cuentas no es para tanto, después me lo podría comer yo, pero empezó a quejarse más, me armó un auténtico drama con eso y yo dije lo peor que pude haber dicho en ese momento…

“Jeongin cierra la boca, deja de ser un niño y come por dios.”

—¿Tengo que recordarte que a comparación contigo Jeongin si es un niño? Solo tiene 17 años Hyunjin…—él ya sabía, Innie le había contado todo una tarde en la que había salido más temprano de la academia.

—Lo sé, eso ya lo sé—gruñó con frustración, había sido tan estúpido—me disculpe con él, fui al baño para mojarme la cara y relajarme un momento, pero cuando regrese Jeongin ya no estaba…baje a buscarlo porque sabía que no podía ir muy lejos a pie, pero pase una hora completa corriendo, buscándolo a ver si lo alcanzaba y no lo encontré… lo llamé cientos de veces porque estaba preocupado pero no me respondió, y no pude ir a casa de sus padres porque se me hizo de noche y me llegó más trabajo…No me ha mandado mensaje y no contesta los míos, estoy esperando a que llame porque por más que lo hago no contesta…

—Bueno, eso puede que haya sido culpa nuestra, Innie le llamó a Minho para que fuera por él, no quería que sus padres supieran que ustedes dos pelearon…de nuevo—acentuó bastante eso último, pues no era sorpresa para nadie que casi siempre se la pasaban peleando más de lo que una pareja normal debería.

Hyunjin se quedó en silencio, ese “de nuevo” era un claro “ustedes pelean demasiado” y él sabía, claro que era consciente que esa diferencia de edad de 8 años tenía mucho que ver al respecto, tenían un pensamiento diferente, gustos diferentes, estilos diferentes, todo era diferente… pero sobre todo actitudes diferentes, lo que para un chico de diecisiete años era perfectamente normal, para él ya era algo ridículo o molesto.

Pero le era imposible dejar de lado a Jeongin, estaba perdidamente enamorado de ese chiquillo, desde el primer momento en que lo vio, lo supo, y también sabía que Jeongin lo amaba, solo estaban pasando por una mala racha… de nuevo ¡Pero podrían superarla! Como siempre lo hacían…

—¿Qué debo hacer? Si ya les dijo a sus padres apenas me vean en la casa me patearan lejos…—tampoco es como que sus suegros lo quisieran mucho, les molestaba demasiado esa diferencia de edad, pero mientras que Innie fuera feliz ellos no se meterían demasiado, y bueno, Jeongin no estaba siendo muy feliz últimamente.

—Sabremos como arreglarlo, no te preocupes, planea una buena disculpa yo intentare hablar con él…

El castaño tan solo asintió resignado, era obvio que de nuevo tenía que disculparse, lo había arruinado de forma estrepitosa esta vez.

Solo esperaba que Innie pudiera perdonarlo, así como las veces anteriores…

Aunque sinceramente, ya lo dudaba mucho.

Fin del capítulo 20.

Notes:

Aaaaaaay el drama con el HyunIn xd
Las peores batallas se las doy a mis mejores guerreros lol

Chapter 22: 21

Notes:

De primera mano, quiero disculparme con ustedes porque cometí un error con las edades, quise hacer que todo fuera mas "adulto" para que el tema de la diferencia de edad entre Hyunjin y Jeongin no fuera tan alarmante, pero me di cuenta de que la historia no tendría sentido teniendo en cuenta de que en Instagram se recalca que Innie tiene 21 cuando pasa lo de Hyunjin en el hospital (no especifico mucho porque es un spoiler para quienes no me siguen en insta, para quienes ya, saben a lo que me refiero xd)
Acabo de editar las partes para que tenga sentido, añadí nuevas etiquetas, si te molesta leer una relación entre alguien mucho menor que su pareja, te invito a retirarte, nadie tiene que leer algo que no le gusta, me disculpo otra vez, por este cambio tan radical, en este capitulo en particular, se toca un tema que podría verse delicado ahora que Jeongin tiene canónicamente 17 en la historia y no 19 como se había leído anteriormente.
De nuevo me disculpo si con este cambio la historia te incomoda y ya no quieres seguir leyendo ;n;
Para quienes no les importa eso, disfruten del capitulo y aun así, me disculpo de nuevo porque esto cambia muchas cosas jaja ^^Uu

(See the end of the chapter for more notes.)

Chapter Text

Minho despertó porque los golpes a la puerta de su casa eran lo suficientemente altos como para escucharse por toda la vivienda que estaba usualmente en silencio debido a que eran las TRES DE LA MAÑANA.

Jisung gruñó en queja, casi de forma lastimera porque últimamente ya le estaba costando mucho dormir, su vientre de 36 semanas ya era demasiado grande e incómodo como para permitirle una noche tranquila de sueño continuo, si llegaba a dormir 3 horas seguidas ya se consideraba afortunado.

El castaño gruñó molesto, levantándose rápido solo para arropar de nuevo a Jisung y decirle un suave “intenta volver a dormir” sobre su sien que hizo al menos suspirar y acurrucarse de nuevo, por otro lado, el bailarín bajó rápido las escaleras con un humor terrible y una cara de pocos amigos que decía un “te matare” muy claro con una sola mirada.

Pero al abrir la puerta toda la ira que pudo sentir pasó a segundo plano al ver a Jeongin con la respiración demasiado agitada y los ojos rojos por seguramente haber llorado.

—¿Puedo pasar la noche aquí?

—¿Qué paso? —preguntó jalándolo al interior de la casa, era muy tarde para que estuviera afuera ¿sus padres siquiera sabían que él estaba ahí?

Subieron rápido hasta la habitación de huéspedes, se sentaron en la cama y estando ahí Jeongin se soltó a llorar, Minho no dudo en abrazarlo, apretándolo fuerte contra su cuerpo y acariciando su cabello con cariño y paciencia.

—¿Qué pasó? —preguntó Jisung, apareciendo por el marco de la puerta cubierto por una sabana suave, aún tenía los ojos pegados por el sueño, pero apenas vio a Innie llorando se le fue el sueño—¿Qué hizo ahora?

Minho separó a Jeongin de él para que pudiera hablar, se levantó para ir por papel, pues el menor no dejaba de llorar y las mangas de su sudadera -que ahora que notaban, era de Hyunjin- ya estaban mojadas de tanto que las usaba para limpiar sus ojos.

—¿Qué ocurre bebé? —preguntó Jisung sentándose donde antes estaba Minho, abrazando al menor quien no dudo en acurrucarse en su hombro—¿Qué pasó? ¿No se pudieron arreglar?

—N-No… no es eso… es… si nos arreglamos, fue… fue muy lindo—tomó el papel que Minho le ofreció—Gracias…—limpió sus ojos y nariz—Fue a mi casa, con mi comida favorita, un enorme ramo de rosas y la cara de perro regañado más tierna—se rio un poco de eso ultimo—habló por 40 minutos seguidos de lo mucho que me ama, de cómo me necesita y de lo estúpido que era por hacerme daño. Lo perdone y estábamos bien, pero…

—¿Pero? —preguntó la pareja al mismo tiempo, expectantes a lo que el menor diría.

—Hoy estábamos en su departamento, estábamos pasando el rato normal… comíamos pollo frito y mirábamos una película—limpió de nuevo sus ojos y respiró profundo para calmarse, de solo recordarlo el cuerpo le temblaba—estábamos en su habitación y bueno…

—Ay no…—Minho se cubrió el rostro, ya imaginando lo que estaba por venir.

—Pasaron…cosas y bueno, desde que inicio nuestra relación nunca lo hemos hecho, Hyunjin siempre dijo que me esperaría porque yo tenía 14 cuando nos conocimos…y bueno, ya tengo 17, así que lo intentamos y… y…

—¿Te lastimó? —preguntó Jisung preocupado.

—No, ni siquiera pude hacerlo, me entró pánico, y como él no se detenía lo pateé y salí corriendo.

Eso explicaba todo, el hecho de llegar en plena madrugada, que no trajera nada más que la ropa puesta, Jeongin nunca salía sin su teléfono, y evidentemente tampoco lo tenía, lo que también le daba una explicación al hecho de que Hyunjin no lo hubiera llamado después de practicante huir en plena madrugada, no tenía modo de localizarlo.

—Ay Innie—dijo Jisung suspirando medianamente de alivio, abrazando al menor de nuevo, le había entrado pánico la posibilidad de que Hyunjin hubiera sido un bruto en el sexo que lo hubiera lastimado y por eso Innie hubiera escapado, pero bueno, fue un bruto en el preliminar, al menos no llegaron ni siquiera a eso.

—¿Puedo quedarme aquí? Mis papás piensan que me quedare con Hyunjin hasta mañana, pero si me ven llegar sabrán que algo malo pasó y no quiero que volvamos a estar mal…Son capaces de encerrarme en la casa y ponerle una orden de restricción a Hyunjin.

—Claro, duerme tranquilo…Honnie, préstale algo de mi ropa de antes del embarazo…—pidió Jisung levantándose con cuidado, ahora que estaba despierto el bebé también lo estaba y había comenzado a patear—Auch…

—Lamento mucho las molestias chicos, no tenía a donde más ir…—se disculpó el menor, levantándose para poder ayudar a Jisung a llegar a su habitación, donde Minho ya estaba rebuscando en el closet.

—Está bien Innie, tú también eres nuestro bebé—dijo Minho sacando una playera holgada blanca y unos pantalones de chándal color crema, se los entregó al menor.

—Gracias… de verdad…—los ojos se le empezaron a llenar de lágrimas, no sabía por qué estaba tan sensible.

Probablemente se debía al hecho de que Hyunjin no había cumplido su promesa de “esperarlo”, le había entrado el pánico cuando sintió las manos de Hyunjin bajo su ropa en la zona de la cintura, y cuando fue bajando su ropa interior al mismo tiempo que le llenaba el cuello de besos, él había dicho “no puedo, para” pero Hyunjin continuó con los besos y ya estaba alzándole la sudadera que le había prestado porque tenía frio.

Se cambió de ropa con rapidez y se metió a la cama luego de apagar la luz.

Pudo escuchar a sus dos mayores hablando entre ellos, pero hablaban bajo y no estaba lo suficientemente cerca como para entender que decían, probablemente estaban hablando de la situación y diciendo lo imbécil que podía llegar a ser Hyunjin, mañana tenía que regresar por sus cosas ahora que lo pensaba…

Ay dios… ¿Cómo lo vería a la cara mañana?

Su patada fue precisa, justo en su entrepierna, ni siquiera se giró en ver si estaba bien, él solo corrió hasta que llegó de milagro hasta la privada donde vivía Minho con Han, no estaban muy cerca que digamos, pero la adrenalina y el miedo hacen maravillas con el cuerpo humano.

Se quedó dormido 15 minutos después de estarle dando vueltas a sus pensamientos.

Quienes ya no se podían dormir eran precisamente la pareja.

—Tal vez deberíamos de avisarle a Hyunjin que está aquí antes de que levante un reporte de desaparición en la estación de policía—sugirió Jisung medio en broma medio en serio, creía a Hyunjin capaz de eso.

—Ah, es verdad…—Minho tomó su teléfono y le escribió un par de mensajes sin esperar respuesta porque ya era muy tarde y no quería lidiar con Hyunjin siendo histérico, se acostó luego de dejar el teléfono de lado —¿Estas muy incómodo amor? —preguntó el mayor al ver su novio se movía con cuidado -otra vez- hasta quedar acostado sobre su lado izquierdo, quedando frente a frente con su novio.

—El bebé esta inquieto…—suspiró llevando su mano a su vientre para acariciar con cuidado—Supongo que el también siente mi preocupación…

—No entiendo porque ambos tienen tantos problemas…bueno, si entiendo, la diferencia de edad es algo bastante notorio y eso crea diferencias entre ellos, pero fuera de eso creo que su dinámica de pareja no es tan mala… ¿se aman no?

—Se supone, pero han tenido demasiados problemas, nunca habían tenido tantas discusiones ¿o sí?

—No que yo recuerde, su primer año de novios fue bastante dulce, aunque… bueno, en ese entonces Hyunjin aún era aprendiz en la empresa de su padre, no tenía tanto trabajo como ahora.

—Y pensar que para finales de este año el señor Hwang se quiere retirar y dejarle la empresa…

—Creo que eso empeorara todo, pero se supone que si se aman deberían poder contra ello.

—En teoría, pero recuerda que Hyunjin es un dramático e Innie es aún un chico.

—Deberíamos hacer que Chan hable con él, tal vez un par de consejos no le vendrían mal, después de todo van a tener puestos bastante similares en el futuro y creo que Chan y Felix tienen una buena relación, o al menos no nos cuentan sus problemas como lo hace Jeongin…

—Innie aún es pequeño, él necesita ayuda, Felix ya sabe lo que hace.

—Creo que al final siempre volvemos al mismo punto ¿no? El problema es la diferencia de edad…

—Ninguno de los dos está dispuesto a dejarse, lo sabes…—ambos eran demasiado tercos, querían estar juntos, aunque todo estuviera en contra.

—Lo sé…—se quedaron en silencio un momento, la mano de Minho se movió hasta el vientre de su novio y sonrió—¿Cómo va el bebé?

—Se calmó…—sonrió—tal vez nuestras voces lo relajan.

—Bueno, eso será muy útil en el futuro—se acercó un poquito más para dejar un beso en su frente—descansa cielo…

—Tú también amor…

Jisung cerró los ojos, sorprendentemente se quedó dormido en unos cuantos minutos, Minho pudo respirar tranquilo entonces, que su novio pudiera dormir tan rápido era un milagro.

A las 11 de la mañana todos los presentes en la casa despertaron, mientras que Minho bajaba a preparar el desayuno y Jisung se quedaba un rato más en cama para descansar, Jeongin fue a la habitación del bebé.

Ya todo estaba listo, la alfombra, los muebles, los adornos, sus juguetes, su ropa, incluso los cuentos que le leerían cuando tuviera más edad…

Soltó un suspiro y una de sus manos viajo a su propio vientre, muchas veces se había imaginado el futuro con Hyunjin, pero teniendo en cuenta que actualmente tenían demasiados problemas, no se quería imaginar en el futuro y sumando a una criatura, además, no estaba seguro de pertenecer a ese porcentaje de hombres que podían tener bebés, nunca se había hecho los análisis porque no había necesidad de ello, de hecho, estaba bastante seguro de que ni siquiera Jisung se había hecho esos análisis, estaba casi seguro de que Haneul había sido de sorpresa.

Además, él no estaba muy seguro sobre eso de los hijos todavía, era demasiado joven para plantearse la idea de ser padre, su relación estaba en una cuerda floja más tiempo del que le gustaría admitir, pensar en bebés solo empeoraría todo.

Mas adelante tal vez, ahora no era tiempo para eso.

Fue al cuarto de la pareja cuando Minho gritó que el desayuno estaba listo para ayudar a Jisung a levantarse y bajar las escaleras, ahí fue cuando le informaron que Hyunjin ya sabía que estaba con ellos, por lo que no tendría que dar explicaciones al llegar por sus cosas, les agradeció, sintiéndose nervioso desde ese momento, aunque cuando probó la comida se olvidó de todo porque estaba sumamente deliciosa.

Ahí fue cuando se dio cuenta del hambre que tenía, así que comió con entusiasmo todo lo que Minho le sirvió.

Definitivamente, ese par eran sus otros padres, ya no tenía duda de ello, lo cuidaban, lo alimentaba, le daban buenos consejos, estaban ahí para él en las buenas, en las malas ¡Incluso en las peores!

Y siempre estaría agradecido por eso.

Fin del capítulo 21.

Notes:

Con esto no quiero decir que este tipo de relaciones estén bien, esto es ficción a final de cuentas, y se que AO3 es mucho más liberal en estos temas ya que aquí no existe censura, pero aun así me preocupa, no apoyo esto, no creo que sea sano que un adulto y un adolescente tengan una relación, pero esto es un fanfic, y la trama se desarrolla así ya que la pareja HyunIn en especifico sirve como una enseñanza de muchas cosas en esta historia.
En fin, solo quería aclararlo ^^
Nos leemos la siguiente semana <3

Chapter 23: 22

Notes:

Falta poco para conocer al bebé <3

(See the end of the chapter for more notes.)

Chapter Text

Jisung estaba recostado en la cómoda cama que Minho le había armado en la sala hace un par de días; respiraba lo más lento posible, intentando calmar el dolor en su espalda baja, sabía que no era el bebé, tenía 38 semanas (casi las 39), en su última consulta le habían dicho que todo marchaba bien, el bebé había terminado de acomodarse y pronto empezaría a bajar para empezar el parto, pero literalmente eso se lo habían dicho hace 3 días, no podía nacer ya, no ahora.

No estando él solo…

Así que intentó mantenerse tranquilo, no había fuente rota, ni calambres horribles, ni dolor insoportable, no había gritos de ayuda ni suplicas por que el dolor se terminara, era solo una pequeña molestia, nada más.

Afortunadamente para él, no pasó mucho para que la puerta de entrada se abriera y pudiera escuchar la voz de su novio.

—¿Hannie? ¿Te sientes mal bebé?

Pudo sentir las manos del mayor tocarlo, sentir su temperatura y tocar su enorme vientre, el calor de su cuerpo cerca le había traído calma, pero no había disminuido el dolor.

—Me está doliendo la espalda, pero estoy bien, no creo que sea el parto ya… aún es pronto ¿Cómo te fue? ¿compraste la camioneta que querías? —habló con esfuerzo, le estaba doliendo bastante, no tenía fuerzas para moverse de la cama.

—Si ya lo compré, me la acaban de entregar, está en la cochera ahora con el convertible, fui a dejar la de la agencia también para que Chan no me regañara—dijo soltando una leve risa al final, pero al ver a Jisung así, con sudor en su frente, las venas del cuello marcadas por el esfuerzo de aguantar el dolor le borraron la sonrisa de inmediato—Hannie creo que lo mejor es que te lleve al hospital.

—N-No Minho, no, estoy bien—practicante le gruñó las palabras—no quiero ir si no es necesario, no es el bebé, ya se me habría roto la fuente si fuera eso…

Además, Jisung quería llegar a las 40 semanas, había leído últimamente un montón de cosas sobre bebés prematuros, incluso si ahora mismo el bebé nacía se consideraba a término, pero él no quería eso.

—Aun así, me gustaría que te revisaran, puede que incluso sea un simulacro de parto que desencadene al real después, sirve que estrenamos la camioneta también.

Jae les había explicado eso también en la última consulta, a partir de esa semana empezarían los simulacros de parto, o las “falsas alarmas” como comúnmente se conocían, tenían que ser precavidos y si o si, Jisung ya no podía subir escaleras, por lo que ese mismo día Minho le pido ayuda a Changbin para que pudieran poner una cama provisional en la sala.

Jisung negó con la cabeza, abrazándose más a las suaves y ligeras cobijas que habían conseguido, estaban a mediados, casi finales de abril, el calor estaba siendo un poco insoportable, pero prefería quedarse en la cama.

—¿Bebé?

—Es que no quiero…—se quejó haciendo pucheros, un claro berrinche que era interrumpido por los calambrazos de dolor.

—Te doy 10 minutos, si en 10 minutos no se te pasa voy a llevarte al hospital, aunque tenga que cargarte hasta a camioneta ¿está claro?

El menor solo asintió y se envolvió con las cobijas.

Sabía que podía aguantar, solo eran molestias, no era como cuando más chico se dislocó el hombro y tuvieron que llevarlo a urgencias para que se lo acomodaran, tampoco como cuando en Malasia el rio se lo llevó y chocó contra una piedra enorme que le dejó meses en cama por el dolor de espalda.

Él podía aguantar.

Tan concentrado estaba en sus pensamientos que ni siquiera se dio cuenta cuando fue el momento en que se quedó dormido, fueron los besos en su piel lo que los despertó, Minho lo veía entre una mezcla de preocupación y expectativa.

—¿Cómo te sientes?

—Mejor… ya no duele—acarició el hermoso rostro de su novio con apenas sus dedos, sonrió al sentirlo acostarse a sus espaldas para abrazarlo.

Ahora que Jisung estaba a nada de termino Minho también había pedido su licencia por paternidad para poder cuidarlo en esas últimas semanas del embarazo y las primeras semanas del bebé, puede que a él le dieran menos tiempo que a Jisung por no ser el gestante del bebé, pero, aun así, quería estar con ambos todo el tiempo que pudiera.

—¿Qué quieres hacer ahora? Tenemos todo el día—preguntó teniendo el rostro enterrado en el cuello de su novio, dejando unos cuantos besitos de cariño, le había preocupado ver a Jisung así, pero ahora que estaba tranquilo se sentía solo un poquito aliviado.

—Podemos ver una película…Hace mucho no hacemos eso…

Y más que nada era por el hecho de que Jisung se sentía muy cansado o incomodo, además de que estaban puliendo los últimos detalles para recibir a su bebé, ya todo estaba listo, su cuarto, sus biberones, sus juguetes, la protección en toda la casa, la carriola, la sillita para el auto, el corral y los seguros en los gabinetes para cuando empezara a gatear y querer agarrar todo, las rejillas para las escaleras, incluso la mátela para el hospital ya estaba lista.

Esa última semana habían ido a comprar las cosas para Jisung también, o bueno, las habían pedido en línea a las tiendas para que las enviaran a su casa, Jisung ya no podía más con sus pies, tenían la dona para lactancia, las frazadas para lactancia, protectores de pecho para cuando por algún motivo pudiera salírsele la leche, el extractor de leche y ropa para después del parto porque obviamente Jisung se empeñaría a recuperar su figura y empezar desde el momento uno era primordial.

—Hare las palomitas, tu escoge la película—dijo el menor, levantándose con lentitud, necesitaba moverse de vez en cuando, no podía quedarse en esa cama todo el tiempo, aunque Minho le insistiera en ello.

Si bien le costaba moverse, tenía que hacerlo.

Sacó el paquete de la alacena y lo colocó en el microondas, solo había sido unos cuantos pasos y ya se había tenido que apoyar en la barra de la cocina para descansar un momento, su bebé pesaba mucho.

Afortunadamente sintió el alivio cuando Minho apareció de la nada detrás de él, pasando sus manos por debajo de su enorme vientre y levantándolo para ayudarle con el peso, Jisung prácticamente se derritió contra Minho, incluso gimió de alivio al poder apoyarse en su novio y que este le ayudara con el peso de su vientre.

—¿Estas mejor? —preguntó el mayor contra su oreja, provocándole un agradable escalofrió.

—Te amo…—respondió con genuina sinceridad.

Minho solo se rio, dejando un beso en su oreja y cuello, sosteniéndolo todo lo que Jisung quisiera porque era consciente que cargar un vientre de casi 9 kilos debía de ser agotador.

Cuando las palomitas estuvieron listas fue que Minho tuvo que soltarlo para poder servirlas y llevarlas hasta le sillón, en la pantalla ya estaba puesta una película de terror en espera, incluso si la cama estaba en medio de la sala, no estorbaba, además, Jisung quería estar sentado, llevaba demasiado tiempo recostado, la espalda también se cansaba por estar acostado, aunque sentado se le hinchaban los pies, necesitaba sentarse por lo menos unos 20 minutos y en la cama no iba a poder.

Y todo pintaba para una tarde tranquila, la película empezó bien, estaba bastante interesante, las palomitas le estaban sabiendo exquisitas y la compañía de su novio siempre era la mejor…

Pero algo se sentía raro.

Empezó solo como una comezón en sus pezones, nada molesto, solo raro.

Después fueron como pequeños piquetitos que lo hicieron tocarse un poco sobre la tela para apaciguar la molestia, algo que notó Minho, pero no le mencionó nada extraño, después de eso se le pasó y estuvo un muy buen rato sin sentirse raro de nuevo.

Hasta que se sitio húmedo…

El menor bajó la vista entonces, notando las manchas de humedad en su pecho, no se asustó, en su infinito tiempo libre que ahora tenía había leído que esto podía pasar, como tal, aun no era leche, sino calostro, algo así como lo que salía antes de la leche y que contenía todo lo necesario para el bebé.

También había leído que podía salir debido a que el cuerpo ya se estaba preparando para la llegada del bebé, era un indicador de que estaba a muy poco tiempo de nacer y eso lo asustó un poco…

—Honnie…—se giró para hablarle, encontrándose con que el castaño ya se encontraba mirándolo, más específico a su pecho, en donde gracias a la humedad se podía resaltar sus pezones…—¿Qué te parece si vas mejor por los protectores y una camiseta nueva para mí en lugar de quedarte viendo cómo tonto?

—¿Eh? Ah, si ya voy…—dijo el mayor sonrojándose de inmediato y casi corriendo escaleras arriba por lo que su novio le pidió.

Jisung solo soltó un suspiro, riéndose después de eso, jamás había visto a Minho nervioso solo por descubrirlo mirándole el pecho, aunque bueno, la abstinencia ya los estaba fastidiando a ambos.

Se quitó con cuidado la camiseta de manga larga que traía, notando que, en efecto, sus pezones estaban algo irritados y secretando el líquido espeso, lo bueno es que Minho ya había llegado, con una toalla húmeda, los protectores y otra camiseta.

Fue el mayor quien lo limpió, teniendo cuidado de no presionarle el pecho por miedo a que saliera más, al estar limpio, le colocó los protectores de lactancia y le ayudó a ponerse la ropa.

—¿Se siente extraño? —la verdad es que le daba bastante curiosidad, a ciencia cierta no sabía si él también podía ser como Jisung, si pertenecía a ese porcentaje de hombres que podían concebir un bebé, en realidad, nunca se imaginó que su Sunggie lo fuera, los condones eran para evitar molestias más que para “protección” y cuando se plantearon la idea de hijos, pensaron mucho al respecto sobre rentar un vientre o adoptar.

Quien diría que eso ya no era necesario…

Tendrían su propio bebé.

—Un poquito nada más… me dio comezón al principio, pero creo que eso es normal, lo que me preocupa es como se sentirá cuando Haneul tenga que comer…

—Bueno, supongo que no muy diferente a cuando yo lo hacía, solo que esta vez saldrá leche—dijo Minho como si nada haciendo que el menor se sonrojara demasiado.

En más de una ocasión al tener intimidad Minho había succionado sus pezones por mero placer tortuoso, era una zona erógena para Jisung de la que Minho solía aprovecharse bien, pero ahora que sus pezones serían para alimentar a su hijo y no un estímulo durante el sexo, le preocupaba lo que la simple acción de amamantar fuera a provocarle…

—Esperemos que sea diferente a como tú lo hacías, si te soy sincero.

Minho ya no dijo nada, solo sonrió y dejó un montón de besos en la mejilla del menor, se acomodaron un poco más juntitos esta vez y continuaron viendo la película.

Estaban a pocos días de que él bebé naciera y aun no podían creérselo.

El miedo y la emoción estaban en partes iguales, tal vez incluso debatiéndose cuál de las dos era más fuerte, pero de algo estaban muy seguros.

Iban a amar a ese bebé.

Fin del capítulo 22.

Notes:

Para las personitas que quieran ver algunas escenas ilustradas y no les importen los spoilers puedes verlas en:
Twitter (X): @CookieMinmin o por el nombre Cookie_NSFW_MinMin
Espero verlas por allá <3 ^^

Chapter 24: 23

Notes:

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(See the end of the chapter for more notes.)

Chapter Text

En los últimos días habían tenido un par de sustos con los simulacros de parto; algunos habían sido en la tarde a la hora de comer, otros más en plena madrugada, pero siempre terminaban regresando del hospital con un Jisung llorando por “las molestias” y un Minho intentando calmarlo como podía, el menor se había puesto más sensible de lo normal en estos últimos días pues la ansiedad de saber que el bebé llegaría en cualquier momento se lo estaba comiendo vivo.

Para calmar las cosas Minho le organizó una tarde de películas, compartir tiempo comiendo palomitas era algo que llevaban haciendo desde que se conocieron, de hecho, su primer beso fue en el departamento donde Jisung vivía gracias a la beca, habían estado viendo películas, sentados en el suelo de la habitación, acercándose de forma inconsciente hasta que sus hombros chocaron y cuando se giraron para mirarse y disculparse, sus rostros estaban lo suficientemente cerca para un beso que no tardó en llegar.

—¿Cómo te sientes mi amor? —preguntó Minho acostándose en la cama en medio de la sala, luego de dejar las palomitas en la mesita que estaba ahora a los pies de la cama.

Jisung estaba recostado en posición fetal -o al menos lo que el vientre le permitía-, abrazando la almohada de Minho

—Bien… creo, estoy muy cansado, me duele la espalda—suspiró abrazando más la almohada.

—¿Quieres descansar? Podemos ver la película después—acarició su cabello con suavidad, peinándolo hacia atrás para poder ver esa hermosa carita que tanto amaba.

—No… quiero ver la película.

Minho solo asintió, se movió por la cama hasta tomar el control y las palomitas, dejándolas en medio de ambos y presionando el botón de play.

Los primeros 15 minutos de la película estuvieron bien, la trama estaba interesante, pero Jisung empezó a sentir estragos en su vejiga, necesitaba hacer pipi.

—Ponle pausa, necesito ir al baño—dijo levantándose con algo de esfuerzo de la cama para empezar a caminar por la sala, rumbo al pasillo que lo llevaría al baño.

—¿Quieres que te ayude a llegar amor?

—No, tranquilo, estoy bien, solo voy al baño…

El mayor se quedó sentado en la cama entonces, mirando a su novio caminar paso a pasito hasta el baño, cuando lo vio desaparecer por la puerta del mismo soltó un suspiro de alivio, a este punto del embarazo ya le daba miedo perderlo de vista, pues en cualquier momento podría pasar lo inevitable…

El nacimiento de su hijo.

Se quedó en silencio por un buen rato en caso de que Hanji gritara por ayuda, pero no pasó.

A pesar de ello no se sintió del todo tranquilo, continúo sentado, tenía la sensación de que si se llegaba a acostar o poner cómodo Jisung gritaría por ayuda o algo peor…

Escuchó la puerta y los pasos pesados que el menor daba, giró el rostro para mirarlo llegar desde el pasillo, la sonrisa que le quiso dedicar se borró en el instante en que vio como el menor, con una mano apoyada en la pared y la otra en su vientre se detuvo abruptamente.

—¿Hannie?

El rostro del castaño palideció por completo para después ponerse rojo, se dobló de dolor, soltando un grito por el pinchazo que sintió en el vientre, uno que era mucho más fuerte e intenso que los anteriores que había sufrido en anteriores días.

—¡MINHO POR LA MIERDA VE A ENCENDER EL AUTO!

El mayor salió de su pequeño shock de pánico y agarró todo lo necesario, la maleta, las llaves, cartera, teléfono, la sillita y los papeles, puede que incluso fuera otro simulacro de parto, pero podría ver-incluso sentir- el dolor de Jisung, era diferente a las otras veces, esta vez sí le estaba doliendo de la peor forma.

Todo fue a la cajuela de la camioneta, no lo acomodó ni nada, solo lo aventó y regresó casi corriendo por Jisung porque se había quedado quieto en su sitio, apretando la pared y la ropa que traía porque el dolor estaba siendo demasiado intenso, no gritaba, intentaba contenerlo. Minho lo abrazó como pudo, obligándolo a moverse porque de los nervios no se sentía capaz de cargarlo.

Entre gritos, llanto y dolor lograron llegar a la camioneta, lo metió en la parte de atrás para que pudiera tener más espacio y estar más cómodo, apenas se aseguró de que estuviera seguro corrió al asiento del piloto y luego de abrir el garaje, arrancó en reversa para poder salir. Afortunadamente no era tan tarde, el portero seguía despierto por lo que apenas los vio, entendió que estaba pasando así que abrió la reja rápidamente y los dejó ir.

Minho solía manejar con una sola mano, así que eso fue ventajoso porque su mano libre pasó de cambiar la velocidad a la parte de atrás para poder tocar a su novio, en un modo de hacerle saber que estaba ahí, porque Jisung tenía una mano en la agarradera sobre la puerta y la otra enterrándose en los asientos, estando en la camioneta, sin que nadie se molestara por el ruido, podía quejarse y gritar por el dolor.

—¿Cómo vas amor? ¿Dime que está pasando? —tenía que asegurarse, si era un simulacro más podía bajar la velocidad, si no, estaba seguro de que si una patrulla lo viera lo detendría por exceso de velocidad.

—Ho-Honnie… mi fuente se rompió…—sollozó apretando de nuevo el asiento al sentir otra contracción, el grito salió ahogado porque de verdad que no quería hacer un escándalo, estaba asustado y más aún al escuchar el “¡¿QUÉ?!” de Minho y sentir como la velocidad aumentaba de la nada.

Definitivamente no era un simulacro.

Su bebé iba a nacer YA.

Afortunadamente no había ningún policía cerca por lo que pudo acelerar tanto como pudo para poder llegar en tiempo récord al hospital. No le importó acercar la camioneta hasta casi la entrada -por poco y choca con las puertas del hospital- pero al menos eso hizo que la gente de seguridad y un par de personas de urgencias salieran rápido para ver qué demonios estaba pasando, encontrándose con un desesperado Minho intentando ayudar a su novio a bajar de la camioneta porque las contracciones ahora eran cada vez más fuertes y más seguidas.

—¡Una silla de ruedas! ¡RAPIDO! ¿Cómo se llama su doctor? —preguntó la doctora de urgencias ayudándole a bajar a Jisung.

—Seo Jae Hee—contestó Minho con la voz temblándole por el miedo, Jisung estaba gritando mucho, se retorcía y lloraba, un camillero llegó con la silla de ruedas por lo que pudieron sentar a Jisung e ingresarlo de inmediato al hospital.

—¡Tenemos parto inminente! ¡Muévanse! —dijo el chico que llevaba a Jisung por el pasillo casi corriendo y el mayor estuvo a punto de seguirlos de no ser porque una enfermera lo detuvo.

—Señor… tiene que mover su camioneta de aquí, es espacio para las ambulancias.

—¡MINHOOOOOOOOOOOOOOOOOO!

A pesar de la distancia el grito de Jisung llamando su nombre logró ser escuchado por el mayor, quien solo se puso más nervioso, él sabía que tenía que quitar la camioneta de ahí, pero su urgencia por estar con su novio era más poderosa, aunque sabía que si le remolcaban la camioneta no podrían irse de ahí al día siguiente, pero al mismo tiempo sabía que no podía hacer esperar a Jisung.

Se estaba desesperando demasiado rápido, así que le llamó a la única persona en quien podía confiar en esos momentos mientras corría rumbo a donde Jisung estaba.

—¿Changbin? Si hola ya es muy tarde, estoy en el hospital ¿crees que puedas venir por la camioneta? Jisung entró en labor…Si esta justo en la entrada del hospital de tu hermana, si, si… adiós gracias ¡YA VOY AMOR! —y colgó corriendo directo al elevador donde Jisung estaba deteniéndolo con su pie a pesar de estar sentado, conteniendo el dolor porque no quería ir sin Minho.

—¡¿Dónde mierda estabas?! ¿¡Por qué tardaste tanto?!

Minho sabía que no se había tardado, pero teniendo en cuenta que Jisung estaba a punto de tener a su bebé, el dolor hacía que todo se sintiera como una eternidad, no contesto, las puertas se abrieron y pudieron llevarlo a la sala de partos de inmediato, donde lo desvistieron y cambiaron a la bata, así como también a Minho lo hicieron lavarse y cambiarse, Jae llegó corriendo pocos minutos después.

—¡Hola chicos! Veo que llegó el momento.

Hubiera hablado más, pero un grito de dolor de Jisung la calló, sumado a la cara de pánico de Minho que se encontraba a su lado en la camilla, por lo que Jae mejor se lavó y colocó guantes para poder inspeccionar a Jisung, estaba lo suficientemente dilatado como para empezar, pero tenían que esperar un poco más si no querían desgarrarlo.

Por otro lado, Changbin ya había llegado, había tardado menos de 7 minutos en llegar, Seungmin aun venía medio dormido a su lado pues ya era algo tarde y el castaño tenía un horario estricto; estacionaron detrás del auto de la hermana de Seo, Changbin bajó corriendo a la entrada del hospital donde la camioneta del menor -con las llaves puestas- esperaba, por fortuna la grúa que ya habían llamado los del hospital para remolcarla aún no había llegado así que subió al vehículo y lo movió de ahí.

Estacionando detrás del auto de su hermana y su propio auto donde Seungmin estaba dormitando en el asiento.

—Lamento haberte despertado amor—dijo apenas entró al auto, acariciando el cabello de su novio con suavidad, haciéndolo acurrucarse a su lado al estar los dos en la parte trasera.

—¿No deberíamos entrar? —preguntó el menor apoyando su cabeza en el hueco del cuello de su novio, llevando una de sus manos a su pecho apropósito, le encantaba sentirlo, era blandito y firme al mismo tiempo.

—No… probablemente justo ahora Jisung está masacrando a Minho de algún modo…

Y no se equivocaba.

La mano de Minho ya estaba morada de tanto que Jisung la estaba apretando, el parto había empezado hace poco y cada vez que Jisung pujaba le destrozaba los dedos de la mano que estaba tomando, pero él lo aguantaría, lo resistirá porque su novio pasó 9 meses, 40 semanas y pocos días aguantando dolor, inflamación y cansancio, 4 meses de vómitos, incomodidad, llantos y muchos desvelos. Si tenía que sufrir un poco para poder aliviar el dolor de su novio, lo haría, además, no necesitaba la mano para bailar, al menos no por ahora ¿Estaba aterrado? Si ¿Le dolía? Totalmente.

Todo estaba tenso, ellos estaban tensos, Jisung llorando y él al borde de las lágrimas, el pánico de que algo saliera mal no había abandonado sus mentes, incluso ahora algo podía salir mal.

El llanto de su bebé se escuchó luego de 40 minutos de incertidumbre y dolor…

El mundo se detuvo para ellos en ese instante, pues el hecho de escuchar a su bebé fue impactante, no era lo mismo, de estar en el vientre sin poder verlo o escucharlo, solo sintiendo pequeños movimientos esporádicos a poder escuchar su llanto y ver como agitaba sus manitas y gritaba al haber sido sacado del refugio que fue el vientre de su padre gestante por nueve meses…

—¡Aquí esta! ¡Un saludable varoncito!

—Señor Lee ¿quiere cortar el cordón?

Jisung dejó de apretar su mano cuando sintió el alivio, apoyándose por completo en la camilla al sentirse agotado, pero al mismo tiempo aliviado, Minho por otro lado, fue llamado por los médicos para que pudiera cortar el cordón umbilical de su hijo, quien estaba muy rojo por el llanto, con una suave y pequeña capa de cabello cubriendo su cabecita y gritando a todo pulmón por haber nacido ya…

Haneul había nacido… por fin eran padres.

 

Fin del capítulo 23.

Notes:

YA NACIO EL BEBÉ TAT <3

Chapter 25: 24

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

Cuando pasaron a Jisung a una habitación fue que Minho pudo darse a la tarea de avisarle a todo el mundo, no importaba que fueran las 3 de la mañana, era de suma importancia avisarles a todos que ese día, 13 de mayo del 2019 había nacido su pequeño Haneul.

Felix confirmó que ya iban para allá apenas 3 minutos después de enviado el mensaje, Changbin le dijo a Minho que pasarían apenas tomaran una siesta en el auto porque Seungmin se había quedado dormido, Jeongin le dijo que iría por eso de las 6 o 7 de la mañana aprovechando que su padre iría a trabajar por allá, sus padres igual irían a primera hora de la mañana y Hyunjin le dijo que iría apenas saliera de trabajar ese día, por eso de las 6 de la tarde.

También le había mandado un mensaje a su suegro para que estuvieran enterados, pero por la diferencia horaria probablemente le respondería después.

Cuando dejó el teléfono de lado, sus ojos se enfocaron en una de las escenas más hermosas que podría mirar, y que se quedaría en su memoria para siempre, Jisung estaba apoyado en las almohadas de la camilla, cargando a su pequeño recién nacido con cuidado y algo de miedo, la enfermera le había enseñado como hacerlo, incluso con el montón de tutoriales que vio a lo largo de esos 9 meses, le daba miedo hacerlo mal y lastimarlo.

Pero ahora estaba ahí, abrazando con cuidado a su bebé quien dormía plácidamente luego de haber tomado su primera tanda de leche directamente salida del pecho de Jisung.

—¿Cómo te sientes mi amor? —preguntó sentándose en la camilla, acomodándose a su lado.

—Estoy cansado…—dijo apoyando su cabeza en el costado de su novio, pues al estar sentado cerca de las almohadas ahí llegaba su cabeza—y siento como que esto es un sueño ¿sabes? Aun no me lo creo… que Haneul este ya en mis brazos…—desvió su vista de nuevo al pequeño rostro de su hijo, como ya no lloraba ni gritaba, ya no estaba rojito, ahora tenía el semblante tranquilo, su piel era de un tono similar a la de ambos, pero sin llegar a parecerse demasiado a ninguna en realidad, la forma de sus labios era como la de Minho, pero tenía las mejillas tan abultadas como las de Han.

El bebé pesó 3.400 kg y midió 54 cm bastante más que la media, pero, sobre todo, perfectamente sano…

—Descansa mi amor, hiciste un gran trabajo, yo lo cuido…—ofreció el mayor, pues Jisung ya tenía cara de sueño, sus ojos se estaban cerrando, pero luchaba por mantenerlos abiertos con tal de seguir mirando a Haneul.

—No… déjame sostenerlo un poco más—pidió sin dejar de mirar a su bebé dormir, con cuidado y solo con un dedo, acarició su carita, definiendo cada uno de sus rasgos con demasiado amor y ternura.

Minho entonces solo dejó un beso en su coronilla y se quedó a su lado hasta que el teléfono vibró; un mensaje de Changbin, avisando que se encontraban en recepción con Chan y Felix, necesitaban la habitación para ir a verlos pues no encontraban a Jae.

—Llegaron los chicos ¿te sientes bien para visitas?

—Mientras no despierten al bebé, todo bien—se acomodó mejor en la cama y con cuidado también a su bebé, de modo que ambos pudieran estar cómodos, necesitaba descansar un poco la espalda.

—Bien…—le mandó el mensaje a Changbin con el número y de la habitación y el piso en el que estaban, después de eso, guardo el teléfono y se acomodó también en la camilla, acariciando con cuidado el cabello de su novio, arrullándolo sin querer…

Pocos minutos después los chicos entraron luego de tocar y escuchar un suave “pasen” del otro lado, se encontraron con que Jisung dormitando y el bebé, durmiendo tranquilo a un lado de su padre.

Felix tuvo que morderse la mano para no gritar y llorar de la emoción ¡Su ahijado ya había nacido! Y su Hannie se veía muy bien, cansado, pero saludable. Todos abrazaron a Minho y lo felicitaron en voz baja, era obvio que Jisung se estuviera quedando dormido, incluso si su parto fue más rápido que el de muchas otras personas, fue igual de agotador.

—Y dime ¿Qué se siente ser papá? —preguntó Changbin en voz baja luego de abrazar a Minho.

—No lo sé, aun no lo asimilo…—incluso su cuerpo todavía estaba temblando, era un temblor muy leve, pero seguía bastante nervioso al respecto, en esa camilla estaban el amor de su vida y su hijo recién nacido, ya fuera del vientre, presente en este mundo donde cualquier cosa podría hacerle daño—Solo sé que apenas lo conozco y ya lo amo…

—Eso es muy tierno…—admitió Seungmin acercándose a la camilla solo para ver a Han y Haneul dormir.

Todos hicieron lo mismo, pues estaban ahí para conocer al bebé, aunque sea dormido.

—Es tan bonito, quiero picarle una mejilla—dijo Felix abrazándose a Chan para contenerse pues no quería despertar al bebé, mucho menos a Han.

—Cuando este despierto podrás hacerlo cariño—murmuró Chan sobre la mejilla de su novio, abrazándolo firmemente para evitar que hiciera una locura.

—¿Tus padres ya lo saben?

—Vendrán como por eso de las 8 o 9, no tenían que venir todos a esta hora, Innie y Hyunjin vendrán más tarde.

—Es nuestro ahijado, teníamos que conocerlo primero—dijo Changbin con el pecho inflado de orgullo.

Minho ya no dijo nada, se quedaron un buen rato mirando al bebé y hablando bajo entre ellos, hasta que el bebé despertó, quejándose por el hambre, era algo que tanto Minho como Jisung ya sabían, en los primeros días -semanas incluso- el bebé despertaría cada 3 o 4 horas para comer.

Jisung abrió los ojos rápidamente, pues al estar el bebé justo a su lado, los pequeños quejidos lo despertaron, se asustó un poco al ver tanta gente de repente, pero se tranquilizó cuando sus ojos enfocaron bien y notó que eran sus amigos.

Aunque claro, ni siquiera pudo saludarlos apropiadamente, pues el bebé empezó a quejarse más fuerte, por lo que lo tomó en brazos y se acomodó adecuadamente en la camilla para sentarse, sin pena alguna se abrió la bata y acercó a su bebé para que comiera.

El pequeño Haneul abrió su boquita apenas sintió el contacto de la piel del pecho de su padre, buscando su fuente de alimento, cuando lo encontró, se aferró a ello casi con desesperación y empezó a succionar, Jisung solo tuvo que acomodarlo un poco, como había visto en tutoriales y como la enfermera le había dicho para que pudiera comer tranquilo y sin lastimarlo ni lastimarse.

—Hola chicos—saludó por fin cuando se aseguró que su hijo estaba comiendo correctamente.

—¿Cómo te sientes Sunggie? —preguntó Felix acercándose a su mejor amigo.

—Estoy bien, cansado, pero bien, y feliz…—su vista se devolvió al bebé en sus brazos, quien seguía comiendo con los ojos cerrados.

—Ahora que el bebé ya nació ¿volverás? Se te extraña en la empresa—dijo Seungmin haciendo un ligero puchero, sin Jisung ahí ya no había a quien visitar en las tardes.

—Aún queda bastante de su licencia por paternidad amor, el pequeño Haneul tiene que cumplir por lo menos 3 o 4 meses para que pueda llevarlo a la empresa—dijo Changbin pues había hablado con recursos humanos de eso, no es que Han hubiera fallado con nada, había cumplido todos sus trabajos estando en casa, había mandado todas las canciones e incluso había hecho las guías para un par de canciones en ese pequeño estudio improvisado que estaba en uno de los cuartos de su casa, pero no era lo mismo, lo necesitaban en la empresa ya.

Los otros productores, compositores y letristas eran muy buenos, pero ninguno era como Han.

—Incluso podría tomarme un año entero—dijo el castaño de la nada, riéndose al momento en que vio el rostro pálido de Chan y Changbin—Es broma, apenas Haneul pueda estar entretenido con algo en su sillita lo llevare a la empresa.

—Que susto dios mío…—el más asustado en definitiva había sido Chan. Felix solo rio bajito, abrazando a su novio y dejando varios besos en su mejilla en forma de consuelo.

—No se preocupen chicos, volveré, no se asusten—acarició con cuidado el poco cabellito que su bebé tenía y sonrió al ver como poco a poco el bebé dejaba de tomar leche, haciéndole ver que se había quedado dormido de nuevo—¿No quieren ir a dormir? ¿Qué hora es?

—Son casi las 5 de la mañana…—dijo Minho luego de un bostezo.

—Tú también deberías de dormir—le sugirió a su novio, pero el mayor negó.

—No los voy a dejar solos.

—Awww que tierno, pero te recuerdo que tu licencia se termina en el momento en el que bebé nace—y ese fue Seungmin, obviamente las licencias de padre gestante no eran las mismas que de un padre común.

—Ah… es verdad—suspiró derrotado y se acurrucó junto con Jisung para recibir consuelo, el menor solo se rio y acarició su cabello, metiendo sus dedos entre las hebras castañas de su novio.

—Estaremos bien Honnie, tus padres vendrán a verme ¿no? También vendrá Innie y Hyunjin, no estaré solo…

—Nuestro bebé no tiene ni un día de nacido y ya me van a hacer irme—se quejó apegándose más al toque de su novio, no quería irse, no quería dejarlos, su bebé apenas había nacido y él ya tendría que irse a trabajar.

Se quedaron solo un rato más conversando sobre los horarios de Minho, Chan era consciente de que acababa de convertirse en padre y tenía que convivir con su hijo, por lo que acomodarían los horarios para que Minho pudiera llegar más temprano a casa.

Para cuando dieron las 6 de la mañana todos se retiraron dejando a la pareja a solas con su bebé.

Minho se aseguró de revisar a su bebé luego de terminar de comer, el pañal aún estaba intacto así que lo mantuvo en sus brazos, arrullándolo para que Jisung pudiera descansar.

—¿No tienes sueño amor? —le preguntó Jisung a Minho, él había dormido un poco con el bebé, pero Minho probablemente llevaba despierto todo ese tiempo.

—No Sunggie, estoy bien—dijo sin mirarlo, sus ojos estaban perdidos en la carita de su hijo, era tan bonito, igual que su Hannie, aunque si lo miraba bien si tenía una que otra característica de él, aunque bueno, los bebés cambiaban todo el tiempo, solo llevaba horas de nacido…

Jisung entonces sonrió y se acomodó en la camilla para poder dormir, en un par de horas lo más probable es que el bebé despertara por más comida así que tenía que aprovechar.

A las 9 de la mañana llegaron los señores Lee, se encontraron con Jisung alimentando a su bebé y a Minho durmiendo apretado a su lado en la camilla. Incluso si era un hospital privado el sofá no era muy cómodo como para dormir.

—Hola suegros…—saludó Jisung en voz baja, pues Minho estaba durmiendo y el bebé estaba a punto de.

—Hola Jisunggie…—saludó la señora Lee acercándose para darle un suave beso en la mejilla y acariciar con cuidado la cabecita del bebé.

—Estoy bastante seguro que Minho no debería de estar ahí…—dijo el señor Lee mirando como su hijo mantenía uno de sus brazos sobre el regazo de Jisung mientras dormía.

—No, no debería, pero nuestra doctora le dio permiso así que no pasa nada, no quería irse y yo no podía obligarlo.

—Su familia, su mundo entero está aquí ahora Sunggie, obviamente no se va a ir.

Jisung entonces miró a su novio dormir, con su mano libre acarició con cuidado su cabello, seguía diciendo lo mismo a pesar de todo.

Su novio era el hombre más perfecto del mundo.

Y era solo suyo… bueno, y ahora de su bebé también.

Fin del capítulo 24

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Chapter 26: 25

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Chapter Text

Minho se vio literalmente obligado a salir del hospital por mano de su madre pues lo mandó a bañar y cambiarse para ir a trabajar, Jisung le sugirió que también tomara una siesta por lo menos de unas 3 horas para recuperarse un poco, el castaño lo hizo a regañadientes pues la verdad es que no quería alejarse de sus dos amores, el problema fue que su madre siempre había tenido poder sobre él y cuando ella se lo ordenó con el ceño fruncido tuvo que obedecer, más que nada porque habían prometido quedarse con Jisung hasta que él regresara.

Solo así se fue.

El señor Lee también se fue luego de despedirse de Jisung y su nieto-quien ahora descansaba en una cunita alta pegada a la camilla del castaño- pero la madre de Minho se quedó con Jisung como lo prometió.

—¿Cómo te has estado sintiendo cariño? —preguntó la mujer, sacando su tejido de la bolsa porque si bien Haneul tenía mucha ropa nueva que ella misma le compró, quería tejerle algo a su nieto.

—Hinchado… me siento como cuando apenas tenía 3 meses…—una de sus manos bajo hasta su vientre, aún estaba inflamado, las enfermeras le habían colocado una faja luego de haberlo limpiado y cambiado, pero aun así él se sentía incomodo.

—Bueno, eso es normal, tu cuerpo cambio mucho para traer a esta preciosidad al mundo, tomara un tiempo en acomodarse de nuevo ¿De sueño que tal estas?

—Oh, estoy bien, incluso antes de tener a Hannie no dormía mucho, así que estoy bien en ese aspecto.

—Eso es bueno querido ¿tus padres ya lo saben? —todos eran cocientes de la complicada situación familiar de los Han, pero en una situación como esta probablemente las asperezas podrían limarse, o al menos eso es lo que comúnmente pasaba.

Después de todo, esa mujer no podía tener el corazón tan frio como para negarse a conocer a su pequeño nieto ¿o sí?

—Minho le avisó a mi papá, pero la verdad no se si le respondió, en la maleta del bebé no venía mi teléfono así que está en la casa…

La puerta de la habitación fue tocada por lo que interrumpió su pequeña charla.

—Pase…

La puerta se abrió dejando ver una rubia cabellera, Jeongin entro rápido apenas Jisung le dedicó una sonrisa.

—Hola hyung ¿llego muy tarde?

—No Innie pasa, ella es mi suegra, señora Lee, es Jeongin, el segundo hijo de la familia Yang.

—Ah si, conozco a tus padres cielo, hola.

—Hola señora Lee—hizo una respetuosa reverencia y se acercó hasta la camilla y la cuna—¿Puedo?

—Puedes—dijo Jisung plenamente confiado, Jeongin estaba familiarizado con la crianza de los bebés, él llegó a cuidar un par de veces a su hermano menor, así que no le daba miedo que Innie cargara a su bebé.

El rubio entonces con cuidado cargó al bebé, quien se quejó un momento, pero después quedo dormido de nuevo cuando el menor empezó a caminar por la sala, meciéndolo con cuidado.

—Es tan bonito hyung… se parece a ti—se acercó de nuevo a donde estaban ellos, sentándose junto con Jisung en la camilla porque el sofá estaba muy lejos.

—Es lo que han dicho todos, pero veo bastante de Minho en él, estoy seguro de que cuando crezca se parecerá a Minho.

—Tal vez, pero por ahora se parece a ti.

—¿Hyunjin va a venir? Se que Minho habló con todos, pero no sé qué les dijo.

—Vendrá más tarde, supongo que cuando salga de trabajar.

—Voy por algo de comer a la cafetería ¿les traigo algo pequeños? —preguntó la señora Lee, dejando su tejido en la silla a lado de la camilla.

—Me gustaría un pan de melón por favor—pidió Jisung pues ahora que toda la euforia se había ido y estaba más tranquilo, su estómago empezó a reclamar comida.

—Yo estoy bien señora Lee gracias.

La mujer asintió y se retiró de ahí, dejándolos solos con el bebé.

—¿Cómo van las cosas con Hyunjin? —preguntó a penas su suegra se fue, claro que había notado el tono serio de Jeongin al preguntarle por su… esperaba que aun, novio.

—Yo… uhmm…—se levantó para dejar al bebé de nuevo en la cuna.

—¿Jeongin?

—Yo… no he hablado con él… todavía…

—¿Qué?

—Como que… no me atrevo a verlo a la cara todavía.

—¿Cómo qué no?

—E-Es algo difícil hyung—regresó a la camilla solo para acostarse a su lado, Jisung lo acomodó un poco para poder abrazarlo y empezar a acariciar su cabello, después de todo, Jeongin seguía siendo su bebé—Lo pateé en la entrepierna y me fui corriendo, él ha llamado incluso ha ido a mi casa luego del trabajo, pero procuro no estar o dormir temprano para que mi mamá le diga que se vaya… Simplemente no me atrevo a verlo.

—Bueno, es entendible que no quieras verlo, hizo algo bastante malo que te hizo tomar esas decisiones, pero también creo que sería necesario que hablen ¿no crees?

—No sé cómo, me entra la vergüenza y los nervios de solo pensar en él… y en lo que pasó.

—Tranquilo Innie, es completamente normal sentirse asustado cuando no estas listo para un paso tan grande como lo es tener intimidad con tu pareja, además, aun eres joven, no tiene nada de malo eso.

—La mayoría de mis amigos de la escuela lo hicieron cuando tenían entre 13 y 17.

—Bueno, la mayoría de ellos lo hicieron sin saber realmente si lo querían o no, si lo hicieron bien o no, o si lo disfrutaron en serio o no, no tienes que sentirte presionado porque otras personas ya lo hayan hecho, si tú no te sientes listo, aun no lo estas, punto.

—¿Pero cuando se cuándo esté listo hyung? —en definitiva, era mucho más fácil hablar de esto con sus hyungs que con sus propios padres…

—Cuando ya no tengas miedo de hacerlo, cuando no existan dudas en tu cabeza y te dejes llevar por la seguridad que te da tu pareja, por el deseo que tienes por él, pero, sobre todo, por el amor y confianza que tu pareja te transmita, Innie, tu primera vez no tiene que ser detrás de unos baños, en una borrachera o en un estacionamiento, no hay prisa por ello, esto no es una carrera, cuando estes listo, lo harás, no antes.

El menor se quedó pensando, aunque no duro mucho pues el bebé empezó a llorar, así que se levantó rápido solo para poder cargarlo y pasárselo a Jisung, lo más seguro es que tendría hambre; no se equivocó, pues apenas vio a Jisung abrirse la bata, el bebé rápido buscó aferrarse a su única fuente de alimento por ahora.

—¿Qué se siente hyung?

—¿Amamantar? Un poco raro a veces succiona algo fuerte.

—No, no eso… uhmm… ¿dar vida?

—Oh—sonrió.

Esa era una excelente pregunta, pues en realidad no sabía cómo plantearlo…

 —Creo que es una mezcla de muchas cosas Innie… no sabría cómo ponerlo en palabras exactas ¿sabes? Pasas por muchos cambios, no solo físicos, también emocionales, es todo un mundo de sensaciones nuevas, creo que no podría explicarlo a menos de que también lo experimentaras…

—Creo que soy aun bastante joven como para tener bebés…Ni siquiera he tenido sexo, mucho menos un bebé.

—Bueno eso es cierto—se rio y separó con cuidado a su bebé de su pecho, se había quedado dormido de nuevo mientras comía, limpio sus labios con el pequeño babero que traía y se cerró la bata, mantuvo a su bebé en sus brazos, tenía ganas de cargarlo un rato—¿Te quedaras un rato más?

—Te iré a visitar a casa ¿Cuándo te dan el alta? —preguntó mirando el reloj en su muñeca.

—Hoy en la tarde, Minho tiene que volver para poder poner en orden los papeles de registro de Haneul.

—Está bien, iré a tu casa, mamá te hizo un pastel, te lo llevare ¿está bien?

—Seguro, gracias Innie.

—Nos vemos en la tarde o tal vez en la noche.

Cuando Jeongin iba a salir, la madre de Minho iba entrando así que esperó que la mujer entrara, se despidió de ambos con una reverencia y salió de ahí.

Jisung recibió su pan de melón con una sonrisa.

—Serás un muy buen padre Hannie.

Ni siquiera tuvo que preguntar por qué lo decía, era obvio que de la cafetería a su cuarto no era mucho tramo, probablemente escuchó la conversación tras la puerta para no interrumpirlos.

Para cuando dieron las 4 de la tarde, Minho regresó al hospital, topándose con la escena más linda que había visto en el día, Jisung estaba terminado de cambiarle el pañal a su bebé, dejando pequeños besitos en su estómago y cabecita.

Se acercó para abrazar a Jisung por detrás, teniendo cuidado de no apretarlo demasiado y dejando un beso en su nuca que hizo al menor temblar.

—Minho…—no solo lo había reconocido por ese acto-nadie más se atrevería a besarle el cuello teniendo en cuenta lo posesivo que era su novio-sino por el delicioso aroma que tenía el perfume de su novio, era inconfundible.

—¿Cómo estas mi amor?

—Mejor ya que estas aquí—y no mentía, siempre se sentía mejor si tenía a su novio alrededor.

—¿Y mi mamá?

—Fue al baño, pero ahora que estas aquí supongo que la dejaras irse a descansar ¿verdad? —terminó de vestir al bebé y lo cargó para entregárselo a Minho.

—Así es, tu descansa, si la llegas a ver, dile que yo te dije que ya se puede ir, nosotros volvemos enseguida—le dio un beso a su novio y salió de ahí con su bebé, tenían que empezar con los papeles de registro y uno de los pasos era tomarle las huellas de los pies al niño, ahora que estaba alimentado y cambiado podrían hacerlo rápido.

Jisung entonces se recostó de nuevo en la camilla y suspiró, el cuerpo aún se le sentía algo adolorido, pero a diferencia de una cesárea mínimo él ya estaba caminando por su cuenta y sin mayor dolor aparente, así que en teoría estaba bien, luego de eso podrían ir a casa y todo empezaría a ser diferente…

Solo les rogaba a todos los dioses existentes que pudiera manejarlo…

Fin del capítulo 25.

Notes:

Para las personitas que quieran ver algunas escenas ilustradas y no les importen los spoilers puedes verlas en:
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Espero verlas por allá <3 ^^

Chapter 27: 26

Notes:

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Chapter Text

3 días después del nacimiento de Haneul fue que todos fueron a la casa de la pareja para conocerlo fuera de un ambiente de hospital, y si, cuando digo todos, hablamos de todos.

Felix traía al bebé en brazos casi todo el tiempo para dejar que Jisung descansara, gracias a que Chan y Changbin habían ayudado a Minho a subir de nuevo la cama a la habitación es que Jisung podía tomar la siesta arriba mientras que todos estaban abajo conviviendo con el bebé.

Minho subió solo para asegurarse de que Jisung estuviera durmiendo, la noche anterior la cama aún estaba en la sala por lo que el bebé durmió con ellos ahí, el pequeño Haneul no alcanzaba a llorar como para despertar a Minho porque apenas Jisung veía que se quejaba solo un poco lo tomaba en brazos para darle de comer, era le movimiento el que hacía a Minho despertar, y ahí fue donde notó que el castaño se la había pasado toda la noche sin pegar el ojo.

Lo encontró jugando con su teléfono por lo que apenas se acercó se lo quitó.

—¡Ey!

—Tendrías que estar durmiendo, ayer no dormiste nada…

—No puedo dormir… siento que si cierro los ojos algo malo le va a pasar ¿has leído sobre la muerte de cuna?

—Jisung, relájate un momento…—Minho se acercó a abrazarlo, el menor se escondió en su cuello, aferrando sus manos a la espalda de su novio, intentando contener las lágrimas que desde hace rato amenazaban con salir—Estamos bien, nuestro bebé está bien…

Y justo después de decir eso escucharon al bebé llorar.

Jisung parece que voló porque en menos de 3 segundos ya estaba bajando las escaleras para ver que le ocurría a su hijo, Minho lo siguió poco después.

—No es el pañal, así que lo más seguro es que tenga hambre—dijo Felix estando en el sillón con el bebé, terminando de acomodarle de nuevo la ropita.

—Hanji ya está aquí—avisó Jeongin quien se había asustado un poco al ver aparecer a Jisung de la nada.

El castaño tomó bebé de los brazos de Felix sintiéndose aliviado, su bebé solo estaba rojito por el llanto, no tenía ningún golpe rasguño, solo tenía hambre.

—Lamento que tuviéramos que despertarte Sung—dijo Seungmin pasándole la frazada de lactancia.

—Ya estaba despierto Minnie, no pasa nada—se sentó en el sillón y abrió su chamarra dejando que Seungmin le colocara la frazada.

—¿Por qué no vamos a ayudar a la señora Lee a preparar la comida? —sugirió Felix, llevándose de ahí a Changbin y a Chan, probablemente para Jisung sería algo incomodo amamantar a su bebé frente a tanta gente incluso con la frazada—Minho tú también.

—Pero-…

Ni tiempo le dio de protestar, Felix lo jaló y empujó junto al otro par a la cocina, dejando así a Jisung solo con Jeongin y Seungmin. Esto era a propósito claro, el menor de todos había llegado a la casa muy temprano sin su novio, por lo que intuían que aún no arreglaban las cosas, y que mejor que hablar con Jisung quien era prácticamente su otro papá y Seungmin, su mejor amigo, Felix era consciente de que Jeongin no confiaba mucho en él por el hecho de ser más amigo de Hyunjin que de él, así que los dejaría solos, el alto llegaría en más o menos una hora más, por lo que lo mejor era que Innie recibiera ayuda de su círculo.

—Bueno ¿ya hablaste con él? —preguntó Seungmin ya sin rodeos, así era él.

—No aun no…—y no es que no quisiera, de verdad quería, pero no sabía que decir o como abordar el tema sin que fuera incomodo o terminara en una pelea.

—Sabes que va a venir ¿no?

—Si lo se…tenía la esperanza de irme temprano, pero Hanji me está viendo con esos ojos de perrito abandonado, así que ya no voy a poder hacerlo—se quejó el menor al ver como rápidamente la cara de Han cambiaba a una sonrisa para después desviar la atención a su bebé debajo de la frazada, quien comía como si la vida le fuera en ello, aunque, de hecho, actualmente así era.

—Es fácil Innie, si dice una estupidez, lo terminas y ya, nadie tiene por qué obligarte a tener relaciones si no quieres.

—Eso lo sé, pero yo no quiero que nuestra relación sea así, solo terminar y volver, terminar y volver, las cosas no se deberían de arreglar así…—soltó un suspiro frustrado, cubriéndose el rostro con las manos en un intento de que las lágrimas no salieran, él sabía que su relación era rara, se llevaba 8 años con su novio, él aun iba a la escuela, Hyunjin ya trabajaba, su forma de pensar era muy diferente y casi no tenían tiempo de calidad, hasta hace muy poco ni siquiera las llamadas se contestaban y aunque al principio todo fue perfecto, ahora parecía que con cualquier cosa su relación se rompería.

Seungmin lo abrazó, dejando un beso en su cabeza, la situación estaba afectando más de lo que debería.

—Cuando Hyunjin venga pueden subir a la habitación de invitados y hablar, si algo se pone mal Minho ira, y lo más probable es que Changbin y Chan también, tienes el respaldo de todos aquí Innie, eres el maknae de nuestro grupo—dijo Jisung dando palmaditas en su pierna.

Jeongin iba a decir algo, pero el timbre sonó, haciendo que el estómago del menor se retorciera de pánico.

—¡Yo voy! —dijo Minho saliendo de la cocina casi corriendo para que Jisung no se levantara del sillón, había de dos, era su padre que había regresado del mercado con las cosas que faltaban o era Hyunjin.

La seriedad en el rostro de Minho les hizo darse cuenta de que no era ninguna de las dos opciones.

—Buenas tardes Minho—habló la madre de Jisung con voz firme, a su espalda venía DaeSung, el hermano de Jisung, pero no veía a su suegro—mi esposo esta estacionando el auto—respondió rápido al ver como el castaño buscaba a la persona faltante con la mirada.

—Hola suegra… DaeSung.

—Minho…—saludo el chico con un asentimiento de cabeza.

La tensión era palpable, mucho más dentro de la casa pues Jisung se sentía tenso, casi asustado, escuchar la voz de su madre y el cómo el semblante de Minho cambio a una más serio apenas abrió la puerta lo pusieron en estado de alarma.

—¿Podemos pasar? Me gustaría ver a mi hijo y nieto.

Y solo porque su suegro ya estaba llegando, saludándolo de lejos fue que Minho los dejó pasar.

—Buenas tardes chicos… ¡Jisunggie! —saludó su padre acercándose a su hijo.

—Hola papá…—iba a levantarse, pero el hombre no se lo permitió, se sentó a su lado para abrazarlo.

Minho se quedó parado en la entrada, Seungmin y Jeongin mirando desde el sillón, Felix desde la entrada de la cocina junto con Chan y Changbin, la señora Han y DaeSung se sintieron rodeados, amenazados por una manada de lobos que sentían la invasión de un enemigo en su territorio.  Aunque bueno, para todos la mamá de Jisung era practicante un enemigo desde lo que pasó cuando se enteró del embarazo del castaño, el hermano no participó lo suficiente como para ganarse el odio, pero tampoco era bien recibido.

—Hola mamá… hermano—habló el menor, él también era consciente del ambiente pesado, todos estaban listos para saltarle al cuello a su madre si era necesario, pero lo que menos quería era una pelea y menos con su bebé en brazos, el cual se había quedado dormido mientras comía.

—Hola Sung—Saludó su hermano sintiéndose un poco intimidado.

—Hola hijo, me gustaría hablar contigo…en privado—dijo luego de mirar de reojo a todos los presentes que mantenían la vista fija en ellos.

—Dame al bebé amor…—dijo Minho acercándose a su novio quien le pasó a su hijo con cuidado para después cerrarse la chamarra y entregarle la frazada.

—Iremos arriba un momento ¿bien?

—Cualquier cosa avísame—pidió el mayor dejando un beso en su mejilla—suegro acompáñeme le presentare a mi mamá.

—Seguro Minho—dijo levantándose luego de darle un pequeño apretón a la mano de su hijo.

Jisung entonces subió con su mamá a la habitación de invitados, dejando a DaeSung solo con Seungmin e Innie, pues Felix y los demás regresaron a la cocina luego de que entrara Minho y su suegro con ellos.

—¿Por qué no te sientas? —le ofreció Jeongin al verlo tan incomodo de pie en medio de la sala.

—Eh… si, gracias…—se sentó a un lado del rubio, aun sintiendo algo de incomodidad por la mirada de Seungmin, por lo que intentó mantenerse quieto y callado hasta que Jeongin empezó a sacarle platica para no quedarse en un silencio tan incomodo.

Por otro lado, arriba en la habitación de invitados-pues no la dejaría entrar a su cuarto ni de chiste- se encontraba Jisung sentado en la cama, esperando a que su madre dijera algo.

—¿Y bien? —preguntó el castaño, su rostro era sereno, casi aburrido, aunque por dentro estaba bastante ansioso y asustado, nunca salía nada bueno de una reunión a solas con su madre, pero ahora él era padre, y si esto era por su bebé el mismo la sacaría de su casa si fuera necesario.

—Primero que todo… vine a disculparme contigo hijo, me comporte como una cavernícola cuando me entere de tu embarazo y no hay justificación para mis actos, me altere demasiado porque a mis ojos sigues siendo un niño pequeño…

—Voy a cumplir 24 este año mamá…

—Si, y yo te tuve a los 30—soltó un suspiro—mi punto es que lo siento mucho, no debí reaccionar así, me tomaste por sorpresa, nunca pensé que mi hijo menor fuera el que me diera nietos primero, sé que tú y yo nunca hemos tenido una convivencia muy buena, pero de verdad lamento mucho si te lastime con mis palabras, reconozco mi error, no debí de tratarte así Jisung, discúlpame…

En ese momento Jisung sintió verdaderas ganas de llorar, porque para un hijo, que sus padres acepten sus errores y se disculpes es prácticamente imposible, pero estaba pasando, aunque no pudiera creerlo del todo su madre se estaba disculpando con él y eso sin duda alguna, le ablandó el corazón.

—Está bien mamá… te perdono.

La mujer ayudó a Jisung a levantarse entonces para poder abrazarlo, Jisung se aguantó las lágrimas, era el primer abrazo en años que tenía con su madre, desde que se fue de Malasia.

—Si necesitas ayuda con algo hijo, lo que sea, de verdad, no importa la hora, llámame, atenderé enseguida, después de todo yo crie a dos hijos, seguro que soy de ayuda.

El menor solo asintió quedándose un poco más en ese abrazo, no quería hablar porque sabía que se le iba a cortar la voz y empezaría a llorar, al separarse, su madre acarició su rostro, una caricia sincera donde se sintió el cariño, su padre siempre había sido esa parte de la relación, el cariñoso, el atento y protector, su madre casi nunca lo había sido, ni siquiera con su hermano mayor que la respetaba más que quererla… Se sentía raro, pero al mismo tiempo bonito.

—¿Se quedan a comer?

—Si nos invitas—sonrió.

Jisung solo rio y bajó con su madre luego de asentir, esperaba que las cosas a partir de ahora fueran así de bien, esta era una nueva etapa de su vida y quería vivirla de la mejor manera posible.

Fin del capítulo 26.

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Chapter 28: 27

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La comida de ese día se convirtió en cena, ahora que las cosas estaban aclaradas entre Jisung y su madre, la hostilidad del ambiente desapareció y pudieron llevar una buena charla entre todos, los señores Lee y Han hablaban como si se conocieran de toda la vida, reían y compartían momentos vergonzosos de la niñez de sus hijos que hizo a más de uno reírse, incluso DaeSung logró llevarse bien con todos los amigos de su hermano, en especial con Jeongin pues compartían gustos musicales y de películas.

Todo estaba bien… hasta que llegó Hyunjin.

El alto castaño llegó saludando a todos de un buen humor, había logrado salir un poco más temprano-llegó a las 8 a la casa de la pareja cuando generalmente salía a las 11 de la noche de su trabajo- con regalos para el bebé y Jisung, cuando llegó el momento de saludar a Innie, solo fue con un beso en la mejilla para evitar alboroto, aun no estaba seguro si aún eran pareja por lo cual no podía arriesgarse a un beso en los labios y eso al menor también le pareció bien pues no hubo alboroto por ello.

También cargó al bebé por un muy buen rato en lo que todos se dispersaban para ayudar en la casa, o en pequeños grupos para hablar de otros temas.

El mayor estaba tan fascinado con la pequeña criatura en sus brazos, era pequeño, bonito y adorable, que no notó de inmediato las interacciones de Jeongin con DaeSung, las notó luego de entregarle a Jisung a su bebé porque tenía hambre. La forma en que reían juntos, la emoción de Jeongin al hablar con él, la mirada soñadora de DaeSung al verlo hablar…

¿Qué mierda?

DaeSung era ONCE años más grande que Jeongin, si el problema de su relación era la diferencia de edad ¿Por qué se veía tan cómodo con ese hombre?

—¿Todo bien Hyunjin? —preguntó Felix al ver como las venas del cuello y la frente de Hyunjin comenzaban a marcarse, eso solo pasaba por dos cosas, cuando bailaba por largas horas-algo que hace mucho que ya no hacía-, o cuando estaba conteniendo su enojo.

Como no le contestó, Felix dirigió su mirada a donde estaba la de Hyunjin, topándose con Jeongin y Seungmin hablando animadamente con el hermano de Jisung, y no tendría nada de malo de no ser por los sutiles toques que DaeSung daba a la mano de Jeongin, o a su brazo, o en su rodilla cada tanto dependiendo de la conversación.

—Oh…Espera aquí…

El rubio fue directo con DaeSung.

—Hannie, quiere hablar contigo en el patio…—lo dijo con el rostro más serio posible, el mayor miró a Felix y luego hacia el ventanal del comedor que daba al patio, ahí estaba su hermano con Minho y su bebé, hablando de algo.

Se sintió nervioso.

—Claro, ya voy…ahora vuelvo chicos—dijo caminando hacia allá.

—Seungmin, acompáñame a la tienda—ni siquiera se lo preguntó, solo jaló al castaño con él fuera de la casa y ni siquiera tuvo tiempo de protestar, dejando a Innie solo en la sala con Hyunjin a solo un sillón de distancia.

—Innie… ¿podemos hablar? —preguntó el alto apenas lo vio solo y a punto de sacar su teléfono.

—¿Eh?... Ah… S-Si claro—no se atrevía a mirarlo a los ojos, pero de todas formas aceptó la mano que Hyunjin le ofreció para levantarse y caminaron juntos escaleras arriba.

Chan y Changbin vieron todo desde la cocina, donde bebían unas cervezas.

—¿Crees que se puedan arreglar? —preguntó Chan mirándolos desaparecer por las escaleras.

—No lo sé, a veces me pregunto cómo es que funcionan ellos juntos, sé que todos tenemos lenguajes de amor diferentes, por ejemplo; mira a Minho y Han, ellos son la perfecta representación de 4 de los 5 lenguajes del amor, son mucho de actos de servicio, siempre se están ayudando el uno al otro, el contacto físico también es primordial en ellos, así como las palabras de afirmación ¿los has escuchado como se hablan? “Cariño” “Amor” “Honnie” “Hannie” apodos cariñosos, cada cierto tiempo solo porque si, se dicen “te amo” y cuando están en sus momentos más melosos se dicen mil y un cursilerías que luego de un buen rato te sientes empalagado, pero sobre todo el tiempo de calidad, antes, Minho siempre que podía pasaba a almorzar con Jisung y ahora está acomodando lo mejor posible sus horarios para venir a casa temprano y poder estar con ellos. Tu relación con Felix es diferente, ustedes tienen muy presentes los regalos y las palabras de afirmación, incluso a pesar de la distancia que los separa por el trabajo se toman un tiempo de calidad con llamadas largas, porque si, no creas que no me doy cuenta de eso—sonrió al ver como las mejillas de Chan se enrojecían levemente, pues era verdad que apenas tenía tiempo llamaba a Felix aunque estuvieran ambos en el trabajo— pero cuando Felix está aquí contigo parecen chicles, el contacto físico es necesario para ustedes. Mi relación con Seungmin también es diferente, todas son diferentes, pero con Hyunjin e Innie parece que ninguno de los lenguajes está presente.

—Cuando apenas empezaban a salir tenían los 5 creo…—dijo Chan haciendo memoria, Hyunjin era sumamente empalagoso con Jeongin cuando habían empezado a salir, tanto que a veces el pobre de Innie terminaba golpeándolo por el fastidio, pero, aun así, disfrutaba de esas atenciones.

—Si, y ahora ya no hay ni siquiera uno porque son puros problemas…

—Hyunjin ya no tiene tiempo de estar con Innie, y por lo que me dijo Seungmin tampoco se llaman ya, si no hay tiempo de calidad, no se puede tener todo lo demás y menos con ellos que son tan sensibles…

—Bueno Hyunjin es dramático—Era el rey del drama a ojos de todos, más de una vez le tocó verlo gracias a que Felix llegaba a invitarlo a la casa cuando aún estudiaba.

—Pero también es sensible.

—Bueno eso si…

Por otro lado, en la habitación de invitados tanto Hyunjin como Jeongin estaban sentados en la cama, sus rodillas rozándose y con la mirada fija en cualquier lado menos en ellos mismos, uno por nerviosismo, el otro por pena.

—¿De qué querías hablar? —se animó a preguntar el menor pues la situación se estaba poniendo incomoda, lo más sensato sería irse si se sentía tan incómodo, pero la verdad era que quería escuchar lo que Hyunjin tuviera que decir, quería perdonarlo para poder estar juntos otra vez.

—En realidad, quería disculparme por lo que pasó la otra vez…—por fin lo miró a los ojos, sintiendo el rostro caliente de inmediato por la vergüenza—No debí comportarme como lo hice, te prometí esperarte hasta que estuvieras listo…

—Me asustaste…

—Lo sé, y lo siento mucho, no quería hacerlo, debí controlar mejor mi calentura—dijo cubriendo su rostro con vergüenza, no sabía que ver a Jeongin en su cama, usando una de sus sudaderas y abrazando su almohada mientras veía el celular de forma distraía lo pudiera encender tanto, aunque bueno, desde que conoció al chico prometió esperarlo por lo que llevaba sin actividad sexual desde hace 3 años siendo que él en la escuela tenía a una persona diferente cada fin de semana.

El menor sonrió y acarició con cariño su cabello, acercándolo para abrazarlo, el castaño se aferró a su cuerpo, escondiendo su rostro en el cuello de su novio, lo había extrañado mucho.

—Está bien Hyunjin, te perdono, y quiero hacerlo, pero aún no me siento seguro…Lamento el golpe.

—No, está bien, tienes derecho a pegarme, me pasé, ni siquiera te pregunté, solo empecé a hacerlo, me lo merezco por idiota.

—Eso es verdad—dejó un beso en su sien y continúo acariciando su cabello.

—¿Estamos bien Innie? Necesito saberlo…

—Estamos bien…—o al menos eso esperaba.

—¿Quieres venir a casa conmigo? Mañana es domingo y podemos estar todo el día juntos…—dijo con voz suave, casi tímida, con miedo a ser rechazado.

El menor se la pensó por bastante rato, midiendo los pros y contras de aceptar esa propuesta, era verdad que mañana no tenía nada que hacer y sus padres no tendrían problema en que se quedara con su novio -pues no tenían idea del percance reciente que hubo- y sería pasar un tiempo de calidad con su novio después de tanto tiempo. Pero al mismo tiempo le daba miedo que volviera a pasar lo de la otra vez, donde prácticamente tuvo que agredirlo y huir…

—Quedémonos un poco más aquí y más tarde decido ¿bien?

—Está bien—dijo con un puchero, no iba a decirlo, pero que Jeongin no le contestara de inmediato que “si” le había dolido.

Había generado la suficiente duda e inseguridad en su novio como para que ya ni siquiera quisiera ir a su departamento.

Ambos bajaron de nuevo a la sala encontrándose con que tanto los padres de Minho como los de Jisung y su hermano ya se habían ido pues estos últimos se estaban quedando en un hotel donde pasarían varios días para convivir con Jisung por las tardes y recorrer un poco de la Corea que ya habían olvidado.

Ahora solo se encontraban sus amigos realizando diferentes actividades.

Changbin y Han estaban hablando de algo en la cocina -probablemente de trabajo- mientras que Minho cargaba a su bebé al mismo tiempo que hablaba con Chan, Felix y Seungmin estaban en el sofá completamente centrados en un jueguito cooperativo que tenían en el celular. Jeongin rápidamente se unió a ellos pues es juego también lo tenía él, Hyunjin se sentó a un lado de su novio para ver jugar a los tres, era bastante entretenido, una vez lo había intentado, pero lo habían matado apenas entró al juego por lo que desistió de inmediato.

Así pasaron un buen rato hasta que Minho se levantó y habló.

—Me encanta cuando todos están aquí, y me gustaría que se quedaran, pero solo tengo una habitación de invitados y ahí no caben 6 personas, aunque lo intenten.

—Podemos dormir en la sala—dijo Felix como si fuera lo más obvio—tienes 3 sillones, Changbin y Seungmin caben perfectamente en uno, Hyunjin e Innie pueden dormir uno en cada uno y Chan y yo nos vamos a la habitación.

—¿Y por qué tendrías que ir tu y Chan en la habitación? —se quejó Changbin cruzándose de brazos, remarcando a un más sus músculos si era posible.

—¿No es obvio? Chan ya es un señor de edad, le va a doler la espalda si no duerme en una cama—dijo Seungmin con toda la calma del mundo haciendo que todos los presentes se rieran.

Y aunque intentaron contener las carcajadas porque el bebé ya estaba dormido, no pudieron, por lo que pasó lo inevitable, Haneul se despertó por el ruido, llorando de inmediato y haciendo que estaba vez fuera Jisung quien lo cargara para irse escaleras arriba luego de despedirse de todos en el pie de la escalera aun intentando contener la risa.

Esa era su señal para irse.

Así que entre todos recogieron lo poco que quedaba tirado en la casa y se fueron, dejando a Minho por fin respirar tranquilo, en serio que los adoraba, pero teniendo en cuenta que ahora tenía un bebé y sus amigos eran por demás ruidosos era complicado tenerlos en la casa a esas horas.

Se fijo que todo estuviera bien cerrado y apagó las luces para después subir hasta la habitación del bebé, donde Jisung estaba sentado en el sillón de la esquina, amamantándolo para que volviera a dormir y así poder colocarlo por primera vez en su cuna -ya que hasta el momento había estado durmiendo entre ellos en la cama-. Se sentó en uno de los brazos del sillón, apoyando su brazo en el respaldo e inclinándose para dejar un suave beso en la coronilla de Jisung quien se terminó apoyando contra su cuerpo mientras esperaban que el bebé se durmiera… una escena bastante linda.

Fin del capítulo 27.

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Chapter 29: 28

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1:38 am y el bebé había comenzado a llorar de nuevo.

El cuerpo de Jisung se sentó en la cama casi como si le hubieran puesto un resorte en la espalda, iba a levantarse, pero el brazo de Minho sobre su vientre se lo impidió.

—Honnie, el bebé…—habló con voz rasposa por el sueño, dando un par de palmaditas en el trasero de su novio sobre la colcha para que lo soltara.

Haneul iba a cumplir apenas su tercera semana de nacido, y desde el primer día en que lo pusieron en la cuna hasta el día de hoy lloraba sin falta en el rango de la 1:30 am y las 3:00 am, por lo general siempre era por hambre, aunque de vez en cuando era por un cambio de pañal debido a que había cenado mucho.

—Vuelve a acostarte… yo voy—dijo Minho levantándose de forma perezosa de la cama, pero consiguiendo que su novio volviera a dormir.

Si de por sí, el horario de sueño de su novio antes del embarazo era malo, ahora que había nacido el bebé estaba peor, Jisung necesitaba descansar, además, aún seguía en cuarentena, le costaba estarse levantando tantas veces, prefería hacerlo él y traerle al bebé si era necesario a que Jisung tuviera que caminar hasta allá teniendo dolor de espalda y calambres en las piernas todavía.

Caminó por el pasillo obscuro solo unos cuantos pasos hasta llegar a la habitación de Haneul, la lampara de noche en forma de estrellita estaba encendida a un lado de su cuna así que no fue difícil verlo apenas estuvo lo suficientemente cerca.

—¿Qué pasa amor? —preguntó el mayor cargando a su hijo con cuidado y llevándolo a su pecho para empezar a arrullarlo, necesitaba que se calmara un poco para revisar que no fuera el pañal.

El bebé de apoco comenzó a calmarse, en especial porque Minho empezó a tararearle sobre la cabeza, no era una canción de cuna en particular, más bien una melodía que a Minho se le ocurrió en el momento.

Cuando por fin estuvo quietecito Minho lo llevó al cambiador y empezó a desabrocharle el pañalero, revisó el pañal, el bebé había hecho pipi por lo que era necesario cambiarlo, así que abrió el cajón en el mismo cambiador y sacó lo necesario, pañal nuevo, pomada, talco y toallitas para limpiarlo. Podría tener solo semanas de nacido, pero ya había cambiado suficientes pañales como para hacerlo medio dormido, justo como estaba hora.

Cuando Haneul estuvo limpiecito de nuevo, volvió a colocarle el pañalero y lo llevó a la cuna, se quedó ahí, apoyado en la baranda de la cuna con un brazo, pues el otro lo estiró hasta tocar la pancita de su hijo, donde empezó a acariciar en círculos, había visto a Jisung hacer eso un par de veces cuando volvía del trabajo y lo encontraba en el cuarto del bebé, con eso Haneul lograba dormirse rápido.

Y no se equivocó.

Haneul empezó a cerrar sus ojos de apoco, no tardó demasiado en quedarse dormido de nuevo, así que lo cubrió con la frazada -estar a principios de junio implicaba algo de calor como para taparlo con una cobija- y regresó al cuarto donde Jisung, si bien estaba acostado, no estaba dormido.

—¿Todo bien? —preguntó apenas Minho volvió a acostarse.

—Si, solo necesitaba un cambio—dijo abriendo los brazos.

El castaño menor de inmediato se acurrucó entre estos, escondiendo su rostro en el cuello de Minho como hace mucho no podía, siendo abrazado por su novio de esa forma apretada que le encantaba y que por el embarazo no habían podido hacer.

Se quedó dormido como 5 minutos después lo que hizo que Minho también lograra dormirse al sentir la tibia y tranquila respiración de su novio en su cuello.

A la mañana siguiente Minho se levantó más temprano que de costumbre para meterse a bañar rápido, salió con la toalla enrollada a la cintura y secándose el cabello con una más pequeña, se aseguró de que Jisung siguiera durmiendo, al verlo tranquilo se visto con la ropa interior y una playera ligera para revisar a Haneul, al igual que su padre estaba profundamente dormido así que bajó hasta la cocina para preparar algo de desayunar.

Tendría que ser algo ligero porque al menor aun le costaba ir al baño como para hacer algo que le provocara dolor de estómago, así que lo más rápido que se le ocurrió fue fruta con yogurt y granola para Jisung, en la tarde podría pedir algo del restaurante si no tenía ganas de cocinar, aunque bueno, no es como que Jisung supiera mucho de cocina, solo lo básico para sobrevivir.

Lo acomodó todo en una bandeja de madera que tenían para desayunar en la cama y lo subió junto con su desayuno -café obviamente- y un plato sencillo de arroz con pechuga de pollo que calentó en el microondas.

Dejó la bandeja en la mesita de noche y se inclinó sobre Jisung, empezando a dejar pequeños besos en su mejilla y bajando por su cuello.

—Despierta amor…

El menor se encogió por el escalofrió apenas los besos llegaron a su cuello, aún seguía sensible de todos lados-y hormonal, para que mentir, pero la cuarentena le impedía hacer cualquier cosa-, abrió los ojos y se giró para verlo, recibiendo el agradable olor del shampoo y gel corporal de su novio.

—Hueles rico.

—Lo sé, desayuna algo para que te puedas meter a bañar, yo voy a revisar a Haneul—dejó un beso en su frente y salió de la habitación.

Eran las 7 de la mañana, muy temprano para él, pero sabía que Minho dentro de poco iría a trabajar así que se sentó con cuidado en la cama y comió su fruta.

Poco después Minho regresó al cuarto con Haneul bien despierto, vestido con su mameluco de gatito naranja que habían comprado hace unos meses.

—Ya lo cambié, pero tiene hambre.

—Dame—dijo haciendo la comida a un lado para cargar a su bebé, apenas estuvo en sus brazos acarició su carita con cuidado y se alzó la playera que traía, Minho aprovechó para prender la luz pues el cuarto seguía a obscuras gracias a las cortinas para poder empezar a vestirse e ir a trabajar.

—Se ve tan bonito con ese mameluco—dijo Minho orgulloso de su decisión, sacando la ropa que se pondría ese día.

—Mas te valía que se viera bonito, insististe demasiado en comprarlo—murmuró el menor viendo a su bebé comer con entusiasmo y sin dejar de acariciar el poco cabellito que tenía.

Minho no tardó demasiado en vestirse, todo ante la mirada fija de Jisung, ese suéter negro se ceñía bien a su cuerpo, dejando ver lo definido que estaba su pecho y figura, Minho no tenía músculos como Changbin o Chan, pero estaba perfectamente proporcionado y el baile lo mantenía con una buena musculatura.

Sus hormonas aun andaban bastante locas, pero seguían en cuarentena y no se sentía cómodo con su cuerpo todavía, por muchas ganas que tuviera de estar con Minho, su propia mente lo traicionaba diciéndole que no podía.

Soltó un suspiro y continúo alimentando a su bebé quien ya estaba comiendo más lento debido a que se estaba quedando dormido de nuevo, Minho se sentó a su lado solo para comer rápidamente su desayuno, apenas terminó, fue a lavarse los dientes y caminó directo a Jisung.

—Vuelvo en la tarde amor—dejó un beso en su frente y también en la cabecita de su bebé—Si necesitas algo Felix está disponible todo el día, llámalo, no me importa si es solo para que vayas al baño, llámalo, Innie sale a las 3 de la academia por si Felix no está disponible, te amo, los amo, si puedo llego antes.

Jisung solo se rio, tomó el rostro de su novio con su mano libre y lo acercó para dar un suave beso.

—Ve con cuidado amor, aquí te esperamos.

Minho les dejó unos cuantos besitos más a ambos y luego de verlos casi con añoranza, se fue.

Jisung entonces separó a su bebé de su pecho, limpió su boquita con el babero que traía y lo acostó a su lado entre las almohadas, terminó de desayunar, dejó los platos en la mesita desayunador que tenían y la bajó dejándola en el suelo, tenía demasiada pereza como para levantarse así que se acomodó junto a su bebé para seguir durmiendo, era demasiado temprano.

No durmió demasiado, a las 10 el bebé volvió a despertar por hambre, y era lo normal, en las primeras semanas de vida, los bebés solo hacen tres cosas, comer, hacer popo y dormir. Jisung entonces se sentó de nuevo en la cama, tomando a su bebé en brazos alzándose la playera para pegarlo a su pecho, no hace mucho había visto unos suéteres de lactancia en una tienda, pero con ese calor y suéter sería demasiado para su cuerpo, le pediría a Minho que investigara y si había ropa más fresca con esa modalidad le pediría que se la comprara.

Mientras lo amamantaba, tarareaba una canción y se mecía al mismo tiempo con la esperanza de que pudiera dormirse rápido, necesitaba recoger un poco y bañarse, aún estaba adolorido, pero no quería molestar a Felix por algo tan básico como bajar las escaleras y lavar su plato. Sonrió cuando sintió que las succiones eran cada vez más lentas hasta el punto de desaparecer, su bebé ya se había dormido de nuevo.

Lo acostó con cuidado en la cama, rodeándolo de almohadas y se levantó para llevar el desayunador y sus platos a la cocina, salió de la recamara lo más silencioso que pudo para después bajar rápido por las escaleras, lavó y guardó todo lo que ocupó. Se quedó un momento en la cocina, apoyándose en la barra desayunador que tenían y suspiró de cansancio. Se sentía mentalmente cansado, adolorido físicamente, incomodo a más no poder, frustrado, asustado, inseguro, pero, sobre todo, ansioso.

No sabía cómo aun no le había dado un ataque, pero agradecía no tenerlo todavía, su cuerpo estaba actuando por mero instinto desde que nació su bebé, a pesar de todo lo que leyó y vio desde que se enteró de su estado hasta antes del nacimiento aún no se sentía preparado para ser padre… Intentó respirar pues sentía que le faltaba el aire, apenas lo logró, era como si tuviera una bola gigante en la tráquea que no permitía el paso del aire por su nariz o su boca, pero a medias lo logró, subió de nuevo, necesitaba bañarse con urgencia.

Revisó que su hijo siguiera durmiendo antes de empezar a quitarse la ropa, el bebé dormía tranquilo así que fue directo al baño luego de tomar sus cosas, no cerró la puerta por si el bebé llegaba a despertar podría salir de inmediato. Empezó a desnudarse entonces, sintiendo el dolor en sus espalda y brazos, el simple hecho de estirarse le dolía, Jae había dicho que sería normal sentir dolor, era su primer embarazo, además, la anatomía del hombre gestante y la mujer gestante no era la misma, por lo que ellas estaban mejor preparadas y más acostumbradas a ese tipo de cosas.

Una mujer que tuviera un parto natural a los 3 días ya podía realizar sus actividades a la perfección, mientras que a un hombre le costaba de 3 a 5 semanas dejar de experimentar el dolor y la incomodidad.

Al estar desnudo su vista se centró en el espejo de medio cuerpo que tenían en el baño, su cuerpo aún estaba algo hinchado y ahora un tanto flácido, tenía marcas por todo el abdomen y piernas y ya no estaba tan en forma como antes… sintió tantas ganas de llorar en ese momento. Si algo amaba Han de sí mismo, era su bonita figura, era uno de sus encantos más fuertes y algo de lo que Minho siempre había disfrutado, su cintura estrecha, cadera ancha y hombros amplios que le daban esa figura de reloj de arena ya no estaban por culpa del embarazo…

Inevitablemente empezó a llorar, sintiéndose horrible no solo físicamente sino emocionalmente al culpar a su bebé del cambio de su cuerpo, era normal, obviamente iba a cambiar, pero ahora mismo no entendía ni una mierda de que le pasaba y como se sentía, estaba abrumado por todo, pero al mismo tiempo no quería llorar muy fuerte por miedo a despertar a Haneul, así que se apresuró a abrir la regadera, el agua caliente no tardo en salir, el ruido del agua probablemente amortiguaría sus sollozos. Se sentó en la tina, dejando que el agua lo mojara y lloró cubriendo su boca, sintiéndose en un déjà vu porque justo en esa misma tina lloró de forma desesperada cuando se enteró de su embarazo y no sabía si iba a ser una buena o mala noticia…

Fin del capítulo 28.

Notes:

Para las personitas que quieran ver algunas escenas ilustradas y no les importen los spoilers puedes verlas en:
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Espero verlas por allá <3 ^^

Chapter 30: 29

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

Cuando Minho regresó por la tarde a casa todo estaba en silencio, por lo general eso era normal antes, Han probablemente estuviera dormido o habría salido a comprar algo, pero teniendo en cuenta que ahora había un bebé en casa, el silencio era preocupante.

—¿Hannie? —lo llamó no muy fuerte en dado caso de que el bebé estuviera dormido.

Al no recibir respuesta dejó sus cosas en la entrada y subió rápidamente a la habitación, no estaban en el cuarto así que probablemente estuvieran en el de Haneul, caminó hacia allá con cuidado y abrió la puerta que estaba ya entre abierta.

El bebé estaba bien, dormía tranquilamente en su cuna, el que no estaba bien era Jisung, quien estaba sentado en el sillón de la esquina del cuarto, llorando en silencio con los ojos fijos en la cuna, no solo rojos por las lágrimas, sino que -probablemente- el menor llevara tiempo sin parpadear por estar disociado, sus manos apretaban fuerte la ropa sobre su abdomen y no pareció reaccionar a la presencia de Minho.

El mayor se acercó entonces, arrodillándose frente a su novio y limpiando sus lágrimas con suavidad, fue gracias a ese toque que Jisung pareció volver en sí, inhalando de forma cortada el aire por el sollozo que tenía atorado en la garganta, Minho no dijo ni preguntó nada, lo ayudó a levantarse y lo abrazó con fuerza contra su pecho, el menor se permitió sollozar bajito contra la ropa de su novio, aferrarse fuerte a su espalda y empezar a deshacerse en llanto.

Minho no quería que el bebé despertara por eso así que a paso pequeñito y lento salió del cuarto con Jisung aun aferrado a él.

Al llegar a su habitación se metieron a la cama, cubriéndose con las cobijas, encerrándose en ese pequeño capullo como antes. Lo dejó llorar todo el tiempo que necesitaba, fueron cerca de 50 minutos completos de llanto y temblores hasta que de a poco fue bajando, Minho en todo momento estuvo acariciando su espalda, dejando besitos en su coronilla y murmurándole palabras lindas, diciéndole que todo estaba bien, que él estaba ahí y lo cuidaría siempre.

—¿Ya estás más tranquilo bebé? —preguntó con voz tranquila, no quería que su preocupación lo alterara más.

El menor solo asintió sin despegarse de su pecho, le traía calma estar acurrucado y pegadito a su novio.

—¿Qué paso?

—E-Es que… me siento tan mal…—dijo apenas entendible con la voz ahogada, no solo por el llanto sino porque en ningún momento se despegó de Minho—mi c-cuerpo cambio tanto, me si-siento tan horrible, y me siento un pésimo p-padre porque culpe a mi bebé de ese cambio, l-lo culpe por dejar mi cuerpo tan mal y luego me sentí horrible por eso a-así que lloré en el b-baño, pero bajito porque n-no quería despertarlo y a-ahora me siento tan culpable de pensar así… soy una persona horrible y… l-lo siento, de verdad lo siento esto no tiene sentido n-no sé qué me pasa…

El mayor quitó las cobijas de encima para poder sentarse en la cama y abrazar bien a Jisung, si se quedaban bajo tanta cobija podría empezar a faltarle el aire y no quería eso, así que de nuevo limpio sus lágrimas y dejó un beso en su sien.

—Mi amor, es normal que te sientas así, tus hormonas aún no se regulan del todo, tu cuerpo cambió, sí, pero fue para traer a nuestro bebé, es su culpa, es un hecho, pero no es malo, tu cuerpo puede volver a estar en forma, te ayudare en eso cielo, no eres un mal padre por pensar así y nuestro bebé no te odiara por ello, estoy seguro de que más del 90% piensan eso y no lo dicen por miedo ser señalados como malos padres o madres, pero es algo que sucede, tu cuerpo cambió para que naciera nuestro bebé y que te sientas mal por ello no te vuelve una persona horrible mi amor.

—¿D-De verdad…?

—Por supuesto—limpió su rostro y besó sus labios repetidas veces, sonriendo al sentir los suspiros que el menor soltaba ante cada muestra de afecto.

—¿Todavía te parezco bonito entonces?

—Eres el ser más perfecto de la tierra mi amor, siempre me parecerás hermoso—admitió acariciando su rostro, apartado el cabello de sus ojos para seguir dejando besos en toda esa carita hermosa que tanto amaba.

Jisung quiso llorar de nuevo, pero esta vez por la emoción que sintió por que Minho le dijera palabras tan bonitas, amaba demasiado a ese hombre y no se equivocaba al afirmar que tenía al novio más perfecto del mundo.

—Puedes volver a la rutina que tenías mi amor, no todo el tiempo tienes que estar con Haneul, también es mi hijo y soy perfectamente capaz de cuidarlo, ahora que ya nació podemos regresar a tu dieta normal, puede volver al gimnasio o hacer ejercicio aquí en casa si te resulta más cómodo, te ayudare en todo lo que necesites para que te sientas bien contigo mismo y te quites esa idea tonta de la cabeza.

Jisung solo asintió y cerró los ojos para recostarse junto con Minho en la cama, se escondió de nuevo en su cuello y suspiró un poco entrecortado pues aún se sentía sensible, el mayor lo abrazó de nuevo con ambos brazos contra su cuerpo, eran las 5 de la tarde, si seguían así se dormirían, y tal vez sería buena idea hacerlo, pero el monitor del bebé empezó a sonar, advirtiendo que Haneul había despertado ya y requería de atención.

—Yo voy por él—dijo Minho soltando a su novio para levantarse e ir por el bebé.

Jisung se quedó recostado, pensando en todo lo que Minho le había dicho y sintiéndose un poco mejor por ello…

Minho regresó con su bebé en brazos, Jisung se sentó de nuevo en la cama y lo tomó para que el mayor pudiera recostarse junto a él, prendieron la televisión del cuarto solo para tener ruido ambiental, pues ambos se concentraron en darle atención al bebé que ahora que estaba despierto miraba todo con ojos curiosos.

Se pasaron gran parte de la tarde y poquito más de la noche estimulando los sentidos del bebé, como aún estaban en desarrollo era buen momento, así que estuvieron enseñándole cosas con patrones de colores y diferentes dibujos que venían en uno de los tantos libros que le habían comprado.

Minho le estuvo tatareando todo el rato esa canción que se le ocurrió para hacerlo dormir, y aunque si cerro los ojitos un par de veces, era más entretenido prestarle atención a Jisung pues tomaba sus pequeñas manitas y lo hacía mover los brazos, lo mismo con los pies y sus piernas sacándole pequeñas muecas muy cercanas a una sonrisa.

Por eso de las 9 de la noche, fue que el bebé terminó durmiéndose, según habían leído no tenían que estimularlo tanto, por lo que ya era momento de que se fuera a dormir, así al menos empezarían a generarle un horario de sueño, después de tanto juego Haneul logró dormirse con rapidez apenas Jisung empezó a mecerlo luego de comer.

Lo dejaron en su cuna con cuidado, encendieron la lámpara de noche con forma de estrella y dejaron la puerta entre abierta por cualquier cosa, ellos se fueron a la cocina para cenar algo y hablar de los futuros planes con respecto al cuidado del bebé.

—Todo lo que resta de la cuarentena tendrás que tenerlo tú—dijo Minho mientras cocinaba algo rápido—Aun es muy joven para que yo me lo pueda llevar a la agencia.

—Lo sé…

—Pero los fines de semana me lo puedes dejar para que descanses, reacomodaremos tu dieta de nuevo cuando llamemos a la nutrióloga ¿bien? Después de la cuarentena tendrías que estar lo suficientemente bien como para poder ir al gimnasio.

—Eso creo…

—Cuando Haneul tenga la suficiente edad para empezarlo a sacar nos repartiremos el tiempo ¿bien? Así él se queda conmigo en lo que tú haces tus actividades y después regresa a ti cuando tenga prácticas en la empresa o la academia.

—Suena justo—dijo mientras Minho sirvió los fideos en dos platos y los llevó a la mesa.

—¿Me estas poniendo atención amor? —sonrió al ver como el menor se mordía el labio, un gesto bastante conocido cuando se pensaba decir algo o no.

—Mas o menos, la verdad es que me quede mirando tu espalda, y luego baje a tu trasero y después me concentre en tus piernas—dijo sincero y sin una pizca de vergüenza.

Minho solo se rio, probablemente en el pasado lo hubiera golpeado, pero ahorita Jisung andaba por de más sensible, así que solo apretó su mano suavemente.

Cenaron en silencio después de eso, lavaron lo que ocuparon y luego de lavarse los dientes se fueron directamente a dormir.

Estaba haciendo el suficiente calor como para que Minho regresara a sus viejas costumbres, dormir sin ropa…

Sin NADA de ropa.

Jisung, por el contrario, traía la ropa interior puesta y una de las camisetas de Minho, al tener la espalda más ancha que la suya esta le quedaba holgada por lo que era cómoda, pero más importante, escondía su deformada figura que pronto corregiría.

Solo estaban cubiertos por una sabana fresca y por ahora Han estaba dándole la espalda, era demasiada tentación ver a Minho desnudo a su lado, no se sentía seguro de sí mismo y aunque se muriera de ganas por hacerlo ya sabía que era por culpa de las hormonas, la cuarentena no había pasado tampoco y no quería arriesgarse a que algo malo pasara solo por no aguantarse las ganas.

Respiró profundo y mejor se levantó de la cama al asegurarse de que Minho estaba dormido, no podía concentrarse en dormir así… fue al cuarto de su bebé mejor.

Se apoyó en la cuna y lo miró dormir, era tan pequeñito aun, tan bonito y delicado, indefenso y adorable… solo tenía semanas de nacido, aún faltaba mucho camino por recorrer y eso sin duda le daba miedo, pero estaba seguro de que no había nada que no hiciera por él…

—Oye Hannie…—habló lo más bajito que pudo, comenzando a acariciar sus suaves mejillas, incluso si al él mismo le decían Hannie, también sería el apodo para su hijo, lo habían planeado así—¿Te amo okey? Gracias por nacer…Te amo mucho…Te amo inmensamente. Te amo infinitamente, te amo completamente…Eres a quien más amo, a quien más amo en el mundo… bueno, tal vez después de tu papá Min, pero no le digas ¿okey? Se le puede subir a la cabeza y después estará como pavorreal por todos lados y me lo echará en cara… Sera nuestro secreto ¿está bien? Pero no dudes que te amo…

Se inclinó un poco más para dejar un besito en su frente con cuidado, acomodar su cabello y subir un poco más la frazada por su cuerpecito.

Dijo todo eso sin saber que Minho estaba parado en el pasillo-con pantalones puestos claro- había escuchado todo eso y sintió como su pecho se hinchaba de amor, había sido algo sumamente tierno, y esa confesión repentina le había dado algo de risa, pero más que nada ternura, él también amaba a Han Jisung por sobre todo el mundo, no siempre lo decían, pero sabían que ese amor que se tenían era mutuo.

Estaba planteándose en si interrumpir para llevarlo a la cama con él -se despertó pocos minutos después de no sentirlo a su lado- o dejarlo estar con el bebé un rato más hasta que el mismo decidiera regresar, mañana era su día libre por lo que no tenía nada de malo si se desvelaba un poco en esperarlo, pero tampoco quería que Jisung perdiera horas de sueño ahora que sin el embarazo volvía a sus noches de insomnio.

Decidido que era mejor que Jisung volviera a la cama por cuenta propia, no es como si pudiera obligarlo a dormir, y si se había levantado de la cama tendría sus razones, así que regresó a su habitación lo más silencioso que pudo.

Para no levantar sospechas se volvió a quitar los pantalones y se cubrió con la sabana, a lo mucho fueron como unos 10 minutos más los que tardó Jisung en volver, sonrió al sentir el beso en su espalda, así que cerró los ojos y se durmió, sabiendo que su novio ya estaba de nuevo a su lado…

 

Fin del capítulo 29.

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Chapter 31: 30

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Para cuando el bebé ya estaba cumpliendo su primer mes de nacido fue que Jisung empezó a hacer ejercicio en la casa; aun le costaba mucho, se cansaba con facilidad y sentía estragos en todo el cuerpo, pero sabía que tenía que hacerlo si quería que su cuerpo volviera a la normalidad.

Justo ahora había terminado su rutina, primero era caminata de 15 a 20 minutos para regresar sus piernas a la normalidad, por lo general traía al bebé en un fular en su pecho, caminaba por toda la privada protegiendo a ambos con una sombrilla y regresaba a casa, de ahí, dejaba al bebé en su sillita de auto y comenzaba con los ejercicios de Kegel para el suelo pélvico, eran 10 repeticiones al día, pero a veces se creía capaz de hacer un poco más, luego de eso abdominales transversales por 10 minutos, después 3 series de 10 sentadillas y terminaba con ejercicios para elevar las piernas, esto siempre con un ojos encima de su bebé, pues a veces en medio de la rutina Haneul despertaba por el hambre, por un poco de atención o por un cambio de pañal.

Procuraba hacer esto todas las mañanas después de que Minho se iba a trabajar, le daba algo de vergüenza que Minho lo viera haciendo ejercicio ahora que se sentía tan feo, pero esperaba que con el tiempo pudiera mejorar, la rutina había sido aprobada por la doctora Jae apenas se la presentó, aunque le dijo que si experimentaba dolores o algo parecido se detuviera y pudieran reacomodarla.

Hasta ahora todo estaba bien.

—Vamos a bañarnos mi amor—le dijo a su bebé, levantándolo de la sillita ahora que estaba desierto para llevárselo escaleras arriba.

Sacó la tina inflable que habían comprado para los baños, y la colocó en la tina de su baño, llegando ambas con agua tibia.

El teléfono lo interrumpió, por lo que dejó a Haneul en la cama, rodeado de almohadas para tomar el celular y empezar a desvestirse, revisó el identificador, era Changbin.

—Hola Bin ¿Qué pasa? —preguntó colocando el altavoz y dejando el teléfono en la cama para empezar a desvestirse.

Hola Sung, Minnie pregunta por las canciones para la solista que está trabajando ahora ¿ya las tienes? Esta en junta ahora así que me pidió llamarte.

—Ah… si, las tengo en una carpeta en la computadora, solo deja baño a Haneul y se las mando ¿de acuerdo?

Oh, está bien, que no pase de las 3 de la tarde por favor, las necesita hoy.

—Seguro Bin, terminó esto y las envió.

Bien Hannie, gracias ¡Dale un beso a Hannie junior por mí!

—Claro, lo hare, adiós~

Y colgaron.

Han regresó al baño entonces para parar el agua, tomó los productos para su bebé, un shampoo suave y jabón líquido para generar espuma, al mezclarlo bien en la pequeña tina inflable fue por su hijo.

Lo terminó de desvestir y lo colocó con cuidado en la tina inflable, tenía el ángulo perfecto para mantenerlo sentadito en el agua que le llegaba a menos de la mitad de su cuerpecito, él se desvistió rápido y entró a su tina, relajándose un poco al sentir el agua tibia rodearlo.

Dejó que Haneul se removiera un poco solo, sintiendo el agua y la textura de su tina en lo que él se bañaba, sonrió al verlo mover sus bracitos con fuerza para salpicar, al parecer le gustaba el agua. Jugueteo un buen rato, lo que permitió a Jisung bañarse rápidamente para después centrar toda la atención en su bebé, con sus propias manos lavó bien a su hijo, su piel aún era demasiado sensible como para intentarlo con una esponja por más suave que fuera, lavó su cabello con el shampoo especial para bebés y su cuerpo con más jabón líquido, neutro a recomendación del doctor Kim, el pediatra compañero de Jae, su doctora.

Cuando ambos estuvieron limpios, Jisung salió primero envolviéndose en una bata y después sacó a su bebé, enrollándolo en una mullida toalla.

Se encargó primero de secar y vestir a su bebé, aún tenía tiempo, solo habían tardado 20 minutos en bañarse, así que secó a su bebé con cuidado, le colocó el pañal y un pañalero de ranitas fresco pues hacia calor, él se quedó en bata, cargó a su bebé y bajó a la sala donde estaba su computadora con lo que tenía que enviar.

Haneul fue colocado en su sillita antes de que tomata la computadora y empezara a trabajar, por lo que se quedó bastante entretenido ya que, en el mango de la silla, Minho solía colgar pequeños peluches para que intentara alcanzarlos.

Jisung le mando por correo a Seungmin lo que necesitaba, incluso se quedó un buen rato trabajando en otras cosas, su bebé de vez en cuando hacia pequeños ruiditos que le sacaban sonrisas, comió 2 veces antes de tener que cambiarle el pañal, y fue justo después de dejar a su bebé en la cuna luego del cambio de pañal que lo sintió.

Todo el dolor muscular en su cuerpo debido al ejercicio, y si bien antes podía tolerarlo ahora no, la cuarentena aun no acababa su cuerpo seguía sensible; se sostuvo de la cuna, pero con cuidado fue bajando hasta poder sentarse en el suelo, aunque una punzada directa en su espalda lo hizo mejor recostarse sobre la alfombra de la habitación de su hijo.

—Minhoooo~…—se quejó contra la alfombra, aunque era obvio que su novio no iría a su rescate, era temprano, el mayor regresaría por eso de las 3 o 4 de la tarde, se quedaría ahí tirado hasta que el castaño llegara o se le pasara el dolor, lo que sucediera primero.

Afortunadamente la alfombra era cómoda y aunque estuviera desnudo debajo de la bata estaba cubierto y tranquilo, aun sentía los dolores y calambres así que se quedó quieto en una posición fetal, soltó un suspiro y cerró los ojos, la buena noticia es que Haneul no despertaría por ahora, dentro de unas 3 horas tal vez, pero esperaba al menos que para ese momento ya pudiera moverse de nuevo.

E increíblemente logró quedarse dormido.

Así lo encontró Minho solo un par de horas después, aún no había terminado de trabajar, pero Jisung no le contestaba ni a él, ni a Bin, ni a Seung, ni a Chan, y entraron en pánico cuando ni siquiera le contestaba a Felix, así que el castaño se fue a casa con el corazón en la mano de la preocupación y si algún policía lo hubiera visto se habría llevado una multa por exceso de velocidad.

—¿¡Jisung?! —entró casi pateando la puerta, con ese escandalo era suficiente para despertar a Haneul quien inmediatamente empezó a llorar.

Minho subió corriendo las escaleras hasta el cuarto del bebé, encontrando a Jisung en el suelo, medio dormido porque el grito y ahora el llanto de su bebé lo habían despertado.

—Por Dios Jisung…—se agachó para poder cargarlo y llevarlo a la habitación, lo dejó recostado en la cama y rápidamente corrió de regreso al cuarto para cargar a su bebé y llevarlo con ellos a su habitación, entre almohadas y junto a su novio para que estuviera tranquilo, solo había sido el susto por el grito, apenas fue colocado entre almohadas se calmó—¿Qué pasó?

—El dolor no me dejo moverme…—dijo algo apenado, ya le había pasado varias veces, pero había logrado recuperarse solo, esta era la primera vez que Minho lo veía así y se sentía apenado.

—¿Pues que hiciste? Me asuste mucho…—cuando notó que no había nada debajo de la bata fue que caminó a los cajones, sacó ropa interior una camiseta de manga larga y unas bermudas de elástico, los botones y cierres aun eran un problema.

Con todo el amor del mundo Minho se encargó de vestirlo, aun no le había respondido y ya estaba asumiendo que no tendría respuesta al ver como el menor evadía su mirada y su cara roja.

Lo acomodó en la cama y beso su frente, dejando que el bebé también descansara en su pecho porque a pesar de estar tranquilo, estaba despierto y siempre era mejor traerlo en brazos, se apoyó en la cama para mirar a su novio de cerca, no se iba a ir de ahí sin una respuesta, estaba preocupado y necesitaba saber que había hecho Jisung para terminar en el suelo por el dolor de cuerpo, que estuviera desnudo no le estaba dando ideas muy sanas.

—¿Ya me vas a decir que hiciste?

—Hice ejercicio…—se limitó a solo decir eso.

—Bebé… ¿no habíamos dicho que eso sería cuando terminara la cuarentena? Sigues estando en el periodo de posparto, te puedes lastimar.

El menor ya no dijo nada, solo abrazo un poco más a su bebé, quien ahora dormía en el cómodo pecho de su padre.

—Vendré en un rato ¿de acuerdo? Me salí de la empresa así sin más, tengo que informar la situación, no te levantes de la cama ¿de acuerdo?

—Apúrate—dijo en un puchero haciendo que el mayor se riera y saliera del cuarto para llamar a Chan para explicarle la situación.

Jisung soltó un suspiró sintiéndose aun avergonzado por todo, que Minho lo encontrara así luego de lo que habían acordado sobre esperar a que terminara la cuarentena había sido humillante en cierto punto. Acarició el cabello de su bebé con suavidad, haciendo pequeños círculos en su cabeza y sonrió al escucharlo suspirar en sueños, tal vez mañana sería mejor quedarse en cama.

Minho regresó después de un rato quitándose la chaqueta en el proceso y mierda…

Las hormonas de Jisung se alteraron horriblemente en el momento en que los brazos de su novio quedaron al descubierto, la playera negra de manga corta que traía se ceñía demasiado bien a su cuerpo, incluso sintió como la boca se le llenaba tanto de saliva que se vio obligado a tragar.

—¿Cómo te sientes? —se sentó a su lado, inclinando su cuerpo para estar más cerca de él, Jisung no sabía si lo estaba haciendo a propósito o no, pero esa cercanía le permitió tener una vista completa de su cuello y clavículas…

Dios mío, que calor estaba sintiendo en se momento.

—El posparto dura 40 días… llevo solo 32, no puedo hacer ejerció, no puedo tener sexo contigo, no puedo hacer nada ¿Cómo crees que me siento? —casi le gruño esas palabras, de verdad que justo ahora su calentura se había convertido en rabia porque lo tenía ahí y no podía tocarlo como quería, literalmente frente a él, tan cerca y a la vez tan lejos.

No entendía las hormonas en su cuerpo, hace unas horas quería llorar porque se vio en el espejo del baño, luego pasó a derretirse de amor al ver a su bebé jugando con el agua, luego estaba frustrado por no poder moverse y tolerar el dolor y ahora estaba caliente solo por la mera existencia de su novio a su lado.

Era una tortura.

Lo que antes consideraba una bendición ahora era una tortura y era la peor que le pudo haber tocado…

Su sexy, hermoso y perfecto novio que por ahora no podía tocar…

—Pregunta tonta—dejó un beso en su frente y se alejó.

—Muy tonta…

—Haneul ya está dormido ¿quieres que lo lleve a la cuna?

—Que Haneul este aquí es lo único que me impide saltarte encima, así que creo que es mejor que se quede aquí conmigo…

Minho iba a reírse, soltar la carcajada porque en verdad le había dado risa, pero su bebé estaba durmiendo así que solo se mordió los labios y soltó el aire por la nariz, dejó un beso en la frente de Jisung y en la cabeza de su hijo para después retirarse de la habitación.

Chan le había dado el resto del día así que bajó a la cocina para preparar algo delicioso para bajarle el mar humor a su novio, Jisung era feliz si comía, la comida siempre era una respuesta fácil para su mal humor, bueno, eso y otra cosa, pero, no podía, al menos no todavía… después de todo, hasta que la cuarentena no terminara no tenía modo de consentirlo de ese otro modo.

Fin del capítulo 30.

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Chapter 32: 31

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Cuando la cuarentena acabó no pasó nada de inmediato, pues Jisung aún no se sentía a gusto con su cuerpo como para atreverse a tener intimidad con su pareja, además de que Haneul consumía gran parte de su tiempo y atención por lo que Minho se sentía algo desplazado, pero lo aceptaba porque ahora que Han podía hacer ejercicio era muy gratificante mirar como lo hacía.

A Minho realmente no le importaba mucho si el cuerpo de Han había cambiado, era algo normal que el cuerpo se modificara por el embarazo, pero si Jisung no se sentía cómodo y quería regresarlo a como estaba, él lo apoyaba.

Justo ahora, Haneul estaba cumpliendo ya 3 meses de edad, el pequeño estaba en los brazos de Minho al ser fin de semana y, por lo tanto, día de descanso del mayor, mientras que Jisung hacía su rutina mañanera de ejercicios, ejercicios que por cierto resaltaban partes encantadoras de su novio y lo ponían en poses que probablemente deberían de probar en la cama, pero eso sería en otra ocasión.

El pequeño bebé en teoría tenía la edad suficiente para empezar a salir, pero Jisung quería esperar a que tuviera por lo menos los 4 o 5 meses, aún era muy pequeño para exponerlo a todo el ambiente en el que se vería envuelto si lo llevaba con él a la empresa, su sistema inmunológico aun no estaba preparado para gente fumando o personas resfriadas.

—¿Qué quieres comer hoy mi amor? —preguntó Minho sin dejar de mirar el hermoso y perfecto trasero de su novio.

—Uhm… n-no lo sé—dijo con esfuerzo pues la posición en la que estaba tenía que aguantarla un minuto más y ya estaba cansado pues era lo último de la rutina—¿La receta de la nutrióloga no está en la cocina?

La doctora Choi era la nutrióloga de Jisung mucho antes del embarazo, llevaba las dietas de Changbin y Chan también, pero cuando el menor se embarazo tuvieron que pasarla directamente con Jae, ahora que ya había tenido a su bebé podía volver a la rutina con un reajuste, así que sus comidas ya estaban escritas en la receta que cada semana le daba, por lo que de ahí Minho tenía que ingeniárselas a preparar algo acorde a su dieta y a la de Jisung, no podían compartirla pues estaba especializada estrictamente a Jisung y sus necesidades, las cuales no eran las mismas que las de Minho.

Minho entonces se giró a la cocina aun cargando a su bebé quien se había quedado dormido por lo tranquilo del ambiente y verificó la receta, si, podría hacer eso de comer…

Subió entonces para dejar a Haneul en su cuna, encendió el radio de bebé y lo dejó cerca para después tomar el otro y bajar, ahí fue cuando notó que Jisung ya había terminado su rutina pues estaba recostado en el tapete de yoga, aparentemente dormido.

—¿Cariño? —Minho se sentó a su lado en el piso y acarició su cabello, húmedo por el sudor.

—Estoy bien, solo descanso…

—Ve a bañarte. Te preparare algo de comer.

Jisung se quejó como Haneul lo hacía cuando estaba incomodo en su sillita de carro, dejándole ver que tenía demasiada flojera de levantarse, y eso le hizo darse cuenta de que tal vez Haneul si se parecía demasiado a Jisung, digo, los bebés con forme crecen cambian, pero por ahora Hannie estaba ganando con eso de tener un pequeño clon.

—¿Quieres que te cargue? —preguntó sonriendo de medio lado, haciendo que el menor se sonrojara porque hace mucho que eso no pasaba.

—Si…

—Ven aquí bebé…—se levantó y ayudó a Han a levantarse para después cargarlo al estilo nupcial.

Ahora siendo padres, su relación se sentía algo así como en “pausa” debido a que ahora toda la atención era para él bebé. Minho le dejó un beso en la frente, haciendo que Jisung sonriera y se aferrara más a su cuerpo. Subieron por las escaleras sin esfuerzo ya que Minho entrenaba bastante sus piernas, tenía buen aguante con eso.

Al llegar a la habitación, bajó a Jisung de sus brazos y este rápidamente tomó sus cosas para bañarse, Minho se sentó en la cama, disfrutando de como luego de dejar sus cosas en el baño sin pena alguna comenzaba a desnudarse con la puerta abierta, era ya una costumbre muy útil si en dado caso necesitaba salir corriendo para ver al bebé, y vaya que le funcionaba pues en más de una ocasión tuvo que salir en bata por su hijo.

Ese mes y medio de entrenamiento estaba rindiendo frutos, pues si bien, el cuerpo de Jisung no estaba como al principio, la musculatura de sus brazos había vuelto y su cintura estaba volviendo a su tamaño regular, aún estaba algo inflamado, pero de eso ya se encargaría el menor, cuando algo se le metía a la cabeza era imposible de hacerlo cambiar de parecer.

Aunque la vista que más disfrutaba era su trasero, definitivamente ese nunca se vio afectado por el embrazado y ahora con el ejercicio estaba aumentando un poco más de volumen, algo perfecto para él pues disfrutaba bastante de golpear esa zona de la nada.

Jisung hizo su rutina habitual de baño, entibió el agua colocó el jabón para las burbujas y algunas sales de baño, incluso prendió una vela aromática, todo completamente desnudo y como si se hubiera olvidado que Minho estaba ahí.

Solo hasta que ya se iba a meter al agua fue que lo miró, sonriendo de una forma, aunque inocente, demostraba coquetería.

—¿Me acompañas?

Mas rápido que un rayo Minho ya se encontraba desnudo frente a él; hubo un beso corto antes de entrar a la tina juntos, Minho apoyándose en el respaldo de la tina, Jisung dándole la espalda, en medio de sus piernas y apoyándose en su pecho, dejando caer su cabeza en el hombro del mayor.

Minho entonces empezó a dejar suaves caricias con su nariz por el cuello de Jisung mientras sus manos se movían por debajo del agua para masajear su cuerpo, el menor se quedó quieto, disfrutando de sus atenciones porque hace bastante que no podía.

No iba con intenciones sexuales, por ahora solo querían sentirse el uno al otro, Jisung aún no estaba listo, aun no sentía la suficiente confianza en su cuerpo como para creerse lo suficientemente atractivo como antes, aunque a Minho en realidad no le importaba mucho, su novio era el ser más perfecto del planeta a sus ojos, pero sabía que para Hanji era importante, así que respetaría su tiempo.

—Me haces cosquillas…—dijo con la voz adormilada.

—¿Me detengo?

—…No.

El mayor soltó una suave risa contra el cuello de su novio y empezó a dejar suaves besitos que hicieron a Jisung suspirar, su piel estaba erizada, pero se sentía bien, las manos de Minho estaban acariciando sus muslos también, apretándolos de vez en cuando, no se acercaba a la entrepierna ni a su tórax completo, lo cual agradecía porque el simple hecho de que Minho lo tocara lo estaba poniendo ansioso por más…

—Minho…

—¿Dime cielo?

Pero no dijo nada, una parte de él -la insegura- quería detenerlo, se conocía, y también conocía a Minho, solo necesitaban un pequeño empujón para hacerlo en latina, sabía que Minho no lo haría hasta que él lo quisiera, y justo la otra parte de él quería hacerlo ya…

Lo estaba pensando tanto que no se dio cuanta cuando el mayor pasó una de sus manos directo a su pene-que por cierto ya estaba semi erecto-, solo lo notó cuando las caricias empezaron y una leve mordida en su cuello se presentó.

—¡Min-…! Ahg…

—Shhh… está bien bebé, yo me encargo de todo, tu relájate…

—P-Pero…

—Sé que estas en ese conflicto interno tuyo mi amor, no lo haremos, solo quiero aliviarte un poco—murmuró contra su oído para después morder su oreja, haciendo al menor temblar porque después del embarazo había quedado sensible de todos lados.

Y tal vez esas eran las palabras que Jisung necesitaba, pues si bien aún no se sentía listo para el sexo, desde que nació el bebé tampoco había tenido tiempo para pensar en su satisfacción personal…

El castaño entonces cerró los ojos y dejó de resistirse a las caricias de su novio, siendo consciente de como la temperatura de su cuerpo empezaba a elevarse, en como su respiración comenzaba a acelerar y todo su cuerpo respondía de manera automática a las atenciones del mayor, reconociendo sus manos, que siempre le trataban con cuidado y amor.

Los labios de Minho volvieron a su cuello, añadiendo no solo besos sino también mordidas y succiones que de seguro dejarían marca después, el ritmo de su mano solo iba en aumento, arrancándole jadeos fuertes y gemidos pequeños, no quería ser muy ruidoso, Haneul estaba durmiendo y quería que siguiera así.

Todo se volvió más difícil cuando la mano libre de su novio se movió a su pecho, apretando su pectoral izquierdo de modo que con dos de sus dedos pudiera pellizcar su pezón.

—Oh dios, Minho no…—gimoteó la petición prácticamente derritiéndose contra su novio, tensando todo su cuerpo porque sentía que ya no le faltaba tanto para llegar a su orgasmo, sumado a ello, podía sentir el pene duro del mayor contra su trasero, algo que sin duda lo estaba poniendo al límite también.

El autocontrol que Jisung estaba teniendo en ese momento para no empujarse contra el pene de Minho que de por sí ya se sentía entre sus glúteos era impresionante, más teniendo en cuenta que ya se estaba sintiendo estúpido por el inminente orgasmo, Minho conocía por completo su cuerpo, sus puntos débiles y sus gustos en todo, ya no faltaba mucho. La mano en su pecho subió a su boca para cubrirla cuando el tan ansiado orgasmo llegó, y si, gritó, pero Minho logró callarlo a tiempo, sonriendo al ver como el pecho enrojecido del menor subía y bajaba con rapidez en un intento de regular su respiración, al sentir como su cuerpo se relajaba contra el suyo y ese ligero temblor que siempre le quedaba luego de un orgasmo.

—¿Estas mejor? —preguntó con voz ronca por la excitación en contra de su oreja, sonriendo al sentirlo temblar por ese simple acto.

El menor ni siquiera respondió, solo se giró en la tina para poder tomarlo del rostro y besarlo, el castaño mayor paseó sus manos por su cintura y espalda, sonriendo en medio de un beso que se volvió francés para el deleite del menor.

Cuando Minho sintió como Jisung se separó solo para acomodarse bien sobre él, supo que tenía que pararlo, no iban a tener sexo en la tina, no sin protección al menos.

—¿Qué te parece si terminamos de bañarnos y seguimos esto en la cama? —preguntó al ver al menor con los ojos vidriosos por la lujuria y la mueca más sensual que había visto.

Jisung solo asintió sintiéndose un poquito desesperado, pero obedeció a Minho, quitaron el tapón de la tina para que se fuera toda el agua y abrieron la regadera.

El mayor se encargó de lavar cada parte de Jisung con sumo cuidado y detalle, no era un pretexto para tocarlo entero -no, por supuesto que no-, en especial cuando se aseguró de que su trasero estuviera limpio, masajeando con ambas manos y las palmas bien abiertas sus glúteos, apegándolo a su cuerpo mientras se besaban entre risas coquetas y pequeños jadeos ansiosos por más contacto.

Para este punto era un milagro que pudieran seguir con su toqueteo en el baño, Haneul estaba siendo todo un ángel al no hacer ningún ruido y es que en el pequeño bebé estaba profundamente dormido, aferrando sus pequeñas manitas a ese peluche de gato que uno de sus padres había insistido tanto en comprarle aquel día en la tienda de bebés.  

Haneul no tenía idea, pero Minho y Jisung le agradecerían toda la vida que por una vez durmiera más de 4 horas seguidas.

Fin del capítulo 31.

Notes:

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Espero verlas por allá <3 ^^

Chapter 33: 32

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

Si bien había días en los que Haneul dormía toda la noche como un ángel, también había otras-como hoy- que daban las 3 de la mañana y empezaba a llorar.

Jisung ya sabía más o menos identificar el tipo de llanto que su bebé hacia dependiendo de lo que necesitara, después de todo, el pequeño estaba a nada de cumplir los 4 meses de edad:

  • Pequeñas quejas que subían a un llanto suave pero fuerte después: cambio de pañal.
  • Llanto suave sin elevarse: se despertó de la nada y necesita arrullo
  • De pequeña queja a llanto fuerte: tiene hambre

Normalmente así se manejaba el pequeño Haneul, incluso Minho ya estaba aprendiendo a identificarlos también, por eso mismo ambos padres se levantaron como si los hubieran pateado de la cama cuando escucharon un llanto tan fuerte y angustiante en el menor.

En menos de 5 segundos ambos ya estaban en el cuarto de su hijo, Jisung fue el que lo cargó temiendo que algo pudiera haber en la cuna que lo haya lastimado, jamás habían escuchado llorar al bebé de ese modo, Minho revisó, pero en la cuna solo estaban las cobijas y el gato de peluche que ahora no soltaba para nada.

Jisung entonces lo llevó al cambiador para revisar su pañal, el bebé lloraba y sacudía sus pequeños bracitos, haciéndole algo complicada la tarea, aun así, lo logró, solo había hecho pipi, aun así, lo cambio rápido a pesar de que seguía llorando incluso si Minho estaba intentando calmarlo con caricias suaves en su cabeza-que era lo que normalmente funcionaba y justo ahora no estaba funcionando-.

Entonces el menor se sentó en el sillón de la habitación e intento darle de comer, pero sorpresivamente el pequeño no quería pegarse al pecho y lloraba más fuerte a cada intento.

—Algo no está bien…—era algo obvio, Haneul era un bebé muy glotón, nunca rechazaba el pecho, era una verdadera sorpresa que lo hiciera.

—Dámelo—pidió Minho, tomando a su hijo en brazos, intentó arrullarlo por un buen rato, pero ni así se calmaba.

Con cada minuto que pasaba, más miedo surgía en el pecho de Jisung, el pequeño ya estaba rojito por el llanto y no había modo de calmarlo, ni con arrullos, caricias o canciones, Haneul estaba llorando de una forma en que a Jisung se le estaba rompiendo el corazón.

Ninguno tenía idea de que podía ser, Haneul era un bebé muy pequeño aun, no había sufrido ningún golpe y procuraban cuidarlo mucho para evitar alguna enfermedad, pero dándole la libertad y atención suficiente para que pudiera estimular sus sentidos y desarrollarse apropiadamente.

Entonces ¿Qué estaba mal?

Sin saber que más hacer, el menor fue por su teléfono y regresó al cuarto porque le provocaba demasiada ansiedad no ver a su hijo, llamó a su madre, tomándole la palabra de esa vez que se reconciliaron, ella tuvo dos bebés, estaba seguro de que sabría qué hacer, además eran las 2 de la mañana, si la memoria no le fallaba en Malasia tendrían que ser las 4 o 5 de la tarde.

No tardaron en contestar demasiado.

—¿Hola?

—¿Mamá? Soy yo…

—¿Jisung? ¿Querido que haces despierto tan tarde? Deben de ser como las 2 de la mañana.

—Si, lo se…

—¿Qué haces despierto a estas horas? ¿Es el bebé? —era algo lógico de pensar, Jisung no la llamaría solo porque tuviera un poco de insomnio.

—Si, n-no deja de llorar y estoy comenzado a asustarme.

El llanto de Haneul aumentando tampoco él estaba ayudando a calmarse, por mucho que Minho lo arrullara y le dijera bajitos “no llores mi amor”, el bebé no parecía calmarse.

Minho intentó poner atención a lo que su novio decía, pero el sueño no lo dejaba concentrarse y que Haneul siguiera llorando tampoco ayudaba, solo alcanzó a escuchar algo sobre que un pediatra no estaría abierto a esta hora, pero según él sabía la atención medica siempre estaba las 24 horas del día.

Mientras Jisung hablaba con su madre Minho dejó a Haneul en la cuna de nuevo y empezó a preparar una pañalera rápida para salir, si el pediatra era la opción más viable tenían que ir ahí de inmediato.

Al colgar la llamada Minho ya tenía todo listo para partir, por lo que fue Jisung quien le dejó un suave beso de agradecimiento y tomó a Haneul para ir rumbo a la clínica, Jae los había contactado con la doctora Kim, pediatra de su confianza y que llevaría la salud de Haneul hasta que dejara de necesitarla.

Se tardaron 20 minutos en llegar al hospital y pasar con la doctora Kim, a pesar de ser casi ya las 3 de la mañana se veía bastante despierta. Haneul en ningún momento había dejado de llorar, por lo que cuando la doctora lo tomó en brazos y empezó a examinarlo, supo que era casi de inmediato.

—Son cólicos—dijo la mujer escuchando atentamente el estómago del bebé con su estetoscopio.

—Pero si solo toma leche de mi pecho—Jisung se había informado bastante durante esos 9 meses de embarazo, los cólicos solían dar por problemas en el sistema digestivo al ser inmaduro, pero Jae dijo que con Haneul todo se desarrolló perfectamente, o en su defecto por no tolerar nuevas comidas, pero al ser tan pequeño no habían llegado a eso.

—Lo más probable es que al comer, succionó aire también y eso se acumuló en su estómago, unos cuantos ejercicios le ayudarán a sacar todo el gas, también puede empezar a sacar leche y dársela en un biberón anti cólicos, por ahora necesitan ejercitar su sistema digestivo para que lo saque.

La doctora Kim tomó las piernas de Haneul con cuidado y empezó a estirarlas y encogerlas para ayudarlo a expulsar el gas, lo que pasó pocos minutos después logrando así que Haneul de a poco comenzara a calmarse.

—Hay más ejercicios además de este y en este folleto de aquí—dijo entregándoles uno de su escritorio—vienen diferentes posturas que puede tratar para que el bebé coma sin meterse aire en el estómago.

Fue Minho el que tomó el folleto, pues apenas Haneul hizo amago de llorar por no ver a sus padres, Jisung lo tomó en brazos, apegándolo a su pecho y recibiendo una sonrisa por parte de su bebé al momento de verlo, ganándose así un montón de besos en su rostro lo que logró sacarle una risa que hizo sonreír incluso a la doctora Kim.

—Muchas gracias Doctora—agradeció el mayor y se retiraron de ahí luego de que le regresaran la cartilla de su bebé.

Una vez en casa, Haneul estaba lo suficientemente despierto como para querer dormir de nuevo, así que Jisung se colocó el fular y se fue directo a su estudio para trabajar, dejando que Minho pudiera volver a dormir pues tenía practica más tarde e ir a la academia para evaluar a los estudiantes.

Gracias a eso midió más o menos si Haneul ya estaba apto para acompañarlo al trabajo, Chan le había dicho que lo necesitaban, pero si su hijo aún no estaba listo esperaría hasta los 6 meses. No fueron muchas interrupciones, cuando Haneul se sintió incomodo en el fular pasó a su sillita -que, si no estaba en el auto, estaba con Jisung en cualquier parte de la casa- de ahí solo fueron un par de grititos por comida y un llanto por el cambio de pañal, además, el menor estaba atento a su bebé en todo momento, cuando dejaba de escribir o hacer algo jugaba con él, le hablaba o simplemente lo sostenía para mirarlo porque Haneul era demasiado bonito como para no hacerlo.

Y no lo decía porque fuera su hijo-un poco si- pero de las veces que había salido con él a comprar cosas o en su caminata matutina, no había persona que no le dijera lo hermoso que era su bebé.

Se quedó dormido por eso de las 6 de la mañana, así que salió del estudio y lo fue a dejar a su cuna con mucho cuidado, se quedó solo un par de minutos ahí, viéndolo dormir hasta que un bostezo le hizo saber que ya tenía que descansar también.

Regresó a su habitación, se recostó a un lado de su novio y sonrió al ser abrazado apenas se acurrucó a su lado.

—¿No puedes dormir sin mí? —preguntó el menor dejando un beso en su cuello.

—No, y no me da pena admitirlo si es lo que intentas.

Jisung solo se rio y cerró los ojos, les quedaban al menos un par de horas de sueño.

Cuando las alarmas empezaron a sonar, fue Minho el que se quejó, no quería ir a trabajar más que nada porque para él era tedioso tener que ir a la academia luego de la práctica con las chicas.

Jisung se levantó con algo de pereza, pero ya estaba más despierto pues sabía que Haneul pronto lloraría por hambre, acarició su cabello con cariño y dejó un par de besos en sus labios.

—Levántate amor, no quiero que llegues tarde—murmuró sobre su mejilla, dejando más besitos que le hicieron sonreír.

Minho entonces se levantó con pereza, pero hizo caso, se metió a bañar para quitarse el sueño, dentro de pocos días sería el cumpleaños de Jisung y Felix, hablaría con Chan para poder organizar algo, ahora que Haneul había nacido sabía que Felix venía más a la casa -también porque ya casi no lo veía en la empresa-, el rubio se había enamorado de su bebé, aunque bueno ¿Quién no lo haría? Su hijo era precioso, pero eso le despertaba cierta curiosidad, probablemente Felix también querría un bebé, aunque no estaba muy seguro, así como Innie, hubo un bebé después de él por lo que estaba familiarizado con los niños.

Salió de la ducha apenas estuvo limpio y despierto, enredando una toalla a su cintura para secarse el cabello con una más pequeña al mismo tiempo que caminaba fuera del baño a su armario, no había notado que Jisung ya estaba de nuevo en la habitación con Haneul en el fular contra su pecho luego de haber preparado un desayuno rápido para ambos.

Jisung se quedó sentado y en silencio, disfrutando de la vista, en especial cuando se quitó la toalla, Haneul ya había dormido de nuevo, Minho no tenía vergüenza y andar desnudo por la casa -o dormir desnudo- no significaba problema para él, obviamente sabía que el mayor dejaría sus raras costumbres una vez Haneul creciera, pero por mientras disfrutaría de la exquisita vista cada que pudiera.

Minho se tomó su tiempo para vestirse, algo que Jisung agradeció, cuando el mayor estuvo completamente vestido se giró encontrándose con su novio y dando un pequeño saltito del susto.

 —Ya está el desayuno—dijo con una sonrisa demasiado grande y descarada.

El mayor solo rio bajito y le dio un beso en los labios para después bajar ambos a desayunar, Haneul pasó a estar en su sillita, lo que les permitió un desayuno rápido y tranquilo con una charla amena en voz medianamente baja, Minho tenía tendencia a gritar -en especial cuando estaba con Changbin-, pero ahora con un bebé en casa modulaba bastante más su tono.

Jisung preparó un pequeño almuerzo para él de la comida que había quedado ayer-porque nada se desperdiciaba, menos si Minho cocinaba- en lo que el mayor terminaba de arreglar sus cosas. Cuando todo estuvo listo, Jisung lo acompañó hasta la entrada del garaje con un Haneul ya despierto en brazos.

Un beso en los labios, uno más en la cabecita de su hijo, un “te amo, ten un buen día” por parte de Jisung y el castaño se dirigió a su auto no sin antes mirar una última vez a su familia para tener algo bonito en lo que pensar en el camino.

Minho se fue de ahí con la imagen más linda, pues al estar ya por subir a su convertible, Jisung tomó la manita de Haneul y la sacudió con suavidad para simular que era el bebé quien se despedía de él, y convenientemente su hijo sonrió como si entendiera lo que estaba haciendo.

Con ese tipo de vista menos ganas tenía de irse, pero bueno, tenía que trabajar, ahora más que nunca tenía un buen motivo para hacerlo.

 

 

Fin del capítulo 32.

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Chapter 34: 33

Notes:

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Si algo Felix odiaba de tener la agenda libre, es que Bang Chan tuviera la suya ocupada.

Había llegado junto con él a la empresa como cada día, había tonteado un buen rato por toda la compañía, curioseando en cada sala de prácticas o en algunas grabaciones de canciones pues Chan tendría reuniones desde muy temprano como para ponerle la atención que requería.

Ya no podía recurrir a Hyunjin como antes debido a que ahora sí su padre estaba comenzando el proceso de retirarse para dejarle el mandato completo de la compañía a él, Seungmin estaba ocupado con el último grupo de chicas que había debutado, Changbin estaba resolviendo algunos asuntos legales de otro de los grupos y Minho estaba en su academia de baile evaluando probablemente a Jeongin y los otros chicos de su clase.

Sabía que ir con Jisung era la solución de sus problemas, pero a veces sentía que invadía demasiado su espacio, más aún a sabiendas que esa gran espina de añoranza se enterraba en su corazón al ver al castaño con su hijo…

El rubio tenía una carrera de modelaje establecida, era mundialmente reconocido y uno de los modelos mejor pagados al ser embajador de una marca tan importante como Louis Vuitton, estaba en la cima de su éxito, en el punto máximo de su belleza, tenía una calidad de vida excelente, un novio maravilloso y prácticamente una vida de lujos asegurada…

¿Entonces por qué se sentía tan mal?

Él entendía el privilegio en el que estaba, pero aun así se sentía… infeliz.

Caminó rumbo a la salida y llamó a su chofer, el cual llegó en poco menos de 10 minutos en una camioneta negra blindada del año, a veces Chan exageraba, pero estar dentro de la industria del entretenimiento que a veces-casi siempre- se usaba de cortina de humo para tapar “otras cosas” llegaba a ser peligroso, y él no estaba dispuesto a que a su único tesoro le pasara algo.

—¿A dónde joven Lee? —preguntó el hombre apenas el rubio estuvo dentro de la camioneta.

—A casa de Han Jisung…—dijo con la vista perdida en la ventana por estar muy concentrado en sus pensamientos.

La camioneta se movió rápidamente del lugar rumbo a la residencia Lee-Han, era un destino frecuente así que no tenía ni siquiera por que preguntar; el camino fue en absoluto silencio, el rubio en verdad estaba pensando muy seriamente si realmente era un bebé lo que quería o solo era esa pequeña parte envidiosa de su ser que había intentado mantener encerrada por años.

Felix venía de familia adinerada, nada le fue negado y siempre que veía algo que quería lo obtenía, pero, así como su capricho era cumplido, al poco tiempo se aburria.

Era algo que de verdad odiaba de el mismo, había trabajado mucho a lo largo de los años con mucha terapia para quitar ese rasgo de personalidad tan horrible y en gran parte lo había logrado gracias al estilo de vida que llevaba, pero ahora ver ahí a su mejor amigo con un bebé que sabía que él no podía tener debido a todo el cambio que conllevaba en su ser, había despertado esa parte fea de sí mismo, lo que le hacía preguntarse “¿Realmente quieres un bebé y todo lo que conlleva?” …

—Joven Lee hemos llegado.

La voz de su guardaespaldas lo sacó de su burbuja de turbios pensamientos, respiró hondo y le agradeció al hombre diciéndole que lo llamaría cuando tuviera que irse. Casi corrió a la entrada de la casa y tocó repetidas veces la puerta -no el timbre pues no sabía si Haneul estuviera durmiendo y el timbre era lo suficientemente ruidoso como para fastidiar al bebé-.

Aunque bueno, no estaba durmiendo, de hecho, estaba llorando pues Jisung lo tenía encima de su dona de lactancia, moviendo sus piernitas como la doctora y los tutoriales le habían enseñado para aliviar los cólicos por el aire en su estómago.

—Ya va a pasar mi amor, esto te ayudara con los cólicos—le dijo en tono suave, intentando no alterar más a su bebé, y lo estaba logrando, pero el sonido de la puerta lo distrajo—¿Quién será…?

La pregunta fue más para sí mismo que para que alguien el contestara, estaba solo y Haneul demasiado pequeño para responder, aunque bueno, era algo normal en Jisung hablar consigo mismo.

Cargó a su bebé contra su pecho, el pequeño se aferró a la ropa de su padre con sus pequeños puñitos, escondiendo su carita en el cuello de su progenitor.

Jisung bajó las escaleras y fue directo a la puerta, encontrándose con su mejor amigo.

—Hola… ¿estas ocupado?

—Claro que no Lix, pasa—dijo haciéndose un lado para dejarlo pasar, una vez dentro se dieron un corto abrazo y justo Haneul pasó a estar ahora en brazos de Felix—¿Qué te trae por aquí tan temprano? —Miró el reloj en su sala, apenas eran las 12 del mediodía.

—Hannie necesito ayuda—y el tono de su voz era lo suficientemente preocupante como para que Jisung se lo tomara enserio.

—¿Qué ocurre? —se sentó a su lado y puso una de sus manos sobre una de sus piernas, la forma en la que Felix abrazaba a su bebé era un poco preocupante, pero sabía que Felix nunca le haría daño a Haneul.

—Creo que… estoy celoso de ti—dijo al fin sintiéndose demasiado mal después de eso.

—¿Qué? —y la pregunta iba enserio, Han Jisung no era la persona con el mejor autoestima del mundo, estaba consciente de todas las diferencias entre él y Felix, no entendía como alguien así sentiría celos de alguien como él.

—Es que… no lo sé, solo sé que de la nada quiero tener también un bebé, y sé que es por mi horrible personalidad de niño consentido a la que me vi sometido por ser el único hijo de un matrimonio con otras dos niñas…—dijo mientras acariciaba la cabecita de Haneul, el cual estaba muy entretenido jugando con un collar que Felix traía puesto, intentaba agarrarlo, pero se escapaba de sus pequeños deditos.

—Ay Felix—suspiró—Creo que eso es un poco cierto, pero créeme, tu no quieres un bebé, no en este momento al menos.

—¿Por qué no? Haneul es adorable y definitivamente yo quiero algo así en mi vida.

—Si, mi hijo es adorable y puede que a todo el mundo le den ganas de tener un bebé solo por ver al mío, pero solo has visto su faceta adorable—tomó a su bebé en brazos al ver que ya era hora de su leche, después de los problemas con los cólicos habían acordado acomodar mejor un horario para que comiera. Se abrió la camisa y subió su playera para luego de acomodar bien a su bebé lo apegó a su pecho, el niño empezó a comer de inmediato—No has estado en la preocupación constante, en los desvelos, en los llantos incontrolables de madrugada, en los vómitos, en los cambios de pañal, en los dolores de espalda, en el cabio de tu cuerpo, en el malestar emocional, en esa tortura psicológica en la que tu propia mente te sumerge por culpa del cambio hormonal. Tener un bebé no solo es la parte bonita Lixie, también conlleva a un sacrificio enorme…

El rubio se quedó en silencio por un buen rato, Han tenía razón, había muchas cosas detrás, y puede que eso le bajara un poco las ansias, pero el solo imaginarse a un pequeño bebé con cabello de rulos y las mejillas con tenues pecas le hacía revolotear el estómago…

Un bebé con Chan sería un enorme paso en sus vidas, pero sin duda sería hermoso.

—Bueno, tienes razón en eso…

—Además, por tu estilo de vida, un bebé te quitaría muchas cosas Lix, disfruta por ahora, no es una carrera, no necesitas tener un bebé solo porque yo tuve uno, claro, Minho y yo llevábamos mucho tiempo hablando sobre eso, 3 años después de volvernos pareja nos preguntamos si en un futuro la posibilidad de hijos era algo deseado para ambos, la respuesta fue un sí, no lo esperábamos ahora, pasó por un descuido, la verdad es que yo pensaba que tendríamos hijos cuando yo tuviera por lo menos 28 años, no ahora, pero aquí estamos…

—¿Te arrepientes? —había un poco de miedo en su tono de voz, la pregunta era algo “dura” en cierto sentido, pero Felix quería tener todas las respuestas antes de que si quiera siguiera con la idea de tener un hijo con Bang, lo quería, pero ahora con esto sentía que tal vez se estaba apresurando demasiado.

—En su momento si, cuando los dolores eran tan fuertes, el odio hacia mi imagen y el llanto por pensar así era pan de cada día, sí, porque pensé por un momento en que si esto hubiera sido siendo yo un poco más maduro, podría haberlo soportado…—su mirada se dirigió a su bebé, el cual seguía comiendo ya con los ojos entre cerrados, la voz de su padre lo relajaba—Pero tenerlo en mis brazos ahora… —acomodó con cuidado su cabello solo por querer hacerlo, Haneul aun no tenía tanto cabello como para pensar en cortárselo—Me hizo ver que a pesar de todo, no es terrible, es agotador en su mayoría, pero no es terrible, es bonito y está bien. Tener un bebé lo cambia todo Lixie, piensa en eso.

El rubio asintió, sintiéndose aconsejado y regañado a la vez, la paternidad sí que había cambiado a su mejor amigo, pero eso no era malo tampoco.

—Bueno… ya que estoy aquí ¿Qué te parece si preparo algo? Pronto será nuestro cumpleaños y esta vez sí quiero pasarla aquí contigo.

—Mi cocina es tu cocina—dijo sonriendo suave y separando con cuidado a su hijo de su pecho, quien ya había caído dormido.

Felix sonrió y beso la mejilla de su amigo, fue directo a la cocina para preparar brownies y galletas, Jisung entonces acomodo a su bebé en la sillita que se mecía sola que tenían en la sala, había sido un regalo de Hyunjin “para cuando estes muy cansado y no lo puedas cargar”, eso es lo que había dicho cuando se la dio, Haneul era un bebé que ciertamente se había acostumbrado a estar en brazos o al menos cuando había mucha gente dispuesta a hacerlo ya que prácticamente todo el mundo quería cargarlo cuando lo veían, así que era bastante útil, cuando estaban ambos solos, era bastante tranquilo.

Fue con Felix a ayudarle, hablaron de otras cosas por un largo rato, más que nada también aclarándole dudas sobre la paternidad y convenciéndolo de que tuviera bebés cuando el sintiera que estaba listo y no solo por un simple capricho.

Minho llegó como por eso de las 5 de la tarde, acompañado de Innie y sorpresivamente de Hyunjin, quien al saber que era la evaluación final de su novio se había prácticamente escapado del trabajo luego de una pelea con su padre porque “tenía mayores responsabilidades”, después lo lamentaría, pero sabía que iba a lamentar mas no estar con Innie en un día que significaba mucho para él.

Lo primero que hizo el mayor fue ir a saludar a su novio con un beso que a ojos de Felix fue… intenso, de esos besos que te invitan a iniciar algo, pero el menor al separarse vio a su novio como si nada, con una preciosa sonrisa y después le dijo dónde encontrar a Haneul, el cual estaba ya despierto, en brazos de Innie porque a Hyunjin le daba algo de pánico cargarlo mal ya que ahora Haneul se movía mucho, cuando era más pequeñito era fácil cargarlo, pero ahora al alto castaño le daba pánico no sostenerlo bien al punto en que se le cayera.

—Ayúdame a preparar algo para todos en lo que Minho se baña—dijo el castaño a lo que Felix solo asintió.

Había estado a punto de ofrecer llevarse a la pareja y a Haneul de ahí para que hicieran sus cosas, pero al parecer Felix aun no conocía del todo la dinámica de la pareja, para ellos tal vez ese beso era como cualquier otro, en cambio a él, si Chan lo besaba así terminaban de inmediato en la habitación… aunque bueno, Felix era una persona bastante sexual, por lo que a él prácticamente cualquier cosita podría ser una invitación a la cama.

Hyunjin fue a ayudar a la cocina en lo que Jeongin entretenía a Haneul, pues 3 pares de manos harían más rápido la comida que solo 2, aunque su vista se desviaba de vez en cuando, la risa de Haneul era demasiado fuerte por todo lo que Innie le hacía. Era una imagen demasiado bonita para el alto castaño… su novio con un bebé solo alimentaba más y más su fantasía de formar una familia con el menor, el hecho de ser hijo único y que Innie tuviera experiencia con hermanos le hacía pensar en que tal vez una familia con 2 o 3 bebés sería algo fantástico…

Aunque bueno, primero tenían que llegar a poder tener intimidad…Lo demás sería después.

Fin del capítulo 33.

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Chapter 35: 34

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Con el pasar de los días el cumpleaños de Felix y Jisung llegó, decidieron celebrar ambas fechas el mismo día pues la diferencia entre ellos era en realidad de horas, incluso preguntando a las madres de ambos, ambos iban a nacer el catorce, solo que la madre de Felix no había dilatado lo suficiente por lo que les dio la madrugada y fue hasta las 3 de la mañana del 15 que el parto empezó.

Jisung se había recién salido de bañar, era temprano, se verían con todos en un restaurante muy bonito que Chan había reservado para la ocasión, la cita era a las 8, apenas eran las 2 tenía tiempo, tanto que seguía con ropa cómoda, sentado en su cama mirando tutoriales de paternidad en la cama, con la dona de lactancia alrededor de la cintura y con Haneul recostado ahí, aferrado al pecho de su padre y comiendo como si no hubiera comido en todo el día, cuando en realidad solo habían pasado 3 horas desde su última comida.

Minho salió igualmente del baño, ya vestido prácticamente con una pijama porque aún era demasiado temprano para arreglarse; se sentó a un lado de Jisung mientras secaba su cabello y asomó la vista para ver qué era lo que Jisung veía.

—¿De qué es el tutorial?

—Como sostenerlo correctamente para sacarle el aire, solo colocarlo en tu hombro y pegarle suave en la espalda no ayuda mucho por lo que dicen.

—Ah…—continúo secando su cabello con una pequeña toalla vino, cuando ya no estuvo húmedo se recostó atrás del menor y miró el tutorial con él—¿Vas a ponerlo a prueba ahora?

—Si, apenas termine de comer—el castaño bajó su mirada a su hijo, quien seguía succionando leche con los ojos cerrados pues siempre después de comer le daba sueño.

—Pero se va a dormir…

—Eso está bien, apenas le saque el aire lo arrullare, necesito que duerma ahorita para que este despierto en la noche que vamos a salir.

—¿Seguro que lo quieres llevar? Podríamos dejarlo con mi mamá.

—Todavía es muy pequeño para que lo deje solo Min, además, si no come a sus horas me duele el pecho, y no puedo llevar el extractor de leche a todos lados, no es muy portátil que digamos, además de que sería bastante incomodo…

El mayor solo asintió y siguió mirando el tutorial.

Apenas Haneul acabó de comer, Jisung dejó que reposara un momento y después lo sentó en su dona de lactancia, sostuvo su cabeza con la “pinza segura” -ósea su mano- y esperó a que la magia pasara, y si, él bebe pudo eructar sin necesidad de los golpecitos en su espalda, lo que hizo a Jisung suspirar aliviado.

Después de eso, también lo intentó Minho y aunque ya no sacó más aire, era necesario que el también aprendiera como hacerlo. Al terminar esa pequeña tutoría fue Minho quien lo arrulló para que durmiera en lo que Jisung empezaba a arreglarse.

Se pasaron gran parte de la tarde arreglándose y hablando de lo que Minho le compraría a Jisung por su cumpleaños, comieron algunos bocadillos, pero nada más pues Chan les había dicho que la cena iba a ser pesada por lo que era necesario que llevarán apetito, solo revisaron un par de veces a Haneul, una porque no había hecho ruido en todo el rato y otra porque necesitaba un cambio de pañal.

Cuando estuvieron listos Jisung fue por su bebé, lo vistieron con un mameluco azul con gris que simulaba un jumper al ser un conejito, le colocaron un gorrito y calcetines no muy apretados, eran cocientes de que los bebés debían tener los pies, manos y cabeza libres, pero ya estaba refrescando por un frente frio que había entrado, las lluvias estaban bastante constantes lo que mantenía frio el ambiente, era tolerable para ellos, pero no para su bebé.

Lo envolvieron en una cobijita gris con estrellas azules que combinaba perfecto con su atuendo, dejó un montón de besos en su regordeta mejilla, haciéndolo reír, y luego de agarrar todas sus cosas subieron a la camioneta, donde lo dejaron sentadito en su sillita de auto.

Chan ya les había enviado la dirección del restaurante, así que fueron directo allá, Minho tenía su mano sobre el muslo de Jisung, dejando pequeñas caricias con uno de sus dedos, Jisung venía volteando para hablarle a su bebé, manteniéndolo entretenido y haciéndolo reír, con una mano sobre la de Minho dejando igualmente sutiles caricias.

Estacionaron cerca de la entrada, Minho bajó al bebé y Jisung la pañalera pequeña, tenían una más grande con cambios de ropa y más cosas, la pequeña solo llevaba las cosas para el cambio de pañal.

Changbin y Seungmin ya estaban ahí junto con Jeongin, quien apenas vio a Haneul y el bebé lo vio a él, le estiró los brazos para que lo cargara.

—Hola chicos—saludó Seungmin dándole una de las bolsas de regalo que tenían con ellos a Han—Feliz cumpleaños Sunggie, Chan y Felix llegaran en un rato más.

—Hola chicos, gracias Minnie—dijo tomando la bolsa luego del abrazo que recibió de los 3 chicos.

—¿Dónde dejaste a Hyunjin Innie? —preguntó el festejado acomodándose en su lugar, Changbin a su izquierda y Minho a su derecha.

—Sigue en el trabajo, lo más probable es que llegue tarde—dijo de forma despreocupada pues toda su atención estaba en Haneul, ya para el menor no valía la pena ponerse mal porque su novio no tuviera tiempo, después de todo, a finales de mes se convertiría oficialmente en el CEO de la empresa, pues el señor Hwang ya pensaba en retirarse.

Mantuvieron una charla tranquila, hasta que a Seungmin se le ocurrió quejarse de que extrañaba a Han en la empresa y de ahí le siguió Changbin porque los demás compositores y letristas estaban haciendo un desastre sin Jisung ahí, eran menos eficientes si no tenían al castaño en su lugar, dándoles órdenes y casi asesinándolos con una mirada si no hacían su trabajo.

Han solo se reirá, aun no tenía planes de regresar, no hasta que Haneul tuviera la edad suficiente para empezar a meter papillas a su dieta, que más o menos sería hasta los 6 meses, además, disfrutaba estar en casa, ahora que se había acostumbrado a ello, le era más fácil trabajar en silencio en su estudio, con solo su bebé de compañía y sin tanto ruido ambiental, más que el de las aves que vivían en el árbol junto a su casa.

Si bien, también extrañaba a los chicos, la calma de su casa y la compañía de su hijo le habían dado un nuevo ambiente de trabajo, uno en el que se desempeñaba bastante bien.

Pronto llegaron Felix y Chan, por lo que los regalos y felicitaciones empezaron de nuevo, Minho tuvo que llevar un exceso de bolsas de regalo a la camioneta porque Felix tenía la costumbre de comprar el mismo número de años que la persona cumplía en regalos.

Fueron 24 bolsas de Felix, mas 3 de Changbin, Seungmin y Jeongin, ya ni siquiera se sentían ofendidos u opacados como antes porque Felix hacia lo mismo con todos, ventajas de ser dueño de una pequeña fortuna.

Haneul pasó a brazos del rubio entonces, pues Felix siempre quería cargar a su ahijado cada que lo veía, dejando a Innie con los brazos libres y manos disponibles para preguntarle a Hyunjin si ya iba a salir del trabajo o podían empezar a ordenar sin él.

—¿Qué te dijo? —preguntó Chan moviendo el vino en su copa.

—Que espera llegar en 10 minutos—soltó un suspiro y guardo su teléfono.

—No te preocupes Innie, llegara—aseguró Felix con una sonrisa suave—Ese bastardo me prometió que llegaría temprano, así que tranquilo, Hyunjin jamás ha faltado a un cumpleaños, y no creo que empiece hoy.

Eso era verdad, por muy ocupado que estuviera, en esos últimos años, Hyunjin sin falta llegaba a su cumpleaños-un poco tarde, pero llegaba- y siempre con un enorme regalo de compensación.

Al final fueron 20 minutos, pero Hyunjin llegó, abrazó a ambos festejados dándoles bonitas cajas de regalos y una más para su novio para que le perdonara la demora.

El beso que recibió después de eso le hizo saber que estaba disculpado.

Haneul pasó a brazos de Minho cuando luego de ordenar empezaron a llegar los platos, el castaño acomodó a su bebé en su sillita de auto -que ahora estaba sobre una de las sillas en la mesa, para que así pudiera verlos a todos mientras comían-, toda la cena fue entre platicas y risas, algunos temas de trabajo salieron de vez en cuando por las llamadas a Chan, Changbin y Hyunjin, pero nada que no pudieran posponer, era el cumpleaños de Felix y Jisung, nada podía interrumpir ese momento.

Jisung tuvo que parar de comer un par de veces en la noche pues Haneul reclamaba atención y comida, pero todo se resolvía rápidamente.

La gente se fue yendo del restaurante, a un punto en que solo quedaban ellos en el salón principal, algo que si extrañó un poco a los chicos, pero Chan simplemente sonrió, diciéndoles que no había ningún problema porque cuando les dijo que reservó el restaurante, literalmente estaba hablando de todo el restaurante, por lo que justo cuando terminaron de comer y eran cerca de la media noche llevaron un pastel con una vela que Jisung apagó luego de pedir su deseo y que volvieron a prender al dar las 12 porque ya era el cumpleaños de Felix.

Muchas fotos y felicitaciones después, compartieron el pastel entre todos -menos a Haneul pues el aun no podía comer nada que no fuera la leche de Jisung-, bebieron un rato más y de ahí se fueron porque ya iban a ser cerca de las 3 de la mañana.

Haneul ya estaba durmiendo en su sillita luego de un nuevo cambio de pañal, se despidieron con la promesa de otra cena especial ahora por el cumpleaños de Seungmin casi a final de mes.

Todos se fueron a sus respectivos autos y tomaron diferentes caminos, afortunadamente sería día de descanso para todos, bueno, no para Hyunjin ni Chan, pero al menos los demás podrían descansar.

Jisung estaba pendiente de su bebé y del camino, Minho no había tomado demasiado, pero a diferencia de él que no había tomado nada por estar lactando, aun así, tenía que estar pendiente también a su novio, pues tenía alcohol en el sistema.

—¿Seguro que no quieres que maneje yo amor? —a Jisung no le gustaba demasiado manejar, pero si Minho estaba mareado, podría hacerlo.

—Estoy bien bebé, solo fueron dos copas de vino, quien me preocupa es Innie, se bebió casi una botella el solo—había sido algo irresponsable de parte de ellos ya que Jeongin seguía siendo menor de edad, pero Hyunjin dijo que lo cuidaría, y todos le creían.

—Bueno, debe de estar estresado por la escuela, la academia y su novio.

—Creo que más que nada por eso ultimo.

La relación de Jeongin y Hyunjin -hasta donde ellos sabían- estaba bien, ya no habían tenido tantas peleas y por lo menos 2 días entre semana trabajaba en casa para poder estar con Jeongin, pero el hecho de ver que en casi toda la cena el menor prefiero beber que hablar, no estaban muy seguros de que eso estuviera funcionando…

—Yo solo espero que Innie de verdad pueda ser feliz…—a Jisung se le rompía el corazón cada vez que Innie iba llorando a buscar consuelo con él -pues si bien Seungmin daba muy buenos consejos, siempre terminaba regañando al pobre de Jeongin, por lo que el rubio a veces prefería ir con Han primero.

—Lo será amor, Hyunjin no es idiota, sabe que tiene que esforzarse más, y estoy seguro de que lo logrará, pronto tendrá un puesto importante y si sabe bien como desempeñarlo, podrá trabajar menos y pasar más tiempo con Innie.

Jisung solo suspiró y asintió, Hyunjin era de sus mejores amigos y Jeongin era prácticamente como un hijo para él, de verdad quería que sus amigos pudieran estar bien juntos, que pudieran encontrar esa felicidad juntos…

Y si al final era separados también lo aceptaría, aunque esperaba que no llegaran a esa alternativa.

 

Fin del capítulo 34.

Notes:

Para las personitas que quieran ver algunas escenas ilustradas y no les importen los spoilers puedes verlas en:
Twitter (X): @CookieMinmin o por el nombre Cookie_NSFW_MinMin
Espero verlas por allá <3 ^^

Chapter 36: 35

Notes:

Para las personitas que están preguntando por mi usuario de Instagram para ver las ilustraciones, les informo que ya no están ahí, próximamente se subieran todas de nuevo a mi cuenta de X (Twitter): EL usuario es Cookie_NSFW_MinMin o pueden buscarlo con el @CookieMinmin debido a la situación con Meta y su inteligencia artificial, tuve que borrar el contenido de mi cuenta, pero todo regresara en mi cuenta de X ^^

Chapter Text

Para Minho, ver como Jisung guardaba las cosas de su bebé en una pañalera era casi una tortura, el menor estaba preparando todo para llevarse mañana a Haneul con él al trabajo; no le gustaba esa imagen, se había acostumbrado demasiado rápido a ver a Jisung con su bebé jugando en la sala cuando él llegaba del trabajo, esas sonrisas hermosas y el beso suave en sus labios para después sentir la baba de su bebé en su mejilla al intentar darle un beso de bienvenida también.

—¿Estás seguro de que no quieres quedarte unos días más amor? Estoy seguro de que Changbin y Chan no se enojaran…—dijo Minho con Haneul en brazos y un tono casi melancólico en su voz.

El menor seguía metiendo cosas a la pañalera, cobijas pues ya estaban en noviembre, 3 cambios de ropa, 2 paquetes de pañales, pomadas, toallitas, talco, un par de juguetes y la sillita ya estaba puesta en la camioneta, iba a tomar a su peluche favorito -el gato que Minho le compró, desde antes de nacer- pero el bebé lo tenía en brazos.

—Ya pasaron 6 meses amor, tengo que regresar…

Y Minho era consciente de ello, si bien era una ventaja para ambos que Jisung estuviera con el bebé en la empresa, no le gustaba la idea de exponer a su hijo a un ambiente tan estresante como ese, Jisung era afortunado de tener su propio espacio, pero, aun así, era demasiado ruido para los odios de su bebé.

—¿No crees que Hannie aún es muy pequeño? No quiero que sus oídos se lastimen o este incomodo…—estaba buscando todos los medios para que Jisung conservara la idea de esperar, aunque sea un poco más y mantenerlos ambos en la casa, verlo como también metía una caja con unos audífonos especiales para proteger los oídos del bebé, supo que Jisung había pensado en todo y que si o si, iba a volver a la empresa.

—Hannie estará bien, yo voy a estar bien, estaremos perfectamente y podremos irte a visitar cuando estes ensayando con las chicas y tu podrás ir a vernos cuando este en el estudio—dijo terminando la pañalera y dejando un beso en sus labios para después bajar a la sala.

Minho lo siguió.

El menor caminó al baño de dónde sacó una cajita plástica donde guardaba el extractor de leche, Haneul hace unas semanas había empezado a usar esas mamilas anti cólicos y estaban haciendo maravillas, había empezado a acostumbrar a su hijo a estas debido a que estando en la compañía sería incomodo tener que descubrirse para amamantarlo incluso si estaba solo en su estudio, había cámaras.

Además de que el bebé tendría que empezar a comer otras cosas a partir de ahora, no tenía pensado quitarle la leche aun, pero según la pediatra era un buen momento para agregar más cosas a su dieta.

Se sentó en la sala y alzó su playera, colocó el aparato en cada uno de sus pectorales y accionó la máquina, era momento de empezar a llenar las botellas para mañana.

Ahí fue que Jisung notó a Minho parado frente a él, tanto su novio como su bebé estaban atentos, con la mirada fija en él, o más bien en su pecho…

—¿Qué?

—Nada—dijo Minho apartando la vista rápido y llevándose a Haneul con él, quien giró su cabecita para seguir viendo a su padre y sonreír, agitando el peluche en su mano.

Jisung solo sonrió y continuó sacando la leche necesaria para su bebé, Haneul comía mucho, así que era normal que pudiera llenar hasta 8 botellas en 2 horas, lo que equivaldría a casi 3 litros de leche, cabe recalcar que Haneul estaba en un perfecto peso, pues administraban bien su comida y tenía un horario, solo que a veces el menor quedaba con demasiada leche y por eso empezaron con el extractor.

Cuando terminó de preparar las botellas, las refrigeró todas y subió a la habitación de Haneul, pues Minho había subido desde hace rato, los encontró a ambos ahí, solo que a uno ya durmiendo en su cuna y al otro apoyado en la misma, cuidándolo. El castaño entonces se paró detrás de su novio y lo abrazó por detrás, dejando un beso en su cuello y apoyando su barbilla en el hombro ajeno.

Minho soltó un suspiro al sentirlo, una de sus manos bajó para acariciar los brazos que lo rodeaban.

—Ven… aprovechemos que esta dormido…—dijo Jisung dejando de nueva cuenta un beso en su cuello para después soltarlo y caminar a su habitación; Minho lo siguió de cerca.

Al estar en el cuarto, ambos de acostaron en la cama, Minho esta vez se acurrucó contra Han, escondiendo su rostro en su pecho; Jisung desde siempre tuvo un pecho bien trabajado, ahora con la lactancia era más grande, por lo que era bastante más cómodo estar ahí.

El menor sonrió al sentir los posesivos brazos de su novio rodearlo, por lo que hizo lo mismo, abrazó su cabeza y comenzó a acariciar su cabello con cariño, dejando un par de besitos en su cabeza, ahora que toda su atención se concentraba en mimar a Haneul, no habían tenido tiempo de mimarse el uno al otro.

—¿De verdad no quieres esperar un poco más amor? —la pregunta se escuchó un poco ahogada pues no había sacado su cara del pecho de su novio.

—Es momento de volver Honnie—dijo con calma, acariciando su cabello con paciencia, tanta que incluso Minho sentía que pronto se dormiría—Estaremos bien, no nos va a pasar nada malo amor…

Minho solo asintió y continúo escondido en su pecho, de verdad estaba sintiendo sueño, el toque gentil de Han en su cabello era como magia, pero no quería dormir, Haneul rara vez tomaba siestas tan temprano, tenía que aprovechar y tener un poco de amor para él. Alzó el rostro entonces, empezando a dejar besitos en el cuello de su novio con la esperanza de que entendiera que quería un poco de atención, afortunadamente Jisung siempre había entendido cada cosa de Minho, hasta el más mínimo gesto, por lo que dejó de abrazarlo para poder tomar su rostro y besarlo.

Minho sonrío, correspondiendo rápidamente el beso, subiendo sobre el cuerpo de su novio para más comodidad, usando uno de sus brazos como apoyo para no aplastarlo, bajó el otro para tomarlo por la cintura y acariciar. Jisung tampoco se quedó atrás, aunque su caricia fue más tierna, pues solo llevó una de sus manos al cuello de su novio mientras la otra continuaba en su mejilla, acariciándola con el pulgar.

—Te amo—murmuró Jisung sobre los labios del mayor apenas se separaron un poco.

—Yo te amo más—volvió a besarlo, esta vez más lento, más profundo y por supuesto, más sensual.

Jisung lo entendió de inmediato, abrazó sus brazos al cuello del mayor para atraerlo más, llevando sus piernas directamente alrededor de su cadera para apegarlo más, Minho entonces se acomodó mejor, abrazó el cuerpo de Jisung para poder cargarlo y empotrarlo con la cabecera de la cama, sonriendo al sentir la mordida en su labio.

Ahora que Jisung volvía a sentirse cómodo con su cuerpo tenían que aprovechar.

La ropa del menor fue la que desapareció primero, pero a Jisung no le dio tiempo de sentir frio, pues las manos y la boca de Minho empezaron a pasearse por todos lados, si su piel se erizó fue por eso, no por el frio; los besos húmedos de Minho combinados con succiones y mordidas fueron bajando por su cuello, pasando a las clavículas y bajando como de costumbre a su pecho, manteniéndose en la línea divisoria para continuar bajando, no tocaría los pezones de Jisung, ya no podía.

Aunque antes era una zona que amaba chupar y morder-y que Jisung solía disfrutar mucho cuando se estimulaba-, ahora era la principal fuente de alimento de su hijo, por lo que ya no podía hacerlo más, aunque si le entraba la curiosidad de saber a qué sabia la leche de Jisung, no se podía permitir beber directo de la fuente por mucho que lo quisiera.

Por eso mejor se concentró en besar alrededor de su ombligo al mismo tiempo que una de sus manos bajaba los pantalones de su novio junto con su bóxer para liberar su miembro y empezar a masturbarlo, consiguiendo que Jisung soltada un gemido encantador y tensara todo su cuerpo.

—Min-Minho…Honnie…

Probablemente para llevarlo al borde más rápido abría chupado y pellizcado sus pezones, pero ahora no podía hacerlo, quería, la verdad es que estaba sumamente tentado, pero ya no podía, quería mantenerse firme a la idea, pero la mano de Jisung tomándolo de cabello y jalándolo hacia arriba, apegándolo a su pecho y pidiéndole en un gemido de lo más sensual que por favor hiciera lo de siempre lo descontrolo. Sus labios atraparon su pezón derecho rápidamente y succionaron con fuerza haciendo que Jisung se arqueara y ahogara un gemido con su mano libre porque Haneul dormía en el cuarto continuo, Minho sintió el sabor de la leche tocar su lengua, sintiéndola dulce, como cuando tomas leche tibia con miel para la garganta, ahora entendía por qué su hijo comía con tanto entusiasmo, era deliciosa.

Chupó con más fuerza al mismo tiempo que aceleró su mano logrando que Jisung terminara teniendo su orgasmo demasiado rápido, mordiendo su mano para evitar soltar sonido alguno, llegando a dejar marcas de sus dientes y relajándose cuando Minho dejó de mover su mano, pero sintiéndose ansioso al ver que el mayor seguía chupando…

—¿M-Minho…? —su voz aún era débil y la respiración acelerada no ayudo a que la duda se escuchara.

El mayor se separó de su pecho cuando terminó de tragar, pero solo para poder pasar al otro y succionar haciendo que Jisung se abrazara a la cabeza de Minho y cerrara los ojos, mordiéndose los labios porque había olvidado lo mucho que disfrutaba que Minho hiciera eso, más aún cuando dejó una muy sutil mordida que lo hizo temblar.

—Minho por favor…—no supo exactamente que estaba pidiendo, pero prácticamente lo rogó con ese tono tan sumiso y ahogado en placer que salió de su boca.

Y Minho como buen novio hizo caso.

Se alejó del solo para poder limpiarse la mano y sacar del cajón de la mesita de noche los condones y el lubricante.

Amaban mucho a Haneul, pero por ahora no querían hacerlo hermano mayor.

Jisung abrió las piernas cuando vio como su muy sensual novio se quitaba la camiseta por la elevada temperatura de su cuerpo y se bajaba los pantalones y la ropa interior para dejar libre su duro miembro al que rápida y fácilmente le colocó el preservativo luego de masajearlo un poco para aliviar el dolor que le provocó escuchar a su novio contener sus gemidos por todo lo que le estaba haciendo.

Era simplemente una imagen deliciosa de ver.

Tomó la botella de lubricante para verter un poco en su mano y así empezar a preparar a Han, el menor abrazó una almohada y esperó paciente, pues si bien, antes su vida sexual era bastante activa, ahora no tanto, sabía que estaba desacostumbrado y que dolería, lo mejor sería callar su voz con una almohada, él se conocía, siempre había sido ruidoso cuando tenía que estar callado, no importaba el contexto de la situación.

Mordió la tela cuando sintió los dedos adentrarse en él, pero tuvo que morderla más fuerte cuando Minho tocó su próstata y no dejó de tocar ahí apenas la encontró, poniéndolo tenso y haciéndolo temblar. Cuando Minho notó como el pene de su novio se endurecía de nuevo hasta empezar a gotear liquido preseminal supo que ya estaba listo por lo que sacó sus dedos para remplazarlos con su miembro lo que hizo que Jisung inevitablemente gritara por el cambio tan abrupto de tamaño, incluso con la almohada de por medio se había escuchado un poco.

Jisung se descubrió la cara con pánico para mirar a Minho, ambos quedándose en completo silencio, rogando no escuchar un pequeño quejido que indicara que su bebé hubiera despertado…

Pero no, la casa estaba silenciosa, el único ruido que había era el ambiental de autos pasando, aves revoloteando y ahora los pequeños gemidos que Jisung intentaba contener ahora que Minho había empezado a moverse de esa forma lenta y sensual en donde las fuertes manos de su novio apretaban su -ahora otra vez- pequeña cintura, que siempre le erizaba la piel, porque por algún milagro de la vida tenían la oportunidad de hacerlo luego de tanto tiempo en una nueva abstinencia que consistía en atender a su hijo

Y Haneul como el ángel que era no lloró ni una sola vez.                      

Fin del capítulo 35.

Chapter 37: 36

Notes:

Debido a los problemas con Meta sobre alimentar a su inteligencia artificial con el contenido de los usuarios sin posibilidad de negarse (al menos para LATAM), borré el contenido de mi cuenta de Instagram, todo será reposteado en X (Twitter) mi usuario es @CookieMinmin o también pueden buscarme como Cookie_NSFW_MinMin, me tomara algo de tiempo, pero los dibujos de la historia se subirán ahí ^^

Chapter Text

Jisung traía a su bebé en su fular cuando pisó de nuevo la empresa luego de 6 meses de su licencia por paternidad, Haneul venía durmiendo así que el hecho de que aún no hubiera mucha gente en la empresa por ser tan temprano era una enorme ventaja, ya que era su primera vez fuera de casa, los paseos cuando Jisung hacia ejercicio no contaban, pues solo eran unos minutos y volvían a la seguridad de su hogar.

Hoy sería todo el día fuera.

Era más que nada un experimento también para Jisung; si podía funcionar bien en la empresa teniendo a su hijo ahí sin que se sintiera incomodo, podrían lograrlo y continuar así hasta que Haneul tuviera que entrar al jardín de infantes, si no lo lograban, bueno, tendría que hablar con Chan con respecto a seguir trabajando desde casa y solo ir cuando necesitara estar presente en las juntas de planeación.

Tomó el asesor a su piso y esperó con calma, relajándose con la musiquita que siempre ponían.

Al salir de ahí saludó a un par de personas, miembros del staff de algunos grupos y personal de la empresa que se detuvieron para decirle lo mucho que lo habían extrañado, felicitarlo por su bebé y decirle lo lindo que era porque Haneul durmiendo con su regordeta mejilla apretada con la el pecho de su padre era la cosa más linda del mundo.

Llegando a su estudio acomodó todas las cosas de su bebé para tenerlas a la mano y empezó a trabajar, de esas personas que se detuvieron a saludar también lo detuvieron para entregarle los reportes y encargos de producción para los siguientes comebacks que se le habían entregado también a los otros letristas y compositores pero que aún no habían entregado nada, sabían que Jisung podría con ello.

Tenía tiempo, Haneul todavía estaría durmiendo probablemente hasta las 10 que era la hora de su leche y Minho llegaría pasadas las 2 de la tarde porque estaba en la academia, así que se puso a trabajar.

Dos horas después Haneul despertó al sentirse incomodo por lo que Han lo sacó del fular y lo puso en su sillita luego de 10 minutos de mimos y besitos que relajaron al menor pues al no reconocer el lugar hizo amago de llorar, por suerte, Haneul se entretuvo un buen rato con su gato de peluche, balbuceando y dando grititos que hacían a Jisung mirarlo con preocupación hasta que se daba cuenta que solo lo hacía para que lo mirara y sonreía.

Fueron al menos 3 horas más hasta que al pequeño le dio hambre y cambio su silla giratoria por el sillón con su hijo en brazos y una de las mamilas que había preparado para él, ya estaban en noviembre por lo que el ambiente estaba lo suficientemente frio como para evitar que la leche en las mamilas se echara a perder.

—Lo estás haciendo muy bien bebé—dijo dejando un besito en su frente, Haneul se estaba portando muy bien, no le estaba dando problemas en lo absoluto.

—Toc, Toc~ —se escuchó el sonido de la puerta más la voz de Felix, Jisung sonrió y le señalo con la cabeza que se sentara a su lado—¿Cómo va todo por aquí? —dijo sentándose a un lado de su mejor amigo, viendo al pequeño Haneul comer.

—Tranquilo, ya voy a la mitad de los encargos y Hannie se está portando muy bien.

—¿De verdad? Yo venía a robártelo para que te concentraras un poco, Chan ha entrado a juntas y sé que no lo vere hasta que se termine el día—dijo el menor haciendo un puchero.

—Puedes llevártelo a las 2, tengo que grabar unas guías a esa hora y con Haneul dando grititos por atención a cada rato no voy a poder.

—Me parece bien—sonrió y se apoyó en su hombro, ver a Jisung en su faceta de “papá” lo ponía sensible y mimoso.

—¿Tú también quieres que te arrulle? —preguntó divertido apoyando su cabeza en la de Felix, pero con los ojos fijos en su bebé.

—Eso sería genial, pero Hannie se pondría celoso, estoy seguro—Felix se levantó del hombro del castaño solo para poder acariciar con cuidado la mejilla del bebé, quien ya estaba terminando su primer mamila del día.

—No creo, Haneul te adora—alejó la mamila y sentó a su bebé en una de sus piernas para sostenerlo erguido y que pudiera sacar el aire, lo que hizo en poco tiempo para después pasar a brazos de Felix quien inmediatamente lo hizo reír en pequeñas carcajadas y grititos al comérselo a besos.

—¿Qué pasa aquí? —preguntó una tercera voz entrando por la puerta.

Changbin sonrió al ver la escena, se había acostumbrado a pasar por estudio de Han y no escuchar ni un solo ruido debido a su ausencia, pero ahora las risitas de bebé lo hicieron abrir la puerta y sonreír al ver a sus amigos y ahijado ahí.

Ya no era más un estudio vacío y se alegraba mucho por ello.

—Hola Bin—saludó el castaño menor, Felix estaba muy ocupado jugando con Haneul como para prestarle atención a algo más.

—¿Cómo lo estas llevando Hannie?

—Tranquilo, Haneul es un ángel después de todo—se levantó para tomar algunos papeles y entregárselos a Changbin—Estas ya están, dáselas a Chan, las amarillas son para Seungmin y las rosas son para ti, algunas letras son algo controversiales y requerirán un par de asuntos legales con la censura de los show que tienes que arreglar…

—Qué bueno es tenerte de vuelta Han, si necesitas algo llámame.

—Claro—se despidieron con un corto abrazo y Jisung volvió a su lugar, dejando a Felix y a su hijo jugando en el sillón a su espalda.

Pasaron otro rato así hasta que Han se adentró en la cabina para empezar a grabar las pistas de guía, así que Felix para evitar distraerlo salió de ahí con Haneul quien estaba jugando con su peluche de gato y cuando volvió a levantar la vista ya no vio a su papá.

Giró su cabecita en varias direcciones, no reconociendo por donde lo estaba llevando, empezó a balbucear como cuando quería la atención de su papi, pero lo único que consiguió fue que Felix le diera besitos en la mejilla, y aunque le gustaban los besitos, seguía sin ver a su papi, por lo que hizo un puchero. Felix lo llevó de paseo por la empresa, le enseño la terraza llena de flores bonitas que llamaron mucho la atención del bebé al ser tan coloridas, haciéndolo olvidarse un poco de su preocupación, conocía al rubio, los últimos meses de su vida lo veía a diario en su casa así que no estaba a punto de llorar al estar con él, pero cada que se daba cuenta que Jisung no estaba, el puchero volvía, por lo que Felix lo llevaba a otro lado para distraerlo y dejar que Han trabajara.

Entre tantos paseos se encontraron con caras conocidas; al ir a una de las salas de grabación se encontraron con Seungmin, quien de inmediato cargó a Haneul para llenarlo de besitos, haciendo reír al menor.

—¿Por qué secuestras a mi ahijado? —se quejó el rubio queriendo volver a cargarlo.

—También es mi ahijado envidioso—dijo Seungmin abrazando al menor y meciéndolo con suavidad, lo que hizo sonreír al bebé y abrazarse a su suéter, así lo mecía su papi Minho—¿Qué hacen hasta acá?

—Hanji está grabando guías, así que me lo lleve para que trabajara tranquilo.

—¿Y sus cosas?

—¿De qué hablas?

—¡¿Te llevaste a Haneul sin traer pañales y una mamila?!

—ª

Definitivamente el rubio no había pensado en eso…

—Ay Felix…—dijo en un suspiro irritado haciendo que el rubio se sonrojara de la vergüenza ¿Cómo no lo pensó antes? Eso solo le hacía ver que en definitiva no estaba preparado para ser padre…

—Regresa por las cosas—ordenó el castaño tentando la retaguardia de Haneul—el pañal ya se siente algo pesado, probablemente ya se hizo del baño.

—Ya voy, ya voy, no me regañes…

—Corre o se rozará y Jisung te comerá vivo.

El rubio practicante salió corriendo hasta el estudio de Jisung.

El castaño ya estaba fuera de la cabina, empezando a editar un poco las guías y haciéndole arreglos a las pistas que tenía en otra computadora.

—¿Y mi hijo Lee Felix? —preguntó sin dejar de ver las pantallas, fue gracias al reflejo de una de estas que notó al rubio sin su bebé.

—Esta con Seungmin, tu sigue trabajando yo vine por los pañales—dijo bastante agitado mientras tomaba la pañalera de Han.

El rubio se apresuró entonces a tomar las cosas e ir a donde Seungmin estaba con el bebé, el castaño ya había desocupado una de las mesas de su oficina para que pudieran cambiar a Haneul ahí, Felix tendió la pequeña colcha que Jisung traía para esos casos y empezó a sacar todo, Seungmin recostó a Haneul en la colcha y empezó a quitarle el lindo overol de conejito que traía ese día.

—Esto será una buena práctica—dijo el castaño apenas terminó de desvestir al bebé para poder quitarle el pañal.

—¿Quieres bebés Seungmin?

—Llevo mucho tiempo con Bin, a veces hablamos de eso, sobre tener familia, pero no sé si soy como Hanji o si tendremos que adoptar… no me he hecho los análisis… ¿Y tú?

—En realidad tampoco…—soltó un suspiro agobiado—me da miedo…

—¿Por qué?

—¿Y qué pasa si no soy como Hannie? ¿Qué pasa si no puedo concebir? ¿Si no puedo darle una familia a Chan? Aun somos jóvenes, Chan y yo crecimos con hermanos, si vamos a tener hijos es obvio que va a querer más de uno, pero… Si no puedo hacerlo ¿Qué va a pasar?

Actualmente, al menos el 20% de la población mundial masculina había evolucionado al punto de desarrollar un sistema completo que les permitirá engendrar un bebé, aunque claro, no todos contaban con él, algunos solo se desarrollaban parcialmente, haciéndoles tener forzosamente una cesárea, otros, como Jisung, habían corrido con la suerte de poder hacerlo de forma natural, dividiendo su abertura anal a dos canales para que el bebé pudiera pasar sin tener que toparse con el del sistema digestivo.

—No te mortifiques tanto Lix, tampoco es como que tengas que darles hijos ya, además, tú eres modelo—dijo al mismo tiempo que limpiaba a Haneul—estas en el mejor momento de tu carrera, si te embarazas eso se acaba.

Y Felix era bien consciente de ello, por eso también tenía miedo, un bebé llegaría a cambiar por completo su mundo, se consideraba a sí mismo como una persona bastante vanidosa, le gustaba verse bien, y definitivamente, luego de escuchar a Jisung decirle sobre todo el cambio en su cuerpo, la verdad es que si le entraba pánico.

—Ya estás listo—dijo el castaño cargando a Haneul ya con un pañal limpio y bien vestido—creí que sería más difícil.

—Eso es porque no le has cambiado un pañal lleno de popo—dijo Jisung entrando por la puerta, apenas Haneul lo vio soltó un gritito emocionado y empezó a estirarle los brazos para ser cargado por su padre.

Jisung tomó a su bebé entonces, llenándolo de besos y llevándose sus cosas y el pañal sucio para tirarlo en el baño, ya era momento de irse, Minho había llegado a la empresa así que se despidió de ambos y se fue porque tanto él como Haneul ya lo extrañaban.

 Era lindo saber, que las cosas ya serían así a partir de ahora.                             

Fin del capítulo 36.

Chapter 38: 37

Notes:

Debido a los problemas con Meta sobre alimentar a su inteligencia artificial con el contenido de los usuarios sin posibilidad de negarse (al menos para LATAM), borré el contenido de mi cuenta de Instagram, todo será reposteado en X (Twitter) mi usuario es @CookieMinmin o también pueden buscarme como Cookie_NSFW_MinMin, me tomara algo de tiempo, pero los dibujos de la historia se subirán ahí ^^

Chapter Text

Jisung llevaba 20 minutos riéndose sin parar bajo la molesta mirada de Minho y la divertida de su bebé.

Tanto Minho como Haneul estaban llenos de papilla de zanahoria, solo que Haneul por jugar y Minho por intentar dársela de comer.

—No es gracioso—gruñó el mayor dejando la cuchara de gatito a un lado, la misma que tomó su hijo para jugar con ella—acabo de bañarme.

—Puedes bañarte otra vez—dijo Jisung sonriendo y dejando un pequeño pico en sus labios que sin duda lo ayudó a calmarse un poco—Está bien que no la coma de inmediato, leí que el hecho de que juegue con la comida lo ayuda a tener mejor manejo motriz de sus manos y a experimentar las texturas, cuando tenga uno o dos años ya podrá agarrar las cosas y comerlas por sí solo.

—Espero que tengas razón…—soltó un suspiro y se quitó la camiseta para poder limpiarse las manos, la cara y un poco del cabello.

—Ve a bañarte otra vez si te sientes muy pegajoso, yo le termino de dar de comer.

Minho asintió y regresó a la recamara para meterse al baño, Jisung por otro lado, se sentó donde anteriormente estaba Minho y tomó la cucharita, reunió lo poco que quedaba en el plato de la papilla y se la acercó a su bebé quien no dudo en abrir la boca porque ya había jugado lo suficiente y esa cosa naranja sabía rica.

—Es bueno que conmigo seas más obediente corazón…—sonrió y besó la cabecita de su bebé, quien se comió el puñado de papilla que una estaba en su manita y se rio—Ahora hay que bañarte a ti también.

Le quitó el babero sucio y lo limpió en el lavabo de la cocina, dejándolo secar pues era de esos de silicona que con un poco de agua y jabón estaban listos para volver a usarse.

Lo cargó con cuidado de no mancharse de papilla y caminaron escaleras arriba, el baño tenía la puerta abierta, dejando ver a Minho en la tina, con la cabeza y brazos apoyados en los bordes de cerámica, una pequeña toallita húmeda le cubría los ojos, era una imagen gloriosa de ver, y si su bebé estuviera dormido en su cuna probablemente se le iría encima, pero su bebé justo ahora estaba sucio y tenía que bañarlo.

Jisung entonces se acercó y dejó un beso en el hombro desnudo de Minho, haciendo que se enderezara y, por ende, la toalla que lo mantenía ciego cayera al agua, miró a su amor y a su hijo sin comprender muy bien que pasaba, al parecer se había estado quedando dormido.

—Lamento despertarte cariño, pero nuestro hijo también necesita bañarse ¿lo sostienes un segundo en lo que preparo todo?

Minho solo asintió, tomando al bebe en brazos, solo con su pañalero puesto, lo sostuvo en alto para evitar mojar la ropa, dejando que sus pequeños pies juguetearan con el agua de la tina, aprovechando claro también para llenarlo de besos, haciendo reír al menor y por lo tanto a Jisung también.

El castaño menor preparó la tina inflable encima de Minho con agua tibia y los productos de limpieza de su bebé, exclusivos para él debido a que eran suaves para su piel, apenas eso estuvo en su lugar el castaño menor tomó a su bebé para quitarle la ropa y el pañal, después de eso colocó al bebé en la tina, ambos sonrieron al ver como de inmediato empezaba a jugar con el agua.

Entre ambos lo bañaron y cuando por fin estuvo limpio Jisung se lo llevó de ahí envuelto en una adorable toalla de pollito que le había regalado Felix, Minho terminó de bañarse y se deshizo del agua de ambas bañeras.

Al salir del baño se secó rápido y solo se colocó la ropa interior y un pantalón de chándal, caminó hasta el cuarto de su hijo, donde Jisung estaba terminando de cambiarlo mientras le hablaba, Minho sintió como su corazón se acelera, pues la sonrisa de Jisung cada que el bebé balbuceaba en respuesta a lo que le decía era hermosamente tierna.

Se acercó cuando su hijo estuvo vestido con ese mameluco esponjoso y suave de perrito que Seungmin le había regalado, el invierno ya estaba casi encima de ellos y no querían que el pequeño se enfermara, por lo que era mejor vestirlo con cosas abrigadoras a tener que subir la calefacción de la casa y que por los cambios bruscos de temperatura se enfermara.

—¿Qué hora es? —preguntó el menor cuando sintió los brazos de su pareja alrededor de su cintura y su cabeza en su hombro, en automático se encogió un poco pues Minho giró su rostro para poder ocultarlo en la curva de su cuello, su tibia respiración estaba chocando con su piel, y el cuello era un lugar sensible.

—Las 12 del mediodía—respiró con profundidad sobre la piel de su novio, sonriendo al sentir los escalofríos y la tensión de su cuerpo, Jisung siempre había sido sensible, pero después del embarazo esa sensibilidad se intensifico, le encantaba.

—Tiene que tener su siesta de la tarde, pero el baño le quitó el poco sueño que tenía—acarició con cuidado el cabello que sobresalía del gorrito que tenía ese mameluco, ganando una sonrisa de su bebé, y sus manitas intentando alcanzarlo.

—Deberíamos de jugar con él un rato, para estimular sus sentidos según dijo la pediatra.

El menor asintió, pero los brazos de Minho no abandonaron su cintura y podía sentir sus labios empezar a besar su cuello.

—Amor…—se quejó, pero más que una queja, sonó casi como una súplica.

—¿Si mi vida?

—Lo que sea que quieras hacer, no podremos hacerla si el bebé esta despierto.

Minho solo se rio y soltó a Jisung para tomar a su hijo en brazos y llevárselo a la sala, al corral donde estaban todos los juguetes que llevaban comprándole desde antes de nacer.

Jisung por otro lado aprovechó para meterse a bañar, le dolía la espalda de tanto cargar a Haneul en el fular, era casi como volverlo a tener en el vientre, solo que esta vez podía verlo, escucharlo y llenarlo de besitos y abrazos. Haneul era apegado a ambos, pero tenía cierta preferencia por Jisung, digo, es bastante normal teniendo en cuenta que pasaba mayor parte del tiempo con él, Minho hacía lo que podía con el tiempo que tenía, y no era poco, siempre hacía lo posible por llegar antes de las 5 a casa, para poder pasar tiempo con Haneul y estar presente a su hora de acostarse, en sus días libres, normalmente saldrían, pero ahora tenían un bebé y Minho quería recuperar todo ese tiempo que no pasaba con él.

Aunque bueno, Minho tampoco podía culpar a su hijo por amar tanto a Jisung, él también amaba a Jisung.

Cuando Jisung salió de la ducha se secó el cuerpo y sin nada mas de ropa se acostó en la cama; estaba bastante seguro de que lo de antes había sido una clara insinuación de lo que Minho quería que pasara después de que Haneul se durmiera.

Así que se relajó y esperó…

…Y se durmió.

Minho llegó a la habitación luego de 3 horas de juego con su hijo y una pequeña merienda de papilla de manzana que afortunadamente no terminó en caos.

Subió a la cama y se metió bajo las cobijas la igual que su novio, sonriendo al encontrarlo gratamente desnudo, si lo de antes de Minho había sido una sutil provocación, esto que estaba haciendo Jisung era una invitación descarada.

Se apegó a su cuerpo y acarició con cuidado desde su cuello, pasando por su espalda y por esa delgada cintura que lo volvía loco, bajó hasta su cadera y una parte de su muslo, Jisung tembló, ya estaba despierto.

—¿Haneul duerme? —preguntó con la voz ronca por el sueño, haciendo que ahora fuera Minho el que temblara de placer, la voz de Jisung recién despertando era algo demasiado sensual para él.

—Si mi amor—besó su cuello y continuó acariciando con solo la yema de sus dedos, provocando que la piel de su novio se erizara por el delicado toque.

—Y… ¿Qué quieres hacer?

La pregunta en si era entre para provocarlo y para saber que hacer, en ese momento tenían dos opciones, sexo o dormir, las dos eran un lujo del que habían sido privados desde el nacimiento de su hijo, la verdad es que ambas eran sumamente tentadoras y ambas se podían hacer en la cama.

—¿Tienes mucho sueño? —preguntó de vuelta, si no estaba muy cansado la opción del sexo la tomaría apenas lo aprobara, pero si estaba cansado -pues recién lo había despertado- no tenía problema en dormir con él.

—No tanto…—se giró para poder estar cara a cara con su novio, Minho acarició su rostro con más cariño del que solía demostrar, haciendo el menor sonreír de esa forma tan tierna que a Minho le encantaba.

Se acercó entonces para iniciar un beso lento y sensual haciendo que Jisung se apegara por completo a su cuerpo, el roce de su desnudo cuerpo con la ropa de Minho provocó que su piel se erizara, pero más que nada sus pezones, que después de empezar a amamantar se volvieron mucho más sensibles que antes.

Las manos de Minho fueron directamente a la cintura de Jisung para apegarlo más a su cuerpo, el castaño menor llevó sus manos al rostro y pecho de su novio, en los besos intensos Jisung solía acariciarlo solo porque sí, porque lo amaba.

Un jadeo interrumpió el beso, el menor estaba tan mareado por como la lengua de su novio había invadido su boca que ni siquiera había notado los dedos del mayor acariciando ya entre las mejillas de su trasero para empezarlo a dilatar.

—Min-Minho…—sus manos se aferraron a los brazos de su novio cuando sintió la punta del dedo medio masajear la zona antes de entrar, solo con eso y ya estaba ridículamente duro.

—Shhh… está bien amor—murmuró sobre la frente del menor, aun manteniendo uno de sus brazos alrededor de su cintura, usando esa mano libre para acariciar la piel a su alcance en un modo de calmarlo—Yo me encargare de todo.

Jisung cerró los ojos entonces, escondiendo su rostro en el cuello de su novio, relajándose con su toque, Minho siempre se haría cargo de él, siempre lo cuidaría en cualquier circunstancia, no tenía por qué dudar ahora. Además, pudo escuchar perfectamente como Minho solo se apartaba un poco de él para abrir el cajón de su mesita de noche y sacar un sobre de lubricante y un condón.

Amaba mucho a Haneul, pero definitivamente no quería más bebés por ahora, en especial aun que Haneul estaba pequeño, toda su atención tenía que ser para su pequeño y con otro bebé no podría hacerlo, se había sentido bastante miserable en este primer embarazo, todo había sido demasiado intenso.

Si, intenso era la palabra adecuada para describirlo, cada arcada en la mañana, cada retortijón en su estómago, cada punzada en su espalda, cada mareo, el dolor en cada parte de su cuerpo, el cómo su figura se deformo con forme pasaba el tiempo, el malestar emocional y el odio que se tuvo a su mismo… no podía repetir eso, no si estaba cuidando a su hijo.

Haneul se merecía su entera atención, no quería descuidar a su pequeño por culpa de todo el malestar que conllevaba un embarazo, y mucho menos quería recurrir a una niñera si al final se convencía de que podía hacerlo nuevamente con su hijo siendo tan pequeño; Jisung quería criar a sus propios hijos, había tenido muchos amigos en malasia que habían sido criados prácticamente por sus nanas, haciendo que no tuvieran ningún vínculo emocional con su padres y él no se iba a arriesgar a eso.

Tal vez después de que Haneul cumpliera un año…

La intromisión de los dedos de su novio en su cuerpo lo distrajo de sus pensamientos, pronto sintió la presión en su próstata y su mente quedo completamente en blanco; no era momento de pensar en nada más que en Minho y disfrutar.

Y vaya que si lo haría.

 

Fin del capítulo 37.

Chapter 39: 38

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Felix abrió los ojos cuando el sonido de su teléfono sonó con fuerza en la mesita de noche de su cama, enfocó sus ojos en el reloj digital, eran las 6 de la mañana en punto; tomó el teléfono, era martes ¿Quién le iba a hablar un martes a las 6 de la mañana? No tenía llamados y Chan ya se había ido.

“Jisunggie” era el nombre en la pantalla, se apresuró a contestar.

—¿Sunggie? ¿Qué pasa?

—Hola Lix, perdón por la hora ¿Crees que puedas cuidar a Haneul por mí? Solo serán unas horas lo prometo, tenemos una reunión y Hannie no se está quieto más de dos horas si no le presto demasiada atención.

—Claro, claro—se levantó rápido, un poco adormilado, pero espabiló rápido—¿Quieres que pase por él?

—En realidad ya estamos afuera…—dijo algo culpable—tenía la esperanza que dijeras que sí.

—Sabes que siempre te digo que si—colgó, se colocó una bata rápido y bajó hasta la entrada, donde un abrigado Jisung sostenía una pañalera enorme y una bolita de cobijas que era Haneul.

—Esta dormido, ten cuidado.

El rubio tomó al bebé en brazos con cuidado, lo acurrucó contra su pecho con un brazo y con el otro tomo la pañalera.

—Volveré por el apenas termine la junta, tienes 10 biberones ahí, uno cada 3 o 4 horas, también varias papillas o puedes hacerle una si quieres, le gusta la zanahoria y el plátano, también la pera pero solo la muerde poquito y luego la escupe, tienes un paquete de pañales completo, toallitas, pomada, talco, sus sonajeras y sus juguetes para morder están ahí, si pasa algo llama a Minho, él puede salir de su trabajo más fácil que yo—los ojos del rubio miraron al susodicho, estaba dentro de la camioneta pero aun así saludo leve—¿Estarás bien verdad?

—Estaremos bien Sunggie, lo cuidare bien.

—Te estoy entregando mi vida porque confió en ti, Felix.

—Lo sé, ve o se te hará tarde.

Jisung dejó un besito en la frente de su bebé, un apretón en el brazo de Felix y finalmente se fue dejando al rubio un poco aturdido por tantas instrucciones, pero a pesar de todo, confiado, después de todo, el niño era un ángel, no sería difícil cuidar de él ¿verdad?

Felix cerró la puerta con cuidado para no despertar al bebé, regresó a su habitación para dejar al niño entre almohadas, se recostó a su lado luego de dejar la pañalera en el otro lado de la cama y suspirar, era demasiado temprano y ahora ya no tenía sueño, así que tenía que entretenerse con algo.

Dejó encendida la lampara de su mesa de noche para que pudiera tener visibilidad en el cuarto sin despertar al bebé; una vez se aseguró de que no se despertaría fue al baño para iniciar su rutina de skincare con los productos nuevos que una marca le había regalado debido a su última pasarela, era una buena oportunidad de probarla y ver si valía la pena subirla a sus historias de Instagram.

Justo a la mitad, luego de haber enjuagado la primera parte fue que Haneul despertó, soltando un pequeño quejido, haciendo que Felix saliera practicante corriendo del baño.

—Hola bebé…—comenzó por quitarle todas las mantas en las que estaba envuelto para poder cargarlo, apenas estuvo en brazos se calmó un poco.

Haneul conocía a Felix, pero aun así intentó girar su cabecita para buscar a alguno de sus padres ¿Dónde estaban sus papás?

El puchero se instaló rápidamente en su rostro, habiendo que Felix lo acomodara mejor entre sus brazos y besara su cabecita.

—Todo está bien pequeño, ellos volverán pronto—los pequeños balbuceos de Haneul se escucharon en un tono casi… ¿tristes? Ese niño sin duda estaba demasiado apegado a sus padres, aunque bueno, para un bebé, sus padres eran el mundo, era normal.

Felix se aseguró primero de que lo que lo despertó no fuera un pañal sucio, afortunadamente no era así, sacó una de las mamilas e intento acercársela, pero el pequeño la rechazó, así que probablemente lo que lo deserto fue que se sintió solo, después de todo, la mullida cama de Felix no era lo mismo que su cuna llena de peluches y una sudadera de Jisung.

Afortunadamente el fular venía en la pañalera, así que luego de una rápida visita a un tutorial de YouTube para saber cómo ponérselo, Felix se lo ató para tener al bebé consigo todo el tiempo, a Haneul le gustaba estar en brazos más que en su sillita o gateando, así que estaba bien, el pequeño no se quejó, e incluso se puso a jugar con la bata de Felix, al textura era esponjosa y llamaba la atención del menor ya que tenía un color azul muy bonito.

El rubio pudo terminar su rutina de cuidado facial sin problemas, más que nada también porque se puso a “platicar” con el bebé, cada balbuceo del menor Felix lo respondía, lo que lo llevaba a más balbuceos y risitas que le sacaron una a él.

Su piel quedo bastante bien, así que subió un par de historias, agradeciendo a la marca, pero, sobre todo, subió una historia junto con el pequeño, cubrió su rosto con un sticker, y una frase en una esquinita:

“Con mi niño favorito”

Dejó el celular a un lado sin ser consciente que con esa foto crearía un alboroto entre sus seguidores y se dispuso a cuidar al bebé. Claro que no iba a decir que era su ahijado, la gente preguntaría muchas cosas, eran conscientes de su familia, ninguna de sus hermanas tenía hijos y Jisung, aunque era famoso en el medio, su rostro era un misterio, lo mejor era mantener las cosas en “misterio” de algún modo.

Nadie sabría de donde había salido ese bebé y como había tapado su rostro no podían ver la similitud con Minho, aunque en realidad el menor seguía pareciéndose más a Jisung, pero tampoco es como que la cara de su mejor amigo fuera conocida, aun así, era mejor no arriesgarse demasiado.

Lo dejó en la cama con uno de sus juguetes para morder en lo que se vestía, estaría en casa así que no fue algo muy elaborado, después de eso, tomó la pañalera y al bebé para bajar a la sala.

Fue una mañana bastante entretenida, había estado jugando con el bebé un buen rato, ahora que Haneul podía sentarse solito era más fácil jugar con él, incluso, luego de un biberón y media papilla de plátano- intento hacer hablar al pequeño, aunque claro, todas las cara que Felix hacía lo único que provocaban era que el menor se estuviera riendo de sus esfuerzos, lo que hacía que el rubio también se riera porque esa risa era encantadora.

Recibió un par de llamadas de Chan solo para saber cómo estaba -el mayor estaba bastante acostumbrado a que Felix lo llamara a determinadas horas del día y ahora no lo había hecho, aunque bueno, Chan no tenía idea que estaba con Haneul-.

El cambio de pañal fue lo difícil en esa encantadora mañana con su ahijado.

—Okey Hannie, eres un ángel así que pórtate como tal en esto ¿bien?

El pequeño solo se rio, llevando sus manitas a su boca y moviendo sus piecitos inquieto pues ya estaba acostado en el cambiador sobre la alfombra que venía en la pañalera ¿Por qué no hacerlo en algún mueble? Porque para Felix era más fácil cambiar una alfombra que un mueble.

Retiró primero el adorable pantalón café de tela suave con estampado de osos en sus diminuta bolsitas, desabrochó el pañalero blanco y lo levantó hasta la mitad de su pancita, despego las alas del pañal y luego lo abrió para poder revisar, por el momento, el pequeño estaba lo suficientemente quieto, aunque estaba balbuceando mucho, probablemente porque Felix estaba tardando demasiado.

El rubio se apuró lo mejor que pudo, pero obviamente, el frio hizo de las suyas y el pequeño Haneul terminó lanzando un chorro de orín que a duras penas Felix pudo esquivar a tiempo; las risitas del menor solo hicieron al mayor suspirar, los bebés eran complicados.

A pesar de eso, volvió a limpiar al niño y le colocó un pañal nuevo, arregló su ropa y lo cargó de regreso a la habitación donde una papilla de manzana esperaba, notó que tenía hambre de nuevo por la forma en la que chupaba su mano previamente limpiada también con una toallita húmeda.

Le dio de comer, sintiendo demasiadas mariposas en el vientre porque Haneul era tan bien portado y tan lindo que se comió todo sin rechistar, sonriendo y riéndose después de pasar cada cucharada.

Su tiempo juntos termino a la 1 de la tarde, Jisung llegó junto con Minho y sorpresivamente con Chan también.

Saludó a su novio con un beso luego de entregarle el bebé a su mejor amigo.

—¿Qué tal la junta? —preguntó al mismo tiempo que le quitaba la corbata a Chan, ya era como una rutina para ellos.

—Casi no puso atención—acusó el mayor señalando a Jisung quien ya estaba llenando de besitos a su bebé, haciéndolo reír de forma adorable.

—No es que no confiara en ti Lix, pero es la primera vez que me separo tanto tiempo de él desde que nació—dijo el castaño abrazando a su bebé contra su pecho, el cual se acurrucó muy a gusto, empezando a jugar con los cordones de la sudadera que traía puesta su papá.

—Muchas gracias por cuidarlo Lix, ten por seguro que te devolveremos el favor—dijo Minho guiñándole un ojo y tomando a Jisung por la cintura para ya irse luego de que Felix les diera las cosas del bebé, él aún tenía trabajo, solo habían pasado por su bebé.

Felix se sonrojó por el comentario, Chan solo sonrió.

Despidieron a la pareja y quedaron solos en su hogar; Felix se abrazó al cuello de su novio y lo besó, Chan lo apegó más a su cuerpo, abrazándolo por la cintura y sintiéndose dichoso al ver lo mimoso que se había puesto el rubio gracias a tener que estar cuidando a un bebé.

—¿Qué ocurre chico hermoso? —dejó un par de besitos en su cabeza.

—Nada, solo te extrañe mucho, siempre te extraño.

Chan volvió a besarlo solo por mero capricho, después de eso se fueron directo a la habitación, Chan para desvestirse y darse un baño, Felix porque siempre perseguía a Chan a todos lados como un pequeño pollito, aunque bueno, en esa enorme casa a veces no había mucho que hacer, y cuando estaba Chan lo mejor era estar con él.

Se quedó recostado en la cama en lo que Chan hacia sus cosas, para ambos la imagen de un bebé en la casa era maravillosa, para Felix había sido lindo poder cuidar a Haneul, aunque las palabras de Jisung aún estaban rodando en su mente, no pudo evitar imaginarse a sí mismo con uno o dos bebés en la casa, tal vez mas… con el tiempo, claro.

Para Chan tampoco había pasado desapercibida esa mirada de anhelo en el rubio luego de entregar a Haneul y ver la imagen completa de la familia Lee-Han, probablemente en un futuro podrían tener hijos, por ahora, estaba demasiado ocupado y Felix también, aunque bueno, tenían que hablarlo, era una decisión que ambos tenían que tomar y en la que tenían que estar de acuerdo.

Formar una familia era un paso muy grande, uno mucho más grande que el matrimonio, claro, él ya había pensado en eso, pero de igual modo, aun no sabía si Felix quería casarse, por ahora estaban viendo como estaban, ninguno llegó a mencionar la idea del matrimonio todavía, incluso Minho y Jisung ni siquiera estaban casados y ya tenían un bebé, aunque bueno, todos eran conscientes de la historia de concepción de Haneul, más un accidente por una negligencia por parte de ambos padres que un niño planeado -aunque si había llegado a hablar de una familia pero en un futuro más lejano, pero decirle accidente a un niño tan hermoso era algo feo-.

Por ahora, las cosas estaban bien, pero claro que tenían que hablarlo.

Toda relación funciona mejor cuando se hablan las cosas, y ellos querían seguir funcionando tan bien como hasta ahora.

Fin del capítulo 38.

Chapter 40: 39

Notes:

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Chapter Text

Jisung estaba terminando de preparar la papilla de Haneul cuando se dio cuenta de que el bebé empezó a balbucear mucho, se giró para mirarlo en su sillita alta, estaban juntos en la cocina, pero la vista de su pequeño retoño estaba en la puerta de entrada, sonriendo y agitando sus manitas y pies, supo que Minho había llegado, más aún cuando escuchó la puerta cerrarse.

—¡Estoy en casa! —anunció Minho con voz algo cansada, era fin de semana, Jisung estaba de descanso, pero él había tenido que ir a la academia para revisar los últimos detalles de los nuevos alumnos.

—Bienvenido amor—Jisung dejó la papilla en la mesita de Haneul para que pudiera empezar a comerla y así besar a su novio, el pequeño castañito ya tenía practica en intentar agarrar la cuchara, aunque comía más con las manos que con el cubierto, pero algo era algo, debían dejar que lo intentara solo de vez en cuando.

Cuando el beso entre la pareja terminó, Minho dejó un beso en la cabecita de su bebé, sentándose ambos con él para darle de comer, entre balbuceos y risitas, el pequeño estaba más “hablador” que otros días lo cual solo le hacía recibir muchos más mimos y besos, tal vez por eso lo hacía.

Y tal vez esa tarde no hubiera sido muy diferente a las otras si a Haneul no se le hubiera salido un “Pa” seguido de “Papá” dicho no muy bien, pero si entendible.

—¿Qué…? —preguntaron al mismo tiempo, ambos en shock, sin saber muy bien cómo reaccionar ante el hecho de que su bebé acababa de decir su primera palabra.

Y como si Haneul les hubiera entendido, volvió a hablar.

—¡Papá! ¡Pa! ¡PAH! ¡Papá!

—¿Te lo está diciendo a ti o a mí? —preguntó Minho aun viendo como su bebé repetía esa palabra que con tanta insistencia habían intentado enseñarle desde que empezó a balbucear.

—A mi obvio, yo estoy todo el día con el—aseguró Jisung.

—¿Y porque solo lo dijo cuando llegue yo?

Ambos adultos se miraron casi como un minuto en lo que su bebé, continuaba con pequeños “Pa” entre bocado y bocado de papilla, la cuchara ya se había caído al piso, estaba comiendo con sus manitas, manchándose el rostro y el babero en el proceso, probablemente en ese momento hubiera iniciado una pelea algo infantil, pero otro “¡PA!” los hizo dejar de mirarse para ponerle atención a su bebé, quien tenía papilla hasta en el cabello, pero ya se había acabado por completo lo que había en el plato.

—Ven mi amor, vamos a lavarte—dijo Jisung cargando al bebé en brazos luego de que Minho le quitara el babero sucio.

—Esta conversación no ha terminado Han Jisung—dijo al mismo tiempo que empezaba a lavar el babero, al ser de silicona era muy fácil de limpiar.

—Lo sé bien Lee Minho—y sin más se fue escaleras arriba para bañar a su bebé.

Llámenlos infantiles, pero para ellos era muy importante saber para quien era ese “papá” que salió de su hijo.

Luego del baño y de un biberón más de leche, Haneul se quedó dormido en su cuna, tomaba siestas cortas entre las 2 y las 3 pues normalmente a esa hora era cuando Jisung estaba grabando guías y podía dejar a su bebé en el sillón de su estudio rodeado de cojines.

Minho subió para encontrar a su novio en el cuarto del bebé, mirándolo dormir, el castaño mayor se acercó y abrazó a su novio por la cintura, apoyando su barbilla en el hombro izquierdo, girando su rostro para poder besar su cuello, estaban peleados, ese tipo de peleas no eran graves, eran casi un juego, pero el mayor no podía pasar tanto tiempo en silencio, aunque solo fueran unos minutos, lo amaba demasiado.

—¿No crees que será confuso para él después? —preguntó el menor en voz baja, abrazando los brazos alrededor de su cintura.

—¿El que?

—Tener dos papás…—suspiró y apoyó su cabeza en el hombro del mayor, dejando más acceso a su cuello.

—Hannie, el mundo ya no es como antes, si, aún se está investigando “por qué” los hombres ahora se pueden embarazar, pero, es posible, y hay muchas familias como nosotros en el mundo, no tienes que preocuparte por eso, Haneul no se confundirá por ello, para cuando vaya a la escuela probablemente ya haya una explicación de eso en un libro de biología que vera en la escuela media, y para eso todavía falta amor…

Jisung solo asintió y suspiró, girándose para poder abrazarlo y esconderse en su cuello.

—Estoy seguro que ese “Pa” fue para ambos, ambos somos sus padres después de todo…

—Si, supongo que si…

Se quedaron en silencio, mirando un rato más a su bebé dormir, a veces todavía les costaba asimilar el hecho de que habían creado un bebé, que eran padres…

—¿Puedo hacerte una pregunta bebé? —murmuró Minho contra su hombro, pasando una de sus manos sobre el vientre de su novio, justo donde antes estaba Haneul.

—¿Dime?

—¿Quisieras tener más hijos después? ¿Siguiendo el plan que teníamos?

Jisung se quedó en silencio, meditando su respuesta, ellos habían planeado tener un bebé cuando tuvieran 27 y 29 respectivamente, era una buena edad para criar a un bebé, al no saber si Jisung era de ese porcentaje de hombres que podrían concebir, habían acordado análisis y en dado caso de no ser, tendrían un bebé de probeta o incluso adoptar.

Nunca se les había pasado por la cabeza en tener más de un hijo…

Pero ahora que sabían que Hanji podía concebir, la posibilidad de otro bebé era inmediata y más fácil que cualquier otro método. Todavía tenía 25 años, no estaba cerca de la edad del plan, y la verdad, ya ni siquiera sabía si quería seguirlo, estaban bien a pesar de haber omitido prácticamente 4 años…

—Tal vez… después de que Hannie cumpla el año podremos plantearnos eso ¿no? Aun es pequeño, y necesita cuidados, si me embarazo otra vez…—su mano se unió con la que Minho tenía en su vientre—no se si pueda manejarlo teniendo un bebé aun tan pequeño…

—Está bien amor—besó su cuello y apretó de nuevo el abrazo en su cintura—solo era una duda, ya sabes… no sabíamos que podíamos tener bebés naturalmente así que… la posibilidad ahí está.

Para Jisung era obvio que Minho no quería que Haneul fuera hijo único, la vida podía ser bastante solitaria, si bien, Jisung tenía un hermano, la diferencia de edad había hecho que la convivencia fuera más difícil, pero tener bebés uno tras otro también era un problema, pues al ser de diferentes edades, pero muy próximas requería de mucha atención para ambos…

—Después de que Haneul cumpla el año podríamos considerarlo por ahora disfrutemos a nuestro bebé ¿bien?

—Bien…

El resto del día transcurrió con normalidad, aprovecharon que Haneul dormía para comer rápido juntos, incluso empezaron a ver una serie por un rato hasta que el bebé despertó, lo que hizo que la serie cambiara a 2 horas completas de juegos y estimulación, su bebé ya estaba queriendo gatear, así que lo alentaban a ello.

Y si bien, con los días Haneul iba avanzado de apoco, cuando aprendió a dominarlo luego de un mes entero de práctica, era un verdadero terror.

Su pequeño niño era veloz, y si bien, cuando Minho lo llevaba con él a la sala de práctica el bebé podía moverse por ahí y por allá sin problemas por el amplio espacio, que se lo llevara Jisung a su estudio que era obviamente más pequeño ponía al bebé ansioso.

Recorría todo demasiado rápido y se aburrida con facilidad, haciendo que el castaño tuviera que distraerse de sus responsabilidades por atender a su bebé.

A veces iba Seungmin y se lo llevaba, incluso un par de veces fue Changbin quien se ofrecía a cuidarlo, especialmente cuando Han tenía que grabar las guías de las canciones, pero no siempre era así, y los grititos de su hijo reclamando atención ya le habían arruinado un par de grabaciones antes…

Y lo entendía, su bebé estaba creciendo, necesitaba atención y cuidados, pero tanto Minho como él estaban de acuerdo en que una guardería a esa edad, sería perjudicial, ellos mismos querían cuidar de su hijo, no querían gente extraña que pudiera influenciarlo desde muy bebé a costumbres o comportamientos que no aceptaran ellos.

—¿Crees que debería renunciar? —preguntó Jisung de la nada mientras almorzaba con Felix en el comedor de la empresa, Chan estaba en junta así que no pudo atenderlo y Jisung acaba de terminar unas letras, por lo que cuando el rubio llegó para invitarlo a almorzar aceptó sin dudar.

Felix dejó de darle la papilla a Haneul en el momento en que el castaño soltó la pregunta, incrédulo de que su mejor amigo, que amaba su trabajo, estuviera pensando en la posibilidad de dejarlo.

—¿Por qué renunciarías? —la duda era genuina, al rubio de verdad le sorprendió que Jisung si quiera considerara dejar de lado su trabajo amado.

—Haneul está creciendo muy rápido y necesita mucha atención, estando aquí en el trabajo no puedo cuidarlo apropiadamente…

Y por mucho que él mismo había discutido ese tema con Minho -negándose a renunciar cuando el mayor se lo sugería- ahora sí que lo estaba considerando.

—¿Por qué no solo vuelves a trabajar desde casa? Hannie tendría mucho espacio seguro para jugar y tú no tendrías que dejar de hacer lo que amas…

Una parte de Felix entró en pánico, desde que su mejor amigo había tenido un bebé él también había querido uno, mentalizándose en el hecho de que si bien, Han le había advertido todo lo que conllevaba, él se creía capaz de lograrlo, después de todo, si Han podía ¿Por qué el no? Que ahora Jisung estuviera pensando en la posibilidad de dejar de lado un trabajo que amaba por su familia le hizo flaquear…

Si quería un bebé ¿tendría que dejar de ser modelo? Él amaba su trabajo, lo amaba tanto como Jisung amaba hacer música, pero…

Si al final Jisung no podía con ambas cosas ¿Felix tampoco podría?

El pánico lo invadió por un momento, pero un gritito de Haneul pidiendo más comida lo sacó de su trágica imaginación en donde él también tendría que dejar de hacerlo que amaba por un bebé…

Y tal vez lo haría, pero cuando estuviera listo.

—Es una buena idea, tendría que derivar muchos proyectos, pero tal vez podría ser la mejor opción…—y en cierto punto Minho ya se lo había llegado a mencionar un par de veces, para su comodidad y la de su hijo, el mayor también sabía cuánto amaba Jisung la música, pero también sabía que amaba demasiado a Haneul y estaba dispuesto a sacrificar la música por su bebé—Supongo que hablare con Minho sobre esto y cuando tenga una decisión se lo diré a Chan.

El rubio solo asintió y siguió alimentando al bebé con una sensación de incertidumbre bailando en su vientre, plantándole un montón de dudas de nuevo cuando antes creía que ya estaba listo para tomar valor e ir a hacerse la prueba…

Porque si, Felix ni siquiera sabía si podía ser como Jisung o no y ya se estaba preocupando.

Tal vez él también bebería de esperar.

Fin del capítulo 39.

Chapter 41: 40

Notes:

Debido a los problemas con Meta sobre alimentar a su inteligencia artificial con el contenido de los usuarios sin posibilidad de negarse (al menos para LATAM), borré el contenido de mi cuenta de Instagram, todo será reposteado en X (Twitter) mi usuario es @CookieMinmin o también pueden buscarme como Cookie_NSFW_MinMin, me tomara algo de tiempo, pero los dibujos de la historia se subirán ahí ^^

Chapter Text

Felix no podía dormir.

Después de su conversación con Han en el almuerzo hace algunas semanas se había quedado pensando en infinitas posibilidades de cómo sería su vida si agregaban un bebé a su relación con Chan, cada una más trágica que la otra…

Giró su rostro solo para poder ver a Chan dormir, el hombre había llegado muy cansado después de una larga junta en la que involucraba usar a uno de sus grupos para promocionar una marca de ropa, ese tipo de contratos eran sumamente tediosos por lo que las juntas se alargaban horas, era muy extraño ver a Chan dormir, pero disfrutaba de ello, era tranquilizador que alguien con insomnio pudiera dormir.

Acarició su rostro con mucho cuidado, la pálida piel de su novio se sentía tibia al tacto, y sonrió cuando instintivamente el mayor se acercó a su toque aun estando dormido…

A su mente regresaron las imágenes de un hermoso bebé con todas las características de Chan, un bonito bebé igual de pálido que su padre, con los labios bonitos, respingones y rosados, con ojitos preciosos que formarían dos pequeñas líneas como los de su papá cuando se riera, con hoyuelos que nunca se cansaría de llenar de besos y con una risita preciosa que le aceleraría el corazón… ese bebé hermoso en sus brazos, sonriéndole y llenándole el corazón de amor.

Sabía que no tenía que hacerse ilusiones con ello, después de todo, aun no se hacía los análisis y si en dado caso llegaba a ser que, si podía hacerlo, aún estaba el asunto por el que precisamente no podía dormir.

Felix realmente amaba su trabajo…

No tenía necesidad alguna de él, el propio Felix tenía una fortuna familiar que le tomaría años gastar e incluso, si se llegaba a casar con Chan, no había contrato prenupcial, tendría más dinero del que podría gastar en toda una vida pero, más que por el mero hecho de entretenerlo, era por el hecho de que Felix era una persona sumamente vanidosa, e incluso un poco narcisista, amaba la atención, amaba que lo amaran, y dejar de ser modelo -uno de los mejores y más reconocidos mundialmente- sería un golpe a su autoestima brutal.

No dudaba que la gente lo apoyara en ello, vamos, se volvieron locos con las historias que subió cuando tuvo un día entero con el pequeño Haneul, sus fans se volvieron locas al verlo con un sentido de paternidad y muchos comentarios preguntaron si en algún momento el querría tener hijos.

Pero la pasarelas, las fiestas, las cámaras, los elogios, el ser amado, deseado y reconocido…

Perdería eso si se embarazaba.

Porque claro que puso atención a Jisung; si bien, él no estuvo en el tiempo de gestación de su mejor amigo, puso mucha atención a todas las pláticas que tuvo con él. Como su cuerpo cambiaria, como sus hormonas alborotarían todo su sistema, su estado de ánimo cambiaria bruscamente, todo daría un giro diferente.

Tener un hijo no era solo “tenerlo” y ya, era un cambio radical a la vida que conocía y eso era lo que le hacía dudar…

Porque la batalla interna entre su estilo de vida y su bebé imaginario siempre terminaban con el llorando a las 3 de la mañana en el baño para evitar que Chan lo llegara a escuchar.

Tenía que hablar con alguien de eso, alguien imparcial, probablemente alguien que no tuviera hijos y que estuviera dispuesto a escuchar su drama…

Soltó un suspiro por la nariz y se acurrucó más cerca de Chan, ya estaba comenzando a hacer calor de nuevo teniendo en cuenta que estaban a principios de abril, pero quería sentirse protegido. Chan, aun durmiendo, se acomodó para poder abrazarlo haciendo a Felix sonreír, porque incluso estando inconsciente, lo protegía.

Para cuando dieron las 8 de la mañana Felix ya estaba solo en la cama, podía escuchar el agua de la regadera tipo lluvia, lo que indicaba que Chan apenas se estaba bañando para irse al trabajo.

Se quedo recostado, parpadeando aletargadamente aun por el sueño; abrazó la almohada de su novio y esperó a que este saliera del baño para poder entrar él, necesitaba aclarar su mente y su rutina de cuidados le tomaba alrededor de 3 horas más o menos, en especial cuando se sentía intranquilo, cuidar de sí mismo le ayudaba a despejarse.

Cuando Chan salió del baño, lo hizo con una toalla atada a la cintura y secando su cabello con una más pequeña, Felix suspiró enamorado, su novio era tan guapo y sexy ¿Cómo tenía el descaro de salir, así como así y alborotarle todo el sistema al rubio? Literalmente solo estaba parado, secándose el cabello, ahí, existiendo y el rubio ya sentía calor.

Cuando Chan se sentó en la cama, dándole la espalda para terminar de secarse, Felix trago saliva… la espalda de Chan era una de las cosas que más amaba de él, era grande, amplia, perfectamente definida, dormir ahí era la gloria.

Estiró su mano para posarla con cuidado por toda su columna vertebral, lo que hizo que el mayor se estremeciera un poco, la sensación de los pequeños dedos de Felix tocándolo tan delicadamente le había erizado la piel.

—Buenos días mi amor—se giró solo para poder dejar un beso en su rubia cabeza.

—Buenos días Channie…—sonrió al sentir más de un besito en su cabeza—¿Tienes otra junta hoy?

—Si bebé, te avisare cuando termine para comer juntos ¿bien? —se separó de él para poder empezar a vestirse.

Felix sonrió con morbosa satisfacción cuando Chan se sacó la toalla de encima sin pena alguna, dejando su glorioso trasero ante la hambrienta mirada del rubio.

No era un secreto para nadie que, de los dos, Felix era el que tenía un apetito sexual mayor, y la más mínima provocación despertaba sus necesidades más básicas, pero la ducha ya estaba disponible y si quería salir a tiempo de casa tenía que empezar con su rutina ya.

Así que solo se levantó, dejó una nalgada en el trasero descubierto de su novio-pues apenas estaba buscando su ropa interior- y se metió al baño.

Se dio una larga ducha, usando productos para el cuidado de la decoloración de su cabello -puesto que Felix no era rubio natural, pero le gustaba más como se veía así que con su original castaño- jabones en gel y exfoliantes para mantener su piel en el mejor estado posible. Al terminar, salió envuelto en una de sus batas de baño y se colocó una mascarilla hidratante en el rostro que tenía que permanecer ahí 10 minutos.

Chan ya estaba completamente vestido cuando se sentó en el taburete de su enorme tocador lleno de todo tipo de productos para el cuidado de su piel, pero sobre todo el cuidado de su rostro, el mayor se acercó para dejar un beso en lo poco que se lograba ver de los labios de Felix con esa mascarilla.

—Te veo después amor.

—Si cariño, conduce con cuidado, te veo en la tarde para comer.

Chan dejó otro beso y sin más tomó sus cosas y se fue.

Felix continuo con su rutina de cuidados entonces, fueron otras dos horas, y 34 minutos más para que también se vistiera y maquillara, tomara solo un té y fruta para después salir, le dijo a su chofer que lo condujera a la compañía de Chan mientras le mandaba un mensaje a la persona que llego a su mente desde la noche anterior:

 

De: Felix

Para: Mong-Mong

Minnie~ te invito a almorzar <3

 

 

La respuesta positiva llego al minuto y medio por lo que Felix sonrió y se relajó contra su asiento, el camino no era muy largo, pero había algo de tráfico así que se permitió cerrar los ojos, formulando todas sus preguntas en una lista en su mente, necesitaba estar seguro, dependiendo de lo que le dijera Seungmin sus pensamientos podrían tornarse mejores o peores, y tal vez, también podría hacerse la prueba ese mismo día, pero claro, dependía enteramente de si la sabiduría del castaño le ayudaba o no.

Necesitaba poner en orden todos sus pensamientos, ya había oído a Jisung, la voz de la experiencia en carne propia, pero ahora necesitaba a alguien que no tuviera hijos y que no tuviera el capricho próximo de tenerlos, después, tal vez pensaría en hablar con Innie, que estaba muy lejos de querer hijos en lo absoluto, así tendría un panorama diferente.

Cuando llegó, busco entre las mesas del restaurante de la empresa y se encontró a Seungmin comprando un Ice americano, no era nada extraño teniendo en cuenta el calor que se sentía en el lugar.

—Hola Minnie—se acercó el rubio sonriente a dar su tarjeta para pagar ese café, después de todo, lo había invitado a almorzar.

—Hola Lix, no era necesario eso…

—Te invite a almorzar, digo, no será aquí, tenía pensado un lugar un poco más privado si no te molesta…

—Seguro, tengo tiempo—miró el reloj en su muñeca, tenía que regresar como máximo en dos horas para seguir trabajando.

El rubio se tomó al brazo del menor entonces y caminaron juntos fuera del lugar donde la camioneta que siempre transportaba a Felix estaba esperando junto con su chofer-guardaespaldas.

Al estar los dos dentro del vehículo, este arrancó rumbo a un restáurate italiano que el rubio disfrutaba mucho, y a esa hora no había casi nada de gente por lo que iba perfecto.

—Vaya, Chan no se toma a juego nada…—había notado el arma en el cinturón del conductor y era más que obvio que la camioneta estaba blindada.

—Channie me cuida bien, además, yo lo pedí, algunos fans pueden llegar muy lejos ¿sabes?

—Soy consciente de ello…—bebió de su café y suspiro—Bueno ¿de qué querías hablar? Un almuerzo repentino siempre es porque se requiere una conversación urgente.

—Eres muy listo—sonrió y se apoyó en su asiento—¿Recuerdas nuestra pequeña conversación cuando cuidamos a Haneul un rato?

—Aja…

—Bueno, quiero tener un bebé.

Seungmin casi se ahogó con el café, por lo que el rubio rápidamente le dio palmaditas en la espalda, apenas recuperó la compostura le pidió a Felix que continuara hablando, si quería un bebé ¿Por qué lo llamaba a él y no a Chan?

—Yo… tengo muchas dudas Minnie, y necesito aclarar bien mi mente para tomar una decisión, ya escuché un punto de vista de un padre, Hannie fue muy específico en todo, ahora necesito un punto de vista de una persona que no tenga hijos, pero que el gustaría tenerlos y tú me dijiste que en un futuro te gustaría tener bebés con Binnie, además de que eres de mis mejores amigos y de verdad necesito apoyo en esto porque no sé qué hacer, mi mente se divide ente un anhelo por ser padre y un pánico por perder mi estilo de vida, así que… te escucho Minnie.

Seungmin se quedó un breve momento en silencio, analizando lo que Felix había dicho, entendía hasta cierto punto el miedo del rubio así que, soltando un suspiro, dejó su café de lado para poder hablar… después de todo, probablemente esto llevaría más de dos horas…

Fin del capítulo 40.

Chapter 42: 41

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Seungmin había tocado muy buenos puntos que dejaron a Felix pensando durante toda una semana y media:

1.-Si bien, tener un bebé estaba dentro de un plan futuro, era algo que habían platicado como pareja, no podías “solo tenerlo y ya”, era algo que debía de planificarse, pues un hijo conlleva estabilidad mental y financiera, pero, sobre todo, el deseo de tenerlo, ambos tenían que estar de acuerdo en querer un hijo, era una decisión de dos, no solo de uno.

2.-La vida en general cambiaba mucho con un bebé en la ecuación, ya no había tiempo libre, era tener una pequeña personita que dependía de ti 24/7, y si no es que contratabas a una niñera, era estar al pendiente de todo por lo que el tiempo para citas, salidas, trabajo y momentos de intimidad con la pareja se veían reducidos a un horario impredecible, o bien a casi nada y teniendo en cuenta de que Felix era una persona muy sexualmente activa, esto afectaría con creces a su intimidad con su pareja.

3.-No solo es el hecho de cuidar a un ser vivo pequeñito que depende de ti, sino también es educarlo, todo lo que se le enseñe al bebé, lo replicara, por lo que se tiene que planificar una crianza adecuada para ambos padres.

Eran cosas que por más obvias que fueran, Felix no las había pensado del todo, él había visto a Haneul y automáticamente también había querido un bebé, no se había detenido a pensar en todo lo demás, incluso con la charla que había tenido con Jisung, sobre todos los cambios en su cuerpo y en su vida, no se había puesto a pensar en lo demás.

El deseo egoísta de querer siempre todo lo que se le cruzara enfrente le había nublado el juicio y eso no estaba bien.

Ni siquiera le había preguntado a Chan al respecto, no sabía si el mayor en realidad quería ser padre o no, si la posibilidad de tener hijos con Felix se le había pasado por la cabeza alguna vez… aún peor ¿seguiría con Felix en el futuro como para querer tener hijos con él?

Después de todo, ni siquiera estaban casados, eran pareja desde hace años, sí, pero no estaban casados, no había una promesa de amor eterno en forma de anillo en su dedo, y la forma en la que se conocieron tampoco es como que prometiera un amor duradero -a pesar de que ya llevaban años juntos-.

Si bien, la historia de amor de Minho y Jisung era prácticamente un amor escolar, la de Felix y Chan era por mucho muy diferente.

Chan tenía 19 cuando se había topado con un joven Felix de 16 en un evento de caridad al que los padres de ambos habían asistido y sido benefactores, por lo que ambos habían estado lo suficientemente ocupados como para prestarle atención a sus hijos -sumado al hecho de que en ese momento la señora Bang estaba esperando a su segundo bebé, por lo que tenía la mente en otras cosas-, ambos habían estado deambulando por la sala hasta que se toparon y como no había nada mejor que hacer, se fueron juntos a una de las oficinas del elegante salón y pasó lo que todo joven hormonal haría cuando estaba aburrido y falto de atención.

Fue un encuentro intenso, pero solo eso, un encuentro.

Después de esa fiesta, tuvo que pasar un año entero para que se volvieran a encontrar, en esa ocasión fue en una pasarela en la que Felix fue el modelo principal y la familia Bang uno de los inversionistas de la marca. El rubio lo había captado en la primera fila, la sonrisa suave se le salió sin permiso, pero afortunadamente nadie más que Chan había parecido notarlo.

Al terminar ese evento pasaron toda la fiesta juntos, obviamente repitieron lo que pasó la primera vez, en uno de los baños del lugar…

El sonido de la puerta lo distrajo de los recuerdos de su temprana juventud ¿ya era tan tarde como para que Chan volviera?

—Lixie ya llegué…—la cansada voz de su novio resonó en la sala, lo que hizo al rubio levantarse rápidamente para recibirlo.

—¿Cómo te fue hoy en el trabajo cielo? —preguntó quitándole el saco con rapidez para dejarlo en el perchero y después abrazarse a su cuello.

—Cansado, pero estuvo bien—sus fuertes brazos se abrazaron a la delgada cintura del menor, apoyó su frente en el hombro de su novio y respiró su fresco aroma a frutas.

Felix se permitió apretar un poquito más el abrazo, llevando una de sus manos al cabello del castaño para empezar a acariciarlo, su cabeza todavía estaba llena de pensamientos revueltos, acomodando los pros y contras de lo que sería tener un bebé, lo único en lo que estaban de acuerdo él y sus pensamientos caóticos era en el hecho de que entre más pronto se hiciera la prueba, mejor sería.

Ni siquiera podía pensar en tener bebés si todavía no sabía si era capaz de concebir uno.

Siempre existía la opción de adoptar, incluso la de alquilar un vientre, pero obviamente quería tener un bebé propio… no uno mezclado con ADN de una desconocida…

—¿En qué piensas amor? —preguntó Chan al separarse de ese largo y cómodo abrazo, acarició el rostro de su novio, apartando los rubios cabellos que cubrían sus ojos.

—¿Nos damos un baño juntos? —preguntó el rubio de la nada, la tina-era un jacuzzi- tenía el espacio perfecto para ambos.

—Claro bebé…

Caminaron juntos hacia la habitación para entrar al baño de la misma, en lo que Felix preparaba las sales de baño en el agua tibia que ya estaba saliendo, Chan empezó a desnudarse mientras pensaba, Felix estaba actuando un poco extraño, su novio siempre era una pequeña bolita de hiperactividad y alegría, verlo tan serio y pensativo era extraño.

¿Qué cosas estarían pasando por esa rubia cabeza que lo tenían tan serio?

Esperaba que no fuera nada preocupante al menos, de ser así, probablemente Felix ya se lo hubiera dicho ¿no? Eran pareja desde hace años, existía la suficiente confianza para ello, o al menos Chan sentía que era así.

Cuando el agua estuvo lista Chan entró al baño ya desnudo, tenía la costumbre de estar así en casa en sus días libres, e incluso dormir así también, por lo que para Felix ya no era raro verlo desnudo de pronto. Se metió al agua en lo que Felix se terminaba de desnudar, cuando terminó se colocó rápidamente entre las piernas de su novio, apoyando su espalda en su fuerte pecho y su cabeza en uno de sus hombros, el castaño no tardo nada en abrazarlo luego de activar el hidromasaje.

—¿Qué pasa mi vida? ¿En qué piensas? —preguntó el mayor acariciando la piel del vientre de su novio por debajo del agua.

Felix giró solo un poco el rostro para dejar un beso en su cuello, no sabía cómo tocar el tema, al menos no sabía cómo iniciar…

Dudas y más dudas estaban invadiendo su mente, si Chan aun no le pedía matrimonio es porque muy probablemente no quería casarse, si Chan no había mencionado bebés es porque probablemente no quería tenerlos…

El pánico lo invadió, obligándolo a permanecer en silencio.

—¿Me amas? —preguntó solamente para sentirse seguro, si Chan no quería casarse estaba bien ¿no? Muchas parejas actualmente no se casaban y no era porque no se amarán… ¿verdad?

—Claro que te amo amor…—apretó un poquito más el abrazo, aprovechando el acceso al cuello del rubio para dejar unos cuantos besos—¿Te he hecho dudar de mi amor en algún momento?

La respuesta obvia era un “NO”, Chan se desvivía por Felix en más de un sentido, lo amaba con locura, a veces sentía que lo amaba tanto que lo malcriaba, y eso a Felix le encantaba, pero ahora con todo lo que había estado hablando con Seungmin, la palabra “matrimonio” seguía rondando por su cabeza y el cómo a pesar de los años Chan no parecía interesado en ello.

—No, pero…

—¿Pero?

—Amor tu… en algún momento claro, no tiene por qué ser ahora ni nada, pero ¿te gustaría que nos casáramos en algún momento?

El silencio reinó en el baño por un buen rato, tanto que para Felix comenzó a volverse incomodo, si no fuera porque Chan continuaba abrazándolo probablemente ya estaría llorando por la falta de cariño y la duda en su silencio.

Llevaban casi 8 años juntos y el matrimonio ni siquiera les había pasado por la cabeza hasta que a Felix se le ocurrió la idea de querer un bebé y para eso, deberían de estar casados más como un seguro de que podrían con una vida de “familia de ensueño” más que en si porque quisiera casarse.

Ahora que lo pensaba, era hasta cierto punto era algo estúpido que su inseguridad lo haya hecho hacer la pregunta cuando Chan y él llevaban AÑOS juntos sin necesidad de un papel y un anillo que avalara su unión.

—¿Me estas proponiendo matrimonio bebé? —murmuró la pregunta contra la piel de su cuello, sus manos comenzaron a moverse de a poco, una hacia el pecho del rubio, la otra hacia una de sus piernas.

—No fue eso lo que pregunte…—respiró profundo el aroma cálido de las sales, intentando no reaccionar de inmediato al toque intimo que estaban siguiendo las manos de su novio…

—¿Por qué preguntas ahora amor?

—¿Por qué sigues respondiéndome con preguntas?

—Tengo curiosidad de que ha despertado esas preguntas en tu cabeza, sería bueno saber para qué rumbo van tus pensamientos antes de aventurarme con una respuesta…

—Solo tengo curiosidad…

—Llevamos casi 8 años juntos y es la primera vez que te escucho preguntar por matrimonio Lix…

—Y aun así sigues sin responder la pregunta Channie—se separó de su cuerpo solo para poder nadar un poco y sentarse del otro lado del jacuzzi, sus pies de inmediato buscaron contacto con los de Bang, no estaba molesto o algo, simplemente quiera verlo a los ojos cuando respondiera.

—¿Te pone nervioso que aún no responda?

—Me pone ansioso que te estes tardando tanto en responder…—se sinceró, pues la angustia y ansiedad comenzaba a arremolinarse en su pecho, cayendo como una pesada piedra a su estómago ¿y si Chan de verdad no quería casarse con él? ¿y si esa pregunta solo había arruinado toda una relación de 8 años por impaciente? ¿Y si-…?

—Si Felix—dijo sonriendo suave, haciendo que el menor de inmediato se sintiera cohibido—si he pensado en casarme contigo, en un futuro, cuando todo en la empresa este en orden y pueda pasar más tiempo contigo en casa.

—Ah…

Chan solo se rio y jaló al menor de vuelta a su regazo, el rubio se abrazó a su cuello cuando el mayor inició un lento y sensual beso que probablemente se terminaría conviniendo en un momento candente en el jacuzzi, más aún al sentir como una de las manos de Chan se movía de su cintura a su trasero, apretando con suavidad uno de sus glúteos, moviendo despacio sus dedos hasta la entrada de su novio.

Felix se sintió tranquilo por la respuesta- no tan tranquilo teniendo en cuenta que ahora estaba jadeando suave debido a la preparación que empezaba a hacer Chan con sus dedos-, al menos por ahora, ya que aún no se atrevía a decir nada sobre los bebés.

No hasta que se hiciera la prueba.

No hasta que confirmara si podía tener hijos.

No hasta poder evitar una desilusión que probablemente lo llevaría a una terrible depresión.

Fin del capítulo 41.

Chapter 43: 42

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Jisung estaba terminando de picar fruta para hacerle una papilla a Haneul cuando tocaron a su puerta. Casi como si estuviera planeado, Haneul y Jisung se miraron en busca de una respuesta, tomó a su bebé en brazos, sacándolo de su sillita alta para caminar a la sala y dejarlo en su corral lleno de juguetes, aunque claro, el gato gris de peluche que Minho él había comprado siempre era el favorito.

Caminó a la puerta y se encontró con 3 personas que no esperaba, pero siempre era agradable ver, abrió la puerta y sonrió.

—Hola chicos, pasen—dijo abriendo más la puerta, dejando a Felix, Seungmin e Innie pasar a su casa, Minho no llegaría sino hasta pasadas de las 4 de la tarde, apenas eran las 11 de la mañana—¿Qué los trae por aquí? ¿No deberías de estar en la escuela Jeongin?

—Salí temprano, el profesor de la ultima hora no fue—dijo acercándose a Haneul para cargarlo, el bebé apenas lo vio le estiró los brazos.

—Bueno, en realidad yo tampoco lo sé—dijo Seungmin sentándose en la sala cerca del corral de juguetes del bebé—Felix fue pasando uno por uno por nosotros.

Jisung entonces miró a su mejor amigo quien se notaba nervioso.

—¿Ocurre algo malo Lixie? —preguntó acercándose a su mejor amigo, el instinto paterno en el floreció en su pecho al ver al rubio tan cohibido, casi podía jurar que asustado.

Felix no respondió de inmediato, aún estaba demasiado nervioso como para siquiera decir las cosas en voz alta, además de que le daba algo de vergüenza admitir que aun teniendo 25 años le daban miedo los hospitales…

—Quiero ir a hacerme la prueba…—comenzó con un tono de voz algo titubeante—pero no quiero ir solo, necesito apoyo.

Jisung respiró aliviado después de eso, abrazo a su mejor amigo, dando palmaditas en su espalda cuando el rubio se aferró a su cintura, Felix se sentía tan pequeño y consentido que le daba vergüenza a veces ser así, pero eso había sido culpa de sus padres, y también de Chan.

—Claro que si pequeño, iremos contigo—lo soltó solo para regresar a la cocina—termina la papilla por mí, arreglare las cosas de Hannie para que podamos irnos.

El rubio asintió y se fue a la cocina, Seungmin y Jeongin se quedaron en la sala jugando con el pequeño, sonriendo sorprendidos de que el pequeño castañito estaba habiendo amago de ponerse de pie, pero al poco tiempo de intentarlo prefería mejor gatear.

—Está creciendo tan rápido…—dijo Jeongin soltando un suspiro.

—En pocas semanas es su cumpleaños, así que si, el tiempo pasa muy rápido…

Cuando Jisung bajó con la pañalera lista, Felix estaba terminando de cerrar el frasquito de vidrio donde llevaban normalmente las papillas por lo que Jisung lo guardó en la pañalera apenas Felix se lo dio.

—Bueno, vamos—Jisung cargó a su bebé y salieron luego de que Seungmin tomara la sillita para bebés y Jeongin el peluche de gato de Haneul.

Todos habían llegado en la camioneta de Felix así que luego de instalar la sillita y dejar a Haneul seguro ahí, partieron rumbo al hospital.

El camino fue en silencio a excepción de los balbuceos de Haneul, Seungmin venía revisando cosas en su teléfono, Jeongin venia durmiendo, Felix estaba tan nervioso que no quería hablar, y Han estaba mensajeándose con Minho sin quitarle atención a su bebé, avisándole más que nada de la situación si es que se llegaban a tardar mucho.

Al llegar al hospital, todos bajaron, incluso el guardaespaldas, luego de estacionar la camioneta, Seungmin e Innie se quedaron en la sala de espera, Felix estaba en la recepción junto con Han y su bebé, casi suplicando que lo dejaran entrar en compañía del mayor.

—Lo siento joven Lee, pero en la sala de exámenes solo puede entrar el paciente, además, tener un bebé en la sala es riesgoso para el infante—dijo la recepcionista intentando no sonar grosera ni mucho menos, ya había notado al guardaespaldas y Lee Felix era un rostro muy reconocido en Corea del sur.

—Felix solo será un piquetito, te podemos esperar aquí afuera.

—No Jisung, por favor, si el problema es el bebé ¿me puede acompañar si no entra con él?

—Bueno…—decir que no estaba intimidada por el guardaespaldas sería mentir.

—Seungmin e Innie lo pueden cuidar ¿sí? Por favor, por favor, por favor—rogó el rubio ya con los ojos vidriosos, y no, no era un berrinche, Lee Felix les tenía un miedo horrible a los hospitales, y siempre que tuvo que ir, era acompañado de Chan, y hasta que no los dejaban entrar a los dos, Felix no entraba a consulta.

Jisung soltó un suspiro frustrado, pero aun así caminó de regreso a la sala de espera, le entregó el bebé a Seungmin y la pañalera a Jeongin.

—Espero no tardar mucho ¿bien? —ambos chicos asintieron y Haneul en las piernas de Seungmin miró a su papá estirando sus bracitos de nuevo—Vuelvo enseguida bebé—dejó un besito en su frente y fue con Felix.

—¡Pa! —gritó sacudiendo sus bracitos, pero Jisung ya se había ido, Seungmin empezó a mover la pierna donde lo tenía sentadito para llamar su atención, Innie sacó el gato de peluche y se lo dio al bebé.

Haneul rápidamente lo abrazó, y aunque con eso se estuvo quieto un buen rato -sumado a que el par de chicos le hablaban y hacían cariñito- su cabecita giraba hacia donde su papá Sung se había ido.

Dentro de la sala de exámenes -custodiada por el guardaespaldas de Felix- ya estaba el rubio sentado, su suéter se lo había dado a Jisung quien estaba de pie a su lado, la doctora en cuestión, estaba sacando cada producto, para mostrar que estaba sellado y estéril, le sacarían solo un tubito de sangre, así que no tenía que preocuparse por nada.

—¿Está listo joven Lee? —preguntó la doctora luego de amarrarle el brazo para hacer presión y que saliera la vena.

—Ji, toma mi mano y no me dejes ver—pidió el rubio volteando el rostro cuando la doctora comenzó a limpiar la zona con algodón y alcohol.

El castaño lo hizo soltando un suspiro, tomó la mano libre del rubio y con su brazo libre abrazó su cabeza contra su estómago para que no viera, acariciando su cabello en el proceso.

La doctora insertó la aguja entonces para extraer la sangre, Felix gimió como un perrito herido, solo fue un momento, medio minuto y el tubito ya estaba lleno, sellado y protegido, a Felix ya se le había colocado incluso un pequeño parchecito y él no se había dado cuenta.

—Listo es todo, le llamaremos en una semana para que venga por los análisis.

—¿Ya acabó? —preguntó alzando el rostro del estómago de Jisung.

—Si exagerado, ya terminó—dejó un beso en su cabeza y le tendió el suéter para que se lo pusiera.

Felix obedeció, se colocó el suéter y le agradeció a la doctora, quien los despidió con una amable sonrisa, salieron de ahí seguido del guardaespaldas y caminaron a la sala de espera luego de que Felix pagara sus estudios, si no había llevado a Chan era para que no lo supiera, así que tampoco uso la tarjeta que el mayor le dio, ni mucho menos su seguro, además claro que aún no estaban casados como para poder usarlo.

Cuando Haneul ubicó a su papá, la sonrisa se le salió junto con un gritito, se removió de los brazos de Seungmin, pero antes de que se pudiera bajar, Jisung llegó y lo cargó, dándole vueltas y llenándolo de besos, haciendo a más de uno sonreír y suspirar de ternura.

—¡Pa! —gritó emocionado llenado sus manitas al rostro de su papá.

—Si mi amor ya llegué—dejó un besito más en su naricita y lo acurrucó bien contra su pecho, donde el bebé terminó por esconderse y aferrarse a su ropa.

—Bueno ¿y ahora qué? —preguntó Jeongin mandando un mensaje a Hyunjin para saludar, a esa hora probablemente ya estaba comiendo algo.

—Los invito a comer, por acompañarme aquí—dijo Felix teniendo su mano sobre su antebrazo izquierdo que es de donde le habían sacado sangre.

Todos regresaron a la camioneta entonces, esta vez, había una plática una tranquila.

—No es que me moleste verdad, pero ¿Por qué no le pediste a Chan hyung que te acompañara? —preguntó el menor de todos.

—No quiero que Chan se entere todavía—dijo el rubio con demasiada pena en su voz.

—¿Por qué? —preguntó Seungmin.

Felix se quedó callado un buen rato, jugando con sus dedos, pensando en las palabras correctas para decirlo sin sonar como un cretino.

—Si yo no soy como Hannie… no me gustaría que él lo supiera luego de decirle de la prueba e ilusionarlo con una pequeña posibilidad.

Los 4 se quedaron en silencio, si bien, un 20% de la población mundial masculina era un gran número de personas, nada aseguraba que él también perteneciera a ese 20%, sería mucha casualidad, o un milagro.

El tema cambió pronto pues Felix ya se veía algo incomodo de las miradas de pena, así que para salvar la situación Jisung habló.

—¿Cómo van las cosas con Hyunjin, Innie?

Jeongin sonrió ligero, dejó el teléfono de lado y suspiró.

—Bueno, creo que las cosas van bien, estamos estables por ahora, así que no me quejo—se encogió de hombros y cerró la boca, no planeaba decir nada más, no al menos en presencia de Felix, pues estaba casi seguro de que, si decía algo, lo más mínimo, se lo iría a contar a Hyunjin en cuanto pudiera.

—Me alegra mucho que ya puedan estar tranquilos ¿Cómo está llevando eso de ser jefe y novio?

—Por ahora todo bien, hay más comunicación que antes, supongo que es por el hecho de que ahora puede delegar unas cuantas responsabilidades… o al menos eso creo.

—Yo pase por eso—dijo Seungmin de la nada—y déjame decirte de una vez que no dura mucho, aprovéchalo mientras puedas.

—¿Qué quieres decir? —el rubio lo miró, su rostro reflejaba seriedad, pero su mirada era de preocupación genuina.

—Changbin tuvo su “periodo de descanso” cuando fueron sus primeros días de “socio mayoritario”, podíamos ir a almorzar cada día, y había visitas a mi estudio constantes, incluso había días que se podía permitir salir temprano, pero con forme fue haciendo su trabajo, más y más responsabilidades empezaron a llegar, por lo que nuestros tiempos se acortaron nuevamente.

—¿Y cómo manejas eso tu?

—Yo estoy bien, es ventajoso trabajar en la misma empresa cuando se quiere pasar tiempo con tu pareja—sonrió y sacó su teléfono solo para mandarle un mensaje a su novio y molestarlo un rato, Felix lo había secuestrado desde muy temprano, así que no había tendió oportunidad de verlo ese día.

—No sigas Seungmin que me espantas al niño—dijo Jisung al ver como la cara de Jeongin poco a poco se cambiaba a un semblante preocupado.

Las cosas iban bien hasta ahora, Jeongin esperaba que así se mantuvieran, al menos por un poco más de tiempo.

Fin del capítulo 42.

Chapter 44: 43

Notes:

Debido a los problemas con Meta sobre alimentar a su inteligencia artificial con el contenido de los usuarios sin posibilidad de negarse (al menos para LATAM), borré el contenido de mi cuenta de Instagram, todo será reposteado en X (Twitter) mi usuario es @CookieMinmin o también pueden buscarme como Cookie_NSFW_MinMin, me tomara algo de tiempo, pero los dibujos de la historia se subirán ahí ^^

Chapter Text

Jisung estaba sufriendo horribles dolores de espalda, pero eso no importaba mucho teniendo en cuenta que estaba ayudando a su bebé a caminar, y dirán ¿Por qué no usa un caminadora? Bueno, Jisung había leído mucho y muchas madres y pediatras en blogs recomendaban no usar caminadoras ya que los bebés aun no eran capaces de sostener su propio peso, sumando al hecho de que podía afectar negativamente a su postura, equilibrio y desarrollo de músculos.

Entonces ahí estaba él, agachado en una posición muy incómoda, sosteniendo las pequeñas manos de su bebé y ayudándole a dar sus primeros pasos.

—Mi vida ya me cansé—se quejó el mayor soltando a su bebé para poder cargarlo y alivianar un poco su espalda, sacándole un gritito de emoción por el repentino cambio de altura.

Jisung sonrió a pesar del dolor, dejando besitos en sus regordetas mejillas y se fueron a sentar al sillón para jugar con las tarjetas, Haneul no hablaba mucho a pesar de ya casi cumplir el año, solo sabía decir “papá” y solía señalar lo que quería, de ahí en fuera, solo balbuceaba y era normal teniendo en cuenta que los bebés suelen aprender el habla de lo que escuchan, Haneul casi todo el tiempo estaba con Jisung en silencio al estar en su estudio, y con Minho -de las pocas veces que se lo había llevado él porque distraía demasiado a las chicas del grupo que entrenaba- solo escuchaba ordenes que no entendía.

Lo bueno es que Jisung había hablado recién la semana pasada con Chan y Changbin para poder pasarse a la modalidad home office, saliendo únicamente para juntas importantes, de este modo se podía permitir estar más al pendiente de Hannie y dejándolo gatear sin miedo por la casa.

Jisung entonces sentó a su bebé en su sillita y se puso enfrente de él con las tarjetas, sacó una y se la enseñó.

—Man-za-na—dijo lento y alargando cada separación para que su bebé pudiera imitarlo.

Haneul miró la tarjeta con ambas manitas en su boca pues reconocía que eso se comía y que le gustaba mucho por lo que balbuceó algo bastante similar, pero seguía siendo eso, un balbuceo.

—Inténtalo otra vez mi amor “Man-za-na”

—Ma-dah-dah

—Muy bien mi amor—dejó la tarjeta de lado luego de acariciarle la mejilla a su hijo, el menor sonrío contento—¿Quién es él bebé? —sacó una tarjeta con el rostro de Felix, era importante que empezará a poder llamar por su nombre a todos sus padrinos, de lo contrario cada que gritara por atención, todos irían y sería muy complicado.

—¡Yoh Bo! —si bien, casi siempre todos llamaban a Felix por su nombre extranjero, era mejor que Haneul se aprendiera el nombre coreano del rubio, sería más fácil para él, cuando fuera ya un poco más grande, le enseñarían a decir el otro nombre.

—Muy bien—dejó la tarjeta y sacó otra—¿Qué es?

—¡A…Aba!

—A-gu-a

—¡Abua!

—Bien—acarició su cabecita luego de dejar la tarjeta, el pequeño se inclinó a su toque, justo como Minho solía hacerlo, dejó un beso en su cabecita y continuaron un buen rato con las tarjetas hasta que llegó la hora de la merienda.

Jisung cargó a su hijo y lo dejó en su sillita, sacó del refrigerador una de las papillas de manzana y un biberón con leche, si bien aún le daba leche de su pecho, esos días estaba haciendo bastante calor, por lo que un biberón refrescaría más a su pequeño. Lo alimentó haciéndolo repetir las palabras que habían estado practicando, la tarde estaba siendo muy tranquila ya que el menor había entregado todos sus pendientes bastante rápido, por lo que podía dedicarle tiempo al cuidado de su hijo.

En lo que Haneul bebía su leche, Jisung revisó su correo y el chat de la empresa para ver si se requería su supervisión en algo, pero todo está bien, de todas formas, Changbin le avisaría si ocurría una emergencia; así que con la agenda prácticamente libre tomó a su bebé de nuevo en brazos y subieron al cuarto a tomar una siesta, después podrían seguir practicando las palabras y el caminar, Jisung necesita descansar su espalda, aunque sea un poco.

Luego de sacarle el aire a Haneul se recostaron ambos en la gran cama del cuarto de Jisung, colocando almohadas al costado descubierto del bebé ya que el otro lo estaría cubriendo el cuerpo del castaño. Jisung comenzó a tararear, llevando su mano a la barriga de su bebé, acariciando en círculos para arrullarlo como cuando estaba recién nacido, hasta la fecha seguía funcionando pues los parpados del pequeño empezaron a cerrarse contra su voluntad.

Jisung también durmió un rato, dejando su mano sobre su bebé, cualquier movimiento que el pequeño Hannie tuviera lo despertaría, él nunca había sido de sueño ligero, pero desde el embarazo empezó a serlo.

Durmieron cerca de hora y media, Haneul despertó por la incomodidad del pañal.

Jisung se levantó con algo de pereza pero aun así cargó a su bebé y fueron al cuarto de Haneul para cambiarle el pañal, ya estaba tan acostumbrado a ello que ahora podía hacerlo hasta sin ver si quería, por lo que el cambio fue muy rápido, bajó de nuevo a la sala y dejó a su hijo ahora ya solo en un cómodo pañalero verde de manga corta por el calor en su corralito para que jugara en lo que el preparaba la comida, eran cerca de la 1 de la tarde, Minho solía llegar cerca de las 4, por lo que era mejor tener todo hecho y después calentarlo para así poder tener más tiempo con su bebé.

El día estaba sumamente tranquilo, y eso se debía a que a Felix le habían dado los resultados de sus análisis el día de ayer, el rubio había entrado en una fase de depresión severa en el momento en que los leyó, si bien, si pertenecía al a ese 20% de hombres que podían embarazarse, las probabilidades de que pudiera eran menos del 15% pues no tenía el suficiente nivel de fertilidad debido a su estricta dieta que lo mantenía tan delgado que casi rozaba lo insano, pero bueno, era modelo después de todo.

Se le había dado la opción de tomar un tratamiento hormonal que lo ayudaría a subir ese porcentaje, pero teniendo en cuenta que eso no solo lo haría subir de peso, sino que traería consigo un montón de cambios a su cuerpo, no se sentía listo para ello, primero tenía que asimilar todo, y quería asimilarlo solo, por lo que solo se encerró en su habitación y no volvió a salir de su cama, por suerte en esos momento Felix no había tomado ninguna de sus propuestas de trabajo o estaría en problemas.

Chan había intentado de todo para sacarlo, pero al no ser consciente de que pasaba llamó a Jisung, fue así como el castaño se enteró de la situación, pero no había mucho que hacer, si Felix quería estar solo un rato, lo mejor era no presionar y dejarlo.

—¡Pa Ji! —gritó el bebé, distrayendo a Jisung de sus recuerdos, dejó calentando la sopa a temperatura baja y fue a ver a su bebé.

—¿Qué pasa mi amor? —se sentó en el piso y el bebé gateó hasta él, justo en el borde de su corralito, el cual le ayudó a ponerse de pie para intentar alcanzar a Jisung, quien se había quedado en shock momentáneamente al ver que su hijo ya estaba intentando caminar solito.

—¿Quieres que te saque bebé?

El pequeño balbuceó algo y sonrió, dejando ver sus rosadas encías que apenas estaban asomando un poquito de sus primeros dientes inferiores.

Jisung entonces tomó a su bebé en brazos solo para poder sacarlo del corral, intentó dejarlo paradito pero el bebé se abalanzó a su pecho para que lo abrazara, al tenerlo seguro entre sus brazos señalo con su dedito al sillón.

—¡Etas! —gritó emocionado, sacudiéndose entre sus brazos para que fueran a seguir jugando.

—¿Quieres seguir viendo las tarjetas? —el menor se movió inquieto, lo tomó como un sí, por lo que se volvieron a sentar en el sillón, dejándolo quietecito en su sillita, si bien ya podía sentarse solo, no confiaba mucho en que se fuera a ir para atrás por cansarse, era más seguro la sillita.

Tomó las tarjetas de nuevo y sacó una al azar.

—¿Quién es el bebé? —una foto de Seungmin estaba en la tarjeta, su otro padrino.

—¡Mi!

—Muy bien—sacó una más—¿Qué es esto?

—¡Tete!

—Leche.

—Tete—volvió a repetir esta vez más calmado, aun no podía pronunciar bien muchas cosas, pero se le entendía y eso era ganancia.

—Ahora ¿Quién es el? —sacó una tarjeta con la cara de Minho.

—¡PÁ MI! —gritó emocionando intentando alcanzar la tarjeta para abrazarla.

Jisung sonrió con ternura cuando su bebé terminó abrazando la tarjeta, Haneul amaba mucho a Minho, así como él.

—¿Yo que?

Tanto Jisung como el bebé gritaron, solo que uno por el susto y el otro porque le emocionaba ver a su padre.

—Ya llegué mis bebés—dijo el mayor terminando de dejar sus cosas en la entrada de la casa.

Jisung se levantó y fue a abrazarlo por el cuello para darle un beso, Minho se abrazó de su cintura, disfrutando del contacto, el gritito de Haneul reclamando atención los hizo separarse, Minho se apresuró a cargar a su bebé y llenarlo de besitos también.

—¿Y ese milagro que llegaste a esta hora? —dijo Jisung regresando a la cocina, el reloj en la pared marcaba apenas la 1:15 pm, al parecer podrían comer a esa hora pues ya se estaba haciendo todo.

—Hoy no había practica y en la academia no hay evaluaciones, me dejaron ir temprano—dejó al bebé de nuevo en su corralito y fue a la cocina para abrazar a su novio, apretando sus brazos alrededor de esa cintura que lo volvía loco, respiró el aroma de su cuello y empezó a dejar un par de besos.

Jisung sonrió y se dejó hacer.

—Hoy Hannie camino mucho, me duele la espalda así que te toca a ti.

—¿Te duele la espalda? —su boca nunca abandono el cuello de Jisung, sus brazos fueron cambiados por sus manos para masajear la espalda baja de Jisung, el cual respiró profundo, si bien, el masaje se sentía bien, las intenciones detrás de él fueron claras desde el primer beso en el cuello.

—Ve con nuestro bebé—le regañó y Minho solo se rio y se separó para ir por Haneul y salir al jardín trasero de la casa, había leído que era bueno para ellos, ayudaba con la estimulación sensorial y el desarrollo muscular, así que dejando el ventanal abierto para que Jisung pudiera verlos, empezaron a caminar por el jardín, si bien era un día soleado, las nubes cubrían suficiente para no exponer demasiado a su hijo a la luz solar.

Todo pintaba para una tarde tranquila hasta que con la vista periférica Jisung vio algo que no creyó ver tan pronto. Minho estaba medio en shock medio en pánico, muy quieto detrás de Haneul mientras que su bebé a pasos tambaleantes se acercaba a donde estaba él, por lo que se apresuró a salir para estar más cerca.

—Ya casi… ya casi estas aquí con papá mi amor, solo un poquito más—estiró sus brazos y el gritito de su bebé más los rápidos paso antes de perder el equilibro lo hicieron llegar y recibir un montón de besos y vueltas en el aire.

Haneul no tenía idea de porque sus papis estaban tan felices por eso, pero se aseguraría de seguir haciéndolo si eso le conseguía más besitos.

Fin del capítulo 43.

Chapter 45: 44

Notes:

Debido a los problemas con Meta sobre alimentar a su inteligencia artificial con el contenido de los usuarios sin posibilidad de negarse (al menos para LATAM), borré el contenido de mi cuenta de Instagram, todo será reposteado en X (Twitter) mi usuario es @CookieMinmin o también pueden buscarme como Cookie_NSFW_MinMin, me tomara algo de tiempo, pero los dibujos de la historia se subirán ahí ^^

Chapter Text

Jeongin estaba terminando de arreglarse frente al espejo de cuerpo completo para ir a la fiesta del primer cumpleaños de Haneul; estaba en el departamento de Hyunjin, sorpresivamente había pasado todo el fin de semana ahí ya que el mayor había tenido tiempo como Seungmin le había dicho que tendría, ahora que podía delegar ciertas tareas, regresaba más temprano a casa, por lo que ese viernes pasó por él a la academia y se lo llevó a su departamento.

Se había sentido raro, pero al mismo tiempo bonito, muchas mariposas en su estómago por el hecho de haber pasado todo un fin de semana romántico con su novio, esa tarde después de la fiesta tendría que volver a su casa, pero no iba a negar que todo había sido demasiado perfecto.

El día exacto del cumpleaños caía entre semana, por lo que habían adelantado la fiesta al domingo 10, y dado a que seguía ahí, era tonto irse a su casa solo para cambiarse cuando Hyunjin podía perfectamente prestarle ropa.

Los brazos de Hyunjin alrededor de su cintura lo distrajeron de sus pensamientos, eso y el hecho de que su mejilla terminó mojada por el cabello húmedo del mayor que recién terminaba de bañarse.

—Vístete que se nos hará tarde…—pidió el rubio llevando una de sus manos al cabello húmedo de Hyunjin para acariciarlo.

—Son las 9 de la mañana Innie, hay tiempo—murmuró contra la piel de su cuello, apretando un poco más el abrazo en su cintura.

—¿Todavía tienes sueño? —se giró para poder abrazarlo también, sus manos acariciaron su rostro, apartando el cabello de sus ojos y sonriendo cuando el mayor hizo un puchero.

—No mucho, dame beso—pidió como el consentido que era, estirando esos hermosos labios que tanto le gustaban a Jeongin.

El rubio se rio, burlándose de como su novio se comportaba a veces peor que un niño, pero aun así le dio el beso que estaba pendiendo, y luego otro, y después otro, y uno más, pequeños piquitos continuos en esos labios que tanto le encantaban.

Hyunjin terminó por llevarlos de nuevo a la cama, importándole poco que la camisa que le había prestado a Jeongin se arrugara, siempre podía ponerse una sudadera encima, sacar el cuello y listo, y si, estaban en primavera y el calor estaba horrible, pero se vería lindo y la casa de Minho tenía aire acondicionado.

—¿Qué haces? Vamos a llegar tarde—murmuró el menor sobre los labios de su novio sin apartarse demasiado, Hyunjin estaba recostado a su lado, aun abrazándolo lo suficientemente fuerte para mantenerlo pegadito a él sin lastimarlo.

—Aun—dio un beso—hay—otro beso—tiempo—y otro más—déjame quedarme así un rato contigo, no sé qué día podré volver a abrazarte en mi cama…

Jeongin se sonrojó al mismo tiempo que Hyunjin se acurrucaba en su pecho, el rubio abrazó su cabeza y comenzó a acariciar su cabello, el castaño tenía razón, ninguno de los dos sabía cuando el mayor volvería a tener tiempo para poder estar juntos, las palabras de Seungmin aun lo seguían como un fantasma que lo asustaba todas las noches, esta pequeña faceta de “luna de miel” podría acabarse en cualquier momento, no tenía que acostumbrarse pero si tenía que aprovechar cada momento que se pudiera.

Cerró los ojos y abrazó a Hyunjin con un poquito más de fuerza, Minho y Jisung no se enojarían si llegaban un poquito más tarde.

~*~

Felix estaba caminando por la tienda de bebés, viendo que regalo sería adecuado para su ahijado, Chan venía unos cuantos pasos detrás de él, dándole su espacio como Jisung había sugerido porque el rubio seguía sin decirle nada, en las noches solo abría la boca para pedirle que lo abrazara y como Chan nunca había podido negarle nada, lo hacía sin preguntar.

Para el rubio estar en un departamento de bebés era casi como torturarse a sí mismo, pues si bien, existía la posibilidad de quedar embarazado, era una muy pequeña, y eso explicaba porque incluso si lo llegaron a hacer sin condón-que era meramente para evitar ensuciar más que como una protección real-, no pasaba nada.

Escogió varias prendas de ropa para la época veraniega, unos juguetes nuevos y trajes de baño junto con donas inflables y flotadores, Minho tenía una piscina y probablemente cuando tuviera más edad le enseñarían a nadar.

Llevaron todo a la caja y Chan pagó con su tarjeta antes de que Felix si quiera pudiera sacar su cartera, recordándole de cierto modo que él estaba ahí y estaba dispuesto a escuchar si así lo quería; Felix lo miró solo un breve momento antes de apoyarse en su hombro y suspirar, el mayor lo terminó abrazando luego de darle la orden al cajero de envolver todo para regalo.

—¿Qué pasa pequeño ángel? Dime que te molesta y lo solucionare…

Felix sabía que Chan era capaz, que si le decía la verdad estaría dispuesto a pagar el tratamiento hormonal y cuidarlo hasta que pudieran tener un bebé, pero aún no estaba listo, ahora más que nunca no se sentía preparado para nada.

Guardaron todo en la parte de atrás de la camioneta y una vez subieron Felix habló.

—Aun no quiero hablar de ello…Prometo que lo hare, pero no ahora.

Chan solo asintió y arrancó la camioneta para ir directamente a casa de Minho y Han, esperaba que Felix pudiera animarse un poco viendo a su pequeño ahijado, aunque ahora que había visto cómo se deprimía viendo cosas de bebé, lo dudaba un poco.

¿Sería prudente hablar de ello? ¿La posibilidad de tener bebés?

Tal vez después de la fiesta…

~*~

—¿Ya terminaste de envolver eso? —preguntó Seungmin al mismo tiempo que el terminaba de envolver uno de los regalos de Haneul.

—No me presiones Seungmin, soy bueno en muchas cosas, pero acabo de descubrir que las manualidades no son una de ellas—gruñó el pelinegro volviendo a quitar el papel de regalo de la caja para extenderlo de nuevo en la mesa.

El castaño se burló, era imposible no hacerlo, su novio era ridículo, y perfecto, pero no se lo decía mucho porque le causaba cierta satisfacción burlarse de él, se acercó entonces para ayudarlo a envolver bien la caja de bloques gigantes de construcción que le habían comprado.

—A ver, es así—le dijo como hacerlo paso a paso, y si hacia algún dobles incorrecto lo corregía con golpecitos en sus manos.

Cuando la caja estuvo completamente forrada de papel de regalo Changbin sonrió triunfante lo que le ganó más risas de Seungmin seguidas de un beso de piquito en los labios que el pelinegro no dudo en corresponder.

—Te amo…—dijo Seungmin luego de separase de sus labios, normalmente no lo decía, el castaño era más de molestar a su pareja que de decirle que lo amaba, pero a veces, cuando lo veía de forma detallada y se daba cuenta de esas pequeñas cosas que amaba de él, del porque se había decidido a estar con él, le daban ganas de decirlo y siempre eran espontáneos.

—También te amo Minnie—acarició su mejilla y se levantó un poquito de puntitas para alcanzar a besar su frente.

Había aprendido que debía de aceptar esas muestras de afecto sin decir nada más, si se llegaba a emocionar demasiado por ello Seungmin se fastidiaba y regresaban a la dinámica de molestarse de más.

Seungmin solo sonrió y tomó los regalos, tenían que irse rápido o llegarían tarde, subieron al auto y de ahí condujeron hasta la casa de Minho y Jisung, llegando casi al mismo tiempo que Chan y Felix e incluso, el tiempo que le tomó al portero abrir la reja para entrar, llegó el auto de Hyunjin y Jeongin.

Rápidamente se estacionaron junto a los demás autos, pues muchos amigos de Minho vinieron a felicitarlo por ser padre, el castaño había escondido tan bien las cosas para que la prensa no llegara a enterarse de nada que la gente de su círculo de danza tampoco se enteró, por lo que llegaron con un montón de regalos para el niño, para Jisung y hasta el propio Minho, pues era el primero de todos que tenía un bebé.

La casa estaba bellamente decorada con tonos lilas, morados y blancos, pues eran colores que Haneul disfrutaba al ser de ese color su habitación. Aún era muy pequeño como para querer una temática en su cumpleaños, si bien el bebé si miraba una que otra caricatura en la televisión, no es como que tuviera preferencia por alguna, si de él dependiera, estaría todo el día en brazos de sus papás.

La actitud de Felix se animó un poco cuando abrazó a Jisung apenas les abrió la puerta, Chan traía todos los regalos así que lo dejó pasar antes de poder saludarlo, seguido de ellos llegaron Changbin y Seungmin quienes también venían con cajas bastante grandes de regalo, al final entraron Hyunjin y Jeongin quienes venían igualmente con un exceso de bolsas.

Tenía que empezar a controlarlos o su hijo terminaría siendo enterrado en montañas de juguetes.

—¿Dónde está mi niño del cumpleaños? —preguntó Felix acercándose a Minho, quien traía a su bebé en brazos, aun rodeado por sus compañeros, quienes se sorprendieron un poco de ver a Lee Felix ahí, tan casual cargando al bebé y llevándoselo luego de saludar a Minho.

Felix era una persona bastante reconocida incluso dentro del círculo de bailarines pues, incluso si era modelo, tenía unos cuantos videos en su Instagram bailando casi como si fuera un profesional en ello. Minho se disculpó con sus amigos y fue a saludar a todos, pues ya habían llenado la mitad de la sala con sus regalos.

Todos se centraron en el bebé, Haneul pasaba de brazos en brazos cada 5 minutos pues todos querían llenarlo de atención y besitos, el niño estaba fascinado con tanto amor que estaba recibiendo, y más aún cuando decía una que otra palabra que Jisung le enseño, con esa pronunciación adorable y tonito encantador.

Minho y Jisung miraban desde la cocina, pues era el momento de su bebé y ellos tenían que empezar a preparar toda la comida para los invitados, pero sin perder de vista a su hijo, denotando que el niño sería un extrovertido sin problemas, pues se le veía a gusto entre tantas personas.

—¿De dónde habrá sacado eso? —preguntó el menor apoyándose en la barra de la cocina apenas terminaron de preparar todo, él era la persona más introvertida del grupo, de él seguro no había sido.

—Tal vez de sus abuelos—dijo abrazándolo por detrás, apoyando su barbilla en su hombro, Minho no era un introvertido, pero después de cierto tiempo se hastiaba de la gente.

—Bueno, ya que están todos deberíamos de comer ¿no crees? Hannie se veía emocionado por el pastel. Solo le daré a probar el betún, aun es pequeño para comer tanta azúcar.

—Está bien mi amor—Minho dejó un beso en el cuello de su novio y lo soltó para ir con los demás e invitarlos al comedor.

La platica entere todos fue muy amena, los amigos de Minho se llevaron muy bien con los demás, tanto que por un momento la familia anfitriona dejó de participar, más que nada porque Haneul empezó a tener hambre así que Jisung fue por un biberón.

—Hanji~ Dame un beso~—pidió Minho quien mantenía sentado a Haneul en sus piernas en la mesa de la cocina, desde que probó el betún estaba algo inquieto, así que con la leche se calmaría.

—¿Solo tú quieres beso? —preguntó acercándose con el biberón que apenas el bebé vio, le estiró la mano balbuceando sus tiernos “¡Pa!” para que se la diera.

Al final les dio un besito a ambos, aunque el de Minho duro más.

Fue un bonito cumpleaños.

Fin del capítulo 44.

Chapter 46: 45

Notes:

Hola hola ^^
Por problemas de salud ayer no pude publicar jaja así que hoy les traigo capitulo doble <3
Si no les importan los spoilers y gustan ver las ilustraciones en las que se basa esta historia, pasen a mi X (Twitter) @CookieMinmin donde se esta reposteando toda la historia que originalmente estaba en Instagram (la borre de ahí debido a Meta y su inteligencia artificial) me tomara algo de tiempo, pero los dibujos de la historia y nuevos dibujos se subirán ahí ^^

Chapter Text

Jeongin estaba algo nervioso.

Su prueba en la academia había salido perfecta, probablemente -según Minho- se graduaría pronto con honores, en la escuela todo estaba bien, sus exámenes ya habían pasado, ahora estaba en un pequeño periodo de vacaciones, entonces ¿Qué lo tenía nervioso?

El mensaje de Hyunjin que acaba de llegarle hace unos pocos minutos:

“Ponte bonito y prepara una maleta, ya voy por ti, te amo <3”

Se quedó en blanco por un momento más que nada porque no se sentía acostumbrado a tanta atención tan seguida, como un estrés postraumático que no le dejaba disfrutar esta nueva faceta de su novio. Cuando salió de su shock inicial, se levantó y preparo la maleta, solo unos cuantos cambios de ropa, no sabía que tantos días podría quedarse, así que solo empacó lo necesario para 3 ya que era jueves e intuía que Hyunjin lo regresaría el domingo a su casa.

Bajó cuando estuvo lista y fue a la cocina, donde estaba su madre preparando un pastel.

—Mami…

—¿A qué hora viene? —preguntó sin siquiera mirarlo, ella ya sabía, era consciente que cada que Jeongin bajaba de la nada en un día de descanso es porque saldría con Hyunjin.

—En un rato—se acercó y apoyó en el hombro de su madre, quien dejó de batir la mezcla para el pastel.

—Quiero que tengas cuidado ¿bien?

—¿Con que?

—Con tu novio, no quiero nietos tan pronto ¿bien?

—¡Mamá! —se alejó de ella completamente sonrojado—¡Ni siquiera lo hemos hecho aun!

—¿No? Bueno, ya llevan bastante juntos ¿No? Un año más o menos creo…

En realidad, llevaban ya casi 4 años, pero sus padres obviamente no se enteraron que desde que tenía 14 estaban juntos, les hubiera dado un infarto seguro.

—Aún no ha pasado nada mamá, no estoy listo todavía…—dijo casi en un murmullo, más para sí mismo que por contestarle a su madre.

—Bueno, solo te pido que te cuides, pasas mucho tiempo en su casa últimamente, cuídate, solo eso.

Jeongin ni siquiera pudo responder, su teléfono y el timbre le anunciaron que Hyunjin ya había llegado, así que solo tomó su mochila y salió de ahí, no dejó que Hyunjin si quiera saludara, tenía mucha vergüenza ahora. El rubio prácticamente corrió al auto para encerrarse en él, así que Hyunjin no pregunto nada y fue directo al conductor, una vez dentro de la seguridad del auto se acercó para darle un besito.

—Hola mi vida ¿Por qué la prisa?

—Lo siento, si, hola Hyunnie—soltó un fuerte suspiro y se acercó de nuevo para dejar un par de besitos en sus labios que el mayor correspondió con gusto—Perdón… es que mi mamá… a veces dice cosas que prefiero no escuches.

—Claro bebé—arrancó el auto entonces y se fueron directo al departamento del mayor.

—¿Cómo te fue hoy en el trabajo? —preguntó el rubio mirando por la ventana.

—Todo bien, jamás había tenido tanto tiempo libre—rio un poco—por ahora todo está tranquilo, la mayoría de mis clientes ya los delegué a otros vendedores, solo me quede con los que sé que ya estaban costumbrados a mi forma de trabajo, mis responsabilidades comenzaron a dividirse entre diferentes personas, puede que en algún momento el trabajo vuelva a aumentar, pero ya tengo la autorización de contratar a un asistente de ser necesario, aunque ahora no lo es, de todas formas hare lo posible por que eso no suceda, ya me estoy acostumbrando a esto de pasar más tiempo contigo—su mano se posó sobre el muslo del menor y siguió conduciendo.

La mano de Jeongin tomó la de Hyunjin solo porque sí, su vista no se separó de la ventana hasta que llegaron y pudieron subir al departamento del mayor. Al entrar el cachorrito de Hyunjin rápidamente fue a los brazos de Jeongin quien no dudo en darle un montón de caricias.

—A veces siento que te quiere más a ti que a mi—se quejó el castaño quistándose el saco y dejándolo en el sillón.

—Lo hostigas demasiado, por eso te huye, a mí solo me ve de vez en cuando—dejó al perrito en paz para poder acompañar a su novio a la habitación, dejando su maleta en el piso y recostándose en la cama.

Hyunjin terminó de quitarse el traje y se cambió por ropa más cómoda para después acompañar a Jeongin en la cama.

El mayor lo envolvió en sus brazos por lo que Jeongin se acurrucó contra su cuerpo, escondiendo su rostro en su cuello y soltando un suspiro cansado, esa vergonzosa plática con su madre lo agotó demasiado.

—¿Tienes sueñito bebé? —preguntó el castaño, comenzando a acariciar el rubio cabello de su novio para arrullarlo.

—No, no mucho, solo me siento cansado, es todo.

—¿Quieres hacer algo?

—¿Cómo qué?

—No se bebé, lo que tú quieras…

A la mente de Jeongin regresó la vergonzosa conversación con su madre, ella creía que tenían poco tiempo de conocerse y que ya con eso podrían hacerlo, pero la verdad es que Jeongin tenía AÑOS con Hyunjin y el castaño llevaba el tiempo suficiente esperando, si bien, hubo deslices en esa espera que terminaron con Jeongin huyendo de él, la verdad es que casi todo el tiempo Hyunjin se había comportado…

Jisung le dijo que no había prisa en hacer las cosas, pero él sentía que su novio ya llevaba mucho tiempo esperando, además, había empezado a sentir cierta curiosidad por ello y de experimentarlo solo, prefería mejor hacerlo con su novio.

El problema ahora era ¿Cómo iniciarlo? Le daba un poco de vergüenza tener que decirlo directamente, pero era el único modo teniendo en cuenta que Hyunjin ya no volvería a moverse por su cuenta desde lo que pasó la última vez.

—Hyunjinnie...tú…—Dios ¿Por qué era tan difícil?

—¿Qué pasa bebé? —se separó un poco para poder mirarlo, le preocupaba el hecho de que estuviera dudando tanto en decirle algo.

Jeongin guardó silencio al mismo tiempo que su rostro se ponía rojo de la vergüenza, intentó esconderse de nuevo en el pecho de su novio, pero Hyunjin fue más rápido y sostuvo su rostro con ambas manos para mirarlo directamente a los ojos.

Al ver esos ojitos preciosos tan brillantes por las lágrimas de vergüenza y el cómo movía de forma nerviosa su labio inferior, lo supo, o bueno, el menos creía saberlo, no se iba a arriesgar a hacer algo de nuevo sin estar seguro, esa patada le había dolido horrible, no solo físicamente, sino también de manera emocional pues nunca pensó en ser tan idiota como para que Jeongin recurriera a la violencia.

—Tú… ¿tú quieres que nosotros…? —sintió el rostro caliente cuando el menor asintió—Ay Dios…

—¿No quieres? —el pánico y la vergüenza lo inundaron, reflejándose en su rostro.

—¡No! Digo, no, si, si quiero, pero… ¿estás seguro? ¿100% seguro? —preguntó nervioso, sin soltarlo en ningún momento, no quería hacerlo sentir que ahora estaba dudando, él siempre había querido hacerlo, pero solo hasta que Innie estuviera listo.

Jeongin se quedó en silencio casi 5 minutos, Hyunjin tampoco habló, estaban demasiado avergonzados y nerviosos ahora, procesando todo, en especial Jeongin, quien de verdad tenía que estar completamente seguro para dar ese paso.

—N-No tenemos por qué hacer todo hoy ¿no? Podemos ir lento… ¿verdad? —no quería que pasara lo de la última vez, no quería volver a pegarle, pero, sobre todo, no quería volver a dejar de confiar en él.

No quería volver a terminar…

—Claro cariño, si quieres parar, parare, y si vuelvo a ser un idiota, pégame.

El menor solo asintió y se separó de Hyunjin para poder sentarse en la cama, la verdad es que no tenía ni idea de cómo proceder, por lo que solo se limitó a esperar al mismo tiempo que jugaba con sus dedos, no se atrevía a ver a Hyunjin, aunque sabía que ya se había sentado con él en el centro de la cama; de nueva cuenta las palabras de su madre regresaron a su cabeza…

—¿Tienes condones?

—Eh…—el castaño se levantó de la cama sin decir nada, obviamente no tenía pues su vida sexual fue nula desde que empezó a salir con Jeongin, así que luego de tomar su cartera y colocarse los zapatos salió a la farmacia.

El rubio pudo relajarse un poco, se recostó en la cama y abrazó una almohada al mismo tiempo que tomaba su celular y empezaba a investigar, no sabía cuánto tiempo se iba a tardar Hyunjin así que tenía que indagar muy bien en el tema para saber qué hacer y que no, estaba casi seguro de que Hyunjin ya tendría experiencia en esas cosas, el propio Jeongin sabía que no era el primer novio del mayor, pero si el que había mantenido por más tiempo, por lo que sabía que Jeongin era virgen, la seguridad era importante así que de seguro compraría algo más que condones, o al menos eso intuía el menor.

Se quedó leyendo un buen rato sobre la seguridad, la estimulación y algunas posiciones que podría intentar al ser primerizo, todo con tanta atención que no se dio cuenta que Hyunjin ya había regresado con una bolsa pequeña de la farmacia donde venían algunas otras cosas que compró. Hyunjin lo vio tan concentrado que no lo interrumpió, sacó los condones, el lubricante, toallitas húmedas y unos dulces para después, acomodó todo en la cama y esperó paciente hasta que Jeongin se dio cuenta de su presencia, dando un saltito del susto y guardando el celular rápido.

—¿Qué leías? —preguntó inocente a sabiendas que el sonrojo en su cara debía ser por estar leyendo como proceder en el sexo, el menor solo negó con la cabeza, por lo que subió de nuevo a la cama para abrazarlo y llenar de besos esa hermosa carita que estaba roja de la vergüenza, si seguía presionando probablemente Jeongin lloraría, y no quería eso.

El menor se aferró con fuerza a la ropa de su novio, escondiéndose en su cuello y respirando su aroma en un intento de calmarse, al ver las cosas en la cama se había puesto demasiado nervioso y ya no estaba seguro de su continuar o no, sabía que tarde o temprano tenía que hacerlo, las palabras de Jisung seguían rondando en su mente y estaba bastante seguro de que él quería dar este paso con Hyunjin ya…

Bueno, tal vez no “ya” justo en ese momento porque el pánico y la ansiedad lo invadieron apenas se dio cuenta de que ya todo estaba a su disposición para hacerlo; el hecho de que le surgiera pánico le hizo ver que en definitiva aún no estaba listo por mucho que lo quisiera.

—Está bien cielo, no tenemos por qué hacerlo ahora—dijo Hyunjin dejando un beso en su oreja y comenzando a acariciar su cabello en un intento de calmarlo.

—Lo siento…—el nudo en su garganta y las ganas de llorar se instalaron rápidamente, había emocionado a Hyunjin para nada.

—No te disculpes bebé, será cuando estes listo, no antes…

El menor se permitió llorar y ser consolado entonces, tenía razón, tenía que ser cuando de verdad se sintiera listo, cuando no le diera ansiedad, cuando no llorara de miedo, cuando sus ganas por estar con Hyunjin fueran tantas que todo lo demás no importara, solo hasta ese momento, no antes…

Fin del capítulo 45.

Chapter 47: 46

Notes:

Y con este ya estamos al corriente jajaja ^^
Una disculpa si se quedaron esperando el sábado por el capitulo ^^Uu

Chapter Text

Seungmin estaba terminando de hacer unas anotaciones en los reportes de calificación de sus chicos a cargo cuando alguien tocó la puerta de su estudio; al girar para ver quien era se topó con su novio, así que sonrió y siguió trabajando, no necesitaba decirle que entrara, Changbin lo hacía todo el tiempo sin siquiera pedirle permiso.

—¿Qué te trae por aquí? Creí que estarías en juntas todo el día—dijo el castaño regresando a sus anotaciones, Changbin empezó a pasearse por su oficina.

—Esa era la idea, pero como Chan sigue estando de un humor terrible, me dijo que él se encargaría solo para poder desquitarse con los demás inversionistas, así que estoy libre ¿ya terminaste aquí?

—Ya casi, solo tengo que terminar las evaluaciones y entregarlas.

—Bien, así podremos irnos temprano a casa—se acercó para dejar un beso en su cabeza y fue a sentarse al sillón y esperar.

—¿Chan no te dijo nada? —preguntó para no mantenerse en silencio, ahora que Changbin estaba ahí, podía tener un poco de ruido ambiental que no lo distrajera como la música.

—¿Sobre por qué tiene un genio horrible? Es por Felix.

—¿Están teniendo problemas?

—Algo así, ahorita Felix no está aquí, está en Japón para una sesión de fotos, pero por lo que se, se fue sin que ellos pudieran hablar, no me dijo mucho, hablar del tema lo pone de malas.

Seungmin suspiró, sabiendo bien porque Felix estaba con ese estado de ánimo como para empezar a joder las cosas con Chan, o al menos suponía que tenía que ver con los resultados de Felix, si bien, a nadie le dijo que venía en los papeles, ya podían intuir porque estaba tan decepcionado.

—Así que huyó de los problemas…—dijo más para sí mismo que por responderle al pelinegro.

Changbin siguió hablando de un par de cosas más en lo que Seungmin terminaba, mando un par de mensajes a todos los chicos y dentro de poco se fueron presentando en su oficina para tomar sus evaluaciones y nuevos horarios de práctica.

Cuando todo estuvo listo, la pareja se fue directo a casa luego de pasar por comida porque Changbin nunca había podido hacer bien algún platillo y Seungmin estaba demasiado cansado como para cocinar, aunque en realidad, el castaño tampoco es que supiera mucho de cocina, solo lo básico para sobrevivir.

Comieron tranquilos mientras veían un película, la verdad era raro para ellos tener días libres así que no sabían muy bien que hacer.

—Me voy a dar un baño cariño—Changbin se levantó para recoger la basura y tirarla, dejó un beso en la cabeza de Seungmin y se fue directo al baño, se sentía algo tenso de los hombros así que el agua caliente le vendría bien.

Seungmin solo asintió y siguió comiendo hasta terminar y hacer lo mismo que Changbin, levantar su basura y caminar rumbo al baño donde el mayor ya estaba apoyado en la pared, dejando que el agua le empapara por completo el cuerpo; se apoyó en el marco de la puerta solo para poder mirarlo, Changbin siempre había tenido un cuerpo espectacular que solo mejoraba cuando se ponía esos ajustados trajes sastres, y ni decir cuando se iba al gimnasio, puede que solo fueran unos pantalones cómodos y una camiseta negra de manga corta, pero Changbin los lucía de una manera increíble, todo resaltaba perfectamente.

—¿Te he dicho lo guapo que te ves cuando estas mojado? —la idea era asustarlo pues Seungmin casi no lo seguía a ningún lado.

Se sorprendió al ver que solo giro un poco el rostro y entre abrió los ojos, no supo por qué, pero se veía demasiado sexy haciendo eso.

Changbin no dijo nada, solo abrió la puerta de cristal de la ducha y estiró la mano.

El menor se sonrojó ligeramente, no dejándose intimidar por la erótica visión que tenía enfrente, se quitó la ropa y entró con él a la regadera. Los labios del pelinegro rápidamente atraparon los suyos, al igual que sus fuertes brazos a la bonita cintura del castaño; no era un beso apasionado, más bien, era lento y gentil, un recordatorio de lo mucho que lo amaba, aunque normalmente no lo decía.

Su relación era un poco diferente a la que la mayoría de la gente tenía, de hecho, era muy diferente a lo que la gente esperaría de ellos.

Sorprendentemente, se conocieron en el gimnasio de la empresa; a Seungmin le estaban dando un recorrido por todas las instalaciones ya que luego de terminar con el mejor promedio y rendimiento en la academia había logrado entrar gracias a sus cartas de recomendación de todos los directivos de la escuela y un favor de su tío que trabajaba en ese momento junto con Bang Chan como inversionista, hablando muy bien de y consiguiéndole una reunión para que vieran sus capacidades vocales.

Obviamente en el momento que Chan lo escuchó cantar supo que tenía un gran futuro, aunque el castaño se inclinó más por enseñarles a los demás en lugar de él mismo iniciar como idol, era demasiada presión serlo.

Así que cuando estaban en el piso donde la mayoría de sus estudiantes se encontrarían cuando no estuvieran en clase con él, el piso “educacional” donde los idols tomaban clases, hacían ejercicio y tenían salas de descanso.

Changbin estaba a media rutina cuando el empleado de RH y Seungmin entraron al lugar, los presento ahí mismo al darse cuenta de que uno de los mayores inversionistas estaba ahí; a pesar de que llevaba ropa informal y estaba sudando, Changbin fue muy educado y respetuoso, algo que sin duda terminó encantando a Seungmin porque el cabello negro rizado pegado a su frente y cuello lucía adorable, el contraste con el hecho de que esa camiseta negra se estaba pegando a los lugares correctos y marcando demasiado la musculatura lo hacía ver también demasiado sexy.

Se le notaba que era un dominante sin duda, Changbin era un balance perfecto para Seungmin, y cumplía una de sus muy secretas fantasías dentro de sus muy peculiares gustos en él BDSM, que su dominante fuera más bajo que él. Así que un par de días después fue que empezó a moverse para conquistarlo, no fue difícil teniendo en cuenta que a Changbin también le había gustado Seungmin desde que lo vio, así que el coqueteo fue mutuo.

Y aunque al principio Seungmin planeaba que solo fuera cosa de una noche, con forme fue conociendo a Changbin supo que ese hombre tenía que ser suyo para toda la vida, porque no solo era espectacular en la cama, entendió por completo la dinámica BDSM aunque no la conociera, no lo juzgó cuando hizo sus peticiones, después del acto lo trato como un príncipe, era amable, atento, cariñoso, era divertido y por mucho que Seungmin lo molestara para si quiera intentar enfadarlo -solo por mera curiosidad de saber cómo se vería enojado de verdad- el mayor nunca caía en sus bromas, siempre terminaba besándolo o atacándolo con cosquillas para que lo dejara en paz.

En momentos de debilidad lo escuchaba con atención e intentaba darle una solución a lo que sea que tuviera mal al castaño.

Era el hombre perfecto para él y no quería soltarlo.

Por eso fue él quien propuso la relación, la mayoría pensaría que habría sido Changbin debido a la personalidad de cada chico, pero Seungmin no quería esperar más, así que un día, mientras comían en el restaurante que tenía la empresa Seungmin solo hizo la pregunta:

“Oye llevamos ya un rato saliendo así que ¿quieres ser mi novio?”

“Creí que ya lo éramos, pero está bien”

Ese día Seungmin pagó la comida de las siguientes 3 semanas de lo mal que se sintió, Changbin en su infinita amabilidad e inocencia creyó que ya estaban saliendo, y en parte le daba algo de razón debido a que sus encuentros ya no eran casuales, eran casi diarios, y practicar BDMS tantas veces con un “desconocido” era arriesgado teniendo en cuenta que para ello debía de haber confianza, además que claro, sus citas eran prácticamente diario y en más de una ocasión Seungmin se había quedado a dormir en su departamento.

Un año después de ese día Seungmin se mudó con él, 2 años después de eso, ambos vendieron sus departamentos -pues Seungmin simplemente se fue del suyo, pero nunca lo vendió- y compraron una casa, que es donde justo estaban viviendo ahora cumpliendo ya 6 años de relación.

Las cosas cambiaron bastante pues con forme fueron creciendo juntos, la relación fue evolucionando, si bien, antes Seungmin prefería que sus encuentros íntimos fueran rudos y con esa dinámica de Dom y Sub, ahora eran más “relajados”, ya no había cuerdas, ni juguetes ni mordazas, tampoco golpes o asfixia -la cual dejó un poco traumado a Changbin y más que nada por eso ya no lo hacían-, no habían cambiado al sexo vainilla como tal, pero ahora Seungmin prefería cosas más románticas, la relación de Dom y Sub seguía ahí, solo que un poco más discreta y solo cuando se encerraban en la habitación.

—¿En qué piensas Min? —preguntó el pelinegro, sacando de golpe a Seungmin de sus pensamientos, haciéndolo ver que ya ni siquiera estaban en la ducha, sino que ya tenían la pijama puesta y estaban dentro de la cama, probablemente Changbin al ver al menor disociando completamente en sus pensamientos lo terminó de secar, lo vistió y lo metió junto con él a la cama para descansar, no era muy tarde, pero era un lujo que no se podían permitir todos los días.

Seungmin parpadeó solo un par de veces y se acurrucó en el amplio y cómodo pecho de su novio, abrazándolo tanto con brazos como con piernas.

—Nada, solo recordaba cómo nos habíamos conocido…

—¿Te pusiste nostálgico de repente? —acarició con cuidado su castaño cabello, aprovechando que el menor mantenía su cabeza en su pecho.

—Algo así…—suspiró y cerró los ojos—¿Puedo preguntarte algo?

—Sabes que si Seung, siempre—dejó un suave beso en su coronilla, lo que hizo al menos sonreír.

—Tú… ¿quisieras tener hijos en algún momento? —vaciló un poco en preguntar, él si los quería, llegaron a mencionar el tema cuando apenas tenían un año de relación, pues era algo que movería muchas cosas en el futuro, claro que en ese momento Seungmin apenas tenía 19 años por lo que la respuesta de ambos había sido un “no sé, tal vez después”, pero ahora que ambos ya eran adultos y tenían ya una relación sólida, tal vez sería el momento.

—Si, me gustaría—dijo con completa sinceridad—Creo que todos nos emocionamos un poco con el hecho de que Ji tenga un bebé, y admito que vivir ese proceso me hizo querer tener hijos contigo, pero no deberíamos apresurarnos solo porque Ji y Min tuvieron un bebé, no te sientas presionado a ello tampoco, si quiero tener hijos contigo Minnie, pero cuando te sientas listo para eso.

Seungmin sonrió más amplio sin poder evitarlo, esa sin duda era la respuesta que esperaba.

—Tu cumpleaños ya viene ¿Qué te gustaría de regalo? —preguntó para cambiar de tema y no ponerse muy sentimental.

—Eso no tendrías que preguntármelo, se supone que los regalos son sorpresa—se quejó jugando con un mechón de cabello de Seungmin, ya le estaba creciendo un poco, normalmente al castaño no le gustaba tenerlo largo.

—Lo sé, pero me gustaría tener una idea para no comprarte nada equivocado, además, nada asegura que te compre lo que me digas de todos modos.

Changbin se rio por eso, Seungmin siempre aprovechaba cualquier oportunidad para molestarlo, aunque ya había notado que ese era su método de defensa para cuando se estaba poniendo muy meloso y no quería sentirse así, era su turno de molestarlo entonces.

—Te amo tanto que cualquier cosa que me regales me hará muy feliz.

Seungmin se quedó callado, muy probable por lo que esas palabras le hicieron sentir; Changbin recibió un golpe en su pecho y no volvió a hablar, el pelinegro solo se rio de nuevo.

Fin del capítulo 46.

Chapter 48: 47

Notes:

Si quieren ver algunas escenas Ilustradas y no les importan los spoilers pueden seguirme en mi X (Twitter) @CookieMinmin <3
Todo el contenido apenas se esta re subiendo, pronto habrá contenido nuevo ^^

(See the end of the chapter for more notes.)

Chapter Text

Felix estaba ya en el avión -en primera clase obviamente- para regresar a Corea por el cumpleaños de Changbin, aunque bueno, esa había sido su excusa, la verdad es que extrañaba a todos y quería regresar, ya había pasado el suficiente tiempo solo, procesando las cosas como para intentar llevar su vida lo más normal posible otra vez.

El hecho de que su probabilidad de tener hijos propios fuera tan baja lo había hecho entrar en una depresión que ni siquiera Bang Chan podía con ella, además, el hecho de ver a su novio ahí, dispuesto a lo que fuera por saber cómo solucionar su tristeza solo lo hacía sentir peor, porque Chan era tan bueno con él, que solo le hacía ver lo buen padre que sería y eso lo deprimió todavía más.

Pero ya era momento de volver, su campaña ya había acabado, no tenía más motivos para seguir en Japón, además Changbin era un muy buen amigo, ya no quería perderse más eventos importantes, así que suspiró, se terminó su copa de champaña y se dispuso a dormir, no es como que el vuelo durara tanto, pero el tiempo pasaba más rápido cuando uno duerme.

Y evidentemente, no pudo dormirse.

La ansiedad se lo estaba comiendo vivo más que nada porque en todo ese tiempo que no estuvo, ignoró por completo a su novio, si bien, le respondía de vez en cuando, en esta ocasión se centró enteramente en trabajar, abandono su teléfono en su bolsa y no lo agarró sino hasta que terminara por completo su trabajo, le avisaba a Chan cuando llegaba y se iba, también los buenos días y cuando se iba a dormir, pero solo eso, antes se pasaba horas en el teléfono hablando con su novio o con sus amigos, ahora solo llegó a tomar una o dos veces le teléfono entre medias del trabajo para subir unas historias en Instagram y volverlo a dejar.

Tomó su teléfono y empezó a escuchar música, se perdió en sus pensamientos mientras miraba a la ventana; cuando llegó el momento de aterrizar, la vibración de su teléfono lo sacó de su estado disociado, era un mensaje de Chan:

“¿A qué horas aterrizas? Para ir por ti”

“Estoy aterrizando ahora”

“Ok, no te muevas de ahí, ya voy”

“Gracias <3”

No quería mostrarse tan seco, así que un corazón debería de aliviar las cosas ¿verdad?

Chan ya no respondió, así que guardó el teléfono y se preparó para bajar, no llevaba muchas cosas, la verdad es que se concentró tanto en trabajar que se le olvidó por completo su “rutina de viaje” pues después de cada trabajo iba a comprar muchas cosas del país en el que estuviera, pero en esta ocasión no lo hizo.

Tomó su bolsa y su pequeña maleta de mano y bajó del avión luego de amarrarse el cabello para ocultarlo con un gorro, ponerse cubrebocas y gafas, era consciente de que sus fans más obsesionadas estarían ahí, intentando ponerle la cámara en la cara para sacar una buena foto, por lo general, las dejaba, no privaría al mundo de su belleza, pero hoy no tenía las ganas de aguantarlas.

Casi de milagro pasó desapercibido, pues las fans lograban ubicarlo por el hecho de que siempre estaba rodeado de un equipo de seguridad y su extravagantemente costosa vestimenta, hoy venía con ropa cómoda -ninguna marca de lujo visible en su cuerpo-, su cabello rubio y rostro ocultos, pasaba perfectamente por un turista, era agosto, verano, por lo que no era raro traer gafas obscuras y gorros para cubrirse.

Le dio un poco de gracia ver a algunas personas con grandes cámaras desconcertadas, no tenía idea de que era tan fácil despistarlas. Llegó sano y salvo a la salida y fue muy fácil ubicar la camioneta de su novio, el cual apenas iba bajando de ella, por lo que se apresuró a llegar con él.

Chan obviamente lo identificó de inmediato, después de todo, el conocía a su novio y la ropa que le compraba.

Al estar los dos ya en el vehículo, Felix pudo respirar tranquilo y quitarse todo.

—Hola bebé—saludó Chan arrancando la camioneta y saliendo de ahí.

—Hola Channie—se inclinó hacia él y besó su mejilla, luego se volvió a sentar correctamente y abrochó su cinturón de seguridad.

—¿Cómo te fue? Estuviste bastante incomunicado—mencionó de forma casual, aunque por dentro todavía el corazón le martillara de la preocupación a pesar de que ya tenía al rubio a su lado.

—Si, lo siento por eso, esta vez sí tuve muchas cosas que hacer, no tenía tiempo para estar tanto en el teléfono…—en parte era verdad, el problema era que en realidad él se había obligado a si mismo a no tomar el teléfono, imponiéndose incluso más trabajado del que debería.

—Lo bueno es que ya estás aquí cariño, no importa—su mano apretó el muslo del rubio, la mano de Felix fue sobre la de Chan para acariciarla con suavidad.

El resto del camino a casa fue en completo silencio, más que nada porque todo el cansancio acumulado de esos días cayó sobre los hombros del menor y empezó a dormirse, aunque no pudo porque llegaron bastante rápido, Chan estacionó en el garaje ya dentro de la propiedad y bajó para cargar a Felix dentro de la casa, el rubio se abrazó a su cuello y se dejó cargar.

La señora de la limpieza que Chan contrataba-pues el casi no estaba y Felix mucho menos- fue la que les abrió y apenas ellos estuvieron dentro de la casa se retiró, caminó con el rubio en brazos a hasta la habitación, lo dejó con cuidado en la cama y luego de quitarse el saco, se recostó a su lado para abrazarlo, lo había extrañado mucho.

Felix se acurrucó en su pecho, abrazándose a su espalda con fuerza, incluso si estar con Chan generaba cierta tristeza, también calmaba su ansiedad por falta de amor, él también lo había extrañado mucho, demasiado.

—Te extrañe tanto… perdón por hacerte sentir desplazado Channie, te amo, ya no tendré llamado por ahora para estar contigo—murmuró contra la piel de su cuello, dejando besitos entre palabras y restregándose como un gatito buscando atención.

—Está bien amor, estabas ocupado—dijo tranquilo, con ese tono comprensivo que Felix sabía que podría usar con sus hijos cuando hablara con ellos, Chan solo con respirar le demostraba que sería buen padre y eso lo deprimía…

Felix entonces se separó un poquito para poder tomar su rostro y besarlo, Chan pasó sus manos a la cintura del menor, apegándolo más contra su cuerpo, cosa que aprovecho Felix para subir una de sus piernas a la cadera del castaño y apegarlo más si era posible, si lo que necesitaba Felix para no estar triste era evitar que Chan actuara como una figura paterna, solo necesitaba que tuvieran sexo, así Chan se vería como ese hombre sexy que tanto lo cautivó y no como el futuro padre de los hijos que quería y no podía tener.

Chan supo lo que quería en el momento en que la lengua de Felix se metió en su boca, aunque bueno, no era sorpresa, después de tanto tiempo separados el rubio siempre tenía la necesidad de sexo por tanto tiempo en abstinencia, de los dos, Felix era el que tenía el libido más alto. Así que paso sus manos por debajo de la sudadera del menor para acariciar la piel de su espalda, causándole un escalofrió que lo hizo gemir suavecito en la boca del mayor.

El castaño subió encima de Felix para empezar a quitarle la ropa, el menor lo ayudó con eso, incluso con la de Chan, apenas los dos estuvieron desnudos volvieron a besarse, Felix bajó su mano para poder empezar a masturbar al mayor, quien gimió contra su piel, pues ya había comenzado a besar y morder su cuello.

Por lo general Felix no lo dejaba hacer eso, pero como le había dicho que no tendría llamado pronto, se podía permitir marcarlo como le gustaba en lugares muy visibles o difíciles de cubrir para que todo el mundo viera que ese maravilloso hombre ya tenía dueño, y aunque a Chan no le gustaba mucho eso de que Felix se pudiera considerar una propiedad, a Felix si le gustaba y contantemente le decía a Chan que “Era suyo”.

Cuando el menor sintió como el pene de su novio se hinchaba, dejó de acariciarlo solo para acercarlo directamente a su trasero, pero Chan lo paró para poder tomar el lubricante y los condones de la mesita de noche, Felix esperó lo más paciente que pudo, se aferró a las cobijas cuando el mayor tomó el lubricante y empezó a dilatarlo, cuando se percató que estaba listo, se alejó para colocarse un condón, pero la temblorosa mano de Felix lo detuvo.

—Hazlo así… quiero sentirte—dijo en un jadeo, algo que tocó una fibra sensible dentro de Chan.

Para Felix, el hecho de que sus probabilidades de embarazarse fueran tan bajas le dio la excusa perfecta para evitar el condón de una buena vez, siempre había querido saber cómo se sentía estar lleno de Chan en otro sentido.

Chan entonces se alineó con la entrada del menor y presionó hasta entrar, Felix gimió fuerte, aferrándose a la piel del mayor, ocultando su rostro en su cuello al sentir la carne caliente enterrándose en sus entrañas, el mayor también gimió, haciendo a Felix temblar porque la voz de Chan, ronca y excitada era solo un estímulo más para su placer.

Se quedaron un momento quietos, intentando procesar todo ese nuevo mundo de sensaciones -pues desde su primer encuentro hasta ahora SIEMPRE habían usado condón-, el hacerlo sin un preservativo de cierto modo, lo volvía aún más íntimo de lo que ya era.

—M-Muévete ya… por favor—pidió con la voz estrangulada entre el placer y las ganas de llorar.

—¿Cómo lo quieres amor? —preguntó con los labios pegados a su cuello, ya había dejado más de 4 marcas ahí que si o si se tendrían que tapar con maquillaje.

—Duro—jadeó la respuesta directo en su oreja para después morderla, una clara provocación.

Chan entonces se movió, sacó casi todo su miembro para después meterlo de golpe, haciendo que Felix lo soltara por la sorpresa y gritara por la sensación de estar lleno por completo, Chan aprovechó esto para tomar con ambas manos la cintura del menor, acomodarse mejor y empezarse a mover casi de forma desesperada, haciendo que los ojos de Felix se voltearan y perdiera el control de sí mismo.

Todo fue tan rápido, duro y desesperado, el orgasmo golpeó a Felix primero, dejándole la mente en blanco por completo y sumergiéndolo en una calma efímera que lo hizo sentir sin ninguna preocupación, su interior se apretó tan fuerte alrededor de Chan que el mayor alcanzó el orgasmo segundos después de Felix, derramando todo su semen dentro del rubio haciéndolo temblar y soltar un gemido esta vez más bajo al estar en un estado de éxtasis total que lo dejó completamente quieto en la cama, con la mirada perdida en la nada y aun temblando.

Incluso Chan se sentía algo mareado, eso se había sentido demasiado bien como para no repetirlo, pero primero tenía que augurarse de que Felix estuviera bien, pues no se había movido desde hace un rato.

—¿Lix? —acarició su rostro con suavidad, empujándose solo un poquito más dentro del menor, gracias al semen estaba resbaloso, lo que hizo gemir a ambos.

—Eso…eso fue…—sus manos tomaron el rostro del mayor solo para bajarlo a su altura y poder besarlo, el castaño correspondió de inmediato, convirtiendo el beso rápidamente en algo más pasional.

—¿Estas bien bebé? —el menor solo asintió, entonces Chan sonrió—Te amo Lix…

Chan abrazó la cintura del menor entonces, cargándolo solo un momento para poder empotrarlo contra la cabecera de la cama, ambos eran jóvenes y se habían extrañado mucho, Felix abrazó sus piernas a la cadera del castaño, sus brazos a su cuello donde también se escondió, pudo sentir como el pene de su novio-que seguía erecto- se hinchaba un poco más.

—También t-te a-amo—dijo el menor para después gemir porque Chan se empezó a mover de nuevo, en esa posición daba aún más profundo, por lo que decidió dejar de hablar y solo se concentró en disfrutar, así que se aferró fuerte a su novio, enterrando un poco sus uñas en la piel pálida que ahora estaba enrojecida y sudorosa por la fricción y el esfuerzo.

Apenas eran las 12 de la tarde.

Tenían mucho tiempo para amarse.

Fin del capítulo 47.

Notes:

Muchas gracias a todas las peronistas que están leyendo y dejan kudos <3
Comenten sin miedo, yo siempre las leo <3

Chapter 49: 48

Notes:

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Todo el contenido apenas se esta re subiendo, pronto habrá contenido nuevo ^^

(See the end of the chapter for more notes.)

Chapter Text

Jisung estaba terminando de vestir a su bebé cuando llamaron a la puerta, tanto Haneul como él se miraron y luego miraron el reloj, apenas eran las 11 de la mañana, Minho llegaría hasta las 2 y de ahí se irían a un restaurante que Changbin había reservado para celebrar su cumpleaños porque obviamente Jisung se había anticipado y había comprado unos cuantos regalos para su mayor.

—¿Quién será? —cargó a su bebé, quien rápidamente se abrazó a su cuello.

—¿Pa Min? —preguntó inocente, pues ya había relacionado bastante la puerta con Minho en horas donde había sol ya que Minho normalmente llegaba del trabajo en la tarde.

—No bebé, no creo…

Bajaron las escaleras y luego de dejar a Haneul en su corralito -porque desde que aprendió a caminar ese niño era un peligro andante si no estaba bajo vigilancia- con sus juguetes y su peluche de gato fue a abrir, se encontró con Jeongin a punto de volver a tocar.

—Hola Innie ¿Qué haces aquí? ¿Por qué no estas en la escuela? —lo dejó entrar a pesar de todo, el menor se veía entre emocionado, mortificado, culpable y feliz.

—Hola, si lo siento, sé que debería de estar en la escuela, pero la ultima hora se canceló porque al profesor le dio alergia algo en la comida de la cafetería, y como aun no proceso lo que está pasando preferí venir aquí que a casa—dijo rápido y nervioso al mismo tiempo que cargaba a Haneul para darle besitos en la mejilla en forma de saludo, luego de eso lo dejó seguir jugando.

—¿Y qué está pasando que no quieres estar con tus padres? —cerró la puerta y se acercó a donde el menor estaba.

—Porque lo que pasó no se lo puedo contar a mis padres…—dijo nervioso y agachando la cabeza para evitar verlo a los ojos, pero, sobre todo, para que no se notara el claro sonrojo que crecía en sus mejillas.

Jisung se quedó en blanco solo 2 segundos, el sonrojo del menor y la poca información hicieron clic tan rápido que el castaño tuvo que morderse la lengua para contener el grito de pánico y emoción que se le quiso salir. Tomó las manos de Jeongin y lo llevó junto con él al sillón más cercano.

—Cuéntamelo todo.

—Bueno…No fue ahora, en realidad fue la semana pasada, pero hasta ahora tuve el coraje para venir y decirlo porque necesito hablar con alguien de esto, tengo muchas dudas y me da vergüenza preguntarle hasta a Hyunjin…

—Puedes decirme Innie, este es un espacio seguro para ti y lo sabes…

El rubio asintió y comenzó a contarle entonces:

 

Ahora con el nuevo horario de Hyunjin el mayor se había acostumbrado a poder pasar por lo menos 2 fines de semana enteros al mes con Jeongin, robándolo de su casa el jueves por la noche, encargándose de llevarlo a la escuela el viernes, recogerlo y llevarlo a su departamento para pasar 3 días con él y regresarlo el lunes después de la escuela.

Era sábado por lo que Jeongin había podido quedarse durmiendo hasta las 12 del día sin interrupción alguna, Hyunjin ese día llegaba temprano, siempre almorzaban juntos los sábados aquí que el rubio no se preocupó por levantarse, siguió durmiendo hasta que escuchó la puerta abrirse y las patitas del cachorro de Hyunjin por el piso.

—Innie ya llegué—dijo en voz alta suponiendo que seguiría en el dormitorio.

Al ser verano, estaba solo en ropa interior, así que apenas se levantó tomo una de las camisetas de Hyunjin que encontró en uno de los cajones y se la puso para recibir a su novio, quien apenas estaba quitándose los zapatos para entrar.

—Hola amor… ¿Cómo te fue? —preguntó aun somnoliento.

Hyunjin no respondió de inmediato, estaba perdido en el infinito camino de las hermosas piernas de su novio, su camisa cubría un poco más debajo de su ropa interior, por lo demás, todo estaba descubierto… y le encantaba.

Dejó de acariciar a su perro para entrar y poder abrazarlo, sus brazos se enredaron en esa delgada cintura haciendo que los brazos de Jeongin en automático se abrazaran a su cuello, el beso que siguió después de eso supo demasiado bien.

—Me fue bien bebé—dijo apenas sus labios se separaron—¿Acabas de despertar?

La sonrisa del menor junto con ese adorable asentimiento de cabeza para contestarle, movieron algo en el pecho -y también en otra parte al sur de su anatomía- de Hyunjin ¿Por qué Jeongin se veía más bonito hoy? ¿era porque estaba despeinado, recién levantado y solo usando una camiseta que le pertenecía a Hyunjin para recibirlo? ¿o el hecho de que esa imagen se veía muy “hogareña”? Como si Jeongin perteneciera ahí, como si el menor desde siempre viviera en su departamento y esa era una imagen cotidiana.

—¿Comiste algo en la oficina? —preguntó el menor al separarse de su abrazo y caminar a la cocina para ver que almorzarían hoy, estaba seguro que había sobrado comida de ese restaurante al que habían ido ayer.

—No, solo unas galletas, sabes que me gusta almorzar contigo—fue directo a la cocina y la imagen frente a él lo dejo frio, o bueno más bien subió la temperatura de su cuerpo, Jeongin inclinado para revisar el fondo del refrigerador, dejando ver lo que había debajo de la camisa, si no se le paraba el corazón en ese momento probablemente se pararía otra cosa y él no quería eso, había prometido esperarlo hasta que él rubio estuviera listo.

Jeongin terminó de sacar las cajas plásticas con la comida para ponerlas en la encimera y así poder sacar los platos para calentarla, por lo general iría con Innie para abrazarlo y entorpecer sus acciones con su amor, pero era consciente de la erección en sus pantalones y no quería incomodarlo con eso, así que mejor se apuró a poner los servicios en la mesa y sacar el jugo en lo que Jeongin calentaba todo.

Se mantuvo en silencio y apenas pudo se sentó para evitar que Jeongin se diera cuenta, pero claro, una persona tan ruidosa e hiperactiva como Hyunjin estando quieto era una señal muy notoria.

—¿Estas bien bebé? —preguntó el rubio poniendo los platos en la mesa para después acercarse a su novio y comprobar su temperatura, la última vez que Hyunjin se había comportado raro era porque se había enfermado y no quería preocupar al menor, así que se inclinó para poder comprar la temperatura de la frente de Hyunjin con la suya, dejando que el mayor tuviera una vista perfecta de sus pezones al quedarle la camisa holgada.

Hyunjin pasó saliva duro y cerró los ojos, sus manos temblaban por querer tocarlo, de verdad estaba intentando contenerse, pero casi parecía que Jeongin lo estaba provocando, sabía que no era así, el menor aun no estaba listo, y el propio rubio dijo que cuando se sintiera listo le avisaría.

Lo curioso de esto es que Jeongin si lo estaba provocando.

No sabía cómo abordar el tema, le daba mucha vergüenza si quiera pronunciarlo, así que estaba intentando con todo lo que se le ocurría, sabía que Hyunjin tenía un fetiche con eso de “camisa de novio”, el que estuvieran en una época tan calurosa le había ayudado a llevarlo a cabo, estaba actuando tierno e inocente para él, en un intento de despertar su deseo y se sentía algo frustrado de que el mayor no haya hecho ningún comentario ni movimiento todavía, pero tampoco sabía cómo ser más directo con sus insinuaciones sin verse obvio.

Podría tener 18 años, pero aún se sentía como un niño que no sabía qué hacer.

—Mmm… no tienes fiebre—dejó un beso en su frente y caminó de regreso a su lugar.

Hyunjin respiró profundo y empezó a comer, apenas iba a abrir la boca para preguntarle al rubio por la escuela la cerró de inmediato ¿ese no era el pie de Jeongin acariciando su pantorrilla verdad? ¿estaba haciéndose ideas no? El menor estaba comiendo tan tranquilo, casi era imposible pensar que ese pie desnudo estaba subiendo lentamente hasta llegar más arriba de su pierna, la mesa que tenían en la cocina, era lo suficientemente pequeña como para que Jeongin pudiera hacer eso, más aún porque las piernas del menor eran largas.

—Bebé…—su voz casi salió estrangulada cuando el pie de Jeongin llegó a su muslo.

—¿Qué pasa cielo? —respondió inocente, sonriendo tan encantadoramente que casi ni parecía que su pie desnudo ya estaba prácticamente sobre el pene de su novio.

Hyunjin entonces respiró profundamente, cerrando los ojos y tomándose el tiempo de tranquilizarse, si esto era un prueba de su paciencia, él la pasaría, no estaba dispuesto a decepcionar a Jeongin otra vez, así que, con toda la calma del mundo, tomó el tobillo de Jeongin y empujó con delicadeza su pie para que dejara de tocarlo.

El menor solo hizo un puchero y continuo con su comida, todo en silencio más que nada porque Hyunjin era el que normalmente iniciaba la conversación hablándole de su día, pero ahora estaba más concentrado en bajar su erección pensando en cualquier otra cosa y para ello necesitaba mucha concentración.

Al terminar de comer Hyunjin fue el que lavó lo que se utilizó, dejando que el rubio fuera a hacer lo que quisiera, Jeongin decidió ir de regreso a la habitación, acostarse boca abajo sobre las sábanas y jugar con su celular, dejando sus piernas ligeramente abiertas y en el ángulo de la entrada al dormitorio a propósito para que cuando Hyunjin entrara a cambiarse lo primero que viera fuera el trasero del rubio y la posición vulnerable en la que estaba.

Y si, apenas Hyunjin terminó y entró a la habitación para cambiarse tuvo que sostenerse la pared más cercana porque casi se tropieza al verlo. Todo lo que había estado imaginando en su cabeza para bajar su erección se fue a la mierda en el momento en que vio a Jeongin así… Respiró profundo de nuevo, cubriendo su rostro solo por un momento para después caminar hasta su armario y empezar a desvestirse, por ese día no tenía más trabajo que hacer, así que prefiero desnudarse, quedar solo en ropa interior, si acaso se pondría unos shorts deportivos que tenía por ahí en un rincón de su closet, hacia demasiado calor como para ponerse algo más; se recostó a un lado del menor y entonces soltó la pregunta, no estaba seguro de que conseguiría como respuesta, pero se estaba quedando sin opciones.

—Bebé… ¿estas intentando provocarme acaso? —lo dijo casi con un ligero tono burlón, aunque por dentro estaba demasiado ansioso.

La mente de Innie se quedó en blanco, pero después recordó justamente un meme con exactamente la misma pregunta, y la respuesta tenía demasiado sentido para él.

—Vaya, si, desde que entraste al departamento, gracias por notarlo—dijo como si nada, mirándolo directo a los ojos con una sonrisa suave, pocos segundos después regresó su vista a su teléfono, aunque no duró mucho porque de un momento a otro Hyunjin ya se lo había quitado, lo había volteado en la cama, acomodándose entre sus piernas, tomando sus manos y entrelazando sus dedos para dejarlo quieto y poder besarlo con ganas.

Solo dejo libre una de sus manos para empezar a desabotonarle la camisa del menor y…

 

—Y pasó…—finalizó el menor con la cara roja por estar relatando todo -o casi todo- lo que había pasado con Hyunjin.

—¡¿QUÉ?! ¿Y mis detalles? —se quejó el castaño quien para este punto ya estaba abrazando un cojín para contener su emoción por el relato, pero ahora le habían cortado todo.

—No pienso decirlo en voz alta, es muy vergonzoso para mi…—ahora fue Jeongin el que tomó un cojín para cubrirse el rostro, gesto encantador que le hizo recordar a Jisung que Jeongin seguía siendo demasiado joven y penoso como para contar tan a la ligera sus experiencias sexuales.

—Bueno, pero ¿lo disfrutaste al menos? ¿fue bueno contigo?

El menor descubrió su sonrojado rostro solo para revelar una tímida sonrisa.

—Fue perfecto.

Fin del capítulo 48.

Notes:

Todos podemos identificarnos con Jisung XD

Chapter 50: 49

Notes:

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Chapter Text

El sonido de la nueva pista que el castaño había compuesto hace no menos de 5 minutos estaba sonando por los parlantes de su estudio, Changbin y el manager del nuevo grupo de chicas que pronto sacaría otro mini álbum estaban ahí, escuchando con atención para dar su opinión, Seungmin también estaba ahí, solo que el entraría en acción cuando se escuchara la guía, más que nada, su propósito era mantener a Haneul tranquilo en sus brazos, en lo que terminaban la evaluación de la pista que se esperaba fuera la canción principal, el bebé traía puestos sus tapones para oídos especiales, pues aún era demasiado joven para exponer sus pequeños oídos a tanto ruido.

El pequeño Haneul estaba muy entretenido, pues Seungmin le había prestado su pelota anti estrés -previamente limpiada con desinfectante y toallitas húmedas- como no era muy rígida, incluso con la mínima fuerza del bebé podía apretarse bastante, así que con eso lo mantuvo quieto, dejando a Jisung trabajar.

—¿Y bien? —preguntó el menor cuando la pista dejó de sonar.

—Me encanta, la letra también es muy buena, Seungmin revisara la guía contigo antes de presentarla a las chicas ¿bien? Tengo otra reunión con ellas en 3 horas, lleven todo una vez listo a la sala 8—dijo el manager bastante contento para después salir, dejando a la pareja y a Jisung con su bebé.

—Eres el mejor Sunggie~—dijo Changbin con voz aguda, abrazando al menor que una estaba en su silla, apretándolo un poco pues los músculos de Changbin queriendo o no, hacían daño.

—Gracias, gracias, lo sé—se levantó entonces para sacar las guías que ya había pregrabado en su casa con ayuda de Minho—Ten—se las entregó a Seungmin y cargó a su hijo, quien no dudo en sonreír y abrazarlo dejando de lado la pelotita—revísalas en lo que voy a visitar a mi hombre para que vea a su hijo—tomó la pañalera de Haneul y se retiró de ahí, dejando a Seungmin trabajando junto con su novio.

Toda persona que se topaba lo saludaba, e incluso se quedaban un ratito a hablar con el más que nada para poder saludar también al bebé, Haneul rápidamente se volvió popular en la empresa, pues era un niño demasiado adorable, se dejaba cargar por todos, les sonreía y hacia gorgoritos, pero solo un ratito, pues siempre preferiría los brazos de su padre.

Le tomó más tiempo del que esperaba llegar a la sala de ensayos donde Minho estaban con la chicas teniendo una junta al respecto de la nueva coreografía, ya se les había dado el concepto, una vez la canción estuviera lista, podrían empezar a planificar y ensayar, Jisung estaba muy confiado en que iban a aceptar la propuesta que presentó -que si aceptaron- por lo que Minho ya conocía la pista y ya tenía una coreografía en mente para ella, pero hasta que Jisung no viniera a decirle que tenía luz verde, no iniciarían nada.

Cuando por fin llegó, tocó la puerta para después abrir, encontrando a su novio sentado en el piso con las chicas prácticamente desmayadas por el cansancio.

—Toc, Toc—dijo para llamar la atención de su novio quien apenas lo vio se le iluminó el rostro.

Minho se levantó tan rápido como el cansancio en sus músculos se lo permitió, acercándose para cargar a su bebé quien soltó un gritito de la emoción por estar con su otro papá, pero principalmente, tomó a Jisung de la cintura con su brazo libre y lo besó en modo de saludo, bajo la atenta mirada de 6 chicas que apenas y podían sentarse de lo cansadas que estaban pero que aun así contuvieron sus grititos de emoción porque ver tanto amor junto las ponía sensibles.

—Hola mis amores.

—¡Pa Min! —Haneul se aferró a su ropa sin importarle que estuviera húmeda por el sudor, Minho siempre olía rico debido a que su perfume siempre estaba presente, a Jisung le gustaba estando en el embarazo por ser tan fresco, al parecer al bebé también.

Minho dejó un pequeño besito en la cabeza de su hijo y de nuevo un besó en los labios de su novio.

—¿Qué dijeron?

—Les gusto, ya puedes torturarlas con la nueva coreografía—dijo bajito para que las chicas no lo escucharan, pues viendo como apenas y podían sentarse sería una noticia terrible y quería ahorrarle problemas a su novio.

Minho se rio lo más bajo que pudo, a pesar de eso, las chicas estaban atentas a ellos y que Minho se riera, solo eran malas noticias para ellas.

—¿Te quedas un rato? —preguntó meloso sin dejar de darle besitos en el rostro de su novio.

—Nop, te dejo a nuestro bebé un rato, tengo que ir con Felix a ver unas cosas, regreso en dos horas por él—le dio un besito en la mejilla a su bebé y un piquito en los labios a su novio, le dejó la pañalera y luego de decirle adiós a las chicas, se fue.

Minho dejó la pañalera en el sillón y se sentó aun con su hijo en brazos, todas las chicas lo miraron casi esperanzadas, Minho teniendo a su hijo en brazos se volvía más gentil con ellas.

—Ustedes fueron salvadas hoy por un ángel, ténganlo en cuenta—dijo y se concentró en su bebé, quien sonrió cuando las chicas gritaron de alegría y se acercaron para saludarlo y jugar un poco con él.

Si, Haneul siempre sería su ángel salvador.

Por otro lado, Felix ya estaba en el estacionamiento, esperando a Jisung, mantenía sus ojos fijos en el teléfono, leyendo la sección de tendencias en Twitter un tanto preocupado pues su nombre estaba en los primeros puestos, pero no por algo bueno.

Felix llevaba bastante tiempo deprimido, desde su último trabajo en Japón se había desaparecido en redes, le estaba tomando más tiempo del necesario recuperarse de esa caída emocional, si bien, aun subía contenido agradeciendo los patrocinios, o con respecto a fotos de sus anteriores sesiones de trabajo, ya no había historias de su día, ni los “en vivos” para hablar con sus fans.

El mismo sabía que estaba alimentando la paranoia al no subir nada a pesar de saber lo que estaba pasando en Twitter, pero se sentía tan cansando emocionalmente…

—¿En qué piensas? —preguntó el castaño apoyándose en el hombro del rubio, quien dio un brinquito del susto ya que no había escuchado a Jisung llegar.

—En nada importante—guardó el teléfono y abrazó al mayor.

Jisung correspondió el abrazó, sintiendo la necesidad de cariño del rubio, así que acarició su cabello con ese tacto paternal como lo hacía con Haneul, casi como un arrulló. No preguntó ni dijo nada, solo se dedicó a hacerle cariñito y abrazarlo hasta que fuera el rubio quien se sintiera listo para hablar.

Se quedaron así aproximadamente 3 minutos, después de eso subieron a la camioneta que llevaba a Felix a todos lados y fueron al centro comercial favorito del menor para elegir sus respectivos regalos de cumpleaños, Felix tenía ganas de gastar dinero-siempre que se sentía mal pasaba lo mismo- y teniendo en cuenta de que faltaba poco para el cumpleaños de Jisung, tenía ganas de regalarle algo bonito.

Visitaron un montón de tiendas, el rubio sabía que por el embarazo Jisung ya no había podido usar su ropa como antes, incluso si recupero su figura el ejercicio hizo que su cuerpo se viera un poco más grande y definido que antes, además, iba a cumplir 26, no era un número especial ni nada, pero para Felix eso significaba comprar 26 regalos para su mejor amigo.

El castaño se dejó arrastrar por 20 tiendas diferentes, se supone que iban a ser discretos pues todo el mundo conocía a Felix pero nadie en realidad sabía quién era Jisung, su nombre era conoció gracias a los créditos de sus canciones, pero su rostro era un misterio, se sabía que era amigo de Felix solo porque el rubio lo dijo en un live en Instagram pero Jisung no tenía cuentas “oficiales”, nadie conocía su rostro, pero el hecho de llevar ya 8 bolsas GRANDES en cada mano y que Felix llevara otras 10 mas no los hacía pasar desapercibidos para nada.

Mucho menos el hecho de que el guardaespaldas de Felix los estuviera siguiendo a todos lados, aunque bueno, gracias a su presencia nadie se estaba acercando a ellos, aunque si había visto ya muchos flashes de cámaras y celulares, Felix iba con el rostro descubierto presumiendo un nuevo vestuario de Louis Vuitton de su última pasarela obviamente para promocionarlo, él iba cómodo con ropa sencilla, una gorra y con una mascarilla puesta para evitar que su rostro se mostrara pero estaba seguro que saldría en la mayoría de las tomas.

—Tengo hambre… ¿Qué se te antoja comer Hannie? —dijo el rubio deteniéndose un momento en una banca cercana para descansar sus manos, eran 26 bolsas entre los dos, pero dentro había obviamente más de un regalo.

—Lo que tú quieras está bien Lixie no importa—dijo sacando su teléfono solo para ver la foto que Minho le había enviado hace unos minutos, era de Haneul siendo mimado por las chicas, su hijo era un extrovertido total, pues se le veía a gusto con tanta gente desconocida diciéndole lo lindo que era.

Felix se quedó quieto mirando como los ojos de Jisung parecieron brillar al ver la pantalla así que se acercó solo un poquito a ver, Haneul sonreía tan preciosamente en la foto que su buen humor decayó de nuevo ante la realidad de que él tenía casi nulas probabilidades de tener un bebé propio.

Jisung guardo el teléfono luego de responderle a su novio y unos cuantos mensajes más del trabajo, miró a Felix quien ya se había sentado en la banca y tenía un puchero inconsciente, el castaño conocía tan bien a su mejor amigo que sabía perfectamente que significaba esa expresión.

—Vamos a comer Lixie, y después me dirás porque quieres llorar.

El menor se mordió los labios, sabiendo que había sido descubierto, sus ojos se aguaron un poco, pero asintió de todos modos y se fue de ahí tomando la mano de Jisung como si fuera un niño pequeño, el guardaespaldas fue quien tomo todas las bolsas y los siguió de cerca, cuando estuvieran en el restaurante llamaría a alguien para que le ayudara a subir todo a la camioneta, pues no podía dejar al rubio solo ni un momento por órdenes de Bang.

Les dieron una mesa apartada en la zona vip del restaurante para evitar que el montón de gente que seguía a Felix de una forma no muy discreta lo dejara comer en paz, razón por la cual Jisung pudo quitarse el cubrebocas y la gorra sin pena, las dejó de lado y tomó las manos del menor.

—¿Ya vas a decirme que pasa? —preguntó con un tono suave y comprensivo, denotando que, de hecho, cuando Haneul fuera un poco más grande, sería la perfecta figura paterna con la que el pequeño ángel trataría sus problemas.

—Probablemente te tenga cansado con el tema… pero… de verdad me siento mal por eso de no poder tener bebés…

—Lixie, tus problemas nunca me van a “cansar” eres mi mejor amigo, me importas y sé que esto te afecta mucho, si 1000 veces te sientes mal por eso, 1000 veces te voy a escuchar.

Y con eso Felix se puso a llorar.

Jisung fue quien acercó su silla para abrazarlo y dejar que se acurrucara contra su cuello para llorar tranquilo mientras el castaño le daba palmaditas suaves como hacia para arrullar a su bebé, pasado un tiempo les trajeron la comida, aunque no comieron inmediatamente porque Felix seguía hipando y soltando sollozos suaves.

Platicaron un muy largo rato acerca del tema y las inseguridades del rubio, también en como esa ansiedad lo había llevado a estar teniendo sexo con Chan más de lo que estaba acostumbrado, algo que dejó a Jisung bastante sorprendido debido a que ya se sabía que ellos eran los más activos sexualmente de todo su grupo de amigos, que fueran todavía MAS activos que antes era difícil de creer, pero bueno, cada quien saca sus frustraciones como mejor le convenga. Al por fin irse de ahí, Felix lloró de nuevo en la camioneta, pero ahora pudiendo acostarse y apoyarse en los muslos de Han para que acariciara su cabello, se quedó dormido a la mitad del viaje a su casa, donde Chan ya lo esperaba porque Minho lo llamó diciéndole que Felix había secuestrado a su novio y lo quería de regreso porque su hijo también extrañaba a su otro papá.

El guardaespaldas fue el que regresó a Jisung a la compañía, donde Minho lo esperaba, el menor se disculpó con su familia por dejarlos tanto tiempo solos, Jisung tenía muy consentido a Minho con su atención, y ni se diga a Haneul, compartir no es algo que los Lee hicieran muy a menudo…

Pero Felix era la excepción, solo a veces.

Fin del capítulo 49.

Chapter 51: 50

Notes:

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Chapter Text

Jeongin estaba contra las sábanas de la cama matrimonial luchando por regular su respiración con el cabello pegado al rostro y cuello por el sudor cuando sintió como Hyunjin se recostaba encima de él, haciendo que su pene fuera más profundo todavía y arrancándole un gemido en el proceso.

Llevaban HORAS en la cama, el rubio podía sentir como cada parte de su cuerpo palpitaba debido al desgaste físico, pero, sobre todo, en su trasero, más específicamente en su ano, de donde Hyunjin todavía no salía, de hecho, puso sentirlo apegándose aún más si era posible, así como suaves besitos en sus hombros y cuello.

Desde ese día hace unas semanas hasta la fecha apenas Hyunjin tenía un poco de tiempo se lanzaba directamente a su novio, Jeongin había subestimado por completo el aguante y apetito sexual del mayor, jamás creyó que podrían hacerlo tantas veces durante tanto tiempo, ese día solo había sido una vez, y había sido maravilloso, el mayor había sido tan cariñoso y delicado con él, pero al mismo tiempo tan pasional y romántico.

Si tuviera que describir sus encuentros ahora, podría decir que seguía siendo romántico y cariñoso, pero ahora agregaría la palabra “intenso”.

Estaba agotado, pero podía sentir a Hyunjin duro dentro de él todavía, la ligera mordida en su cuello lo hizo temblar, no se sentía capaz de aguantar otra ronda, tenía que pedir piedad o mañana no podría siquiera levantarse de la cama por culpa del dolor en su cadera y piernas.

—Hyun…—practicante se escuchaba la suplica en su voz para que se detuviera.

—¿Si bebé? —dejó una marca de beso detrás de su oreja, imposible de cubrir a menos de que fuera con maquillaje, así nadie se atrevería a ponerle los ojos encima a su novio.

—Mañana tengo escuela…—murmuró al mismo tiempo que intentaba levantarse y quitárselo de encima, lo cual falló ya que no tenía ni la fuerza necesaria para levantar el rostro de la cama.

—Ah es verdad…—se quitó de encima con cuidado, saliendo también de su interior para después retirarse el condón lleno.

Si bien, desde el momento en que Hyunjin vio a Innie cargar a Haneul tuvo la necesidad de tener hijos con él, sabía que aún era demasiado pronto, Innie aún era muy joven para ser padre, viendo como Jisung había sufrido en ciertos meses del embarazo no se quería ni imaginar cómo sería su Innie si se embarazaba a una edad mucho menor que en la que Jisung tuvo a su bebé.

Necesitaba que fuera un poco más grande, después de todo, él quería por lo menos 3 bebés; el ser hijo único le había hecho tener deseos de una familia más grande, para que así sus hijos no sintieran la soledad que en algún momento el sintió…

El menor gimió al sentir como su entraba intentaba centrarse-lo que trajo a Hyunjin de regreso a la realidad después de perderse en sus pensamientos-, pero no lo lograba del todo, eran las 7 de la tarde, habían empezado a hacerlo a las 10 de la mañana, si bien, se había quedado dormidos un par de veces -o más bien, Jeongin se había casi desmayado- habían tenido pausas para hidratarse y comer algo, pero siempre empezaban de nuevo.

—Vamos a bañarnos juntos cariño—dijo Hyunjin luego de amarrar el condón y tirarlo, se había levantado como si nada, como si no le dolieran los músculos o estuviera cansado—sé que probablemente no puedas levantarte—y el tono de burla irritó un poco al rubio, pero tenía razón.

Apenas y pudo sentarse, las piernas le temblaban horriblemente e incluso punzaban por el esfuerzo físico que conllevó hacer ciertas poses que en definitiva no sabía que podía hacer. Hyunjin le tendió ambas manos, el menor las tomó y con esfuerzo pudo levantarse, lo que obviamente le trajo una nueva oleada de dolor, punzadas y temblores.

Hyunjin lo cargó directo al baño, lo dejó sentado en el retrete en lo que mediaba el agua a una temperatura elevada para que los músculos de Jeongin se relajaran. Cuando estuvo lista, el mayor lo ayudó a levantarse y lo abrazó por la cintura, entraron juntos y Jeongin cerró los ojos, apoyando su mejilla en el hombro de su novio.

El mayor se encargó de bañar a su novio con toda la paciencia del mundo, pues prácticamente el rubio no estaba haciendo nada, estaba ahí, intentando sostener su propio peso con sus piernas debilitadas, por lo que estaba apoyándose por completo en Hyunjin para mantenerse erguido, al castaño no le importó, lo bañó con cuidado y sin intentar ningún otro movimiento, él mismo reconocía que probablemente se había pasado un poco, Jeongin aún era bastante nuevo en esto del sexo y no le había dado tregua, pero bueno, eso era más que nada porque la siguiente semana tendría mucho trabajo y no podría verlo, hablaría con él apenas comieran algo de nuevo, lo dejaría descansando en la sala y después de cambiar la ropa de cama, se irían a dormir.

Sus días estaban siendo buenos, esperaba que así siguieran a pesar de que de nuevo su tiempo juntos se acortaría.

Pero podían lograrlo ¿no?

El baño terminó dentro de casi media hora, el agua caliente había ayudado a relajarlo, pero Jeongin aún se sentía demasiado cansado como para mantenerse en pie ¿Cómo iría mañana a la escuela así? Peor aún ¿Cómo regresaría a casa así sin que lo inundaran de preguntas vergonzosas? Era más que obvio, se notaba a kilómetros que lo habían hecho más veces de las que deberían.

Se sintió nervioso, aun no le había dicho a nadie que su vida sexual ya había empezado más que a Jisung, no quería enfrentarse a sus padre, mucho menos a sus hermanos, no todavía al menos.

Una mullida toalla rodeándolo lo trajo de regreso a la realidad, Hyunjin ya estaba vestido con un pantalón de chándal únicamente, su cabello aun goteaba un poco y a pesar de eso, se veía demasiado guapo, solo ahí, existiendo.

El castaño lo cargó, sabiendo que no podría moverse, Jeongin no protestó, lo dejó llevarlo hasta la sala donde ya había un cambio de ropa para él.

—Cambiare la ropa de cama, mientras vístete y después comeremos algo—dejó un beso en su frente y desapareció por el pasillo rumbo a la habitación.

El menor soltó un suspiro, se terminó de secar lo mejor que pudo y con más esfuerzo del que esperaba hacer, se vistió.

Uso la toalla como almohada y se recostó en el sillón, dejó su mano colgando pues el perrito de Hyunjin ya se había acercado a él, comenzó a acariciarlo y cerró los ojos, se sentía demasiado cansado.

El hecho de que el castaño fuera 8 años mayor que él hacia una diferencia notable, su modo de pensar, las acciones que tomaban, la forma de comportarse, y ahora descubría también, claro, la resistencia en la cama…

Para Jeongin, era una situación un tanto difícil, más aún, teniendo en cuenta que todos los problemas que habían pasado -y solucionado afortunadamente- tenían que ver con esa diferencia de edad.

Hyunjin lo encontró así, durmiendo en el sillón con Kkami acurrucado debajo de la mano con la que lo acariciaba, se había tardado en limpiar y reemplazar toda la ropa de cama pues también había metido a lavar todo y cuando estuvo listo lo tendió para hacer todo de una vez.

Lo dejaría dormir, después cuando tuviera hambre lo despertaría y comerían, fue por su laptop para adelantar algo de trabajo, de verdad que ahora si quería que todo saliera bien, pondría todo de si para ello.

Trabajó cerca de dos o tres horas hasta que el menor despertó.

—Buenas noches bello durmiente ¿quieres cenar algo?

—¿Qué hora es? —preguntó con la voz algo ronca por el sueño.

—Casi las 11—suspendió la laptop y la cerró, dejándola a un lado para llevar sus manos a la pierna del menor, acariciándola solo con las yemas de sus dedos.

Jeongin sonrió, pues el toque era delicado y sin segundas intenciones, era solo un pequeño masaje.

—Ya es tarde para comer ¿la cama ya está limpia?

—Si bebé—dijo al mismo tiempo que alzaba la pierna del menor para dejar un suave beso en su pantorrilla.

—Llévame a dormir entonces, mañana tengo clases…—pidió aun con los ojos cerrados y estirando sus brazos para que Hyunjin lo cargara, le mayor lo hizo sin problema, pues el rubio era bastante liviano.

Lo cargó al estilo nupcial, imaginando por un momento una boda entre ambos, él llevando a Jeongin a través del umbral de una casa en la que vivirán juntos después de la boda, probablemente ambos llevarían trajes negros, pues Jeongin no era muy partidario de usar blanco y el tampoco; lo llevaría hasta la habitación justo como ahora y harían el amor antes de irse de viaje en su luna de miel.

Dejó un suave beso en la coronilla del menor y después lo deposito en la cama, era un sueño hermoso que estaba dispuesto a hacer realidad en algún momento de su vida, pero no ahora, tal vez en un futuro, cuando las cosas con su trabajo fueran más estables y pudiera pasar más tiempo en casa con su novio, y quien sabe, tal vez unos dos o tres bebés para complementar la familia…

Desde que había visto a Jeongin con el pequeño Haneul en brazos su mente voló a un futuro donde el menor y el tenían bebés, Hyunjin amaba demasiado a Jeongin, no le importaba mucho la diferencia de edad, aunque para algunas personas eso fuera un problema, incluso si para ellos mismos llegó a ser un problema debido a la diferencia de pensamiento y conducta que llegaban a causarles demasiadas peleas, estaba perdidamente enamorado de ese chico y quería formar una familia con él, quería casarse con él, vivir con él en una casa bonita y envejecer juntos hasta que la muerte fuera lo que los separara.

Probablemente se estaba adelantando demasiado, pero en verdad, había perdido la cabeza por ese chico desde el momento en que lo vio en la academia de Minho.

Había tenido parejas antes-parejas que rondaban más hacia su edad o un poco más grandes-, claro, pero ninguna persona le había hecho sentir lo que Jeongin con una sola mirada…

Estaba intentándolo ahora, de verdad que sí, quería que todo siguiera funcionando como hasta ahora porque la sonrisa de Jeongin, sus abrazos, sus besos, sus “te amo” murmurados contra su piel era lo que lo hacía seguir adelante y aguantar a su padre.

Era gracias a Jeongin que se esforzaba para algún día compartir un futuro juntos, una vida, un matrimonio… una familia.

Ah… de verdad que todo su sistema se había alborotado por completo al ver al menor con un bebé, Haneul tenía un poco la culpa también, ese pequeño era demasiado adorable y se acoplaba muy bien a los brazos de cualquier persona que lo cargara.

Soltó un suspiro y dejó de perderse en sus fantasías, aún tenía cosas que hacer.

Arropó con cuidado a su novio, quien ya estaba más dormido que despierto, besó su frente y el regresó a la sala por su computadora, aún tenía trabajo pendiente que hacer, así que, para no perturbar el sueño de su amor, trabajó en la sala.

Tomó su computadora y continuó con lo que había dejado pendiente, era bastante trabajo, casi igualando al que había llegado a tener y por qué tantas veces habían terminado en discusiones y hasta la ruptura de su relación, pero justo ahora, en este momento de su vida, Hyunjin estaba dispuesto a sacrificar horas de sueño con tal de tener tiempo libre para poder estar con Jeongin.

No iba a permitir que el trabajo volviera a interferir en su relación.

No iba a arruinar sus planes a futuro solo por una empresa que honestamente ni siquiera estaba seguro de que quería llevar, había pasado de generación en generación, lo sabía, pero no estaba del todo seguro de querer hacerse cargo de ella, al menos no ahora, aunque su padre estaba insistiendo demasiado en ello...

Dejó de margarse la noche y mejor se puso a trabajar, las cosas iban a mejorar para ellos.

O al menos tenía esperanza en eso…

Fin del capítulo 50.

Chapter 52: 51

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Jisung sintió las manitas de su bebé en su rostro, lo cual era técnicamente imposible teniendo en cuenta de que la cuna era demasiado alta como para que se bajara SOLO y sin haber llorado por un golpe.

Entreabrió los ojos con más sueño del que debería tener, y en efecto, la bonita sonrisa de su bebé fue lo primero que vio, ya con más dientecitos a la vista, de nuevo las manos de su hijo tocaron sus mejillas apretándolas para abultarlas como lo hacía Minho, probablemente lo miró e imitó.

Se sentó en la cama con pereza y colocó a su bebé en su regazo, Haneul adoraba que Jisung lo abrazara contra su pecho por lo que se dejó hacer, apoyándose en uno de sus pectorales ya sin la necesidad de buscar alimento, para fortuna de Jisung, Haneul se había acostumbrado rápidamente a los biberones y ya no buscaba beber de su pecho, lo cual era bueno, teniendo en cuenta los dientes que ya estaban en la boca de su pequeño, sería doloroso si se le ocurría morder.

Miró a su alrededor, todavía más dormido que despierto, Minho no estaba a su lado, el reloj marcaba las 10 de la mañana del lunes 14 de septiembre…

Ah si… su cumpleaños.

Bajó de la cama con su bebé en brazos, el niño se acurrucó rápidamente en la curvatura de su cuello y empezó a jugar con el borde de la camiseta que Jisung usaba para dormir al ser de un estilo deshilachado había muchos bordes que Haneul podía agarrar y jugar con ellos. El castaño dejó un suave beso en la coronilla de su bebé y bajó las escaleras cuidando no caerse, aún tenía demasiado sueño.

Dejó a Haneul en su corralito con sus juguetes al haber identificado que Minho estaba en la cocina, y por el delicioso olor que salía, estaba cocinando para él.

No dijo nada, los servicios en la mesa ya estaban colocados, había un bonito ramo de flores en lo que intuía sería su lugar en la mesa; sintió las mariposas en su estómago y las cosquillas en su pecho, Minho seguía demostrándole todos los días que era el novio perfecto.

Estaba tan concentrado cocinando que no notó a Jisung ahí, por lo que el castaño menor aprovechó y se abrazó a su cintura, apoyando su cabeza en la amplia espalda que cada día se fortalecía más gracias al ejercicio y a las coreografías tan duras que últimamente estaba practicando.

—Buenos días mi amor—dijo Minho, dejando de lado todo y apagando la estufa para poder girarse y abrazar a su novio quien sonrió al poder ver el perfecto rostro del mayor—Y feliz cumpleaños mi Sunggie.

El menor lo besó de nuevo, había demasiadas emociones atravesándolo en ese momento y no sabía bien como expresarlas porque eran demasiadas como para poder hablar, así que lo demostró con besos, muchos seguidos, unos más profundos que otros; después de un largo rato de besos finalizaron con una suave mordida en el labio inferior de Jisung, si seguían, terminarían en la habitación y no podían dejar a Haneul solito en su corral.

—Gracias Honnie…—dejó solo un piquito más y fue por Haneul en lo que Minho empezaba a servir el desayuno.

El bebé fue sentado en su sillita donde fue rápidamente atendido por Minho, Jisung colocó sus flores en un florero con agua en una de las encimeras de la cocina y después se sentó a desayunar con su familia.

La charla fue amena, interrumpida únicamente por las llamadas de sus amigos para desearle un feliz cumpleaños, Minho había hablado con TODOS un par de días antes diciéndoles que ese día quería estar a solas con Jisung, normalmente siempre celebraban juntos en reuniones o pequeñas fiestas, pero al ser padres su tiempo se había reducido a la mitad, y por al menos un día quería compartir solo con Jisung.

La madre de Minho llegó poco después de que terminaran la deliciosa comida que el mayor había preparado, estaba ahí para llevarse a su nieto unas horas, pues Minho ya había planeado todo el día entero y su bebé distraería a su novio, le entregó la pañalera previamente hecha a su madre bajo la sorprendida mirada de Jisung.

Al menos por hoy, Minho quería que toda la atención fuera para Jisung.

El menor se despidió de su bebé con una pequeña espinita de preocupación en su pecho pues no estaba acostumbrado a separarse de él, por algo había empezado a trabajar desde casa, pero al verlo despedirse moviendo su manita y después abrazarse a su abuela supo que estaría bien, Haneul solía llevarse bien con todo el mundo hasta que volvía a ver a Jisung y estiraba los brazos, la clave era evitar que empezara a buscarlo, la madre de Minho sabría que hacer.

—¿Qué estas planeando Lee Minho? —preguntó cuando la puerta se cerró y Minho se acercó rápidamente para abrazarlo por la cintura, apegándolo a su cuerpo y respirando en la piel de su cuello, Jisung por su puesto, abrazo a su novio, apegándolo más si era posible y encogiéndose un poquito debido a las cosquillas que le provocaba la respiración en su cuello.

Minho no respondió de inmediato, solo dejó un sonoro beso en el cuello de Jisung y se separó un poco para verlo de frente, la sonrisa nerviosa del menor por no saber que esperar era demasiado adorable, terminó besándolo en los labios porque tenía tanto amor por el castaño menor que era medio imposible no hacerlo.

Jisung correspondió, abrazando a su novio por el cuello y comenzando a moverse por la habitación hacia las escaleras, en una pequeña danza que balanceaba sus cuerpos de manera infantil, al separarse ninguno dijo nada, Minho solo tomó su mano y subieron las escaleras hacia su habitación. Dejó al menor sentado en la cama mientras él rebuscaba en el armario.

Han se sentía perdido, pero las agradables cosquillas en su estómago le decían que confiara, y aunque su ansiedad lo mantenía moviendo las piernas, la caja que las cubrió después lo detuvo por completo.

—Ponte esto bebé, iré a arreglarme—dijo el mayor para después besar su frente y meterse al baño donde seguramente sus cosas ya estaban, dándole a Jisung privacidad para que se cambiara.

Jisung sintió curiosidad por lo que abrió la caja, dentro venía un precioso cárdigan rojo, una camiseta suave blanca, pantalones negros y los zapatos que habían visto el otro día que se pasearon por el centro comercial y le había dicho a Minho que le gustaron, pero como Haneul ya venía incomodo por el paseo decidieron irse rápido, en una caja más pequeña venia la colección de anillos de plata que Jisung estuvo buscando por MESES y nunca encontró disponible, en ese momento ya estaba llorando un poco, se limpió rápido los ojos y empezó a vestirse con todo lo que Minho él había dado.

Fue al otro baño para arreglarse un poco el cabello, ya estaba demasiado largo, por lo general su cabello se mantenía algo liso -más que nada porque lo alisaba también- pero ahora que estaba largo, el ondulado natural de su cabello sobresalía, lo dejaría así, solo que un poco más peinado.

Cuando regreso al cuarto, se encontró con el dios griego que tenía por novio, ya vestido con unos pantalones ajustados que remarcaban muy bien sus muslos, zapatos a juego con los suyos y una camisa blanca que estaba terminando de arremangar, dejando sus muy atractivos antebrazos a la vista.

Minho lo miró apenas apareció en sus periféricos, sonrió al ver que se veía tan bonito como imagino en el momento en que le compro las cosas.

—Te vez divino mi amor—dijo acercándose rápidamente solo para abrazarlo por la cintura y besar sus labios.

Las manos de Jisung acunaron el rostro de su novio, devolviendo los cortos y continuos besos que el mayor estaba dando; su corazón se alteró demasiado, las cosquillas en su estómago se intensificaron y las ansias por más amor de Minho se triplicaron.

El hecho de tener un bebé había amoldado a todo su ser a concentrarse en un 90% en el, dejando su relación en un 10%.

Ahora que Haneul no estaba y que toda su atención podía centrarse al 100% en Minho se sentía hambriento de cariño de su novio.

Apenas dejaron de besarse, Jisung se ocultó en el cuello de su novio y respiró profundamente, adorando el aroma que lo calmó tanto en su tiempo de embarazo.

—¿A dónde vamos a ir? —estaba casi seguro de que Minho ya había planeado todo, al igual de que no le diría, pero si seguían en silencio probablemente volvería a besarlo y una cosa llevaría a la otra y no saldrían de la casa…

—No te lo diré—dejó un beso en su cuello y lo separó solo para tomar de nuevo su mano y bajar a la sala para tomar sus cosas, cartera, llaves, celulares todo seguro en la bolsa de Jisung.

Salieron al garaje donde el convertible de Minho ya esperaba, ahora usaban más la camioneta por el bebé, pero al menos por hoy eran solo ellos dos. Se colocaron lentes de sol -pues era obvio que Minho no iba a poner el capote del auto- y partieron.

Apenas salieron a la calle el viento movió su cabello gracias a la velocidad, Minho iba sonriendo radiante, a Jisung no la importó que el cabello se le alborotara si eso significaba ver a Minho seguir sonriendo, se veía que había extrañado mucho manejar su convertible.

Jisung sacó la mano, sintiendo el viento entre sus dedos y también sonrió, relajándose en el camino, no sabía a donde iban, pero Minho si y eso era suficiente, había aprendido a confiar y relajarse en esos casi 8 años de relación, si el castaño tomaba el mando, Jisung solo tenía que confiar.

Su primera parada fue en el restaurante de carne favorito de Jisung, al que le brillaron los ojos apenas se sentaron en la parte del jardín que tanto le gustaba, ahí el humo de las parrillas no molestaba tanto y, además, las flores eran preciosas, el castaño menor amaba las flores.

Comieron rápido una vez trajeron su orden porque el desayuno ya se había digerido y tenían hambre de nuevo, entre bocados la conversación fluyo tan natural como en sus primeros días de novios, no importaba que ya llevaran tanto tiempo juntos, que literalmente compartieran cama, siempre tenían tema de conversación.

Al terminar la comida, Minho le mando mensaje a su madre para saber cómo estaba su bebé, no podía hacer una videollamada porque si Haneul veía a cualquiera de los dos automáticamente querría ir con ellos, así que lo mejor era solo por texto.

La señora Lee le dijo que todo estaba en orden y que siguieran divirtiéndose, le mando una foto de Haneul jugando en su tapete de goma con sus cubos de construcción y su infaltable peluche de gato gris, Minho solo sonrió y guardo el teléfono, así como su hijo querría estar con ellos si los viera, Jisung era igual, si le enseñaba la foto del bebé querría ir por él, lo mejor sería enseñársela a final del día.

Minho pagó obviamente, incluso si Jisung ya estaba en la caja a punto de dar su tarjeta, Minho estiró la suya primero, abrazando a Han de manera posesiva desde su espalda, dejando un beso en su cuello, haciéndolo encogerse por las cosquillas.

—Tú solo disfruta —murmuró en su oído, provocándole otro escalofrió.

El menor solo asintió, al salir de ahí, regresaron al convertible y volvieron a la carretera.

Jisung tomó la mano que Minho le ofrecía mientras conducía, entrelazó sus dedos y se llevó la mano a los labios, dejando suaves besitos en los nudillos del mayor, Minho solo sonrió tan radiante como solo se mostraba con Jisung y suspiro enamorado.

El día estaba soleado, con aire fresco y todo estaba perfecto, su hijo estaba en buenas manos, sus amigos y familiares ya lo habían felicitado, sumando al hecho que estaba teniendo la mejor cita que había tenido en bastante tiempo.

Su cumpleaños estaba saliendo perfectamente bien, no estaba acostumbrado a eso, pero por mientras lo disfrutaría, aunque una pequeña parte de sí mismo le decía que tuviera cuidado, que no todo podía salir tan bien en ese día.

Se obligó a si mismo a dejar de pensar así, era solo la ansiedad hablándole desde el fondo, aplastada por todo lo bueno que Minho estaba logrando en él… ¿Verdad?

Fin del capítulo 51.

Notes:

¿Ustedes que creen que pasara c:?
-w- el suspensoooooo

Chapter 53: 52

Notes:

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Todo el contenido apenas se esta re subiendo, pronto habrá contenido nuevo ^^

(See the end of the chapter for more notes.)

Chapter Text

Felix se despertó el día de su cumpleaños con un montón de notificaciones de Jisung en su teléfono.

Obviamente, el primero justo a las 12 de la madrugada era para desearle feliz cumpleaños, los otros que habían llegado apenas hace unos minutos y que eran el motivo de su despertar, eran mucho más alarmantes, sobre todo porque venían con un link de Dispatch, y eso nunca era nada bueno.

En el link venían fotos, muchas fotos de Minho con su “cita”, en un restaurante, en el parque de diversiones al que había ido después y en el parque donde habían descansado ya entrada la noche, los habían seguido todo el día…

Jisung estaba censurado, pero el articulo prometía revelar las fotos completas al finalizar el día.

—¿Felix? ¿Qué pasó? —la voz adormilada de Chan y el movimiento en la cama para girarse y verlo fue lo que distrajo a Felix de los mensajes de pánico de Jisung.

—Es Sunggie, esta está en problemas—le pasó el celular, haciéndole los ojos más chiquitos por la luz, aunque bueno era entendible, eran como las 4 de la mañana, aunque cuando Chan leyó todo, el sueño se le fue de inmediato.

—Mierda…—se quitó las cobijas de encima y rápidamente fue a vestirse, tomando su propio teléfono para poder contactar a Changbin y al equipo de abogados.

El articulo no tenía tanto tiempo de publicado, podrían borrarlo si llegaban a un acuerdo.

Felix también se vistió, por supuesto que tenía que ver a su mejor amigo y tratar de calmarlo, probablemente justo ahora estaría sufriendo un ataque de ansiedad y no podía permitir que Haneul lo viera en ese estado pues Minho era más que seguro que procuraría a Jisung antes que a Haneul en ese momento, le bebé era lo suficientemente tranquilo como para quedarse solito en su cuna sin llorar por atención.

Se despidieron con un beso pues Chan se fue directo a la agencia y Felix a la casa de la pareja. Donde en efecto, apenas Felix llegó, encontró a Jisung llorando en brazos de Minho, quien solo acariciaba con cuidado su espalda y le murmuraba que todo estaría bien, que no pasaba nada, si al final Minho tenía que hacer una declaración en la que tendría que revelar a su pareja y a su hijo para vivir tranquilo, lo haría.

El problema es que Jisung no quería eso, pues sería un golpe duro para la reputación de Minho, si bien, Minho como tal no era un idol -era coreógrafo de Idols- era lo suficientemente guapo y popular como para tener su propia comunidad de fans, no quería perjudicarlo, pero, sobre todo, no quería ser una figura pública y exponer a su bebé a eso, si Minho revelaba que tenía pareja y un bebé, también los expondría a más acoso por parte de los paparazis.

Afortunadamente el bebé todavía seguía en casa de los padres de Minho así que Felix se concentró en cuidar a Hannie en lo que Minho iba a la empresa junto con Chan, Changbin y el equipo legal para intentar mediar -o en todo caso amenazar si era necesario-la situación.

Se acurrucaron juntos en la cama de la pareja, Jisung seguía llorando, aferrado a su mejor amigo, se había calmado un poco estando con Minho, pero apenas el castaño se fue el menor lloró más fuerte.

—P-Perdón por hacerte p-pasar tu cumpleaños a-así…—dijo el castaño entre sollozos, se sentía tan pequeño y vulnerable en ese momento, como cuando era un niño y casi se había ahogado en ese rio.

—Está bien Hannie—murmuró, dejando besitos en su cabello—Tú siempre me cuidas, es mi turno de cuidarte, no me molesta, sabes que te adoro—lo apretó más fuerte contra su cuerpo, habiéndolo sollozar más fuerte antes de esconderse en su cuello y bajar el volumen de su llanto.

La incertidumbre duró horas, Jisung pudo dormirse por eso de las 7 de la mañana, llevaba despierto desde las 12 de la noche, Felix por su parte, no había pegado el ojo, había mantenido a Jisung contra su cuerpo todo el rato, dejando su teléfono detrás de él para que la luz no lo molestara, cada tanto tiempo refrescaba las páginas de Dispatch para ver si borraban la nota, también estuvo pendiente a los comentarios, pues con forme pasaban las horas más y más personas se enteraban, muchas fans de Minho estaban curiosas, otras destrozadas pues no podían aceptar que “Su Minho” estuviera ya con alguien, sintió escalofríos al leer esos comentarios, él como figura pública sabía lo que era que sus fans se enamoraran, muchos mandaban sin fin de regalos para cortejarlo, algunas más lo llamaban “su novio”, era incomodo ya que él era muy gay y ya tenía años con Chan, algunas más locas llegaron a seguirlo en los aeropuertos, por eso Chan le había conseguido el guardaespaldas, Felix ya no salía a ningún lado sin Mikael.

Después de lo que sintió que fue una eternidad, el post se borró de todos lados, justo a las 9 de la mañana… Aunque bueno, ya no importaba mucho, cuando la información llegaba a internet, ya no era posible quitarla, pero sería un consuelo para Jisung saber que su nombre no sería expuesto, todos sabían que Minho tenía una pareja romántica, pero aún no sabían quién, y no lo sabrían.

Todos llegaron por eso de la 1 de la tarde, Felix seguía en la cama con Jisung, quien seguía durmiendo, estaba recuperándose de su ataque de ansiedad y eso requería dormir mucho.

Minho entró a la recamara con Haneul en brazos, dejó al bebé en la cama, quien rápidamente gateó hasta donde su padre dormía, Felix, con mucho cuidado se quitó el brazo de Jisung de encima y salió de la cama, Haneul tomó su lugar antes de que si quiera el castaño pudiera quejarse; el aroma de su bebé inevitablemente lo relajó, por lo que terminó abrazando ese pequeño cuerpecito contra su pecho, el bebé sonrió encantado, acurrucándose en cuello de su papi y cerrando sus ojitos, lo había extraño mucho.

—¿Qué paso? —preguntó Felix apenas salieron de la habitación para dejar a Jisung dormir.

—Yo no tenía idea de que Chan conocía a gente tan peligrosa—inició con eso, incluso él seguía temblando un poco—Mikael es ruso ¿no?

—Aja… pero ¿qué tiene que ver?

—Bueno eso explica porque de la nada en medio de la negociación llegó un sujeto idéntico a tu guardaespaldas con otros 3 tipos que traían armas muy bien escondidas…

—Ah… así que uso ese método—dijo Felix con algo de vergüenza, él pensó que pagarían por silencio, no directamente recurrir a la intimidación, la familia Bang tenía negocios en todas partes del mundo, conocían a mucha gente, y no es como que estuvieran exactamente ligados a la mafia rusa, pero eran buenos amigos del jefe, sus hijos estaban a servicio de Chan, Mikael con él y Sariel con Chan-su padre era un gran fanático de la religión, de ahí que los nombres no sonaran precisamente rusos-, gemelos bastante peligrosos que se encargaban de su protección  cambio de que las empresas Bang lavaran su dinero, en fin, él no se metía demasiado en esos temas aunque era consciente de ellos.

—Si, ese método…—soltó un suspiro y se apoyó en la pared—borraron todo, vi como lo hicieron, no dejaron ni una sola copia de las fotos, de todas formas, están bajo amenaza, la próxima que alguien me siga, quemaran el maldito edificio con ellos dentro.

—Si, así de drásticos suelen ser—sonrió con cierta culpa, mucha gente también había sido amenazada por culpa de su obsesión con Felix, lo mejor era no meterse con esa gente.

—Aunque el daño ya está hecho, la gente ya sabe que hay alguien en mi vida, mi teléfono no ha dejado de sonar.

—¿Qué planeas hacer? —era una duda genuina, en este momento Minho tenía dos opciones, soportar el acoso ignorándolo o hacer una declaración, y vuelvo a lo mismo, él no era un idol, pero era parte de la empresa, y si quería que CB91 diera una declaración por él, podrían hacerlo.

—No lo sé Lix…—se apretó la sienes ante el inminente dolor de cabeza, suspiró de nuevo—por ahora no quiero hacer nada, solo quiero abrazar a mi familia.

—Ve dentro—se alejó de la puerta para dejar pasar al mayor, le dio unas palmaditas en forma de despedida y bajó, Chan estaba en la sala de la casa hablando por teléfono con alguien, por el idioma, probablemente era el hombre ruso, se sentó a su lado y esperó.

Cuando el mayor terminó de hablar, se apoyó por completo en el sillón.

—¿Dónde dejaste a Changbin? —preguntó Felix recostándose con él, Chan lo abrazó.

—Con Seungmin, probablemente estén en casa ahora…

—Nosotros deberíamos de irnos a casa también… ellos necesitan recuperarse de todo esto—dijo Felix señalando con sus ojos escaleras arriba, donde la familia Lee-Han estaba probablemente durmiendo otra vez.

Chan asintió, se levantó del sofá y ayudó a Felix a hacerlo también, se fueron de ahí en silencio, además, aún era el cumpleaños de Felix y Chan tenía que consentirlo.

—Tenía una planeación completa del día de hoy, pero esto lo cambió un poco, así que te lo preguntare ¿A dónde quieres ir por tu cumpleaños amor?

El rubio sonrió encantado al saber que Chan había planeado todo un día para él, a pesar de las circunstancias, eso le lleno el corazón de amor.

—¿Honestamente? No me importa siempre y cuando terminemos el día en casa contigo encima de mi clavándome en el colchón—dijo con una sonrisa entre inocente y coqueta, algo que hizo respirar profundo al mayor para controlarse un poco.

Si de por si Felix siempre había sido una persona con un apetito sexual alto, de un tiempo para acá se había intensificado, aun no sabía “por qué”, pero había empezado a raíz de su periodo de depresión severo, del que tampoco sabía prácticamente nada, un día Felix simplemente dejo de estar triste y le salto encima…

Se fueron directamente a casa, si su amor quería sexo, él se lo daría sin ningún problema.

 

Por otro lado, arriba en la habitación Minho estaba haciendo cucharita con Jisung, pues su bebé ya dormía cómodamente en el pecho de su otro papá, el castaño mayor lo mantenía apretado contra su cuerpo, respirando en su cabello y dejando de cuando en cuando besitos, Jisung seguía dormido, Minho no se creía capaz de dormir a pesar de estar tan cansado.

En su mente había un debate sobre si hablar públicamente de su familia o no, sabía que en algún punto tendría que hacerlo, pero ahora no era el momento más adecuado, no a sabiendas de cómo estaba Jisung y el cómo le afectaría revelarse públicamente como pareja de Minho y otro padre de su hijo.

Jisung dio una respiración profunda y se movió un poco, anunciando así que estaba despierto.

—Buenos días mi amor…—ya era tarde, pero eso no importaba—¿Cómo te sientes? —preguntó, bajando los besos en su coronilla hasta su cuello, respirando en su piel, Jisung estaba laxo contra su cuerpo, ya no se sentía tan tenso como en la madrugada.

El menor abrazó un poco más a su bebé, apegándose de igual manera a Minho, aunque estuvieran ya prácticamente pegados.

—Me duelen los ojos—murmuró contra la cabecita de su bebé, quien seguía durmiendo, aferrado a la ropa de su papá.

Minho sonrió y continuó dejando besitos por la preciosa piel ligeramente morena de su novio, apretando más el agarre en su cintura si era posible.

—Está bien bebé, podemos ir al spa que te gusta y que te hagan un facial, que te consientan un poco…

—No—murmuró bastante decaído—quiero quedarme aquí contigo y Hannie…

—Está bien bebé—besó detrás de su oreja y se levantó de la cama para poder cerrar las cortinas, si Jisung quería dormir, se quedarían a dormir.

Regresó a la cama, solo que esta vez se acostó frente a Jisung para dejar a Haneul en medio de ellos y poder abrazarlos a ambos, sobre la cabecita de su bebé se dieron un suave beso y después cerraron los ojos.

El día había sido terriblemente agotador, necesitaban descansar.

Fin del capítulo 52.

Notes:

No se olviden de esto, tendrá relevancia mas adelante sksks

Chapter 54: 53

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Todo el contenido apenas se esta re subiendo junto con contenido nuevo ^^ <3

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Chapter Text

Al final, terminaron juntando a los festejados de septiembre en el cumpleaños de Seungmin.

La fiesta fue bastante agradable ya que fue una fiesta de piscina, Minho personalmente había invitado a todos a su casa para ello, y no es como que disfrutara de un montón de gente en su espacio en sí, pero una fiesta en un lugar conocido y con personas conocidas haría que su Hannie se dejara de sentir tan mal.

Construir un círculo de confianza en su lugar seguro sería mejor para él, además, Haneul amaba estar en el agua y más si estaba rodeado de un montón de personas que estaban dispuestos a cuidarlo y jugar con él.

Jisung estaba en uno de los camastros, mirando como su bebé nadaba con su donita y flotadores junto con Seungmin e Innie, Chan estaba con Changbin en la parrilla, cocinando la carne, Hyunjin llegaría más tarde, pues tenía trabajo que hacer.

Minho se acercó y se sentó a su lado, abrazándolo por los hombros, se reclinó en el asiento, llevándose a Jisung consigo quien terminó apoyándose en su pecho, todo había estado bien, seguían bien, nada malo había pasado, estaban bien…

De las pocas veces que había salido, nadie lo había seguido, nadie estaba husmeando en su jardín y a Minho ya no lo habían vuelto a seguir, sus redes sociales seguían a reventar de comentarios al respecto, pero los ignoraba más que nada por paz mental, la siguiente semana probablemente restringiría algunas palabras para que los comentarios se borraran automáticamente, todo está bien, ellos estaban bien.

Se acurrucó entonces a su lado, recibió un beso frio en la frente debido a la cerveza que su novio estaba bebiendo y sonrió…

Todo estaba bien.

Ellos estaban bien.

Hyunjin llegó un poco más tarde de lo que había dicho, pero lo hizo con un enorme pastel para todos, saludó a su novio con muchos besos cortos en los labios sin importarle que su ropa se mojara porque apenas Innie vio al castaño llegar, salió del agua tan rápido que ni siquiera se secó.

La comida ya estaba lista, el pastel ya estaba en la mesa, así que la celebración oficial empezó.

Hubo muchas bromas, regalos, risas y más que nada un ambiente agradable para todos, el alcohol ayudó bastante a relajarlos a todos, más que nada a Jisung, ahora que Haneul ya no lactaba podía permitirse una que otra cerveza, aunque claro, más de un año sin tomar nada del alcohol y siendo desde siempre peso ligero respecto a la bebida lo dejó fuera de combate demasiado rápido, por lo que apenas su bebé sintió sueño él se fue a dormir.

Acostó a su bebé con cuidado en su cunita, dentro de poco tiempo empezaría a quedarle pequeña, por lo que tendrían que ver la compra de una cama para infantes que combinara bien con el cuarto.

Soltó un suspiro que se sintió demasiado melancólico, su bebé estaba creciendo demasiado rápido, cuando menos se diera cuenta tendría que inscribirlo ya a una escuelita…

Cubrió a su bebé con una frazada suave y él se fue a su habitación, podía escuchar perfectamente las ruidosas carcajadas de sus amigos, lo que lo hizo sentir extrañamente tranquilo. Se dio un baño para quitarse el cloro de la piel y luego de hacer su rutina diaria de cuidado para la piel se colocó unos shorts deportivos y una camiseta fresca.

Se recostó en la cama y abrazó una almohada, cerró los ojos y durmió.

Fue como a las 3 de la mañana que los brazos Minho por fin envolvieron su cintura, sus labios besaron toda la piel visible de su cuello y hombros, sonrió sin poder evitarlo, al sentir la humedad en el cabello de Minho supo que recién se había salido de bañar, por lo tanto, solo había dos opciones:

1.Estaba en toalla

2.Estaba desnudo

—¿Ya se fueron todos? —preguntó con la voz ronca por recién despertar, sintiendo escalofríos cuando los besos pasaron a ser suaves mordidas.

—Ya mi amor, y Hannie está bien, lo revise antes de venir—su voz era más ronca, probablemente por todo el alcohol y las risas, de todas formas, a Jisung se le erizó la piel, no olía a alcohol, de hecho, olía a menta, pero, aun así, por la forma en la que se arrastraban sus palabras Minho estaba borracho.

El propio Jisung aún se sentía algo mareado, y bueno, con alcohol encima, solos y todo el tiempo del mundo, solo una cosa podía pasar ¿no?

Jisung se giró en la cama con Minho aun encima de él para poder abrazarlo por el cuello y besarlo como quería, el castaño mayor se acomodó entre las piernas de su novio, abrazándolo por la cintura y profundizando ese beso que supo a gloria, gracias a eso, el menor corroboró que su novio estaba gratamente desnudo.

Minho no tardó nada en quitarle la ropa a su novio al mismo tiempo que lo mareaba con besos hambrientos y caricias suaves, se perdió tanto en ello que ni siquiera sintió cuando Minho empezó a dilatarlo, tal vez solo una leve incomodidad que se vio opacada por el cómo su novio movía como un maldito experto su lengua dentro de su boca.

Gimió contra esa hermosa boca cuando 3 dedos se movieron con fuerza dentro de él, masacrando su próstata de forma constante, se apretó alrededor de ellos ahora que era consciente de que estaban ahí.

Minho dejó marcas de beso y mordías por todo su cuello y clavículas, el alcohol sacaba lo peor de su lado posesivo, Jisung era demasiado bonito como para ir por ahí sin que supieran que tenía un novio, aunque bueno, el hecho de salir todo el tiempo con su bebé tampoco es como que estuviera precisamente disponible.

Jisung soltó solo uno de sus brazos del abrazo para estirarse hasta su mesita de noche y buscar los condones en el cajón, pero la mano de Minho sujetó al suya contra la cama, entrelazando sus dedos y manteniéndolo en su lugar, ni siquiera pudo decir -o más bien gemir- su nombre porque el castaño de inmediato lo besó distrayendo su mente de cualquier otra cosa.

—Los tengo ya bebé—murmuró Minho sobre sus labios luego de separarse de otro sensual beso.

Podrían estar ebrios, pero no pasaría lo mismo que la última vez, amaban mucho a Haneul, pero otro bebé sorpresa no era lo mejor para sus nervios.

Minho se levantó de encima, apoyado únicamente en sus rodillas para colocarse el condón, Jisung lo observó desde abajo y soltó un gemido/suspiró porque su novio solo podía describirse con las palabras “perfecto y glorioso”, y cuando sonrió en su dirección… Dios mío, esa sonrisa de medio lado lo mataba ¿acaso no era consciente de todo lo que le provocaba? Sentía que el ritmo cardiaco ya había subido dos veces más de lo normal.

Minho volvió a cubrirlo con su cuerpo, el ejercicio constante gracias al baile lo había tonificado de todos lados, Jisung si bien seguía haciendo ejercicio ya no era tanto como antes, ahora podía notar la diferencia entre ellos, él ahora era más pequeño que Minho, y le encantaba.

Un beso más fue correspondiendo en el momento en que Minho se acomodó bien para penetrarlo, la intromisión la sintió, pero Jisung tenía algo con lo besos que lo dejaba tonto y Minho era un experto besador, por lo que solo gimió suave contra la boca de su novio cuando este entró con cuidado hasta el fondo.

Jisung por un momento creyó ver estrellas.

Si bien su vida sexual se vio un poco -mucho- estancada por el nacimiento de su hijo, no es como que no lo hubieran hecho, de vez en cuando, cuando Hannie dormía desde temprano o después de revisarlo en la madrugada, un rapidito pasaba, pero bueno, no siempre tenían tanta suerte.

Hoy Haneul había jugado tanto que lo más probable era que no se despertara hasta mañana a las 8 y ellos habían bebido, el alcohol siempre los volvía más receptivos a la hora del sexo y tal vez por eso se sentaba sintiendo tan bien.

Cuando Minho empezó a moverse Jisung se vio en la necesidad de morder algo para callarse, sabía lo ruidoso que podía llegar a ser, más ahora que estaba sensible por el alcohol, lo único que encontró, fue el hombro de su novio.

Minho gimió al sentir los dientes de Jisung morder su piel, pero eso solo lo motivo a prácticamente encerrar a Jisung bajo su cuerpo y moverse más rápido de lo que tenía planeado.

Ahora ya no solo eran estrellas, era la galaxia entera.

Los gemidos de Jisung morían en la piel de Minho, pero ya no quería eso, quería besarlo, quería volver a sentirse mareado por la experta boca del amor de su vida, y como si sus mentes estuvieran conectadas, Minho se alejó al mismo tiempo que Jisung soltó su hombro; Minho lo besó de nuevo, enterrando una de sus manos en el cabello del menor, arremetiendo más fuerte todavía, Jisung pasó sus manos al cuello de su novio, apretándolo hacia abajo para que no se alejara.

El primer orgasmo de la noche llegó más pronto de lo que hubieran querido, pero bueno, tenían suficiente tiempo todavía.

El primer condón fue retirado, amarrado y desechado para después ser remplazado por uno nuevo.

Jisung terminó boca abajo en la cama, con las manos a cada lado de su cabeza y una almohada cómodamente acomodada debajo de su cuerpo para mantenerlo cómodo y elevado, las manos de Minho pronto se posicionaron encima de las suyas, entrelazando sus dedos de una forma dominante y amorosa.

En esta ocasión Jisung pudo callar sus gemidos mordiendo el edredón.

Después de eso, todo se volvió más fuerte, más confuso, pero, sobre todo, más placentero.

Cuando Jisung sintió los rayos de sol en su rostro se preguntó en qué momento el tiempo había pasado tan rápido; abrió los ojos lo mínimo solo para ver qué tan desastroso había quedado todo en la habitación. Su ropa estaba en el piso, el cajón de la mesita abierto, la puerta del baño también estaba abierta, intentó moverse, pero no pudo, todo el cuerpo le dolía, y por lo poco que lograba recordar de anoche, Minho lo había puesto en posiciones que nunca había creído poder hacer.

Jamás pensó que fuera tan flexible…

Pero no era por el dolor por lo que no se podía mover, sino por el hecho de que Minho estaba prácticamente acostado encima de él, y no le molestaba, bueno, obviamente su novio era pesado, pero su fisonomía no difería tanto de la de Jisung, le gustaba sentirse protegido y tener a Minho encima era bastante reconfortante… hasta que lo sintió.

Había querido girarse un poco, solo para cambiar de posición y poder acurrucarse en su pecho, pero el mínimo movimiento hizo que sintiera como el pene de Minho se movía un par de centímetros fuera de su cuerpo…

Se había quedado dormido con Minho aun dentro de él.

El sonrojo apareció en su cara más rápido de lo que hubiera deseado, y que la erección matutina de Minho siguiera dentro no hizo más que ponerlo ligeramente excitado, pero probablemente eran como las 7 de la mañana y tenía que revisar a su bebé…

Como pudo se lo quitó de encima, intentando que el mayor no se despertara, apenas lo logró fue consciente de dos cosas…

1.La cantidad absurda de condones que había en el bote de basura a un lado de la cama.

2.El pene de su novio estaba sin condón puesto.

Se puso de pie tan rápido como el dolor en su cuerpo se lo permitió, y fue ahí donde le verdadero pánico se apoderó de él al sentir claramente como el semen de su novio escurría de su trasero.

Oh no…

Fin del capítulo 53.

Notes:

¿Esa no se la esperaban verdad XD?

Chapter 55: 54

Notes:

Si quieren ver algunas escenas Ilustradas y no les importan los spoilers pueden seguirme en mi X (Twitter) @CookieMinmin <3
Todo el contenido apenas se esta re subiendo junto con contenido nuevo ^^ <3

(See the end of the chapter for more notes.)

Chapter Text

La prueba había dado negativo, Jisung pudo respirar en paz…

—¿Papi?

Bueno, la paz era algo que no duraba demasiado teniendo un bebé de 1 años 5 meses que ya sabía caminar y hablar más fluidamente.

—Ya voy a salir mi amor, aguanta un poco.

Haneul asintió, aunque no pudiera verlo y se sentó frente a la puerta del baño con su peluche de gato en brazos, su siesta de las 12 ya había concluido, tocaba comer y él no podía sentarse solo en su sillita.

Jisung entonces envolvió la prueba de embarazo en papel de forma rápida y la tiró en el bote de basura, terminó de hacer sus necesidades y luego de tirar la cadena y lavarse las manos abrió la puerta y cargó a su precioso niño quien lo esperaba sentadito frente a la puerta, jugando con su gato de peluche.

Haneul rio encantado cuando Jisung le llenó de besos esas preciosas mejillitas que había heredado, bajaron a la sala donde Hannie junior fue dejado en su corralito con todos sus juguetes mientras su padre se ponía a trabajar justo frente a él en la mesita de centro de la sala, tenía canciones en mente y era mejor que las escribiera rápido antes de que se le olvidaran.

Por eso de las 4 y media de la tarde, la puerta fue abierta por un apurado Minho que ni siquiera se detuvo a saludar a su familia, había tirado todo en la entrada, ni siquiera había cerrado bien la puerta por las prisas ¡Necesitaba llegar al baño YA! Había prácticamente huido de la empresa pues querían que se quedara para una junta aburridísima en la que ni siquiera era necesario, por las prisas al final ni siquiera pasó al baño luego de haber bebido como 3 litros de agua debido al calor de la última práctica, todo el camino de regreso a casa lo hizo con la vejiga a punto de explotar.

Jisung solo se burló, recogió todo lo que Minho había tirado y cerró la puerta, se rio abiertamente cuando escucho el grito de alivio de Minho cuando empezó a hacer del baño.

Y todo hubiera sido una tarde normal de no ser que gracias a esa emergencia Minho notó la mal envuelta prueba de embarazo en el bote de basura.

Al principio se asustó, no había tenido tiempo ni de saludar a su novio por la prisa así que no pudo ver el semblante en su rostro.

No es como si Minho no hubiera pensado en tener más hijos, Haneul era un ángel en todo el sentido de la palabra y la casa era suficientemente grande para un segundo bebé, el próximo año Jisung cumplía la edad donde se supone que habían planeado ser padres…

Antes de sacar conjeturas apresuradas mejor terminó de hacer sus necesidades para comprobar de frente como es que se encontraba Jisung, si bien podría sacar la prueba del bote y revisar el mismo, era mejor que Jisung le dijera como se sentía, después de todo, esa noche si se había pasado, apenas vio que no quedaban condones le importó poco y continúo ateniendo a su novio toda la noche ¿Cómo iba a negarse si Jisung lo miraba con las mejillas sonrojadas, los ojos lloros y esa preciosa boca pidiéndole que no se detuviera? Era prácticamente imposible decirle que no.

Bajó las escaleras y por fin pudo acercarse a Jisung para besarlo, el menor sonrió, levantándose del suelo en el que estaba trabajando para poder colocar sus manos en el bien trabajado pecho de su novio y corresponder ese beso de bienvenida; las manos de Minho se aferraron con rapidez a su cintura y lo apegaron más, volviendo el beso todavía más profundo que pudo escalar a más de no ser por el fuerte gritito de su hijo reclamando también atención.

Minho cargó a su bebé entonces, lo llenó de besitos y regresó con su novio, sentándose los tres en el sillón de la sala.

—¿Qué hicieron mientras no estuve? —preguntó Minho dejando al bebé en su regazo, quien se apoyó en su pecho con su peluche de gato.

—No mucho, dormimos, comimos, jugamos, lo de siempre, yo empecé a trabajar hace poco pero ahora que llegaste creo que solo dejare que me mimes—dijo el menor acurrucándose bajo el abrazo de su novio, apoyando su mejilla en el hombro de Minho y escondiéndose en su cuello.

El mayor sonrió y apretó a sus dos bebés en sus brazos, por ahora Jisung se veía tranquilo, no estaba ocultando su ansiedad y parecía todo normal, probablemente la prueba había dado negativo o de lo contrario ya estarían hablando de ello, aunque bueno, tenían que hablar de ello de todos modos.

Minho se llevó a Haneul un rato después, dejando que su novio trabajara, jugo con él un buen rato, más que nada con las tarjetas para que su vocabulario de apoco comenzara a formarse más, cuando el pequeño se cansó, lo arrulló contra su pecho como cuando era apenas un recién nacido, tarareando esa canción de cuna sin nombre ni letras que se le había ocurrido en la madrugada para calmarlo y que ahora era su favorita.

Cuando el pequeño se quedó dormido, lo recostó con cuidado en su cuna, pronto le quedaría pequeña, tendrían que ver en comprar una cama pronto…

El tiempo estaba pasando muy rápido.

Bajó de nuevo luego de cambiarse a ropa más cómoda y se encontró con Jisung en el jardín, sus pies estaban dentro de la piscina y su mirada estaba perdida en las ondas que creaba su propio movimiento, incluso si el agua se temblaba gracias a un calentador, estaban a principios de octubre, debía de hacer frio…

—¿Qué haces afuera bebé? Te puedes resfriar—Minho se sentó a su lado, pero no metió los pies al agua.

 —Honnie…—apoyó su cabeza en el hombro de su novio quien de inmediato dejó un suave beso en la misma.

—¿Dime mi vida? —claro que había notado el cambio en el tono de voz, su actitud también se veía algo más tímida y preocupada, nada que ver con el hiperactivo Han Jisung que siempre se paseaba por la casa.

El menor no dijo nada por un buen rato, solo se mantuvo en silencio, con su mano buscó al de su novio, y cuando al encontró, entrelazó sus dedos, Minho apretó el agarre. Llevando esa mano a sus labios para dejar pequeños besitos que le sacaron una sonrisa al menor.

—Vamos dentro amor, está haciendo algo de frio…

Minho se levantó y ayudó al menor a levantarse, Jisung dejó un rastro de su huellas húmedas por el piso de la piscina y antes de entrar a la casa, Minho le secó los pies con una toalla que tenían en el ventanal que daba al patio, subieron a la habitación, a ellos tampoco les vendría mal una siesta antes de comer.

El castaño menor se acurrucó contra el pecho de Minho una vez se acostaron, abrazándolo con brazos y piernas, ocultando su rostro en el cuello del alto para respirar ese aroma fresco y calmarse un poco. Minho besó su cabeza, lo apretó contra su cuerpo y empezó a acariciar su espalda.

—¿Qué pasa bebé?

—Me hice una prueba hoy…—empezó a relatar, había pasado más de semana y media desde el incidente, pero no había tomado valor hasta ese día para hacérsela.

Minho no dijo nada, continúo acariciando su espalda en círculos tranquilizadores, dejando sus labios pegados al cabello de su novio, él había asumido que la prueba había sido negativa, pero ahora con el cambio de actitud de su novio ya no estaba tan seguro.

—¿Y qué pasó?

—Salió negativa…

—¿Y eso es bueno o malo? —la pregunta era genuina, ellos ya habían hablado al respecto, el próximo año Han tendría la edad donde se supone habrían tenido su primer bebé, en teoría el plan seguía en pie, un segundo bebé sería bienvenido en la casa, pero ahora ya no estaba seguro.

Decidiera lo que decidiera Jisung, Minho estaría de acuerdo, ya tenían a Hannie Junior y aunque él quisiera que su hijo tuviera un hermano o hermana con quien jugar, si Jisung decía que no, lo respetaría, después de todo, era le cuerpo de Jisung el que cambiaba con el embarazo.

—No lo sé…—se apoyó más contra el cuerpo de su novio—Hannie aún es pequeño, no sé si pueda cuidar a un bebé con otro bebé en el vientre, el otro cuarto es un desastre que tendremos que arreglar, son muchas cosas y no estoy seguro de nada en este momento—dijo rápido y bajito, sintiéndose inseguro.

—Está bien mi amor—dejó un beso en su cabeza y lo apretó con más fuerza, eso le ayudaba con su ansiedad siempre, no estaba seguro de si estar hablando de un segundo bebé despertaría un episodio, pero era mejor asegurarse—No tenemos por qué decidir nada ahora Hanji, como dices, Hannie es bastante joven aun, si de verdad quieres otro bebé, podemos esperar el tiempo que sea necesario, eres tú el que pasa por todos los cambios físicos y psicológicos mi amor, la decisión es tuya.

Jisung soltó un suspiro de alivio, relajándose y disfrutando de los fuertes brazos de su novio apretándolo, cuando estuvo lo suficientemente tranquilo, habló de nuevo.

—¿Pero tú quieres otro bebé? Tu opinión también es importante, es nuestra familia, no solo mía…

Minho se quedó pensando un buen rato sin dejar de mimar a su novio, como hijo único sabía que siempre sería la adoración de sus padres, nunca tuvo que compartir nada y siempre era le centro de atención, pero una parte de él siempre se sintió algo solitaria; no quería que su hijo pasara por ese sentimiento de soledad al igual que él, tener otro bebé podría ser incluso lo más saludable de forma psicológica para su hijo, Hannie era un ángel y estaba seguro de que su bebé no sentiría rechazo por un hermano o hermana, probablemente le gustaría, era un niño sociable por naturaleza, la idea de un hermano o hermana le encantaría…

—Sería lindo, pero ya te dije que el que sufre los cambios eres tú amor, la decisión siempre va a ser tuya.

Jisung solo asintió y cerró los ojos, ya no tenía nada que decir, además, tenía sueño, quería ser mimado y la comida podía esperar un ratito más, no le daría más vueltas al asunto, al menos por ese día…

 

3 días después de eso, Minho estaba sentado en el sillón mirando un programa de música en la sala cuando Jisung apareció de la nada sentándose a su lado y apoyando su cabeza en el hombro del mayor, aunque al principio parecía que solo iban a ver el programa, las agiles manos de su novio le desabotonaron 2 botones de la camisa que traía y empezaron a acariciar su pecho.

Minho lo miró con una sonrisa coqueta, Jisung alzó el rostro, sonriéndole de igual manera.

—¿Quieres hacer a Haneul un hermano mayor? —murmuró sobre los labios de su novio quien solo sonrió dejando un corto beso al mismo tiempo que terminaba de desabotonarle la camisa.

—No es una mala idea…—y lo besó de nuevo.

Minho llevó sus manos a la cintura de su novio y lo cargó a su regazo, Jisung se abrazó a su cuello, enterrando una de sus manos en ese perfecto cabello y jalando un poco para poder besarlo como quería.

Inevitablemente las manos de Minho bajaron hasta el perfecto y redondo trasero de su novio, apretó ambos glúteos haciéndolo gemir en su boca, fue una orden indirecta para que se empezara a mover y así lo hizo.

Primero suaves movimientos de cadera para después pasar a dar leves saltitos que solo ayudaron a despertar más rápido el pene de su novio.

Lamentablemente para ellos ya era la hora de la comida y los pequeños grititos de su hijo reclamando atención los hicieron separarse.

Tal vez otro día…

Fin del capítulo 54

Notes:

Me gusta mucho cuando comentan jaja, respondo tarde, pero respondo, que no les de pena comentar, me gusta leer lo que piensan y que les parece la historia, para quienes aun recuerdan o ya lo vieron de nuevo en X (twitter), ya saben quien viene <3

Chapter 56: 55

Notes:

Hoy publique el capitulo mas temprano porque tengo cosas que hacer y regresare muy tarde a casa jaja <3

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Chapter Text

Haneul había estado muchas veces en casa de sus abuelos, le gustaba estar ahí, el lugar era cálido y afelpado, los 3 gatos de Minho se acercaban siempre con cautela al bebé por oler como su dueño, el niño siempre se quedaba quietecito, no intentaba tocarlos más de lo que estos le permitían más que nada porque le recordaban a su gato de peluche y su papi Minho ya le había enseñado a acariciar con cuidado a esos animalitos.

A veces incluso, tomaba la siesta en la alfombra de la sala, rodeado de los 3 gatitos.

Sus abuelos lo adoraban y les encantaba cuidarlo, por eso cuando una tarde Minho llegó con él bebé en brazos y una pañalera lista pidiéndoles que por favor lo cuidaran todo el fin de semana, no se opusieron en nada, esto le serviría de practica a Haneul para ver que tanto tiempo podría permanecer alejado de sus padres (de Jisung más que nada) y ver que tan bien podría desenvolverse en la escuela cuando le tocara ir a una, después de todo, todavía era algo pequeño para pensar en eso.

Gateó por el cuarto sintiéndose curioso de la distribución de muebles, por las puertas desconocidas y el espacio sin color verde. Los señores Lee no tenían un jardín donde poner a Haneul como en su casa y eso desconcertó un poco al pequeño, a esa hora siempre su papi Sung lo sacaba al pasto para jugar con la pelota…

Su papi Sung…

¿Dónde estaba su papi?

—¿Papi? —preguntó en voz alta, estaba solo en la sala pues la señora Lee estaba terminando de servirle la merienda al pequeño para que comiera.

Por suerte el padre de Minho recién llegaba de la tienda, así que una vez dejó las compras en la cocina, cargó a su nieto y comenzó a alzarlo en el aire para distraerlo, sabía que en el momento en que Haneul notara la ausencia de Jisung, se pondría a llorar hasta que lo tomara en brazos y lo arrullara.

Y justamente Jisung en estos momentos no podía cargar ni arrullar a su hijo.

El castaño tenía la cara enterrada en las cobijas, aferrándose a ellas con una mano mientras con la otra se apoyaba de la cabecera de la cama, intentando aguantar el ritmo casi frenético con el que Minho estaba penetrándolo.

Debía de aceptar que era su culpa, él lo había provocado desde la primera hora de la mañana, habían acostumbrado a dormir de cucharita, por lo que la erección matutina de Minho había pegado directamente a su trasero, y él, en vez de quitarse y levantarse, se había apegado más, restregándose de forma muy sutil hasta que despertó.

Cuando Minho logró despertar lo primero que hizo fue apretar más a Jisung contra su cuerpo, besando su cuello y empujando más su erección entre sus glúteos, el menor jadeó cuando la erección matutina se terminó convirtiendo en una erección de verdad, llevó una de sus manos hasta la cabeza de su novio, tomándolo del cabello para acercarlo, girándose para poder besar sus labios y murmurar un “entra” suave que terminó por hacer a Minho perder el control.

Así como estaban Minho solo bajó su ropa interior y el pantalón de pijama de Jisung, dejando libre su trasero, el menor llevó su pierna arriba, acomodándose como si estuviera abrazando una almohada y esperó.

Minho entró de golpe, haciendo que Han se mordiera los labios para mantenerse en silencio.

El mayor por su parte, dejó suaves mordidas en el cuello de su novio, había entrado en seco, sin lubricante y sin dilatarlo, su pene se sentía asfixiado en ese momento y se sentía maravilloso, Jisung no se quejó, se acomodó mejor para que Minho pudiera empezar a moverse, después de todo, el líquido pre seminal ayudó un poco, y cuando eyaculara sería más resbaladizo. Cuando se empezó a mover lo apretó más de la cintura, Jisung se aferraba con fuerza a la cobija y sabanas, manteniéndose lo mejor que podía de costado para aguantar, incluso si así no tenían mucho movimiento, Minho era un experto en mover la cadera estando de pie, de espaldas, sentado o incluso de costado como estaban ahora.

Todo fue muy rápido, no tenían mucho tiempo así que Minho no fue delicado y Jisung intentó por su parte ser silencioso, si bien, le gustaba que lo mimaran, el sexo rudo también estaba dentro de sus gustos, pero solo de vez en cuando, como ahora que lo había hecho claramente para provocar. Afortunadamente Minho no era un bruto y la mano que sostenía su cintura bajó hasta su pene para empezar a masturbarlo, la otra mano de Minho pasó por debajo de su cuerpo para poder abrazarlo y mantenerlo de costado para seguir.

Cuando el mayor tuvo su orgasmo, se enterró lo más que pudo sin dejar de mover su mano sobre el pene de su novio con demasiada maestría a pesar de que fuera la izquierda, ventajas de ser ambidiestro…

Jisung gimió contra la almohada tensándose en el momento para después poco a poco relajarse, las frases “quédate así amor” y “ya vuelvo, no me tardo” se escucharon más como un sueño que como una realidad, de todas formas, no se movió, se quedó dormido mientras Minho hacía algo que no supo que fue.

Poco después se enteró que lo que hizo en cuestión fue llevarse a su bebé a casa de sus abuelos para que lo cuidaran.

Y ahora estaban así con Jisung completamente laxo en la cama, apenas pudiendo abrir los ojos, su trasero estaba rojo y adolorido por los golpes en cada penetración y las nalgadas que a Minho le gustaba darle, estaba seguro que tenía mordidas en todo lo largo de sus hombros, cuello y nuca, en su cadera probablemente estarían las marcas de las manos de Minho, todo él estaba temblando, recuperándose del reciente orgasmo que acababan de tener, no podía moverse demasiado, Minho seguía dentro, y lo peor de todo es que aun podía sentirlo duro.

Probablemente Minho llevaba mucho tiempo aguantando la tentación, era la única explicación que encontraba…

—Honnie…—gimió de forma lastimera pues el castaño terminó recostándose encima, enterrándose aún más profundo dentro de su cuerpo, Jisung estaba sensible más que nada porque lo habían hecho en la mañana sin preparación, necesitaba descansar.

—¿Mmm? —pasó sus brazos alrededor del cuerpo de su novio y los colocó de costado, haciendo gemir de nuevo al menor, Minho se estaba acomodando para dormir aun estando dentro de él—Esta bien amor, deje a Haneul con mis padres, tenemos todo el fin de semana…

Jisung tembló, no supo muy bien si por excitación o miedo.

Si Minho había estado conteniéndose tanto tiempo como para necesitar 3 días solo… bueno Jisung probablemente no podría caminar bien por un buen tiempo.

Intentó dormir, pero la constante presión en su próstata gracias al pene de su novio no se lo permitía, así que solo se quedó quieto, acariciando los brazos que rodeaban su cuerpo con cariño, sintiendo la caliente respiración de su novio en su cuello y detrás de su oreja, al principio le causaba escalofrió, pero después de unos minutos se acostumbró a ello, permitiéndole relajarse un poco.

Se sentía algo nervioso, era la primera vez que lo volvían a hacer sin condón luego de todo lo que habían pasado, no estaba seguro de si funcionaria o no, después de todo, el día de la concepción de Haneul estaban ebrios, sin ninguna intención de haberlo hecho, se escucha feo, pero fue un accidente, ahora que lo estaban planeando no tenía idea de si podría hacerlo de nuevo o no, después de todo, las investigaciones al respecto con los hombres y su capacidad de concebir seguían siendo analizadas.

Terminó durmiéndose poco después, su cerebro se cansó de sobre analizar la situación, aunque bueno, 4 horas más tarde Minho se despertó por hambre, solo que antes de bajar a comer volvieron a hacerlo, aprovechando que seguía dentro de su novio.

A lo largo de esos 3 días Jisung solo vio dos escenarios, su cuarto y el baño.

Minho era el encargado de bajar para prepararles comida y subirla para que Jisung comiera y se hidratara, cuando el menor estaba dándose un relajante baño de burbujas -luego de tener sexo mientras se bañaban- Minho cambiaba toda la ropa de cama y la metía a lavar.

Durante 3 días Jisung pasaba de la cama al baño y de regreso, no tuvo necesidad de hacer nada más que ser bonito y respirar, no trabajo, no responsabilidades, no preocupaciones, solo estar ahí, recostado y tomando todo lo que Minho tuviera que darle.

Fue justo en la tarde del domingo que lo hicieron por última vez antes de que Minho fuera por Haneul, quien sorpresivamente se había comportado de maravilla, y aunque solo hubo un par de veces que lloró en las noches porque no había visto a ninguno de sus padres, los gatitos de Minho ayudaron mucho y el arrullo de su abuela que se parecía mucho a Minho.

Jisung mantenía sus piernas abrazadas a la cadera de Minho, su espalda apoyada en varias almohadas contra la cabecera y sus brazos alrededor del cuello del mayor para mantenerlo cerca, Minho se estaba moviendo lento esta vez, disfrutando del momento en que sus pequeñas vacaciones de 3 días de tiempo de calidad con su novio llegaban a su fin.

Minho lo besó y aceleró un poco más el ritmo, Jisung gimió bajito en sus labios aferrándose fuerte a su cuerpo, estaba tan ridículamente sensible de todos lados que el más mínimo cambio podía sentirlo, por lo mismo, su cuerpo se tensó rápido y el orgasmo lo golpeó mucho antes de lo acostumbrado, todo su cuerpo tembló, el gemido agudo murió en la boca de Minho, quien aprovechó el momento para moverse más rápido, haciendo que un hipersensibilizado Jisung se retorciera por el placer y la sobreestimulación.

Sintió el líquido espeso y tibio una vez más derramarse en su interior, y cuando Minho se retiró, pudo sentirlo escurrir.

—¿Estas bien amor? —preguntó Minho recostado a su lado, intentando recuperar el aliento y regular los latidos de su acelerado corazón.

Jisung asintió de forma suave, más dormido que despierto, estaba muy cansado.

—Solo tengo sueño… ¿Ya iras por Hannie? —preguntó intentando sentarse, quería darse un baño.

Minho se levantó de la cama a pesar del cansancio y lo ayudó a levantarse, el problema aquí fue que las piernas de Jisung no respondían bien en esos momentos, temblaban mucho y estaban débiles, así que lo terminó cargando. Lo dejó sentado en la tina, abrió la regadera individual y medio el agua lejos de Jisung, cuando estuvo a la temperatura adecuada abrió la regadera efecto lluvia y el menor pudo empezar a bañarse, Minho entró con él, no solo para ayudarlo sino también para bañarse, tenía que ser rápido, ya habían dejado a Haneul mucho tiempo solo.

Dejó a su novio relajándose en la tina ya con agua limpia y una bomba de sales de baño, se secó rápido y se vistió con una sudadera negra que encontró sin estar seguro de si era suya o de Han, pantalones negros y tenis, su cabello aún estaba algo húmedo, pero se apresuró para cambiar de nuevo la ropa de cama, quitando ya la sabana de plástico que había puesto debajo para evitar que el colchón se mojara o ensuciara y mentarla a la lavadora, Hannie necesitaría donde dormir de forma cómoda apenas saliera de su baño.

Cuando todo estuvo listo, ayudó a Jisung a salir, secarse y vestirse solo con su cómoda sudadera beige y ropa interior, lo dejó durmiendo luego de darle un suave beso en los labios. Se fue en la camioneta, pues ahí estaba instalada la sillita para Haneul; antes de pasar por él, fue primero a la farmacia a comprar una prueba de embarazo, más condones y lubricante, por cualquier cosa.

Llegó a la casa de sus padres luego de una media hora de camino, saludó a sus padres y pasó dentro, Haneul estaba sentadito en la sala mirando la televisión junto con los 3 gatitos.

—Hola bebé—dijo Minho desde la entrada de la sala, Haneul giró rápidamente su carita, sus ojitos brillaron y la sonrisa se le salió sola, estiró sus bracitos gritando un fuerte “PAPI”. Minho caminó rápido antes de que el bebé bajara del sillón y lo tomó en brazos para llenarle el rostro de besos y abrazarlo contra su pecho, el niño reía y soltaba gritos emocionados, después de un poco se calmó, abrazándose a su cuello para esconderse ahí.

Minho les agradeció otra vez a sus padres por cuidarlo durante tanto tiempo, los señores Lee solo hablaron maravillas del niño y le dijeron a su hijo que estarían encantados de cuidarlo otra vez, aun así, Minho les agradeció de nuevo y se fue de ahí con su bebe en bracos.

Era momento de ir a casa.

Fin del capítulo 55.

Chapter 57: 56

Notes:

De nuevo capitulo temprano porque tengo que salir jajaja

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Todo el contenido apenas se esta re subiendo junto con contenido nuevo ^^ <3

(See the end of the chapter for more notes.)

Chapter Text

No se hizo la prueba el mismo día que Minho se la compró, no pudo, y no porque no quisiera, sino por falta de tiempo. Apenas vio a su bebé entrar a la casa se lo quitó a Minho de los brazos y lo llenó de besos, Haneul se abrazó casi con desespero a Jisung, sus pequeños puñitos aferrándose con fuerza a su ropa.

Todo el día se la pasó jugando con su bebé, llenándolo de besitos, oliendo su cabecita y abrazándolo contra su cuerpo, no lo dejó caminar, todo el tiempo lo tuvo en brazos, lo había extrañado muchísimo, incluso en la noche, le pidió a Minho que lo dejara dormir con ellos solo ese día, Minho no tuvo ningún problema, de todos modos, quería que Haneul empezara a acostumbrarse a una cama pues ya sería necesario comprarle una.

Los días siguientes a ese Jisung tuvo mucho trabajo, 3 de sus 6 grupos tenían planeado comeback en diferentes trimestres del próximo año y tenían que empezar a programar todo, incluso tuvo que presentarse en la agencia varias veces, llevando consigo a su pequeño bebé de la manita en todo momento que tenían que salir del estudio, era un niño muy obediente así que nunca se soltó de su papi por más que las cosas llamaran su atención.

Para cuando menos se dieron cuenta, estaban a pocos días de navidad y el primer mareo se hizo presente en el cuerpo del castaño.

Fue en ese momento que lo supo, pero tenía que hacerse la prueba, solo para confirmar sus sospechas.

Dejó a Haneul sentadito en la sala comiéndose su papilla de manzana junto a su inseparable gato gris -que hasta donde sabía su hijo lo había llamado Lino porque así había escuchado que le decían a su papá Min a veces-, le dio un besito en la cabeza y fue a la habitación para sacar la prueba del cajón en la que la había guardado, al tenerla en sus manos entró al baño y se la hizo.

Esperó 10 minutos ahí sentado confiando en que su bebé se quedaría ahí viendo televisión, dio una respiración profunda y miró la prueba:

Positivo

Contuvo al respiración un momento y después dejó salir el aire con cuidado, la dejó en el borde de la bañera, se levantó, se limpió, tiró de la cadena, se lavó las manos y volvió a sellar la prueba, la dejó ahí en uno de los cajones del tocador y bajó para ver a su bebé.

Haneul seguía en el sillón, solo que ahora acostadito, abrazando a su gato, el platito con la papilla estaba en la mesita de centro, Jisung lo recogió y lavó para después sentarse con su bebé. El menor se levantó, pero solo para escalar por su papá y acurrucarse en su pecho, Jisung sonrió y lo abrazó, acomodándolo mejor en su regazo y comenzó a arrullarlo.

Minho llegó a casa por eso de las 5, la práctica se había alargado demasiado.

Caminó por la casa, Jisung estaba jugando con Haneul en el jardín ya cubierto de nieve, así que se apresuró a dejar sus cosas en el cuarto, darse un baño rápido y ponerse ropa abrigadora para salir con ellos. Cuando llegó abajo de nuevo abrió el ventanal y salió encontrándose con sus dos amores haciendo pequeños muñequitos de nieve; todas las flores del jardín ya estaban protegidas y resguardadas, la piscina estaba cerrada también por lo que todo lo demás se llenó de nieve.

Haneul fue el que captó el movimiento rápido, así que giró su cabecita, la sonrisa deslumbrante hizo que Jisung también volteara.

—PAPI—el pequeño se levantó corriendo a pasos pequeñitos para abrazarse a las piernas de Minho, el castaño lo levantó en brazos, dejó un montón de besitos en las rechonchas mejillas de su hijo y se acercó a saludar a su novio.

Jisung sonrió de forma cálida y suave, acercándose rápido también para poder apoyarse en su pecho y besarlo, Minho correspondió el delicado y tierno beso, abrazando su brazo libre a la cintura de su amor porque con el otro seguía cargando a su bebé.

—¿Cómo estuvieron hoy mis bebés? —preguntó al mismo tiempo que todos regresaban dentro de la casa pues ya estaba haciendo más frio al empezar a descender el sol.

—El día estuvo tranquilo—contestó Jisung tomando en brazos a su hijo, caminaron juntos hasta la cocina donde lo dejó en su sillita, abriéndole el abrigo para que estuviera más cómodo al momento de comer la merienda—¿Cómo estuvo tu día? Hoy llegaste más tarde de lo usual.

El semblante de Minho se amargó un poco, no es que estuviera enojado, pero odiaba cuando por culpa de otras personas su horario se viera afectado.

—Una de las juntas se alargó, por lo que la práctica con las chicas no empezó a la hora que era y tuve que quedarme más tiempo—casi gruñó las palabras, colocando los servicios en la mesa para que pudieran comer.

—Mmm ya, está bien, no fue mucho tiempo tampoco—dejó un beso en su mejilla y continúo sirviendo el estofado, hacia demasiado frio.

Minho lo miró, estaba extrañamente tranquilo, el Jisung de siempre se habría quejado junto con él… ¿Qué tenía?

No preguntó de inmediato, prefirió comer porque gracias a que la práctica se atrasó, no pudo comer ni siquiera un dulce, tenía hambre; la comida pasó rápido pues ninguno habló después de eso, ambos tenían hambre, además de que estaban ayudando a comer a Haneul, pues estaban empezando a agregar más cosas a su alimentación.

Después de comer se quedaron jugando con Haneul hasta que se durmió, Minho fue el que lo llevó a acostar, cuando regresó al cuarto se sentó en la cama soltando un suspiro, Jisung salió del baño con la prueba de embarazo en la mano, lo que de inmediato hizo a Minho enderezarse, “así que por eso estaba tan raro”, fue lo que pensó, aun así, cuando Jisung se sentó a horcajadas encima de él, el corazón le empezó a palpitar muy rápido.

—¿Es positivo?

La sonrisa que Jisung le dedicó al mismo tiempo que le decía un suave “Sip” fue lo que lo hizo terminar llorando.

—¿Por qué lloras? —preguntó preocupándose de inmediato ¿Por qué lloraba? ¿No estaba feliz?, limpió sus lágrimas con cuidado, sintiendo como la ansiedad empezaba a remolinarse en su estómago, el beso que Minho le dio apenas se calmó un poco lo hizo sentirse más tranquilo.

—Porque me haces muy feliz—y lo besó de nuevo.

Jisung correspondió, abrazándose a su cuerpo con brazos y piernas, Minho lo recostó en la cama, colocándose encima solo para poder llenarlo de besos y hacerle cosquillas que terminaron con los dos aguantando las risas y girando en la cama.

Jisung terminó recostado contra las cobijas, Minho alzo la sudadera que traía puesta para descubrir su vientre, apoyó su rostro ahí, dejando infinidad de besos que hicieron el menor de los dos querer llorar, iban a ser papás de nuevo y Minho estaba actuando como un verdadero príncipe ante sus ojos.

—Hay que ir con Jae, la siguiente semana estoy libre, hay que saber bien cuanto tienes y empezar a planear todo—bajó de nuevo su ropa para cubrirlo del frio y se recostó a su lado, usando su pecho como almohada, Jisung lo abrazó, empezando a acariciar su cabello con cuidado—Podemos decirles a los chicos en la cena de navidad ¿No crees? Sería lindo.

—¿Cocinarías para mí? ¿Para todos nuestros amigos también? —Minho era un excelente cocinero cuando tenía tiempo, durante todo el primer embarazo de Jisung el mayor se encargó de todas sus comidas, muy pocas veces compraron comida de tienda, más que nada para asegurar el bienestar de su bebé, ahora que Haneul ya había nacido y que el tiempo de Minho se vio acortado un poco Jisung era quien ahora cocinaba para ambos, no es como que fuera el gran chef como Minho, pero gracias a consejos de su padre, de su suegra, un libro de cocina y tutoriales de YouTube sus artes culinarias empezaron a mejorar.

No se comparaba con Minho claro, pero la comida siempre tenía buen sabor.

—Por ti mi vida, yo hago lo que sea—dijo muy seguro de sí, alzando su rostro solo para besarlo un poquito más, Jisung le correspondió, acariciándole el cabello para peinarlo hacia atrás y poder ver ese perfecto rostro que tanto amaba.

—¿Por qué eres tan perfecto? —preguntó sin poder evitarlo, ver el rostro de Minho era uno de sus pasatiempos favoritos, antes lo hacía casi a escondidas, pues le daba pena que Minho se diera cuenta de cuan embobado lo tenía, pero ahora era casi como una terapia para él, mirar a su novio en cualquier momento, lo calmaba.

—Tú me haces ser perfecto…—murmuró con voz suave, sonriéndole de esa forma tan serena que ponía a Jisung meloso en segundos, y no se equivocó, sonrió más, genuinamente feliz cuando el menor tomó su rostro por ambas mejillas y comenzó un ataque de besos que lo terminó haciendo reír.

—Vamos a dormir bebé. Mañana tenemos que ir a comprarle una cama a nuestro hijo, esa cuna ya le está quedando chica…

El menor asintió, soltó a Minho para poder ponerse un pijama calientito, el frio de diciembre estaba más fuerte que otros años, así que lo mejor era dormir con ropa más abrigadora, seguía sin entender por qué su novio le gustaba dormir sin nada -bueno, al menos ahora ya dormía con ropa interior por cualquier emergencia- pero ahora que le proporcionaba más calor que las cobijas gracias a sus pijamas mullidas, entendía el por qué.

Minho fue quien apagó las luces una vez se quedó solo en ropa interior, se metió a la cama con su novio y lo abrazó por detrás, dormir de cucharita tenía que regresar a ser un hábito, pues el tiempo pasaba rápido y cuando menos se dieran cuenta su nuevo bebé se haría espacio dentro del cuerpo de Jisung.

Al día siguiente, fueron juntos al centro comercial, Haneul miraba todo con asombro ¡Ese lugar era enorme! Intentó caminar lo más que pudo, pero sus pequeños piecitos no podían seguirles el ritmo a los pasos de sus padres, así que fue Minho el que terminó cargándolo para poder avanzar con más rapidez.

Compraron muchas cosas, no solo la cama de Haneul de forma bastante rápida Minho dejó a su hijo en el piso y le dijo que corriera hacia la cama que le gustara más, fue sencillo, Haneul terminó brincando en una bonita cama con cabecera acolchonada que tenía una cobija de estampado de huellitas; Minho estaba encantado con eso. También compraron un montón de ingredientes para la cena de navidad que tendrían en dos días, las invitaciones ya habían sido extendidas y todos sus amigos ya habían confirmado que irían.

Al final del día y después de ir a dejar todo a la casa, fueron al hospital, Minho había hablado ya con la doctora Jae en la mañana, su cita era a las 8 de la noche para mayor discreción.

Hicieron la prueba de sangre y revisaron con el ultrasonido, Haneul ya estaba dormido en brazos de Minho, quien en todo momento se mantuvo a un lado de Jisung, el menor estaba recostado en la camilla de examinación, ya con el vientre descubierto y esa máquina paseándose por la piel de su vientre aún demasiado plano.

Luego de unos minutos Jae sonrió.

—Aquí esta… aun es muy pequeñito, pero ahí está—dijo señalando la pequeña manchita que se veía en la mancha más grande—por el tamaño diría que tienes como 6 o 7 semanas más o menos, pero los análisis nos lo confirmaran. Felicidades chicos—normalmente lo decía con más volumen, pero el pequeño ángel que Minho tenía en brazos ya estaba durmiendo, era mejor no despertarlo.

Al regresar a casa, Minho empezó con la preparación de la cena, Jisung le ayudó luego de acostar a Haneul en su nueva camita, a pesar de que el bebé no se movía mucho, Jisung utilizo su almohada de lactancia como un tope de seguridad para cubrir el borde, solo por cualquier cosa.

Tanto esa noche como todo el día siguiente fue para preparar la cena, pues había muchos platillos que requerían muchas horas de reposo antes de ser preparados, incluso Haneul ayudo en algunas cosas más pequeñas, solo para alentarlo y que siguiera desarrollando su habilidad motriz.

Cuando navidad llegó junto con sus amigos, dieron la noticia, y se llenaron de dicha cuando los gritos de felicitación, las lágrimas de alegría y los abrazos llovieron por montón.

Su segundo bebé sería igual de amado que su primer bebé y eso los hacía sentirse de maravilla.

 

Fin del capítulo 56.

Notes:

Se viene bebéeeeeee <3
Algunos ya saben quien es, otros no pero esta bien, es la magia de la lectura jajaja
nos vemos la siguiente semana <3

Chapter 58: 57

Notes:

Si quieren ver algunas escenas Ilustradas y no les importan los spoilers pueden seguirme en mi X (Twitter) @CookieMinmin <3
Todo el contenido apenas se esta re subiendo junto con contenido nuevo ^^ <3

(See the end of the chapter for more notes.)

Chapter Text

Seungmin estaba sentado en el café de la compañía con Jeongin a su lado, ambos compartían un rico Chessecake de plátano mientras bebían café, el menor no había dicho ni pio más que para saludar a Seungmin, el mayor no lo presionaría, sabía que cuando Jeongin lo invitaba a comer era porque algo había pasado y necesitaba hablarlo con alguien.

—Bueno ¿Ahora que pasó? —preguntó de una vez pues su tiempo de comida no duraba tanto.

—¿Tiene que pasar algo para que quiera verte?

—Normalmente cuando nos vemos empiezas a hablar y no hay modo de callarte, cuando pasa algo, te quedas callado, dilo de una vez Jeongin te conozco.

El rubio se sonrojó, Seungmin tenía razón, algo había pasado, pero no sabía si quiera como abordar el tema teniendo en cuenta que probablemente ya tenía a sus amigos un poco hartos de la misma situación.

—Hyunjin…

—Ay no ¿Ahora que te hizo el espagueti con patas?

Inevitablemente se rio.

—No, no me hizo nada, pero últimamente ha tenido un par de ideas que me están descolocando un poco…

—¿Ideas?

—Al parecer a él también le entró la fiebre de querer un bebé, ha soltado indirectas toda la semana.

Seungmin sabía a lo que se refería, desde que Jisung había anunciado que de nueva cuenta sería padre a Felix se le habían alborotado los pensamientos, mientras que el rubio mayor se había deprimido muy visiblemente pero aun así felicito a su amigo, a Hyunjin parecieron brillarle los ojos cuando les dijo.

—¿Ha intentado presionarte de algún modo?

—No sé si sea presión, pero es un poco molesto… Sabes cómo somos, nuestra relación no es precisamente estable, sumarle un bebé creo que sería contraproducente, además de que yo ni siquiera sé si puedo tener hijos y no es algo que quiera averiguar ya ¿sabes? Aun soy muy joven como para pensar en bebés…

Como tal, estaban bien, pero Hyunjin de nuevo estaba teniendo mucho trabajo, aun se veían, todavía podían convivir, pero ahora por periodos más cortos de tiempo y con más días de distancia, la comunicación por mensaje era constante, pero nada más.

Estaban bien, pero no TAN bien como se esperaría.

Más aun teniendo en cuenta que la empresa había contratado a nuevos empleados y 3 o 4 personas se habían fijado en lo atractivo que era el nuevo jefe…

—Bueno, entiéndelo, él ya es un señor, obviamente va a estar pensando en familia.

Inevitablemente el comentario los hizo explotar en carcajadas, Jeongin era consiente que su diferencia de 8 años con Hyunjin era algo a considerar y que no mucha gente lo aprobaría, pero bueno, era su vida, él podía hacer lo que quisiera, apenas iba a cumplir 19 años, un bebé ni siquiera se le pasaba por la cabeza en ese momento, ni en ese ni en un futuro cercano.

—Si lo entiendo, pero está siendo un pesado, fue hijo único, obviamente querrá una familia grande.

—¿Ha dicho algo sobre eso?

—Si, mínimo quiere tres bebés…

—¿¡TRES?! Está bien que sea CEO ya de la empresa, pero los bebés son caros ¿Acaso es tonto? Ni Chan se arriesgaría a tanto.

Jeongin solo se encogió de hombros y bebió más de su café.

—Por ahora solo son indirectas, mientras no empiece a presionar, todo estará bien…

—¿Y si empieza a presionar?

—Que presione lo que quiera, yo no pienso ceder, si es que puedo tener bebés, sigue siendo mi cuerpo, yo decido, no él.

—Eso es lo que quería escuchar.

Brindaron con sus bebidas y la charla se volvió relajada, cuando el tiempo de almuerzo de Seungmin terminó se despidieron, el castaño volvió al trabajo, el rubio fue directo a la casa Lee-Han. Jisung había prometido acompañarlo al centro comercial para ir al salón, el rubio era bonito, pero ya se estaba aburriendo de eso, sería mejor pintarlo de algún color, después de todo, ya era momento de ir a las audiciones y dar una buena impresión le ayudaría a acumular puntos.

Saludó al portero luego de bajar del taxi que había tomado en la agencia, el hombre lo dejó pasar, caminó hasta la bonita casa blanca con detalles grises.

Tocó el timbre, y esperó, cerca de un minuto y medio después se escuchó una tierna vocecita por el intercomunicador.

—¿Quién? —Jeongin no tenía ni idea de cómo es que alguien tan pequeñito como Haneul había alcanzado el intercomunicador.

—Soy el tío Innie—respondió.

Medio minuto más, la puerta se abrió con Jisung cargando a su futuro hijo mayor.

—Hola Innie, pasa—dijo Jisung haciéndose a un lado para dejar pasar al rubio—deja termino unas cosas y nos vamos.

El rubio entró a la casa y cerró la puerta detrás de si, notando la escalerita que había cerca del intercomunicador, a Haneul le había agarrado la costumbre de revisar quienes tocaban la puerta ya que lo había visto en un programa educativo, de ese modo evitaba abrir la puerta sin más cuando aprendiera a hacerlo, afortunadamente, no eran muchos los que tocaban a esa puerta, solo personas de la completa confianza de sus padres por lo que Jisung le había colocado las escaleras ahí, y después de ver quien era iba acorriendo para decirle al primero de sus padres que encontrara que había alguien en la puerta.

Era un ejercicio bonito que ayudaba al desarrollo y educación de Haneul.

Se quedó sentado admirando la sala llena de juguetes, hojas y crayones, todo un desastre muy adorable que denotaba que un bebé vivía ahí.

No podía imaginárselo si quiera en su propia casa…

Jisung regresó con la pañalera lista y Haneul de la manita con uno de los bonitos conjuntos que le compró cuando aún estaba en su vientre con ayuda de Jeongin, sonrió y terminó por cargarlo para irse de ahí.

El camino en el taxi fue bastante ameno, Jeongin hablaba mucho de sus nuevas clases ahora que estaba empezando la universidad, de todos los amigos nuevos que había hecho y de las audiciones en las que había participado, aun no consideraba entrar a la empresa de Chan ya que se sentiría como trampa, quería intentarlo primero por sí mismo aunque sabía que era la mejor opción de todos modos, la gestión era buena, las letras de Jisung magnificas y sabía que teniendo a Seungmin como coach vocal le haría maravillas, no tendría problemas en debutar, además, Minho lo había entrenado bien y él estando ahí como coreógrafo principal lo hacía mucho mejor.

También hablaron por supuesto de Hyunjin y de su loca idea de tener tres bebés, pero eso lo dejaron para una ocasión más privada, no quería que el taxista se enterara y mucho menos las señoras chismosas cuando estuvieran en el salón de belleza.

Al llegar al centro comercial, pasaron por un helado y crepas ya que Jisung tenía antojo, además de que eso ayudaría a Haneul a quedarse quieto en lo que a Jeongin comenzaban a lavarle y tratarle el cabello para pintarlo de un azul eléctrico muy brillante.

Todos en el salón se quedaron encantados con el bebé, pues, aunque estaba paseándose por todo el lugar al generarle curiosidad, nunca tocó nada, le sonreía a cada persona que le hablaba o miraba y de vez en cuando corría con su papá entre risitas para ser cargado, Jisung solo sonreía y acurrucaba a su bebé en su regazo, creando una imagen demasiado adorable a la vista. Era algo extraño pero el embarazo ponía muy “suave” a Jisung, dándole un aura muy adorable.

Actualmente Jisung estaba en su semana 11, aún demasiado pequeño como para que se notara, pero los síntomas ya estaban presentes y toda la actitud del castaño se había suavizado, las galletas saladas y jugos eran un requisito a donde fuera de nuevo para evitar los ascos y unos dulces nuevos que Felix había encontrado muy buenos para las náuseas también.

Salieron de ahí un par de horas después, pasaron a unas cuantas tiendas para empezar a ver muebles nuevos y ropa, aun no sabían que era, pero Jisung quería empezar a darse una idea de cómo podían acomodar el nuevo cuarto ya que era diferente al de Haneul, este daba al jardín trasero, no al delantero, por lo que la forma era diferente.

Minho los alcanzó más en la tarde, por lo que Jeongin se ofreció a ser quien cargara a Haneul el resto del viaje, ahora con Minho ahí podrían planearse mejor las cosas para el futuro cuarto y guardarropa del bebé, dejándolos ver con un ahora hasta cierto punto familiar, él era el hijo mayor y Haneul el menor, sus padres a su lado, hablando de su siguiente hermano o hermana.

Jeongin sonrió sin poder evitarlo pues el bebé estaba muy atento a su nuevo color de cabello, la imagen era tierna hasta cierto punto y no pudo evitar imaginarse como podría ser eso con Hyunjin…

Ellos siendo una pareja estable esperando un bebé más mientras su hijos mayores iban a su lado…

Sintió un escalofrió recorrerle toda la columna, aún era demasiado pronto, el seguía en la escuela y ni siquiera sabía si era como Jisung para si quiera plantearse la idea, además, aun no estaba seguro de querer tener hijos, menos 3 que era lo mínimo que Hyunjin quería.

Soltó un suspiro y siguieron caminando, por ahora era mejor esperar, ya que Minho había llegado podría tener una opinión más acertada al pensamiento de Hyunjin sobre los bebés.

Se sentaron a comer en un bonito restaurante familiar, Haneul fue dejado en una sillita alta mientras ellos tres se acomodaban en los asientos restantes, Jisung a un lado de Haneul y Jeongin a un lado de Minho, pidieron una parrilla y varios acompañamientos, en lo que esperaban comenzaron la conversación aprovechando que su mesa estaba un tanto más apartada.

Al igual que a Seungmin, les explicó que pasó con esas “indirectas” de Hyunjin, el cómo cada vez iban siendo más y más frecuentes al punto de ser molestas y su postura al respecto.

—Bueno, creo que la comunicación es algo esencial aquí—dijo Minho tomando una pieza de pollo frito—No tiene el valor de decirlo de frente porque no sabe cómo vas a reaccionar, así que te lo suelta en indirectas.

—Lo mejor que puedes hacer es decirle Innie—comentó Jisung luego de limpiarle la boquita a su hijo—Okey, ya entendiste el mensaje, ahora que escuche tu respuesta.

—Aun eres muy joven Innie, él tiene que tener eso en cuenta, ni siquiera has terminado la escuela, en primer lugar ¿Tú quieres hijos?

—Todavía ni siquiera me planteé la idea hyung…

—Ahí está, dile eso, que espere un poco más, él es un adulto, tú aun estas estudiando, si de verdad lo quiere contigo, que se espere—dijo para después meterse el pollo a la boca.

El menor solo asintió soltando un suspiro un poco más aliviado, el hecho de que sus hyungs le hicieran ver que no estaba mal dudar de esa decisión le quitó un gran peso de encima; ellos tenían razón, debía de hablar con Hyunjin y esperar lo mejor de esa conversación antes de que todo volviera a ser complicado…

Fin del capítulo 57.

Notes:

Y bueeeeno, recuerdo mucho que en Instagram comentaron que todo el drama que pudieron tener las otras parejas se lo llevó el HyunIn, y pues si XD, ya que este no es el único de sus problemas, hay más cosas jajaja

Chapter 59: 58

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Chapter Text

El llanto de Haneul se hizo presente en la madrugada.

Minho iba a levantarse, pero Jisung lo retuvo en la cama, dejó un beso en su mejilla murmurando un “yo voy, tu duerme” y se levantó luego de ver que Minho se acurrucó de nuevo en la cama, el mayor tenía que ir a la empresa mañana desde muy temprano para las nuevas audiciones de idols, lo mejor era que fuera descansado y no de un humor terrible que lo haría ser exigente hasta el punto de lo irreal.

Caminó descalzo hasta el cuarto de su bebé cubriéndose con una frazada ligera, quien estaba sentadito en su nueva camita, rodeado de un montón de almohadas y peluches, todos con forma y temática de gatitos.

—¿Qué pasa mi amor? —le preguntó en voz baja, acercándose para cargarlo en el momento en que Haneul le extendió los brazos.

—Pa Ji…—se abrazó a su cuello, aferrando sus manitas a su ropa—Sueño feo…

Jisung acarició sus espalda con cuidado, dejando también besitos en su cuello bajaron hasta la cocina para prepararle una mamila de leche tibia, cuando la tuvieron Jisung también tomó una caja de panecillos con chocolate para él y caminaron a la sala, se sentaron ambos en el sofá y luego de prender la televisión a un volumen bajo, sentó a su bebé en su regazo y le dio la leche.

Se quedaron un buen rato viendo televisión, Haneul ya estaba despierto y tardaría un rato en volverse a dormir, y él… bueno los antojos nocturnos también fueron una de las razones por las que se levantó, Minho no le tenía permitido comer tanta azúcar, así que aprovechó y compartió con su bebé esos panecillos, sus mejillas se abultaban de forma adorable como las suyas, así que eso fue un punto extra para quedarse los dos ahí en la obscuridad de la noche, compartiendo dulces y viendo televisión, no querían molestar a Minho después de todo…

O al menos esa era la idea.

—Mira que bonitos los dos…

Tanto Jisung como Haneul se giraron asustados, ambos con las mejillas llenas de manchas de chocolate, Minho estaba al pie de la escalera, vistiendo únicamente un pantalón de chándal con los brazos cruzado sobre su pecho en señal de molestia, alborotando por completo las hormonas de Jisung.

—Hola amor… ¿Por qué no estas durmiendo? —preguntó el castaño menor apagando la televisión dejando a su bebé en el suelo para que caminara hacia su otro padre.

—Sabes bien que no puedo dormir si no estás conmigo, te tardaste mucho como para solo ir a calmar a Haneul, luego vi la luz—cargó a su hijo cuando este llegó hasta donde estaba él—lo voy a ir a acostar, te quiero en la cama para cuando regrese—y sin más subió.

Jisung no tenía por qué haberse excitado al ver a Minho así y al recibir ese regaño, de verdad que no debió, pero lo hizo, soltó un suspiro y guardó los panecillos que quedaban en la cocina, también lavó la mamila vacía, después la rellenaría, Haneul ya no tomaba directamente de su pecho pero aún tenía mucha leche que sacar, aun había más en el refrigerador así que no tenía que preocuparse demasiado, luego fue a lavarse los dientes al baño de su habitación y se acostó como Minho había ordenado, pero, por más que lo intentó, su erección no disminuyó…

El embarazo como siempre había alterado de nuevo todo en su cuerpo.

Sintió la cama hundirse como 20 minutos después y los brazos de su novio rodearlo con cuidado por la cintura, una de sus manos subió por debajo de su camiseta hasta su pecho, se tensó, su piel completa se erizó más aun al sentir la boca de Minho comenzar a dejar suaves besos y mordidas por su cuello y orejas.

—Tú no tienes idea de la cara que pones cuando te excitas ¿verdad mi amor?

Jisung tuvo que acallar el gemido que esas palabras le provocaron en su almohada, la voz ronca de Minho, su aliento cálido sobre su sensible oreja… si antes no pudo bajar su erección, ahora menos.

—Ho-Honnie…—apenas y pudo pronunciar su nombre tuvo que callarse de nuevo, la mano que había subido hasta su pecho apretó con poca fuerza uno de sus pectorales, dejando su sensible pezón atrapado entre dos de sus dedos, dejó su mano encima de ella, de algún modo inútil intentando detenerlo, pero estaba temblando tanto que no pudo.

—Tu expresión cambia de una forma muy adorable bebé—murmuró contra la piel de su cuello, al cual chupó hasta dejar una marca—tus pupilas se dilatan haciendo ver tus ojos más grandes, te muerdes el labio de una manera muy sutil, pero encantadora—la mano que aún lo abrazaba por la cintura termino bajando hasta debajo de su pantalón de pijama—Tensas los hombros y aprietas tus piernas, crees que eres sutil, pero no lo eres…—su mano empezó a moverse sobre el pene de su novio al mismo tiempo que se apegaba lo suficiente a su espalda como para rozar su erección en el trasero del menor, justo entre ambos glúteos para que sintiera lo duro que estaba solo por verlo.

—Minho por favor…—apenas y pudo decir con la voz temblándole por la excitación y el miedo.

Los dos sabían que Jisung era ruidoso, nunca había podido callarse demasiado en sus encuentros a menos de que tuviera la boca ocupada con otra cosa o directamente estuviera amordazado, Haneul apenas se acababa de dormir y ahora que el embarazo le había alborotado las hormonas de nuevo estaba mucho más sensible que antes si es que eso fuera posible.

—¿Por favor “que” bebé? —aceleró el movimiento en su mano, haciendo que Jisung se cubriera la boca con ambas manos, dejando libre la mano de Minho que estaba en su pecho, haciendo que volviera a jugar con su pezón—Dime lo quieres—ronroneó las palabras directo en su oído, mordiendo después su oreja haciendo gemir de nuevo a su novio.

Tras unos breves segundos de incertidumbre Jisung se movió.

El mayor entonces lo soltó, pero solo para acomodarlo en la cama boca abajo, Jisung abrió las piernas luego de quitarse el pantalón de pijama y alzó sus caderas, Minho de inmediato colocó un par de almohadas debajo para que estuviera cómodo y se posiciono detrás de él, al estar Jisung más cerca de la mesita de noche, sacó el lubricante y se lo pasó, Minho lo tomó y dejó un besito en su cuello como agradecimiento.

Derramó una buena cantidad en sus dedos y se acercó con cuidado a la entrada de Jisung, el líquido estaba frio lo que lo tenso además de la intromisión, no se entretuvieron tanto con la preparación, el hecho de que el menor estuviera excitado ayudo bastante a mantenerlo relajado, así que sin más Minho esparció lo que quedaba del lubricante en su pene luego de haberse bajado los pantalones y entró rápido y de un solo movimiento, haciendo que el menor enterrara la cara en la almohada y la mordiera para amortiguar el sonido.

Minho se acercó más si era posible, llevó sus manos sobre las de Jisung que estaban a ambos lados de su cabeza y entrelazo sus dedos, se empezó a mover, primero lento para acostumbrarse, soltó una de las manos de su movió y la llevo a la cintura de este para tener un punto de apoyo, Jisung aprovechó esto para abrazarse a la almohada que estaba usando para amortiguar sus gemidos.

Eventualmente no fue suficiente porque cuando Minho empezó a moverse enserio, Jisung no se pudo callar, incluso con la almohada, su voz era muy clara para Minho, así como el sonido de sus pieles chocando por las envestidas, el cómo el lubricante y sus propios fluidos habían hecho que el chasquido se escuchara aún más lascivo.

Jisung en algún momento entre su neblina de placer y al desesperación por su orgasmo giró su rostro lo más que pudo para ver a su novio, lo que vieron sus ojos, fue a un Dios.

Minho en cualquier momento que lo vieras del día, se veía guapo, había sido privilegiado con un rostro hermoso, pero en ese momento preciso, en la intimidad de una noche de lujuria con su pareja, Minho elevó su belleza a un plano superior.

El ligero sonrojo en sus mejillas, el sudor pegando su cabello a su rostro y siendo peinado hacia atrás por esa mano fuerte y resaltada por venas, el gesto de excitación en su cara, la malditamente perfecta sonrisa de satisfacción cuando se dio cuenta de que Jisung lo estaba viendo, un giñó de ojo, un coqueteo usual entre ellos solo hizo que la imagen fuera completa y llevó a Jisung a su ansiado orgasmo en un gemido roto porque simplemente no podía con tanto.

Minho aceleró el ritmo entonces, sobre estimulándolo lo más que pudo al punto de hacerlo tener un segundo orgasmo aun si no terminaba de eyacular por el primero al mismo tiempo que él llegaba al suyo. Tuvo que salir de su cuerpo y tirarse a su lado para no aplastarlo, después de todo, ya estaban en la semana 12 del embarazo, incluso si aún no se notaba tanto, no quería arriesgarse.

Jisung se quedó laxo sobre la cama, intentando recuperarse de la experiencia tan extraña que fue tener 2 órganos con segundos de diferencia, todo su cuerpo palpitaba, su piel estaba erizada porque el sudor empezaba a secarse sobre su piel y el frio de febrero seguía estando presente. Giró su rostro de nuevo, esta vez del lado contrario para ver a su novio acostado a su lado, jadeando aun por el cansancio.

—Cariño…—llamó Jisung con la voz débil, Minho lo miró aun jadeante, pero le sonrió de esa forma dulce.

—¿Estas bien mi vida? —se levantó solo para poder quitar las almohadas de debajo de su novio y que pudiera acostarse bien, lo atrajo a su cuerpo a pesar de que se sentían obviamente pegajosos, pero hacia frio, así que lo abrazó con cuidado y Jisung no dudo en esconder su rostro en el cuello del mayor, abrazándolo también con brazos y piernas, Minho peinó su cabello con cariño para que no le molestara en los ojos y dejó un beso en su cabeza.

Cuando Jisung no respondió, Minho supo que de nuevo los cambios emocionales estaban atacando de la nada por culpa de las hormonas, Jisung no sabía cómo se sentía en ese momento, él no presionaría para saberlo, así que solo se encargó de acariciar su cuerpo. Con la yema de sus dedos se paseó por toda su piel de forma delicada, desde el centro de su espalda hasta la curva de su trasero, subiendo por su pierna y de regreso a su cadera hasta su cintura.

Trazó el mismo camino un par de veces hasta que la risita de Jisung por las cosquillas chocó contra la piel de su cuello.

—Da cosquillas…

—¿Me detengo?

—…no.

Minho dejó otro beso en su cabeza y continuó acariciándolo sin apartarlo ni un poquito de su cuerpo, eran cerca de las 3 de la mañana, Haneul dormía sin interrupciones y ellos estaban ahí, solo compartiendo su calor corporal porque ya no tenían sueño a pesar de que Minho tuviera que levantarse temprano…

Cerca de las 4:30 am se metieron a bañar juntos, donde claramente volvieron a hacerlo porque Minho se había ofrecido a bañar a Jisung a profundidad para quitar los restos de semen de su cuerpo y el menor terminó contra la pared del baño dejando que Minho arremetiera de nuevo en su interior aferrándose fuerte a su cuerpo porque el agua le daba la sensación de que la pierna que usaba de apoyo iba a resbalar, pues la otra Minho tenía apoyada en su antebrazo para tener un mejor acceso.

El orgasmo llegó mucho más rápido que antes, esta vez la mordaza de Jisung fue la boca de su novio por lo que el menor guardia mucho más silencio que antes. Se besaron por un largo rato, dejando que el agua se llevara todo, los pequeños “te amo” de Jisung dados en cada beso pequeño que dejaba en sus labios hicieron sonreír a Minho y probablemente lo tendrían sonriendo como tonto todo el día.

Dejó a Jisung en la tina con un relajante baño de burbujas en lo que el salía del baño en bata para terminar de secarse y vestirse, ya eran las 5 am aun había tiempo, cambio toda la ropa de cama y la metió a lavar, se preparó un desayuno rápido que empacó en su mochila, se lo comería en la empresa.

Cuando subió de nuevo, fue solo para encontrar a Jisung terminando de vestirse, se acercó solo para darle un beso más y arroparlo en la cama, aún era muy temprano para Jisung, podía dormir un poco más, él ya tenía que irse así que se despidió del menor y de su hijo para después irse en su convertible que probablemente era momento también de cambiar.

Y aunque Minho no durmió nada, estaba de muy buen humor.

Fin del capítulo 58.

Chapter 60: 59

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Chapter Text

Jeongin se levantó esa mañana de lunes a las 5 am con demasiada pereza, y si probablemente el hecho de que fuera su cumpleaños número 19 tuviera que ver con el hecho de no querer levantarse de la cama, pero digamos que en la universidad ya no te dan el día por ser tu cumpleaños, así que después de estirarse y quedarse como 4 minutos viendo un zapato que tenía tirado en el piso fue que se salió de la cama.

Se metió a bañar para quitarse el sueño de encima, no necesitaba pararse tan temprano, pero su rutina llevaba su tiempo, él no tenía la piel así de bonita solo porque si, tenía una rutina bastante rigurosa para mantenerla bien, que justo estaban haciendo ahora luego de bañarse.

Cuando terminó toda su rutina de baño y cuidados, regresó a su habitación para empezar a guardar las cosas que necesitaría para ese día, por suerte no tenía tantas clases así que pudo organizar de forma rápida su mochila, el reto de todos los días era lo que venía después, preparar el atuendo que llevaría ese día, Jeongin se tomaba muy enserio su forma de vestir.

Al final escogió un pantalón de mezclilla acampanado, tenis blancos y ese suéter de rayas azules y verdes obscuros que tenía cuello blanco como si trajera una camisa debajo, tomo su mochila, su teléfono y sus audífonos. Al bajar fue recibido por su madre que se paraba casi igual de temprano que él, la cual lo recibió con un abrazo, muchos besos y un pequeño pastel.

—Cuando salgas de la escuela iremos a cenar todos juntos a tu restaurante favorito.

—Si mami—sonrió y se sentó a indicación de su madre, el desayuno ya estaba listo.

Pronto bajaron su padre y sus hermanos, igual felicitándolo y sentándose a desayunar, la charla fue muy animada y llena de risas, era un día feliz, era el cumpleaños del pequeño bebé pan Yang Jeongin.

El señor Yang dejó a sus 3 hijos en su respectivo lugar, al mayor en el trabajo, a Jeongin en la universidad y a Yoon en la secundaria, de ahí él se fue al trabajo.

Las clases de Innie fueron bastante normales, nada fuera de lo común, sus amigos en la universidad celebraron su cumpleaños en la hora del almuerzo, hablaron mucho de irse a beber a pesar de que ninguno en realidad tenía identificación para que les vendieran alcohol, pero que el hermano mayor de uno de ellos podía conseguirlo y no sé qué más, la verdad es que Jeongin dejó de poner atención cuando un montón de cuchicheos y grititos emocionados se escucharon a su espalda, así que giro.

Y casi escupe el jugo que estaba tomando cuando notó el Ferrari negro de su novio estacionarse en la entrada de la universidad, justo a unos metros de donde estaban los comedores en los que se encontraba él ¿Qué cómo sabía que era el Ferrari de Hyunjin? Fácil, el castaño había pedido que la placa tuviera la numeración 0820, pues era el día de cumpleaños de Jeongin y Hyunjin respectivamente.

Había muchas chicas emocionadas que soltaron aún más gritos cuando Hyunjin bajo del auto con un enorme ramo de rosas blancas y crisantemos, su traje negro ceñido al cuerpo y perfectamente peinado, inevitablemente Jeongin se sonrojó hasta las orejas, el mayor se sabía sus horarios por supuesto y después del almuerzo ya no tenía más clases…

—Waaa ¿y ese quien será? —preguntó Yuna bastante sorprendida por el auto.

—Parece modelo ¿Por qué vendría a nuestra escuela? —preguntó Chenle con la boca llena de papas fritas.

—Dios mío, primero termina de comer antes de hablar—se quejó Sunoo tomando unas cuantas servilletas y pasándoselas para que limpiara la comida que se había caído de su boca por hablar.

—¿Sera el esposo de alguna de nuestras maestras? —volvió a preguntar Chenle, esta vez ya sin comida en la boca.

Y con ese pequeño comentario el ánimo de Jeongin bajó, era obvio que Hyunjin lucía perfectamente como un adulto a comparación de ellos, aunque tuviera 26 años y eso en teoría se comparaba con los propios estudiantes más grandes de la universidad, el hecho de que viniera de traje y en su auto lo hacía lucir obviamente más adulto. No tuvo mucho tiempo de pensar o decir nada tampoco, Hyunjin apenas escaneo un poco a las personas hasta encontrarlo, para el castaño era muy fácil encontrar a Jeongin, no solo porque su cabello era de un azul eléctrico que le quedaba precioso, sino porque para Hyunjin no existían más personas que Jeongin cuando se encontraban en público, por lo que su pequeño novio parecía brillar entre las penumbras.

Y aunque muchas chicas se quisieron acercar a Hyunjin, el mayor fue con paso firme y decidido hacia la mesa donde se encontraba el menor aparentemente almorzando con sus amigos.

—¡Oh por dios viene para acá! —dijo en un grito ahogado la rubia al mismo tiempo que golpeaba el hombro de Chenle.

—¿Pero por qué me pegaaaaas? —se quejó el pelinegro empujándola lejos de forma suave.

El peliazul soltó un suspiro resignado, ahora con esto sería al comidilla al menos por una semana, pero bueno ¿Qué más daba? Era una de las desventajas de tener un novio así de guapo; se levantó de la mesa y empezó a guardar las pocas cosas que había sacado en su mochila.

—Ey Innie ¿A dónde vas? —preguntó Sunoo extrañado al verlo guardar todo.

—Hola bebé—la voz de Hyunjin resonó ya a espaldas del peliazul quien antes de poder si quiera responderle a su amigo ya había sido tomado del rostro de forma suave por la mano libre de su novio para atraerlo a un beso.

Cabe resaltar que toda la gente ahí presente gritó.

—Hola Jinnie…—murmuró el menor apenas sus labios se separaron.

—Esto es para ti—dijo el mayor entregándole el gigantesco ramo de flores—feliz cumpleaños mi amor.

El menor si de por sí ya estaba sonrojado, ahora lo estaba más, pues de reojo alcanzó a ver las caras de sus amigos, todos con ojos bien abiertos y sus bocas formando una perfecta “o”.

—Muy bien ¿Qué está pasando aquí? —preguntó Yuna ya sin poder aguantar la curiosidad.

—Chicos, él es Hyunjin, mi novio, Jinnie, ellos soy mis amigos de la escuela, Sunoo, Chenle y Yuna—dijo el peliazul señalando respectivamente a cada uno al decir su nombre—Listo, ya se conocen, ahora por favor vámonos antes de que este alboroto llame la atención de los prefectos.

Porque obviamente todos ahí estaban demasiado atentos a la pareja, hablando demasiado alto y tomando demasiadas fotos.

—Claro que si mi amor, un gusto conocerlos a todos—y sin más se llevó a Jeongin de ahí hasta su auto, abriéndole la puerta como todo un caballero, apenas Hyunjin estuvo dentro del auto se fueron de ahí.

—¿Qué acaba de pasar? —preguntó Sunoo todavía viendo donde antes estaba parado Jeongin.

—¿Me estás diciendo que siempre tuvo un novio rico y nunca nos invitó a comer? —se quejó Chenle volviendo a comer el resto de sus papas.

—Eso no es lo que importa—dijo Yuna dándole un golpe en la cabeza al pelinegro—Lo importante aquí es por qué a penas no estamos enterando.

—¿Qué no es obvio? Es mayor que él —dijo Sunoo en voz baja pues la gente estaba muy atenta a ellos al ser los amigos del peliazul—no es algo fácil de decir, al menos no para Innie supongo.

Y vaya que Sunoo tenía razón, pues Jeongin no había dicho ni pio desde que se había subido al auto, estaba muy ocupado escondiéndose en el gigantesco ramo de flores que su novio él había regalado, no tenía ni idea de a donde iban, el ramo no le dejaba ver el camino, además de que no había levantado la mirada todavía por la pena, sumando a que la mano de Hyunjin iba en su muslo.

Fue un camino de por lo menos 20 minutos hasta que sintió que el auto se detuvo, la puerta de Hyunjin se abrió y cerró, después y abrió la suya y con ayuda de su novio pudo bajar, estaban en el departamento del alto.

—¿Qué hacemos aquí? —preguntó el peliazul abrazando con fuerza su ramo al mismo tiempo que seguía a su novio dentro.

—Te voy a llevar a comer, pero primero quiero que te pongas la ropa que te compre—dijo de lo más casual—sé que tus padres te llevaran a cenar y yo les pedí a los chicos que hoy me dejaran este día para estar contigo, así que toda la tarde serás mío.

Eso explicaba porque todos sus hyungs solo le habían llamado o mandado mensaje de texto cuando regularmente se reunían en los cumpleaños.

Subieron por el elevador hasta el departamento de Hyunjin, Kkami los recibió con alegres ladridos, el castaño le quitó el ramo solo para poder besarlo de nuevo y decirle que fuera a la habitación en lo que él ponía las flores en agua.

Jeongin entonces entró a la habitación encontrándose con una camisa blanca de una marca que no pudo reconocer pero que se veía bastante costosa, tenía un bonito bordado plateado en la bolsa del pectoral izquierdo, unos pantalones de mezclilla de tiro alto, en una caja roja había una pulsera Cartier con anillos a juego y una caja de zapatos negros lizos de Gucci.

Era elegante pero juvenil, bastante fiel al estilo que Jeongin solía usar cuando se esmeraba por verse más “formal”, se empezó a desvestir, no sabía a donde irían, pero si Hyunjin quería que se viera bonito, él no era nadie para contrariarlo. Claro que las manos de su novio sobre su cintura lo asustaron cuando apenas iba por la mitad del suéter, una de las manos del mayor lo ayudó a terminar de quitarse la prensa, pero apenas esta estuvo fuera de su cuerpo regresó a su lugar en la cintura, los suaves y esponjosos labios del castaño hicieron un recorrido de besos a lo largo de su hombro, cuello y detrás de su oreja.

—¿Qué crees que haces? —preguntó el peliazul con una sonrisa en los labios y apegándose más al cuerpo de su novio.

—Es que eres tan bonito que no me resistí, pero si sigo se nos hará tarde y el restaurante al que te voy a llevar es bastante exclusivo, la reservación ya está hecha…—dijo en tono suave, sin dejar de dejar besitos por ahí y por allá.

Jeongin sabía que si dejaba avanzar más a Hyunjin probablemente perderían la reservación, así que dejó su suéter en la cama, justo a un lado de la bonita ropa que Hyunjin le compró y se giró con el torso aun desnudo para abrazarlo, el castaño se aferró a ese esbelto cuerpo, paseando sus manos por la delicada y pálida piel.

—¿Y qué harás entonces? —preguntó con un tono de voz un tanto más bajo de lo usual, la sonrisa coqueta en su rostro alteró mucho las cosquillas en el vientre de Hyunjin, más aún porque las preciosas manos de su novio ya estaban peinándole el cabello detrás de las orejas—Yo no tengo preferencia… si quieres que lleguemos a ese bonito restaurante que dices solo tienes que soltarme para que pueda vestirme—se acercó un poco más, dejando su sus manos bajaran por el pecho de su novio y sus labios rozaran su oreja—si quieres seguir tocándome entonces ya sabes que hacer.

Hyunjin se tensó cuando sintió los dientes morder suavemente el lóbulo de su oreja, jadeó cuando esos labios bajaron por su cuello hasta alejarse por completo, los bonitos ojos de su novio lo miraron expectantes, atento por completo hasta el más mínimo movimiento.

Jeongin por supuesto esperó solo 2 minutos antes de girarse de nuevo y comenzar a vestirse, tomando la bonita camisa entre sus manos para ponérsela, sintiéndose ligeramente decepcionado de la decisión que tomó Hyunjin.

Hasta que claro, sintió como era empujado a la cama y todos los regalos terminaron a un lado, su ropa desapareció en un dos por tres y cuando menos se dio cuenta el frio y viscoso lubricante ya estaba siendo untado en el interior de su trasero por dos dedos, la boca de su novio ya estaba dejando marcas en su cuello y hombros, su mano libre ya estaba viajando hasta su pene para empezar a masturbarlo y lo único que Jeongin pudo hacer ante todo eso fue gemir y acomodarse mejor en la cama cuando luego de poco tiempo sintió el largo y duro pene de su novio adentrarse en él sin previo aviso.

Y si, obviamente llegaron tarde…

Fin del capítulo 59.

Chapter 61: 60

Notes:

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Todo el contenido apenas se esta re subiendo junto con contenido nuevo ^^ <3

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Chapter Text

Jisung miraba con asombro la pantalla de ultrasonido, podía ver perfectamente la forma de un bebé, desde hace un buen rato habían estado escuchando su corazón para mantener al castaño tranquilo, Minho no estaba a su lado en esta ocasión, había tenido llamado y por mucho que había intentado moverlo no pudo, el mayor incluso quiso cancelarlo pero Jisung le dijo que no, ya que sería malo para su reputación, si de por sí, aún estaba el acoso constante por saber si de verdad había una persona en su vida o no, estar cancelando compromisos tan importantes como la participación como jurado en un programa importante lo haría peor.

Casi medio año del incidente y la gente seguía preguntándose con quien había salido Minho en esa ocasión.

—Va muy bien Sung, se está desarrollando perfectamente ¿Quieres saber qué es? —preguntó Jae dejando la maquina fija en un punto en específico, cerca de su costado derecho.

El castaño se quedó pensando solo un momento la respuesta, él había mandado a Minho al trabajo, cuando llegara podría darle la notica o esperar a la siguiente ecografía para que se enteraran ambos, pero el problema aquí era que ya se moría de la curiosidad, necesitaba saber, él más o menos intuía que era por lo que su madre y su suegra les habían dicho respecto a los antojos tan dulces que estaba teniendo últimamente, pero quería una confirmación segura.

—Si Jae, dime que es mi pequeño coco.

—Es una pequeña coco Sung, vas a tener una niña.

Jisung sonrió sin poder evitarlo, respiró profundo porque en cualquier momento se podría a llorar si no lo hacía, la pelinegra le pasó los pañuelos para que se limpiara luego de dejar la máquina para ir a anotar la nueva información en la cartilla de Jisung, cuando el castaño terminó de limpiarse, se bajó el suéter que traía puesto y tiró los pañuelos a la basura, bajó de la camilla y caminó hacia Jae quien ya estaba terminando de imprimir 6 copias de la ecografía.

—Gracias Jae—dijo recibiendo las cosas en un pequeño sobre de papel.

—No es nada ¿Dónde dejaste al pequeño ángel? Esperaba verlo.

—Esta con mi suegra, saliendo de aquí tengo que ir a la empresa a una reunión importante y no podía traerlo conmigo.

—Estas en la semana 20 ¿de verdad te están haciendo ir? ¿El tonto de mi hermano no le carbura el cerebro?

—No es nada de eso, tranquila—sonrió ante la preocupación de la chica—desde hace mucho que ya no estoy trabajando directamente en la empresa, solo voy a reuniones de vez en cuando, esta será la última a la que vaya debido al estado tan avanzado de mi embarazo, las demás serán por videollamada.

—Ah bueno—dijo más tranquila y lo acompañó a la salida—Cuídate Sung, estoy esperando conocerla a ella también.

El menor solo asintió y se fue de ahí, tomó un taxi hacia la empresa, se encontró con Seungmin en la cafetería de la misma, quien rápidamente se acercó para ofrecerle su brazo y que se apoyara para caminar.

—¿Cómo te fue con mi cuñada? —preguntó Seungmin apenas llegaron a la sala de juntas y tomaron asiento, todavía tenían algo de tiempo antes de que empezaran.

—Todo bien—sacó el sobre de su bolsa y le entregó su copia a Seungmin—es una fuerte bebita.

—¡¿Una niña?! Oh dios mío, prepárate para la avalancha de cosas rosas que Changbin le va a comprar—dijo dando brinquitos emocionados mientras veía la ecografía.

—Changbin no me preocupa tanto, siempre ha dado regalos fantásticos, quien me preocupa es Felix…—soltó un suspiro preocupado, si de por sí, con Haneul tuvo que ponerle un alto de toda la ropa que le compró, ahora que venía una niña el rubio era capaz de comprarle 4 tiendas enteras de vestidos de marca.

Su hija tendría tanta ropa para bebé que fácilmente podría llevar un look diferente todos los días hasta los 3 años sin repetir ni una sola vez si no controlaba a Felix cuando se lo dijera.

—¿Qué te preocupa de Felix, Jisunggie? —preguntó Chan entrando junto con el equipo de abogados a la sala de juntas, no estaban todos los que necesitaban aun, así que se podía permitir charlar con sus amigos antes de empezar.

—Hola Chan hyung—dijo el menor sacando rápidamente otra copia de la ecografía, Chan la recibió con agradecimiento—oh nada, solo el hecho de que enloquecerá porque es una niña—lo dijo con toda la intención, era mejor que Chan supiera primero, así podría ayudar a calmar Felix con su compulsión por comprar todo lo que viera.

—¿Una niña? Oh dios mío ya estoy viendo el recibo kilométrico en la tienda de bebés…—suspiró guardando su copia de la ecografía—pero es lindo, felicidades Sunggie.

—Changbin también enloquecerá eso es seguro, estuvimos hablando de eso, creo que el sería el padre que toda niña querría…

Jisung sonrió enternecido y se apoyó en el hombro de Seungmin, le alegraba saber que a raíz de Haneul sus amigos habían empezado a plantearse su futuro, y el hecho de que ambos estuvieran de acuerdo en querer un bebé a un plan futuro, sin prisas le hacía sentir orgulloso y tranquilo.

Por lo menos con Seungmin y Changbin las cosas iban tranquilas, no tenía que preocuparse demasiado, con Felix era un asunto delicado y Jeongin ya no le había dicho nada de la situación con Hyunjin, supuso que como recién había pasado su cumpleaños no querría amargarle el momento con su “negativa” por los bebés.

No era una negativa definitiva, pero Jeongin seguía en la escuela, los bebés no eran algo prioritario para él en ese momento, menos ahora que su tiempo con Hyunjin había vuelto a ser recortado por culpa de las responsabilidades de la empresa, de hecho, Hyunjin le había comentado en contratar a un asistente porque su carga de trabajo estaba volviendo a ser mucha como para tener tiempo para Innie aunque el tomaría tiempo capacitar a esa persona para delegarle las cosas sin desligarse por completo de  la empresa, sería un pequeño precio a pagar con tal de pasar más tiempo con Jeongin.

Solo espera que eso no trajera más problemas a la pareja que apenas había empezado a estabilizarse.

La junta empezó cuando Changbin y el equipo de marketing entraron a la sala de juntas, era momento de planear un nuevo comeback para su grupo estrella. La junta tenía un estimado de duración de al menos unas 3 horas, Jisung ya tenía bastantes letras y pistas hechas, pero aún no estaba seguro de la temática que el álbum tendría, de eso dependía si tenía que empezar nuevos proyectos o usar los que ya tenía.

A lo largo de la junta recibió varios mensajes de su suegra, avisándole que Minho llegaría más tarde de lo que en un principio había acordado, por lo que Jisung sería quien pasara a recoger a Haneul luego de la junta, el castaño le confirmó que iría por su bebé apenas terminara ya que no faltaba tanto.

Cuando la junta por fin terminó, eran casi las 5 de la tarde, así que se apresuró a irse rechazado la invitación a comer de los chicos porque la verdad ya extrañaba a su bebé, fue Changbin que lo dejó en casa de su suegra, el pelinegro mayor no iba a permitir que su futura sobrina estuviera viajando en taxi, así que no solo lo llevó a recoger a Haneul, sino que también lo regresó a su casa.

—Llámanos si necesitas algo, cualquier cosa Sunggie—dijo Changbin luego de haberlo dejado hasta la puerta de su casa.

—Si Binnie, estaremos bien, ve con Minnie que ya tiene cara de que tiene hambre.

—Cierto, nos vemos, en serio, llama si necesitas algo—dijo al mismo tiempo que se alejaba y entraba al auto donde Seungmin se despidió de él con un movimiento de mano.

Jisung los despidió y cerró la puerta para después caminar a la sala y sentarse en el sillón, Haneul dejó de jugar con sus cubos y corrió a donde su papi se había sentado para estar con él, sacándose la paleta de la boca que su abuela le había dado, solo para darle un besito cuando Jisung lo acomodo a su lado bajo su brazo.

—¿Qué esho? —preguntó Haneul al ver a su papá sostener un cuadro negro en su mano.

—¿Ves esa mancha cariño? —preguntó el castaño acercándole más el papel brillante para que lo viera.

—Shi…—no comprendía muy bien que era, pero si podía ver la mancha que decía su papá.

—Bueno, esa es tu hermana pequeña…

Haneul abrió su boquita con asombro, acercando más el papel para ver mejor, desde hace unas semanas tanto Minho como Jisung ya le habían hablado al respecto, el cómo otro bebé como él iba a llegar a la casa en unos meses, que aún no sabían que era pero que sería su hermano o hermana, una personita pequeña que formaría parte de su familia y con la que podría jugar cuando fuera más grande. El pequeño estuvo de acuerdo porque muchas veces había visto a familias en la televisión, y siempre había por lo menos 2 o 3 niños juntos, él siempre estaba solito, y había querido tener a alguien como él con quien jugar, el niño adoraba a sus tíos y que siempre estuvieran cargándolo y mimándolo, pero no había un “igual” siempre estaba rodeado de adultos y eso a veces lo confundía, porque no podían entender sus juegos, no jugaban con el más que un rato solamente y cuando se aburrían lo cargaban y lo distraían con otras cosas.

Si un hermano o hermana era alguien con quien jugar y con quien compartir el estaría encantado de tenerlo.

—¿Esh mía? —preguntó abrazando la foto y mirando a su papá casi con añoranza.

—Si bebé, es tu hermana, ella está aquí todavía—dijo señalando su panza, Haneul rápidamente llevó su manita limpia a la panza de su papá, dejando la foto en su regazo.

—Holaaaaaa—saludó tocando con cuidado, papá Min siempre tocaba con cuidado la panza de papá Ji, así había aprendido que tenía que ser delicado.

Jisung sonrió y acarició con cuidado la espaldita de su hijo, Haneul ya hablaba más fluidamente, pero justo ahora no tenía ni idea de que había empezado a platicarle a su hermana, había palabras concretas y otras parecían inventadas, algunas eran directamente balbuceos antes de volverse frases reales, era adobarle y bonito, tanto que grabó un video para Minho.

Haneul se veía muy emocionado con la idea de su hermana, pero no pudo evitar amargarse un poco cuando su ansiosa cabeza empezó a sobre pensar las cosas, si, ahora estaba emocionado ¿pero después? ¿Cuándo la bebé empezara a necesitar más atención? ¿Cuándo por tener que cuidar a la niña no pudiera hacerle caso a su hijo? ¿Cuándo los desvelos tuvieran que hacerlo dormir por las tardes evitando así jugar con su pequeño?

Más y más pensamientos uno cada vez peor que el anterior empezaron a arremolinarse en su cabeza.

Intentó dejar de pensar en ello, mejor se llevó a Haneul a la cocina para merendar algo y así poder llevarlo a dormir, probablemente Minho llegaría ya en la noche, y aunque Haneul seguro querría esperarlo no quería desequilibrar sus horas de sueño.

Afortunadamente Minho llegó a las 7:30 pm, justo a la mitad del baño de Haneul por lo que se acercó a ayudar para que Jisung no estuviera agachado en la tina, el menor le agradeció, levantándose con cuidado luego de que Minho le diera un suave beso y se fue a la cama.

El mayor se veía agotado, pero aun así pudo disfrutar de la hermosa vista, ver a Minho con esa camisa azul arremangada hasta los codos, arrodillado frente a la tina para terminar de bañar a su hijo, incluso si su semblante se veía cansado, siempre tenía una sonrisa suave para Haneul.

Probablemente al llegar Minho vio la ecografía en la mesita de centro, así que podrían hablar de eso mañana, se sentía muy cansado mental y físicamente y sabía que Minho no estaba diferente. Entre los dos acostaron a Haneul a dormir, y al estar ya en el cuarto ambos solo se colocaron un pijama -o bueno, Jisung se colocó el pijama, Minho se desnudó- y se metieron a la cama.

Un par de besos más fueron dejados en los labios del menor quien suspiro enamorado.

Mañana hablarían, por ahora tocaba descansar.

 

Fin del capítulo 60.

Notes:

Waaaa capitulo 60 jajaja potente y ni siquiera vamos a la mitad lol
En fin, una disculpa el retraso, me desvele viendo el concierto jajaja <3

Chapter 62: 61

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Chapter Text

Felix llevaba literalmente 2 horas acostado a un lado de Jisung, con su mejilla pegada a la panza de su amigo y acariciando con cuidado, aun no sabía cómo es que los dos cabían juntos en un solo camastro, pero bueno, el rubio era muy delgado.

Era domingo y como siempre en épocas de calor, la casa Lee-Han abría sus puertas a sus amigos para tener un día de piscina.

Al castaño no le molesta, Haneul llevaba haciendo eso desde hace unas semanas, cuando le había dicho que su hermana estaba dentro de su panza y que podía escucharlo, así que al igual que hacía con su hijo, Jisung se encargó de cepillar con sus dedos el largo cabello rubio de su amigo.

—No puedo creer que va a ser una niña, vamos a tener a una princesa dentro del círculo, dios mío el montón de vestidos que ya vi para comprarle—dijo el rubio emocionado, dejando más besitos sobre el vientre de su amigo.

—Quiero que te controles por favor—pidió el mayor de los dos revisando que su bebé estuviera bien, estaba con Jeongin en la piscina, nadando con su donita y flotadores porque así de sobreprotector era Minho con su hijo siempre que lo metían al agua. Minho estaba con Chan en la parrilla, Changbin y Seungmin en la cocina terminando de preparar las bebidas, Hyunjin como siempre dijo que llegaría más tarde…

—Ya hablé con Chan, solo tengo permitido gastar 5 millones—dijo haciendo un puchero.

—Me parece razonable—la verdad es que no, seguía siendo excesivo, pero teniendo en cuenta que seguramente Felix compraría en marcas de lujo, podría ser el equivalente a solo 3 o 4 cosas, así que estaba bien.

Las risitas de Haneul por que Innie estaba alzándolo en el aire para aterrizar en el agua hicieron que todos los presentes lo miraran, dios, ese niño era tan lindo, y pronto vendría una hermanita igual de linda en camino.

Felix soltó un suspiro de anhelo, decidió dejar de mirar entonces, las caricias en su cabello se reanudaron, haciéndolo mirar a Jisung.

—¿No has hablado con Chan al respecto?

—Él ha preguntado, pero aún no me siento con la valentía de responder…—dijo con un puchero ya formado en su boca.

—¿Cómo evitas el tema?

—Con sexo obviamente, Chan es la viva imagen de un padre ideal lo cual me deprime todo el tiempo, cuando esta encima de mi esa imagen se opaca.

—¿Te has estado cuidando?

—No hay necesidad, ya me dijeron que prácticamente necesito un milagro para embarazarme, además, Chan parece ponerse un poco más salvaje cuando le digo que no se ponga condón, así que está bien.

Probablemente cualquier otra persona se habría incomodado al respecto, pero Jisung conocía tan bien a Felix que la vergüenza ya no existía entre ellos.

—Ve a nadar un rato con mi bebé, anda—dejó palmaditas en su espalda para que se separara, Minho ya venía caminando hacía donde estaban.

—Si, si, papá ya voy—se levantó del camastro y luego de sonreírle a Minho se lanzó a la piscina, salpicando agua por todos lados y haciendo reír a Haneul por la ola que había provocado.

Minho se sentó donde antes estaba Felix, solo que acomodándose para que fuera Jisung el que se acomodadora mejor al costado de Minho, apoyándose en él para descansar.

—¿Qué te dijo Chan?

—Primero dime que te dijo Felix—dejó un beso en su frente con sus labios fríos por el sorbo que le había dado a su lata de cerveza.

—Lo mismo de siempre, Chan es como un manual para ser un buen padre y eso lo deprime porque ya se resignó a que no podrá tener bebés a menos de que ocurra un milagro, así que se distrae con sexo porque así Chan no parece un papá. Ahora ¿Qué te dijo Chan?

—Todavía no sabe porque Felix esta triste, casi siempre que le pregunta terminan teniendo sexo, no importa si es lugar público o en su casa, Felix tiene una mente brillante para encontrar lugares donde nadie los va a ver, no se queja, pero está preocupado porque últimamente llora mucho en las noches cuando cree que él duerme y ha estado tomando trabajos cada vez más largos, ahorita está en descanso porque quiere estar contigo cuando nazca la bebé.

—Mmm ya veo, a veces Channie hyung es muy tonto—soltó un suspiro apoyándose más cerca de su novio, pegando su nariz a su cuello para respirar su colonia, amaba demasiado ese aroma, lo relajaba mucho.

—Felix también podría decirle algo amor…

—Lo sé, pero no lo hará porque no quiere ilusionarlo, lo han estado haciendo sin condón desde que se enteró y míralo—dijo señalando al rubio que ahora cargaba a su bebé para alzarlo sobre el agua—sigue igual de delgado, no hay ningún embarazo sorpresa ahí.

Minho asintió dándole la razón, Felix se había hecho la prueba desde hace meses, y confiaba en que el rubio nunca le mentiría a Jisung, así que, si era verdad que llevaban desde ese momento habiéndolo sin condón, era imposible que hubiera algún bebé ahí adentro…

—¿Crees que algún día lo superen?

—Chan ni siquiera lo sabe, a Felix le va a costar superarlo… en especial ahora que todos quieren tener bebés…

—¿Todos?

—Seungmin y Changbin también planean tener, Binnie quiere una niña, pero si sale un niño lo amara igual, aunque no podrá ponerle enormes moños rosas a menos de que su bebé sea consciente de quererlos, Hyunjin también quiere hijos pero está el problema con Innie, ya sabes, aun es muy joven, aunque creo que cuando tenga más edad podría considerarlo, solo mira lo bien que se lleva con Hannie, el chico tiene un don con los niños y no dudo en que si al final decide tener hijos con Hyunjin será un padre excelente.

—Pobre Felix… tendrá muchos bebés a su alrededor, pero ninguno suyo, eso es muy triste…

—A veces cuando miró las estrellas les pido un deseo, por Lix, para que pueda superar esto pronto, otras veces pido un milagro para él, pero el cielo normalmente no escucha…

—Tal vez es muy pronto para que te escuche bebé, el cielo está muy lejos después de todo—alzó el rostro de Jisung solo para poder dejar un suave besito en sus labios, el menor sonrió, acariciando su rostro y besándolo de nuevo, esta vez un poquito más profundo.

La tarde pasó bastante tranquila, cuando toda la carne estuvo lista se sentaron a comer en la mesa plegable que tenían para el jardín, Hyunjin llegó en ese momento, y trayendo consigo más alcohol -jugo para Jisung e Innie- y justo los panecillos de chocolate que Han le había pedido por mensaje porque el antojo por ellos había estado desde las 3 de la mañana.

Se metió al agua junto a los demás, jugó con Haneul un buen rato, haciendo que el corazón de Jeongin se acelerara porque ver a Hyunjin interactuando con niños lo ponían ansioso y al mismo tiempo lo derretía de amor.

Aún no habían hablado y entre más postergaran esa platica, sería todo peor.

La noche se hizo presente demasiado rápido, ellos seguían ahí, jugando, nadando, bebiendo y pasándola bien, Haneul estaba en brazos de Felix, dormitando ya por el cansancio así que fue Jisung quien se levantó y cargó a su bebé para llevarlo a bañar y acostar antes de que fuera más tarde.

Minho se quedó con todos a petición de Jisung, más que nada para que los vigilara, ya todos habían bebido un poquito demasiado y tenía miedo de que alguno se fuera a ahogar o resbalar y golpearse.

Jisung bañó a su bebé con toda la paciencia y amor del mundo, pues su pequeño ángel ya estaba más dormido que despierto, le colocó un pijama fresco de conejito y lo acostó en su cama, a pesar de tener ya 23 semanas, aún tenía la suficiente fuerza para cargar a su bebé, de hecho, se sentía un poco nostálgico, Haneul estaba a menos de 3 semanas de cumplir dos años…

—Ya no crezcas tan rápido por favor—murmuró en su frente al darle el beso de buenas noches.

Luego de asegurarse de que Haneul no iba a despertar encendió el radio de bebé y fue a su habitación para también bañarse, incluso si no sabía nadar muy bien, se metió a la piscina para estar con su bebé, su piel ahora se sentía algo reseca así que sería bueno darse un baño.

Desde ahí podía escuchar las risas estruendosas de sus amigos, definitivamente ya estaban muy ebrios, tendrían que quedarse si o si y eso era un problema porque el cuarto de huéspedes que tenían ya estaba siendo acomodado para las cosas de la bebé, estaba a medio pintar y los muebles seguían dentro de las cajas, así que solo quedaba la sala y los futones que su suegra le había regalado a Minho por su viaje a Japón.

Luego de su baño, se vistió con un pijama ligero y bajó a ver como estaban todos, aún estaban despiertos y haciendo escandalo como siempre, sonrió porque la imagen era muy cálida y familiar, su lugar seguro siempre sería estar con esos chicos… sonrió un poco más grande cuando Minho alzó el rostro, encontrándose con su mirada y lanzándole un beso, se disculpó con los chicos quienes estaban jugando a algo que terminaba con alguno de ellos bebiendo y fue con su novio.

—¿Ya está dormido? —preguntó Minho abrazando a su novio antes de darle un beso.

—Si, y dudo que se despierte—dijo al separarse de los labios de su novio—¿Qué hacemos con ellos? Ya están muy ebrios como para irse.

—Iré por los futones, van a tener que dormir aquí en la sala—dejó un beso en la sien de su novio—cuídalos en lo que voy por las cosas.

Minho se fue escaleras arriba y Jisung salió a su jardín, era momento de meter a todos esos borrachos a la casa.

—Muy bien niños, ya es hora de dormir—dijo con voz firme y dando palmadas para llamar la atención de todos.

—Pero Hannie~ todavía no tengo sueño—se quejó Felix como niño pequeño abrazándose a su novio—¿Verdad que todavía no tenemos sueño bebé?

—No aun no tenemos sueño—respondió Chan abrazando a Felix, subiéndolo a su regazo, igual o un poco más ebrio que su novio, al menos Jisung tenía que agradecer que Chan borracho ayudaba a limpiar, en la mesa solo estaban los vasos que estaban ocupando en ese momento, lo demás ya estaba en la basura.

—Dije que a dormir Felix—sentenció Jisung, haciendo que todos los demás se quedaran callados, podrían estar ebrios, pero no eran idiotas, enojar a Jisung no era la mejor opción—La sala ya está acomodada para que se acuesten niños.

—Si papá—dijeron todos al unisonó, levantándose y empezando a recoger lo poco que quedaba.

Minho los vio ir llegando uno por uno después de un rato, recostándose en los sillones y futones que había bajado, sonriendo satisfecho cuando su novio entró con los brazos cruzados, pero con una sonrisa satisfecha en el rostro.

—Buenas noches niños—dijo aguantándose la risa y siendo recibido por los cálidos brazos de su novio.

—Buenas noches papá—dijeron todos y tanto Minho como Jisung subieron a su habitación luego de pagar las luces.

Había sido un buen día después de todo.

 

Fin del capítulo 61.

Notes:

iba a actualizar en la mañana pero tuve que salir y hasta ahora llegue jaja :'c

Chapter 63: 62

Notes:

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Chapter Text

Jisung no podía dormir.

No solo porque la panza ya le pesaba demasiado debido a que ya tenía 26 semanas de embarazo, sino porque los pensamientos de que sus hijos podrían llevarse mal en un futuro y que toda esa emoción de Haneul por una hermanita se convirtiera en resentimiento y odio por sus cuidado les estaban comiendo la cabeza vivo.

Tal vez fue su nerviosismo o el hecho de que estaba moviéndose mucho lo que hizo que Minho se despertara.

—¿Qué pasa bebé? —preguntó con la voz ronca por el sueño.

—Lo siento, no quería despertarte, vuelve a dormir—se disculpó rápido y quedito, denotando aún más esa ansiedad que ya Minho conocía muy bien.

Incluso si la panza estorbaba un poco, Minho lo acomodo de la mejor forma para que pudiera apoyarse en su pecho, Jisung lo abrazó como pudo y suspiró de alivio al sentir como Minho le acariciaba el cabello.

—Dime que pasa.

—¿Y si no se llevan bien? —confesó tras unos minutos de silencio.

—Se van a querer mucho bebé, Haneul está muy ilusionado con su hermana—dijo sin detener las caricias en su cabello.

—¿Pero y si no?

—Ellos lo harán Hannie. —abrió un ojo solo para poder verlo, él aún se veía algo inquieto, pero ya no tan preocupado.

—¿Pero y si no?

Minho no pudo evitar soltar una risita, a veces Jisung era igual de infantil que Haneul.

—Ya duérmete amor.

—Bueno…

—Hannie, bebé, está bien que tengas miedo, no siempre los hermanos se llevan bien, pero eso solo pasa hasta que tienen como 12 o 13 años, nuestros hijos son bebés, Haneul la va a adorar y nuestra bebé amara a su hermano mayor.

Algo en el corazón de Jisung se movió, Haneul ya no era más “su bebé” se iba a convertir en su hijo mayor… sintió las lágrimas picarle en los ojos, pero se contuvo.

—He incluso si no se llevaran bien, les enseñaremos a hacerlo, somos una familia Hannie, y no dejaremos que se fragmente así por que sí.

El menor respiró algo entrecortado, restregó su rostro en el pecho de su novio y asintió, respiró profundo un par de veces para intentar calmarse; cuando ya no sintió el temblor en su cuerpo se giró para que Minho pudiera abrazarlo cómodamente de cucharita.

—Gracias…

—Está bien amor, yo te cuido…

Jisung no tardó tanto en dormirse, la respiración de Minho en su cuello, sus brazos rodeándolo y sentir los latidos de su corazón en su espalda que por un momento pudo jurar que latía al mismo tiempo que el suyo lo calmaron lo suficiente hasta el punto de dormir.

A la mañana siguiente Minho fue el que se levantó temprano para terminar de pintar la habitación de su hija, era de un bonito color durazno con blanco, estaba tan concentrado en ello que no notó como Haneul se levantó él solito y se fue corriendo al cuarto de sus padres, donde Jisung aun dormía.

Con mucho esfuerzo subió a la cama y se recostó a un lado de Jisung, a Haneul le gustaba ver a su papi Ji dormir, era muy bonito cuando dormía, bueno, siempre era bonito, pero más cuando dormía.

Su manita tocó la mejilla de su padre, suavecito como papi Min siempre hacía, la caricia bastó para que Jisung abriera los ojos, ya no estaba dormido, solo mantenía los ojos cerrados, desde hace un buen rato que su hija se estaba moviendo en el vientre.

—Hola ángel—saludó Jisung acercándose un poquito más para dejar besitos en el rostro de su bebé.

—Hola papi—el menor se acercó un poco más, Jisung se terminó acomodando para poder abrazarlo—¿Te lepete?

—No mi amor, ya estaba despierto—dijo comenzando a acariciar su cabellito con suavidad, ya estaba algo largo, probablemente era buen momento de llevarlo a la peluquería.

Jisung se sentó en la cama entonces, dejando que Haneul se acercara en su vientre y se apoyara ahí diciendo un adorable “Hola hemana”, lo dejó ahí apoyado un rato, si tenía suerte la bebé se movería como hace rato; y tuvo razón, apenas unos minutos así la bebé se movió, dejando a su bebé sorprendido, pero sin despegarse de su vientre.

—¿Sientes eso mi pequeño?

—Shi.

—Es tu hermanita diciendo “hola”.

La bebé se estuvo moviendo solo un rato más, como jugando con Haneul pues donde ponía su mejilla, la bebe ahí pateaba, probablemente era una coincidencia y ella solo se estaba acomodando, pero el hecho era que provocaba risitas preciosas en Haneul le llenaba el corazón de amor.

Minho llegó al cuarto como media hora después, pues por fin ya había terminado de pintar y ahora solo quedaba dejar que se secara, se metió a bañar luego de dejarle un beso en los labios a su novio, uno en la frente a su hijo y uno más en el vientre de Jisung que era para su hija.

Dejó la puerta entreabierta, una costumbre que se le quedó desde el primer embarazo para poder salir corriendo si es que se requería, por lo que Jisung pudo ver como su novio se desvestía y entraba a la regadera, Haneul estaba demasiado ocupado intentando que su hermana se moviera de nuevo como para si quiera mirar, así que no notó las sonrisas coquetas que sus padres se dedicaron durante ese rato.

—Hoy vamos a salir—dijo Minho apenas salió del baño con la toalla enrollada en la cintura—desayunaremos fuera y pasaremos a comprar unas cosas para la bebé.

Porque sí, aun no sabían que nombre ponerle…

Con Haneul no había sido sencillo, habían pasado semanas viendo nombres y descartándolos a los pocos días, probablemente con su hija sería diferente, o al menos eso esperaba, con las niñas era más fácil ¿no? Había muchísima variedad de nombres, solo tenían que escoger el adecuado.

Jisung se levantó luego de que Haneul se quitó, Minho se vistió rápido para poder bañar y vestir a Haneul en el otro baño, el castaño menor se metió al baño para bañarse de igual forma, mayo estaba siendo mucho más caluroso de lo que fue el año pasado.

En lo que se bañaba se quedó pensando en que podrían hacer para la fiesta de dos años de Haneul, su bebé estaba creciendo tan rápido, todavía se sentía abrumado por la idea, apenas parecía que ayer lo estaba cargando en el hospital y ahora estaba viendo de que temática hacerle su fiesta de 2 años.

Al salir del baño, en la cama ya estaba el conjunto que Minho había escogido para él, sonrió sin poder evitarlo, su novio era simplemente perfecto. Se vistió rápido aun con el cabello algo húmedo y fue al cuarto de su bebé, donde Minho ya estaba terminando de vestirlo también, todos iban con una camisa de un tono uva, la suya era más holgada por comodidad, la de Minho era casi de vestir y la de su bebé era de manga corta por el calor, además de claro su gorro de rana que Chan le había regalado una tarde que salieron todos a pasear.

Salieron en la camioneta luego de acomodar todo en la cajuela, pañalera, cangurera y una bolsa con snacks y jugos para Jisung; el camino al centro comercial fue tranquilo, iban escuchando música, Haneul venía balbuceando cosas entre canciones, Minho era quien le contestaba a su hijo pues Jisung venía con los ojos cerrados ya que a veces se mareaba al subir al auto.

Cuando llegaron, estacionaron en lo que aparentemente era una “zona vip” pues estaba bastante más resguardada que el resto del estacionamiento, el boleto era un poco más caro pero era mejor, la prioridad de Minho era mantener a salvo a su familia, si bien Dispatch ya lo había dejado en paz, sus “fans” aún no, muchas veces pudo ver como lo seguían de forma más sutil, el guardaespaldas que Felix y Chan le habían proporcionado podía ser llamado en cualquier momento, su número estaba en los favoritos de Minho así que por cualquier cosa lo llamarían.

Desayunaron en un bonito restaurante que al parecer era muy popular estos días en las redes sociales, pues luego de sentarse y ordenas, empezaron a llegar más y más familias.

Se sentía un poco paranoico mirando sutilmente a todos lados, pero ver a su bebé comiendo feliz y ofreciéndole parte de sus panqueques a Jisung, era algo que valía la pena. Al terminar fueron a pasear a varías tiendas comprando ropa para la bebé, Haneul se cansó en un momento así que fue Minho el que se colocó la cangurera en la espalda para cargar a su hijo.

—¡Mira ese! —dijo Jisung emocionado acercándose a un aparador con mamelucos de animales, había uno hermoso de una ardilla que había encantado al menor.

—¿Estás seguro de que quieres comprar ese? —era adorable pero solo podrían usarlo en invierno, justo ahora y cuando naciera su hija haría calor.

—Tú ya vestiste a nuestro hijo como un gato, deja que yo vista a nuestra hija de ardilla.

—Claro bebé, lo que tú quieras—dejó un beso en su mejilla y se dirigieron a seguir viendo cosas.

Si bien, ver a una adorable pareja con su bebé a espaldas y uno más en camino llamaba la atención de muchas personas, Minho no podía evitar pensar que se debía a él, a que tanto era su culpa que la gente los viera y señalara, sabía que también se debía a Jisung, por dios, solo un ciego no sería capaz de apreciar lo bien que le acentuaban los embarazos a su novio, parecía brillar más que siempre.

Pagaron todo y solo pasearon un rato más, Minho tenía una mano alrededor de los hombros de su novio, manteniéndolo cerca todo el tiempo, Jisung no comento nada y se apegó un poco más al abrazo de su novio, desde siempre había sabido que Minho tendía a ser posesivo y protector, en especial ahora que se había convertido en padre.

—Vámonos a casa—pidió Jisung sobre la piel de su cuello, dejando un suave besito en está.

—¿Estas cansado amor?

—Un poco, pero también no te vez cómodo, volvamos a casa mejor.

Minho sonrió sin poder evitarlo, Jisung lo conocía tan bien como él conocía a Jisung, eran almas gemelas después de todo.

Dejó un pequeño besito en los labios de su novio y partieron de regreso al estacionamiento.

Acomodaron a Haneul en su sillita pues ya venía medio dormido y las compras a un lado de él, Jisung subió al copiloto y esperó a que Minho volviera de pagar el boleto del estacionamiento; claro que se había dado cuenta, aunque el mayor haya intentado ser sutil, a Minho todavía le afectaba el hecho de que alguien pudiera seguirlos e invadir por completo su privacidad.

Mas que nada, lo que a Minho le preocupaba era que Jisung y Haneul se vieran envueltos en todo un acoso mediático, le importaba mucho más la seguridad de su familia que el hecho de que se supiera que él era padre y tenía una pareja desde mucho antes de hacerse famoso.

Jisung llevaba 10 años a su lado, no quería exponerlo solo porque la gente no entendía que su vida privada, era privada.

Se fueron de ahí apenas Minho regresó, en todo el camino fueron tomados de la mano, solo por mero capricho y más que nada una muestra de apoyo.

 

Fin del capítulo 62.

Notes:

¡AY QUE VIVA EL AMOOOOOR! Amo mucho al Minsung ;u; <3

Chapter 64: 63

Notes:

Actualización de madrugada porque tengo que salir temprano y no me va a dar tiempo jajaja
Si quieren ver algunas escenas Ilustradas y no les importan los spoilers pueden seguirme en mi X (Twitter) @CookieMinmin <3
Todo el contenido apenas se esta re subiendo junto con contenido nuevo ^^ <3

(See the end of the chapter for more notes.)

Chapter Text

Jeongin estaba terminando de guardar sus cosas cuando un montón de cuchicheos y grititos emocionados empezaron a escucharse, él ya sabía que significaba, su salón tenía las ventanas hacia la entrada de la universidad cerca del estacionamiento, estaba casi seguro de que se debía a que el Ferrari de Hyunjin ya estaba estacionado ahí, y como el vanidoso que era ya lo estaba esperando recargado en el auto.

Fue Sunoo el que amablemente fue a asomarse donde estaba la bolita solo para confirmar las sospechas de Jeongin.

—Ya llegaron por ti.

—Maldicióoooooon ¡Hoy íbamos a ir al karaoke! —se quejó Yuna abrazando a Jeongin—¿No pudo venir por ti otro día?

—Lo siento, su horario es un caos, viene cuando puede—se disculpó el peliazul abrazándola de vuelta—podemos ir otro día.

Se despidió de sus amigos, terminó de recoger sus cosas y prácticamente salió corriendo antes de toda la estampida de chicas que querían acercarse.

Tanta era su prisa que terminó chocando con alguien, y si no fuera porque esa persona lo detuvo, se habría caido.

—Dios mío Jeongin ¿estas bien? —preguntó el pelinegro asegurándose de que nada le hubiera pasado.

—Beomgyu hyung lo siento, no me fije por donde iba ¿usted está bien?

—No me trates de usted, solo soy 2 años mayor que tu—pidió con una sonrisa apenada—estoy bien, pero ¿tu estas bien?

—Si, lo siento de nuevo—hizo una leve reverencia y continúo corriendo hasta Hyunjin, quien apenas lo vio abrió sus brazos para abrazarlo y darle un profundo beso que desconcertó un poco al peliazul pero que aceptó de todos modos.

Para Hyunjin ver a Jeongin convivir con chicos de su edad que podían ser potenciales parejas mucho más acordes que él le encendían los celos y la posesividad. El mismo sabía que Innie probablemente estaría mejor con algún chico de su edad, pero era egoísta, no entregaría a Jeongin a nadie, Yang Jeongin era suyo.

Le abrió la puerta del auto, el menor se acomodó dentro y cerró la puerta, Hyunjin les dio una última vista a todos los presentes asegurándose de que todos hayan visto ese beso y como el menor se iba de ahí con él.

Básicamente, marcando territorio.

—¿A dónde vamos? —preguntó el peliazul apenas terminó de avisarle a su mamá que Hyunjin había pasado por él.

—Vamos a ir a comer a un restaurante bonito que me recomendó un amigo, te puedes tomar fotos muy lindas ahí Innie.

El menor sonrió sin poder evitarlo, Hyunjin sabía que él era un adicto a Instagram y las fotos eran algo que siempre estaba tomando, que lo llevara a un restaurante bonito específicamente para que pudiera tomarse fotos era algo que le alteraba el corazón.

Y era por esos pequeños detalles que tenía que le era imposible iniciar la plática con respecto a los hijos, el buen ambiente que tenían sería arruinado gracias a su negativa, él era consciente de eso, por eso mismo lo estaba retrasando tanto, Hyunjin también podía iniciar el tema si se lo proponía pero para él era mejor seguir con las indirectas de los hijos, muy en el fondo, tenía miedo de que si lo hablaban Jeongin le dijera que no directamente, por eso tanta indirecta, hasta ahora no le había dicho nada, por eso seguía con ellas.

Al llegar, Jeongin se sintió emocionado pues Hyunjin tenía razón, el restaurante era muy bonito, así que desde la entrada el peliazul comenzó a tomarse fotos, e incluso el pidió a Hyunjin que le tomara algunas, después ya adentro se tomaron muchas más juntos.

Comieron comida italiana, Jeongin se burló por un buen rato el hecho de que Hyunjin no pudo decir algo tan simple como lasaña, y Hyunjin en vez de sentirse ofendido, llenó de besos a su novio porque amaba verlo reír, y si tenía que ser a su costa lo aceptaba, amaba demasiado a ese chico como para enojarse con él.

Terminaron en el departamento de Hyunjin, jugaron un rato con Kkami y de ahí se fueron a acostar, el día había sido tan divertido que se sentía cansado, más que nada por la ultima media hora donde se siguió riendo, pero ahora estaban ahí los dos, acostados en la cama demasiado temprano y abrazados porque Hyunjin no podía quitarle las manos de encima a su novio.

—Innie…—murmuró en la piel de su cuello, dejando besitos en cada centímetro de piel que tenía a su alcance.

—¿Mmm? —se giró para poder estar de frente a él.

—Te amo—dejó un beso en su frente y lo abrazó contra su cuerpo.

El peliazul se acurrucó en su cuello, pasando su brazo por la cintura de su novio ¿debería decirse? Estaban tan tranquilos en ese momento, incluso ese día Hyunjin no soltó ninguna indirecta sobre los hijos…

Sabía que tenía que hablarlo, pero sentía que no era el momento, aunque si seguía postergándolo el tema saldría en el peor momento provocando una pelea y la verdad ahora estaban bien como para volverlo a arruinar.

Era ventajoso que fuera tarde, si Hyunjin se ponía idiota simplemente se iría, pasaría la noche en casa de Seungmin -la más cercana era la casa Lee-Han, pero teniendo en cuenta que la habitación de huéspedes era ahora de la bebé no sería cómodo dormir en el sillón- si lograban hablarlo de manera civilizada, se quitaría un peso de encima.

—Jinnie ¿puedo hacerte una pregunta? —la mano que lo abrazaba subió de nuevo para empezar a acariciar su pecho con cuidado, apenas solo con la yema de sus dedos, formando dibujos incoherentes.

—¿Dime cariño?

—Yo… bueno, no eres muy sutil cuando se trata de los bebés ¿sabes? Tus indirectas son bastante directas…—pudo sentirlo, el cómo se tensó el cuerpo de Hyunjin, a pesar de eso, continúo hablando—sé que quieres formar una familia, y sé que esperas que sea conmigo, pero…

—¿Pero? ¿Con quién más sería si no es contigo Innie?

—Tengo 19 años Jinnie…—se escondió un poco más en su cuello—soy demasiado joven para pensar en bebés…y yo… bueno no se si yo sea como Jisung hyung.

—Pero… ¿después? ¿Te gustaría tener hijos después? Cuando la edad ya no sea un impedimento y si sigues conmigo claro…—para él era un poco obvio que Jeongin era como Jisung, una prueba de sangre lo verificaría más, pero si se iba por características físicas, eran bastante similares, y la mayoría de hombres capaces de concebir compartían rasgos.

—¿Por qué no seguiría contigo Hyunjin?

—No lo sé Innie, a veces me preocupa que encuentres a alguien de tu edad con quien sería más fácil tener una relación que conmigo…—y esa era una de las inseguridades más grandes de Hyunjin, si bien sabía que era un buen partido para practicante cualquier persona, él quería a un chiquillo de nombre Yang Jeongin que en cualquier momento podría dejarlo porque su diferencia de edad hacía que las cosas se pusieran complicadas…

Jeongin se separó de su cuerpo solo para poder verlo, los ojos de Hyunjin estaban ligeramente húmedos, uso ambas manos para tomar su rostro con cariño, utilizando sus pulgares para acariciar sus mejillas.

—Hwang Hyunjin escúchame bien porque esto solo lo diré una vez, no hay nadie con quien quiera estar que no seas tú. Se que la diferencia de edad da miedo, la verdad a mí me aterra que te des cuenta de que estarías mejor con alguien de tu edad, una persona que se pueda acoplar mejor a ti, a tu estilo de vida y con quien podrías hacer muchas más cosas “adultas” y no las “citas adolescentes” que tienes que hacer conmigo porque no me permiten la entrada a muchos lugares por ser menor. Se también que esta diferencia de edad es lo que te hace querer tener bebés, pero yo no los quiero, no todavía, ni siquiera estoy seguro de poder tenerlos y eso también me da miedo, porque no se si estas realmente dispuesto a esperarme, con esto me estas demostrando que tu realmente deseas una familia y que esa familia la quieres conmigo, sé que ahora estas muy seguro, pero puedes cansarte de esperar y yo lo entendería, me dolería pero lo entendería porque no es una decisión que quiera tomar ahora, mucho menos teniendo en cuenta de que quieres por lo menos 3 hijos, te amo lo suficiente como para considerarlo ahora, pero solo eso, no esperes que te diga que si ya, estoy estudiando todavía y cuando termine de hacerlo quiero seguir mis sueños, y un bebé en mi cuerpo no me lo permitiría…

—¿Te sientes presionado por mí? —el nudo en su garganta era tan evidente que los ojos del peliazul se humedecieron con lágrimas de culpa.

—Un poquito, no había dicho nada porque habíamos estado pasando buenos momentos, y no quería arruinar el ambiente con una discusión tan seria, Jinnie, no quiero bebés, no ahora al menos, tal vez en el futuro, si seguimos juntos, pero por favor, no ahora, no me lo pidas ahora porque no voy a poder…

Los brazos de Hyunjin lo envolvieron de nuevo, esta vez en una brazo un poco más apretado, un poco más triste.

—Perdóname por hacerte sentir así, no quería que te sintieras presionado, jamás querré que hagas algo que tú no quieres, pero verte con Haneul me puso sensible, te veías tan bonito con un bebé en brazos que inmediatamente quise que tuviéramos uno, dos, o bueno tres, soy hijo único, tú tienes hermanos y sé que un solo bebé se sentiría solito, pero tienes razón, todavía eres muy joven, apenas estas empezando tus estudios y después de ello quieres ser una estrella, no quiero ser yo quien arruine eso, te has esforzado tanto por ello…—apretó los ojos con la esperanza de que las lágrimas no salieran pero ya era tarde, Jeongin pudo sentir las pequeñas gotas saladas caerle en el cabello—Lo siento Innie, perdóname por hacerte sentir así, no era mi intención…

—Tampoco era mi intención hacerte llorar—se acurrucó más contra su pecho, aferrándose fuerte a su camiseta para dormir—también lo siento, por no poderte dar lo que quieres…

—No puedo obligarte a ello, si tengo que esperar lo hare, mi futuro es contigo Jeongin, no hay nadie más con quien quiera estar…

El peliazul esperaba que lo que estaba diciendo Hyunjin fuera verdad, lo amaba, de verdad que lo amaba, él tampoco se podía imaginar estar con alguien que no fuera Hyunjin pero al mismo tiempo le aterraba el hecho de que el mayor no pudiera esperarlo y decidiera tener hijos a la fuerza, hasta ahora el condón nunca había faltado en sus encuentros pero claro, los alfileres existían y si “salía por accidente” él no tendría el corazón para ir a una clínica e interrumpir el embarazo, no es que Jeongin odiara a los niños, el aspiraba a tener algo como lo que Minho y Jisung tenían, pero a su tiempo, no ahora, tal vez cuando tuviera por lo menos 25 años y eso todavía lo estaba dudando… pero claro cuando tuviera 25 Hyunjin tendría 33 y no sabía si seguirían juntos, su relación era tan irregular que a veces estaban bien como podrían estar mal de la nada.

Ninguno dijo nada después de eso, se quedaron en un tenso silencio, no dejaron de abrazarse, de hecho, se quedaron dormidos así después de un rato, pero la tensión en sus cuerpos era palpable, algo se había quebrado esa noche a pesar de que ambos aseguraran que pondrían de su parte, Hyunjin esperaría e Innie intentaría aceptar a su debido tiempo tener por lo menos uno de los 3 hijos que el alto quería solo para no arruinarlo.

¿Entonces porque se sentía que al abrir los ojos ya nada sería lo mismo?

¿Por qué se sentía que todo desde ya se había arruinado?

No lo sabían, pero esperaban que no fuera así, o no habría modo de volver a arreglarlo.

Fin del capítulo 63.

Notes:

Aaaayyyy la tensión jajaja
Como bien me dijeron una vez en Instagram, todo el drama que pudieron tener las demás parejas se lo terminó llevando el HyunIn xd

Chapter 65: 64

Notes:

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Chapter Text

Haneul despertó gracias al montón de besitos que su papi Minho estaba dando en su rostro, eran muchas cosquillas así que se despertó riendo.

—Buenos días ángel, feliz cumpleaños.

Ah, era su cumpleaños.

—Hola Papi Min—se abrazó a su cuello, Minho por supuesto lo cargó haciéndolo girar en el aire y ganándose más de esas sóbrales risitas—¿Y papi Ji?

—Abajo, esperándote con un enorme pastel solo para ti.

—¿Solo para mí? —preguntó asombrado.

—Bueno, para ti y para él, y un poquito para tu hermana, ya sabes que todo lo que come papi Ji tu hermanita también.

Haneul solo se rio y asintió, a él no le molestaba compartir con su papi o su hermanita.

—Ven, vamos a bañarte y vestirte, todos te compraron muchas cosas—dejó un beso en su frente y fueron al baño.

Por otro lado, Jisung estaba terminando de decorar el pastel junto con Felix, mayoritariamente quien hizo casi todo fue el rubio gracias a sus dotes en repostería, pero Jisung fue un excelente ayudante.

Chan estaba terminando de acomodar las decoraciones de gatitos por toda la casa junto con Changbin y sorpresivamente Hyunjin, había derivado toda su carga de trabajo a sus compañeros como un favor, él quería estar en el cumpleaños de Haneul, era importante ya que a final de cuentas era su sobrino.

Jeongin estaba acomodando todos los regalos que todos habían comprado, Haneul estaba creciendo muy rápido, así que la ropa era necesaria, además de unos cuantos juguetes más por supuesto, cuando eres niño nunca están de más los juguetes. Seungmin apenas estaba regresando de la entrada, con bolsas y bolsas de comida ya lista para servirse, claro que Haneul solo comería lo que habían preparado especialmente para él, eso que traía era para ellos.

—¿Ya despertaron al pequeño príncipe? —preguntó apenas empezó a dejar las cosas en la mesa del comedor.

—Minho lo está bañando—dijo Jisung, iba a avanzar hacia donde estaba Seungmin para ayudarlo, pero se detuvo abruptamente, sosteniendo su vientre.

—¿Estas bien Sung? —Changbin se acercó rápido a donde estaba para llevarlo a la sala—¿Qué pasó? ¿Qué sientes?

No podía ser la bebé, apenas tenía 27 semanas, era muy pronto para que naciera.

—Me está pateando muy fuerte—se sentó con cuidado y se recargó en el respaldo para respirar un poco más profundo.

—¿Eso es bueno o es malo? —preguntó Hyunjin arrodillándose donde Sung estaba, colocó ambas manos en su vientre, dando pequeñas caricas, tal vez eso ayudaría.

—¿Voy por Minho hyung? —sugirió Innie acercándose a las escaleras.

—No, no, está bien, ya se está pasando—dijo Jisung con algo de esfuerzo, nada iba a arruinar el cumpleaños de su primer retoño—Solo sigue haciendo eso Jinnie…

El castaño asintió y continuó acariciando con cuidado el vientre del menor, si eso ayudaba seguiría haciéndolo.

—Terminemos de arreglar todo, Haneul y Minho probablemente no tarden en bajar—dijo Chan y todos regresaron a sus albores, Hyunjin se quedó ahí con Jisung, cuidándolo a él y a la bebé en su vientre.

Minho terminó bajando poco después con un Haneul bien vestido en sus brazos, con una adorable diadema de orejitas de gato en la cabeza. Dejó que su hijo bajara de sus brazos y corriera a los brazos de Felix quien se encargó de distraerlo cargándolo, girándolo en sus brazos y llenándolo de besos, todo para que no viera a su otro padre sufrir de dolores en el sillón.

Se acercó al sillón y cambio de lugar con Hyunjin, esto ya había pasado antes, su hija había aprendido de mala forma a pedir atención.

—Señorita, usted se está portando muy mal hoy—dijo Minho ya sentado a un lado de su novio, apoyando sus labios en el vientre del menor y acariciando con cuidado—A tu papi le duele cuando pateas así, cálmate un poco, le haces daño.

Jisung se relajó visiblemente, acariciando el cabello de su novio en señal de agradecimiento, a la bebé le gustaba la voz de Minho, mientras él hablara con ella, se calmaría.

La imagen era demasiado tierna a pesar de lo alarmante de antes, fue Changbin quien tomó una foto con su teléfono, cuando el menor se relajó y tuvo un semblante más tranquilo fue que pudieron continuar, al menos Changbin y Hyunjin se habían quedado ahí por cualquier cosa, los demás estaban entreteniendo a Haneul para no preocuparlo.

A pesar de tener solo 2 años, el niño entendía muchas cosas, en especial cuando algo estaba mal, Minho y Jisung lo habían criado en un ambiente lo bastante alegre como para que pudiera identificar cuando algo en sus padres estaba mal.

—Ya está mejor amor, gracias—dijo Jisung acariciando el cabello de Minho con suavidad.

—Cuando vi la cara de todos me asusté un montón…—confesó el mayor soltando un suspiro, se acercó a su novio para poder dejarle un par de besos en los labios que fueron correspondidos de inmediato—lo bueno es que no fue algo más grave…

—Solo es tu hija haciendo berrinche…—dijo tranquilo dando palmaditas en su vientre.

—También es tu hija—le recordó con una sonrisa suave.

—Cuando hace berrinche es hija—enfatizó el menor riéndose un poco, la niña solo se calmaba con la voz de Minho, así que, en esos casos, solo era hija de Minho.

Se dieron un beso más y caminaron al comedor con los demás donde a penas su hijo los vio, corrió hacia ellos, Minho fue el que lo cargó y fueron de regreso a la mesa.

Cantaron el feliz cumpleaños entre todos, Haneul daba aplausos emocionado con los ojos fijos en el pastel de chocolate que tenía enfrente, cuando por fin pudo soplar la vela con las manos de sus padres cada una apoyada en sus hombros de forma suave la sala estalló en aplausos y gritos emocionados, ninguno de los presentes podía creer que de verdad está cumpliendo dos años, ambos adultos le dieron un beso en la mejilla y le ayudaron a cortar el pastel.

Y esa imagen tan tierna, cálida y familiar se grabó en la memoria de todos los presentes, generando diferentes cosas en la mente de cada uno de ellos.

Hyunjin, por ejemplo, le creó una expectativa de lo que quería vivir con Jeongin, cuando por fin estuvieran juntos y tuvieran a sus hijos, quería verse exactamente, así como Minho y Jisung, a pesar de todo lo que se había hablado, aun guardaba las esperanzas de que el menor accediera a una vida familiar con él.

Para Jeongin pasó algo diferente, admiraba mucho la relación de sus hyungs en algún momento quería tener algo así, y ahí estaba la clave, en algún momento, todavía no estaba seguro de “cuando” sería ese momento, y a pesar de que ya había hablado con Hyunjin de eso, probablemente después de hoy empezarían de nuevo las indirectas sobre tener hijos y vivir juntos, porque conocía demasiado bien a su novio, a veces cuando se hablaba de algo le entraba por un oído y le salía por el otro, imágenes como estas alimentaban mas su fantasía y él no se sentía preparado emocionalmente para el desgaste tan grande que seria volver a hablar las cosas con él.

Para Changbin y Seungmin era un ejemplo de lo que quieran para ellos mismos, más adelante, cuando ambos tuvieran todo en orden y luego de que Seungmin se hiciera la prueba.

A Chan se le hizo sumamente tierno y por primera vez en mucho tiempo, una pequeña espina se enterró en su corazón, él quería algo así con Felix también, pero teniendo en cuenta que el rubio era un modelo mundialmente reconocido no estaba seguro si quisiera abandonar su fama y gloria por algo más hogareño y familiar…

Que tonto de su parte no preguntar, pues Felix veía la escena con ojos acuosos, no porque le generara tristeza, sino porque la envidia que sentía en su corazón no era sana, se supone que ya había tratado el tema con todos, incluso estaba yendo a terapia una vez a la semana para hablar de ello, él también quería y estaba seguro de que podría cambiar esa vida llena de elogios y reconocimiento por un pequeño bebé con preciosos hoyuelos y cabello rizado.

Se tuvo que retirar un momento al baño para calmarse; apenas se recompuso un poco salió porque obviamente el que más regalos le había comprado a su ahijado, había sido él.

Mientras todos comían una rebanada -la rebanada de Haneul y Jisung el doble de grande que la de los demás- empezaron a abrir los regalos.

Haneul soltaba gritos emocionados con cada regalo que abría, se acercaba a sus padres para enseñárselos y también a su hermana, aunque esta no pudiera responderle por seguir en el vientre de Jisung, aun así, era tierno, y más de un video grabaron de la situación.

Cuando empezó a hacerse tarde y Haneul comenzó a bostezar esa fue su señal para empezar a retirarse, por lo general se habrían quedado a conversar, pero todos en ese momento tenían un revoltijo de emociones y lo mejor era afrontarlas en sus propias casas, así que todos se despidieron del pequeño, le dieron las buenas noches y después de pactar otra reunión entre los adultos, se fueron.

Entre los dos le contaron un cuento a Haneul cuando luego de un baño -porque se terminó ensuciando con el resto del pastel- lo fueron a acostar, el cuento era de la imaginación de Jisung ya que por ahora todos los libros de cuentos ya se los habían leído, probablemente tendrían que comprar más, así que Jisung tuvo que inventarse una historia de la nada con ayuda de algunos detalles del Minho.

—Entonces el príncipe Haneul llegó a la torre custodiada por el reptil de 4 cabezas, cada una soltando un elemento diferente, dentro de la torre la hermanita del príncipe gritaba por ayuda, no le gustaba estar sola y tenía miedo de que el monstruo le fuera hacer daño a su hermano.

—Pero el príncipe Haneul era el mejor caballero del reino así que no tendría problemas en derrotar al monstruo—agregó Minho abrazando más a Jisung pues estaba sentado detrás de él.

—Exactamente, entonces, con un hechizo de sueño durmió al monstruo y entró a la torre, subió un montón de escalones hasta llegar al último cuarto, rompió la tabla que bloqueaba la puerta con su espada y liberó a su hermanita la princesa Sunji.

Tanto Minho como Haneul miraron a Jisung sorprendidos, pues era la primera vez que la bebé recibía un nombre real, no un apodo, no una fruta, un nombre.

—Entonces Lee Haneul y Lee Sunji subieron al caballo blanco del príncipe y cabalgaron juntos hasta el reino de caramelo.

—Donde sus padres los reyes, los recibieron con los brazos abiertos y como premio por volver a salvo a casa les dieron mucho pastel.

Haneul sonrió cerrando sus ojitos por el cansancio, pero feliz porque había sido un grandioso cumpleaños, le habían regalado ropa muy bonita, muchos juguetes y, sobre todo, su papi Ji le había dicho el nombre de su hermanita, ya por fin podría saludarla con su nombre cuando le hablara, y cuando por fin la conociera podría llamarla por su nombre.

Sus papis decían que para eso todavía faltaba, pero él estaba muy emocionado por ya verla.

Se quedó dormido con una suave sonrisa en sus labios probablemente soñaría con la historia que sus papis le habían contado, Jisung le dio un suave besito en su frente al igual que Minho y salieron de la habitación rumbo a la suya donde apenas se cambiaron a ropa cómoda y se acostaron Minho se apegó a su cuerpo, dejando un montón de besos en todo su rostro y suaves caricias en su vientre porque su hija por fin tenía nombre y era un nombre hermoso.

No sabía de donde lo había sacado Jisung, pero si al menor le había gustado, a Minho le había encantado, ya no faltaba mucho, dentro de poco conocerían a Lee Sunji.

Su hija.

Fin del capítulo 64.

Notes:

¡¿Cómo que mi primer niño ya cumplió dos añoooooooooos?! ToT el tiempo pasa muy rápido y no me estoy dando cuenta, y eso que yo soy la que escribe jajaja
Mi niña hermosa ya tiene nombreeee~ <3
Bien tontos que son Chan y Felix, si tan solo hablaran entre ellos jajaja
La unica pareja inteligente luego del Minsung sin duda es el SeungBin
En fin, nos vemos la siguiente semana <3
¡Y Felices fiestas patrias si son de México! jajaja ¡Coman muuuuuuucho <3!

Chapter 66: 65

Notes:

Actualización de noche porque mañana salgo tempranito y el sábado no voy a poder jajaja

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Todo el contenido apenas se esta re subiendo junto con contenido nuevo ^^ <3

(See the end of the chapter for more notes.)

Chapter Text

Seungmin estaba recostado en su cama con su novio durmiendo encima de él, su mano seguía peinando los rulos de su cabello negro con la misma paciencia y amor con la que Changbin acariciaba su espalda a la hora de dormir, se supone que estaban viendo una película, pero estos días gracias al comeback de 3 grupos en la empresa Changbin había tenido mucho trabajo y llegaba agotado.

Se lo perdonaba porque el mayor se veía demasiado lindo durmiendo, pero nunca se lo diría.

El teléfono de Changbin comenzó a sonar, pero estaba demasiado lejos como para siquiera alcanzarlo, él tenía el suyo a la mano, quien quiera que fuera, si Changbin no contestaba, siempre terminaban marcándole a él.

Y no se equivocó, cuando el teléfono de su novio dejó de sonar, el suyo comenzó a vibrar, era Hyunjin.

—¿Qué pasa empanada? —preguntó de lo más casual, siendo consciente de que ese apodo irritaba bastante a Hyunjin, era gracioso y no era culpa de Seungmin que el alto naciera en el día mundial de la harina.

—¿Estas con Bin? Necesito hablar con él…—respondió algo irritado.

—Bin está dormido y prefiero que se quede así, ha tendió mucho trabajo, dime que pasa.

No me siento cómodo hablando esto contigo Minnie, no te ofendas…

—Entonces tiene que ver con Jeongin ¿Ahora que hiciste Hwang? Si no me lo dices tú me lo dirá él.

Seungmin por favor…

—También puedes llamar a Felix, a menos claro que eso ya lo hicieras y no te contestara, probablemente está trabajando o follando con Chan como siempre, no me incumbe claro porque a Chris se le da por contestar llamadas cuando tiene a Felix encima y es muy incómodo.

Ugh no me lo recuerdes, todavía tengo pesadillas con eso…

—En fin ¿Qué quieres Hwang? No importa si no me lo dices, Innie me lo dirá de todos modos y sin tu versión de los hechos la versión de Innie te dejará muy mal parado, eso te lo puedo asegurar.

Bien, rayos, peleamos, como siempre, ya sé, peleamos, pero esta vez se sintió horrible, no fue por nada de lo que hemos discutido antes…

—¿Qué paso? —si bien no quería que su tono se escuchara preocupado, no pudo evitarlo, Jeongin no le había llamado todavía y eso era preocupante, Jeongin siempre le llamaba en seguida de que tenía un problema con Hyunjin.

Hace unas semanas Innie y yo hablamos con respecto a… bueno nuestras inseguridades que generaba la diferencia de edad que hay entre nosotros, y al parecer todo estaba bien, después de esa noche todo siguió como si nada.

—Aja… ¿Ya viene el “pero”?

Sí, creo que al final el tema no fue cerrado en su totalidad, fui por él a la escuela porque hoy tenía tiempo, pero pasamos a la oficina porque se me olvido el regalo que le compre, entonces él se quedó en la sala de espera y no sé qué pasó, pero cuando regrese luego de ayudar a unos de mis subordinados con los pendientes que encargue para tener la tarde libre se quedó en silencio y luego se puso a llorar y por más que le pregunte que pasaba me preguntó si de verdad estaba seguro de querer estar con él y no se dé dónde sacó eso pero le dije que sí, siempre sería él y de repente lloró más y no supe que hacer porque intente acercarme y él me alejó, me dijo que necesitaba estar solo y se fue, no quiero llamar a sus padres porque no quiero preocuparlos, creí que tal vez habría estado con Minho y Jisung, pero ellos me dijeron que no estaba ahí, entonces le llame a Bin porque bueno, él puede localizar gente muy rápido y teniendo en cuenta que no me has dicho nada para interrumpirme, tú tampoco sabías así que no está contigo…

Justo en ese momento Changbin se despertó, más que nada porque Seungmin dejó de acariciarle el cabello, eso y que su ritmo cardiaco se aceleró y él al tener la cabeza en su pecho, pudo escucharlo perfectamente.

—¿Qué pasa amor? —preguntó con la voz ronca por recién despertar.

—Nada, está bien, vuelve a dormir—dijo regresando a Changbin a su pecho—Hyunjin te llamo en un rato, no entres en pánico.

Ya estoy en pánico Seungmin.

—Solo espera mi llamada—y colgó, pero solo para marcar el número de Jisung.

Hola Minnie ¿Qué pasa?

—¿Está contigo verdad? Por favor dime que está contigo…—el pánico en su voz era palpable, gracias a eso Changbin obviamente no pudo volver a dormir, estaba listo para levantarse si era necesario.

Sí, está conmigo, acaba de llegar ¿Hyunjin también te llamó?

El suspiro de alivio hizo que el pelinegro regresara de nuevo a su posición en el pecho de su novio.

—Acabo de colgar con él ¿Cómo que apenas acaba de llegar?

Si, recién llegó, Minho está con él ahora, ya le mandé un mensaje a Hyunjin diciéndole que no se preocupe, pero no le llegan.

—No te preocupes yo le llamó, cuídalo, no me ha dicho nada, si fue con ustedes es porque es algo que requiere más consuelo que un consejo…

No te preocupes Minnie, ya después te contará, avísale a Hyunjin por favor.

—Si, adiós…

Adiós~

Apenas colgó, le llamó a Hyunjin para avisarle.

¿Dónde está? ¿Está bien?

—Está bien, acaba de llegar con Minho y Jisung, deberías de revisar tus mensajes, Jisung ya te había avisado.

¡¿Apenas?! Él se fue hace al menos dos horas; de mi departamento a su casa solo son 30 minutos.

—Bueno, tal vez quiso estar solo un rato y después fue para allá, lo importante es que no está solo ahora, así que respira tranquilo, cuando se sienta mejor ira contigo de nuevo, o al menos eso espero…

Bien, gracias por avisarme.

—Si, claro, adiós.

Y colgaron.

Seungmin dejó el teléfono de lado y abrazó con fuerza a su novio, Changbin se acomodó mejor, escondido su rostro ahora en el cuello del castaño, acurrucándose más.

—¿Todo bien? —preguntó contra la piel de su cuello.

—Espero que si…—apretó más a Changbin contra su cuerpo solo por el mero placer de sentirlo y cerró los ojos.

—No te preocupes cachorrito, estoy seguro de que todo se solucionara—murmuró contra la piel de su cuello y cerró los ojos de nuevo.

Seungmin se sonrojó sin poder evitarlo, “cachorrito” era un apodo que por lo general habían usado mucho en su tiempo de BDSM y obviamente su cuerpo reaccionaba a ello, podría haberse quejado, pero Changbin estaba más dormido que despierto, probablemente su mente se confundió, así que lo único que hizo fue respirar profundo y relajarse, se quedaron dormidos luego de unos minutos, dejando el cuarto en un pacífico silencio.

Por otro lado, en la casa Lee-Han, no estaba tan pacífica como se esperaba.

Minho estaba arriba en la habitación principal con Jeongin, el menor no había dejado de llorar, de hecho, había llegado llorando y no había logrado calmarse, Jisung había llevado a Haneul con él a su cuarto para estar cerca en caso de tener que intervenir, Haneul iba de un lado a otro con sus juguetes, a veces se quedaba quieto con los cubos, construyendo un castillo como el del cuento de los príncipes, y después ya estaba caminando de nuevo por todo su cuarto, buscando los crayones y las hojas para dibujar, todo bajo la atenta y divertida mirada de Jisung, que lo vigilaba desde su lugar en el sillón donde había pasado infinidad de noches sosteniendo a su bebé para arrullarlo o amamantarlo.

Definitivamente el tiempo estaba pasando muy rápido, más aún al sentir la patada de su hiperactiva hija, recordándole que ya estaba de 30 semanas y no faltaba mucho ya para conocerla.

—¿Po qué llora tío Innie papi? —preguntó el pequeño cuando terminó un dibujo de él y su tío Innie con un arcoíris y muchas flores, o al menos eso intuía Jisung ya que el humanito más alto tenía el cabello azul.

Jisung estiró sus brazos y su hijo fue directo a él, se acomodaron en el pequeño sillón muy juntitos sin perturbar demasiado el vientre de Jisung, Haneul se acomodó en uno de los brazos del sillón y se apoyó en su pecho, Jisung lo abrazó para evitar que cayera.

—No lo sé bebé, pero papi Min está con él intentando que se le pase ¿el dibujo es para él?

—Shi, para que no ete tiste.

Jisung besó la mejilla de su bebé y así se quedaron un ratito, por lo menos 10 minutos más hasta que Minho entró al cuarto de Haneul junto con Innie, el niño fue por su dibujo y corrió a los brazos de su tío favorito, dándole el dibujo y haciéndolo sonreír por ello, se lo llevó de ahí para poder jugar con él en la sala, dejando a la pareja sola en el cuarto de su primogénito.

—¿Qué pasó? —preguntó Jisung apenas Minho lo ayudó a levantarse para ir a su propia habitación y que así Jisung estuviera más cómodo, pronto tendría que pedirle ayuda a Chan o Changbin para que volvieran a bajar la cama a la sala, aunque esté segundo embarazo estaba siendo mucho más sencillo que el primero dado que ya sabían un montón de cosas.

—Hace unas semanas Innie por fin habló con Hyunjin con respecto a los niños, nada grave, quedaron bien, Innie dijo que lo iba a considerar a futuro, Hyunjin dijo que iba a esperar, en fin, hablaron también de las inseguridades que les  genera la diferencia de edad a cada uno, hoy Innie vio la forma en la que Hyunjin interactúa con personas de su edad, el cómo cambia su actitud a una mucho más relajada y “normal” y obviamente escuchó todos los cuchicheos sobre como media oficina se quiere enrollar a Hyunjin, sin saber que el novio del jefe estaba ahí presente, le entró mucha inseguridad y no supo cómo manejarla. Más cuando le preguntaron si él era “el hermano menor” de Hyunjin, ya que hasta donde ellos sabían Hyun es hijo único y como se había mostrado tan cariñoso con el cuando llegaron tomados de la mano, todos se sintieron curiosos, dejando ver que obviamente para todos ellos no podían sospechar siquiera que era su novio.

—Ay no… Pobre Innie ¿ya está mejor?

—Algo, le dije que Hyunjin lo amaba demasiado como para sí quiera pensar en cambiarlo, yo estuve ahí el día que se conocieron Sunggie, la forma en la que sus miradas se conectaron fue casi mágica, mucha gente probablemente nunca este de acuerdo con eso por sus edades, pero sé reconocer el amor cuando lo veo, se aman, a su forma muy extraña, pero se aman. Él me dijo que ya no se siente seguro de nada en estos momentos, cada vez el tiempo que pasan juntos es menor que el anterior, sabe que Hyunjin está haciendo lo que puede para tener tiempo juntos, pero ahora con lo de los hijos… se siente algo presionado.

—Es solo un chico, Hyunjin debería de entender un poco que un bebé es todo un proceso muy complicado para el gestante…

—Supongo que necesita entenderlo.

Y esperaban que así fuera, de lo contrario no sabían si ellos podrían volver a superar esta mala racha… y esperaban de todo corazón que pudieran solucionarla, como las anteriores.

 

Fin del capítulo 65.

Notes:

Si llegan a ver que faltan algunas letras cuando Haneul habla, es completamente a propósito jajaja
esta chiquito y todavía no habla muy bien ; u ; <3

Chapter 67: 66

Notes:

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Chapter Text

Jisung estaba de lo más tranquilo sentado en el sillón beige en el cuarto de Sunji, ya todo estaba listo, el cuarto estaba pintado de un color durazno precioso con detalles en blanco, el piso era de madera, pero estaba protegido mayoritariamente por una alfombra suave de un durazno un poco más fuerte, casi llegando a bermellón claro, su mirada estaba fija en el adorno sobre la cuna. Estaba solo, Minho se había llevado a Haneul con él a la empresa para darle un poco de tiempo a solas a Jisung.

Tener un bebé de dos años teniendo 34 semanas de embarazo no era algo sencillo, le había costado horrores subir al cuarto de la bebé -pues su cama ya estaba en la sala de nuevo- pero le traía cierta paz estar ahí, ver sus cosas listas solo le hacía darse cuenta lo poco que faltaba para que la bebé naciera…

Se sentía algo preocupado, Haneul se había movido bastante en los últimos meses del embarazo, pero Sunji parecía que le entraban ataques de hiperactividad, a veces pateaba muy fuerte y en otras se quedaba en posiciones raras, dejando bultitos a lo largo de su panza que a Haneul le encantaba picar suavecito para que regresaran. Tenía miedo de que la bebé se fuera a adelantar o algo, esperaba que no, pero este embarazo estaba siendo muy diferente al primero, los vómitos fueron pocos, los antojos demasiados, las hormonas mucho más alborotadas que antes, casi no tuvo bajones emocionales, pero sabía que después podrían llegar y peor.

Se quitó la cobija de huellas de gatito de las piernas, la doblo y se levantó con cuidado para dejarla en el cuarto de Haneul, bajó con cuidado las escaleras hasta la cocina y tomó uno de los helados de yogurt con frutas que le había preparado Minho para el calor, después fue a su cama, como ya estaba en las últimas semanas, no tenía trabajo que hacer, así que se recostó, colocando más almohadas tras su espalda para mantenerse erguido y comió su helado mientras veía una serie en la televisión.

Los días sin su bebé revoloteando por ahí eran horriblemente aburridos, pero Haneul quería ver trabajar a su papi Min y ninguno se lo iba a negar.

Dios ¿así de abandonado se sentiría cuando su bebé tuviera que entrar ya a la escuelita? Aún faltaba un año para eso y aun así ya lo estaba lamentando. De hecho, era una buena idea, empezar a ver algún colegio bonito para que su bebé pudiera aprender muchas cosas y estar cómodo, había notado que a su hijo le gustaba el arte, más que sus juguetes preferían las hojas y las crayolas, tomó su teléfono y empezó a buscar.

A lo largo de su búsqueda la bebé se movió mucho, Jisung llevaba mucho tiempo quieto o quería algo de azúcar probablemente, se levantó para ir a la cocina por otro helado de yogurt, quedándose ahí porque estaba más fresco que en la sala.

—Yo creo que cuando nazcas y tengas la edad para ir a la escuela te meteré a clases de artes marciales o algo—dijo hacia su vientre mientras lo acariciaba—pateas muy fuerte, seguro te iría bien.

Duró hasta las 4 de la tarde solo, Minho regresó con un muy emocionado Haneul quien se acercó a él corriendo hasta subirse a la cama.

—¡Papi Ji!

—Hola, mis amores—llenó de besitos la carita de su bebé y lo dejó a su lado, Minho se acercó solo para poder darle un beso en los labios y luego uno en el vientre—¿Cómo les fue?

—Todo bien bebé, los chicos te mandan saludar—dijo mientras iba a la cocina por algo frío de beber—¿Y nuestra princesa qué tal?

—Pateando como loca, estuve pensando en que cuando crezca podríamos meterla a clases de taekwondo o algo, hay que aprovechar ese potencial que tiene incluso antes de nacer.

—Está bien cielo—se acostó a un lado de él, quedándose los 3 en la cama—será una buena forma de que saque energía.

Se quedaron un buen rato viendo televisión los 3, específicamente el torneo de artes marciales que estaba en el canal de deportes cuando Haneul preguntó que era eso donde querían meter a su hermana, tras explicarle más o menos en palabras que pudiera entender, prefirieron mostrárselo.

Después de eso comieron algo, estuvieron en la piscina un buen rato no solo por el calor sino porque a Haneul le encantaba estar en el agua, Jisung tendría que empezar a ver colegios con piscina y actividades de arte extracurriculares si quería que su bebé fuera feliz cuando estuviera lejos de ellos.

Luego de un baño y de cambiarse a ropa un poco más fresca Haneul tomó su siesta la cual solo fue presenciada por Minho, Jisung se quedó abajo en la sala, ya le estaba costando demasiado subir escaleras, Minho bajó luego de que su primogénito se quedara dormido, sentándose a un lado de su novio quien ya estaba viendo un anime en la televisión, pasó su brazo alrededor de los hombros del menor y se quedaron un rato así.

O así hubiera sido si la atención de ambos no se hubiera desviado al vientre del menor, que estaba moviéndose demasiado.

Se entretuvieron más viendo a su hija moverse en el vientre que con lo de la televisión, Jisung había alzado su playera para poder tener una visión más clara del movimiento de su hija; acariciaban y picaban con cuidado los pequeños bultitos que se hacían en la piel, era divertido, un poco perturbador, ya que a veces se estiraba mucho, pero tierno a final de cuentas. Se quedó quieta poco después probablemente en una posición muy extraña porque un bulto bastante grande en la zona de arriba del vientre de Jisung se asomó por mucho tiempo.

—¿Eso es normal? —preguntó Minho sin atreverse a tocar, pues estaba completamente estático.

—No lo sé…

Esperaron un poco más por si la bebé se volvía a acomodar, pero el bulto seguía ahí.

—Lleva mucho tiempo así ¿llamó a la doctora?

—Tal vez esta cómoda así, dejémosla probablemente más tarde se mueva…

Minho asintió, pero aun así se acercó para moverla, dejando un montón de besitos en ese bultito y un suave masaje a los costados, Jisung comenzó a acariciar el cabello de su novio con cuidado, disfrutando de las atenciones también, sonrió como un bobo cuando escuchó a Minho hablarle a la niña, se le aceleraba el corazón siempre que su novio hacía algo que para mucha gente podría considerarse normal, pero estaba tan enamorado de ese hombre que hasta verlo roncar era lindo.

Al final de la noche fue que la bebé volvió a su posición original, dejando el vientre de Jisung en una forma normal, se pasaron del sillón a la cama y luego de un antojo nocturno por fin pudieron dormir.

O al menos Minho pudo dormir, Jisung se despertó en la madrugada por el dolor constante de las patadas de su hija, lo que lo llevó a querer hacer del baño porque le estaba presionando demasiado la vejiga.

—Dios mío esto no puede ser normal—se dijo a sí mismo una vez estuvo en el baño haciendo sus necesidades—¿Por qué te mueves tanto? ¿Qué está mal bebé? —preguntó al mismo tiempo que acariciaba su vientre.

Sunji le respondió con una patadita más.

—¿Ya quieres salir? ¿Es eso bebé? Todavía te falta amorcito…

Y más movimientos.

Jisung soltó un suspiro cansado, terminó de hacer sus necesidades y se lavó las más manos, de paso también se remojó el rostro, se sentía algo frustrado, estaba doliendo demasiado, la bebé no se calmaba con nada y ya no se sentía capaz de dormir.

Salió del baño luego de que las ganas de llorar desaparecieran, subió con algo de esfuerzo hasta su estudio, se sentó en su cómoda silla y luego de sacar una libreta y lápices empezó a escribir, normalmente lo haría en su laptop o incluso en su teléfono, pero así era más silencioso, después de todo, su bebé y su novio estaban durmiendo.

Novio que por cierto ya había sentido su ausencia en la cama, por lo tanto, ya estaba despierto.

—¿Hannie? —se levantó con pereza, caminó al baño para ver si seguía ahí, era lo más lógico considerando su estado, pero no estaba, se regresó solo para ver la cocina, tampoco estaba ahí, salió al patio, pero estaba vacío.

Solo le quedaba revisar arriba, lo cual no era bueno porque Jisung ya tenía prohibido subir las escaleras.

Primero se asomó a su habitación, estaba vacía, revisó a Haneul, por si el menor estaba junto al bebé, pero su hijo estaba durmiendo solo, abrazando ese peluche de gato que desde que nació se negaba a soltar, revisó el cuarto de Sunji, a veces a Jisung le gustaba sentarse ahí, era relajante para él, pero tampoco estaba ahí, así que fue directamente al estudio.

Ahí lo encontró, traía los audífonos puestos, una pista reproduciéndose y él moviendo el pie siguiendo el ritmo, podía ver como el lápiz practicante volaba sobre el papel, se sorprendió aún más al ver que ya tenía varias hojas en su canastilla de “Letras listas”, su vista entonces se fijó en el reloj, 3 de la mañana en punto.

Se acercó entonces entrando primero en su campo de visión para no asustarlo, estaba tan concentrado que si lo tocaba estaba seguro de que saltaría del susto y eso le haría daño a la bebé, así que se colocó a un lado del escritorio, haciendo que Han pudiera verlo, dejando de escribir de inmediato y con la cara de culpa más adorable se quitó los audífonos.

—Lo siento…

—¿Sabes qué hora es caballero?

—Umm… —su vista fue directo al reloj en la pared a espaldas de Minho, se sorprendió al ver que ya eran las 3 de la mañana ¿en qué momento habían pasado 2 horas desde que subió? —Lo siento…—dijo otra vez, dejando los audífonos en su estuche y parando la música.

—¿No podías dormir? —se acercó para ayudarlo a levantarse, Jisung le agradeció con un gesto apenado al mismo tiempo que asentía.

—La bebé estaba pateando muy fuerte otra vez, entonces fui al baño, pero ya no me pude dormir así que subí porque ya no sabía qué hacer, no quería despertarte, lo siento…

—Está bien amor, está bien, no te disculpes—tomó su rostro y besó sus labios repetidas veces—solo me preocupa que estés subiendo escaleras, es peligroso.

Jisung solo asintió, mordiéndose el labio porque ahora se sentía mal de preocupar tanto a Minho.

—Ven, volvamos a la cama, hablaré seriamente con esta niña que no te deja dormir—dejó más besitos en su rostro al mismo tiempo que daba suaves caricias en su vientre—es más, deja voy por la crema, de seguro eso te ayudara a relajarte.

Ahora si Jisung quería llorar con ganas ¿Cómo es que podía tener un novio tan perfecto?

Cuando Minho tuvo la crema en su mano fue por Jisung para ayudarlo a bajar las escaleras hasta la cama que estaba en la sala.

Jisung se alzó la playera como Minho le pidió, y luego de que el mayor se acomodara entre sus piernas tomó la crema entre sus manos y comenzó a masajear la piel de su vientre al mismo tiempo que empezaba a hablar con Sunji, como tal no era un regaño, pero practicante Minho le estaba diciendo que dejara de molestar tanto a su papi, que las patadas dolían y que mejor las guardara para cuando la metieran a la escuela de artes marciales.

Jisung se rio con tantas ocurrencias que Minho le decía a su hija, pero estaban funcionando, la bebé ya no se movía, había dejado de patear desde hace un buen rato y a él ya le estaba entrando sueño porque queriendo o no la voz de Minho también lo relajaba a él.

El mayor notó como Jisung había empezado a dormitar, así que dejó la crema de lado, le bajó la playera y lo acomodó sobre su costado izquierdo para evitar incomodidades con la bebé, dejó un besó detrás de su oreja y se acostó a su espalda para poder abrazarlo.

Al final lograron dormir.

Fin del capítulo 66.

Chapter 68: 67

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Felix acaba de salir de bañarse y el calor estaba insoportable, así que solo se colocó ropa interior, tomó una de las camisas de Chan y se recostó sobre su cama boca abajo luego de prender el aire acondicionado al máximo de frío; no hace mucho había terminado una campaña de productos de skincare y se sentía bastante cansado pues fue la sesión de fotos y la grabación del comercial.

Luego del cumpleaños de Haneul se había deprimido peor que otras veces, la imagen de “familia perfecta” quedó grabada en su mente con fuego, sus amigos solo estaban ahí, detrás de Hannie junior, mirando a su pequeño con tanto amor mientras el niño soplaba las velas de su pastel, luego ese abrazo familiar tan bonito y como el niño habló al vientre de Jisung porque quería hablar con su hermana…

Tuvo que retirarse al baño a llorar un momento, luego agarró el trabajo que justo hoy acababa de terminar y se sentía agotado. Por mucho que había intentado no sentirse mal, por mucho que habló con todos sus amigos al respecto escuchando muy buenas opiniones y consejos, no pudo evitar sentir tanto anhelo cuando vio a Jisung con su familia…

Se quedó dormido así, abrazando la almohada de su novio, usando una de sus camisas favoritas de su novio y abarcando casi toda la cama.

Así lo encontró Chan.

El mayor había llegado relativamente temprano, la junta que esperaba que lo dejara hasta la madrugada en la oficina había sido concluida bastante rápido, no hubo ningún problema, traba o inconveniente, todo se resolvió muy rápido, lo que le permitió llegar a casa a una hora decente…

Y ahora, lo primero que veía al entrar a su recámara era a su perfecto novio, con las piernas abiertas durmiendo bocabajo usando únicamente una de sus camisas favoritas y abarcando por completo la cama al estar estirado sin dejarle posibilidad a Chan de recostarse para no interrumpir su sueño.

En teoría, era inocente, sin ninguna intención de provocarlo, ¿el problema? La imagen era sumamente erótica para el mayor, su pene no tuvo que haberse endurecido al ver a Felix así de vulnerable, en parte también Felix tenía la culpa, lo había acostumbrado a sexo constante en cada oportunidad que tenían, era obvio que iba a reaccionar al ver a Felix solo ahí, existiendo.

Se metió a bañar antes de siquiera intentar algo, le dolía la espalda así que el agua caliente lo relajaría, además, así aprovechaba a estar desnudo y facilitar las cosas. Al salir del baño limpio, con el cabello aun húmedo y solo una toalla rodeando su cadera para cubrir su desnudez notó gratamente que el rubio seguía durmiendo, así que con mucho cuidado subió a la cama, justo encima de él y comenzó a dejar suaves y lentos besos desde atrás de su oreja, bajando por el cuello hasta lo poco que se podía ver de su hombro.

Felix respiró pesadamente cuando las frías gotas de agua tocaron su piel, entre abriendo los ojos y sonriendo al encontrarse con su muy sexy novio encima de él y agradablemente semidesnudo. Se giró para poder abrazarlo por el cuello y robarle un beso que no tardo nada en ser correspondido.

—Llegaste temprano…

—Todo resulto bien, así que no tenía motivos para quedarme.

—Me da gusto que por primera vez en mucho tiempo tenga a mi novio temprano en casa, recién bañado y muy desnudo—dijo sonriendo y alzando ambas cejas varias veces, sonriendo coqueto.

El castaño se rio sin poder evitarlo, inclinándose de nuevo para poder besarlo otra vez de esa forma que a Felix le mareaba, lento, suave, casi pausado y utilizando la lengua en momentos oportunos, el rubio jadeó en la boca ajena temblando anticipadamente porque Chan sabía lo que hacía, sabía lo que le gustaba y como implementarlo en el mejor de los momentos, cuando se separó un poco solo para poder respirar, ese beso inevitablemente lo excitó por lo que jaló a Bang de nuevo hacia abajo, exigiendo más de esos labios tan bonitos que el mayor tenía y el castaño no se los negó.

Felix siempre se lo decía, los labios de Chan eran voluptuosos, bonitos, suaves, de un color rosa pálido perfecto para comerciales de labiales, la buena noticia aquí es que eran solo para él, y el rubio no los compartiría con nadie.

A medida que el beso subía de tono, una de las manos de Chan se paseó por toda la figura de su novio, alzando la camisa y bajando la ropa interior para tocar mucha más piel, Felix soltó una de sus manos solo para bajarla y directamente quitarle la toalla, aventándola lejos sin importarle donde cayera, el mayor dejó de besarlo solo para poder quitarle la ropa interior y abrirle la camisa, por algún motivo Felix se veía más sexy si usaba su ropa.

Se quedó un momento mirándolo lo perfecto que era, solo un momento, pues era consciente de que Felix estando excitado no tenía paciencia para nada, el cuerpo delgado y bonito que tenía, la piel pálida salpicada de pecas y lunares por ahí y por allá, pero, sobre todo, esa cara preciosa que, si bien era la de un ángel, su actitud era lejos de ser la de uno.

El rubio abrió las piernas sonriendo de forma confiada y coqueta, reafirmando el pensamiento del castaño, Felix parecía un ángel, pero la realidad es que era algo más parecido a un íncubo, así que siguiendo al menor en sus intenciones Chan se acomodó entre ellas alineando su erecto pene directamente en la entrada de su novio, últimamente tenían tanto sexo que ya no era necesario siquiera prepararlo, y aunque por un momento dudó en hacerlo, una de las piernas de Felix lo presionó más cerca para qué empezará de una vez, por lo que hizo caso y en un rápido movimiento entró en su novio hasta que su pelvis chocó contra su trasero.

El menor abrió la boca en un gemido sordo para después soltar aire lentamente, no importaba cuantas veces lo hicieran, a Felix siempre le tomaba desprevenido el tamaño del pene de su novio, lo llenaba por completo, tocando así cada punto sensible dentro del rubio con tal facilidad que a veces eso lo hacía llegar.

—¿Estás bien bebé? —preguntó el mayor con la voz ronca de deseo, no importaba que tanto sexo habían tenido últimamente, estar dentro de Felix se sentía tan maravilloso como la primera vez.

El rubio solo asintió, colocando sus manos sobre las del castaño, que ya estaban posicionadas en su cadera para un mejor agarre de apoyo, Chan entonces se aferró a la delicada cintura de su novio y se empezó a mover, era fuerte y el movimiento obviamente creaba fricción al punto en que el rubio sabía que tendría las marcas de las manos de su novio tatuadas en la piel por lo menos un par de días, aunque claro que dejó de pensar, de hecho, ya no estaba pensando en nada porque Chan ya se estaba moviendo, ya lo estaba besando por todos lados y eso simplemente le nublaba el juicio.

Se abrazó a su novio con brazos y piernas gimiendo con cada beso, cada mordida y cada penetración y para Chan era un deleite escuchar esa poderosa voz en un tono tan desesperado y sumiso, ahogado en placer y al mismo tiempo suplicante, pidiéndole todo lo que quería y él complaciéndolo y dándole todo lo que le pidiera.

Las palabras “Más fuerte” dichas de forma entrecortada por el rubio solo hicieron que Chan perdiera la poca cordura que lograba mantener cada que tenía relaciones con Felix, por lo que salió de forma brusca del menor solo para poder cargarlo, acorralarlo contra la cabecera de la cama y arremeter de nuevo, esta vez con más fuerza y un poco de agresividad.

 El rubio casi gritó por el golpe, pero no le importó, se abrazó de nuevo al cuello de su novio sintiendo rápidamente como las piernas se le acalambraban por estar colgando desde los antebrazos del mayor quien lo mantenía suspendido por lo menos unos 30 o 40 centímetros de la cama, aprisionándolo entre su cuerpo y la mullida cabecera.

En esa posición era mucho más fácil abarcar más a fondo a Felix, el rubio gimoteo al compás de los movimientos de Chan mordiendo lo único que tenía cerca para acallarse un poco, que era el cuello y oreja del castaño, Felix sabía que Chan solía ser algo sensible en esa zona así que no dudo en morder de forma un tanto agresiva el lóbulo de su oreja, enterrando bien los dientes y chupándola al mismo tiempo, ganándose más de esos sensuales gemidos tan masculinos y grabes.

Chan no tenía idea del poder que tenía su voz en el cerebro de Felix, el castaño simplemente podría hablarle al oído de forma calma y sensual el tiempo suficiente y el rubio tendría un orgasmo sin problemas.

Justo como el que estaba golpeándolo ahora haciéndolo morder más fuerte y enterrar sus uñas en la amplia y perfecta espalda de Chan porque siempre necesitaba una forma de demostrar su éxtasis fuera de su voz, y con eso también tuvo el castaño para llegar, pues el leve ardor de los arañazos en algo que disfrutaba bastante por lo que, aun eyaculando siguió moviéndose dentro e Felix, solo que de forma más lenta para alargar el primer orgasmo de la noche, porque claro que aún era demasiado temprano como para dormirse luego de hacerlo solo una vez.

Chan se acomodó sobre la cama, el rubio ni siquiera tuvo que preguntar o decir nada, pues de inmediato subió sobre su hombre, comenzando a besarlo solamente porque quería y podía, a su vez acomodándose bien para poder montarlo.

El rubio se enderezó sobre el mayor llevándose el cabello hacia atrás con una mano mientras la otra pertenecía apoyada en el abdomen del castaño, Chan se mordió el labio ante la imagen tan perfecta que tenía encima, si tuviera una cámara sin duda tomaría por lo menos 30 fotos, todo mejoro cuando Felix le sonrió lamiéndose sutilmente los labios, Chan sintió su erección crecer solo por ese sexy gesto.

El menor tomó el pene de su novio, se alzó un poco más para acomodarlo entre sus glúteos, cuando la punta estuvo en posición sonrió con cierta malicia y bajo de golpe arrancándole un grito de placer a ambos. El rubio se empezó a mover entonces, brincando rápido y constante sobre su novio quien ya había plantado bien los pies en la cama para tener un apoyo y elevar la cadera al compás de Felix para así encontrarse con sus movimientos y volver más profunda la penetración cociéndose casi desesperados al cabo de un rato porque al parecer ambos querían sexo rudo hoy.

Aunque así no duraron mucho pues en esa posición y con lo rápido que iban Felix alcanzó rápido el orgasmo, ocasionando que su ritmo disminuyera considerablemente, y como Chan aún no llegaba se detuvo solo un momento para poder dejar caer a Felix en la cama, salir de él rápido solo para girarlo, levantar su cadera y penetrarlo de golpe para comenzar a moverse de nuevo esta vez de forma mucho más dura y frenética, buscando su propio orgasmo.

Felix gritó sin ya poder evitarlo, estaba sobre estimulado y agotado, incluso si intentó aguantar en manos y rodillas el ritmo era desbastador al punto de hacerlo temblar, la fuerza en el agarre de su cintura era casi doloroso y de seguro dejaría marca; no pudo aguantar por mucho tiempo y a pesar de que estaba en una mezcla perfecta entre el dolor y el placer, un nuevo orgasmo lo golpeó tan duro que su mente simplemente se desconectó por si sola, sus brazos y piernas temblaban tanto que simplemente se vencieron y terminó recostado en la cama sintiendo todo el peso del cuerpo de Chan cayendo encima de su espalda, el cual estaba igual o peor de jadeante que él por todo lo que acababan de hacer.

Demasiado intenso…

Se sentía tan mareado, no podía respirar del todo bien, sentía sus oídos tapados y como cada parte de su cuerpo palpitaba, muy específicamente su ano, de donde Chan aún no había salido pues seguía estando encima de él, jadeando fuerte contra la piel de su cuello y moviéndose aun suavemente para disfrutar los últimos vestigios de su orgasmo, sus manos aun a cada lado de su rostro estaban entrelazadas con las del mayor, gracias a eso pudo notar como poco a poco dejaba de temblar.

—Channie…—gimió con voz lastimera, ya casi sin aire.

El castaño lo soltó solo para poder abrazarlo por la cintura y girarlo, ambos quedaron de costado, Felix aún podía sentirlo dentro, intentó acomodarse, pero el mayor lo apretó más contra su cuerpo.

—Quedémonos así… solo un rato más—pidió casi en un ronroneo contra la piel ya demasiado marcada del cuello ajeno.

Felix tembló, pero aun así asintió y se apoyó justo en el brazo que Chan mantenía debajo de su cabeza y parte de la almohada, se sentía muy cansado, sexualmente satisfecho y probablemente adolorido mañana, y si bien, no era la idea dejar que Chan pasara dentro de su cuerpo toda la noche, no se pudo evitar.

Se quedaron dormidos sin ser conscientes que a partir de ahora todo su mundo daría un giro de 180°.

 

Fin del capítulo 67.

Notes:

-w- ...
Creo que ya saben lo que viene ¿verdad?

Chapter 69: 68

Notes:

Me acaban de avisar que tengo que salir mañana temprano, y no sé a que hora volveré así que ¡Capitulo doble! :D

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Chapter Text

A media sesión de fotos Felix pidió parar.

Normalmente el rubio no paraba las sesiones, solía ser muy profesional y entregado con su trabajo por lo que casi nunca tomaba descansos, pero en esta ocasión de verdad necesitaba parar ¿Por qué el mundo le estaba dando tantas vueltas? ¿Estaría temblando y solo él lo había notado? El mareo que le estaba entrando lo había desconcentrado lo suficiente como para perder él equilibró. 

—¿Joven Lee está bien? —preguntó preocupada una de las asistentes de la sesión, acercándose a él por si necesitaba sostenerlo, el rubio se veía tan mareado que en cualquier momento podría caerse.

—Necesito sentarme…

Dos ayudantes fueron con él, tomándolo de ambos brazos para poder sentarlo en uno de los sillones, uno más llegó con una botella de agua con una toallita húmeda que le colocaron en la nuca.

—¿Se encuentra bien? ¿Quiere que llamemos al señor Bang? —todos ahí eran conscientes de la relación, si bien no era pública, tampoco era secreta, quien pusiera atención a varias de sus publicaciones de Instagram podrían ver las señales de que no vivía solo y compartía cama con alguien. 

—No, no… solo estoy mareado no pasa nada…

—¿Comió algo esta mañana joven Lee?

¿Había comido? Era bien sabido que en su vida como modelo su dieta no era precisamente saludable, incluso con la ayuda de una nutrióloga solo comía la mitad de las porciones que le recomendaba para mantener una buena figura, pasaba mucho tiempo en el gimnasio de su casa para tonificar, de hecho, la noche anterior había pasado un buen rato en la caminadora.

—No lo sé, no lo recuerdo…

—¡Traigan algo de fruta por favor! ¡Rápido!

La fruta no era mucho, pero teniendo en cuenta que esta no afectaría a la dieta del rubio era preferible, además, el jugo dulce podría ayudarle a dejar de sentirse mareado. Ya era la sexta vez en dos semanas que le ocurría, lo había atribuido a su dieta o al hecho de que había estado tomando tanto trabajo que su cuerpo por primera vez estaba diciendo “basta”.

—¿Cuánto falta para terminar? —preguntó apenas le trajeron unas uvas y fresas.

—Estamos a mitad de la sesión ¿cree poder resistir? —todos ahí sabían que la agenda de Felix era el principal de los problemas, nadie sabía cuándo estaría libre de nuevo, si bien, tenía un manager de la confianza de Chan, la mayoría de los trabajos que tomaba eran por decisión propia, el manager solo estaba ahí para evitar problemas, sumado al hecho de que no podía comportarse como una diva y pedir que reprogramaran la sesión solo porque se sentía mal.

El rubio solo asintió, quedándose un rato sentado para comer la fruta y el agua que le habían dado, aún tenían tiempo así que se relajó un poco, incluso estaba algo tenso, soltó un suspiro y se llevó una fresa a la boca, el gustito dulce y ácido le hizo cosquillas en la boca ¿las fresas siempre habían tenido un sabor así de bueno?

Cuando se acabó la fruta y se sintió más tranquilo fue que pudieron continuar, no hubo más interrupciones, la sesión salió tan bien como siempre y luego de eso su guardaespaldas lo llevó a casa.

Agradablemente Chan ya estaba en casa.

—¿Y este milagro? —preguntó el rubio con una sonrisa casi corriendo hasta el sillón donde Chan estaba solo para poder sentarse encima de él.

—Hola, bebé—lo besó, apretándolo más contra su cuerpo—¿Cómo estuvo todo hoy?

 

¿Debería decirle?

 

—Umm… bueno, pasó algo…

—¿Otra vez te sentiste mal? —lo acomodó sobre su regazo para poder abrazarlo mejor, Felix apoyó sus manos en el pecho de su novio, dejando suaves caricias.

—Si, me dio un mareo un poco fuerte… Tuve que parar un momento, pero supongo que fue porque no desayune bi-…—y se quedó callado.

—¿No desayunaste Lee Felix?

—Se me hacía tarde…—últimamente había estado muy cansado, quedándose dormido aun cuando la alarma estaba sonando a un volumen alto.

—Deberíamos ir al doctor para que te hagan estudios, tal vez de tanto que trabajas por fin llegaste a tu punto máximo bebé, me preocupas…

El rubio solo asintió y apoyó su cabeza en el hombro de su novio, Chan dejó un beso en su cuello y comenzó a acariciar su espalda con suavidad, jamás pensó que con tan solo 3 minutos de estar ahí Felix se quedaría dormido…

Chan con cuidado lo cargó aprovechando que el menor ya estaba abrazado a él como un koala a un árbol, lo llevó hasta la habitación donde lo recostó en la cama con cuidado, acarició su cabello y dejó un beso en sus labios, salió del cuarto solo para llamar al hospital privado donde siempre lo atendían.

 —Hola, soy yo…—soltó un suspiro—programa una cita para Felix mañana, que nadie se entere y todo discreto como siempre, va a llegar con Mikael en la camioneta blindada—se quedó en silencio viendo al rubio dormir desde la rendija de la puerta—Si, gracias, quiero los resultados ese mismo día, y mándamelos por correo también, quiero saber que tiene… Si, de acuerdo, adiós…

Colgó y guardó su teléfono, volvió a entrar a la habitación y se recostó detrás de su novio, abrazándolo contra su cuerpo y dejando suaves besitos en su cuello y nuca, Felix casi siempre era tan sano como un caballo básicamente porque le tenía tanto terror a los hospitales que evitaba a toda costa ir a ellos, solía cuidarse mucho, aún lo hacía, pero esos mareos le preocupaban demasiado, no quería creer que su novio tuviera anemia o algo por el estilo, pero su alimentación era terrible, aun así, se mantenía bastante bien… Hasta ahora claro. 

—Todo estará bien amor…—lo abrazó un poquito más fuerte, el rubio se movió girándose para poder estar de frente y acurrucarse en su pecho, el castaño respiró en su cabello y dejó muchos pequeños besitos.

Amaba demasiado a ese chico.

—Channie…—murmuró con la voz ronca contra su cuello.

—Duerme un poco más ángel—pidió al mismo tiempo que acariciaba su cabello y dejaba un besito en su coronilla.

—Mmm, pero tengo hambre…

—¿A dónde quiere ir a comer mi niño bonito? —preguntó con tono dulce, dejando besitos en su rostro.

—Quiero comida grasosa, crujiente y que mi nutrióloga prohibiría apenas la viera—se quejó cuál niño pequeño, restregando su rostro contra el pecho de su novio, como un gatito buscando atención.

—Lo que mi niño quiera—se levantó para vestirse dejando a Felix acurrucado entre las sábanas, no lo haría vestirse aún, sabía que a Felix le gustaba verlo arreglarse.

El rubio sonrió al ver como Chan se colocaba una camiseta blanca de tirantes gruesos, muy ceñida al cuerpo, unas bermudas negras calcetas blancas y sus tenis, también agarró una gorra y una chaqueta de cuadros blancos y negros, hacía mucho calor, pero con forme el día se iba el frío llegaba.

El rubio amaba que usara ese tipo de camisetas, no solo dejaban ver sus anchos hombros y sus brazos fuertes, marcando su figura varonil de una forma muy seductora, sino que también lo hacían verse más acorde a su edad, Chan siempre era todo trajes lujosos, camisas, corbatas pantalones de vestir y zapatos bien lustrados, la rectitud y elegancia personificada. Verlo así, tan normal y juvenil era un deleite.

Cuando Chan estuvo listo, ayudó a Felix a vestirse, era algo sencillo, no sus grandes y costosas prendas de ropa, un pantalón de mezclilla, un surte grande y un gorrito para cubrir el desastre que tenía por cabello en ese momento. Fueron en la camioneta del mayor, no en la que Felix usaba para transportarse todos los días, el rubio venía con la mano fuera de la ventana, disfrutando de como la brisa pasaba entre sus dedos, fueron a un parque cercano donde había una calle entera con puestos de comida callejera.

A Felix le brillaron los ojos, Chan pudo verlo.

Sin mentir pasaron por todos los puestos, y aunque sabía que su novio probablemente se arrepentiría mañana de ese atracón de comida chatarra que se estaba dando a Chan le gustaba verlo comer y hacer esos bailecitos de la felicidad cada que algo sabía delicioso.

Para bajar la comida caminaron un rato tomados de la mano por el parque, iban en un agradable silencio, solo compartiendo su momento, hasta que Chan habló.

—Te programé una cita con el médico mañana ¿bien? Mikael ira contigo.

Felix solo asintió sin dejar de balancear sus manos unidas con forme avanzaba, ya sabía que Chan haría eso apenas le dijera, y probablemente era lo mejor, no le gustaba la idea de ir solo con Mikael, hubiera preferido que Chan lo acompañara, pero sabía lo ocupado que estaba y la nueva oleada de trabajo que se venía ahora que 3 de sus grupos tendrían comeback próximamente.

No se quedaron mucho a tiempo afuera pues incluso si era verano, la noche estaba demasiado fría, así que regresaron a casa.

Al día siguiente Chan se fue desde temprano a trabajar, dejando a Felix revolotear un rato más en la cama, pero no demasiado, Mikael fue por él exactamente a las 9 en punto, no lo dejaron desayunar pues iban a hacerle análisis y necesitaba ir en ayuno. Todo el camino fue en completo silencio, venía jugando con sus manos, moviendo sus pies y con la mirada fija en un punto del asiento delante de él.

—Llegamos joven Lee—dijo Mikael estacionando el auto y bajándose para abrirle la puerta—los resultados nos los darán este mismo día así que puede que estemos aquí un par de horas, su manager acomodó su agenda para que todo el día de hoy no sea molestado.

—Bien…—asintió suavemente y entró junto con su guardaespaldas al hospital.

Ya los estaban esperando, era una clínica muy privada, así que el personal era escaso, la enfermera fue con él a una habitación pequeña, pero bien equipada, entró la doctora que le haría la extracción de sangre, el menor pidió que por favor sujetaran su mano y no le permitieran ver luego de haber descubierto su brazo izquierdo el cual ya estaban limpiando y sujetando para insertar la aguja que drenaría su sangre. La enfermera que lo acompañó desde el principio fue la que se quedó a su lado y sujetó su mano, el piquete dolió, pero el sonido de su sangre corriendo por la aguja y llenando los tubitos de muestra fue lo que lo perturbo más.

Afortunadamente todo terminó muy rápido y luego de ponerle un curita lo dejaron ir a la sala de espera donde le dieron jugo y galletas.

La espera fue cerca de 2 horas.

Cuando por fin le entregaron los papeles de sus resultados Felix ya esperaba que dirían, tenía anemia y una peligrosa desnutrición que rozaba la anorexia, eso no era novedad, su dieta diaria tenía muy pocas cosas en realidad, venía la derivación con una nutrióloga y una serie de medicamentos y alimentos que debía de empezar a consumir, estaba leyendo los papeles casi con aburrimiento hasta que llegó a uno de color rosa que decía muy claro y en letras grandes que tenía 3 semanas de embarazo…

—¿Qué?

Fin del capítulo 68.

Chapter 70: 69

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Algo estaba mal.

Al principio pensó que solo se trataba de problemas en el estómago, después de todo, habían recién terminado de comer y el platillo que Minho había preparado había quedado tan bueno que pidió una ración extra, sería normal que su organismo que ahora era lento por el embarazo le causara molestias.

Pero él se conocía, eso no era un dolor de estómago cualquiera…

—¿Pasa algo amor? —preguntó Minho levantando la mirada de lo que estaba haciendo su hijo al verlo levantarse, incluso Haneul dejó de dibujar.

—N-No sé… creo que… ¿Sí? —detuvo su caminar solo para poder colocar sus manos en la espalda y estirarla un poco.

El dolor aumentó, pero no era tan terrible como las contracciones que había tenido con Haneul, además, apenas estaba de 37 semanas, no podía ser que la bebé ya quisiera salir, si bien, en su último control la doctora Jae dijo que la bebé ya estaba acomodada para salir, aún era muy pronto.

37 semanas podría considerarse término, pero no podía ser, Jisung no podía tener a la bebé ahora, solo eran pequeños dolores nada más, él conocía las contracciones, ya había tenido un hijo antes, estas no podían ser contracciones…

—¿Quieres que vayamos a la clínica? —preguntó Minho acercándose rápidamente donde Jisung estaba para sostenerlo, Jisung se apoyó en los hombros de su novio, intentando respirar lo más tranquilamente posible.

Dolía, pero no como cuando fue el momento de tener a Haneul, aun así, era preocupante, e incluso si era un simulacro de parto, algo dentro de Jisung le decía que estaba mal y que lo mejor sería revisarse.

—Tal vez una revisión no vendría mal…

—¿Papi? —ambos adultos voltearon a ver a su hijo, no parecía asustado, pero él sabía que algo pasaba, se veía más bien confundido.

—Hannie cielo, sé un buen bebé y espérame con tu papi en la camioneta ¿sí? Yo te subiré, deja que papi Sung se suba en su lugar ¿bien?

El menor asintió y luego de que Minho le diera las llaves a Jisung él subió por la pañalera que ya tenían lista, además de la mochilita de emergencia de Haneul, no sabían si la bebé nacería en ese momento, pero lo mejor era ir preparados de una vez. Cuando Minho los alcanzó en el garaje, Jisung ya estaba en su asiento, su expresión era de dolor, no era desgarradora, pero se veía que le estaba molestando mucho, se apresuró a subir a su hijo a su sillita del auto luego de colocarle un suéter y su gorrito con orejitas de gato, la tarde se estaba convirtiendo en noche y la temperatura empezaba a descender por lo que apenas su hijo estuvo abrochado en su sillita y seguro, dejó las cosas en el asiento libre a su lado y regresó a la casa para conseguirle una chamarra grande a Jisung y un abrigo para él.

Apenas tuvo todo, subió a la camioneta y partieron al hospital.

En todo el camino Minho estuvo preguntándole a Jisung como se sentía y que tanto dolía, sus manos juntas, entrelazadas, y comparado con la vez anterior donde casi le dejó la mano morada por falta de circulación, esto era tolerable.

Estacionaron en el lugar donde Changbin solía estacionarse cuando iba con su hermana y bajaron rumbo a la puerta, estando en el hospital el malestar aumentó, al punto de doblarlo un poco por el dolor.

Afortunadamente llegaron varias enfermeras a verlo, la fuente aún no se había roto, solo era el dolor, así que lo meterían a una habitación de examen solo para estar seguros.

—¿Quién es su doctor?

—La doctora Seo—dijo y el enfermero rápidamente fue a recepción a preguntar si se encontraba, si no para mandarla llamar.

—Papi, popo…—murmuró bajito el menor en sus brazos.

Haneul ya estaba aprendiendo a ir al baño, a pesar de usar pañal todavía le estaban enseñando a avisar para seguir practicando, pero justo ahora no se podía permitir acompañarlo al baño, Jisung estaba siendo examinado y no sabía en qué momento saldría… ¿Le daría tiempo de ir y regresar?

Antes de siquiera preguntar dónde estaba el baño para llevar a Haneul la puerta del consultorio donde había entrado Jisung con una enfermera se abrió, dejando ver al menor aún vestido y visiblemente incómodo.

—¿Qué pasó?

—Apenas está dilatando, las contracciones no son muy fuertes necesita caminar un rato para que llegue el momento, ni siquiera ha roto fuente aun, pero la bebé ya está en posición.

—Pero solo tiene 37 semanas—dijo Minho visiblemente preocupado y disgustado.

—Lo sé, pero 37 semanas también se considera termino, la bebé ya quiere salir solo necesita un poco más de tiempo, vaya a dar una vuelta—y se fue.

—Papi...

—Está bien bebé, hazlo en el pañal—dijo acercándose a Jisung quien como pudo lo abrazó, apoyándose en su hombro para tratar de resistir, le dolía, no como cuando Haneul estaba a punto de nacer, pero le dolía.

—Está bien bebé, tranquilo—pidió Minho murmurando esas palabras en su cabeza.

Solo caminaron un poquito por la recepción hasta que Jisung se volvió a doblar de dolor.

La paciencia de Minho no era mucha, menos si veía a la persona que más amaba en el mundo sufrir dolor sin poder ayudarlo, así que como pudo, teniendo a sus dos amores entre sus brazos llamó a un doctor que pasaba. 

—Escúcheme bien porque solo lo voy a decir una vez. Mi esposo ha tenido contracciones seguidas por aproximadamente 15 minutos y son cada vez más continuas, las enfermeras le dijeron que caminara porque “aún no es tiempo” y estoy casi seguro de que se va a desmayar SI NO LE DAN UNA HABITACIÓN PARA QUE DESCANSE UN POCO Y YO PUEDA CAMBIARLE EL PAÑAL A MI HIJO ¿OKEY? —sabía que no debía de ser así, el agente de relaciones públicas le había dicho muchas veces que su mal genio no era buena publicidad, pero estaba tan enojado en ese momento que la verdad no le importaba, estaba seguro de que más de una vena era visible en su rostro por el esfuerzo de no gritar más fuerte, y es que tener a Jisung temblando y llorando por el dolor más encima a su bebé incomodo por el pañal succiono no le ayudaba en nada a calmarse.

—E-Entendido señor Lee, de inmediato—el pobre hombre claro que sabía quién era, Minho tenía un rostro que era difícil de no reconocer.

En menos de 5 minutos metieron a Jisung a una habitación, le ofrecieron la ropa para cambiarse a pesar de que su fuente aún no estaba rota, Minho pudo cambiarle el pañal a Haneul en paz al mismo tiempo que miraba a Jisung caminar por toda la habitación sosteniéndose la espalda y estirándose de vez en cuando, podía verlo en rostro, el dolor iba en aumento.

Y fue por ese dolor que no pudo decirle nada a Minho sobre por qué le había llamado “esposo” cuando ni siquiera estaban casados, claro, sonaba más alarmante que novio y tal vez por eso consiguió la habitación más rápido. Después le preguntaría, por ahora estaba demasiado concentrado en aguantar el dolor para no asustar a su hijo, pues su pequeño bebé abrazaba demasiado fuerte a su gato de peluche a pesar de que su rostro se veía más curioso que asustado.

Caminó por alrededor de 10 minutos, se mantuvo sentado en la cama cuando le empezaron a doler los pies por otros 20, Jisung respiraba demasiado fuerte, incluso se le salían pequeños gruñidos, las venas en sus manos y brazos se marcaron gracias a la fuerza con la que estaba apretando las sábanas de la camilla, Minho mantenía su vista dividida entre Jisung y Haneul, quien ya estaba sentadito en uno de los sillones de la habitación, aunque aún demasiado asustado por el ambiente desconocido y la tensión que claramente se sentía en el ambiente.

Jisung se levantó abruptamente de la camilla, el sonido de agua chocando contra el piso fue lo que hizo a Minho voltear preocupado.

—Oh no…

Afortunadamente una enfermera apenas iba entrando al cuarto para poder revisar a Jisung de nuevo y fue testigo de lo que pasó, Jisung se apoyó en la cama porque ahora el dolor era mucho peor que antes, pero su bebé estaba ahí, el niño de por sí ya estaba asustado, no quería asustarlo más, Minho por su parte jamás había escrito tan rápido en su vida, mandándole un mensaje SOS al chat grupal anunciando el nacimiento de su hija en una fecha mucho más adelantada, quienes contestaron primero fueron Chan y Felix quienes le aseguraron que llegarían enseguida.

—¿Papá? —preguntó el menor, la enfermera había salido corriendo y gritando por ayuda pues ya era el momento, le había asustado mucho.

—Todo está bien corazón—le aseguró con la voz más tranquila que pudo poner—tío Felix y tío Chan ya vienen a cuidarte—los ojos de su bebé se fueron directo a su otro padre quien ya había soltado un grito de dolor contra la almohada, Minho tomó su carita, redirigiendo su vista a él—Papá Sung estará bien…

Jae llegó junto con más enfermeras que ya traían una silla de ruedas donde colocaron a Jisung para llevárselo directo a la sala de partos.

—Ve con Sung, le diré a una enfermera que cuide de él en la guardería en lo que llegan los demás.

Minho asintió, dejó un beso en la frente de su hijo y salió prácticamente corriendo a donde se llevaron a su novio, Jae llamó a una enfermera que se llevó al pequeño Haneul en brazos hasta la guardería, y si bien sus ojitos ya estaban llenos de lágrimas porque vio como sus padres lo dejaban solo, no lloró.

Se quedó sentadito en una de las mesitas, abrazando a su gato de peluche con mucha fuerza, el puchero en su rostro era notorio y se quedó así por unos buenos 15 minutos hasta que Chan llegó practicante corriendo por él.

—Hannie bebé…—habló el castaño un poco falto de aliento, acercándose al niño quien en cuanto lo vio soltó las primeras lágrimas y le estiró los brazos, se había sentido tan solito…

Chan cargó al niño contra su pecho, sintiéndose particularmente paternal ahora que sabía que el mismo sería padre, el informe había llegado a su correo al mismo tiempo que a Felix le habían dado los resultados, pero ni siquiera pudieron hablar de ello pues él seguía en el trabajo y Felix había llegado directo a casa a encerrarse en su habitación a procesar todo el shock emocional que la noticia le había dado pues se supone que él tenía muy pocas posibilidades de embarazarse, pero ahí estaba, con dos semanas y media, no sabía si estaba emocionado o aterrado, o ambas, no sabía cómo se sentía y cuando Chan se pudo zafar del trabajo para llegar a casa y hablarlo con él, el mensaje de Minho llegó y partieron rápidamente al hospital.

Llegó con el niño en brazos a la habitación luego de haberse quedado unos buenos 30 minutos ahí con él para calmar su llanto, ya habían cambiado la camilla por una limpia así que pudo dejar al bebé ahí para acostarlo pues Felix estaba en el sillón individual, demasiado nervioso para su propio bien. Apenas se aseguró de que Haneul no se movería-pues ya se había recostado en la camilla con ojitos de sueño por haber llorado-, atravesó la habitación con paso firme y se arrodilló frente a Felix para detener el movimiento frenético de sus piernas por el nerviosismo, colocando sus manos en sus muslos.

—¿Estás bien? —le preguntó, intentando encontrar sus ojos. Al rubio le costó horrores mirarlo a los ojos, aún demasiado nervioso y sin lograr asimilar la información de que en su vientre un pequeño ser humano se estaba formando.

—No…

—¿Quieres hablar de ello?

—Yo…—respiró profundo y colocó sus manos sobre las de Chan, el castaño las tomó entre las suyas—Después…—no era el lugar, tampoco el momento, por ahora tenían que cuidar a Hannie y esperar…

Fin del capítulo 69.

Chapter 71: 70

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Cuando Jisung escuchó el fuerte llanto de su hija fue que por fin pudo respirar tranquilo, se sentía horriblemente agotado, todo estaba demasiado borroso, demasiado brillante y también demasiado confuso, no entendía lo que los doctores decían, tampoco entendía lo que Minho estaba diciendo a su lado, solo podía escuchar el llanto de la bebé…

—¿Ella está bien? —preguntó con la voz tan baja que ni el mismo se escuchó, se sentía muy débil.

—La están revisando amor—murmuró Minho sobre su mejilla luego de haberle limpiado el rostro con una toallita.

El castaño menor cerró los ojos entonces, apoyándose más en el tacto de Minho, tenía mucho sueño.

—Estoy cansado…

—Lo sé cariño, cuando te pasen a piso podrás dormir.

Minho fue apartado de su lado solo para terminar de realizar la limpieza en Jisung y asegurarse de que él también estaba bien, Lee Sunji a pesar de su adelanto de 3 semanas estaba perfectamente sana, pesando 3 kilos exactos y midiendo poco más de 50 cm, una vez limpia la pasaron a una cobijita y la acercaron a Jisung para que la viera, solo alcanzó a dejar una pequeña caricia en su rostro y un besito en su cabeza, después de eso se la llevaron a cuneros pues Jisung estaba terminando de ser atendido.

Minho fue el que regresó a la habitación primero, sabía que sus amigos estaban cuidando de su hijo, pero lo había dejado solo tan abruptamente que lo mejor era ir y cuidarlo el mismo, cuando pasaron a Jisung a su cuarto podría ver a la bebé.

Llegó a la habitación que estaba extrañamente callada, Haneul estaba acostadito en la camilla, jugando con las orejas de su peluche, luego vio a su padre y el rostro se le iluminó.

—¡Papi!

Minho entró al cuarto solo para cargarlo y llenar de besitos su carita, lo acurrucó en su pecho y el niño se aferró a su ropa, escondiendo su carita en su cuello.

—Gracias por cuidarlo chicos…

—No hay problema—dijo Chan tomando la mano de Felix para levantarse del sofá—vamos a ir a la cafetería ¿quieres algo?

—No, estoy bien gracias, tal vez solo un jugo para Haneul…—claro que había notado la tensión en la pareja, así que los dejaría irse, él ya estaba libre así que podría hacerse cargo de su familia apenas saliera Jisung y trajeran a la bebé al cuarto.

Cuando Chan y Felix llegaron a la cafetería, se sentaron en una de las mesas, uno frente al otro, sus manos tomadas en el centro, Felix seguía sin decir nada, Chan no lo presionaría, pero tenían que hablar.

—Me llegaron los resultados de tus análisis por correo—empezó y claro que sintió la tensión en el cuerpo de Felix.

—Entonces… ya lo sabes…

—Más o menos, la verdad es que no sé muy bien por qué estás tan tenso Lixie, era lo que querías ¿no?

Felix alzó el rostro entre sorprendido y asustado, Chan no se veía molesto, pero tampoco se le veía feliz.

—¿Lo que yo quería?

—No soy tonto Felix, sé que querías un bebé desde hace mucho, aunque no me dijeras nada pude unir las piezas al final, siempre te deprimías luego de ir con Jisung, y cuando anunciaron que iban a ser padres por segunda vez lloraste mucho a pesar de estar durmiendo, te conozco, lo que no entiendo es porque no estás feliz ahora…

—Porque ya me había resignado a no tenerlo—dijo rápido.

—¿Qué?

—No te lo dije porque no quería ilusionarte, bueno, principalmente no quería ilusionarme a mí mismo, así que fui a hacerme la prueba ya hace poquito más de un año, se supone que tenía una probabilidad muy baja de embarazarme…

—Por eso empezamos a hacerlo sin protección ¿verdad?

—Un poco tiene que ver con eso, es verdad que quería sentirte mejor, pero si no iba a poder embarazarme de todos modos ¿para qué usarlo?

Hubo un momento de silencio, no dejaron de tomarse de la mano, pero se podía sentir la clara tensión, Felix habló de nuevo.

—Nunca te pregunte si querías un bebé, lo siento si esto es incómodo—bajó la mirada, tenía tantas ganas de llorar ahora—Nunca pregunte por qué no podía tenerlos de todos modos, no esperaba que esto pasara Chan, lo siento…

—¿Por qué te disculpas Felix? Te dije que también quiero casarme contigo, tener un bebé era algo que tendríamos tarde o temprano ¿Por qué disculparse por ello?

El rubio alzó el rostro rápidamente, sorprendido por las palabras de su novio y aún más por el hecho de que este estaba sonriéndole, mirándolo con tanto amor como siempre.

—¿N-No estás enojado?

—No Lix, me hubiera gustado que habláramos de ello, pero entiendo también por qué no me dijiste nada, tú lo querías tanto que cuando supiste que no lo podías tener te resignaste a no tenerlo, sé lo importante que es el modelaje para ti por lo que no te someterías a un tratamiento hormonal que hubiera sido lo más viable…

—Dios ¿Cómo es que me conoces tan bien? Da miedo…—dijo soltándose de sus manos solo para poder limpiar las lágrimas en su rostro.

—Llevamos mucho tiempo juntos Lixie, te conozco mejor que a mí mismo.

Felix entonces se levantó de su asiento solo para poder tomarlo del rostro y besarlo con efusividad.

—Te amo…

—Y yo a ti, pero también hay que ver eso de la desnutrición y la anemia Lee Felix, tu salud no es un juego, mucho menos ahora—dijo poniendo su mano sobre el vientre aun plano de su novio, el rubio asintió sintiéndose regañado, pero tenía razón, si no quería un embarazo complicado, tenía que empezar a cuidarse.

—Antes de empezar con eso de cuidarme… ¿Crees que podías ir a comprarme unas banderillas de papa? Se me antojaron por todo lo que comimos ayer…

Chan se rio, aun así, asintió, compró el jugo para Haneul y se lo dio a Felix diciéndole que fuera a la habitación de Jisung, él salió del hospital para buscar algún puesto callejero, dado a la hora ya tendrían que estar puestos pues ya eran las 8 de la noche de un bello 19 de julio.

El rubio entró a la habitación encontrándose con Jisung ya en la camilla, su hija en brazos y el pequeño Haneul sobre la camilla a su lado, le tendió el jugo al niño que le dio un adorable "gracias" y una sonrisa preciosa, se sentó en el sillón a un lado de la camilla y suspiró.

—¿Cómo estás Hanji?

—Cansado, pero aliviado, Sunji está perfectamente sana a pesar de que se adelantó el parto, tenía mucho miedo de que le pudiera pasar algo…

Felix sonrió y se acercó un poquito más para ver a la bebé, estaba durmiendo, sus labios tenían la exacta forma de los de Minho, aunque sus mejillitas eran iguales a las de Jisung.

—¿Dónde está Minho?

—Fue a llenar los papeles de registro de Sunji—acomodó un poco el poco cabellito que la bebé tenía solo porque si, acercó un poco más a Haneul para que conociera a su hermana y porque quería abrazar también a su primer bebé.

El niño se acurrucó a su lado con los ojos fijos en su pequeña hermanita, estaba curioso, pero no se atrevió a tocar, su papi Minho ya le había dicho que era muy pequeñita y que si la tocaba tendría que ser con cuidado porque la podía lastimar, le daba miedo lastimar a su hermanita, así que mejor se quedó quieto, acurrucado al costado de su papi Sung quien lo abrazó con su brazo libre pues con el otro cargaba a la niña.

—¿Y Chan?

—Fue a conseguir mi antojo nocturno…—dijo mirando a su vientre y dando suaves palmaditas, era una forma algo burda de dar la noticia, pero era la única forma de explicar la ausencia de su novio.

A Jisung le tomó solo como 3 segundos atar todos los hilos, sus ojos se abrieron con sorpresa al igual que su boca, contuvo un gritito emocionado al igual que Felix, solo se sonrieron muy emocionados.

—¿Cuántas semanas?

—Apenas 3—se levantó para empezar a caminar por la habitación, estaba tan emocionado que no podía estar sentado.

—¿Cómo lo tomó Chan?

—Ya hablamos de eso, estamos bien—dijo denotando el alivio en su voz—aunque tengo que empezar a cuidarme, principalmente tengo que subir de peso y empezar a tomar muchas vitaminas y más cosas, tengo anemia y prácticamente estoy desnutrido.

—Ay Felix…

—Ya sé, ya sé, no me regañes, mi delgadez desaparecerá, así que pondré en pausa mis actividades, este bebé no sufrirá por mi culpa.

Una enfermera llegó para llevarse a la bebé, Jisung ya le había dado de comer por eso ya estaba dormida, el castaño menor tenía que descansar también, se le notaba que tenía sueño.

—Volveré con ella cuando toque darle de comer de nuevo ¿bien? —dijo apenas la cargó, Jisung asintió y se acomodó mejor en la cama.

Chan llegó también poco después, entregándole una bolsa de papitas a Felix junto con la cajita de sus banderillas, había sido una odisea meterlas al hospital sin que se dieran cuenta, apenas el rubio empezó a comer, Chan cargó a Haneul para que Jisung pudiera dormir, lo cual le agradeció con una suave sonrisa.

El castaño mayor estuvo jugando con el niño un buen rato, y aunque las risitas eran fuertes Jisung estaba tan cansado que se durmió como si nada. Felix se deleitó con la imagen de Chan interactuando con un niño, se permitió disfrutar la vista de cómo sería Chan como padre que tantas veces se negó a ver por evitar herirse. Era maravilloso.

—Si Minho viene y te ve cargando a Haneul así, te va a golpear.

Chan tenía al niño prácticamente de cabeza, agarrado por los tobillos, el pequeño no dejaba de reírse, pero tenía algo de razón si de por sí Minho era sobreprotector con Jisung, no quería ni imaginarse como lo sería con Haneul y ahora aún más porque Sunji ya había nacido. Así que dejaron que Haneul regresara a su lugar a un lado de Jisung quien seguía durmiendo y él se sentó a un lado de Felix en el sillón, robándole una papa de su bolsa.

Minho llegó poco después diciendo que los demás ya venían en camino; compartieron con él la noticia del embarazo de Felix y luego de muchos abrazos y felicitaciones se dedicaron a esperar a los demás…

Hoy definitivamente había sido un buen día.

 

Fin del capítulo 70.

Chapter 72: 71

Notes:

Me acaban de avisar que tengo que salir temprano jajaja
Así que voy a publicar de una vez y los post en X quedaran programados xd

Si quieren ver algunas escenas Ilustradas y no les importan los spoilers pueden seguirme en mi X (Twitter) @CookieMinmin <3
Todo el contenido apenas se esta re subiendo junto con contenido nuevo ^^ <3

Chapter Text

Chan se había tomado un par de días libres para poder estar con Felix y acompañarlo de nueva cuenta al doctor, ahora que se sabía de su estado era necesario empezar con los cuidados adecuados, por lo que fueron directo con la hermana de Changbin, con ella tendrían suficiente discreción, además claro que necesitarían una nutrióloga para empezar a poner a Felix en el peso ideal y necesario ahora que había un bebé en su vientre.

Primero fueron con la nutrióloga quien lo midió y peso para determinar qué tan mal estaba y por dónde empezar, por su cara probablemente Felix estaba peor de lo que pensó, empezó explicándole por qué su anemia podría afectar negativamente al embarazo por lo que empezó a recetarle un monto de suplementos de hierro, vitamina B12, ácido fólico y obviamente cambios en su dieta, no estaban al punto de tener que empezar con transfusiones de sangre o medicamentos para la regeneración de glóbulos rojos, pero casi.

—Asumo que detendrá toda actividad de trabajo ¿verdad?

Felix guardó silencio, aún no procesaba del todo el hecho, sabía que era necesario, en los propios análisis y ahora la nutrióloga ya le estaban diciendo que el embarazo podría ser de alto riesgo si no empezaba a comportarse, el rubio terminó asintiendo Chan tomó su mano para darle algo de apoyo.

—Bien, eso es bueno, un ambiente de estrés en su estado tan delicado podría generar un aborto espontaneo y dado a su historial clínico que me proporcionó el señor Bang, sería muy complicado volver a embarazarse si es lo que desea.

Felix quiso llorar en ese momento, se sentía demasiado expuesto.

—Aun así, recomiendo actividad física, nada muy pesado, una caminadora sería lo ideal en su caso.

La doctora siguió hablando, pero Felix dejó de prestar atención, demasiado concentrado en el hecho de que su tipo de alimentación dado a su estilo de vida podría matar a su bebé. Su mano viajó temblorosa hacia su vientre que aún era demasiado plano como para saber que había un bebé ahí dentro.

Afortunadamente Chan ya conocía a su novio así que mayormente fue él quien puso atención a todo y terminó tomando algunas notas en su teléfono, consejos más que nada, todo lo relacionado con la salud y alimentación de Felix venían en la receta que les dio al final de la consulta, de ahí, fueron a comprar todos los suplementos y vitaminas que el menor necesitaría.

—¿Quieres ir a comer algo mi amor? —preguntó el castaño muy cerquita de la oreja de Felix, el menor no había levantado la vista desde que salieron del consultorio, la cercanía le causo escalofríos y solo así se atrevió a ver a Chan a los ojos.

—Sí, está bien… ese es el punto ¿no? Que coma…

Chan dejó un beso en su frente, caminaron hasta la camioneta y dejaron la bastante grande bolsa donde venían todas las cosas que Felix estaría tomando a partir de ahora, luego caminaron hasta un restaurante tradicional que estaba cerca y se sentaron en una mesa apartada, Chan se encargó de pedir pues ahora sabía que cosas eran necesarias para el cuerpo de su novio, empezarían con el tratamiento mañana pues casi todo lo que tenía que tomarse tenía que ser en ayuno y ellos ya habían desayunado en la mañana.

—Cariño…—lo llamó Chan, tomando su mano por debajo de la mesa.

—¿Mmm? —Felix dejó de mirar un punto fijo en la nada para ahora mirar a su novio, ah… se veía tan guapo, pero no se sentía bien emocionalmente como para decírselo.

—¿Qué ocurre? ¿No te sientes bien?

—No, tranquilo, estoy bien, es solo que… no lo proceso todavía…

El rubio no pudo continuar con su explicación pues la comida empezó a llegar, y no supo exactamente cuál de los platillos fue, pero un olor muy fuerte le revolvió el estómago de una manera tan horrible que estaba seguro que nunca había sentido, necesitaba vomitar…

Pero teniendo en cuenta de que lo único que había tomado en la mañana había sido un batido de fresa y yogurt con granola, no es como que fuera a vomitar mucho, así que lo resistió lo mejor que pudo, pero era obvio, al menos para Chan, la palidez enfermiza en su rostro.

—¿Estás bien bebé?

—Creo que quiero vomitar…

Chan se levantó rápidamente para acompañar a Felix al baño, el rubio terminó de rodillas frente al escusado vomitando prácticamente agua. Apenas logró calmarse se enjuagó la boca en lo que Chan le mojaba la nuca con agua fría para intentar bajarle el mareo que le había dado.

—¿Estás mejor?

Felix solo asintió secándose el rostro y nuca con una toallita de papel que le tendió el mayor, regresaron a su mesa cuando Felix dejó de sentir vueltas y que las tripas se le revolvían; apenas lograron identificar qué fue lo que hizo que Felix vomitara le pidieron a un mesero que lo retirara y pudieron comer tranquilos.

En todo momento el rubio estuvo comiendo apoyado en Chan el cual lo mantenía abrazándolo de la cintura, comiendo con toda la normalidad del mundo, Felix masticaba con mucha lentitud para asegurarse que la comida estuviera bien triturada antes de tragarla, las texturas no pulverizadas le daban mucho asco así que todo estaba tomando más tiempo del que debería, pero no importaba, Chan tenía mucha paciencia, en especial si se trataba de Felix.

—¿Sabes que ahora tenemos que casarnos verdad? —dijo el rubio con las mejillas llenas de comida y la mirada perdida en la carne que aún se cocinaba en la parrilla—Es imposible que mi mamá acepte nietos si no estoy unido en matrimonio…

Chan dejó los palillos de lado, tomó una servilleta y se limpió los labios que tenían un poco de salsa y se aclaró la garganta.

—Voy a ser honesto, tenía pensado una propuesta muchísimo más elaborada y romántica, aún lo mantengo en planes así que definitivamente no te voy a pedir que seas mi esposo en un restaurante cualquiera Lee Felix.

El rubio se rio sin poder evitarlo, se pasó el bocado, limpió sus labios y se giró un poco solo para poder besar la mejilla de su novio.

—Lo sé, pero solo quería decírtelo…

—Podemos tener una boda discreta, solo con nuestros amigos y nuestros padres, antes de que se empiece a notar el bebé para que no tengas problemas con tu madre, después de que nazca podemos hacer lo que en verdad quiero hacer—dejó un montón de besos en la mejilla del rubio, provocándole una pequeña risita—con lo vanidoso que es mi novio, una boda pequeña no es la opción…

—Es bueno que lo sepas—lo tomó por las mejillas y dejó un besó en esos preciosos y esponjosos labios que tanto amaba—solo por esta vez aceptaré algo pequeño, por el bebé, después quiero casarme en la catedral de Santa María en Sídney…

—Lo que tú quieras mi vida—dejó un beso más en sus labios y siguieron comiendo.

Al terminar Chan fue a pagar, dejando a Felix sentado aun en la mesa con la comida que alcanzó a sobrar pues Felix no estaba acostumbrado a comer tanto y Chan no se iba a acabar todo, cuando todo estuvo listo Chan cargó la bolsa, tomó la mano de Felix y se fueron caminando a donde habían estacionado la camioneta, de ahí, se fueron a casa.

Felix se sentía terriblemente lleno y pesado, jamás había comido tanto, por algo uno de sus apodos era “pollito” pues comía como uno, muy poquito, y ahora que Chan prácticamente lo había obligado con una sola mirada de reprimenda a terminar toda su comida sentía que en cualquier momento reventaría como globo.

 De todas formas, luego de hacer toda su rutina de cuidados para la piel y una relajante ducha casi fría por el calor se fueron directamente a la cama.

Chan se durmió de inmediato, había sido un día cansado para él, demasiadas cosas médicas que aprender y muchas compras que hacer, era entendible que estuviera agotado, por otro lado, Felix no se podía dormir, sus manos estaban fijas en su vientre, su vista no se despegaba del techo, no quería moverse para evitar despertar a Chan, su mente, sin embargo, no se estaba quieta.

A primera hora de la mañana tenía que llamar a su manager para que contactara con todas las empresas que estaban solicitando a Felix para trabajos para declinar, la excusa perfecta era por problemas de salud y en teoría no era mentira, tenía anemia y una muy posible desnutrición, tenían que tratarle eso para que su embarazo fuera lo mejor posible, aunque, de hecho, el embarazo se quedaría en secreto.

No quería toda una lluvia mediática al respecto, no todavía al menos, tal vez cuando su bebé tuviera por lo menos un año y pudiera salir a pasear con él en una bonita carriola…

Sintió mariposas en el estómago ante la sola imagen mental, estaba deseando con todo su corazón que el bebé se pareciera más a Chan que a él, sería un bebé precioso, bastante pálido, con una hermosa sonrisita con hoyuelos y el cabello tan rizado como el de su novio… Respiró profundo intentando calmarse, debería de intentar dormir, un cuerpo no descansado también sería perjudicial… Pero no podía.

Ahora que por fin le estaba pasando todo se le estaba viniendo encima, cada cosa que había hablado con todos sus amigos, con su psicóloga y más aún con Jisung…

Jisung…

El rubio se levantó con cuidado de la cama, tomó su teléfono y salió de la recámara, bajó las escaleras hasta la sala y se recostó en el sillón, eran cerca de las 2 de la mañana… teniendo en cuenta que tenía una bebé recién nacida lo más probable es que estuviera despierto, así que abrió los contactos y marcó el segundo más recurrente, obviamente el primero era el de Chan.

Solo esperó dos tonos y efectivamente contestó.

—¿Qué ocurre Lixie?

—Hola, Hannie… ¿estás muy ocupado?

El castaño en cuestión estaba todavía con la cama en la sala y como nadie podía dormir porque la bebé había llorado mucho, estaban los cuatro en la cama, viendo una película para pasar el rato, intentando que la bebé se quedara dormida en el proceso.

—No ¿Qué ocurre? —colocándose el teléfono entre la oreja y el hombro le pasó la bebé a Minho y caminó a paso tranquilo al baño de la planta baja, aún se sentía algo incómodo pues no habían pasado aun los suficientes días desde el parto.

Minho se quedó con su hija recostada en una gran almohada entre sus piernas y a su hijo a su costado, tomando leche tibia en su vaso entrenador, y aunque los primeros minutos fueron tranquilos cuando Jisung se tardó más de 10 en volver la bebé empezó a quejarse.

—Tranquila mi pequeña princesa—dijo Minho con voz suavecita al mismo tiempo que acariciaba con cuidado sus mejillitas—Papá ya viene, solo fue al baño.

Minho no podía culpar a su hija por extrañarlo tan rápido, su pequeño Haneul y hasta el propio Minho se ponían inquietos cuando perdían de vista a Jisung por más de 15 minutos o a veces menos, eran Jisung-dependientes y al parecer su hija también lo sería.

—Ve por tu padre—le dijo a Haneul cuando la bebé empezó a quejarse más fuerte, el bebé en cuestión solo asintió, dándole su vasito amarillo para que los sostuviera, bajó de una forma adorable de la cama y corrió hacia el pasillo que lo llevaría al baño, al estar frente la puerta cerrada tocó 2 veces y un adorable “Papi” hizo que Jisung abriera la puerta de inmediato.

El castaño se disculpó con Felix cortando la llamada luego de prometerle verse un día de estos y charlar más cómodamente, después guardó el celular en el bolsillo de sus pantalones de chándal y cargó a su hijo de regreso a la cama donde Minho terminó abrazándolo por los hombros y dejando un beso en su sien, sacándole una sonrisa.

Todo estaría bien.

Fin del capítulo 71.

Chapter 73: 72

Notes:

Ya se me andaba olvidando actualizar JAJAJA

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Chapter Text

Felix se sentía tan extraño…

Sus mañanas ahora comenzaban tomando un montón de pastillas, batidos y gotitas en jugos, de ahí, le servían un desayuno tan grande que bien podrían comer 10 personas, pero no, era solo todo para él. Claro está que su percepción estaba lo suficientemente dañada por el mundo del modelaje y sus dietas inhumadas que para él un omelette de espinacas con champiñones y queso, acompañada de jugo de naranja y una porción de kiwi con fresas, yogurt y granola era algo para 10 personas.

Chan le había pedido a Mikael específicamente que lo vigilara para que se comiera absolutamente todo, por lo que el rubio estaba compartiendo mesa con su guardaespaldas que si bien en ese momento estaba leyendo las noticias en su teléfono también mantenía su vista constantemente el Felix para verificar que se estuviera comiendo todo y no tratara de hacer trampa.

A mitad de todo fue cuando habló.

—Recuérdame ¿por qué tengo que comerme todo esto? —el cansancio de masticar y el fastidio eran notorios en su tono de voz, pero aun así no dejó de masticar.

—Porque las espinacas son ricas en hierro, la vitamina B12 se encuentra en el queso y el jugo de naranja, y el ácido fólico está presente en las espinacas y las fresas—dijo guardando su teléfono y mirando fijamente al rubio—Este desayuno proporciona una excelente combinación de nutrientes esenciales para combatir con su anemia joven Felix.

El menor bufó claramente haciendo un berrinche, odiaba que Mikael tuviera siempre un argumento bueno cada que quería discutir, dejándolo sin que decir, por lo que simplemente hizo puchero y siguió comiendo. 30 minutos después volvió a hablar.

—¿Mi manager ya informó sobre mi situación?

—Es correcto, hasta ahora la prensa coreana ya difundió la noticia, no será molestado hasta que se informe que ya puede trabajar de nuevo.

—¿Preguntaron las razones?

—Se especificó que solo dijeran que eran motivos médicos joven Lee, nada más se ha revelado.

El rubio asintió y continuó con lo poco que ya quedaba de su comida, le diría a Chan más tarde cuando llegara a casa que contratara seguridad adicional para la casa, era obvio que Felix no saldría más que para sus consultas médicas, fuera de eso tenía todo lo necesario para subsistir dentro y teniendo en cuenta que su embarazo era bastante delicado lo mejor era no tomar riesgos. El hecho de estar enclaustrado en su casa sería le motivo perfecto para qué la prensa que más lo hostigaba rodeara la vivienda en busca de la premisa sobre porque el modelo más reconocido de la nación se retiraba por motivos de salud.

Cuando por fin terminó su desayuno Mikael fue quien recogió y lavó los platos, Felix se levantó de la mesa solo para poder ir al gimnasio de la casa y usar la caminadora para intentar bajar un poco toda la comida que había consumido, se sentía tan gordo en ese momento, su estómago no solo se veía hinchado por la comida, sino también por su vientre ¿Qué estaba pasando? Solo tenía 7 semanas ¿Por qué se veía tan gordo?

Soltó un suspiro frustrado y subió a la caminadora, mantuvo un ritmo relativamente bajo y empezó su hora y media de caminata, después de eso probablemente se bañaría y tomaría una siesta últimamente estaba durmiendo mucho, tanto que incluso en la fiesta de cumpleaños de Bin se quedó dormido en el sillón cuando entró a la casa de nuevo por más hielo, nadie lo despertó hasta que fue hora de irse, tampoco nadie le reprochó nada pues eran síntomas del embarazo.

Pero estaba bien, agradecía que fuera eso y no los vómitos, había tenido muy pocos, y eran más que nada porque algo en la comida le daba asco, no como Jisung, quien en su primer embarazo paso los primeros 3 meses vomitando a cada rato…

Sacó su teléfono del bolsillo de su bata y lo colocó en el porta teléfono que venía en la caminadora ya con una videollamada hacia su mejor amigo.

El castaño contestó luego de 7 tonos.

—Hola, Lix lo siento, no encontraba mi teléfono.

—¿Y dónde estaba?

—Haneul estaba sentado en él—dijo riendo, sacándole también una risa al rubio.

—¿Ya terminaste de trabajar?

—Si, ya tenía varias letras hechas y también algunas pistas, ahora con la bebé despertando cada dos horas mis noches de insomnio volvieron y es más factible componer en la madrugada con la bebé en el fular que intentar volver a dormir.

—¿Y Minho como lo toma?

—Bien, últimamente está muy cansado así que no me va a buscar cuando no me encuentra en la cama, pero como a las 4 horas ya me está mandando mensajes para que me vaya a acostar.

—Dios mío ¿en serio no puedo dormir sin ti en esa cama?

—Nop, y no le da vergüenza admitirlo—sonrió y colocó el teléfono en una base para mantenerlo erguido, la bebé se había despertado y aprovechando que estaba ahí con ella se acercó rápido a la cuna para ver cómo estaba.

—¿Y el pequeño ángel donde esta? ¿Por qué no lo veo revoloteando ahí contigo?

—Se lo llevó Minho a la empresa, dice que es para que me vaya acostumbrando para cuando se vaya a la escuela—dijo haciendo un puchero, cargando a su bebé de nuevo para arrullarla—Aún falta mucho para eso…

—El próximo año ya estará entrando a la escuela, no puedo creer que el pequeño príncipe esté creciendo tan rápido.

—Ni yo, pero es algo que tenía que pasar, al menos no estaré solo, Sunji estará conmigo—dejó un suave beso en su cabecita y se acomodó en el sillón que tenía en la habitación, acercó el teléfono de nuevo—¿Y tú como vas con eso de tu boda exprés?

—Ugh ni me lo recuerdes, es horrible, digo, mi manager ya habló con el director creativo de Louis Vuitton, me harán un traje de novio para la boda, pero es algo muy “de la marca” ¿sabes? Será negro, y Chan usará uno blanco…

—¿Y eso es malo?

—No, amo verlo vestido de blanco, será la única oportunidad que tendré de verlo así, para mi gran boda, le pedí a mi hermana que me diseñara un traje más bonito, más similar a algo “de novia” ¿sabes? Ella es buena en la costura, de hecho, está estudiando aun para ser diseñadora de modas, ella hará ese traje para mí—dijo bastante contento, su “Gran Boda” era algo que tenía planeado para dentro de 2 años más o menos, y sería espectacular, Olivia tendría mucho tiempo para crear el traje perfecto.

—Bueno está bien, esto en sí solo es para que tu madre no se infarte al saber que tendrás un bebé fuera del matrimonio, es un poco ridículo, pero entiendo que tu madre es bastante tradicional al respecto.

—Uy si, hasta que ella no se casó con mi padre fue que empezó a tenernos a mis hermanas y a mí.

—Bueno, está bien supongo…

Hablar de eso con Felix le trajo un muy borroso recuerdo a Jisung del día del nacimiento de su hija… Minho lo había llamado “esposo” pero ellos no estaban casados… aun.

Hablaría de eso luego con él.

Pasaron solo un rato más de la tarde hablando, dándole a Felix el tiempo suficiente de ejercicio y descanso hasta que llegó la hora de la comida, el castaño colgó tras despedirse pues su familia había llegado, el rubio aprovechó eso para meterse a bañar y esperar que Mikael le preparara la comida que sería probablemente igual de grande que su desayuno.

Al salir del baño se miró frente al espejo de cuerpo completo que tenían en la habitación, colocándose de costado para de nuevo verse el vientre, al principio se lo había adjudicado al inmenso desayuno que había comido, pero ahora no estaba tan seguro, pues seguía igual de grande que en ese momento y ya había digerido la comida, en definitiva, estaba gordo…

Aunque bueno, él estaba acostumbrado a ver un vientre planísimo y según la doctora para nada sano al ser tan delgado, así que pudiera ser que en sí así se veía un vientre normal ¿no? Era imposible que se le notara tanto el embarazo solo con 7 semanas, Jisung permaneció delgado los primeros 2 meses y medio en ambos embarazos, ni parecía embarazado en ese tiempo.

Sus pensamientos fueron interrumpidos por la dulce voz de su novio quien al parecer había llegado -o más bien se había escapado- del trabajo para acompañarlo a comer.

Se vistió con una playera holgada y bermudas, aun hacía demasiado calor. Cuando llegó escaleras abajo se lanzó a los brazos del castaño para besarlo efusivamente, siendo recibido y protegido por esos fuertes brazos que lo abrazaron y alzaron del suelo, un par de vueltas en el aire mientras compartían ese beso y luego lo dejó en el suelo de nuevo.

—Buenas tardes mi hermoso ángel—Chan dejó un beso más en la frente del menor quien sonrió encantado, escondiéndose en su cuello.

—Hola Channie, te extrañé.

—Y yo a ti corazón—dejó un beso más y fueron al comedor, donde ya Mikael les estaba preparando la comida.

Se sentaron en el comedor y Chan empezó la conversación, ya que tenían asuntos muy importantes que tartar.

—Estaba pensando que la boda puede ser por eso del 27 de agosto, es viernes así que al siguiente día todos podemos organizarnos para salir después y así les das un fin de semana para turistear a tus padres y hermanas aquí.

—Tengo que ver si los tarjes van a estar listos para ese día—tomó su teléfono para mandarle un mensaje a su manager y que se pusiera en contacto con la marca—Espero que para ese momento no esté tan notorio como ahora…

—Felix, apenas y se nota.

—No es cierto, yo lo noto más grande, mucho más grande de lo que se supone que debe de ser solo tengo 7 semanas Chan y me veo como cuando Sunggie ya tenía 3 meses y medio.

—Creo que estás exagerando un poco, pero si te sientes inquieto podemos ir al médico para que te revisen, tal vez eres como mi mamá y produces mucho líquido amniótico o algo así…—la verdad es que tampoco tenía idea, pero no quería alterar al rubio más de lo que ya estaba.

El rubio solo asintió y no volvió a abrir la boca más que para comer porque Mikael ya les estaba poniendo los platos enfrente y siendo honestos, Felix tenía mucha hambre, probablemente era por el bebé, ya que él casi no comía debido a sus dietas y si comía algo era muy poco, ahora lo estaban acostumbrando a comer grandes cantidades de comida y vitaminas y suplemento si un montón de cosas que él no entienda del todo, pero lo ayudarían a mejorar para que su bebé no tuviera ni una sola complicación.

Era básicamente un milagro que tenía que ser tratado con mucho cuidado o podría perderse.

Y Felix había batallado mucho contra sí mismo como para perder algo que le había costado TANTO tener, así que incluso si la comida no le gustaba y odiaba estar tomando tantas pastillas, se callaba y se lo comía, porque si eso haría que su bebé saliera sano y salvo de su cuerpo, lo haría.

Además, Mikael cocinaba delicioso y aunque a veces sintiera arcadas porque su cuerpo no estaba acostumbrado a ingerir tanto alimento lo resistía.

Después de todo, todo eso era por el bien de su bebé.

 

Fin del capítulo 72.

Chapter 74: 73

Notes:

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Jisung se sentía agotado… un mes de nacida, solo tenía un mes y Sunji ya le había drenado toda la energía del cuerpo, al parecer su hiperactividad dentro de su vientre se había triplicado una vez nacer, justo ahora estaba sentado en el sillón comiendo un plátano con la niña pegada al pecho, comiendo como desesperada luego de haber llorado UNA HORA completa, no era el pañal, tampoco habían sido cólicos, cuando le había ofrecido el pecho lo había rechazado y luego de ponerse a llorar con ella sin saber que hacer la menor por fin se calmó solo para jalarle de la ropa en busca de alimento y como no quería perder a su otro bebé de vista se fueron a la sala, Haneul como el ángel que era estaba sentado a su lado, quietecito mirando la televisión y comiendo un plátano igual que él porque la fruta ya era algo regular en su casa.

—¿Papi? —la dulce voz de su pequeño llamándolo lo sacó de su disociación.

—¿Dime cielo?

—¿Puedo comer galleta? —la cáscara del plátano en sus manitas le hizo ver que ya había terminado su fruta.

Jisung entonces miró el reloj en la pared, era la una de la tarde, aún quedaban dos horas para comer así que asintió.

—Tráele una a papi también…

—Si papi—el menor bajó de una forma demasiado adorable del sillón y corrió a pasitos cortos hasta la cocina, primero tiró la cáscara en el bote de basura después abrió una de las puertas bajas de la cocina donde tenían la caja de galletas, tomó dos y la dejó en su lugar, Haneul era un muy buen niño y tanto Minho como Jisung estuvieron de acuerdo en dejar los dulces en zonas alcanzables para el menor, después de todo, nunca las tomaba sin permiso.

Corrió de nuevo en pasitos cortos hasta Jisung, quien tomó una de las galletas para abrir su envoltura con los dientes, después se la regresó a su hijo quien le dio la otra y subió de regreso al sillón, Han hizo lo mismo con la otra y se la empezó a comer, se sentía tan cansado…

La boda de Felix y Chan era la siguiente semana, esperaba que para ese momento no se sintiera tan mal como ahora, no podía faltar, Felix era su mejor amigo, pero tampoco quería ir si se sentía tan mal como para arruinarle el momento, aunque sabía que, si o si tenía que estar ahí porque el rubio era capaz de matarlo si no iba, y él no quería a dejar a sus hijos huérfanos y a Minho viudo…

Aunque bueno, para ser viudo tenía que casarse primero y, de hecho, aún tenía una conversación pendiente con Minho.

Tenía muy nítido en la cabeza el hecho de que le llamara “esposo” el día del parto de Sunji, probablemente esposo se escuchaba más alarmante que novio, pero, aun así, ahora sin dolor de por medio podía pensar con claridad…

Minho y él practicante eran una pareja casada, se enamoraron desde jóvenes, continuaron juntos hasta el punto de vivir juntos por años y ya tenían dos hijos, lo único que faltaba era un anillo en sus dedos y un papel que lo asegurara…

Y una boda bonita tampoco estaría mal, hace mucho que no salía de fiesta ahora que lo pensaba…

Soltó un suspiro de alivio cuando sintió que Sunji ya no comía, se había quedado dormida.

—Al fin…—dijo bajito, aunque no se movió por miedo a despertarla.

Haneul miró a su papi y tomó la basura de la fruta y la galleta que estaba en sus manos, Jisung le sonrió a su bebé antes de que se fuera de nuevo a la cocina para tirarla, dios mío, su hijo de verdad era un ángel, al volver, el niño se acurrucó a su lado, usando su pierna de almohada, Jisung con su mano libre empezó a acariciarle el cabello para que se durmiera.

3 horas después llegó Minho y así los encontró, con la tele como loca y sus 3 amores dormidos en el sillón a boca abierta.

Primero se acercó con cuidado y cargó a Haneul, dejando un montón de besitos en su sien, el niño se acurrucó entre sus brazos y así lo llevó hasta su cuarto, dejándolo en su camita y cubriéndolo con una cobija ligera.

Volvió a bajar esta vez para cargar a la bebé y acomodar la ropa de su novio, quien seguía profundamente dormido, Sunji era una bebé demasiado inquieta, si de por sí Jisung no dormía mucho, con ella ya casi no dormía nada. Dejó un suave beso en su frente y a ella también la llevó a su cuarto, dejándola en la cuna y prendiendo el radio de bebé por cualquier emergencia.

Bajó de nuevo, iba a cargar a su novio para llevarlo en la cama, pero el castaño ya estaba abriendo los ojos al sentir la ausencia de sus bebés, antes de que entrara en pánico se apresuró a ponerse frente a él, Minho tomó su rostro y lo besó con suavidad.

—Estoy en casa bebé—dijo Minho sobre sus labios haciendo que Jisung sonriera y lo besara de nuevo—Ya están en su cama y cuna respectivamente.

—Bien—el menor se levantó y fue junto con Minho a la cocina para servir de comer, siempre lo esperaba, más que nada también porque darle de comer a dos bebés al mismo tiempo teniendo dietas tan diferentes requería tiempo y si lo hacía al mismo tiempo que comía, no comería—¿Cómo te fue hoy?

—Todo bien cielo, tendré más tiempo libre ahora que ya terminamos con las coreografías de las chicas, probablemente en unas semanas me llamen de nuevo para grabar el dance practice en el estudio para el canal de YouTube—dijo mientras ponía los servicios en la mesa y sacaba el jugo de la nevera—y las cosas en la academia van bien, por ahora no tengo necesidad de ir tampoco, así que estaré más tiempo en casa…

Jisung dejó los platos ya servidos en la mesa solo para poder abrazar a Minho besarlo con ganas. El castaño mayor abrazó a su novio por la cintura, apegándolo más, correspondiendo el beso con la misma necesidad, al parecer a Jisung le gustaba mucho la idea de que Minho estuviera más tiempo en casa.

Minho entonces pasó sus labios por las mejillas de su novio, dejando cortos besos por todo el rostro antes de pasar al cuello, Jisung se rio gracias a las cosquillas que esto le provocaba, terminaron abrazados, con Jisung apoyando su rostro contra el cuello del mayor, respirando ese aroma tan fresco y delicioso que era su loción.

—Me gusta cuando estas en casa—dijo contra la piel de su cuello, dejando un beso en el mismo y luego de separarse se sentaron a comer.

Afortunadamente los niños permanecieron dormidos, así que fue una comida ininterrumpida.

Cuando estuvieron en la sala acurrucados en el sofá muy juntitos viendo un película, Minho preguntó.

—¿Cómo te sientes hoy cariño? —llevaba un rato acariciando el cabello de su novio, por lo que Han ya estaba más adormilado que atento, pero logró escuchar bien la pregunta y sabía por qué lo hacía, últimamente sus hormonas estaban como locas alterando por completo su humor, había días que estaba bien, había otros donde se sentía fatal, otros más donde lloraba demasiado por todo y en ocasiones unos más donde no sentía nada…

—Estoy bien…—dijo escondiéndose más en el cuello del mayor—estás conmigo, eso lo hace más llevadero…

—La boda de Felix es en unos días ¿Mañana tienes cosas que hacer?

—Mmm… creo que no, ayer mandé las pistas de unas canciones y las letras están en revisión, así que creo que estoy libre.

—¿Te parece si mañana entonces vamos a comprarnos algo bonito para la boda? —preguntó dejando besitos en la cabeza de Jisung, apretando más el cuerpo de su novio contra el suyo.

Jisung sonrió dejando un beso en la piel de su cuello, sin duda Minho era el hombre perfecto.

—Si, me gustaría…

Comprar ropa no era algo que en sí alegrara mucho a Jisung, con Felix funcionaba de maravilla, porque en cierta parte eso alimentaba el ego del rubio, más aún cuando la gente se daba cuenta de quien era y las fotos empezaban a sonar.

Pero ahora con dos hijos preciosos que prácticamente podía vestir como él quisiera, era diferente, y aunque su estilo difiriera bastante del de Minho, sabía que siempre podría recurrir a Jeongin, en sí, los bebés tenían mil y un conjuntos todos muy lindos y que sin duda los harían lucir adorables y hermosos, pero una boda era otra cosa, y aunque no era “la” gran boda de Felix, sería un evento bastante elegante a final de cuentas.

—Deberíamos llevar a Jeongin con nosotros—dijo Minho de la nada sacándole una sonrisa demasiado bonita a Jisung porque a veces de verdad creía que Minho podía leerle la mente.

—Es una maravillosa idea—dejó otro beso en el cuello de su novio.

Se quedaron en silencio luego de que Minho le avisara a Jeongin por mensaje de texto, el pequeño chico respondió emocionado que asistiría con gusto y que así aprovechaba para comprarse algo también.

Jisung estaba planteándose si preguntarle a Minho sobre lo que había pasado en el hospital, ambos bebés estaban durmiendo tranquilos en sus cuartos y ellos tenían toda la tarde libre, en teoría no había nada que le impidiera preguntar… aunque también estaba la posibilidad de arruinar el ambiente tranquilo con esa pregunta, después de todo, tener una boda era un gran paso para cualquier persona, más aún si esa persona era una figura pública.

Desde el último incidente Jisung se había vuelto un poquito muy paranoico cuando le tocaba salir con los niños, y eso era muy rara vez, ya que todo prefería pedirlo a domicilio, y ni siquiera era al suyo, sino al de la señora Kang, su vecina quien amablemente después le llevaba las compras a la casa.

—Estás pensando demasiado alto amor—dijo Minho colocando su mano libre sobre la pierna de Jisung, la cual llevaba un buen rato moviéndose por la ansiedad—¿Qué pasa?

—Es que…—dudó de si decir algo, pero la cálida mano de Minho apretó suavemente su muslo—en el hospital… tú…

—¿Yo?

—Me llamaste esposo…—dijo casi con pena, apenas un murmullo que por la cercanía Minho entendió perfectamente.

Minho se separó un poco solo para poder verlo a la cara, Jisung tenía los ojos levemente llorosos, probablemente por la ansiedad que le generaba la situación, así que Minho se apresuró a besarle la frente y sonreírle con seguridad.

—Creo que lo dije de manera inconsciente, pero es algo que quiero para nosotros, además de que es un poco más urgente “esposo” que “novio” …

—Entonces… ¿Te quieres casar conmigo?

—Te conozco desde los 16, te he amado desde entonces, tenemos dos hijos ahora, practicante somos una pareja casada, solo falta el papel y los anillos—sonrió cuando vio a su novio sonreír, una traviesa lágrima se resbaló de sus ojos así que la limpió con cuidado—te amo Han Jisung, y quiero casarme contigo cuando te sientas listo para eso…

Jisung no esperó más y lo besó subiendo rápidamente sobre su cuerpo para sentarse a horcajadas en su regazo, Minho correspondió al mismo tiempo que sus manos se paseaban por los muslos de su novio, quien al parecer estaba muy contento con la respuesta que le había dado.

Muchas veces ya lo había pensado, incluso dicho, Lee Minho era el hombre perfecto, el novio perfecto, el padre perfecto y estaba seguro de que sería también el esposo perfecto.

Pero lo mejor de todo es que era suyo.

Todo suyo.

Fin del capítulo 73.

Chapter 75: 74

Notes:

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Chapter Text

Felix se sentía sumamente estresado en ese preciso momento lo cual no era bueno dado a la delicadeza de su embarazo, pero no podía evitarlo.

Estaba de 8 semanas ya y EL TRAJE NO LE QUEDABA, para lo que los demás podría ser como la hinchazón que te queda luego de comer demasiado para Felix era su total ruina, Chan le había insistido que los ajustes del traje se realizaran un día antes de la ceremonia por cualquier cosa, pero Felix había dicho que eso no se podía hacer de un día para otro y que por lo menos tendría que ser con unos 3 días de anticipación.

Bueno pues esos 3 días sabrá dios que pasó, pero aumentó de talla, y si no lloraba era por culpa de las hormonas que en vez de ponerlo triste como debería ser, lo pusieron fúrico.

Jisung había llegado hace poco junto con Minho y los bebés al recinto, era un bonito salón de fiestas decorado con mucha vegetación llena de flores blancas, luces cálidas y un candelabro de cristal, el arco de flores en el fondo donde el oficiante de la boda ya estaba y el juez con los papeles, ya había varias personas en las mesas, la familia de Chan y la de Felix sentadas juntas, la discusión era obvia entre ellos pues ninguno se creía que el evento fuera tan pequeño conociendo los gustos de Felix.

Pero bueno, ninguna familia en realidad sabía que esto era debido al embarazo de 8 semanas que estaba siendo el causante de un colapso de los nervios de Felix en ese momento.

—Iré a ver como esta ¿sí? —dijo Jisung levantándose de su mesa, donde estaban junto con los padres de Minho y los de Jeongin, el menor aún no llegaba pues se había quedado con Hyunjin en su departamento y todavía no estaban listos.

Solo esperaban que llegaran antes de que todo empezará o Felix les arrancaría la cabeza de un mordisco.

—Sí, ve tranquilo, estaremos bien—le aseguró Minho pues Sunji estaba durmiendo en su sillita vestida con un hermoso vestido de tonos crema y hueso con uno que otro detalle rosado y Haneul estaba en brazos de su abuelo entretenido por toda la atención que los padres de Minho le daban, su pequeño se veía muy elegante con esa camisita blanca con tirantes cafés unidos a su pantaloncito color camello.

Jisung pasó por la mesa donde Changbin y Seungmin estaban con sus familias, saludándolos apurado para pasar al cuarto donde se supone que Felix y Chan estaban arreglándose.

—¿Lix? ¿Está todo bien? —preguntó apenas le dijeron que podía entrar.

Y tal vez fue la presencia de Jisung la que hizo que la furia pasara a tristeza, pues apenas el rubio se giró para mirar a su mejor amigo, el ceño fruncido fue remplazado por los ojos lloros y un puchero.

—No me queda…

—No digas eso claro que te queda—dijo rápidamente entrando por completo al cuarto para tomar los pañuelos del mostrador y limpiar sus lágrimas antes de que cayeran y arruinaran el maquillaje tan bonito que le habían hecho—¿Por qué dices que no te queda? Te vez precioso Lix…

—El traje no cierra, no puedo caminar con el saco abierto, y no me cierra y si no cierra se van a dar cuenta y mi madre me comerá vivo…—dijo tomando las manos del castaño, ahí pudo sentir como el rubio estaba literalmente temblando de la angustia.

Jisung miró a la modista que la marca había llevado, la chica se veía igual de preocupada que él, y más que nada era por no querer contrariar a Felix, el traje en sí, le quedaba, pero Felix lo sentía terriblemente justo y era en la zona de su vientre.

—¿Qué tan rápido trabajas? —le preguntó Jisung a la chica.

—Depende de que quiera hacer.

—Cambia los botones por broches de cadena, de esos bonitos que solo usan para adornar, así alargaremos por lo menos 3 centímetros la apertura del saco ¿eso es suficiente? —le preguntó ahora a Felix quien estaba intentando no llorar, asintió levemente.

—¿A caso quiere que me despidan? Esto es un traje de diseñador, no puedo modificarlo tan abruptamente.

—¿Entonces para que estás aquí? —y ahora el enojado era él.

—Solo para pequeños ajustes, no para hacer un traje nuevo.

—Muy bien escucha—dijo Jisung soltando a Felix para acercarse a la chica—Estoy bastante seguro de que no quieres perder tu trabajo, pero ¿acaso tienes idea de lo que te pasara si el gran modelo Lee Felix llega a decir que por culpa de una asistente su boda no se concretó? ¿Sabes acaso lo que la familia Bang puede hacer contigo si no arreglas ese traje? —no quería verse amenazante… o bueno sí, pero no era su intención verse tan amenazante.

La chica pasó saliva, era obvia la reputación del modelo, aún más obvia la reputación del futuro esposo del modelo, pero la marca se la comería viva si cambiaba algo tan notorio como los botones por unos broches.

—¿O prefieres que llame al manager de Felix para que él se comunique con tu jefe?

La chica palideció.

—Puedes volver a arreglar el traje después de la boda, las fotos de prensa por el traje de la marca no serán sino hasta que esto termine, ya que es un evento privado.

—¿Esta todo bien ahí dentro? —la voz de Mikael tras la puerta, con un obvio acento ruso hicieron a la chica ponerse aún más nerviosa.

—Haré lo posible—dijo finalmente haciendo que Felix se quitara el saco para entregándoselo rápidamente y que se pusiera a trabajar, lo bueno es que en el maletín que llevaba había muchas herramientas y accesorios que por lo general no se usaban, pero siempre traían en caso de emergencia.

El rubio entonces fue a la puerta para decirle a su guardaespaldas que todo estaba bien, pero que se retrasarían algo de tiempo, lo cual era bueno, ya que Hyunjin aún no llegaba con Jeongin y la familia Hwang tampoco había llegado aún, así que tendrían más tiempo.

—Voy a ver si Sunji no ha despertado ¿bien? Volveré en un minuto—dijo Jisung caminando hacia la puerta, pero Felix se aferró a su brazo.

—No, no te vayas, no me dejes solo, no en este momento… por favor—pidió, o más bien, casi rogó.

Jisung sabía reconocer los principios de un ataque de pánico, así que solo asintió y se fueron a sentar juntos al sillón de la habitación donde mantuvieron sus manos unidas. El castaño empezó a hacer lentas y profundas respiraciones que inconscientemente Felix copió, logrando así calmarse un poco.

—¿Estás mejor? —preguntó con voz suave y tranquila, dejando caricias en las manos del rubio con sus pulgares.

—Estoy nervioso y angustiado—no servía de nada ocultarlo—mis padres están allá afuera seguramente preguntándose por qué la fiesta es tan pequeña si yo siempre aspiré a una boda grande y lujosa, desde niño siempre lo dije y probablemente gracias a eso se den cuenta de que me estoy casando apresuradamente porque tengo un bebé de 8 semanas en el vientre que parece de 16…

Jisung entonces se fijó en el vientre de su amigo, de pie apenas si se notaba, estando sentado era muy mínimo, parecía más esa hinchazón que te quedaba después de ir a comer a tu bufet favorito, pero teniendo en cuenta que Felix era un modelo sumamente delgado probablemente el de verdad sentía que estaba enorme…

El mismo a las 8 semanas ni siquiera se le notaba nada, que a Felix se le viera un poquito más si era algo extraño, pero cada cuerpo es diferente y teniendo en cuenta que al rubio lo había metido a un régimen para subirlo de peso debido a que eso estaba afectando al bebé no sería extraño que en realidad si fuera un aumento de peso y no el tamaño del bebé.

—Después de la boda dile a Chan que te lleve al doctor si te preocupa demasiado, yo digo que no es nada de qué preocuparse, pero si una revisión te hace sentir más seguro, eso se hará ¿de acuerdo? Ahora cálmate y deja de pensar que tu madre va a matarte o algo, ya eres un adulto, no tiene por qué juzgarte, estás haciendo esto por ella que diga que le fue bien.

El rubio no pudo evitar reírse un poquito.

—¿De verdad crees que todo va a estar bien? —los ojos del rubio se dirigieron a la chica en la mesa de trabajo quien se veía bastante apurada.

Jisung dirigió su vista a la chica solo un momento, se le veía concentrada, así que apretó las manos del rubio y sonrió para calmarlo.

—Todo va a estar bien Lix, así que mejor cuéntame ¿Cómo te has sentido?

—Me siento gordo—dijo con un ligero puchero en el rostro—Como demasiado Hannie, jamás había comido tanto, y tomo muchas pastillas y batidos de suplementos, últimamente tengo mucho sueño y cuando menos me doy cuenta me estoy despertando de una siesta que no recuerdo haber tomado.

—Bueno, tu cuerpo está pasando por algo diferente, necesita procesar toda la comida, vitaminas y suplementos que estás ingiriendo y eso toma mucho trabajo debido a tu estado delicado, es normal que tengas sueño supongo.

—¿A ti también te daba sueño?

—Si, bastante, los primeros meses me la pasaba durmiendo cada que podía…

—¿Y tú como has estado Hannie? ¿Qué pasó con eso que me dijiste? —necesitaba continuar la conversación porque si se quedaba callado su cabeza empezaría a inventar escenarios horribles donde todo salía mal y él no podía estresarse así, por el bien de su bebé.

—¿Qué Minho me llamó esposo? —el rubio asintió—ya lo hablé con él, dijo que lo soltó de forma inconsciente porque se escuchaba más alarmante—soltó una leve risa—pero también me dijo que en realidad quiere casarse conmigo cuando yo esté listo…

Ambos sabían que en el momento en que decidieran casarse la relación sería pública pues ya sería muy difícil ocultarlo teniendo en cuenta que Minho estaba decidido en darle una gran boda a su novio -y claro está por mera vanidad propia también-, por eso Minho esperaría a que Jisung se sintiera lo suficientemente listo para ser “público”, la gente no vería su cara, pero sabría de su existencia así como la de sus hijos, el castaño mayor se encargaría en la medida de lo posible conservar la privacidad de Jisung y los bebés, así también podría salir con ellos sin tener que estarse escondiendo de las cámaras que tantas veces se la pasaban siguiéndolo.

Pero nada era seguro, más aún, teniendo en cuenta como era el público coreano con respecto a las parejas, familias, las vidas de sus celebridades favoritas, la gente ya tenía tan normalizado acosar a la gente famosa que el pánico de un ataque era genuino.

¿Y si una o varias sasaengs los seguían? Ya era algo que estaba pasando ¿Si atacaban a Jisung? ¿A sus bebés? Si algo le llegaba a pasar a sus hijos Jisung se volvería loco, no le importaría tener que agredir a una chica, nadie tocaría a sus hijos por muy famoso que fuera su esposo o las consecuencias que eso pudiera tener, nadie podía a tocar a su familia.

—Ya está hecho—dijo la chica llamando la atención de ambos.

Felix entonces se levantó con los nervios a flor de piel, la chica extendió el saco y se lo colocó con cuidado, empezó a abrochar los broches con cuidado de no picarlo por error, cuando llego al broche final, se alejó para verlo y permitirle que se viera en el espejo de cuerpo completo que había en la habitación.

El rubio entonces camino hasta el espejo y se miró con detenimiento, ya no se sentía apretado en lo absoluto y se veía bien, el saco no se veía dañado y era casi natural, como si el diseño hubiera sido así desde siempre.

Sonrió suavemente sintiéndose aliviado y ahora emocionado al saber que una vez saliera por esa puerta la boda daría inicio…

—Bueno… hay una boda que celebrar—dijo finalmente por lo que Jisung salió de la sala para ir con su familia.

Ya era hora de comenzar.

Fin del capítulo 74.

Chapter 76: 75

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Chapter Text

La boda, aunque fue sencilla, fue bastante bonita, el padre de Felix lo entregó en el pequeño altar rodeado de flores y luces blancas, al decir sus votos Felix lloró y cuando dijeron “acepto” miles de plumas blancas cayeron sobre ellos de forma delicada, las fotos salieron increíbles con eso.

Luego de haber firmado las actas que validaban su matrimonio hubo baile, hubo bebidas, hubo pastel, todo lo típico de una boda y eso era lo que había desconcertado a la familia Lee, porque todo era “típico” algo que no cuadraba nunca con Felix, a pesar de eso, la fiesta siguió, en medio de esta el rubio se quitó el saco para que la modista pudiera restaurarlo al diseño original.

Todo había salido bien justo como Jisung le dijo a Felix que saldría, y aunque el rubio tendría que lidiar con su familia -su madre específicamente- luego, lo que importaba ahora era ir con Jae para un examen nuevo porque a Felix realmente le estaba preocupando mucho la velocidad con la que su vientre estaba creciendo.

Así que ahí estaban, Felix nervioso y Chan demasiado tranquilo, el castaño había derivado toda su carga de trabajo a Changbin solo por ese día para poder acompañar a Felix a la consulta.

—Bebé no tienes por qué estar asustado—dijo el castaño tomando las manos de su esposo pues no paraba de estrujarse los dedos.

El rubio apretó el agarre sin decirle nada, sus ojos fijos en la puerta, esperando a que la puerta se abriera y Jae les dijera que pasaran.

Y cuando la puerta por fin se abrió Felix sintió como la respiración se le cortó por un breve segundo, la sonrisa amable y tranquila de la hermana mayor de Changbin podría deslumbrar cualquier lugar, y aunque normalmente eso lo hubiera calmado, el escuchar las palabras “pasen chicos” solo lo hicieron ponerse más nervioso.

—Bueno, chicos, cuéntenme que está pasando—dijo la mayor sentándose en el escritorio luego de que la pareja se sentara en las sillas de enfrente.

—Felix está algo inquieto con respecto al tamaño del bebé—dijo Chan al ver que el rubio no se atrevía a hablar—yo creo que es algo normal teniendo en cuenta que lo hicieron subir de peso, pero mi esposo insiste que es otra cosa.

—Entiendo… Felix ¿puedes pasar a la camilla por favor? Vamos a revisar…

El rubio entonces se levantó y fue a recostarse en lo que Jae empezaba a preparar la máquina, Chan se levantó también para colocarse detrás de la camilla y llevar sus manos a los hombros de su esposo, apretando con cuidado para transmitirle confianza.

El rubio alzó su playera para que la mayor le aplicara el gel y pudiera empezar a revisar su vientre, no se quejó del frío del gel porque sus ojos estaban fijos en la pantalla, incluso si eran solo manchas sin forma que probablemente no entienda, quería ver…

—¿Te hicieron una ecografía antes Lix? —preguntó mientras seguía buscando y apretando botones.

—No, nos enteramos por los análisis de sangre y de ahí me llevaron directo con una nutricionista, querían concentrarse en subir mi peso y a llenarme de vitaminas y suplementos para que no le pasara nada al bebé…

—¿Trajeron los estudios? —Chan rápido los sacó de la mochila de Felix y se los tendió a la mayor quien los tomó con su mano libre mientras la otra la dejaba fija en un punto, ya había encontrado lo que quería—Vaya…

—¿Qué ocurre? —preguntó el menor asustado.

—¿Pueden ver las dos manchas? Significa que son dos bebés, por eso es más grande de lo que esperaban—dijo tranquila empezando a sacar las fotos—normalmente en los análisis también se puede ver si van a ser más de un bebé, en la parte donde indica que la hormona gonadotropina coriónica humana es más alta, pero teniendo en cuenta que se centraron en el diagnóstico riesgoso de Lix, no me sorprende que ignoraran por completo que son dos bebés—dejó la máquina a un lado y abrió los papeles del análisis, señalando la parte que ella explicaba—Además claro que ustedes no entienden estas cosas, el doctor tuvo que habérselos explicado.

—¿D-Dos? —el tartamudeo en la voz del castaño no era por miedo o incredulidad, sino por emoción, su sonrisa era demasiado bonita, a diferencia de su esposo quien más que emocionado, se veía desconcertado, y si se atrevía a opinar, asustado.

—No me quede a preguntar—dijo el rubio empezando a limpiarse el vientre con los pañuelos que la pelinegra le ofreció—yo solo vi que decía positivo en la hoja rosa y entre en pánico…

—Bueno, ahora sabes que no hay problemas, tienes dos bebés dentro Lixie, por eso es más grande, tú no comes por 2 comes por 3—dijo contenta anotando todo en la cartilla.

Chan ayudó al rubio a bajar de la camilla con cuidado, el castaño se tomó unos momentos para abrazar a su esposo y llenarle de besos el rostro, se veía que Chan estaba sumamente feliz con la noticia a diferencia del rubio que más bien se veía preocupado, compartieron un pequeño beso de esquimal antes de volver a sentarse.

—Que sean dos bebés cambia mucho las cosas Lix—dijo la pelinegra empezando a escribir una nueva receta y una nota para la nutrióloga del menor—vamos a modificar tu dieta y la cantidad de vitaminas y suplementos, necesitamos aumentar más tu peso y monitorear tu avance con la anemia.

—No te preocupes Jae, me encargaré personalmente de que todo se cumpla—dijo el mayor tomando la mano de su esposo, Felix respiró profundo sin decir nada, solo asintió, no sabía cómo sentirse en ese momento…

Dos bebés…

No uno, dos, dos bebitos creciendo dentro de él…

Dos vidas a las cuales tenía que cuidar.

La verdad es que no le puso atención a nada de lo que dijo Jae después de eso, su mente voló a algún lado y su cuerpo se puso en piloto automático, Chan era el hombre más responsable del mundo y su esposo, así que él se encargaría de explicarle después, tan ido estada que no se dio cuenta de que incluso pasaron con la nutrióloga por su nueva dieta.

Salieron de ahí y se fueron directo a casa, en todo el camino Felix se perdió en la fotografía de su ecografía, donde claramente se podían ver las dos bolitas en su vientre, sus dos bebés…

Chan no le había dicho nada tampoco, lo dejó tranquilo, el castaño estaba consciente de que esto lo cambiaba todo, no era un solo bebé, eran dos, dos pequeños bebitos, porque se veían más cambios, no solo para su casa, sino para Felix, un bebé era una cosa, 2 ya era otra, pero ¿2 al mismo tiempo? Eso sí que era un cambio radical.

Al estar en casa Chan fue el que se encargó de todo, así que siguiendo las nuevas recetas que le dio la nutrióloga le preparó la comida a su esposo, Felix se sentó en la sala a esperar, una de sus manos viajó por debajo de su ropa para posarse en su vientre y acariciarlo con suavidad.

Jamás se había imaginado que en realidad pudiera tener un bebé, se había resignado un poco hace unos meses, ahora no solo tenía uno, eran dos y eso definitivamente era increíble, un milagro incluso dado a su condición médica…

Pero, al mismo tiempo, se sentía asustado.

Todos sus principales miedos sobre la crianza de un bebé ahora literalmente se habían multiplicado por dos, dos bebés, al mismo tiempo ¡Al mismo tiempo! Dios mío si un parto ya de por sí era difícil -según lo que Jisung le había dicho- ahora un parto para sacar a dos bebés seguro era el infierno.

—Cariño ya ven a comer—dijo Chan terminando de poner los platos ya listos en la mesa.

Felix se levantó entonces, caminó hasta la mesa con las manos sobre su vientre, apretando la ropa por el nerviosismo, aun así, se sentó recibiendo el beso en la cabeza con gusto que Chan le dio con tanto cariño y empezaron a comer.

—Voy a hacer que liberen una de las habitaciones de invitados para el cuarto de los bebés—dijo Chan picando su comida—Quiero tener todo listo desde antes para evitarte conflictos.

—Está bien Channie…—dijo sin dejar de comer, se sentía demasiado ido con todas las preocupaciones en su cabeza.

—Aún no sabemos que son, pero me gustaría que el ambiente del cuarto sea neutro como el de la casa ¿estás de acuerdo con eso? Después podremos adornar como ellos o ellas quieran cuando puedan decidir.

—Eso suena bien…—bebió su agua y soltó un suspiro.

—¿Todo está bien bebé? —preguntó con cautela pues el menor no estaba respondiendo de forma entusiasmada como se habría imaginado.

—Me siento un poco cansado Channie… ¿Podemos tomar la siesta ahora?

Chan asintió, le perdonaría por ahora que no se acabara toda la comida porque se le veía bastante mal, así que dejaron todo ahí, probablemente alguna de las personas de servicio lo levantaría rápido.

Subieron a la recámara a pesar de apenas ser la 1 de la tarde, el rubio se cambió de ropa a un pijama ligera -una camiseta gris de Chan que casi no usaba y que le quedaba grande debido a la diferencia de masa muscular-, se acostó en la cama y esperó a que el mayor se acostara a su lado, al ser verano, Chan decidió quitarse todo y acostarse así, él ya estaba acostumbrado a dormir solo en ropa interior.

Felix rápidamente a pesar del calor se acercó al mayor para que lo abrazara, ahí fue cuando Chan lo notó, el ligero temblor de su cuerpo, indicándole que estaba asustado, no era frío, era miedo.

 —Dime que pasa cielo—murmuro Chan en la piel de su cuello, pues Felix ya se había acomodado encima de él, el mayor ya se había sentado en la cama, apoyándose en las almohadas que había en su acolchonada cabecera para poder abrazarlo mejor.

Felix empezó a llorar, no se atrevía a hablar en ese momento, lo que necesitaba era liberar un poco de todo lo que tenía acumulado por medio de sus lágrimas y Chan, como el esposo perfecto que era, no le volvió a preguntar nada, lo dejo llorar mientras le llenaba de besos el cuello y acariciaba su espalda con cariño y suavidad para de algún modo intentar darle consuelo.

—T-Tengo tanto miedo…—dijo apenas en un hilo de voz—Estoy asustado… de que algo salga mal—se aferró con más fuerza al cuerpo de su novio—de que no pueda hacerlo porque son dos…—sollozó—de fallar en todo…

—Sabremos solucionarlo amor…Tranquilo—murmuró contra la piel de su cuello, dejando suaves besitos en su cuello y mandíbula, pues el mejor no dejó de esconderse en su pecho—podemos hacerlo bebé…

—P-Pero son dos… al mismo tiempo…

—Sabremos solucionarlo, no creo que sea tan difícil, dirijo una compañía de más de 1000 empleados, dos bebés no creo que sea problema…

—Pero quien los va a cuidar solo por 9 meses voy a ser yo, no tú—se quejó con un puchero a lo que Chan se rio, dejando un beso en su sien.

—Y te consentiré por ello todos los días, no tendrás que hacer nada bebé, no te esforzaras en nada ni el más mínimo esfuerzo, tú solo cumplirás con tu tratamiento y tus dietas, lo demás me lo dejas a mí ¿de acuerdo?

—… ¿Lo prometes?

—Lo prometo—le aseguró besando su frente—Por ti mi vida, lo que sea…

Felix sonrió aún con los ojos llorosos, acomodándose sobre su novio para dormir la siesta, Chan lo acurrucó contra su cuerpo, dejando un beso sobre su cabeza y deseándole dulces sueños.

Ya era momento de descansar.

 

Fin del capítulo 75.

Chapter 77: 76

Notes:

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(See the end of the chapter for more notes.)

Chapter Text

Jisung estaba terminando de escribir unas canciones en su estudio cuando escuchó con mucha claridad como Sunji empezó a llorar otra vez en su cuna. El castaño se levantó rápido al mismo tiempo que intentaba respirar con tranquilidad, sabía muy bien que los hijos eran diferentes en todos los sentidos, pero Haneul nunca había llorado como su hija lo hacía, Sunji lloraba literalmente por cualquier cosa.

Llegó a la habitación de la bebé, donde la menor tenía ya la cara roja por el llanto, la cargó con cuidado y la apoyó en su pecho al mismo tiempo que tentaba el pañal, estaba ligero, probablemente sin usar, la bebé acababa de comer apenas hace 20 minutos, por eso se había logrado dormir y ahora de nuevo estaba llorando…

Dios mío, hasta él quería llorar…

Empezó a arrullarla al mismo tiempo que caminaba de regreso al estudio pues aún tenía trabajo que hacer, Haneul se había ido a la compañía con Minho, por lo que solo eran él y Sunji en la casa.

Afortunadamente la bebé se calmó luego de unos minutos estando en brazos, lo que hizo que Jisung entendiera que probablemente la bebé se había sentido sola y solo quería ser cargada y abrazada… lo que directamente era culpa de Minho, ya que desde que la habían traído del hospital, hasta ahora a su mes y una semana de nacida el mayor intentaba mantenerla en sus brazos todo el tiempo que pudiera.

Dejó un suave beso en su cabecita y se sentó de nuevo en su silla la acomodó para tenerla en un solo brazo, apoyada completamente en su pecho, ya que se apoyó un poco más en su silla de modo que quedara reclinado y continuó escribiendo.

O al menos esa era la idea hasta que tocaron el timbre de su casa.

—¿Por quéeeeeee? —se quejó el castaño, dejando de lado los lápices y bajando con su bebé en brazos para ver por el intercomunicador quien era.

Era Jeongin, así que le abrió rápido.

—Hola, Innie ¿Qué haces aquí?

—Ya estoy de vacaciones hyung, vine a ver como estabas—dijo simple entrando a la casa y cargando a Sunji quien solo se quejó poquito por el cambio de brazos, pero al ser arrullada por el menor se volvió a calmar.

—Ah bien ¿te quedas con ella? Tengo todavía trabajo que hacer.

—Si claro.

Ambos subieron de regreso al estudio de Jisung donde de nuevo se concentró en las letras que estaba escribiendo, así como también en unos informes en su laptop que apenas se había acordado que tenía que hacer y ahora que tenía las dos manos libres tal vez podría. Innie se sentó en el sillón detrás del escritorio de Jisung teniendo a la bebé dormida en su pecho, se le quedó mirando un buen rato, era tan bonita, pequeñita y frágil… todo lo que Hyunjin le dijo que podrían ser los bebés que ellos también podrían tener.

En realidad, el verdadero motivo por el que Jeongin casi siempre pisaba la casa Lee-Han era para escapar de sus problemas, el lugar le daba cierta paz que no podía conseguir en ningún lado y eso era prácticamente porque ahí no tenía que preocuparse por nada, solo era Innie, el maknae del grupo, al que tenían que querer solo por el hecho de ser él, donde no tenía que tomar decisiones pesadas, sobre el futuro de su relación, ni que agencia postular para cumplir su sueño de ser idol, ni pensar en un trabajo de emergencia en caso de que no funcionara.

Ahí solo era Innie.

Así que se relajó junto con la bebé y mantuvo los ojos cerrados, escuchando a Jisung escribir tanto en papel como en la computadora, haciendo llamadas y tarareando canciones sin nombre. No se quedó dormido pues tenía a la niña sobre su pecho, pero si se quedó en un estado casi disociativo, no pensaba en nada, solo estaba ahí, existiendo.

Para cuando Jisung terminó de trabajar, Jeongin apenas estaba regresando a la coincidencia, su bebé por otro lado, seguía durmiendo de lo más tranquila, hasta ahora era la siesta más larga que la niña había logrado tener casi 3 horas quieta, solo durmiendo, lo cual, era prácticamente un milagro.

—Bien, ya terminé ¿Qué quieres comer? Voy a pedir a domicilio, no tengo ganas de cocinar—si bien el propio Minho le había enseñado alguno que otro platillo para sobrevivir, él lo único que podía hacer sin tener un desastre después eran las papillas y meriendas de sus hijos, la cocina siempre sería el lugar de Minho por mucho que Jisung lo intentara.

—Pizza estaría bien, necesito comida grasosa no nacional—dijo el menor levantándose con cuidado para seguir a Jisung escaleras abajo hasta la cocina, en donde hizo la llamada, en lo que esperaban, Jisung habló.

—Sé bien que estás aquí porque hay problemas, así que dime ¿Qué paso?

Jeongin soltó un suspiro de forma derrotada, sabía que Jisung se daría cuenta y agradecía que la conversación la empezara él.

—Hyunjin…

—¿Qué hizo ahora?

—Pues…Digamos que ha pasado mucho tiempo con Changbin.

—¿Eso… Es malo?

—Un poco, Minnie me contó que no hace mucho Changbin y él empezaron a plantearse la idea de también tener hijos, ya sabes, todo el mundo se emocionó mucho cuando Hannie nació y ahora que también tuviste a Sunji el tema resurgió un poco…

—Oh…

—Si, bueno, Hyunjin llegó por mí a casa, tuvimos una comida tranquila y muy romántica, todo bien, pero…

—¿Salió el tema de los bebés?

—Si…—suspiró cansado, no era la primera vez que tenían esa conversación, pero si era la primera en la que habían terminado con Jeongin yéndose y Hyunjin volviendo al trabajo—Dijo que sería lindo y sí, puede que sea lindo, pero, hyung, tengo 19 años, y si de verdad quiero ser idol no me puedo aventar de cabeza a la responsabilidad de tener un hijo, ni siquiera sé si soy como tú…

—Por lo que veo Hyunjin está bastante convencido de eso al parecer…

—No sé qué se le metió en la cabeza para creerlo, digo, no es como que haya “síntomas” o características visibles para diferenciar a los hombres que pueden embarazarse y los que no.

—Bueno Hyunjin es algo crédulo a veces, capaz leyó algún artículo extraño y asumió que solo porque eres el pasivo de la relación, puedes tener bebés.

—A veces es tan tonto que lo creo capaz de eso—dijo negando con la cabeza y cubriéndose los ojos con una sola mano, pues aún tenía a la bebé cargando.

—Bueno, pero ¿Qué pasó entonces? —sí, el chisme es algo que le apasiona, demándenlo.

—Pues le dije, de nuevo, que aún era muy joven para pensar en eso, que no había prisa en adelantar las cosas, hyung, yo no quiero hijos, al menos no los quiero ahora, y eso es algo que Hyunjin no entiende, probablemente cuando crezca más me entre la gana de quererlos, pero ahora no los quiero.

—Pero él los quiere ahora… ¿No?

—Si, él los quiere ahora, y lo entiendo porque ya tiene 27 años, creé que es una buena edad, y sí, es una buena edad, probablemente cuando este por ese rango yo me plantearía la posibilidad de tenerlos, pero solo tengo 19 y ahora no los quiero.

—Mmm ya veo…

—No sé cómo hacérselo entender, digo, yo sabía en qué me metía al estar con alguien mayor que yo, pero él también sabía en lo que se metía al estar conmigo… las opiniones van a ser diferentes siempre y yo de verdad lo amo, pero ni siquiera sé si puedo tener bebés, e incluso si pudiera, no quiero tenerlos ahora mismo.

—Claro, claro, pero ¿qué pasó?

—Ah si, le dije todo lo que te acabo de decir a ti y me dijo que entiende, pero luego de eso se fue del departamento, tomó sus cosas del trabajo, así que supongo que regresó a la oficina, y yo no me iba a quedar como un idiota ahí en su departamento así que me despedí de Kkami y me fui, y bueno, vine para acá…

—Está bien Innie, sabes que mi casa es tu casa, ya después yo hablare con Jinnie no te preocupes, tiene que entender.

El menor asintió, suspirando con pesar, otra vez, porque de verdad no le gustaba estar mal con Hyunjin, apenas habían empezado a superar los problemas de convivencia como para que ahora un nuevo problema -uno mucho más grande y serio- los hiciera separarse nuevamente.

No quería terminar con él, pero si esto de los hijos se volvía un problema para su relación y convivencia, no le iba a quedar de otra más que hacerlo.

—Gracias hyung…—murmuró ya con la mirada baja y el semblante bastante triste.

—Oye, quita la cara larga, no seas tan fatalista con tus pensamientos, hablaré con él, tiene que entender—Jisung le dio un suave toquecito en la barbilla con los dedos para que alzara el rostro, dejó una suave caricia en su mejilla haciéndolo sonreír un poco.

El timbre sonó por lo que el mayor fue a la puerta, seguramente siendo la pizza, dejando a Jeongin con la bebé en brazos, la cual sorprendentemente seguía durmiendo, aunque bueno, teniendo en cuenta de que la niña se despertaba literalmente por cualquier cosa, era probable que estuviera tan cansada como Jisung por la falta de sueño continuo.

Jisung regresó a la cocina con 3 cajas de pizza, conociendo el apetito de Jeongin y su rara capacidad de meterse una rebanada de pizza entera a la boca, supuso que sería mejor tener una caja extra, después de todo, Minho no tardaría en llegar, y la merienda de Haneul ya estaba preparada, aún era muy pequeño como para intentar darle una comida tan grasosa como la pizza.

Apenas abrieron la primera caja, Jisung tuvo que cargar a su bebé en el momento en que la niña empezó a removerse en los brazos de Jeongin, por el movimiento de su boquita supo que tenía hambre, así que se pasaron a la sala para comer con más comodidad en lo que Jisung amamantaba a Sunji.

Así los encontró Minho, un par de horas después cuando regresó de la empresa con Haneul dormitando en sus brazos, el bebé había jugado tanto con las chicas y con Seungmin que había terminado agotado, Jisung estaba en el sillón individual, con la dona de lactancia en forma de plátano rodeándolo para mantener a la bebé en su sitio, quien había despertado recién para comer otra vez, en su mano tenía su quita rebanada de pizza, Jeongin estaba en el otro sillón con los ojos fijos en la película de acción que estaban viendo, con una rebanada a medio comer, su octava rebanada…

—Hola, amor—dijo Jisung apenas Minho se acercó, dándose un pequeño pico como saludo.

—Hola, Minho hyung—saludó Jeongin de forma distraída pues sus ojos estaban fijos en la pantalla.

El mayor fue a costar a su hijo a su habitación, dejando un beso en su frente luego de arroparlo un poco, bajo rápido para poder comer pizza también, antes de que Jeongin se las acabara, no siempre podía permitirse comer comida chatarra, así que tenía que aprovechar.

Sabía que la presencia del menor en su casa solo significaba algún problema del que quería escapar, así que por ahora estaría en paz, confiaba en que Jisung ya había hablado con él, pero no estaba de más también saber cuál era el problema y si podía ayudar a solucionarlo, después de todo, Jeongin también era como su hijo.

Y siempre estaría dispuesto a ayudarlo.

Fin del capítulo 76.

Notes:

Si les soy honesta, jamás pensé que este fic tuviera taaantos capítulos, actualmente al publicar este estoy escribiendo el 109, diría que ya abarque un 78% de la historia en su totalidad, así que puede que estemos más cerca del final de lo que pensaba jajaja, no creo llegar a los 200 capítulos pero puede que se acerque lol.
Probablemente esta historia tendría menos capítulos si los hiciera más largos, pero no puedo, no se escribir capítulos largos, lo mas largo que he escrito alguna vez son 15 hojas tamaño carta de word y no me convencía demasiado porque no podía hilar tantas cosas juntas sin que se viera amontonado y con separadores extraños porque una cosa no va con la otra, lo dividí en cuatro capítulos de 4 hojas y media y quedo mejor jajaja
Todo este fanfic, es de capítulos de 7 hojas tamaño carta, o en su defecto 3 oficio, me mido por hojas y no por palabras, es mas fácil para mi.
No se porque les estoy diciendo todo esto jajaja, supongo que me sentí algo inquieta de que estuvieran comentando tantas veces que los capítulos eran cortos, lo siento, pero los capítulos son así porque no puedo cambiar eso sin que sienta que se ve mal y la historia no esta hilando como me gusta, espero lo entiendan jaja

Chapter 78: 77

Notes:

Si quieren ver algunas escenas Ilustradas y no les importan los spoilers pueden seguirme en mi X (Twitter) @CookieMinmin <3
Todo el contenido apenas se esta re subiendo junto con contenido nuevo ^^ <3

(See the end of the chapter for more notes.)

Chapter Text

Hyunjin había llegado a su casa dos días después, Jisung ya lo esperaba, pero no en ese momento.

—No te esperaba a esta hora, y mucho menos entre semana—dijo el castaño apenas abrió la puerta con su hija en brazos.

El alto tomó a la bebé en brazos y entró con la cabeza baja.

—Contrate a un nuevo asistente, él se ocupa de mis cosas por ahora, yo de verdad necesito hablar.

—Lo sé, Felix no es una opción por ahora, está demasiado hormonal para darte un buen consejo, aunque sé que él siempre te dice lo que quieres escuchar así que no sé qué tan fiable hubiese sido, aunque eso también explica por qué te encanta hablar con él—dijo mientras iba a la cocina para sacar jugo de ciruela y servirlo en dos vasos, sabía que era de las bebidas favoritas de Hyunjin, así que siempre que venía tenía un poco preparada.

Hyunjin se sentó en la sala con Sunji en brazos, la pequeña apenas se apoyó en su pecho cerró sus ojos, le gustaba ser cargada para dormir, Haneul por su parte, estaba dentro de su corralito, jugando con sus bloques, estaba intentando construir una torre alta, nunca pasaba de los 8 bloques, pero aun así lo seguía intentando.

—Bueno pues, dime tu versión de la historia—se acercó de nuevo dejando los vasos en la mesita de centro y sentándose a su lado.

—Changbin fue a verme al trabajo hace unos días porque quiere remodelar la casa—empezó ignorando el jugo, sus ojos estaban fijos en la bebé, que, si bien aún no dormía, estaba quietecita, descansando en brazos—después de eso nos quedamos hablando ¿sabías que ellos también quieren hijos?

—Si, eso escuche—sonrió suave sabiendo que toda esta fiebre de los bebés empezó por su culpa.

Más que nada por el angelito que estaba en su corralito, jugando tan tranquilo con sus cubos y sonriéndole cada que giraba para ver que estaba ahí.

—Bueno, eso me hizo replantearme las cosas y lo comenté con Innie, ya lo había pensado desde antes, pero él aún era demasiado joven como para considerarlo, apenas había nacido Haneul y pensé en lo maravilloso que sería que Innie y yo tuviéramos bebés…

—Jeongin tenía 17 cuando Hannie nació Hyunjin ¿no es un poco drástico? —el tono de su voz estaba ligeramente más agudo debido a los nervios, era bastante escandaloso que Hyunjin siquiera considerara tener bebés con Jeongin cuando este literalmente seguía siendo un adolescente.

—Si lo sé, por eso no dije nada, se cómo suena, y se lo mal que se ve, y si, también sé que todo esto es culpa de la diferencia de edad.

—¿Entonces?

—No lo sé, ahora tiene 19 y estoy bastante seguro de lo que siento por él, quiero compartir mi vida con él, quiero tener bebés con él…

—¿No crees que es un poco ¿pronto?

—Llevamos 5 años juntos ¿Cómo eso es pronto?

—Bueno, no sé si cuente teniendo en cuenta que estuvieron terminando y volviendo como por un año entero, así que en teoría llevan poco menos año y medio de relación de nuevo.

El mayor lo miró feo, a Jisung no le importó.

—El punto es que cuando se lo dije en la cena la negativa llegó tan rápido…

—Creo que no estás viendo las cosas desde su perspectiva Hyunjin, un bebé es una responsabilidad enorme, son un montón de cambios físicos y emocionales, Jeongin apenas tiene 19, no está preparado para eso, ni siquiera yo que tenía 23 cuando me enteré de Hannie me sentí listo, imagínate él, además ¿siquiera estás seguro de que Innie también puede tener bebés?

—Estoy casi seguro de que es posible, estuve leyendo mucho, aún no hay muchas investigaciones, pero se han estudiado muchos casos y casi todos comparten las mismas características, claro que un examen sería mucho más rápido y conciso, pero si ni siquiera se ha planteado la idea, menos se someterá a un examen.

—Aun así, Innie aún es muy joven, déjalo vivir un poco ¿bien? Un bebé es una responsabilidad de 24/7, solo mírame a mí, cambie a la modalidad home office porque es más fácil cuidar a dos pequeños así, ayuda que Hannie sea un ángel que se comporta demasiado bien, pero con Sunji he estado batallando un poco, estoy aquí todo el tiempo Jinnie, no puedes pedirle a Jeongin que haga lo mismo, menos teniendo en cuenta que se supone que este año empiezan sus audiciones para las empresas ¿se te olvido que quiere ser idol? ¿Cómo se vería un idol tan joven con una noticia de embarazo? Su carrera se caería antes de empezar.

—Diciéndolo así me haces parecer un monstruo egoísta Sunggie…—dijo con un tono bastante herido.

Claro que él tenía en cuenta los deseos de Jeongin y él no veía nada de malo en que fuese un idol, amaba a su novio y le parecía genial que tuviera un sueño tan grande como ese, lo apoyaba y podrían tener hijos antes de que su carrera despegara, él se encargaría del bebé, el problema aquí es que sabía que, si se lo decía, así como así a Jeongin probablemente solo desencadenaría otra pelea…

—Entonces no te comportes como uno, está bien que ya quieras tener hijos porque consideras que estas en una buena edad para ello, y sí, puede que tengas razón, pero Innie no está en esa edad, y puede que nunca lo esté porque todo en él cambiara en el momento en que un bebé empiece a crecer dentro de él.

El mayor tomó un trago de jugo, tenía la garganta seca de pronto.

—Esto no es una carrera Jinnie—continuó el menor con una voz un poco más calmada—tampoco una competencia, que yo tenga ya dos hijos no quiere decir que todos debamos de tener bebés, están en su derecho de tenerlos, pero solo si ambos los quieren, no solo uno, toma de ejemplo a Binnie y Minnie, hablaron de ello, dijeron que sí, ambos dijeron que sí, y empezaron a planearlo ¿escuchaste? Planearlo.

—Ya oí, ya oí, no me grites—se quejó con la cabeza gacha, entregándole de nuevo a Sunji pues empezó a quejarse y lo más probable es que tuviera hambre.

—Papi teno hambre—dijo Haneul levantándose para caminar la borde del corralito.

—Voy cielo, Hyunjin, sácalo de ahí por favor—dijo levantándose para ir a la cocina y sacar un recipiente de papilla de mango, una colación antes de darle de comer de verdad, aún era muy temprano.

Hyunjin cargó al pequeño quien ya había alzado los brazos para ser cargado, el mayor no pudo evitar llenarlo de besos, sacándole adorables risitas a Haneul que rápidamente se abrazó a su cuello, si bien a Hyunjin lo veía mucho menos que a sus demás tíos, lo recordaba y reconocía como una de las personas en las que podía confiar que sus papis le habían enseñado.

Se sentaron todos en el comedor, Haneul en su sillita alta ya con su papilla de mango en ella la cual empezó a comer, Jisung se tapó con la frazada para lactancia y empezó a alimentar a Sunji, la niña aún era muy pequeña como para intentar con las mamilas.

—Volviendo al tema—insistió Jisung.

—Ah si, bueno, después de decirlo y hablar del tema pues no llegamos a nada y para evitar una pelea le dije que se quedara y yo me fui.

—Evidentemente no se quedó, vino corriendo para acá.

—Si lo supuse cuando regresé 2 horas después y él ya no estaba.

—No puedes esperar a que se quede después de que lo hicieras sentir acorralado Jinnie, Innie te ama, pero no está preparado para bebés, nadie lo está en realidad, y además es tan joven, sé que tú ya quieres y estas en edad, pero él no Hyunjin, ten paciencia ¿sí? No hay prisa.

El castaño mayor solo hizo un puchero.

—Deberías de disculparte con él…

—Lo sé… pero creo que por ahora lo dejaré en paz, no quiere verme en estos momentos, le enviaré un mensaje para que no piense que no me importa, hasta que él me diga iré.

—Veo que has aprendido de tus anteriores errores…

—Si—suspiró y limpió con una servilleta la carita de Haneul, aunque ahora tenía un mejor control de la cuchara, aun terminaba de embarrarse la cara, era adorable.

—Minho llega en un rato ¿te quedas a comer con nosotros?

—No, está bien, creo que ya molesté suficiente, me voy antes de que llegue y me quiera meter papel higiénico en la boca solo por el simple hecho de sugerir tener hijos con su pequeño bebé pan—para nadie era un secreto que Jeongin era el primer hijo -al menos por adopción- de Minho y Jisung.

Hyunjin solo se quedó el tiempo suficiente para jugar un rato con Haneul en lo que Jisung seguía alimentando a la bebé, después de un rato la durmió y la dejó en su cuna, fue ahí donde se marchó.

Jisung se quedó a solas con su hijo, aprovechando el tiempo, jugaron de nuevo con las tarjetas para intentar mejorar y ampliar el vocabulario de su hijo mayor, el radio de bebé en todo momento estaba cerca, en caso de que Sunji se despertara al no sentirse en brazos, adoraba cargar a su hija, pero de vez en cuando necesitaba descanso en su espalda, de por sí, la cargó en su vientre nueve meses sin descanso, ahora que estaba afuera lo necesitaba, aunque sea un poco.

Minho llegó cerca de las 2 de la tarde, justo a tiempo para comer.

—Estoy en casa~—dijo Minho en un tono cantarín, estaba feliz, todo había salido bien en la compañía y en la academia ya los otros profesores se estaban encargando de las nuevas evaluaciones, el destino le dijo que podía llegar a casa temprano, encontrándose con una de las escenas más bonitas.

Jisung estaba sentado en el suelo de la sala, usando la mesita de centro como escritorio estaba escribiendo algunos correos mientras que Haneul estaba sentado entre las piernas de su padre, abrazando su gato de peluche y mirando atentamente a Jisung, solo ahí, quietecito mirando a su papi porque siempre decía que era bonito -y que el bebé lo aprendiera era enteramente culpa de Minho, porque todo el tiempo estaba llamando a Jisung así-.

—Hola, cariño, bienvenido—dijo el menor sin dejar de escribir con la mirada fija en el computador.

Fue Minho el que se acercó hasta ahí para darle un beso en los labios, Jisung sonrió correspondiendo, pero después regresó su concentración a la computadora, Haneul salió de su pequeño escondite en el regazo de Jisung y gateó hasta Minho, el cual no dudo ni un momento en cargarlo y llenarlo de besos.

—¿Y mi princesa?

—Durmiendo arriba, estoy aprovechando para adelantar trabajo.

Minho solo asintió, dejó a Haneul en su corralito y subió solo para verificar que siguiera durmiendo.

Y casi como si la bebé lo hubiera olido, abrió los ojos cuando Minho apenas estaba a punto de cerrar la puerta, lloró de inmediato para que la cargara, algo que se apresuró a hacer antes de que Jisung le dijera algo. Dejó suaves besitos en su cabeza, acariciando el cabellito castaño que cada vez era más en su cabecita.

La arrulló por un buen rato con canciones sin letra y palabras bonitas, pequeños besitos en su pequeña frente y caricias pequeñas en sus regordetas mejillas.

—Te quiero Sunji—dijo Minho en voz bajita sobre su frente apenas la dejó de nuevo dormida en la cuna.

Al asegurarse que no se despertaría bajó de nuevo para estar con sus otros dos amores y llenarlos de mimos, así como había hecho con su pequeña hija.

 

Fin del capítulo 77.

Notes:

Hola jaja, una disculpa por la demora, salí de fiesta y regrese apenas hace unas horas jajajaja, pero aquí esta el capítulo <3

Chapter 79: 78

Notes:

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Chapter Text

Jisung no estaba.

Había tenido una junta de urgencia por lo que esta vez era solo Minho y los niños en la casa, incluso si el castaño menor le había prometido intentar llegar lo antes posible, ambos sabían que cuando Chan convocaba una junta de esas era tomar casi todo el día.

Así que sabiendo que Felix estaría solo al igual que él, lo invitó a la casa para pasar un rato juntos, además, el rubio actualmente no estaba trabajando dado a su estado y él amaba a sus hijos, no se negaría a estar con ellos un rato.

Cuando el rubio llegó, lo primero que hizo después de saludar a todos fue sentarse en el sillón, estaba agotado.

Estaba pronto a cumplir las 11 semanas, y en teoría para cualquier persona eso sería muy poco, “en teoría” ni siquiera se tendría que notar, pero en Felix se notaba, y se notaba mucho, pues ahora que estaba comiendo como una persona normal y estaba bajo tratamiento médico para mejorar su condición física, había subido de peso, mucho, obviamente él se sentía sumamente pesado a comparación de su vida anterior, donde Chan podía cargarlo hasta con un brazo si quería de lo delgado que era.

Felix se quedó con los niños en la sala mientras Minho cocinaba, sabía que Jisung llegaría con hambre y si algo disfrutaba Jisung más que al propio Minho, era la comida que le preparaba.

—¿Cómo llevas todo Lixie? —preguntó el mayor sin dejar de preparar ingredientes, para que no todo fueran los balbuceos de Sunji.

—Creo que bien, no tengo vómitos y eso es genial, era lo que más miedo me daba, pero teniendo en cuenta todo el esfuerzo que estoy poniendo en subir de peso sería contraproducente vomitarlo todo, mi cuerpo y mis bebés necesitan esa comida así que vomitar no es una opción. Lo que si he tenido es demasiado sueño…

—Creo que eso es normal, estás creando dos bebés dentro de ti, eso consume mucha energía.

—¿Tanta como para dormir 16 horas continuas? —preguntó con genuina curiosidad.

—¿Qué? —hasta dejó de cocinar por la sorpresa.

—El fin de semana pasado Chan se tomó unos días libres para ir conmigo a un spa, empezamos a preparar las cosas para irnos y en lo que yo estaba en el baño él se recostó en la cama para esperarme, cuando salí me acosté con él porque aún era temprano para nuestra cita, nos quedamos dormidos y cuando por fin abrimos los ojos de nuevo, eran las 3 de la mañana del otro día…

—Oh vaya…

—Creo que ni él ni yo habíamos dormido TANTO en nuestra vida—dijo riéndose suavemente, a partir de ese día, las alarmas tuvieron que tener el volumen al máximo.

—Bueno, creo que es por el embarazo, uno de los síntomas para el gestante es un cansancio extremo, puede que a Chan se le pegara un poquito.

—Eso es bueno, Channie no suele dormir mucho, si este embarazo lo hace dormir, aunque sea un poco más es bueno—Felix sonrió al acariciar su vientre con una sola mano, pues con la otra mantenía a Sunji pegada a su pecho, estaba tranquila, y más que nada era porque estaba siendo cargada.

—Pero ¿todo está bien? ¿No has enloquecido ni nada? —por experiencia propia sabía que el estado de ánimo del gestante variaba mucho por culpa de las hormonas, Jisung debido a su ansiedad había pasado por cambios mucho más drásticos, Felix había pasado por varios momentos de depresión y probablemente no se habían ido del todo, ahora con las hormonas tal vez regresarían de la peor forma.

—He estado bien, digo, a veces enloquezco un poco ya sabes, mi ropa no me queda—dijo soltando un suspiro, justo la ropa que traía puesta ahora era de Chan, una enorme sudadera negra y unos pantalones deportivos, Felix JAMÁS se hubiera vestido así para salir, pero teniendo en cuenta que ya nada en su guardarropa le quedaba debido a que ya estaba teniendo un peso normal y más encima estaba embarazado no le quedaban muchas opciones.

—¿No has mandado a nadie a comprar? —sabía que Felix ya no saldría de la casa, no así, siendo una personalidad pública probablemente no querría que la gente viera algo tan privado como su embarazo.

—Si, pero no es lo mismo ir a la tienda tú mismo que ver las prendas por una videollamada, tal vez la siguiente semana lleve a Sunggie y a los demás conmigo, ya sabes, para desviar un poco la atención, si me ven con mucha gente casi no me toman fotos.

—¿Vas a usar a mi novio como escudo humano?

—Hannie siempre ha sido mi protector—se encogió de hombros con una sonrisa culpable.

—Si, aún recuerdo como tuvimos que ir a tu casa luego de la boda porque tu madre se volvió loca cuando le dijiste del embarazo ¿Cómo sigue por cierto? —preguntó metiendo ya el refractario al horno.

—Ya está mejor, más tranquila y resignada, de todas formas, le dije que después haría mi gran boda con su ayuda y con un vestido hecho por mi hermana así que todo bien.

—¿Y harás un Baby Shower?

—Por supuesto que sí, será un enorme evento muy bonito y elegante, será a mediados o finales de octubre, ya lo hablé con Chan, revelaré que estamos esperando bebés luego de nuestros cumpleaños—dijo refiriéndose a Jisung y él.

—La siguiente semana entonces.

—Sip, ya así podré a invitar a todos mis amigos famosos al evento, habrá cobertura por todos lados, y cuando se vayan todo pasará a ser más privado, Via ya está haciendo mi atuendo, sé que le quedará precioso.

—Eso veo…—era típico del rubio planificar todo en grande, tenía que alimentar su ansiedad de atención de algún modo u otro.

Se quedaron gran parte del día hablando de un montón de cosas, Felix por mucho que intentó ayudar en la cocina, Minho no lo dejó, lo quería ahí con los niños para que no se acercaran pues estaba usando el horno y la estufa, y en más de una ocasión Felix vio salir llamaradas gigantes en la sartén para cocer lo que -por el olor- sabía que era carne.

Para Felix era mucha comida, pero teniendo en cuenta que lo más probable es que además de Chan y Jisung llegaran también Changbin y Seungmin lo mejor era tener más comida de la convencional.

Fue hasta las 3 de la tarde que ambos chicos llegaron acompañados, como bien se pensó, de Changbin y Seungmin, grande fue la sorpresa de que Jeongin también estaba ahí junto con Hyunjin, lo cual sí que era extraño teniendo en cuenta que -de nuevo- la pareja no se encontraba en la mejor situación, estaban intentando llevar todo de la forma más discreta y pacífica posible, pero vamos, las caras tienen subtítulos y sus amigos son buenos para interpretar lo que su cara dice por qué su boca no puede, no querían incomodar, así que lo mejor era no tocar ningún tema sensible.

Minho había estado preparado para ello por lo que había llevado todo a la mesa larga que tenían en el jardín. Chan inmediatamente fue a Felix mientras los demás ayudaban a Minho a llevar todo afuera, el castaño se acercó a su novio quien lucía demasiado cansado como para mantenerse en pie, se apresuró a llegar a él y abrazarlo.

Jisung se escondió en su cuello y le respiró en la piel, soltando un suspiro de satisfacción cansado.

—¿Estás bien amor? —preguntó con cautela, acariciando la espalda de su novio por sobre la ropa.

—Si, solo… estoy cansado…—y si bien si se escuchaba cansado, Minho sabía que había algo más, cierto deje de tristeza en el tono de su voz.

—Vamos a comer algo y luego subes a dormir ¿sí?

Jisung asintió suavemente, dejando un beso en el cuello de su novio y separándose para terminar de llevar las cosas para comer.

En todo momento la conversación fue tranquila, el ambiente era relajado y no se sentía tenso a pesar de ciertas cuestiones que pasaban, Jisung mantenía a Haneul sentadito en sus piernas, se mecía con suavidad mientras lo abrazaba contra su pecho y olía su cabecita, el niño estaba encantado e incluso mantenía sus ojos cerrados pues casi se sentía arrullado, dando un aire nostálgico alrededor del castaño pues, incluso si ya no era su único hijo, seguía siendo su primer bebé.

Minho era quien traía a Sunji en brazos, estaba atento en todo momento de Jisung, o al menos lo intentaba pues todos estaban muy platicadores ese día, más que nada por estar planeando la fiesta de cumpleaños de todos los nacidos en septiembre, era costumbre entre todos organizar un día en el que se celebraban a los 3 para estar juntos, así dejando los cumpleaños individuales para planes diferentes.

Eran amigos y se querían, pero hasta ellos de vez en cuando tenían que tener algo de privacidad.

Sunji empezó a llorar, y teniendo en cuenta el pequeño peso sobre el brazo de Minho supo que la bebé necesitaba un cambio de pañal, así que se excusó con todos y entró a la casa.

Poco después Jisung también tuvo que ir adentro, pero esta vez para acostar a Haneul en su cama pues el bebé al final se había dormido de tanto apapacho, solo que no pudo llegar a la habitación de Hannie al ver a Minho en la cama con todo para cambiar a la niña, sin cambiarla aún.

Una pequeña risa salió de sus labios al verlo con cubrebocas y guantes puestos.

—Oh vamos—dijo entrando al cuarto—No seas exagerado, ni siquiera huele tanto…

—¿¡Que le diste de comer a esta niña?! —se quejó sin siquiera quitarse el cubrebocas, apenas le había quitado la ropita y abierto un poco el pañal, casi se desmaya por el olor.

—Solo leche de mi pecho—dijo con una sonrisa burlona.

—¿¡Eres radioactivo ahora?!

Jisung solo se volvió a reír y fue al cuarto de Haneul para acostarlo, lo cambió de ropa y lo acomodó en su cama, cubriéndolo solo con una frazada ligera, ya que aun hacía algo de calor, encendió el radio y la luz de noche, dejó un beso en su frente y fue a su cuarto para ayudar a Minho con el cambio de pañal, aunque al final prefirieron bañarla y cambiarla para ponerla a dormir, no era muy tarde, pero con los chicos ahí era mejor no tener bebés que se asustaran fácil con el ruido y Sunji aún era muy pequeña como para soportar lo escandalosos que podían ser ellos 8 juntos.

Minho tuvo que bajar al escuchar un sospechoso silencio, así que dejó a su novio cuando ya en el cuarto de la bebé Jisung se sentó en el cómodo sillón para amamantarla y que así pudiera dormir.

Tarareaba con suavidad y acariciaba con cuidado su carita, apartando el pequeño cabellito que tenía, incluso si Sunji nació con mucho más cabello que su hermano, era demasiado corto aun para intentar algún peinado.

Sunji mantenía sus ojitos fijos en Jisung mientras comía, de vez en cuando sonreía y estiraba su mano para intentar alcanzarlo, el castaño le sonreía de vuelta a su hija, dejando caricias en sus mejillas igual de rellenitas que las de su hermano. De a poco la pequeña fue frenando con las succiones, pues sus ojitos fueron cerrándose hasta que finalmente cayó dormida.

Jisung la despegó de su pecho con cuidado, limpió su boquita con una toallita que siempre tomaba cuando iba a amamantar, la mantuvo en sus brazos solo un rato más, para asegurarse de que durmiera profundamente, no quería que cuando la dejara en la cuna llorara.

Dejó a la bebé en la cuna pasados 15 minutos, la arropó como a su primer bebé hace un rato y se quedó mirándola dormir solo un rato más, no se sentía muy bien y él estaba bastante seguro de que le pasaba, le había pasado con Hannie, y ahora le estaba pasando con Sunji, honestamente Jisung se sorprendió de que llegara tan pronto ese desequilibrio emocional, la bebé apenas iba a cumplir los 2 meses…

Soltó un suspiro y bajó, sus amigos todavía estaban ahí y no quería ser grosero.

 

Fin del capítulo 78.

Chapter 80: 79

Notes:

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Chapter Text

Con el pasar de los días el estado de ánimo de Jisung fue deteriorándose a pasos agigantados, ni siquiera pudo disfrutar del todo las fiestas porque se sentía demasiado cansado, en la mayoría de las noches lloraba, y si en las tardes no tenía trabajo, prefería tomar la siesta con los niños, de las veces que Minho podía quedarse en casa le decía que se quedara en cama todo el día, él se encargaba de cuidar bien a los niños y evitar que quisieran entrar a la recámara en busca de Jisung.

Y vaya que era difícil mantenerlos alejados, sus hijos eran Jisung-dependientes, él mismo lo era, pero sabía que su novio necesitaba tiempo a solas para manejar todas esas emociones tan caóticas que se arremolinaban en su cabeza sin piedad.

Hoy era uno de esos días en los que Minho se podía permitir estar en casa, Jisung estaba en la habitación con la puerta entreabierta por cualquier emergencia, le dolía la cabeza de tanto llorar, sus ojos estaban rojos e hinchados, se sentía pésimo.

—¿Papá? —preguntó Haneul asomando su cabecita por la rendija de la puerta, Minho no supo en qué momento su hijo mayor se le había escapado del corral, pero apenas escuchó su vocecita lejos fue directo a allá con Sunji en brazos quien también balbuceó estirando su manita hacia la puerta, ella sabía que su otro papá estaba ahí.

—Papi está cansado mis amores, hay que dejarlo dormir ¿bien?

Y aunque ambos bebés miraron la puerta casi con anhelo, le hicieron caso a Minho y se alejaron de ahí.

Más tarde ese día, Jisung amamantaba a Sunji en silencio mientras tenía a Haneul acurrucado a su costado, abrazándolo con su brazo libre y dando palmaditas suaves en su espalda, sus ojos rojos fijos en algún punto perdido de la habitación que se mantenía a obscuras para no molestarlo.

Minho estaba ahí con él, apoyado en la pared cerca de la puerta, mirándolo con bastante preocupación, esperando a que la niña terminara de comer para arrullarla y dejarla en su cuna, también para llevarse a su habitación a Haneul que ya se encontraba dormido por el arrullo de su papi Jisung.

Cuando ambos bebés se durmieron Minho se los llevó y dejó en sus respectivas cunas, después regresó a su cuarto, cerrando la puerta y acercándose directamente a Jisung quien aún permanecía sentado, apoyado en las almohadas contra la cabecera arreglando la camisa de su pijama.

Se sentó a su lado y acarició su rostro con cariño, el castaño menor alzó la vista un poco para mirar a su novio, quien le dedicó una suave sonrisa antes de besarlo con cuidado.

Jisung correspondió, soltando un jadeo más pareció a un sollozo en sus labios.

Minho se acomodó en la cama con él, abrazándolo contra su pecho, permitiéndole esconderse en su cuello, Jisung se aferró con fuerza a su camisa y empezó a llorar más fuerte.

—Está bien mi amor, todo está bien, desahógate—murmuró con cariño contra su coronilla, dejando besitos en la misma y acariciando su espalda en círculos para calmarlo.

Tardó cerca de 40 minutos, pero Jisung de a poco se fue calmando hasta quedar dormido, Minho no se movió hasta que lo escuchó respirar con profundidad, solo así se separó con cuidado para revisar a los niños, ambos durmiendo tranquilamente y solo así se pudo relajar.

Se quitó la ropa y se acostó abrazando una vez más a su Jisunggie.

Él sabía que pasar por todo ese proceso de nuevo era complicado, justo ahora Jisung estaba demasiado "hinchado" como solía referirse a sí mismo, no se sentía bonito, estaba terriblemente cansado y la ansiedad no le ayudaba mucho a mantenerse más estable, el trabajo ayudaba poco pues había días que simplemente no tocaba la cama hasta terminar, resultando en solo una o dos horas de sueño en el día, había días que ni siquiera podía levantarse de la cama de lo agotado qué estaba, en esos días Sunji tenía que tomar de biberón por mucho que no le gustara.

Jisung apenas está recuperándose de nuevo de este segundo parto, uno creería que al ser el segundo tendría más experiencia, pero se sentía igual de inexperto qué la primera vez.

A la mañana siguiente Minho tuvo llamado por lo que Jisung se quedaría solo con los niños, estaba considerando seriamente en ignorar el trabajo, pues su novio aún se veía demasiado mal como para sí quiera pensar en dejarlo solo, Jisung nunca había sido una persona que se infligiera daño a sí misma, pero esta vez en serio lo veía tan mal, que por al menos segundo tenía miedo de que lo considerara, afortunadamente Seungmin tenía el día libre así que se ofreció a pasarlo con el castaño.

Minho no sabía cómo agradecerle.

Cuando Seungmin llegó a la casa un muy cansado Jisung le abrió la puerta con bebé en brazos y el otro bebé abrazado a su pierna.

—Dios te ves fatal—dijo tomando a la bebé en brazos y pasando a la sala.

—Sé que me veo fatal, no es necesario recordarlo—murmuró a regañadientes cargando a Haneul para ir con Seungmin a la sala.

—Papi es bonito—dijo Haneul abrazándose más al cuello de su padre, sacándole una sonrisa al mismo y ganándose un sonoro beso que lo hizo reír.

—La depresión posparto es un asco ¿verdad?

—De lo peor, si en serio quieres tener hijos, reconsidera esta parte…

—Oh vamos Ji, no esta tan mal, ya pasaste por esto y lo superaste bien, volverás a hacerlo—dijo el mayor muy confiado, pues si bien, la primera vez también pareció que Jisung no saldría de ese agujero depresivo, a los 3 meses con una nueva dieta y ejercicios estaba practicante como nuevo y con un mejor cuerpo.

—Si supongo que si… pero justo ahora me siento terrible…—dejó que Haneul bajara de sus brazos y fuera a jugar, aprovechó esto para recostarse en el sillón de 3 plazas y descansar un poco la espalda, Seungmin tenía a su hija en brazos así que podía permitírselo—Además ahora con dos mi tiempo se redujo a la mitad, no puedo recuperarme tan rápido como con Hannie…

—Bueno, tampoco es el fin del mundo, ve a un ritmo lento, después de todo, en unos meses el pequeño ángel tendrá que entrar al jardín de niños.

Y que Seungmin se lo dijera en voz alta fue como un puñetazo en su estómago ¿En qué momento su pequeño ángel iba a cumplir 3 años? ¿Cuándo había crecido tanto?

El puchero y las ganas de llorar llegaron inmediatamente a él, su bebé estaba creciendo tan rápido… cuando menos se diera cuenta ya tendría 15 años y le estaría dando la estúpida charla que ningún padre quiere darle a sus hijos porque a sus ojos siguen siendo esos pequeños ángeles que cargaron y protegieron por 9 meses en sus vientres.

—Hannie, ven aquí amor—pidió el castaño sentándose de nuevo en el sillón.

Y como el ángel que era, Haneul dejó a un lado sus juguetes para correr a los brazos de su padre, acurrucándose en su pecho y aferrándose a su ropa porque ese era al lugar favorito del niño.

—Oh vamos Ji, sabes que tiene que ir.

—Si ya sé, pero todavía no—dijo casi en un tono infantil, abrazando a su primer bebé contra su pecho, como queriendo esconderlo del mundo.

—¿Así serás con Sunji cuando ella también vaya a la escuela?

—No, con ella voy a ser peor, Hannie crecerá y podrá cuidarse por sí mismo, mi hija, sin embargo, tiene que aprender demasiadas cosas al crecer, tendrá muchos problemas con los cambios en su cuerpo, estará tan atareada consigo misma que probablemente no le preste demasiada atención a lo demás y eso la vuelve vulnerable, tengo que ayudarla, tengo que protegerla…

La habitación se quedó en silencio, pues había bastante verdad en las palabras de Jisung.

El castaño dejó que su hijo volviera a jugar en su corral, le encargó la niña a Seungmin para darse un baño rápido pues aún seguía en pijama y se sentía demasiado pegajoso por la leche que a veces se le escapaba, Sunji solía beber más de su pecho que de biberones, pero aun así necesitaba sacar toda la leche extra que le quedaba, Haneul ya casi no tomaba leche, pues las comidas sólidas con mil y un sabores diferentes le habían gustado lo suficiente como para solo preocuparse por Sunji.

Seungmin entonces se quedó solo con ambos bebés, Haneul estaba jugando muy entretenido, Sunji estaba despierta, mirando al mayor con curiosidad, casi siempre cuando alguien la cargaba estaba dormida, por lo que a muchos de sus tíos no los conocía demasiado, con casi 3 meses Minho y Haneul habían jugado con las tarjetas con ella, y aunque no hablaba sonreía al ver las fotos de los chicos cuando salían en estas.

—¿Qué pasa pequeña? —preguntó acariciando con cuidado esas regordetas mejillas, la leche de Jisung sí que era muy buena.

Ella sonrió intentando agarrar el dedo que tocaba su carita, estaba tranquila con Seungmin, con Felix ella solía alocarse demasiado y con Innie solía quedarse dormida casi de inmediato pues el rubio menor gustaba de pasearla para arrullarla a diferencia de los demás que preferían quedarse sentados.

Estos jóvenes y sus huesos sanos.

Jisung regresó ya limpio con ropa cómoda, fue Seungmin el que preparó algo de comer, dejando que Jisung amamantara a la bebé, pues apenas Sunji lo vio, empezó a quejarse para ir con él.

—¿Cuándo va a ser el baby Shower? —preguntó Seungmin mientras cortaba fruta para Haneul.

—El 30 de este mes, así dejan el cumpleaños de Minho libre y Halloween, sabes que a Lixie le encanta pedir dulces, aunque en realidad solo Chan le compra todos y lo deja comérselos en la sala mientras ven películas…

—Oye que excelente idea…

—Cuando nazcan esos bebés tendrá que ir a pedir dulces en serio…

—¿Cómo crees que sean? —preguntó el menor entregándole las frutas picadas a Haneul quien le agradeció de forma educada y le pidió que lo subiera a su sillita para comerlas, lo cual Seungmin hizo sin problema.

—Estoy bastante seguro que tendrán el cabello de Chan, esos rizos se verán lindos en ellos, aunque Chan se esfuerce por plancharse el cabello.

—Sí, serán dos bolitas de pelo rizado muy lindas… ¿Serán niños o niñas?

—Mmm… no lo sé, en su última consulta Felix me dijo que no pudieron verlos bien, por eso hicieron que el baby Shower también sea una revelación de sexo.

—¿Y tú que crees que Felix prefiera?

—¿Honestamente? Ni siquiera él sabe, estaba tan deprimido con que no podía tener bebés que ahora que los tiene no le importa, solo espera que estén sanos, ya sabes, por todo lo de su peso y esas cosas—despegó con cuidado a su hija de su pecho para limpiar su boquita y acomodarla sobre su pierna usando la pinza segura para sacarle el gas, ya había experimentado los cólicos con su hermano, no quería que ella también los sufriera.

—Yo prefiero niñas, Sunji necesitará con quien jugar, somos demasiados hombres a su alrededor—y no mentía, era la primera niña dentro de su círculo cercano e incluso en el lejano también, ni siquiera los otros amigos que tenían hijos habían tenido niñas, todo habían sido niños, esa pequeña necesitaba más chicas a su alrededor.

—No lo sé… yo creo que serán niños—acomodó de nuevo a Sunji en sus brazos para empezar a arrullarla, así como su hermano ella también tenía un horario de siestas.

Algo en él le decía que serían niños, no era un profeta ni nada por el estilo, pero él ya había sido padre tanto de niño como de niña y estaba al menos un 74% seguro gracias a los antojos tan extraños, salados, grasosos y para nada saludables que había tenido el rubio, así como la forma que estaba tomando su vientre de que Felix tenía dos pequeños y sanos príncipes formándose en ese vientre que poco a poco comenzaba a ser cada vez más y más grande.

Pero bueno, tendrían que esperar.

 

Fin del capítulo 79.

Chapter 81: 80

Notes:

Si quieren ver algunas escenas Ilustradas y no les importan los spoilers pueden seguirme en mi X (Twitter) @CookieMinmin <3
Todo el contenido apenas se esta re subiendo junto con contenido nuevo ^^ <3

(See the end of the chapter for more notes.)

Chapter Text

Jisung estaba bastante inquieto ese día en particular; si bien, no se sentía lo suficientemente cómodo con su cuerpo todavía, estaba terriblemente caliente y todo era culpa de Minho.

Esa mañana el muy descarado había tenido la audacia de vestir únicamente con una camiseta de tirantes gruesos, dejando toda esa deliciosa piel de sus ahora más tonificados brazos al descubierto junto con un poco de su pecho que ahora estaba mucho más trabajado que antes, además era cuello redondo bajo POR LO QUE PODíA VER PERFECTAMENTE ESAS CLAVÍCULAS y se estaba volviendo loco…

Incluso si le había pedido que por favor se cambiara, el muy maldito SE BURLÓ al entender que pasaba, pero de todas formas accedió a cambiarse, solo para ponerse ESA camisa vino que se le ceñía tan bien al cuerpo, regalo de cumpleaños que el propio Jisung le había dado por el mismo motivo.

—Bastardo—le dijo Jisung antes de encerrarse en su estudio a trabajar para distraerse.

Minho por su parte, aprovechó que Jisung no lo estaba viendo para preparar las pañaleras de los niños y llamar a Chan.

—¿Crees que puedas cuidar a los niños por mi hoy? Sunggie no se siente muy bien y me gustaría poder atenderlo como es debido—no creía que Chan entendiera el doble sentido en sus palabras, pero sonrió y le agradeció de todas formas cuando el mayor llegó 30 minutos después junto con Felix para recoger a los niños.

Minho entonces fue de regreso al estudio, abrió la puerta con cuidado por si acaso Jisung no traía los audífonos, afortunadamente los traía, así que en silencio se acercó y empezó a masajear los hombros de su novio, Jisung se tensó visiblemente para después poco a poco relajarse, terminando por apoyar su cabeza en el estómago de su novio.

—¿Dónde están nuestros bebés? —preguntó al quitarse los audífonos y dejarlos en el escritorio.

—Con Chan y Felix—dejó un beso en la frente del menor y continuó con el masaje.

El menor respiró profundo, cerrando los ojos de nuevo y relajándose contra el estómago de su novio, ese masaje se sentía demasiado bien como para detenerlo, así que Minho siguió la orden silenciosa y continuo con el masaje hasta que pudo sentir a Han relajarse por completo, la tensión casi había desaparecido por lo que dejó un beso en su cabeza y le pidió en un tono bajo y casi gutural que fueran a la habitación.

Jisung se levantó sin protestar, más que nada porque ver a Minho de pies a cabeza con esa ropa que lo hacía lucir tan perfecto era un golpe directo a su corazón y un incentivo a su pene.

Apenas entrar a la habitación Jisung tomó el rostro de su novio y lo besó, Minho se dejó hacer, correspondiendo ese beso con la misma necesidad con la que Jisung se lo estaba dando, llevando sus manos directamente a la espalda de su novio para abrazarlo, normalmente lo tomaría por la cintura, pero sabía que aun su novio no se sentía cómodo con su figura y no quería que se sintiera mal por ello.

—¿Por qué eres tan guapo? —preguntó Jisung sobre sus labios en un murmullo casi desesperado, a veces era tan injusto que su novio fuera prácticamente un dios a sus ojos, tan, tan, TAN guapo que era imposible no quererle saltar encima cuando se sentía así de hormonal.

—Me hicieron con amor—dijo simplemente y llevó a Jisung a la cama mientras se lo comía a besos.

Jisung se mantuvo sentado en la cama, disfrutando de como Minho empezaba a quitarse la ropa con lentitud para él, un pequeño baile privado, y aunque no tuvieran música, Minho nunca la necesitaría, él tenía el ritmo en las venas.

—Déjate la camisa—pidió casi en un suspiro cuando los pantalones desaparecieron y ya estaba desabotonando la camisa.

Minho sonrió y se la dejó a medio quitar, fue directo sobre su novio, besándolo de nuevo porque, si algo amaba Minho, era la forma tan perfecta en la que sus labios encajaban juntos. Jisung se abrazó a su cuello y a su cadera con las piernas, aun completamente vestido porque a final de cuentas por muy hormonal que estuviera, no quería verse el cuerpo.

Si bien sí hacia ejercicio, sus sesiones eran más cortas debido a que Sunji lloraba por ser cargada o Haneul necesitaba ayuda con el baño, y no lo hacía tampoco cuando la bebé dormía porque cuando lo hacía aprovechaba para dormir también, aunque no durara demasiado. No es que Jisung estuviera en mala forma, se estaba recuperando bien, pero él no se sentía bien consigo mismo todavía.

Gimió bajito cuando Minho dejó una visible marca en su cuello, se había sumido tanto en sus pensamientos que no notó el hecho de que ya no tenía pantalones ni ropa interior, las manos de su novio ya iban por el 3er botón de su camisa, pero lo detuvo.

—N-No… no la quites—pidió con la inseguridad bailándole en la garganta.

—Está bien amor—dijo con tanta ternura y comprensión en su voz que Jisung sintió ganas de llorar de nuevo.

¿Qué había hecho en su vida pasada para tener a un hombre tan perfecto como Minho? Probablemente salvó a la nación, porque solo así tendría a alguien tan maravilloso como él.

Jisung cerró los ojos y se dejó llevar por los besos expertos y las caricias tiernas que el mayor le daba, todo con cuidado y de forma delicada, Minho disfrutaba mucho de acariciar su piel solo con la yema de sus dedos, o la punta de su nariz siempre que recorría un camino de besos y mordidas, le gustaba como hacía a Jisung temblar y como su piel se erizaba demostrando lo sensible que era.

Cuando Minho empezó a dilatarlo se sintió un poco incómodo, llevaban un buen rato sin hacerlo, el lubricante en los dedos de su novio estaba frío, la presión de ese primer dedo se sentía tan extraña, no como cuando fue la primera vez que lo hicieron, pero si era algo raro, a pesar de eso, gimió fuerte cuando encontró su próstata he hizo el movimiento constante hacia ese punto específico, primero con uno, luego con dos y cuando fueron tres su cuerpo entero se tensó, los dedos de sus pies se encogieron y su cadera se levantó un poco, abrió la boca, pero no salió nada, en cambio jaló aire por la boca al sentirse repentinamente sobrepasado por el placer vibrante que estaba experimentando.

Minho, consciente de que si seguía así todo terminaría muy rápido, dejó de mover sus dedos, los sacó al notar que ya estaba lo suficiente dilatado como para continuar, dejó un beso-muchos en realidad- en los labios de su novio y saco del cajón de la mesita de noche una tira de condones, por mucho que amara a sus hijos, no quería más por el momento.

—Dime como lo quieres amor—dijo al mismo tiempo que se alejaba solo para poder abrir uno de los condones y desenrollarlo sobre su pene, Jisung tragó saliva sin poder apartar la vista, nunca podía.

Por un momento Jisung se quedó en blanco, probablemente Minho preguntaba para no hacerlo sentir incómodo, normalmente nunca preguntaba nada, iba directo a la acción porque ambos sabían lo que querían desde el principio, aunque claro, eso era solo cuando Jisung tenía confianza en sí mismo y su cuerpo, cuando no se sentía frágil…

—Umh… y-yo, no, no lo sé ¿podemos ir lento esta vez?

Y vaya déjà vu que Minho tuvo en ese momento, pues lo remontó a su primer año de relación, cuando ambos chicos eran inexpertos en el tema, pero tenían demasiadas ganas de estar juntos. Su Jisunggie le había hecho exactamente la misma pregunta, y estaba a punto de soltar la misma respuesta.

—Yo hago lo que tú me pidas mi amor…

El castaño menor sonrió sin poder evitarlo, con un par de lágrimas acumulándose en sus ojos, dios, estaba tan sensible últimamente que a veces ni el mismo se soportaba, pero era inevitable no llorar, porque ellos ya llevaban 11 años juntos, habían pasado por demasiadas cosas y Minho, su amado y perfecto novio no lo había olvidado…

Y tal vez fue eso lo que le dio el valor suficiente para continuar como normalmente lo hacían.

De un momento a otro, Minho terminó contra la cama, apoyándose en las almohadas contra la cabecera y mirando con sorpresa a su novio quien ya estaba posicionándose sobre su miembro. Gimió fuerte cuando Jisung bajó rápido, penetrándose de un solo movimiento, incluso si lo había dilatado a conciencia, esa posición en particular siempre lo hacía sentir más estrecho de lo que era.

El menor se apoyó en la cabecera de la cama, respirando hondo para intentar acostumbrarse a tan rápida intromisión, no importaba cuantas veces lo hicieran, nunca se terminaba de acostumbrar al tamaño de su novio.

—¿Cariño? —una de sus manos se movió a uno de los muslos de su novio, la otra se aferró a la camisa que aún traía puesta, estaba desabotonada casi hasta la mitad por lo que hizo que se le descubriera un poco el hombro, su pecho estaba exquisitamente a la vista lo cual era practicante una deliciosa tentación, Minho disfrutaba mucho de jugar con sus pezones, pero teniendo en cuenta que estaba lactando no se lo podía permitir muy seguido—Sé que tú lo querías p-pero ah…—apretó más el agarre sobre el muslo del menor haciéndolo gemir igualmente porque se había movido solo un poco para acomodarse y se había sentido claramente bien—¿Estás bien como para hacerlo… Así?

La idea era hacerlo lento para mantenerlo cómodo, de un momento a otro Minho había perdido el control de todo y no sabía por qué ni cómo.

—Mi amor…—dijo con la voz algo inestable debido al placer—C-Cállate y muévete ¿sí?

Minho solo asintió y se calló, plantó bien los pies en la cama y empezó a elevar su cadera para empezar a encontrarse con los suaves movimientos de Jisung, si su novio quería que todo fuera como siempre, él le cumpliría.

Por otro lado, la tarde avanzó bien y sin problemas en la casa Lee-Bang, Haneul se comportó como un ángel, jugando en el gran salón de la casa con todos sus juguetes y algunos más que Felix le había comprado por capricho cuando apenas iban a la casa, Sunji fue cargada todo el tiempo por el castaño mayor, sonriendo contenta porque le encantaba estar en brazos, además Chan así empezaba a practicar cuando sus futuros o futuras bebés nacieran.

E incluso si Sunji era pequeña, tenerla tanto tiempo embarazos llegaba a casar un poco, por lo que el mayor se anotó retomar una rutina más extensa de pesas, teniendo en cuenta que serían dos bebés, tendría que poder tener a uno en cada brazo al mismo tiempo para que todo fuera más equitativo.

Fue muy provechoso tener a los niños con ellos pues empezaron a ver todas las debilidades de la casa en cuestión a mantener seguros a los bebés, en más de una ocasión Felix tuvo que correr para evitar que Haneul se hiciera daño, se portaba muy bien, pero al estar en un lugar nuevo le daba mucha curiosidad y se paseaba por todos lados, poniéndose en situaciones peligrosas.

También midieron su paciencia en cuanto a los llantos y cambiar pañales, con Haneul no había tanto problema pues ya tenía dominado eso de avisar cuando quería ir al baño, y eso también fue una enseñanza muy valiosa, pero Sunji… bueno, digamos que no le gustó mucho estar tomando leche en mamila, pero el hambre la obligó a aceptarlo, y los pañales con ella eran toda una odisea…

Para cuando empezó a obscurecer, Felix ya estaba recostado en su cama, Sunji ya estaba con su pijamita y envuelta en una cobija, durmiendo en su costado izquierdo, siendo protegida por su abrazo, Haneul estaba a su derecha, sentadito y comiéndose uno de los brownies que habían preparado esa misma tarde, la cocina había quedado hecha un desastre, pero los brownies habían quedado buenos.

Chan se sentó con ellos revisando algunos mensajes y correos.

—¿Es del trabajo? ¿Tienes que ir? —preguntó el rubio un tanto preocupado, incluso si ya era tarde, a veces Chan salía de emergencia y volvía hasta la madrugada.

—No, es solo Minho diciendo gracias por cuidar a los niños esta noche, mañana temprano pasarán por ellos—dijo mandando una respuesta rápida y dejando el teléfono de lado para acostarse a un lado de Felix, protegiendo así también a Sunji—Ahora que cuidamos bebés… ¿Cómo te sientes para lo que viene?

Felix sonrió de una forma demasiado hermosa para los ojos de Chan, sus ojitos brillaban con la ilusión tan grande de tener a dos pequeñas criaturitas en su vientre.

—Estoy esperando mucho por nuestros bebés…

 

Fin del capítulo 80.

Notes:

Salí desde la mañana y ni tiempo me dio de actualizar, pero ya llegue, aquí esta el capitulo (Y que gran capitulo jajaja de mis favoritoooooos porque de aquí salió el primer dibujo que subí a twitter), una disculpa xd

Chapter 82: 81

Notes:

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Todo el contenido apenas se esta re subiendo junto con contenido nuevo ^^ <3

Estoy pensando seriamente en abrirme una cuenta en Bluesky pero no se que tan buena idea sea eso jajaja
total la IA pronto estará en todos lados :/
¿Debería de volver a Instagram también?
aaaaghh muchas dudas pocas respuestas :c

Chapter Text

Felix miraba con atención como los hombres de la tienda entraban a su casa y empezaban a acomodar todas las cosas que había ordenado para el cuarto de los bebés, también bajo la estricta mirada de Mikael quien en todo momento se encargaba de cuidar a Felix pues Chan no podía estarse tomando tantos días libres seguidos para estar con él, tenía una empresa entera que dirigir.

Eran los muebles más que nada, donde guardar la ropa y el cambiador, un sillón gris muy bonito y unas alfombras que combinarían con las cortinas, también compraron repisas y un mueble grande para los juguetes, así como un armario para toda la ropa que comprarían.

Las cunas y las decoraciones para el cuarto aún no las compraban pues todavía no sabían que eran, los muebles eran todos blancos para poder pintarlos después cuando supieran todo.

Acarició su vientre con suavidad, 14 semanas recién cumplidas y en la consulta Jae les había dicho que ambos bebés iban muy bien, Felix pudo ver en la ecografía pequeños rostros desdibujados, pero ahí estaban…

Lloró mucho, pero había sido tan lindo, que no había podido evitarlo.

—¿Necesita algo joven Felix? —preguntó su guardaespaldas al verlo suspirar con la mirada perdida y la mano en su vientre. No había querido interrumpirlo si es que estaba pensando en cosas importantes, pero llevaba por lo menos 20 minutos así y ya le estaba preocupando verlo tan quieto.

—Quiero una paleta… ¿Todavía tenemos paletas en la nevera?

—¿No se supone que no puede comer dulces todavía?

El rubio hizo un puchero.

Si bien ya estaba fuera de peligro y de hecho tenía un peso normalmente saludable, aún tenía una dieta estricta rica en nutrientes y baja en azúcares procesados, las paletas de hielo tenían demasiada azúcar para Felix.

—¿Qué le parece si le preparo un tazón de fresas y kiwi?

—Bueno…—la resignación era palpable en su voz, pero ahora que le mencionaba esas frutas dulcemente ácidas la boca se le hizo agua.

Llegó a sus manos en menos de 5 minutos, después de eso escuchó la conversación de Mikael y los señores de la tienda, ya todo estaba montado y listo en la habitación, así que luego de darles una propina los despidió y se quedaron solos de nuevo.

Felix puso música clásica en los parlantes de la sala, ya que había leído que eso ayudaba a los bebés mientras seguían en el vientre, aparte claro que el mismo disfrutaba mucho de esa música.

Tomó su teléfono y empezó a escribirse con Hyunjin, estaba aburrido y hablar con el castaño siempre era entretenido, en especial ahora que gracias a ese mágico asistente del que aún no sabía mucho había aligerado su agenda un montón y tenía tiempo para esas cosas.

También por eso mismo las cosas entre Hyunjin e Innie se veían más tranquilas, más felices, todavía tenían sus roces, en especial por eso de los bebés, Hyunjin no le había dicho demasiado, pero si lo suficiente como para unir las piezas en su cerebro y entender la situación por la que estaban pasando.

Todos se habían vuelto locos con el tema de los bebés por culpa de Jisung, Haneul le había salido tan bonito y bien portado que todos quisieron uno y cuando Sunji nació, siendo la princesa más adorable que habían visto, todo se alocó.

Su teléfono vibró varias veces seguidas, indicando las notificaciones de mensajes:

“Lo digo en serio Felix, él es genial”

“Lo deje trabajando en unas cosas hace unas horas”

“Y cuando volví ya había terminado”

“Casi suenas enamorado jajaja”

“Podría amarlo un poco jaja”

“Sus esfuerzos en el trabajo me da tiempo libre”

“Está salivando mi relación”

“o: ¿¿de verdad??”

“Entonces ¿todo está bien con Innie?”

“Sip, por ahora todo bien <3”

“solo tengo que evitar mencionar a los bebés”

“jaja (es llanto)”

“Pobre Jinnie”

“Dale tiempo”

“Estoy seguro de que en un futuro lo querrá”

—Joven Felix sus vitaminas—dijo Mikael interrumpiendo su plática.

El rubio tomó las pastillas que le ofrecía y el vaso con agua, se metió las pastillas a la boca una por una, pasándolas con un trago de agua hasta que se las termino, después de eso recibió un vaso de jugo porque siempre le dejaban un sabor amargo en la boca.

—Gracias Mikael… ya puedes pasar tu reporte a Chan, iré a tomar una siesta…

El mayor solo se rio, pero aun así lo ayudó a levantarse y llevarlo a la habitación, no era secreto que Mikael tenía la orden de decirle a Chan todo lo que Felix hiciera en el día para tener un monitoreo constante sobre su toma de vitaminas, su rutina de ejercicio y la siesta. Era importante que Felix siguiera las indicaciones de todas sus doctoras si querían que sus bebés estuvieran bien. Así que una vez en su habitación se cambió de ropa a una de las camisetas de Chan y se recostó en la cama, se durmió de inmediato.

Quien también estaba tomando la siesta en ese momento era Jisung con su camiseta alzada hasta su pecho, dejándolo expuesto para Sunji, quien estaba recostada a su lado, protegida por su dona de lactancia en forma de banana para evitar que se cayera, la bebé apenas sintiera hambre solo se giraría y comería, justo como estaba haciendo ahora, por eso mismo es que el castaño podía dormir.

Sumando al hecho de que Minho estaba en casa y de vez en cuando subía para revisarlos, estaba haciendo la comida y al mismo tiempo revisando escuelas junto con Haneul, preguntándole qué actividades le gustaría hacer después del horario de clases y acorde a lo que le dijera, buscar escuelas que las tuvieran.

Su pequeño ángel estaba a menos de 7 meses de tener la edad de inscripción para el jardín de infantes, tenían que empezar a ver eso, Jisung ya le había dado algunas opciones que el mismo había buscado hace unos días después de su conversación con Seungmin sobre que ya era momento de que empezará a buscarlas, quería revisarlas el mismo también y así tener opciones en las que ambos estuvieran de acuerdo.

Puede que incluso Seungmin influyera un poco en su decisión, pues su hermana era maestra en una buena escuela, pero aún tenían muchas opciones que revisar.

—Papi—habló Haneul distrayéndolo de su lectura en la laptop.

—¿Qué pasa bebé? —preguntó el mayor cargando a su hijo para sentarlo en su pierna.

—Teno hambre.

Minho solo asintió y cargó a su hijo hasta la cocina, lo dejó sentado en su sillita elevada y sacó del refrigerador un almuerzo pequeño a base de fruta picada y yogurt hecho con la leche de Jisung.

—¿Me esperas aquí, bebé? Voy a ver cómo están papá y tu hermana, ¿bien?

El niño solo asintió empezando a comer. Minho subió entonces hasta la habitación, Sunji ya se encontraba durmiendo, por lo que con mucho cuidado la cargó para dejarla en su cuna, encendiendo la radio de bebé y llevándose la otra, cerró la puerta hasta dejarla un poquito entreabierta y regresó a su habitación para acomodarle la ropa a su novio y dejarlo seguir durmiendo.

Jisung se quejó un poquito, parpadeando muy lentamente para acostumbrarse a la luz de la tarde, Minho sonrío aún inclinado sobre él, acarició su rostro con cariño y el menor sonrió porque despertar con el perfecto rostro de su novio a poca distancia del suyo era lo mejor.

—¿Qué tal la siesta? —preguntó apartando un poco el cabello del rostro de su novio, atorándolo detrás de su oreja.

—Reparadora—dijo con la voz algo rasposa por recién despertar, se ganó un beso en al frente solo por eso.

—¿Quieres que te deje seguir durmiendo o bajas conmigo para ver la escuela de nuestro hijo?

—Iré en un momento, tengo que ir al baño.

Minho asintió, dejando un beso sobre la frente de su amor y salió del cuarto, Jisung fue al baño a hacer sus necesidades y a lavarse los dientes y la cara, necesitaba espantarse el sueño, la escuela de Haneul era una decisión importante que requería toda su concentración…

Aún no podía creer que su hijo estaba a meses de entrar a la escuela ¿en qué momento su pequeño ángel había crecido tanto? Seguía siendo solo un bebé, su primer bebé.

Las ganas de llorar lo invadieron, dejó que salieran unas cuantas lágrimas para poder lavarse el rostro de nuevo, solo iba a ir a la escuela, no a la guerra, tenía que controlarse… aunque ese pensamiento solo lo remontó a 20 años en el futuro cuando su pequeño retoño tuviera que empezar a ver su servicio militar -del cual él se salvó por la lesión de su espalda que nunca sanó del todo- y eso solo lo puso aún más sentimental que antes.

Bajó rápido las escaleras solo para encontrar a su bebé en su sillita terminando de comer con Minho a su lado en la mesa de comedor y la laptop encendida, probablemente revisando lo de las escuelas, el radio de bebé a su costado y encendido para mantener a Sunji vigilada...

Le quitó el plato vacío para lavarlo rápido y apenas el niño fue liberado de la silla lo cargó contra su pecho y se sentó a un lado de su novio, Haneul sonrió encantado porque él adoraba que lo abrazaran, más aún si era su papi Jisung, Minho no pasó desapercibida la casi posesividad con la que envolvía a su hijo, por lo que le sonrió, sabiendo exactamente qué cosas podrían ser las que pasaron por la cabeza de su novio como para actuar así.

Puso su mano en el muslo libre del menor -pues en el otro estaba Haneul sentadito-, apretando con suavidad para llamar su atención.

—Tranquilo Jisunggie, aún falta mucho para que vaya a su servicio militar, por ahora concentrémonos en el jardín de infantes, ¿bien?

Jisung sonrió apenado con lágrimas en los ojos y apoyándose en el hombro de su novio ¿Cómo es que Minho lo conocía tan bien? ¿Era así de predecible para su novio? Aunque bueno, 11 años de estar juntos, era un poco obvio que Minho lo conocería mejor de lo que Jisung se conocía a sí mismo.

—Bueno, acabemos con esto de una vez…

Ambos entonces empezaron a revisar varias opciones, las mejores y más cercanas a casa para comodidad de todos-y más que anda para aliviar la ansiedad de Jisung-, siempre preguntándole a Haneul su opinión, después de todo él era el que pasaría sus días ahí.

Todos eran conscientes de que su pequeño ángel tenía afinidad con el agua y los dibujos, así que esos eran buenos puntos para buscar escuelas con esas actividades como talleres o clases extra que lo ayudaran a desarrollarse mejor en ellas.

Aún no podían creer que ya estuvieran viendo escuelas, su hijo estaba creciendo demasiado rápido frente a sus narices, todavía parecía ayer cuando lo estaban sacando del hospital en su sillita de auto para traerlo a casa… pero bueno, mientras si bebé fuera feliz, ellos también lo serían.

 

Fin del capítulo 81.

Chapter 83: 82

Notes:

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Chapter Text

Normalmente en la casa Lee-Han siempre había ruido.

Si no eran las risitas y gritos de Haneul, eran los reclamos y llantos de Sunji, o los gritos de emoción de ambos bebés al estar jugando en el agua de la piscina, o por estar escuchando la música que su propio padre creaba y que les hacía aplaudir o gritar porque les había gustado

Sea lo que sea, siempre había ruido en la casa, por eso era tan raro que todo estuviera en silencio.

Y era más que nada porque, por algún motivo desconocido, Sunji y Haneul estaban tomando su siesta al mismo tiempo, ambos bebés habían empezado a bostezar casi a la par cuando estaban jugando en la sala, por lo que Jisung empezó a mimar a ambos con suaves caricias en su cabecita, Sunji fue la que se durmió primero, Haneul aguantó un poco más, pero apenas Minho empezó a tararear esa canción sin nombre que siempre lo había hecho dormir desde su primer día de nacido, se quedó dormido.

Jisung fue a dejar a Sunji a su cuna en lo que Minho acostaba a Haneul en su camita, ambos cuartos quedaron con la puerta entreabierta por cualquier emergencia, Minho entró junto con su novio al cuarto, él se acostó en la cama para descansar un poco la espalda, Jisung por otro lado fue a la cocina para sacar el extractor de leche junto con varias botellas, regresó al cuarto con las cosas llamando así la atención de su novio.

—¿No es muy pronto para quitarle el pecho a Sunji?

—No se lo voy a quitar, pero necesito un descanso de vez en cuando, me duelen los pezones…

Jisung entonces se sentó en la cama y empezó a preparar la máquina, ¿pudo haberlo hecho en la sala? Si, pero quería recostarse un rato, le dolía la espalda también.

Minho entonces se sentó detrás de él, arrastrándolo consigo y las cosas al centro de la cama, en lo que Jisung armaba todo, Minho empezó a masajearle la espalda baja.

—Ah... eso se siente bien—dijo terminando de conectar todo.

—Estás un poco tenso… ¿Mucho trabajo?

—Algo… mañana tengo otra junta con los chicos, me voy a tener que llevar a Sunji, tú puedes quedarte con Haneul, Felix tiene consulta temprano y Seungmin estará en la junta, aunque confió mucho en Innie sé que no va a poder con dos bebés él solo.

Por lo general en este tipo de situaciones se los dejaban a los padres de Minho, pero justo estaban de vacaciones en Japón y una niñera no era una opción, siendo Minho una figura pública, la dirección de su casa y el conocimiento de la existencia de sus hijos tenía que ser secreto hasta que ellos mismo decidieran hacerlo público, y ese momento todavía no llegaba.

Minho solo asintió y le dejó un beso en el cuello, cuando Jisung se alzó la playera fue Minho el que pasó sus brazos hacia adelante y acomodó todo para después encender la máquina, permitiéndole a Jisung recostarse en su pecho y usar uno de sus hombros como apoyo para su cabeza.

El suspiro de alivio cuando la leche empezó a fluir hasta llenar las botellas, provocó un “no sé qué” en Minho que lo hizo sentir un poco excitado, pero se mantuvo quieto.

—Gracias por ayudarme…—dijo Jisung girando un poco su rostro para poder besar su cuello—Hacer esto solo a veces es agotador…

—Lo que sea por ti mi vida—dejó un beso en su frente y paró la máquina para poder quitar las botellas de leche ya llenas y remplazarlas por otras nuevas. Jisung siempre había producido demasiada leche teniendo en cuenta la glotonería de sus dos bebés.

En lo que la leche fluía para llenar las mamilas, Jisung cerró los ojos y se dejó llevar por el aroma de la colonia de Minho, le encantaba y teniendo el cuello de su novio tan accesible no dudo en enterrar su nariz ahí y respirar.

Minho se dejó hacer, lo mantenía abrazado y acariciando sus costados de forma suave, todo estaba tranquilo y silencio, algo que en definitiva podían catalogar como un milagro.

—Todo es tan tranquilo con los niños dormidos—murmuró Minho con la cabeza apoyada en la de Jisung, pues el menor seguía escondido en su cuello, no había necesidad de hablar con fuerza, todo estaba tan tranquilo que incluso con la voz baja se escuchaba perfectamente.

—Es raro tanto silencio si te soy sincero—Jisung salió de su escondite solo para poder recibir un beso en los labios.

En teoría, tenían ese tiempo para ellos, podían hacer lo que quisieran una vez acabaran de sacar leche del pecho de Jisung, no sabían cuánto duraría, pero podrían aprovechar una vez terminaran.

—¿La puerta está cerrada? —preguntó Jisung al mismo tiempo que paraba la máquina para desenroscar las botellas de los chupones y cerrarlas con sus tapas.

—Si amor ¿Qué tienes en mente? —Minho observó como Jisung hace el cambio de botellas de una forma tan rápida y sin ver que se pregunta cuantas veces hizo esto solo, probablemente ya puede hacerlo incluso con los ojos cerrados.

Jisung vuelve a accionar la máquina cuando un nuevo par de botellas ya están conectadas y se vuelve a acurrucar contra Minho, quien lo abraza de nuevo y lo llena de besos y sutiles caricias que lo hacen sonreír.

Se quedan en silencio y repiten el proceso hasta que 8 botellas están llenas, Minho es el que se encarga de guardar todo y llevar la leche a refrigerar, Jisung se queda recostado, con una toallita húmeda en mano para limpiar y masajear su pecho, siempre quedaba sensible después de sacar leche, sumando el hecho de que ya estaba sensible en esa área por culpa de la insistencia de su hija en jalar sus pezones siempre que come, en un intento de sacar la leche más rápido.

Sin duda tiene que empezar a acostumbrarla a los biberones desde ya.

Minho entró al cuarto y cerró la puerta detrás de sí, Jisung lo miró esperando que hablara, ya que se quedó apoyado en la puerta.

—¿Y bien?

—Profundamente dormidos.

La sonrisa de Jisung prácticamente iluminó todo el cuarto, Minho no perdió tiempo en acercarse de nuevo a su novio para besarlo con tanto amor y necesidad.

No sabían cuánto tiempo tenían así que tampoco sabían hasta donde serían capaces de llegar, por lo que a Minho se le ocurrió una idea, apenas se separó del beso se colocó detrás de Jisung de nuevo.

—¿Qué haces? —preguntó el menor aun mareado por el beso, Minho tenía una maestría para ponerlo tonto en el momento en que metía su lengua en su boca.

—Te gustará cariño—dijo dejando un beso en su cuello para después quitarle la toallita de la mano y ponerla sobre su boca, antes de que Jisung siquiera pudiera preguntar, gimió sobre la tela al sentir la mano de Minho dentro de sus pantalones, acariciando su miembro con rapidez.

Jisung llevó su mano a su pantalón solo para desabrocharlo y que así su novio tuviera más movilidad, la otra se aferró al brazo de su novio, el cual se movía con rapidez por estarlo masturbando.

—¿Te mantendrás en silencio para mi amor? —preguntó Minho directo en su oído, mordiendo con suavidad su oreja.

El menor solo asintió, mordiendo la toallita blanca y gimiendo de nuevo cuando la mano que antes estaba en su boca, ahora estaba alzando su camiseta para descubrir su pecho, apretando con cuidado su pectoral y logrando sacar unas cuantas gotitas de leche.

Se sintió al borde en ese momento, su pecho siempre había sido una zona sensible, con ninguno de sus bebés llegó a pasar algo por amamantar, pero con Minho todo se sentía diferente, todo siempre se sentía diferente, intenso y especial, por eso lo amaba.

Llegó al orgasmo en el momento en que Minho metió su lengua en su oído, tembló con fuerza, más aún porque Minho incluso después del orgasmo no dejó de mover su mano, haciéndolo retorcerse y apretarse contra él, un segundo orgasmo, esta vez seco, llegó a él poniéndolo tenso por un segundo para después quedar laxo contra el cuerpo de su novio, Minho besó su cuello y le quitó la toalla de la boca.

El castaño menor jadeó con suavidad girándose y resbalando un poco hasta quedar frente al miembro de su novio, el cual se encargó de sacar de sus pantalones y chocó contra sus labios cuando por fin fue liberado de su prisión de ropa.

Jisung lo admiró solo por un momento, no es como que hubiera visto muchos penes en su vida, y puede que el amor lo estuviera cegando un poco, pero hasta el pene de Minho era hermoso, no solo por la buena forma y tamaño, sino también por su color, su novio era tan perfecto, en tantas maneras…

No esperó mucho para empezar a chupar, Minho jadeó suave y empezó a peinar el cabello de su novio, por lo general, casi nunca se practicaban sexo oral, pero en estos momentos donde no sabían en qué momento escucharían el grito de cualquiera de sus bebés si no es que, de ambos, necesitaban hacer las cosas rápido.

Jisung tragó toda la longitud de Minho hasta que su frente chocó contra la piel de su vientre, Minho contuvo el gemido, en su lugar, un sonido bajo y gutural salió de su boca en forma de maldición, las caricias en su cabello no se detuvieron por lo que Jisung lo sacó lentamente para después volverlo a meter.

Minho no puedo evitar que en cierto punto apretara las piernas alrededor del rostro del menor, el cual gimió encantado porque adoraba los muslos de su novio, hubiera sido mejor haber podido sentir su piel, pero no estaban en condiciones de desnudarse, así que solo apretó los muslos del mayor con sus manos y continuó con lo que hacía hasta que el mayor por fin llegó al orgasmo, dejándose ir en la garganta de su novio.

Jisung salió de entre sus piernas y solo tosió un poco, Minho lo atrajo de nuevo solo para poder besarlo, Jisung correspondió, acariciando el pecho de su novio por encima de la ropa, era aún más prominente que antes y eso le encantaba, el cuerpo de Minho era estilizado por el baile, tenía la cantidad exacta de músculos que lo hacían ver masculino sin llegar a verse demasiado grande.

Lo amaba.

—¿Cuánto tiempo crees que tenemos? —preguntó el menor contra sus labios.

—No lo sé cariño ¿lo quieres intentar?

Ambos se quedaron en silencio a sabiendas de que dejar el acto a la mitad si es que alguno de sus hijos lloraba sería una decisión muy difícil, entre la nube de placer que los haría seguir o su instinto paterno que los haría parar e ir a ver qué ocurría.

—Ay no sé…—Jisung se acomodó de nuevo con Minho en la cama, aun con la ropa desarreglada, pero acurrucados juntos.

Minho lo abrazó contra su pecho, dejando que Jisung se apoyara ahí y respirara tranquilo, a veces quedarse sin hacer nada también era un buen plan, en especial porque normalmente no podían quedarse sin hacer nada.

—¿Nos dará tiempo para un baño? —murmuró Jisung contra el pecho de su novio.

—Yo creo que sí, si es que no hacemos nada más que bañarnos…

Jisung sonrió coqueto dejando pequeños besitos, entendiendo la invitación, pero teniendo en cuenta que no sabían que tanto tiempo tenían lo mejor sería solo bañarse.

Así que se levantaron y entraron a su baño, desnudándose con rapidez para entrar de una vez al agua dado que el calentador siempre estaba encendido, el agua siempre estaba caliente.

Afortunadamente ningún bebé lloro, pudieron bañarse rápido sin interrupciones, se vistieron rápido con ropa limpia y metieron lo demás a lavar, Jisung se quedó arriba por si alguno de sus niños despertaba.

Pero como los ángeles que eran se mantuvieron dormidos.

Y teniendo en cuenta que probablemente esto no volvería a pasar y que prácticamente era un milagro, Minho y Jisung no desaprovecharon esa oportunidad.

 

Fin del capítulo 82.

Chapter Text

Felix abrió los ojos debido a las patadas que estaban dando sus bebés, ya podía distinguirlas mejor entre los dolores de estómago por hambre, calambres por indigestión y las patadas de sus bebés.

15 semanas, casi 16 y eso quería decir que pronto podrían ir con Jae para la ecografía, ella sabría el sexo de los bebés y se los entregaría en un sobre sellado para la fiesta que harían dentro de semana y media.

Chan ya tenía todo listo, el lugar ya estaba apartado, las invitaciones ya estaban hechas y próximas a enviarse, cuando toda la decoración y el traje de Felix estuvieran listos, lo único que faltaba era el sobre con el veredicto que enviarían a la pastelería donde el encargo de pastel de revelación ya estaba pagado.

—¿Lixie? —Chan abrió con cuidado la puerta por si estaba dormido, acababa de llegar de trabajar y no quería molestarlo si es que lo estaba—¿Bebé estas despierto?

—Sí… estoy despierto—dijo con voz somnolienta sentándose en la cama, su cabello estaba algo desordenado por la siesta.

—¿Todo está bien? —preguntó dejando sus cosas de lado para acercarse a su esposo al ver la mueca de incomodidad.

—Sí, es solo que estas pequeñas criaturas están pateando muy fuerte…

Chan se acercó para abrazarlo y sentir, sonrió cuando su mano fue empujada por lo que podría ser un pequeño pie o un pequeño puño, Felix colocó su mano sobre la del mayor.

—¿Puedes sentirlos?

—Sí amor, los puedo sentir—dejó un beso en su cabeza y se alejó para empezar a desnudarse, necesitaba darse una ducha ya.

—¿Cómo estuvo hoy el trabajo? —preguntó sentándose de nuevo en la cama—¿Cómo están todos?

—Está algo tenso todo, tenemos a la prensa encima de uno de nuestros grupos, el comeback de otro está teniendo complicaciones con algunas palabras en sus canciones y todavía tenemos el asunto de Minho—terminó de quitarse la ropa y tomo sus cosas para entrar al baño, Felix lo siguió.

—¿Hubo algún problema de nuevo con Dispatch? —se sentó con cuidado en el retrete en lo que Chan entraba a la ducha y empezaba a mediar el agua.

—No, son las fans, la seguridad ha visto a varios grupos de chicas rodeando el edificio, pero no se acercan demasiado, mientras no agredan no podemos hacer nada contra ellas y es frustrante. En la junta de hace unos días, Minho y Jisung tuvieron que salir por el estacionamiento dentro de una camioneta polarizada para evitar que los vieran porque traían a los niños.

—Odio tanto a las fans intensas…

—También yo…

—¿Por qué no pueden dejarlo en paz? Minho ni siquiera es un idol y aunque lo fuera no justifica el acoso que está teniendo.

—Lo sé, bebé… pero mientras ellas son lo agredan no podemos hacer nada, así es la ley, ninguna se ha sobrepasado como para ir con cargos legales.

—¿Por qué tenemos que esperar a que algo pase para que podamos tomar acciones legales? Odio eso, son personas, no animales de zoológico que pueden ver cuando quieran…

—Minho ha estado hablando conmigo sobre hacerlo público.

—¿Cuándo? —levantó el rostro rápidamente para mirarlo con sorpresa.

—Apenas ellos se casen quiere que la empresa lance un comunicado por él, y probablemente luego de eso se retire por un tiempo, ya sabes, hasta que se calmen las aguas, su academia seguirá activa por supuesto, pero los videos para YouTube con nuestros grupos, las conferencias con él…

—Todo lo que lo exponga al ojo público lo dejara ¿no? —programas de variedades, invitaciones para videos musicales y básicamente cualquier cosa que requiera ir y grabar, exponerse y aparecer en la calle…

—Dejará de venir a la empresa también, para evitar que las chicas lo sigan…

—¿Y cuándo será eso?

—Cuando Jisung esté listo…

Chan cerró las llaves del agua, Felix tomó la toalla y se la pasó, el mayor se secó rápido antes de envolverse la cintura con ella y salió para ayudar a Felix a levantarse, incluso si solo tenía 15 semanas estaba enorme debido a que eran dos bebés, y el rubio, ya acostumbrado a ser tan ligero como una pluma, no se acostumbraba a su nuevo peso y tamaño todavía.

—Espero que cuando ocurra Jisunggie de verdad esté listo… mi relación ni siquiera es un secreto, tampoco es que sea pública, pero no soy sutil, Dios, hasta revelé que estoy esperando bebés, es obvio que estoy con alguien y aun así mucha gente está “enamorada de mí” si Minho lo hace público para que lo dejen en paz de una vez tiene que saber que irán tras Sunggie también.

—Es consciente, por eso dijo que se retiraría por un tiempo una vez la boda se soltará, él protegerá a su familia y lo sabes.

—Minho puede vivir tranquilamente sin aparecer en el ojo público, así que ellos estarán bien, sé que lo estarán…

—¿Y tú estás bien cariño? —preguntó cuando pudieron salir del baño para empezar a vestirse.

La gente ya sabía que estaba esperando, se volvieron locos con la foto de las ecografías y una de Felix frente a su espejo mostrando su adorable vientre, las noticias coreanas se volvieron locas, el modelo número 1 estaba esperando bebés y la gente no tenía idea de quien era su pareja, las fotos de la boda eran públicas, aunque en sí eran más que nada solo fotos de Felix con el traje que la marca había hecho para él, nadie en sí pensaría que era un traje de boda, y tampoco es que eso fuera público ni mucho menos, pero el anillo de oro blanco en su mano izquierda que estaba apareciendo en todas las fotos que subía a historias no era muy sutil, bueno, la joya en sí no era ostentosa, pues esa estaba reservada para su boda en Sídney.

Y aun con todo eso, había gente que seguía viéndolo como “su novio” solamente por ser quien era.

—Estoy bien, el mundo ya lo sabe así que…—se encogió de hombros—sigues siendo un misterio para ellos, pero teniendo en cuenta que estoy embarazado de gemelos todos saben que alguien tuvo que ponerlos dentro de mí.

Ambos se rieron sin poder evitarlo.

Chan se acercó entonces y tomó su rostro con ambas manos para besarlo, Felix correspondió con el mismo amor que el mayor se lo daba, se separan poco después para que Chan terminara de vestirse.

Felix se recostó de nuevo, con cuidado para seguir durmiendo, gracias al embarazo no era muy difícil dormir rápidamente.

Por otro lado, Jisung estaba igualmente recostado en la cama mirando en la televisión una de sus películas favoritas del estudio Ghibli, Howl no Ugoku Shiro, sus dos bebés, uno a cada lado de su pecho, apoyaditos ahí mirando igualmente la pantalla, o al menos Haneul pues Sunji estaba más concentrada en intentar quitar la camiseta de Han para tomar de su pecho incluso si solo hace media hora había comido.

—¿Tiene hambre? —preguntó Haneul al ver a su hermanita luchar contra la ropa de Jisung.

—No bebé, acaba de comer, solo quiere estar pegada al pecho porque está inquieta—Sunji adoraba estar en brazos, le gustaba que la movieran, le gustaba pasear, si estaba quieta, en automático quería comer, aunque no tuviera hambre, estar quieta significaba dormir, y para dormir tenía que comer.

Empezó a hacer pucheros al ver que no podía logras su cometido.

—¡Minho! —le habló al mayor, alargando mucho la “o”.

El mayor llegó minutos después pues estaba preparando la cena.

—¿Qué pasa bebé? ¿Está todo bien?

—Tu hija—dijo señalando a la bebé quien seguía quejándose mientras jalaba la ropa del mayor.

—Ah claro…—se acercó para cargarla—Ven princesa, deja a tu papi descansar un poco ¿sí? —salió con ella de la habitación, dejando a Jisung y Haneul viendo la película, Jisung había estado trabajando como loco desde ayer en la mañana, Minho tuvo que arrastrarlo a dormir a las 4 de la mañana porque no había parado de escribir, componer, hacer reportes y llamadas por zoom con algunos directivos y personas a cargo, solo durmió hasta las 7 y volvió a levantarse.

Había terminado apenas hace 2 horas y había querido ver una película, de verdad, necesitaba descansar.

Minho entonces se puso el fular y metió a su hija ahí, la bebé sonrió contenta al sentir todo el movimiento, Minho estaba cocinando y revoloteando por la cocina, lo que la hacía sentirse en movimiento, además, escuchar el corazón de su papá inevitablemente empezó a relajarla hasta que se quedó dormida.

—Ya está…—dejó un besito en la cabeza de su hija y subió de nuevo para avisar que la cena ya estaba lista, sonrió al ver a Jisung repitiendo los diálogos de la película, sonriendo de forma suave mientras su hijo se veía maravillado con tantos colores en la película, aún era muy pequeño para comprender, pero se le veía entretenido y contento de que su padre estuviera feliz y mimándolo, porque por supuesto que Jisung estaba abrazando a su hijo y acariciándole el cabello casi de manera inconsciente, como cuando Minho se acostaba a su lado y lo arrullaba acariciando su cabello.

—¿Papi? —Haneul levantó su cabecita del pecho de su papi Ji al ver a su papi Min en la puerta con su hermanita dentro del fular.

Jisung giró la cabeza, apartando la mirada de la televisión para ver a su novio, sonrió al verlo con la bebé ya dormida.

—Ya está la cena.

Jisung entonces apagó la televisión y cargó a Haneul para acompañar a Minho, dejó a su bebé en su sillita cuando llegaron al comedor y empezó a servir en lo que Minho se sentaba con cuidado para no despertar a la bebé, tendría que comer con ella ahí, si intentaba acostarla en la cuna probablemente se despertaría y lloraría 2 horas hasta calmarse lo cual era estarla arrullando por la menos 40 minutos o darle de comer, lo que no era una opción porque la bebé ya había comido, y darle tanta leche podría desbalancear su dieta y hacerla subir de peso, además, los pezones de Jisung ya pedían clemencia, esa niña era inquieta incluso cuando comía y de verdad, de verdad el castaño menor necesitaba un descanso.

Empezaron a comer en un agradable silencio, Haneul ya podía comer un poco más de sólidos, pero seguían dándole comida suave para evitar atragantamientos, lo dejaban solo para que fuera aprendiendo sin importar si se ensuciaba, a final de cuentas es parte del crecimiento.

Era una escena tranquila y cotidiana, algo que cualquier familia hacía, aunque ellos en sí no eran cualquier familia… el fantasma de lo que pasó con Dispatch, el constante acoso en redes sociales y las “fans” aun merodeando por la empresa eran un recordatorio constante de que tarde o temprano todo tenía que salir a la luz.

El problema es que no sabían si estaban preparados para ello todavía…

Incluso si Minho estaba dispuesto a asumir toda esa responsabilidad aún tenía miedo de lo que pasaría con Jisung y sus hijos, Hannie junior estaba a poco menos de 7 meses de entrar a la escuela, lo que los haría aún más vulnerables a un ataque paparazzi si se sabía antes de tiempo.

Tenían que planearlo bien y con calma, en el momento justo para evitar desastres.

Minho ya había tomado la decisión de hacerlo apenas se casarán, ese sería el momento en que Jisung estaría listo.

Solo esperaba que fuera la decisión correcta.

Fin del capítulo 83.

Chapter Text

Si algo lamentaba Minho en esta vida, es que su hija hubiera salido con el mismo carácter que él.

Jisung no estaba en casa, había tenido que volver a salir por una junta en la que sí o sí tenía que estar, había intentado llevarse a Sunji con él, pero a la bebé le aburría estar tanto tiempo quieta, y como Minho había podido quedarse en casa, se ofreció a cuidar a ambos niños, Jisung no muy seguro lo dejó hacerlo y después de despedirse de sus 3 amores, se fue.

Ahora, apenas 2 horas después de su partida su hija estaba ya roja del llanto porque no quería tomar leche de una mamila, ella quería leche directamente del pecho de su papi Ji.

—¿Ya intentaste darle una papilla? Mi mamá una vez me dijo que desde los 3 meses empezó a darme papillas de fruta.

Eso fue lo que le dijo Changbin al responder una llamada de trabajo que se convirtió en consejos paternales al escuchar el fuerte llanto de la niña a través de la bocina.

Así que dejando a su pequeño ángel viendo su programa favorito, tomó a su hija, la plantó en una sillita con un respaldo más amplio-dado que aún es demasiado pequeña para sostenerse por sí misma en la sillita de su hermano- y preparo una papilla, o bueno, preparo como 4 a sabiendas de que su hija era demasiado quisquillosa al darle a oler comida y esta rechazarla.

Sunji solo tomaba del pecho de Jisung, pero era curiosa y cuando comían, estiraba su pequeña mano hacia los platillos, cuando le acercaban la comida, la bebé solo la olía o la tocaba, pero nunca se la comía.

Intentó primero con una papilla de pera, la bebé abrió la boca cuando le acercaron la cuchara, pero al poco tiempo de saborearlo escupió la papilla.

—Hannie, ven aquí bebé.

El pequeño llegó corriendo hasta donde su padre lo llamaba, con su gatito en brazos como siempre.

—¿Papi?

—¿Quieres papilla de pera?

Al niño le brillaron los ojos, amaba la pera, era de sus frutas favoritas y de las primeras papillas que Jisung le preparó.

—Si papi, gracias—tomó el plato y después regresó a la sala.

—Muy bien… intentemos entonces con esta—le acercó la papilla de manzana.

Al igual que con la otra, la escupió, solo que con esta empezó a quejarse, un berrinche pequeño, no era un llanto horrible, pero se le veía disgustada. Limpiando su boquita con servilletas, la bebé se quejó de nuevo cuando intento darle otra cucharada, esta vez de papilla de zanahoria, tal vez si la fruta no le gustaba, la verdura sí.

No fue sorpresa que la niña rechazara también esa, ella no quería papillas, ella quería el pecho de su papi Jisung.

—No jovencita—dijo limpiando su boca, ganándose más quejas—Tienes que empezar a comer—y más quejidos—El biberón se acabó y papi ya no puede darte pecho porque le duele.

Y más grititos, el ceño fruncido le recordaba bastante a cuando el propio Jisung cuando más joven hacia berrinche.

Minho suspiró cansado, limpio los trastes y tiró la papilla de zanahoria, la de manzana se la dio a Haneul cuando regresó con su platito vacío.

—¿Puedo comer más? —se le hacía extraño pues su papi Jisung solo le dejaba comer una papilla de frutas como merienda, ya que era demasiada azúcar comer dos.

—Solo por hoy bebé, no le digas a papá—dejó un beso en su cabecita y el niño regresó a la sala.

Sacó a Sunji de la silla y rebuscó por todo el refrigerador con la esperanza de encontrar alguna botella olvidada de leche, pero no había nada, se había tomado la última esa mañana después de que Jisung se fuera.

—Bueno, señorita, veremos con que te entretengo hasta que llegue papi Sung—besó su cabecita y regreso a la sala con su otro bebé.

Mientras Haneul veía su programa él se mantuvo paseando para mantenerla distraía, muchas veces Sunji ni siquiera tenía hambre, solo quería estar pegada al pecho de Jisung y juguetear con el pezón, por eso mismo a Jisung le dolían después, pero no querían darle chupones debido a que, si se acostumbraba a ellos, cuando le salieran los dientes se los arruinaría.

Afortunadamente la niña se mantuvo entretenida un buen rato con los paseos por la casa y jugando con ella, cuando de verdad le dio hambre, la salvación contra todo pronóstico fue su otro bebé.

—¿Plátano?

Minho tomó la fruta y luego de quitarle la cáscara se la dio a su hijo, el olor llamó la atención de su hija, fue Haneul quien le acercó la fruta a la boca y la bebé abrió sin dudar, el mayor entonces dejó a la bebé sentada en su sillita de auto y fue de regreso a la cocina por otro plátano y una cuchara, se sentó en el suelo junto con sus bebés y raspó la fruta una vez la abrió, sacando la pulpa en una papilla improvisada, se la acercó a la bebé a la boca y la comió sin problemas.

Si bien era consciente de que su bebé en teoría tendría que seguir alimentándose de leche a esa edad, no tenían esa opción en ese momento.

Solo sería por hoy y nada más.

Jisung llegó a casa por eso de las 8 de la noche, se le veía cansado y estresado, pero su semblante se suavizó al ver a sus 3 amores en el sillón de la sala, la televisión estaba como loca, Minho estaba acostado a lo largo del sillón, durmiendo con la bebé en su pecho y Haneul durmiendo a su costado, acurrucado y protegido por su brazo.

Lo primero que hizo fue apagar la televisión, tomó con cuidado a Haneul en sus brazos, besando todo su rostro cuando se quejó poquito al ser movido, sonrió al notar quien era el que lo cargaba.

—Papi…—se acurrucó más contra su pecho.

—Hola, bebé—dejó un beso más en su frente y subió para dejarlo en su cama—¿Comiste a tus horas?

El menor asintió suavecito, cerrando sus ojitos, estaba más dormido que despierto, así que mejor lo recostó, luego de cambiarlo de ropa, lo arropó con cuidado y le deseó buenas noches. Dejó sus cosas en su estudio y de nuevo bajó para esta vez llevarse a su princesa a su cuna.

Apenas la cargó se quejó y lloró, pero antes de que siquiera pudiera despertar a Minho la arrulló con cuidado y la llevó hasta su cuarto, se sentó en el cómodo sillón y se alzó la playera para después quitarse el parche de lactancia que uso todo el día…

Apenas unas 3 horas después de que se fue, pudo sentir como la leche se le escurría debido a que ya era la hora de comer de su bebé, su pecho se estaba llenado de leche y no tenía modo de sacarla, así que estuvo usando parches de lactancia todo el rato porque aparte de todo, no se suponía que tardara tanto, por eso no dejó tantas botellas de leche.

Cuando la niña se apegó a su pezón y empezó a comer ambos suspiraron de alivio, la bebé practicante vació su pecho derecho y después de sacarle el aire se la pegó al izquierdo, fue gracias a esa segunda tanda de leche que se quedó dormida de nuevo.

Fue al baño para limpiarse el pecho y de nueva cuenta bajó, esta vez para ver a su novio, quien recién despertaba completamente asustado porque ya no sentía a ningún bebé en sus brazos.

—Está bien, está bien, ya los llevé a sus cuartos amor—dijo Jisung sentándose al borde del sofá para que Minho pudiera verlo, pues aún estaba espantándose el sueño.

—Hola, cariño…—murmuró apoyándose en su toque cuando Jisung tomó su rostro para besarlo—¿Cómo te fue? —preguntó apenas se separó de sus labios.

—Todo bien bebé—lo besó de nuevo—fue bastante cansado, pero todo bien, estaré en casa mañana.

—Que bien, porque te extrañamos mucho—se escondió en su cuello y respiró con fuerza, Jisung no era el único que amaba el aroma de su novio, Minho también respiraba mucho en la piel de Jisung, olía a vainilla y caramelo, justo como su postre favorito.

—Yo también los extrañé—subió encima de su novio, quien terminó recostándose de nuevo para abrazarlo de forma más cómoda.

Minho empezó a acariciar su espalda por debajo de la ropa, piel con piel, sonriendo victorioso al notar como esta se erizaba por su tacto tan suave, Jisung se escondió en su cuello, empezando a dejar suaves besos por ahí y por allá, una de sus manos se apoyó en ese fuerte pecho, comenzando a acariciar solo con sus dedos, dibujando patrones sin sentido.

Una de las manos del mayor bajó hasta el trasero de Jisung, apretándolo por mero capricho, escuchó la risa amortiguada en su piel y sintió la mordida suave seguida de un beso que terminó en succión, la mano que estaba en su pecho bajó con lentitud hasta llegar al borde de sus pantalones y colarse de forma hábil hasta que pudo tomar su pene y empezó a masturbarlo.

Minho jadeó contra la frente de su novio e hizo lo mismo, metió su mano dentro del pantalón de Jisung y llevó sus dedos hasta su ano, metiendo uno de forma rápida, haciéndolo gemir bajito debido al ardor.

Los niños estaban durmiendo y era demasiado temprano para que ellos hicieran lo mismo así que ¿Por qué no?

—Hay lubricante y condones en el baño cariño—dijo Minho sacando su dedo y apretando de nuevo uno de sus glúteos.

Jisung pudo sentir la viscosidad del líquido preseminal en su mano, así que detuvo el movimiento para ir corriendo por ellos, si bien hubo algunos encuentros en los que no pasó nada al hacerlo sin condón, la verdad es que no quería arriesgarse. En menos de un minuto, Jisung ya no tenía pantalones y estaba sobre Minho nuevamente, colocándole el condón y abriendo el lubricante para ponerlo en sus dedos y así prepararse a sí mismo.

Gimió suave cuando sus dedos fríos por el lubricante entraron y empezaron a moverse, Minho llevó sus manos a la cintura de su novio, que de a poco recuperaba su antigua forma, para contenerse de tocarse, Jisung era jodidamente sexy simplemente existiendo, que estuviera preparándose para que Minho pudiera entrar en él era una visión que sin duda dio un golpe directo en su pene.

Ver como su piel de a poco se sonrojaba, las venas se resaltaban por el esfuerzo, el cómo mordía sus labios para evitar que algún ruido escapara de su boca y así no perturbar a los pequeños ángeles que dormían en sus cuartos... La vista era exquisita, toda una delicia y era algo que solo Minho podía ver.

Cuando el menor se sintió listo, se acomodó mejor sobre su novio y bajó sobre su pene en un solo movimiento limpio que hizo gemir a ambos con fuerza.

Algo que no podían hacer porque tenían a dos bebés durmiendo arriba, así que antes de que Jisung pudiera siquiera empezar a montarlo, Minho se sentó para tomar impulso y doblar a su novio contra el sillón, dejando las rodillas de Jisung sobre sus hombros; con una rodilla sobre el sillón y con el otro pie plantado en el suelo empezó a moverse rápido y con fuerza, encapsulando a ambos en ese pequeño espacio donde para mantenerse callados se besaron.

Pocas eran las veces que podían hacer eso de forma espontánea, y siempre que se podía tenían que aprovechar, la mejor forma de sacar el estrés para Jisung sin duda era tener sexo con su novio, lo más fuerte y sucio que se pudiera para que toda esa frustración y cansancio se fuera de su cuerpo, y teniendo en cuenta lo estresante que fue ese día en concreto, así que se dejó hacer y deshacer por el hombre que amaba.

Confiaba en Minho con su vida, así que no tenía que preocuparse por nada más que por disfrutar de todo lo que tuviera que darle, después de todo, la noche era joven todavía.

 

 

Fin del capítulo 84.

Chapter 86: 85

Notes:

Ya se me estaba olvidando actualizar jajaja

(See the end of the chapter for more notes.)

Chapter Text

Felix no se había podido resistir.

Cuando le habían mandado el mensaje de que el pastel y los pequeños panecillos con betún estaban listos fue a verlos en persona. Mikael se había quedado custodiando la entrada mientras Felix estaba dentro del local revisando que todo estuviera en orden, entraron a la cocina donde el hermoso pastel de 3 pisos y decoraciones doradas y plateadas estaba alzándose con una hermosa cuna doble de azúcar arriba del todo.

—El pan del pastel es de chocolate como lo pidió, el betún con el que está relleno será del color del que sean sus bebés—explicó la panadera muy satisfecha por todas las decoraciones del pastel.

Estaba tan distraída con su trabajo que no se dio cuenta de que el sobre con los resultados de Felix estaba justamente a la vista y el alcance del menor, quien ya lo había ubicado con la mirada al tener el sello del hospital donde Jae trabajaba…

Muy discretamente se acercó a la mesa donde estaba, fingiendo ver el pastel por todos los lados posibles en busca de algo que corregir.

Su mano se apoyó en la mesa, justo frente al sobre que muy ágilmente tomó y guardó dentro de su ropa, escondiéndolo en la parte trasera de su pantalón y cubriéndolo con el enorme suéter color naranja tipo cárdigan que llevaba ese día.

Se quedó solo un rato más escuchando la hora de la entrega en la fecha deseada, felicitó a la mujer por el hermoso trabajo y se retiró de ahí a casa. Mikael iba manejando, hablando con Chan en alta voz, Felix iba cómodo en la parte trasera; asegurándose de que el rubio no lo viera, sacó el sobre de su espalda y lo abrió, leyendo lo más rápido posible dio con lo que quería:

 

Embarazo gemelar monocigótico de fetos masculinos.

 

Cerró y guardó el sobre, volviendo a esconderlo en su espalda y aguantándose las ganas de llorar… dos bebés varones, dos pequeños niños estaban creciendo en su vientre. Su mano viajó a su vientre, sonrió al sentir movimiento, sus pequeños ángeles probablemente ya estaban exigiendo comida.

—¿Podemos parar por algo de comer? —preguntó sin importar que estuviera interrumpiendo una plática de sabrá dios que, no estaba poniendo atención de todo modos.

Ya voy a salir del trabajo, pasen por mí y vayamos a comer afuera, te compraré algo bonito para la fiesta también cariño—dijo Chan por medio del altavoz, haciendo sonreír al rubio.

—Está bien.

—Ya vamos para allá señor Bang—y cortó la llamada.

15 minutos después, Felix venía acurrucado contra Chan, su rostro pegado a su cuello, respirando en su piel, ese día Chan no se había puesto colonia -la cual en más de una ocasión le provocó arcadas a Felix-así que tenía pase libre para estar escondido en su lugar favorito; el sobre con los resultados estaba escondido debajo del asiento de Mikael, para que ninguno de los dos mayores lo viera.

—¿Cómo se han sentido hoy cariño? —preguntó el castaño apegándolo más a su cuerpo, Felix sonrió acomodándose lo mejor que pudo contra él, le encantaba que le hablara en plural.

—Estamos bien, creo que tienen hambre, se mueven mucho…—procuró no poner ningún pronombre, ya que él sabía que sus pequeños eran niños, Chan aún no tenía idea.

—Comeremos pronto mis bebés—dejó un beso en su frente y apoyó su mano libre en el gran vientre de su novio, apenas 16 semanas y ya estaba así de grande, no solo porque eran dos, puesto que cada bebé producía su propia cándida, sino también porque -según la doctora- la alimentación de Felix y su alta ingesta de agua para mantener hidratada su piel lo hacían tener más, la salud del gestante y su dieta siempre influiría en los bebés.

—¿Cómo está todo en la empresa? ¿Los chicos están bien?

—Bueno, hay mucho trabajo, 3 de los grupos se preparan para volver, no todos al mismo tiempo claro, uno detrás de otro, pero a final de cuentas cada comeback toma su tiempo, Hemos estado presionando mucho a nuestros productores, Hannie ha tenido que venir a las juntas, también tenemos algunos problemas con las sasaengs que siguen a Minho cada que sale de aquí por eso también hemos tenido retrasos con las coreografías, además claro de lo financiero y lo legal…—soltó un suspiro cansado—son muchas cosas, pero todo está yendo bien…

—Mmm… Pobre Hannie, de seguro esto lo está estresando de más… igual a Minho ¿Podemos comprarles algo? ¿Podemos comprarles algo a los niños también? Los regalos hacen felices a las personas.

—Los regalos te hacen feliz a ti mi amor, pero sí, podemos comprarles algo.

Felix lo besó como agradecimiento y continuaron en silencio todo el camino hasta llegar al centro comercial.

Al llegar, primero fueron a comer a uno de los tantos restaurantes, fueron directamente al de comida italiana debido a que Felix tenía antojo, después se pasearon por un montón de tiendas, primero compraron ropa bonita para que Felix pudiera estar deslumbrante en su Baby Shower, Louis Vuitton se había ofrecido a hacerle otro traje, pero dado que la fiesta era privada y sin prensa -además de que probablemente sería sumamente incómodo para el tamaño de su vientre actualmente- no tendría caso lucir la marca en un evento donde no se vería nada.

Era un momento privado y cotidiano, no una pasarela, podía usar lo que él quisiera y lo hiciera sentir cómodo.

Así que se pasearon un buen rato por las tiendas, comprando cosas que a Felix le gustaban para él, otras más para Jisung y Minho, y como se sintió mal de no llevarle regalos a los demás, compró más cosas. Pero todo se descontroló cuando llegaron al departamento de bebés, Felix ya lo sabía y ahora había TANTAS cosas frente a sus ojos que quería comprar, Chan podía verlo, como se estaba conteniendo por entrar ahí.

—Está bien Lix, puedes ir.

—¿De verdad puedo? —estaba apretando sus propias manos para detener el ansia de tocar todos esos mamelucos tan bonitos y las mil y un camisitas y pantalones bonitos que se verían preciosos en sus hijos.

—Si bebé, puedes ir a comprar.

Y dichas esas palabras Felix practicante salió disparado hacia la ropita que quería.

—¿No deberíamos de esperar a saber que son los bebés señor Bang? —preguntó Mikael bastante extrañado de la sonrisa tan amorosa que Chan tenía al ver a Felix ir de estantería en estantería seguido de una señorita que ya estaba cargando toda la ropa que quería, como un pequeño colibrí yendo de flor en flor.

—Él ya lo sabe…

—¿Qué?

—Felix siempre que se refiere a los bebés dice “ellos o ellas” todo el tiempo, siempre, hoy intentó no poner decirlo, habló intentando no ponerles género usando palabras neutras, él ya lo sabe, no sé cómo se enteró, pero lo sabe—soltó una suave risa—y por lo que veo, tendremos dos pequeños.

Fue entonces que ambos se acercaron para ayudar a la pobre chica que ya estaba hasta el cuello de ropa para bebés.

No solo compró para sus futuros hijos, sino también un montón de regalos para Haneul y Sunji, había encontrado unas toallas adorables de pollito que los harían verse preciosos y a juego.

Al llegar a la caja, cada producto solo hacía que el ticket fuera más y más largo, ocuparon a otras dos chicas más para empezar a empacar toda la ropa que habían comprado, bolsa, tras bolsa, tras bolsa.

—¿Todo está bien cariño? —preguntó al ver como Felix colocaba una de sus manos en su bajo vientre, probablemente una patada de sus niños.

—Sip, todo está bien—apoyó su mano en el brazo del mayor para sostenerse.

—¿No quieres nada más?

—Nop—miró las bolsas, ya todas juntas en el suelo pues en el mostrador no cabían—¿83 bolsas de ropa para bebé no bastan?

Ambos sonrieron a sabiendas de que no solo eran esas bolsas, sino las otras 30 de la ropa de los demás.

—Muchas gracias por su compra—dijo finalmente la señorita al terminar de pasar la última prenda—Sería un total de ₩7,390,700 caballero ¿pagará con efectivo o tarjeta?

—Tarjeta—dijo con toda la calma del mundo, entregando su Black Card a la señorita para que cobrara—Me gustaría también que el personal ayudara a llevar todo esto a nuestra camioneta por favor.

—Seguro Señor Bang—dijo la chica haciendo el cobro y regresándole la tarjeta junto con su ticket kilométrico.

Tardaron bastante en llevar todo a la camioneta, pero cuando por fin todo estuvo en el auto pudieron irse a casa, la cual estaría llena de sus amigos en unas horas pues los había invitado a cenar, una excusa para poder darles sus regalos a todos, había escogido ropa muy linda que quería que usaran en la fiesta de Baby Shower que tendrían en unos días.

—No puedo hacer que Minho nos cocine, no sería cortes teniendo en cuenta que los invitamos a cenar, así que ¿podemos pedir a domicilio o parar a algún restaurante? —preguntó el rubio acariciando su vientre con suavidad, los bebés habían estado algo inquietos luego de 10 minutos de viaje.

—Puedo cocinar para todos joven Felix, no se preocupe—dijo Mikael con la vista en la carretera.

—Problema resuelto—dijo Chan dejando un beso en al frente de Felix, el cual estaba acurrucado a su lado, aunque en sí los ojos del mayor estaban en su teléfono, revisando cosas de trabajo.

Felix entonces apoyó su cabeza en el pecho de su esposo y cerró los ojos el resto del camino.

Al llegar a casa Felix ayudó a Mikael a preparar la cena, con cosas pequeñas, claro, pues su tamaño no le permitía moverse con demasiada rapidez o hacer cosas muy pesadas, incluso Chan también ayudó pues eran demasiadas personas para alimentar esa noche.

Pocas horas después empezaron a llegar, primero llegaron Changbin y Seungmin, venían de la oficina, apenas acaban de salir, los días estaban siendo demasiado pesados y apenas si podían comer bien, por eso aceptaron sin rechistar la invitación de Felix.

Casi enseguida llegó Hyunjin con Jeongin, el menor no se veía contento, pero les sonrió de todas formas agradeciéndoles a ambos por la invitación y se encontentó apenas vio a Seungmin, Hyunjin solo les sonrió con suavidad y fue a ayudar en la cocina, probablemente -otra vez- habían peleado, pero no querían amargar la convivencia con sus amigos con sus problemas, al menos no de una manera muy obvia.

Por último, llegaron Minho y Jisung con los niños, ambos preciosos bebés muy despiertos y sonriendo apenas vieron al rubio, ambos niños adoraban a Felix, en especial Haneul pues fue con el que más convivió desde que nació, claro que ahora por el tamaño de su vientre no podía cargarlo, así que solo les lleno la carita de besos y los dejó pasar.

Antes de dar los regalos comieron primero, todo mundo halagó la cocina de Mikael, quien por petición de Felix comió con ellos, su guardaespaldas -niñero más bien- era muy bueno en su trabajo, tanto que Felix ya lo consideraba más su amigo que otra cosa, luego de eso y de ayudar con la limpieza, el rubio repartió los regalos diciéndoles a todos que era lo que quería que llevaran en el Baby Shower sin excepción.

La noche transcurrió tranquila, estaba rodeado de la gente que amaba, fue un buen día.

 

Fin del capítulo 85.

Notes:

Ya merito es el baby shower y recuerdo que mucha gente quería ver como seria le traje que Felix uso ese día, ya tengo el dibujo listo así que apenas ese capitulo llegue lo publicare en X (@CookieMinmin por si no me siguen jajaj ;D)
Nos leemos mañana <3

Chapter 87: 86

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

17 semanas recién cumplidas y Felix sentía que su vientre había crecido como si lo hubieran inflado 4 horas con una bomba de aire ¿Cómo es que en una semana había subido tanto de peso? Ese día era le baby Shower, estaba a pocas horas de tener una bonita fiesta y la ropa que había querido usar sentía que ya no le quedaba.

Había llorado un montón cuando se había visto en el espejo, y Chan tuvo que intervenir con un masaje en sus piernas y pies para después masajear su enorme vientre con crema con vitaminas para que su piel no se sintiera reseca, justo ahora, estaba sentado en el borde de la cama, respirando profundamente para intentar calmarse, Chan estaba arrodillado frente a él, dejando besitos en su vientre, provocando que sus pequeños niños se movieran.

—No engordaste amor, solo estás un poco hinchado porque no has ido al baño, ayer tomaste 3 litros de jugo antes de dormir y no fuiste al baño en la madrugada tampoco…

Y sorpresivamente Chan tuvo razón.

Luego de hacer del baño y tomar un desayuno ligero, el traje volvió a encajarle como un guante, era un conjunto bonito, todo blanco, era una camisa holgada de transparencia con fondo decorado con bonitos bordados, encima un suéter tipo cárdigan y pantalones de tela suave y holgada con elástico para mantenerlo cómodo, sus zapatos tipo botín no tenían demasiado tacón para evitar que se le hincharan los pies, sumando además una preciosa gargantilla de perlas reales que Chan le había regalado en uno de sus aniversarios; y por supuesto que pidió que lo maquillaran y peinaran, que no fuera un evento público no quería decir que tenía que verse mal.

Al mismo tiempo que Felix se arreglaba, los demás lo hacían, claro que en sus casas, por ejemplo, Jisung y Minho; primero habían metido a bañar a los niños, ambos ahora estaban en la cama de la pareja solo en pañal y envueltos en esas hermosas toallas de pollitos que Felix les había dado hace unos días en su cena, también les había dado ropa a los 4, todos a juego para su gran evento.

En lo que Jisung se bañaba, Minho tenía que empezar a vestirlos, el único problema es que no encontraba la ropa de sus hijos.

—¡Amor! —gritó Minho para que Jisung lo escuchara, pues la puerta cerrada y el ruido de la ducha amortiguaban muy bien los sonidos—¿Dónde está la ropa de los niños? ¡No los encuentro! —y es que él estaba muy seguro de que los había dejado en su propio armario, junto con su ropa para precisamente no perderlos.

—¡Están en el cuarto de Haneul! —respondió igualmente gritando pues aún seguía bañándose.

Minho entonces corrió al cuarto para tomar la ropa, al regresar, vistió primero a Sunji pues la niña ya estaba inquieta intentando rodar y arrastrarse por toda la cama, aún era muy pequeña como para gatear, pero había aprendido muy bien a retorcerse como gusanito hasta avanzar a donde quería y eso era un peligro para los nervios de Minho.

Le colocó el hermoso vestido y calcetas de un violeta azulado con un listón y cinturón tono Royal índigo que justo era el color de la camisa que ellos y Haneul llevarían. A Haneul le abotonó bien su camisita y la metió bajo los pantaloncitos con tirantes que ya le hacía puesto, sus calcetines negros y en teoría podría ponerle zapatos, pero teniendo en cuenta que lo más probable es que fueran cargados casi todo el tiempo no sería necesario.

Jisung salió de la ducha y cambio de lugar con Minho para terminar de arreglar a los niños, algo que aprovecho para darle una nalgada y entrar al baño.

El castaño solo sonrió y continúo arreglando a sus bebés, cuando ellos estuvieron listos, los dejo rodeados de almohadas y empezó a vestirse. Su camisa era un poco diferente a la de Minho, pues era más abultada y tenía cortes que dejaban a la vista sus clavículas y parte de sus hombros, pero a pesar de eso iba a juego con toda su familia, por lo que estaba bien.

Se peinó de la mejor manera que pudo e incluso se maquilló solo un poco, después de eso preparo las pañaleras de sus bebés las cuales fue a dejar en la sala rápido para que los niños-y él- tuvieran más espacio en la cama, Minho salió de la ducha poco después y empezó a arreglarse, Jisung se quedó sentado en la cama con ambos bebés, Sunji en su regazo y Haneul a su costado, apoyado en su pierna.

Cuando todos ya estuvieron listos subieron todo en la camioneta, acomodaron a los niños en sus sillitas de auto y partieron al salón donde sería la fiesta. No fue muy difícil identificar el lugar, pues era un gran salón bardeado y podías ver por lo menos 3 o 5 camionetas de seguridad repartidas alrededor de todo el perímetro.

El evento era privado, y Chan quería que se mantuviera así, los guardias tenían orden de atacar con fuerza no letal a cualquier mirón o paparazzi que se cruzara.

Al llegar al primer filtro de seguridad a Minho le preguntaron su nombre y al ser confirmado como parte de la lista pudieron pasar, luego de estacionar la camioneta, alguien les ayudó con las pañaleras mientras gritaban que la familia Lee-Han ya había llegado, por lo que tenían que dejarlos entrar rápido.

Felix los recibió con una de las sonrisas más bonitas, de esas que iluminan la habitación de lo brillantes y hermosas que eran, los abrazó a todos y a los niños los lleno de besos, después los condujo hasta su mesa donde les sirvieron rápidamente de comer; en el lugar estaban los Bang, habían venido directamente desde Australia solo por el evento, ya querían saber que serían los angelitos que Felix tenía en el vientre.

La familia del rubio había sido la primera en llegar más que anda para ayudar con la planeación del evento, aunque en sí Chan ya se había encargado de todo, más bien estuvieron ahí para mimar a Felix todo el rato que el mayor no pudiera hacerlo.

Pronto llegaron los demás, igual con la vestimenta especifica que Felix compró para ellos, todos se veían demasiado bien y cuando por fin todos sus invitados llegaron la fiesta inicio.

Hubo muchas actividades donde todos participaron, incluso hubo un cuadro con pinturas de óleo donde la gente tenía que pintar una flor de color azul o rosa dependiendo de que creían que serían los bebés, al final de la fiesta partirían el pastel para saber la verdad, de mientras todo el mundo se divertía, incluso los niños pues Felix había conseguido nanas y una área de juegos exclusiva para ellos, inflable, pelotas y juegos, así Minho y Jisung podrían centrarse solo en ellos.

Llego un punto en la fiesta que Felix se cansó del bonito traje que llevaba, así que se fue a cambiar por ropa más cómoda con ayuda de Chan, todos sus invitados estaban bien, no notarían que faltaban los anfitriones, había comida, música y una pista de baile dispuesta a todos.

—¿Cómo te sientes bebé? ¿Todo en orden? —preguntó Chan colocándole la camiseta holgada y un cárdigan amarillo.

—Si, ahora sí, ya me estaba sintiendo incómodo y cuando eso pasa, suelen patear—dijo el rubio refiriéndose a sus hijos, acariciando su vientre sobre la cómoda camiseta de algodón.

El mayor le colocó unos pantalones de cinturón elástico y regresaron a la fiesta, Felix se sentó en su mesa-la principal, y tomó uno de los tantos panecillos con betún que todavía tenían, Chan se sentó a su lado y sonrió al mirarlo comer tan alegre, solo fue hasta que Felix se dio cuenta de que lo miraban que preguntó.

—¿Por qué me ves así?

—Porque te amo, solo eso.

El rubio se sonrojó con fuerza, mirando a Chan tan intenso antes de acercarse y besarlo, manchándolo también del betún que tenía en la boca.

—También te amo mi amor—y un beso—mi vida—otro beso—mi esposo~

Chan se rio sintiéndose un poco avergonzado, pero aun así continúo dándole muchos más besos.

Casi al final de la fiesta fue cuando partieron el pastel, el betún salió azul, algo que tanto Chan como Felix ya sabían, pero aun así se emocionaron cuando todo el mundo empezó a gritar y celebrar.

Y probablemente la fiesta podría haberse alargado más, puesto que Seungmin ya tenía bastante alcohol encima al igual que Jeongin y sus hermanos, así como algunos familiares, en teoría, podrían irse a la casa de cualquiera y seguir la fiesta, pero los ojos de Felix fueron directo a la mesa donde Minho y Jisung estaban, el menor estaba ya con su hija envuelta en cobijas, amamantándola, Haneul había comido mucha azúcar por lo que seguía despierto, aunque bostezando debido a tanto jugar…

Incluso si todos eran considerados jóvenes aun, ya tenían responsabilidades mayores encima, lo mejor era dejar que todos regresaran a casa a descansar y reunirse otro día.

Así que después de un rato más se retiraron a sus casas.

Felix estaba bastante contento con todos los regalos que había recibido para él y sus bebés, casi todos sus amigos habían intuido que serían niños y se habían arriesgado a comprar ropita para eso, solo su madre se había aferrado a que tendría nietas, fiel a la creencia que su único varón le daría niñas y que sus hijas le darían niños, pero se había equivocado, de todas formas, podría darle las cosas que compró a su mamá a Jisung para Sunji. Se recostó en su cama luego de un relájate baño con su esposo, Chan se encargó de acomodar todos los regalos en el cuarto de los bebés y después de hacer más cosas que Felix no pudo registrar porque el sueño ya le estaba ganando por fin regreso a la habitación.

Se recostó detrás del rubio y dejó un beso en su cuello, acomodando su brazo con cuidado sobre su enorme vientre.

—Ahora que estamos en casa—comenzó Chan, ganando así la atención de Felix, aunque ya estaba medio dormido—¿me quieres decir cómo es que te enteraste antes que todos que tendríamos dos niños?

Con eso el sueño abandono su cuerpo… y casi su alma también ¿tan obvio había sido?

—¿Qué me delató?

—Tu forma de hablar sobre ellos, normalmente siempre dices “ellos o ellas” y ahora mediste tus palabras para acomodar frases que fueran neutras, eso y que empezaste a comprar ropita de niño el otro día—dijo bastante tranquilo y acariciando su vientre por debajo de la camiseta que usaba para dormir, no estaba enojado, lo único que quería saber era como se había enterado.

Se quedaron en silencio por lo menos unos 3 minutos, Chan jamás detuvo las caricias en su piel, incluso había empezado a dejar besitos por su nuca y detrás de su oreja, finalmente, luego de un suspiro, Felix empezó a hablar.

—Cuando fui a ver el pastel… La chica dejó el sobre de los resultados sobre la mesa—murmuró con un puchero, sabía que Chan no lo estaba regañando, pero tener que confesar su pequeño crimen lo hacía sentir mal—estaba ahí, a la vista de todos, así que cuando empecé a merodear alrededor del pastel, tomé el sobre…

—¿Dónde lo dejaste?

—Sigue en la camioneta, debajo del asiento del conductor… ya no pude sacarlo de ahí—la vergüenza bailaba en su voz, pues incluso si un par de días después lo intentó, no podía agacharse por él, ni estando sentado en la camioneta, ni estando fuera de ella, ese día lo había tirado al piso y lo había pateado, no había tenido que moverse tanto como para tener que recuperarlo.

Fue imposible para Chan no reírse un poco al imaginarse a Felix todo frustrado y sonrojado debido al esfuerzo de intentar alcanzar el sobre, lo más probable es que el vientre tan grande que tenía le hubiera estorbado y es por eso que incluso si empujaba el asiento o intentaba sacarlo estando fuera del auto, no pudiera alcanzarlo.

—¡No te rías! —tomó una de las tantas almohadas que había en la cama para intentar golpear a Chan, lo que solo provoco más carcajadas del mayor y suaves disculpas algo distorsionadas por la risa.

Al final Felix también termino riéndose, pues la risa de Chan era demasiado contagiosa y no siempre tenía el placer de escucharla. Cuando el ataque de risa de ambos por fin pudo clamarse un poco fue que decidieron dormir, se dieron un dulce beso y terminaron de apagar las lámparas de noche, se desearon las buenas noches y luego de un rato ambos cayeron profundamente dormidos.

 

Fin del capítulo 86.

Notes:

Si tiene curiosidad por el traje, ya esta posteado en mi cuenta de X (@CookieMinmin) <3
Nos leemos la próxima semana <3

Chapter 88: 87

Notes:

Hola, hola jajaja, salí desde temprano a mi casa y acabo de llegar, una disculpa por la tardanza jajaja
Aquí esta el capítulo de hoy <3

Chapter Text

Felix miraba atentamente como la nieve caía desde el ventanal de su cuarto, noviembre estaba más frío de lo normal, o bueno, tal vez él lo sentía más frío porque estaba intentando mantener caliente a sus bebés además de a él mismo, Chan no estaba, la junta directiva lo estaba reteniendo más estos días debido a que la compañía se vería beneficiada si hacían un evento navideño, sumando a que una empresa muy famosa de juegos de música quería incluir a sus artistas en la aplicación, por lo que todo el equipo legar también estaba ahí encima, habiendo que Seungmin fuera su compañía últimamente al estar sus hombres demasiado tiempo en la empresa.

—¡Lix baja por tu chocolate caliente! —gritó Seungmin desde el piso de abajo.

El rubio salió de su habitación, sí, pero se quedó parado al inicio de las escaleras, tenía 20 semanas, estaba demasiado grande como para siquiera poder ver sus propios pies, las escaleras ya le daban miedo y se reusaba la mayor parte del tiempo a salir de la recámara.

—¿No puedes venir tú y subirlo? —preguntó alejándose de la escalera, demasiado inseguro como para bajar por su cuenta.

Obviamente escuchó al castaño quejarse, pero aun así luego de unos minutos pudo verlo subir.

—Chan te mima demasiado.

Felix solo sonrió con suavidad, mentira no era, Chan siempre lo había tratado como un rey y no le avergonzaba admitirlo, eso solo dejaba ver lo mucho que lo amaba; tomó la taza que Seungmin le ofrecía y se encaminó de regreso a su habitación con el castaño siguiéndolo, ambos se sentaron en la cama y se quedaron en silencio un buen rato, más que nada porque el chocolate estaba muy rico y no querían dejar de beber.

—¿Cómo van las cosas con Innie? —preguntó de forma casual luego de un largo silencio, él tenía la versión de Hyunjin, pero quería escuchar la de Jeongin sobre este “nuevo problema” que tenían, que bueno, él no le veía el problema a querer familia.

—Depende que como vayan las cosas con Hyunjin—sonrió con suavidad dejando la taza a un lado y recostándose mejor en la cama Queen Size del rubio.

—Bueno, Jinnie ha estado un tanto intranquilo, ayer me llamó en su hora del almuerzo, dice que entiende el punto de vista de Jeongin, y que no lo mencionara más al menos enfrente de él para evitar problemas, pero se siente herido porque el que quiera una familia con Innie es algo muy serio, o sea que quiere un futuro con él y no entiende por qué eso está mal…

—Innie tiene 19 años Felix, no tienen la madures física ni emocional para todo lo que conlleva un embarazo, tampoco es como que se haya planteado la idea de tener hijos a esa edad y además tampoco sabe si él es capaz de concebir bebés como tú y Jisung, tiene un futuro por delante como idol y un bebé solo lo frenaría, pero eso es algo que Hyunjin no ve, solo está pensando en que quiere una familia tradicional con Innie, pero no sé a parado a pensar que es lo que quiere su pareja.

Y ahora que lo decía así, si se veía un poquito egoísta.

—Oh…

—Si… oh. Hyunjin es un adulto que se enamoró de un chico, su relación no es la más estable del mundo, lo intentan porque se aman, pero todos somos conscientes, hasta ellos mismos son conscientes, la diferencia de edad los hace tener una diferencia muy marcada de pensamientos, mientras que Hyunjin quiere llenar de hijos a Jeongin, él quiere ser un idol, Hyunjin quiere que se mude con él, Innie quiere primero terminar la universidad ¿ves las diferencias?

—Ciertamente ahora las veo—soltó un suspiro derrotado.

—No todos tenemos las mismas metas en la vida Lix, no todos tenemos los mismos sueños, okey, si, tú no le ves nada de malo a que Hyunjin quiera una familia porque tú también tenías esa meta, tener una familia—dijo tocando su vientre con suavidad, sonriendo al sentir una patadita de uno de los gemelos—y sé que Hyunjin está viendo como todos sus amigos están empezando a tener bebés, entiendo el sentimiento de querer tener uno también, lo hable con Binnie y ambos estuvimos de acuerdo en ello, pero después, no ahora solo porque los demás los están teniendo.

—Ya entendí, ya entendí, no me regañes—pidió ya con el puchero en el rostro—hablaré con Jinnie, si se lo digo yo probablemente recapacite un poco más.

—Si ya se lo dijo Innie y no entiende ¿Por qué entendería si sé lo dices tú?

—Porque suelo estar de acuerdo con él en prácticamente todo, me habla porque siempre le digo lo que quiere escuchar, si ahora yo, la persona con la que suele recibir consuelo, le digo que su pensamiento es egoísta, puede que recapacite un poco—terminó su chocolate y también se recostó mejor en la cama.

—Bien, ya veremos que resulta entonces—cerró los ojos y abrazó una almohada, no estaría mal tomar una siesta después de todo.

Felix lo siguió poco después por lo que el resto de la tarde, o al menos hasta que Mikael les dijera que era hora de la comida, dormirían.

~*~

Hyunjin por su parte, aún estaba en el trabajo, terminando las modificaciones de un proyecto con uno de sus más antiguos clientes, no se había dado cuenta del paso del tiempo hasta que alguien tocó la puerta de su oficina.

—Pase—dijo sin dejar de dibujar, a lo que la puerta se abrió.

—Jefe, ya es hora del almuerzo ¿no va a venir?

Hyunjin alzó el rostro entonces, encontrándose con Soobin -su nuevo asistente- sonriéndole de forma amable y esperándolo en el marco de la puerta, nunca entraba a su oficina a menos de que Hyunjin le diera permiso explícito de hacerlo, lo cual el castaño apreciaba mucho pues su privacidad era algo que valoraba, más cunado estaba al teléfono con Jeongin mientras trabajaba y el menor llegaba a tener una hora libre en la universidad.

—¿Ya es tan tarde? —miró el reloj en su muñeca y en efecto, ya era la 1 de la tarde ¿Cuándo había pasado tanto tiempo? Se sentó a las 8 para continuar con el proyecto—Ya voy…

Dejó todas sus cosas de lado, guardo los bocetos ya aprobados y se estiró un poco, haciendo que toda su columna vertebral crujiera debido a tantas horas estando en la misma posición. Acompañó al alto hasta la zona de comida de la empresa.

—¿Qué tengo para más tarde? ¿Voy a llegar a casa o tendré que dormir aquí hoy también? —lo dijo medio en broma medio en serio, pues en un par de ocasiones se terminó quedando dormido sobre el escritorio al cerrar sus ojos solo “2 minutos para descansar la vista”.

—Está la reunión con el equipo del edificio departamental para la nueva zona de Gangnam apenas terminamos de almorzar, después a las 4 de eso tiene reunión con la inversionista para el proyecto 321342 señorita Kang, conseguí al menos 15 minutos libres para que pueda comer algo porque después de eso tiene una reunión con su padre.

—Ay no… ¿Puedes ir pidiendo por mí? Ya sabes que como, ahora vuelvo no tardo—y sin más se fue corriendo a la oficina de nuevo.

Al llegar a su oficina sacó su teléfono y llamó el número de su novio, tardo un poco en contestar, al sexto tono.

¿Jinnie? ¿Está todo bien? Estaba en clase.

—Lo sé bebé, perdón, pero hoy no podremos vernos, no recordaba que tenía que ver a mi padre—dijo con verdadero fastidian la voz, de vez en cuando, al menos 4 veces al mes el padre de Hyunjin lo citaba para ver cómo iban las cosas en la empresa.

Oh, está bien bebé, no pasa nada, iba a cancelarle a los chicos para ir contigo, pero está bien, salúdame a tu madre, tu papá me da miedo, te amo, debo volver a clase—y colgó.

Hyunjin rápidamente le mandó un mensaje:

“Gracias bebé te compensaré, te amo, diviértete <3”

Jeongin respondió solo con un corazón debido a que ya estaba en clase así que con eso Hyunjin se dio por satisfecho y regreso al comedor, donde Soobin ya lo esperaba con la comida que siempre ordenaba.

—¿Todo bien jefe?

—Si, todo bien—dijo rápido empezando a comer—la reunión con mi padre me tomo desprevenido, ya tenía planes así que avise que tenía que cancelar.

—Oh vaya ¿algo que se pueda reprogramar? ¿Quiere que lo anote en la agenda?

—No, está bien, no te preocupes.

Siguieron comiendo en silencio después de eso, Hyunjin agradecía mucho la llegada de Soobin a su vida, estaba mucho más organizado y gracias a eso las cosas con Innie iban mejor -sumando al hecho de que ya no había mencionado nada de bebés por ahora- era un chico agradable de su edad, eficiente y le caía bien a todos, una gran adquirió a la empresa.

Cuando se casara con Jeongin, lo haría su padrino, porque sin que él lo supiera estaba ayudando a mantener su vida amorosa estable.

Por otro lado, Jeongin les avisó a sus amigos que si iría al bar karaoke con ellos por su chat grupal dado que seguía en clase:

 

Lele <3: VAMOS A EMBRIAGARNOOOOS (12:51pm)

Zorro <3: Pero vamos a cantar también, si no, no voy (12:51pm)

Syushin <3: Vamos al nuevo bar karaoke que abrieron la semana pasada (12:52pm)

¿Sí? (12:52pm)

Porfis ToT (12:52pm)

Mis amigas del otro grupo (12:52pm)

Me dijeron que tiene barra libre si llegas temprano~(12:53pm)

Bebé pan: suena bien, pero ¿hoy? (12:54pm)

Lele <3: Sí, hoy, saliendo, necesito relajarme ¿pueden? (12:57pm)

Zorro <3: yo sí (12:57pm)

Syushin <3: yo igual (12:57pm)

¿Innie? (12:57pm)

Bebé pan: voy a salir con Hyunjin (12:58pm)

Lele <3: me dueles (13:00pm)

Zorro <3: </3 (13:00pm)

Syushin <3: ToT (13:00pm)

Bebé pan: Perdón ToT (13:01pm)

Se cancela, si voy (13:15pm)

Syushin <3: ESOOOOOOO

Zorro <3: Hoy toca embriagar a Innie entonces <3

Lele <3: Apoyo eso

Syushin <3: yo también <3

Bebé pan: XD

Fin del capítulo 87.

Chapter Text

El tiempo estaba pasando muy rápido y a la vez muy lento para Felix ¿en qué momento ya estaban en navidad? El fuego de la chimenea calentaba bien sus pies, pero le acaloraba demasiado la cara si estaba muy cerca, así que se había sentado en el sillón individual que amablemente Mikael movió para que él estuviera más cómodo, estando ahí podía ver toda la casa, al menos toda la planta baja.

El árbol brillaba con todas las bonitas luces y adornos que tenía, a sus pies había más cajas de las que podía contar, había escarcha artificial, moños y luces en todas las paredes y columnas, el comedor tenía un bonito mantel blanco con nochebuenas en las orillas y un adorno de esferas enormes en el centro, toda la casa gritaba festividad, pero Felix no se sentía para nada festivo en ese momento, se sentía triste.

Nunca se había tomado la molestia de investigar sobre el embarazo gemelar, por medio de Jisung había aprendido un montón sobre embarazos, pero al ser doble, había un montón de cosas que estaban pasando que él no se esperaba, había estado más de la mitad de los días de cada semana en hospitales, pues al ser dos bebés al mismo tiempo, tenían que asegurarse de que ambos niños se estuvieran desarrollando bien y que no tuvieran ninguna complicación en general, en unos días tendría que ir de nuevo al hospital, pues según Jae, tenían que revisar sus niveles de glucosa para saber si no se padecía “diabetes gestacional”.

El rubio ya estaba traumado de tantas visitas al médico, había un montón de cosas que podían pasarla a él o a sus bebés que lo tenían asustado, pero al mismo tiempo no podía asustarse o se pondría tenso y eso era malo.

Soltó un suspiro frustrado sin poder evitarlo, todo era mucho más complicado de lo que pensó, y ahora que estaba ya casi de 26 semana, no podía ni siquiera pararse solo, estaba sumamente hinchado, ni sentado podía verse los pies, mucho menos de pie o acostado, ya ni siquiera podía dormir bien, y apenas iba a poco más de la mitad del embarazo.

Se sentía terrible.

—¿Está todo bien joven Felix? —preguntó Mikael saliendo de la cocina ya con su merienda lista, era la quinta vez que lo escuchaba suspirar.

—No ¿Cuándo va a volver Chan?

También estaba eso.

Las fechas navideñas significaban mucho ingreso de dinero a la empresa (tanto legal como ilegal) por lo que eran eventos, tras eventos, tras eventos, si no era un álbum navideño, era el lanzamiento de un video musical, un fan meeting o videollamadas con los fans, presentaciones en show tanto nacionales como internacionales y un montón de cosas más que Felix ya ni siquiera quería recordar.

Chan estaba hasta el cuello de trabajo en esas fechas y él se sentía muy solo, incluso si Mikael en sí nunca lo dejaba solo, le hacía falta la compañía de su esposo.

—En un par de horas más, por mientras coma y vea algo, tengo que asegurar el perímetro con el equipo de vigilancia ¿bien?

El rubio asintió y empezó a comer lo que su guardaespaldas le trajo, estaba esa otra cosa también, solo había salido un par de veces con Chan en todo lo que iba del embarazo para las citas médicas y en cada una de esas ocasiones se toparon con paparazzi (y sasaengs de Felix para que mentir) por lo que ahora Chan había mandado a reforzar la seguridad de la casa y una escolta ya los acompañaba al salir al médico.

Y es que Felix estaba prácticamente documentando su embarazo por vía Instagram, no hacía muchos post, pero al menos una vez a la semana subía una historia ya sea en el médico o en casa para que la gente supiera que estaba vivo, además claro que aún podía hacer promociones pagadas de ese modo, más que nada para productos de cuidado de la piel y recientemente algunas marcas de cuidado para gestantes, así que se veía comprometido a enseñar su embarazo, lo que generaba mucha curiosidad entre sus seguidores, quizás demasiada.

Por otro lado, a quien también ya tenían un fastidiado las sasaengs era a Minho.

Debido a todo el movimiento en la empresa pasaba mucho más tiempo ahí, por lo que sus acosadoras tenían más oportunidades de acercarse a él, peor aún, de seguirlo.

Si bien todavía no se había tomado una decisión administrativa -pese a que Minho ya había decidido hacer todo público una vez se casara con Jisung- las sasaengs lo estaban orillando a hacerlo, pues si el comunicado salía a la luz podían pasar varias cosas, una vez Minho hablara se recluiría en su casa junto con Jisung y sus hijos el tiempo suficiente para que su noticia bajara hasta pasar desapercibida, puesto que el conocimiento de que en efecto tenía una pareja y no solo eso, sino también una familia sería un grito en el cielo para todas sus fans, pues el rumor de Dispatch de hace meses se vería confirmado y con información extra que causaría demasiado revuelo.

Él no era un idol, de hecho, los idols la llevaban peor con eso del matrimonio y los hijos, una prueba de ello era lo que había pasado en enero de hace un año con un artista de SM Entertainment quien anuncio repentinamente su boda y la llegada de su primera hija, lo que ocasionó que muchos fans boicotearan al grupo, sus trabajos individuales e incluso protestas para que fuera expulsado, y aunque nunca llegaron a nada, el  problema revivió hace unas semanas en noviembre cuando de nueva cuenta se anunció que su esposa estaba embarazada…

Sabía por parte de algunas personas del staff de la empresa que tenían amigos de otros staffs en SM que Chen definitivamente la pasó mal, no sólo él, sino también su familia, puesto que las “fans” lograron dar con las fotos de la boda en cuentas de familiares de la novia y encontraron quien era y por poco donde vivía.

Hasta donde le habían dicho, no hace mucho se habían mudado.

Minho no quería eso para ellos, si bien, sus redes sociales no revelaban nada personal -y Jisung gracias al cielo no tenía al darle pereza- el hecho de que ahora tuvieran oportunidad de esperarlo en la empresa ahora que se estaba quedando demasiado tiempo por el trabajo y seguirlo era algo que los exponía a todos.

Y hasta ahora estaba haciendo un trabajo fantástico con el hecho de que solo se sabía que tenía pareja, más no hijos.

Una llamada entrante lo distrajo del tren terrible de pensamientos que estaba teniendo, sonrió con cariño al ver que era una videollamada entrante de su novio, cuando dio aceptar, se rio sin poder evitarlo, ya que eran las caras de sus preciosos hijos las que estaban muy pegadas a la cámara.

¡Papáaaaaaaa! —gritó Haneul al ver a su padre en la pantalla, Sunji solo gritó emocionada, si bien ya podía balbucear algo similar a “Pa” no siempre lo hacía.

—Hola, mis amores ¿Dónde está Papi Ji?

Baño—se limitó a decir el menor, sosteniendo el teléfono con sus manitas lo mejor que podía para que ambos bebés -o al menos la mitad de la cara de cada uno- se viera bien.

¿Ya contesto papi?

Shi.

La vista de la cámara se movió hasta que ahora sus 3 amores estaban a la vista, estaban en la cama del cuarto de que compartían, Sunji apoyada en las almohadas, Jisung sentado a su lado y Haneul acomodándose recién entre las piernas de su padre para estar más cómodo.

—Hola, amor…

Hola, cariño ¿Cómo va todo por allá?

—Cansado, recién terminamos de ensayar para el programa al que se presentaran las chicas en 3 días, todavía mañana volveremos a practicar para refinar detalles.

Llevan semana y media con eso.

—Lo sé amor, pero ellas no es el único grupo que tengo a mi cargo.

Soy consciente bebé, tus grupos son mis grupos también.

—¿Todo está bien?

Si, solo llamamos porque te extrañamos, ya es un poco tarde…

Un poco era decirlo de manera amable, Minho por lo general llegaba entre la 1 y las 4 de la tarde a su hogar, a las 7:30 por muy tarde, ya iban a dar las 10, era muy tarde para que sus bebés estuvieran despiertos, pero ambos niños se reusaban a dormir hasta que su padre llegara a casa.

—Lo sé cariño…—no quería sonar tan triste al decirlo dado que sus hijos lo estaban viendo, pero no pudo evitarlo—Yo también los extraño, pero ya casi terminamos aquí.

—¿Con quién hablas? —preguntó una tercera voz que ya había entrado a la sala de baile.

¡Tío Binnie! —gritó Haneul emocionado al verlo entrar al recuadro de la cámara, Sunji balbuceó solamente, si hubiera sido Seungmin el que apareció en lugar de Changbin su hija se habría vuelto loca, le gustaba estar con el castaño, era el mejor para arrullarla con canciones de cuna.

Hola, Bin—él tampoco quería sonar tan desanimado, pero de verdad extrañaba a Minho.

—Te llevaré a tu hombre en una hora más Hanji, lo prometo, pero justo ahora lo necesito, así que despídanse.

Adio papi—dijo Haneul acercándose mucho a la cámara para dejar un beso, Sunji también lo hizo, solo que quien le acercó el teléfono fue Han, al separarlo, mandó un beso y colgó.

Minho suspiró derrotado y guardó el teléfono.

—Wao, cuanta dependencia emocional—dijo Changbin medio en burla, medio en serio.

—No puedo vivir sin Jisung, ahora menos sin mis hijos ¿Qué necesitas? Ya quiero irme—dijo sincero y con un obvio puchero de enfado, estaba cansado, tenía sueño y solo quería llegar y abrazar a su familia.

—Solo cosas administrativas ya sabes, ah, y Chan quiere hablar con nosotros también, la navidad al parecer será en su casa este año.

Minho entonces solo se levantó y tronó su espalda, todos los huesos crujieron sonoramente, provocándole un gesto de dolor al pelinegro, se había escuchado doloroso, pero para el castaño era pan de cada día, así que ya estaba acostumbrado.

—Espero en serio que solo sea una hora…

Obviamente no lo fue.

Minho llegó a su casa -a salvo gracias a Changbin y Seungmin- cerca de las 12:30 de la madrugada, entró en silencio, pues ya todo estaba a obscuras. Empezó a dejar sus zapatos en la entrada y su abrigo en el perchero junto con su mochila, se detuvo al escuchar pasos bajando las escaleras.

Su amado novio se acercó a recibirlo en pijama con una cobija ligera sobre sus hombros y sin una pizca de sueño en el rostro, era más que obvio que Jisung se quedaría despierto, esperándolo hasta que llegara.

—Hol,a cariño…—saludó evidentemente cansado.

Jisung lo envolvió con sus brazos, abrazándose con fuerza a él, Minho aprovechó esto para ocultar su rostro en el cuello de su novio y respirar con fuerza, era cálido, olía a vainilla por le shampoo y caramelo por esa nueva crema que Felix le había recomendado, olía delicioso, como el pudin que siempre le gustaba comer, pero sobre todo, olía a hogar.

—Ya estás en casa Min, todo está bien…—murmuró al mismo tiempo que acariciaba su espalda—los niños querían esperarte, pero les ganó el sueño a las 11.

—Lo siento…

Jisung lo separó solo para darle un beso, uno que se extendió bastanteaste y subió de tono, aunque no paso nada, de hecho, ese beso se convirtió por lo menos en otros 20, de verdad le había hecho falta.

—No te disculpes amor—acarició su rostro con tanto cariño, que Minho tuvo que cerrar los ojos ante tan suave toque—Ven, vamos a la cama, tienes que descansar.

—Si…—dijo siguiéndolo cuando el menor tomó su mano y lo llevó arriba. Minho se desnudó apenas llegaron al cuarto, la cama estaba lista, por lo que apenas entró en ella y abrazó a su amor, se quedó profundamente dormido.

Fin del capítulo 88.

Chapter 90: 89

Notes:

Acá donde vivo son las 2:19 am, así que como prácticamente ya es sábado y no puedo dormir, les traeré el cap de una vez jajaja

(See the end of the chapter for more notes.)

Chapter Text

Seungmin abrió los ojos con demasiada pesadez al escuchar su teléfono sonando a las… ¿Qué hora era? Bueno, no importaba mucho que hora era, ninguna hora era buena para despertarlo, menos ahora que estaba tan cómodo acostado en el enorme y suavecito pecho de su novio.

A tientas movió su mano por debajo de las almohadas para encontrarlo, la luz lo segó un poco, pero notó que era una llamada entrante… de Hyunjin.

—Ay no…—se apresuró a contestar, pues hace menos de una hora -puesto que ya había visto el reloj y eran las 3 de la mañana- se habían retirado todos de la casa de Chan luego de que la mayoría se hubieran puesto un poquito muy ebrios—¿Jinnie?

No, no, soy yo, Innie, perdí mi teléfono ¿lo tienes tú? —los nervios en su voz eran demasiado notorios como para no preocuparse.

—No sé, deja revisar ¿Qué ocurre? —se levantó con cuidado para no despertar a Changbin, debido a que él había bebido bastante, su sueño era lo suficientemente pesado como para notar que estaba hablando.

Acabo de ver en mi reloj que tengo 4 llamadas pedidas, y luego me llegó una notificación de correo electrónico, lo abrí desde la computadora de Hyunjin, es de una de las agencias, me estuvieron llamando, pero no conteste PORQUE NO ENCUENTRO MI TELÉFONO.

—Pero Innie es de madrugada ¿Cómo es que te estuvieron llamando?

No, no son de ahora, me llamaron desde las 7 de la tarde, la última llamada fue a las 10, pero estuvimos en casa de Chan desde las 5 y me distraje con los niños y con Lix y nunca pensé… ay no, nunca me di cuenta—la voz se le cortó en eso último, denotando que iba a llorar—en el correo dicen que me llamaran mañana temprano y si no contesto perderé mi lugar Minnie—y ahí si ya estaba llorando—y no lo encuentro y Hyunjin se desmayó, pero ya revisé sus cosas y no está ahí.

—¿Ya le preguntaste a Lixie si no lo dejaste en su casa? —preguntó con el teléfono entre la oreja y el hombro mientras buscaba en las cosas que dejaron en la sala.

Por lo general Jeongin vivía con el teléfono pegado a la mano, pero la fiesta estuvo tan divertida que prácticamente todos los teléfonos fueron abandonados en algún lado de la sala y no los tomaron más que cuando se fueron, pero teniendo en cuenta que solo la mitad de ellos estaban sobrios y que esa sobriedad se centró más en cuidar a los borrachos que en otra cosa era comprensible que tal vez no hubieran puesto mucha atención.

Ya, fue al primero que llame, pero el teléfono no está en su casa, ya lo buscaron y tú sabes que nunca lo dejo en silencio, llamaron como 10 veces y no lo encontraron.

—¿Entraba la llamada?

Si, está encendido y con ruido.

Seungmin entonces siguió rebuscando en la ropa y las bolsas, pero no encontró nada así que fue de nuevo por el teléfono de Changbin para ver si entre sus cosas estaba el teléfono de Innie, marcó el número apenas lo tuvo y se quedó en silencio, no, él tampoco lo tenía.

—No Innie, yo tampoco lo tengo ¿ya les preguntaste a Jisung y Minho?

Le mandé mensaje a Jisung hace rato, ellos tampoco se lo llevaron ¿Minnie que hago? —la voz estrangulada por las inminentes lágrimas le apachurro el corazón, había estado yendo a audiciones, y buenas empresas lo habían llamado, por su mérito propio había quedado en JYP, SM y YG, así como otras más pequeñas, pero también buenas.

No había querido audicionar para CB91Entertainment porque se sentiría como hacer trampa, él sabía que Chan lo quería ahí por lo que lo haría pasar sin audicionar, y él quería probarse a sí mismo, saber que de verdad tenía el talento de entrar a cualquiera de las 3 grandes, probar que de verdad tenía la gran voz que tanto le halagaban.

Sabía que si entraba a la empresa de Chan, tendría muchísimas más libertades que en otras, pero de nueva cuenta, sería por el favoritismo que claramente sus hyungs tendrían con él, Seungmin le daría más de su tiempo, Minho le creería las mejores coreografías, Jisung le daría sus mejores canciones, Changbin probablemente le conseguiría los mejores contratos y Chan le daría una gran promoción su agenda sería amable y probablemente tendría muchísimo más tiempo libre que cualquier otro, y si bien todo eso lo agradecería, seria hacer trampa, ponerse a los demás grupos y cantantes encima dado a lo notorio que sería…

Y ahora que por fin se le estaba dando la oportunidad en las 3 grandes, que por fin se habían contactado con él, perdía el maldito teléfono.

—¿Buscaste en el auto? A lo mejor se te cayó ahí ¿manejaste tú no?

Hyunjin se había embriagado demasiado para desestresarse de tanto trabajo, así que incluso si Jeongin no tenía ni la edad ni la licencia para hacerlo, ya sabía cómo.

Ambos sabían cómo se manejaban las cosas con las llamadas y audiciones, si salías seleccionado se te llamaría por teléfono para darte instrucciones específicas de los siguientes pasos para tu incorporación a la empresa, más personal, más seguro, dado que por correo electrónico era demasiado fácil robar datos, y teniendo en cuenta que se estaba manejando la información de alguien aún menor de edad de forma legal, era mejor no arriesgarse, por eso era tan importante contestar esas llamadas y dado que no las había atendido recurrieron a una advertencia vía correo aunque no fuera lo más seguro.

Jeongin no contestó, pero pudo escuchar como salía del departamento para bajar al estacionamiento -pues habían ido directamente al departamento de Hyunjin- tardó un poco, pero al llegar abrió el auto de Hyunjin y empezó a revisar, luego de 16 minutos exactos Seungmin escuchó perfectamente el llanto de su pequeño mejor amigo.

Supongo que se acabó…

—Innie no te preocupes ¿sí? El hecho que te llamaran nos deja ver a todos que lo vales ¿no? Que las 3 grandes se están contactando contigo porque te quieren en su empresa, lo demostraste pequeño, demostraste lo que querías, sabes que aquí te aceptaremos sin ningún problema bebé pan, así que respira y no llores.

Pudo escuchar al menor llorar solo unos momentos más, sus pequeños hipidos y sollozos, incluso las veces que sorbió su nariz, eso le estaba destruyendo el corazón, era su mejor amigo, su pequeño hermanito de otra madre, no soportaba oírlo sufrir y no poder hacer nada más que quedarse al teléfono en una forma de apoyo, después de poco más de 10 minutos Jeongin volvió a hablar.

—S-Supongo que t-tienes razón…

—Ven mañana a la casa ¿sí? No iré a trabajar y me quedaré contigo todo el día, iremos a comprarte un nuevo celular y ropa ¿bien? Como cuando estábamos en la academia.

E-Está bien… gracias Minnie, te quiero.

—También te quiero, mucho. Ve a descansar pequeño, envíame un mensaje cuando estés ya en el departamento de nuevo.

Jeongin solo afirmó con un suave tarareo y colgó, Seungmin se sentó en la sala, tomó un cojín y gritó contra este de frustración ¿Por qué cuando todo parecía ir bien tenían que pasar cosas tan malas?

¿Es que acaso Jeongin no podía tener, aunque sea un par de días tranquilos?

—¿Amor? —la voz ronca de Changbin lo hizo levantar rápidamente el rostro de su cojín, se le veía más dormido que despierto, su cabello rizado estaba disparado a todas direcciones, haciéndolo ver demasiado adorable para su corazón.

Se levantó de la sala y fue hasta su novio para abrazarlo, siempre era reconfortante abrazar a Changbin, esos brazos fuertes apretándolo lo hacían sentir seguro.

—Perdón por despertarte ¿Cómo te sientes?

Changbin solo tarareó como respuesta, escondiéndose en el cuello de Seungmin y restregando su rostro ahí haciéndolo sonreír.

—Volvamos a la cama mi amor.

Una vez acostados, Seungmin se escondió en el pecho de Changbin, abrazándolo con manos y piernas, como un gran oso de peluche muy suavecito y cómodo, el pelinegro abrazo la cabeza de su novio, apretándolo entre sus músculos, Seungmin casi gimió de gusto, en sus buenos tiempos de pareja BDMS pudo sentir la asfixia con esos brazos alrededor de su cuello y se había sentido TAN bien, pero sabía que era algo que le incomodaba a Changbin por lo que no volvió a pedirlo.

No es que hubiera dejado sus preferencias en el pasado, pero actualmente no tenían mucho tiempo para ese tipo de sesiones de sexo y con el pasar de los años se había vuelto más “suave” de algún modo, todo el amor de Changbin lo había vuelto vainilla, no le disgustaba para nada, veía las cosas ahora desde otro punto de vista, pero de vez en cuando -muy de vez en cuando- su mente le hacía recordar el excelente Dom que tenía por novio y le hacía extrañar ese tipo de atenciones.

Afortunadamente -o tal vez desafortunadamente- Changbin seguía lo suficientemente mareado como para volver a quedarse dormido de forma rápida, por lo que Seungmin se permitió a sí mismo sentir a su novio.

Una de sus manos -pues la otra estaba atrapada entre sus cuerpos- se pasearon con tranquilidad por cada músculo de esa fuerte y amplia espalda, enterró más su rostro entre sus pectorales y continúo acariciando todo lo que estaba a su alcance. Cuando llego a su trasero, se vio tentado a apretar pues tenía una forma perfectamente redonda, tanto que muchas veces y de la nada cuando estaban descansando luego de un largo día, lo mordía.

Y aunque Changbin siempre se quejaba y armaba tremendo berrinche, no es como si realmente le molestara, ya que nunca le dijo que parara, a veces -muy rara vez- esa mordida terminaba con Seungmin en su regazo siendo nalgueado y de ahí pasaban a otras cosas… tal vez debería de morderlo mañana.

Su mano continuó bajando hasta su enorme muslo, ese si lo apretó, no muy fuerte para evitar despertarlo, pero lo hizo, las piernas de Changbin eran bonitas, proporcionadas bien a su cuerpo dado que también las entrenaba, no eran como los muslos de bailarín de Minho, pero Changbin jamás dejaría que se vieran como el típico chico de gimnasio que entrena todo arriba, pero sus piernas son palillos.

Dejó de tocarlo cuando su cuerpo se sintió lo suficientemente relajado como para dormir.

A la mañana siguiente, despertó solo, pudo escuchar la regadera funcionando así que se relajó un poco, solo poquito, pues ahora que Innie no tenía teléfono y estaba deprimido por la situación él tenía que arreglarlo, y si bien sabia como hacerlo, también era consciente de que para Jeongin no sería fácil.

Tomó su teléfono y llamó a Hyunjin suponiendo que aún seguía ahí, tardaron varios tonos en responder.

—Hola, Minnie—saludó Jeongin con la voz claramente melancólica.

—Que bien, aun estás ahí, paso por ti en una hora ¿De acuerdo? Te llevo a tu casa para que te cambies y nos vamos.

—Está bien, ya me bañé y me cambié aquí, tengo ropa, Hyunjin sigue desmayado, no sé si deberíamos llevarlo al hospital… ah no olvídalo, ya está roncando, sigue vivo, solo necesita descansar, tomó mucho anoche.

—Debe de estar estresado por todo, en fin, una hora y voy por ti ¿de acuerdo?

—Si, aquí te espero…

Cuando colgaron Seungmin rápidamente se desnudó y fue directo al baño, donde Changbin seguía bajo el chorro de agua, esperando que esta se llevara todo su malestar mañanero debido a las cantidades industriales de alcohol que bebió.

—¿Quieres compañía ahí dentro? —en realidad el castaño solo preguntó por cortesía pues ya se estaba metiendo a la regadera.

Changbin solo se rio al sentir las manos de su novio sobre su cuerpo, justo como la noche anterior, si, él había sentido el manoseo, pero prefirió no decir nada, al menos por ahora.

Fin del capítulo 89.

Notes:

Damas y caballeros, oficialmente empieza el drama.

Chapter 91: 90

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

Jeongin prácticamente estaba merodeando los estantes de teléfonos con Haneul en sus brazos, al final la salida terminó siendo con Jisung también, pues al no ir Seungmin a trabajar, la junta a la que tenían que ir se aplazó para mañana por lo que el castaño mayor estaba libre y prefirió sacar a sus hijos a pasear un rato para que les diera el sol, aunque sea un poco.

—Es bonito—dijo el bebé señalando un teléfono Samsung Galaxy Z Flip 3 tornasolado.

—Sí, es bonito ¿te gusta por el color? —Haneul solo asintió, sin soltarse del cuello de su tío favorito.

—No dejes que Changbin se entere o le comprara el teléfono y un barco—dijo Seungmin entre risas, bien era sabido que su novio era un fiel comprador de Samsung, incluso tenía acciones de la marca.

—Ah, está bien déjalo, yo sí quiero el barco—se quejó Jisung teniendo a su princesa dormida dentro del fular que llevaba puesto—De todas formas, a Innie le gustan más los iPhone de todos modos.

—¿Tus padres te dieron dinero para pagarlo? —preguntó Seungmin acercándose de nuevo a Innie quien ya tenía el iPhone 13 Pro Max en la mano.

—Hyunjin me dio su tarjeta—encogió los hombros restándole importancia, luego de haber esperado en la sala, Hyunjin por fin había despertado de su sueño, al verlo tan arreglado y bonito le preguntó por qué estaba solo en la sala si podrían haber seguido durmiendo, el menor le había contestado que Seungmin se había ofrecido a acompañarlo a comprarse un nuevo teléfono dado que había perdido el otro, gracias a eso, Hyunjin ni siquiera dudo en darle su tarjeta y un beso en la frente diciéndole que se divirtiera, él aún se sentía mal para acompañarlos y de todas formas tenía que adelantar algo de trabajo aunque estuvieran en fechas festivas.

—Que generoso—dijo Jisung sonriendo un poco burlón—ahora técnicamente es tu Sugar Daddy.

El rojo en la cara y las orejas del menor llegó a un nivel preocupantemente alto, pero eso no impidió que tanto Seungmin como Jisung se burlaran.

—Bueno, si ya lo elegiste, vamos a pagar para ir a comer, Hannie ya tiene hambre—señaló Jisung al ver que su bebé estaba muy quietecito, apoyado en el hombro de Jeongin con el ceño ligeramente fruncido y un adorable puchero, cuando tenía hambre, su batería social baja demasiado rápido.

El peliazul solo asintió y fue a la caja a pagar, tomando una nueva carcasa y algunos accesorios más, la tarjeta paso sin problemas, luego de darle el ticket le agradecieron con un “vuelva pronto joven Hwang” dejando a Jeongin con una sensación extraña en el cuerpo…

No se había escuchado tan mal, pero aun así sintió un escalofrío en la espalda de advertencia.

Sabía que, si algún día se llegaba a casar con Hyunjin, el mayor estaría encantado de que tomara su apellido, él y sus futuros hijos, porque era muy consciente de que con uno solo no estaría satisfecho.

Si bien Hyunjin ya no había mencionado nada sobre los bebés, sabía que aún tenía esa idea en mente, siempre que veían algún programa y se aparecía un bebé suspiraba lo más bajito que podía, sus ojos brillaban de una manera diferente y eso lo hacía sentir un poco culpable.

Pero ahora estaba ahí, en un restaurante familiar con dos de sus hyungs y dos bebés, la plática era sobre como Jisung se había recuperado pues Sunji ya tenía la edad suficiente para que él pudiera volver a hacer ejercicio de nuevo en casa, extrañaba ir al gimnasio con Changbin y Chan, pero ahora que todos estaban ocupados no se lo podían permitir, de vez en cuando Jisung acompañaba a Felix en su casa para animarlo a hacer ejercicio, pero teniendo en cuenta que el rubio actualmente ya tenía 26 semanas se le hacía imposible pasar siquiera 10 minutos en la caminadora.

Tantos cambios, todo un proceso, no solo físico, sino también psicológico… ¿Solo por complacerlo a él?

¿Para qué fuera feliz con su fantasía de tener mínimo tres bebés?

¿Pasar por todo eso TRES veces o incluso más?

Jeongin aún no quiera hijos, menos ahora que iba a firmar con CB91, mucho menos ahora que estaba a nada de cumplir su sueño.

—¿Innie? ¿Está todo bien?

La voz de Seungmin trajo al peliazul de regreso a la realidad.

—Perdón, me perdí en mis pensamientos ¿Qué decían?

—Que deberíamos comprar algo para Felix e ir a su casa para acompañarlo un rato—volvió a decir Jisung con una clara preocupación en su rostro, Innie siempre sería su pequeño hijo, aunque ya tuviera a los propios.

—Ah, sí, sí, claro…

Terminaron de comer poco después de una hora, así que compraron algunos postres para el rubio y se fueron en la camioneta de Jisung que claramente Seungmin manejó porque si bien, Jisung si sabía manejar, casi no le gustaba hacerlo, Minho siempre era el que estaba al volante o literalmente cualquiera de sus amigos.

45 minutos de camino y ya estaban frente a la casa de Felix, fue Mikael quien les abrió y los dejó entrar, el rubio en cuestión estaba recostado en su sillón reclinable para descansar un poco los pies últimamente se le hinchaban demasiado rápido.

Mikael no anuncio su llegada, dejó que ellos se presentaran solos, así que cuando Felix sintió un beso en su coronilla se extrañó, pues recién había hablado con Chan sobre que llegaría tarde a casa, así que cuando alzo la cabeza para ver quien le había besado, sonrió de una forma hermosa y soltó un gritito emocionado al ver a Jisung ahí junto con Seungmin, Innie y los niños.

—Chicos, hola…—intentó levantarse, pero los demás no lo dejaron, pues ya era obvio que le costaba moverse.

—Trajimos pastel—dijo Jisung poniéndolo frente al rubio quien bien pudo llorar de agradecimiento.

—Solo un poco joven Lee, no todo—le recordó Mikael acercándose a ellos con tazas de té, últimamente era lo único que se podía tomar en la casa debido a que Chan no tomaba cafeína y Felix la tenía prohibidísima.

—Si papá—dijo con un tono quejoso y bromista, pues obviamente apreciaba mucho que Mikael lo cuidara tanto.

—¿Cómo estás Lix? —preguntó Seungmin tomando uno de los pies del rubio para empezar a masajearlo, algo que le agradeció con una mirada llorosa.

—Estoy muy cansado, mis pies se inflaman todo el tiempo, me duelen las rodillas y la espalda a veces me mata, como muchísimo, más de lo que alguna vez comí y eso me hace sentir mal porque obviamente ya subí de peso y de talla y de todo, pero hasta eso, los bebés están bien, están sanos, son fuertes y están creciendo como debe de ser, están en una sola bolsa así que tendré que empezar a investigar como diferenciar a mis gemelos…

—Lix es normal, estabas prácticamente desnutrido, si no fuera por el tratamiento y la dieta tu embarazo estaría yendo mal.

—Lo sé, es solo que aún no me acostumbro…

Jeongin se mantuvo un buen rato en silencio, escuchando por todo lo que Felix estaba pasando en un embarazo gemelar, el embarazo en hombres aún era un misterio que estaba intentando estudiarse, era tan poco lo que se sabía que incluso se le había olvidado que podía existir una posibilidad de tener varios bebés al mismo tiempo, claro, las mujeres podían tener 3, 4 o hasta 5 bebés dentro sin problemas muy severos -después de todo, todo depende de la salud e la madre y como vengan los bebés- en la mayoría de los casos de embarazo masculino, siempre se había logrado solo un hijo, eran pocos los que llegaban a tener dos y bueno, Felix era uno de esos caso, por eso lo estaban tratando con pincitas, después de todo, la salud de Felix no era la mejor cuando paso, así que no solo estaba cuidando a los bebés, sino también a él.

Ese escalofrío de inseguridad de nuevo recorrió su espalda, así que mejor se concentró en volver a agendar todos los números necesarios en su nuevo teléfono, usando el teléfono de Jisung y Seungmin como apoyo, pues claro que se sabía los números de sus padres, de sus hermanos y hasta el de Hyunjin de memoria, pero los de sus amigos no, así que tenía dos teléfonos en las piernas y su nuevo teléfono en las manos para agendar a todos.

Y aunque inicialmente solo se iban a quedar un rato, pasaron horas entre ayudar al rubio con sus ejercicios, a bañarse y a decorar un poco más el cuarto de los bebés, entre la comida, la plática y un montón de cosas más que el tiempo voló, habían pasado tantas horas que no se habían dado cuenta hasta que Jisung recibió una llamada de Minho, preguntándole donde estaban.

—¿Qué hora es? —se quitó el teléfono de la oreja para ver la hora, 7:30 pm—ah…

Si, “ah” ya voy para allá.

—Si mi amor, con cuidado, te amo.

Y yo a ti—y colgó.

—Supongo que ya es hora de irse ¿verdad? —preguntó Felix visiblemente desanimado.

—Viene para acá—dijo Jisung guardando su teléfono de nuevo.

—Si, Changbin también ya viene para acá—dijo Seungmin terminando de mandarle mensajes a su novio—pero él llegara más tarde con Chan.

—¿Quieres que te llevemos a tu casa Innie? —le ofreció Jisung al peliazul quien seguía configurando algunas cosas de su nuevo teléfono.

—Si hyung, gracias—respondió sin muchos ánimos, pues apenas Hyunjin le contesto los mensajes por su nuevo teléfono le dijo que estaría ocupado con una reunión con sus padres, por lo que lo mejor era que se fuera a su casa en vez de al departamento para que no estuviera solo.

Para cuando Minho llegó, solo entró a saludar y para ir al baño rápido, en lo que regresaba Seungmin habló.

—Recuerden que la fiesta de fin de año será en mi casa chicos—este año les había tocado a ellos ser los anfitriones por lo que solo asintieron y cuando Minho estuvo listo salieron de la casa.

Entre Jisung y Jeongin acomodaron a ambos bebés en sus sillitas de auto, después el menor subió a su lado y Jisung se pasó al copiloto, cuando Minho estuvo dentro beso sus labios en un pequeño pico.

—Perdón amor se me fue el tiempo.

—No pasa nada bebé, solo avísame cuando sea así—y sin más condujo hacia casa de los Yang para dejar a Innie.

El peliazul se quedó en silencio todo el rato, mirando con asombro y anhelo la dinámica de pareja que tenían sus mayores, era una relación sana y estable de literalmente años, incluso si llegaron a tener conflictos siempre sabían solucionarlos, vivan juntos y ahora tenían dos hijos.

Eran el estándar al que Jeongin quería aspirar con Hyunjin, pero sabía que el hecho de tener tan buena dinámica no solo era por la química que tenían, sino porque su diferencia de edad solo era de escasos 3 años…

 Soltó un suspiro, apartando la vista, mejor se aseguró de que ambos bebés estuvieran dormidos, y si, los dos pequeños estaban hasta con la boquita abierta de lo cansados que estaban, habían estado jugando mucho toda la tarde y era algo obvio que se cansarían.

Cuando llegaron a la casa de los Yang, dejó un besito en la frente dada uno, le agradeció a sus hyungs por traerlo a casa, apenas entró ellos se fueron; saludo a sus hermanos que estaban en la sala pues sus padres estaban en una cita, subió hasta su habitación y se metió a bañar.

Solo cuando salió de la ducha y estuvo acostado en su cama con el pijama puesto, mando un mensaje a Hyunjin diciéndole que ya estaba en casa, el cual fue respondido rápidamente:

 

Que bien, descansa amor, te amo <3

 

—Si… supongo que lo haces…—se cubrió hasta la cabeza con las cobijas y cerró los ojos.

Fin del capítulo 90.

Notes:

Una disculpa por la tardanza jajaja salí y apenas acabo de volver xd

Chapter 92: 91

Notes:

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Chapter Text

Las cosas habían sido más complicadas de lo que pensó que serían.

El 1 de enero del 2022 Jeongin firmó su contrato con CB91Entertainment, iniciando así su proceso de entrenamiento y preparando su single debut.

Durante todo el mes Hyunjin no supo nada de su novio, más lo que los chicos le decían:

“Innie va muy bien, canta hermoso”

“Él está bien, tiene buena resistencia para el baile”

“¡Todo bien con Innie su gusto para las letras es muy bueno! Estamos trabajando para escoger la correcta, está muy involucrado”

“La gente lo ama, no tendrá problemas con caerle bien a todos y tener una buena reputación, puedes estar tranquilo”

Si, si, todo estaba bien con él, pero entre la escuela y su entrenamiento ahora era Jeongin el que no tenía tiempo para Hyunjin…

Y él sabía que esto iba a pasar, lo sabía con certeza porque Jeongin era increíble y ahora más que nunca entendía eso de “sentirse desplazado”, fue por eso mismo que en la fiesta había sido él quien había tomado el celular de Jeongin, quitándole el sonido y arrojándolo a la calle entre unos arbustos cuando se bajó a vomitar.

En su defensa, estaba borracho y actuó por impulso, su “yo” borracho sabía cosas y esas cosas eran lo que estaba pasando ahora, él había creído que si evitaba que contactara con las empresas ya no iría y preferiría mejor terminar de estudiar, lo que les daría tiempo en pareja y tal vez convencerlo de tener hijos, luego de tenerlos Innie podría intentarlo de nuevo y sabía que triunfaría.

Jamás se le pasó por la cabeza que Jeongin firmaría con CB91Entertainment porque muchas veces el peliazul dijo que no quería entrar ahí, ya que se sentiría como hacer trampa, pero luego de regresar al departamento y escucharlo llorar de desesperación por el teléfono perdido y sus oportunidades truncadas se sintió tan mal que a la mañana siguiente le dio su tarjeta y le dijo que se comprara un nuevo teléfono, cuando Jeongin se fue, intentó recuperar el anterior, pero cuando volvió por el camino que siguieron no lo encontró, y solo ahí también se dio cuenta de que Jeongin perdió un montón de fotos, videos, cosas personales, no solo las llamadas.

Casi todo estaba cargado en la nube, pero la gente en Corea no es que sean las mejores personas del mundo y pueden llegar a hackear esas cosas…

Tal vez este era su karma por arruinarle las cosas a Jeongin, porque ahora que se ponía a pesar, la vida de Innie estaba en ese teléfono y ahora probablemente estaba en manos de un desconocido, aunque teniendo en cuenta que apenas el menor se dio cuenta de que no iba a poder recuperar su anterior teléfono, pasó todos los archivos que tenía en el iCloud del nuevo dispositivo y los borró del anterior desde la computadora, sumando que tenía activa la autenticación en dos pasos, así que en teoría no debía de preocuparse, aunque no dejaba de sentirse culpable.

A final de cuenta tenía que llevarse ese secreto a la tumba…

Soltó un suspiro frustrado, llamando la atención de Soobin quien estaba ayudándolo con unos pendientes para un cliente.

—¿Ocurre algo malo?

—No, no, nada… cosas personales Soobin, no te preocupes.

—Está bien, pero sabe que si necesita hablar con alguien estoy dispuesto a escucharlo jefe, aunque no sea de trabajo. —dijo al mismo tiempo que apoyaba su mano en el antebrazo del castaño, apretando ligeramente para después seguir trabajando.

Hyunjin se mordió el labio con tanta fuerza que probablemente lo lastimó, no le haría mal hablarlo con alguien, sacar un poco la culpa que tenía carcomiéndolo desde hace días, sabía que si se lo contaba a alguien de su círculo lo juzgarían, más teniendo en cuenta que todo su círculo estaba trabajando con Jeongin ahora que estaba en esa empresa, no podía confiar en Felix con esto, sabía que se lo diría a Chan apenas se entera y no necesitaba un sermón del que ahora el jefe de su novio.

—De hecho… si hay algo que me gustaría comentar, pero debes prometer que no se lo dirás a nadie ¿de acuerdo?

—Sus secretos son mis secretos jefe—dijo con toda sinceridad, acercándose un poco más al castaño e inclinando un poco la cabeza hacia su dirección, como si fueran niños de nuevo y estuvieran a punto de confesarle que se robó las galletas que no tenía permitido tocar.

—¿Prometes no juzgarme? —la inseguridad bailaba en su tono de voz, él mismo sabía que lo que había hecho estaba mal, pero que se lo dijeran le sentaba peor.

—Lo prometo—ni siquiera lo dudo, lo que claramente sorprendió a Hyunjin.

—No creo habértelo dicho antes, pero yo tengo pareja—comenzó a relatar sin verlo a la cara, así era menos humillante, por lo tanto, no se dio cuenta del gesto en el rostro del chico al mencionar que ya tenía a alguien—es menor que yo y tiene como meta ser un idol…

—Oh vaya, un camino algo complicado para alguien joven… ¿Cuál es el problema?

—Bueno, yo… quiero tener una familia con él, casarme y tener hijos es un sueño que siempre he tenido desde niño y sé que con él es con quien quiero cumplirlo, pero que sea idol trunca todo eso…—vaciló un poco en continuar, pero al alzar el rostro y ver a Soobin con una expresión atenta, supo que tenía que continuar—él es genial, tanto que si lo llamaron, pero cuando lo hicieron estábamos en una fiesta con nuestros amigos y habíamos dejado todo de lado, además de que ese día bebí mucho, así que cuando fui al baño, tome su teléfono en lugar del mío y vi las llamadas perdidas, supe lo que significaba, así que…

—¿Así que?

—Le quite el volumen a su teléfono y me lo guarde en el pantalón, regrese como si nada a la fiesta y seguí tomando porque creo que una parte de mí me dijo que sería más fácil sobrellevar la culpa de mis actos si estaba borracho, me puse bastante mal—se rascó la nuca con algo de nerviosismo—cuando nos fuimos a mitad del camino paramos parar que pudiera vomitar, tire el celular en un arbusto cercano.

—Oh vaya…

—Me sentí tan mal que al día siguiente le di mi tarjeta para que se comprara un nuevo teléfono porque cuando fui a buscar el otro ya no pude encontrarlo…

—¿Y no crees que alguien pudo encontrarlo y llevarlo a la policía? Aún hay gente con valores, no es que todos sean malos.

Hyunjin debía de admitir que no se le había ocurrido ir a la policía.

—Bueno iré a revisar hoy en la tarde, el punto de esto es que a pesar de lo que hice, había otra empresa que no necesitaba llamarlo para reclutarlo pues la mayoría de nuestros amigos trabajan ahí, así que ellos fueron el medio de contacto dado que las 3 grandes lo contactaron para seguir con el proceso de reclutamiento… sin querer lo ayudé a entrar a una empresa que no contemple como un problema porque precisamente nuestros amigos están ahí y él sentía que sería trampa entrar ahí…

—Pero ahora él está ahí.

—Si…

—Y no lo has visto en mucho tiempo, por eso estás así—dedujo el pelinegro mirando al castaño asentir.

—Él será una estrella, merece ser una estrella… pero lo extraño y me siento mal por lo que hice…

—¿Piensa confesar?

—Jamás, me lo llevaré a la tuba, me odiaría por ello, probablemente terminaría conmigo y me podría una orden de alejamiento, su tío es policía, puede hacerlo si quiere…

—Entonces no lo haga—dijo encogiéndose de hombros—llévese el secreto a la tumba, no se preocupe, yo no diré nada.

El suspiro de alivio al no sentirse juzgado y tener a alguien con quien poder decirlo al fin lo hicieron sentir mejor, se apoyó en el hombro del pelinegro y sonrió.

—Gracias Soobin, eres un gran amigo, de verdad que me estaba carcomiendo esto…

—Me alegra serle de utilidad y que me considere un amigo—dijo sincero y apoyando su cabeza en la del castaño.

Se quedaron solo unos minutos así hasta que Hyunjin se alejó para seguir trabajando, los diseños tenían que quedar antes de que finalizara la semana pues quería acompañar a Felix a comprar unas cosas para los niños, ya que Chan iba a estar ocupado con toda la movida del debut de Innie y los comebacks de varios de sus grupos y dado que literalmente ahora todos sus amigos estaban involucrados en ello el único que podía hacerse algo de tiempo para que no saliera solo con Mikael sería él.

Por otro lado, Jeongin estaba recostado en el suelo de una sala de práctica con Minho a su lado bebiendo agua, estaba demasiado cansado como para levantarse siquiera. La coreografía en sí no era muy pesada pues estaba pensada para que pudiera concentrarse más en demostrar su vocal, pero era lo suficientemente fuerte para dejar ver que también era bueno en el baile, el problema era que llevaban ensayando desde las 11 de la mañana y ya eran las 4 de la tarde.

5 horas sin parar era cansado hasta para un profesional como Minho, pero verlo ahí, sentado en el suelo tomando agua como si estuviera pasando la tarde jugando, apenas con sudor marcado en unas partes de su camiseta y rostro.

Se veía perfecto, impecable, como si no llevara 5 horas bailando.

Sentía envidia.

—Supongo que por hoy es todo Innie, puedes descansar un rato, voy a ver a mi hombre y a mis hijos—dijo levantándose con algo de esfuerzo, todos los músculos le estaban palpitando, incluso si era un bailarín profesional, si se había excedido un poco, pero más que nada era para medir la resistencia de Jeongin.

—Claro… creo… creo que yo seguiré aquí—dijo a duras penas entre jadeos, le estaba costando mucho recuperarse.

—¿Estarás bien aquí solo?

—Si, si, solo necesito estar recostado un poco más…

Minho entonces le acercó un par de botellas de agua y una toalla para que se secara el sudor, el menor le agradeció y lo dejó irse.

Primero pasó al baño para limpiarse un poco todo el sudor y lavarse la cara, de ahí fue directo al estudio de grabación de su novio, normalmente no irían con los niños a la empresa, pero había demasiadas cosas que hacer, los padres de Minho no habían podido cuidarlos esta vez y todo su círculo de confianza estaba en la misma empresa, así que no les quedo de otra.

Al entrar al lugar fue recibido por los gritos de sus hijos, solo que el único que pudo correr a abrazarlo fue Haneul, ya que Sunji estaba en brazos de Jisung quien estaba escribiendo unas cosas en la computadora con la niña sentadita en una de sus piernas, la cual se movía ansiosamente, haciendo rebotar a su hija la cual se mantenía tranquila gracias a eso… hasta que lo vio claro, pues se retorció como gusanito estirando los brazos para alcanzarlo.

Minho cargó a su hijo y se acercó también para cargar a su hija aprovechando también para darle un beso en la mejilla a su novio quien solo sonrió sin apartar los ojos de la computadora, ahora con ambas manos libres empezó a escribir mar rápido. El mayor se sentó detrás de Jisung en el sillón que tenía en el estudio, teniendo a sus hijos uno en cada pierna para tenerlos tranquilos y que así su novio se apurara a trabajar para salir juntos a comer. Era un poco arriesgado teniendo en cuenta que traía a sus hijos y sobre todo por todas las sasaengs que merodeaban por ahí, pero no por ellas iba a dejar de vivir su vida, eso nunca pasaría.

 

Fin del capítulo 91.

Notes:

¿Qué hiciste qué Hyunjiiiiiiiiiiiiiiiiiin? 😩
Les voy a ser sincera, durante mucho tiempo, cuando esta historia apenas eran dibujos, no sabía que cosa tan terrible tendría que haber hecho Hyunjin para que Innie se enojara tanto al punto en que su solución fuera ofrecerse como pasivo para que lo perdonara jajaja
Esto se escribió solo, nunca planeé que este motivo fuera "la manzana de la discordia" entre ellos jajaja
Honestamente, si yo fuera Innie, no se que haría, no se si lo perdonaria con o sin condiciones como esas jajaja
¿Ustedes que harían?

Chapter 93: 92

Notes:

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Chapter Text

Las cosas iban… bien.

32 semanas y Felix ya se sentía como un globo demasiado inflado a punto de explotar, estaba sentado en la cama con Chan arrodillado frente a él, dejando besitos por todo su enorme vientre al mismo tiempo que le aplicaba una crema para hidratar su piel, para este punto ya casi nunca se levantaba de la cama más que para ir al baño y hasta eso ya le cansaba e hinchaba los pies.

Para este punto no sabía cómo es que sería capaz de ir a la fiesta de cumpleaños de Innie si él no podía ni durar 10 minutos de pie sin sentir que se iba a caer por el peso de su vientre.

—¿Tenemos que ir? ¿No van a notar si nos presentamos? —preguntó con un puchero en los labios, la fiesta se iba a llevar a cabo en la empresa dado que el ahora rubio de nueva cuenta se había vuelto tan popular en la empresa que todos querían asistir, sumando a sus amigos más cercanos de la universidad y algunos familiares del menor, después de todo, era su fiesta de 20 años, era algo especial.

—Lo van a notar—aseguró el mayor terminando el masaje con un besito sobre su ombligo—en especial porque yo soy el jefe y tengo que estar ahí, tú eres mi esposo, así que también tienes que estar ahí.

—P-Pero Channie, ni siquiera me puedo mover—se quejó cubriéndose rápidamente con las cobijas por el frío, convirtiéndose en un adorable mochi de oreo dado al color de las cobijas.

—Es saludable que salgas un rato, aunque sea para que te dé el aire Lix ¿no quieres pastel? ¿No quieres ver a los chicos? ¿A Haneul y Sunji?

—Eso es un golpe bajo—se quejó el rubio, todos sabían que su talón de Aquiles siempre sería sus sobrinos, sus adorados ahijados.

Chan solo sonrió y besó sus labios, siendo correspondido con gusto.

—Voy a terminar unas cosas de trabajo, ahí está el control de la tele o el control de la consola, no te duermas porque tenemos que cenar primero ¿bien?

Felix solo asintió alzando los labios en piquito para otro beso que el castaño claro que le dio.

Cuando Chan se fue, tomó su teléfono, no tenía ganas de ver tele o estresarse con videojuegos, necesitaba sentir consuelo y cariño, así que llamó a la segunda persona que más lo consentía después de Chan.

Hola, Lix ¿Qué ocurre? ¿Está todo bien? —preguntó Jisung preocupado, no era tan tarde, pero dado que en los embarazos múltiples era más común que los bebés no llegaran a las 40 semanas, una llamada fuera de un horario regular lo asustaba.

Después de todo él ya había vivido eso, y dos veces.

—Hannie… todo está bien—suspiró y se intentó acomodar un poco más en la cama, estaba tan grande que incluso una cama Queen Size como la suya la sentía incómoda—Es que Chan está trabajando y me siento emocionalmente mal en estos momentos…

Oh mi pobre solecito como quisiera ir, pero ya es algo tarde y tengo dos bebés encima ¿quieres hablar de algo para distraerte?

—Si, de hecho, me quiero quejar, me siento taaaaaaan gordo Sunggie, no me puedo mover bien, me siento mal, pesado y sin ganas de nada, solo quiero quedarme en mi cama y esperar a que los bebés nazcan, ni siquiera quiero ir a la fiesta de Innie porque me pesa mucho caminar.

Ay mi pobre Lixie, pues dile a Chan que solo se queden un rato, sé que Innie no se sentirá ofendido ni nada, él sabe que estas a poco menos de un mes y medio de tener a tus niños, no se le puede exigir mucho a alguien embarazado, menos aún si es doble como tú.

—¿De verdad crees que no se enoje?

No, si quieres yo hablo con él, solo cómprale algo lindo para compensar, ya sabes, sigue siendo un niño por mucho que cumpla 20 años.

—Está bien… Dios, ni siquiera sé que me voy a poner, estoy tan grande que ya nada me queda…—y eso sí que lo hacía llorar varias veces al día, su vestimenta ahora consistía en pantalones con mucho elástico, sudaderas enormes y camisones para dormir dado que incluso si los pantalones estiraban, le apretaban.

Felix, te puedo asegurar que hasta con un costal de papas te verás bien, no es una pasarela ni la semana de la moda, es la fiesta de cumpleaños de un amigo que ni siquiera es pública, ve cómodo, no pienses en impresionar a los demás, piensa en cuidar de ti y los niños.

—¿Qué haría yo sin ti? —lo preguntaba en serio, a veces sin Jisung como la voz de la razón en su vida ya había cometido un montón de tonterías.

No lo sé, y no quisiera averiguarlo—pudo escucharlo suspirar del otro lado del teléfono—bueno, tengo que colgar ahora Lix, mis hijos ya se están durmiendo y no quiero dormir con 3 personas encima de mí por mucho frío que haga.

El rubio se rio bajito pues para todos era una obviedad que tanto Minho como Haneul y Sunji eran Jisung-dependientes, no sería cómodo dormir con los 3 encima de él por mucho que los quisiera.

—Está bien, dales un beso a los niños por mí, te quiero, gracias por hablar conmigo.

Descansa pequeño sol, no me agradezcas, también te quiero.

Y colgaron.

Jisung entonces dejó el teléfono de lado y cargó a su hija en brazos, Haneul se había quedado dormido a su lado así que lo dejó en la cama en lo que iba a acostar a su pequeña, se quedó un ratito observándola luego de haberla dejado en la cuna, asegurándose de que no se despertara, se quedó 5 minutos viéndola, al final, dejó un beso en su frente deseándole dulces sueños; luego fue de regreso a su cuarto, esta vez para cargar a Haneul y llevarlo a su camita, lo arropó y le dio un besito en la frente, murmurando un “buenas noches, bebé” para después prender su luz de noche y salir de la habitación, dejando la puerta entre abierta por si acaso.

Bajó a la sala, encontrándose con que Minho se había quedado dormido en el sillón a obscuras con la televisión encendida en un programa de cocina, primero la apagó y después de dejar el control en su lugar se acercó a su novio, dejando un beso en sus labios de forma suave, el simple roce hizo a Minho inhalar aire y abrir la boca para besar de una mejor manera a su novio, quien correspondió con gusto, sonriendo como tonto al sentir la cálida mano del mayor en su mejilla.

—Despierta bello durmiente, hay que ir a la cama…—murmuró sobre sus labios para después besarlo de nuevo.

Minho llevó sus brazos alrededor del cuello de Jisung para abrazarlo, haciendo que el menor se riera y terminara acostado encima de su novio, se acomodó lo mejor que pudo, escondiendo su rostro en el cuello de su amor, lo que aprovechó para dejar besitos en esa zona.

—Estaba soñando—dijo con la voz algo ronca—y no era lindo…

—¿Qué soñabas? —preguntó empezando a acariciar su pecho solo con los dedos, formando dibujos sin sentido sobre la tela de su camisa.

—Que te perdía…—la melancolía en su voz fue tan notoria que se sintió preocupante.

Jisung se detuvo, alzando su rostro para mirarlo.

—¿Cómo me perdías?

—No lo sé bebé, solo me vi a mí mismo en el sueño llorando por ti apretando una joya en mi mano, probablemente era lo único que me quedaba de ti…

El castaño menor entonces se levantó para ayudar a su novio a levantarse también, una vez estuvieron de pie, tomó su rostro y lo besó de forma lenta y suave, demasiado tierna, como un consuelo que Minho correspondió casi con desespero, aferrándose al cuerpo de su novio.

—No me perderás, nunca, escúchame bien Lee Minho, eres mío, yo soy tuyo, nos pertenecemos el uno al otro porque somos almas gemelas, en esta vida, en las pasadas y las que vienen, siempre voy a estar contigo.

Minho sonrió con los labios temblándole ligeramente, las lágrimas estaban escociendo un poco en sus ojos, pero no se atrevían a bajar, Jisung tomó de nuevo su rostro, besándolo esta vez con un poquito más de ansia, desesperado por demostrarle que ahí estaba, que nunca se iría y que lo amaba. El mayor bajó sus manos hasta el trasero de su novio y lo impulsó para cargarlo por los muslos, Jisung abrazó sus piernas a la cadera de su novio y se apoyó en sus propios brazos que rodeaban el cuello de Minho, como si fuera un koala y estuviera abrazando un árbol.

Se lo llevó así hasta la recámara, donde lo dejó directamente en la cama, quedando encima de él para poder besarlo de nuevo, esta vez con más hambre y necesidad, las palabras que el castaño le había dicho alteraron algo en lo más profundo de su corazón, justo ahora se sentía tan desesperado, tan ansioso de él, que le estaba costando no romperle la ropa para poder quitársela.

Jisung correspondió sus besos de la misma forma, contrariando la calma con la que sus manos ayudaron a Minho para quitarse la ropa y la propia, agradecía que hubiera traído solamente una camisa de cuadros, por lo general usaba camisetas debajo, pero ese día había tenido flojera de ponerse una, así que la prenda se fue rápido, dejándolo desnudo de inmediato sin la necesidad de interrumpir el beso que ya le estaba nublando la mente porque cuando Minho usaba la lengua él se desconocía.

El castaño mayor se separó de él, solo para quitarle los pantalones junto con la ropa interior y abrirle las piernas, se acomodó entre estas rápido y se estiró para sacar del cajón de su mesita de noche, el lubricante y los condones, al mismo tiempo Jisung ya estaba desabrochando los pantalones de su novio, aprovechando la cercanía, bajándolos hasta dejar su duro pene libre.

Minho entonces abrió el condón y lo desenrolló sobre su pene, después tomó la botella de lubricante y vertió el líquido en los dedos de su zurda y los acercó al ano de su novio al mismo tiempo que su diestra empezaba a masturbarlo.

Cuando Jisung sintió la intromisión de dos dedos se mordió los labios y apretó las cobijas debajo de él, era de noche, sus hijos dormían y esto que estaban haciendo había salido de forma improvisada, así que tenía que ser silencioso, Minho supo que se haría daño si lo dejaba seguir mordiéndose así que los empujó a ambos hasta que Jisung quedó lo suficientemente cerca de la cabecera para él también tener un apoyo al inclinarse y besarlo sin dejar las tareas que tenían sus manos.

El menor pudo besarlo con gusto, gimiendo en su boca y enterrando las uñas en la piel de su espalda cada que Minho lograba tocar ese punto sensible dentro de él, gracias a eso ni siquiera notó cuando los dos dedos se volvieron 3, pero de lo que si se dio cuenta fue de lo profundo que estaban llegando y de cómo eso lo hacía temblar.

Ni siquiera le dio tiempo de decirle a Minho que se detuviera para poder pasar a lo siguiente, pues Minho de un momento a otro sacó sus dedos y los remplazo con su pene, la embestida fue de una y dura, lo que le giró los ojos hasta la nuca porque había dado de lleno en su próstata de forma violenta y eso lo llevó al borde demasiado rápido para su gusto.

—Oh d-dios—gimió las palabras en la boca del mayor, quien apoyó una mano en la cabecera de la cama y la otra la aferró a la cintura del menor.

No dijo nada, ni quiera avisó, empezó a moverse duro y rápido, haciendo que Jisung no pudiera contenerse más y gimiera fuerte al mismo tiempo que eyaculaba, aferrando una de sus manos al cabello del alto y la otra a su hombro, intentando resistir el ritmo acelerado que ahora lo estaba sobre estimulando.

—N-no pares, no pares, no pares—pidió repetidamente cuando vio las intenciones de Minho de detenerse al sentir el semen de su novio en su propio vientre—por favor—le rogó directo en la boca haciendo que el mayor lo besara de nuevo con hambre.

Minho hizo caso y en vez de parar solo aceleró el movimiento, volviéndolo más duro, al punto de hacer que la cabecera de la cama golpeara de forma constante contra la pared, haciéndolo tensarse porque estaba a punto de tener un orgasmo seco debido a la sobre estimulación.

Jisung no sabía bien que había hecho para poner a Minho así.

Pero definitivamente tenía que hacerlo más seguido.

Fin del capítulo 92.

Notes:

Ayyyy a Felix ya le queda muy poquitoooooo, pronto conoceremos a los gemelos <3
Viva el Minsung~ jajaja <3
Nos leemos la siguiente semana mis personitas bellas <3

Chapter 94: 93

Notes:

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Chapter Text

Jeongin apenas y podía respirar.

Luego de su cumpleaños le habían dado un par de días libres para que pudiera pasarlos con su familia, después de todo, aunque quedaban muchas cosas por ver para su debut, la idea era ir a casa y visitar a su madre, pero apenas Hyunjin se enteró, literalmente hablando, lo secuestró.

Había aparecido en la empresa en su muy bonito auto diciéndole a Jeongin que tuvieran una cita antes de irlo a dejar a su casa, y como obviamente el rubio confiaba en su novio, se subió a su auto sin sospechar que en los próximos días no saldría del departamento del castaño. Y si, la cita fue en un restaurante cercano donde servían la mayoría de platillos favoritos de Jeongin, así que todo fue bien, se divirtieron y el menor no paró de darle besitos entre plática y plática, diciéndole que lo extrañaba.

Y tal vez fue eso de lo que se aprovechó Hyunjin para llevárselo a su departamento, porque el mayor le dijo que también lo extrañaba -que era verdad- y que quería pasar un rato juntos antes de llevarlo a casa, el rubio aceptó porque también quería pasar tiempo con su novio, los mensajes de texto se habían reducido mucho y las llamadas eran escasas porque ahora era Jeongin el que estaba ocupado, aunque siempre intentaba responder rápido.

Así que aceptó y apenas entrar al departamento Hyunjin lo acorraló contra una de las paredes para besarlo como quería, y claro que Jeongin correspondió con las mismas ansias porque si bien en un principio le asustaba el sexo, después de que Hyunjin y él lo hicieran se le volvió una necesidad, y no es que fuera un adicto al sexo, pero disfrutaba de sentir a Hyunjin en su interior, el mayor sabía bien lo que hacía y jamás había tenido tan fantásticos orgasmos como los que el castaño le daba.

Y todo eso estaría bien si no llevara ya 3 días encerrado en el departamento de Hyunjin, con el mayor encima de él, jadeando cansado porque las únicas pausas que tuvieron fueron para tomar agua, comer algo y cuando Jeongin se desmayó 2 veces.

—Hyun… n-no puedo respirar bien—dijo dando palmaditas en el hombro de su novio en un intento de quitárselo de encima.

Hyunjin solo se giró un poco, quedando a su costado para poder abrazarlo y seguir dando besos en su cuello.

—¿No tienes que ir a trabajar o algo? —preguntó el menor intentando separarse de su abrazo para ir al baño, de verdad, de verdad, de verdad necesitaba bañarse YA.

—Me tomé un descanso de unos días, mis responsabilidades las está haciendo mi asistente, ya te lo había dicho bebé—murmuró contra la piel de su cuello, apretando más el abrazo que tenía en su cintura, de verdad que no quería dejarlo ir.

—Perdón por no poner atención a lo que dices mientras tengo tu pene en mi boca mi amor—se burló el menor pues tenía el bajo recuerdo de que Hyunjin estaba hablando cuando el menor estaba arrodillado entre sus piernas, intentando meterse toda la longitud de su novio en la boca a petición del castaño, le había costado bastante hacerlo, pero al final lo había logrado, lo que obviamente hizo que a Hyunjin se le alborotaran las hormonas de la peor manera.

El recuerdo y el pequeño beso le sirvieron para que Hyunjin por fin lo soltara, tomándolo desprevenido, pues al levantarse de la cama, y si bien le dolía un poco todo el cuerpo, no estaba temblando ni cayéndose, tenía que agradecerle a Minho, todas esas prácticas de baile y las rutinas de ejercicios que le había puesto en ese tiempo, habían ayudado mucho con su resistencia física, por lo que no se levantó con las piernas temblando como normalmente habría pasado.

Antes de que Hyunjin pudiera levantarse para alcanzarlo Jeongin logró cerrar el baño a tiempo y ponerle el seguro, necesitaba con urgencia ese baño y necesitaba hacerlo en paz.

—Innie ábreme.

—No—sentenció con voz firme y abrió las llaves de la regadera—me quiero bañar y lo haré solo porque te conozco y si te dejo entrar terminaré contra los azulejos de la ducha con tu pene en mi trasero.

—Pero Innie~—se quejó cuál niño pequeño.

—Arregla el cuarto, limpia, ventila por el amor de dios, 3 días de sexo Hyunjin TRES DÍAS, necesito descansar—gruñó el menor en voz alta ya estando dentro de la regadera, el agua caliente estaba haciendo maravillas en sus músculos.

El castaño en cuestión solo bufó, pero aun así le hizo caso, el cuarto estaba hecho un asco y tenía que limpiar, recogió toda la ropa de cama para meterla a lavar, roció el colchón con un desinfectante en aerosol, recogió la basura de toda la comida a domicilio y todos los condones usados que no cayeron en el bote de basura que había puesto a un lado de la cama, abrió las cortinas y las ventanas de su cuarto, y si, todo esto lo hizo estando desnudo, después de todo, nadie lo iba a ver y su novio ya conocía todo.

Cuando Jeongin salió del baño ya limpio y en ropa interior, se aseguró primero de que Hyunjin no estuviera a la vista, el cuarto estaba solo así que rápidamente fue al armario de su novio y sacó ropa para vestirse, no encontraba la suya, así que tomó la de Hyunjin que le quedaba un poquito más grande.

Rápidamente tomó su teléfono de la mesita de noche y le mandó un mensaje a su madre diciéndole que ya iba para allá, en los días anteriores había sido Hyunjin quien había hablado con su suegra para que no se preocupara de que Jeongin no llegó a casa como había prometido, así que para la señora Yang ver un mensaje de su hijo la alivió mucho.

Buscó su maleta en el cuarto, pero no la encontró así que probablemente estaba en la sala; al salir de la recámara se topó con que Hyunjin estaba saliendo de la lavandería pues había terminado de colgar la ropa de cama, y sí, seguía desnudo.

—Ve a bañarte, apestas—le dijo Jeongin cuando intentó acercarse para abrazarlo.

—Que cruel—se quejó, pero aun así hizo caso—¿seguirás aquí cuando salga? —gritó desde el baño.

—No, ya me voy ¡Te amo! —dijo rápido y saliendo de ahí antes de que a Hyunjin se le ocurriera salir del baño para alcanzarlo.

Se despidió del portero cuando llegó a la recepción y de ahí tomó un taxi hasta su casa, en el camino abrió el chat con sus amigos, pues no les había contestado en 3 días y para ser una persona que se la vive pegado al teléfono, eso era preocupante:

 

Lele <3: *Llamada grupal perdida*

Zorro <3: *Llamada grupal perdida*

Syushin <3: *Llamada grupal perdida*

Lele <3: *Llamada grupal perdida*

Zorro <3: *Llamada grupal perdida*

Syushin <3: *Llamada grupal perdida*

Lele <3: *Llamada grupal perdida*

Zorro <3: *Llamada grupal perdida*

Syushin <3: *Llamada grupal perdida*

Syushin <3: CONTESTA JEONGIN POR EL AMOR DE DIOOOOOOOS

Zorro <3: PAN PERDIDO REPITO PAN PERDIDOOOOOOO

Lele <3: ya le marqué a su mamá, a su hermano, a su otro hermano y a su papá y nadie me dice nada, no saben dónde está.

Syushin <3: ¿¡Cómo que ni ellos saben dónde está!?

Syushin <3: *Llamada grupal perdida*

Syushin <3: *Llamada grupal perdida*

Syushin <3: *Llamada grupal perdida*

Syushin <3: RESPONDE YANG JEONGIN RESPONDE O TE CASTROOOOOOOO

Zorro <3: primero tienes que saber dónde está para castrarlo babosa

Syushin <3: ¡¿A quién le dices babosa animal con patas!?

Lele <3: pues a ti lol

Syushin <3: Tu cállate nata cuajada

Lele <3: ¿Pero porque tanta agresividad contra mi persona? ToT

Zorro <3: para que te metes

Lele <3: todavía que te defiendo bastardo

 

La conversación había terminado ahí, era de hoy en la mañana, había mensajes similares de los dos días anteriores, y también tenía llamadas perdidas individuales de todos, no pudo evitar reírse un poco, así que terminó con la incertidumbre y mando un mensaje:

Bebé Pan: hola

Syushin <3: ¿¿CÓMO QUE HOLA PEDAZO DE ANIMAL?!

Lele <3: ¿¡DÓNDE ESTABAS PUTO CABRON?! NOS TENÍAS PREOCUPADOS

Zorro <3: ay se nos alteró el niño

Bebé Pan: perdón por desaparecer, mi novio me secuestro lol

Syushin <3: ¿¡Por tres días?!

Bebé Pan: Sip, estuve 3 días en su casa siendo torturado

Lele <3: ¿ahora así el dicen a qué te den polla?

Lele <3: ¿Tortura? Jajaja

Zorro <3: ASCAAAAAAAAAAAA

Syushin <3: hasta acá huelo tu envidia lol

Bebé Pan: jajaja, ya voy para mi casa

Bebé Pan: vengan para que mamá les de comer

Bebé Pan: y nos ponemos al día <3

Syushin <3: SIIIIIIII COMIDA DE LA SEÑORA YANG <3

Lele <3: VOY CORRIENDO

Zorro <3: Chisme y comida, ay como los amo amigos <3

 

Jeongin se río de nuevo y salió de la conversación solo para poder mandarle mensaje a sus hyungs, agradeciendo los regalos y disculpándose por desaparecer tanto tiempo, pues sus amigos no eran los únicos quienes habían intentado contactarlo, incluso si tenía días libres, a veces Jisung le pedía opinión sobre las letras que incluiría o Seungmin para recordarle sus días de práctica, así como el del hombre que sería su manager y algunas chicas de su staff deseándole feliz cumpleaños atrasado.

En general, las cosas estaban yendo bien, tenía una buena relación con todos, los preparativos estaban avanzando y su entrenamiento progresaba de la mejor forma.

Sabía que no iba a debutar apenas entrara a la empresa, como todo había un proceso y el suyo apenas se estaba cocinando, pero siguiendo esa metáfora, la comida estaba teniendo un rico y buen olor.

Fin del capítulo 93.

Notes:

Yo adoro mucho a los amigos universitarios de Innie jajaja xD

Chapter 95: 94

Notes:

Ayer no me di cuenta por distraída, pero ya en la madrugada lo note jajaja
¡Feliz cumpleaños a este fanfiiiiiiiiiiiic!
El 28 de diciembre del 2023 publique el primer capítulooooo <3
Ayer se publico el 93 waaaaaaaah que mágico todo ✨
Hubiera estado padre que ese fuera el ultimo pero no jaja, aun faltan muchos, muchos capítulos más lol
Lo siento si en algún punto se vuelve tedioso pero son 4 historias en una, 5, si contamos el hecho de que el minsung tuvo dos embarazos jaja
Aun así espero que la estén disfrutando mucho <3
ya ahora si, prosigan con su lectura jajaja

(See the end of the chapter for more notes.)

Chapter Text

En su última consulta se le informó al rubio que los niños ya de a poco estaban acomodándose para salir, en teoría, por eso de más o menos el 5 de abril se cumplirían las 40 semanas, pero que no se preocupara si llegaban a adelantarse una o dos semanas, ya que en el 90% de los embarazos múltiples terminaban siempre antes de la fecha que deberían debido a varias razones como el hecho de que el gestante tiene que soportar un mayor peso y una carga adicional debido a la presencia de múltiples fetos, lo que puede causar un mayor estrés en el cuerpo y llevar a un parto prematuro, sumado a un desarrollo acelerado por parte de los bebés, no en todos los casos era por esa opción, pero llegaba a pasar, y teniendo en cuenta que el embarazo de Felix se estuvo tratando con pinzas desde el principio, llenándolo de vitaminas, proteínas y suplementos para mejorar su estado anémico pues eso también ayudaría a los bebés a desarrollarse más rápido.

Pero incluso diciéndole todo eso al rubio, este no se sintió calmado para nada, porque desde hace algunos días había empezado a sentirse demasiado raro, más de lo que ya se sentía.

Hubo un aumento considerable en su pecho, le dolían incluso, y eso solo significaba que los niños ya venían, había leído sobre eso en una de sus tantas noches de desvelo debido a la incomodidad de tener el vientre tan grande, ocurría siempre en el tercer trimestre, las mamas empezaban a prepararse para amamantar, lo que solía advertir al gestante que ya se encontraba en fechas próximas.

Y recordaba bien el día -dado que fue apenas la semana pasada- en que lo sintió por primera vez, habían estado a punto de acostarse, él traía un camisón rosa de manga larga porque para este punto ninguna sudadera ni un pantalón con elástico le ayudaban a sentirse cómodo, al estar ya sentado en su cama pudo sentirlo, primero una pequeña comezón, y poco después ya había gotitas escurriendo de su pecho, manchando la tela de su camisón.

Lo bueno de eso fue que ya le había comentado a Chan sobre la posibilidad de empezar a lactar antes de tiempo y habían comprado un extractor de leche, no creyó que lo ocuparía tan pronto, pero así era, así que luego de que Chan se quedara como bobo mirándole el pecho por unos cuantos segundos, salió de la cama y fue por la máquina.

Lograron sacar una buena cantidad de leche que fue correctamente almacenada para un futuro, a lo que había leído, a eso se le llamaba calostro y sería benéfico para sus hijos cuando nacieran, así que lo mejor era que no se echara a perder.

Y era consciente de ello, ya que Jae les había aconsejado comprar lo necesario para formar un banco de leche dado que el cuerpo produce la necesaria y un poquito más para el bebé, al ser dos niños, probablemente Felix produciría demasiada leche, y esta podría aumentar o disminuir dependiendo de que tanto comieran los niños.

Tenía la ligera sospecha de que sus hijos comerían tanto como su padre…

Tal vez eso, sus constantes dolores, el movimiento de sus hijos y varios sustos en la madrugada que terminaron siendo solo falsas alarmas tuvieron que haberle advertido que la fecha estaba más próxima de lo que debería…

Era domingo, su recámara había sido condicionada en la sala porque las escaleras ya eran un problema para él, así que estaba ahí, sentado en su cama luego de que todos se hubieran ido, ya que al ser domingo habían tenido algo de tiempo para convivir, Chan estaba en la cocina atendiendo una llamada telefónica con alguno de los inversionistas de la empresa, probablemente hablando de algún proyecto para uno de sus grupos.

Estaba solo en la sala porque Mikael no se veía por algún lado y eso solo lo hizo entrar más en pánico cuando sintió una especie de calambre en su espalda baja tan, pero tan doloroso, que lo hizo gritar.

—No, no, no, no, no, no, no, no puede ser, no otra vez, es muy pronto—dijo demasiado nervioso, sintiendo como todo su cuerpo empezaba a temblar, por el dolor y el pánico que le estaba entrando, era de conocimiento que odiaba los hospitales, y en más de una ocasión en las últimas semanas los había visitado de forma regular debido a simulacros de parto que solo le habían sacado el alma para volvérsela a regresar.

El parto era algo que desde que leyó sobre él, le había aterrado, por eso en cada susto que habían tenido se la había pasado llorando como por 40 minutos hasta calmarse.

Justo ahora, su cuerpo le estaba jugando otra falsa alarma -una peor que las anteriores porque si bien, antes le había dolido feo, ahora le estaba doliendo peor- o ahora si iban a nacer los niños.

—¿Felix? Bebé ¿estás bien? —Chan cortó la llamada en el momento que lo escuchó, arrodillándose frente a él para sostener su rostro pues Felix -con la poca movilidad que tenía- se había doblado sobre sí mismo.

—E-Estoy bien… se debe de pasar PRONTO—un nuevo calambre le dio justo en el momento en que estaba hablando, haciendo que Chan fuera por las cosas que ya tenían preparadas, y las llaves de la camioneta, Mikael justo estaba saliendo del baño en ese momento.

—¿Señor Bang?

—Prepara el auto, vamos a ir al hospital.

—No, no, no, no Chan no, de seguro es otro simulacro, no hay que ir—pidió desesperado sintiendo de nuevo otro pinchazo de dolor, lo que hizo a los otros dos hombres ignorar su pedido y preparar todo para partir.

—No me pienso arriesgar cariño—le dijo dejando un beso en su mejilla y ayudándolo a levantarse para ir afuera, donde Mikael ya estaba en el asiento del conductor de la camioneta y la pañalera en la cajuela.

El viaje en la camioneta en sí fue bastante rápido, pues ya era algo tarde y las carreteras estaban despejadas, Felix en todo momento estuvo quejándose de dolor, pero aún no había indicios de una fuente rota, así que al llegar al hospital los hicieron esperar un poco en lo que localizaban a la doctora Jae.

Felix se abrazó fuerte a su esposo, no dejaba de temblar y el dolor se estaba haciendo más y más grande conforme pasaba el tiempo ¿Por qué no se había detenido ya? Si fuera otro simulacro ya se le estarían pasando.

—Channie… me duele mucho—dijo con la voz temblándole por el esfuerzo.

—Lo sé mi amor—consoló el mayor, acariciando su espalda en círculos y manteniéndolo contra su pecho lo mejor posible, Felix se había inclinado hacia adelante para poder apoyarse en su pecho, alejando su vientre dado que le estorbaba para que lo pudieran abrazar.

—Ya me quiero ir—pidió en un puchero, aferrándose con fuerza a la ropa de Chan, otro calambre lo que hizo que los bebés patearan particularmente fuerte esta vez.

—No podemos bebé, hay que estar seguros de que no es otro simulacro…

Felix ya lo tenía demasiado claro, estaba bastante seguro de que no lo era, el dolor solo aprecia ir en aumento con cada minuto que pasaba, incluso si en un momento se frenaba, era muy breve y volvía a aparecer, más fuerte que anteriormente.

—Tengo miedo…—confesó en un hilo de voz, no solo por estar en el hospital, sino por todo en general, el parto de no uno, sino dos bebés, el dolor que tendría, la posibilidad de que no sobreviviera, horas y horas de dolor solo para que sus hijos pudieran nacer, todas las complicaciones que podría haber, estaba tan asustado…

—Lo sé amor, pero estoy aquí contigo—dio un suave beso en su cuello, ya que era lo que estaba más a su alcance—yo te cuido.

—No me sueltes—pidió ya llorando, el dolor de nuevo estaba aumentando.

—Nunca—lo apretó fuerte contra su pecho, Jae llegó para saludar y empezar la revisión de Felix, pero el cambio en su semblante les advirtió que algo ya estaba pasando.

—¡PREPAREN LA SALA DE PARTOS YA! —gritó al orden haciendo que varias enfermeras que estaban ahí empezaran a moverse.

Felix lo sintió, el momento en que se le rompió la fuente, sus piernas y los pies de Chan terminaron empapados de un momento a otro.

—Oh jodido dios—gimió de pánico el menor pudiendo sentir de nuevo un fuerte dolor en el vientre que lo doblo y le hizo temblar—está pasando…

—Todo está bien mi amor—aseguró el mayor, aunque secretamente estaba entrando en pánico también, pero tenía que mantenerse tranquilo por Felix, tenía que ser fuerte por él y sus bebés.

—Mierda, mierda, mierda, mierda—el rubio estaba siendo presa del pánico, ni siquiera le estaba poniendo atención a Chan, sus uñas se estaban enterrando en la blanca piel de su esposo, haciéndole daño, pero el mayor no aprecia quejarse de ello, estaba más concentrado en calmarlo.

—Tranquilo bebé, estamos juntos en esto, yo te cuido—dijo sentándolo en la silla de ruedas que ya habían traído las enfermaras.

—¡N-NO ME SIENTO LISTO! —gritó sin poder contenerse pues una fuerte contracción le dio justo en ese momento.

—¡Vamos, vamos, vamos! ¡Ya es hora! —gritó Jae y todos empezaron a correr a la sala de parto.

A partir de ahí todo fue como en cámara lenta y velocidad x2, en lo que preparaban a Felix Chan entró a cambiarse a ropa más adecuada para poder acompañarlo, al mismo tiempo, Mikael se encargó de avisarle a todo el círculo cercano que Felix había entrado en labor de parto, incluso a los padres del rubio que actualmente se encontraban en Australia junto con los de Chan.

Al estar ya en la sala de partos, Chan tomó la mano de su novio, manteniéndose a su lado todo el tiempo, incluso si todo él estaba cubierto con equipo médico y sería fácil confundirlo, Felix pudo reconocerlo.

—C-Channie…

—Estoy aquí contigo amor—se acercó lo suficiente para poder apoyar su frente contra la sien del rubio—Si duele mucho aprieta mi mano tanto como necesites.

Felix ya estaba apretando su mano, el dolor ya era constante, no había pausas entre contracciones, su cuerpo le estaba pidiendo a gritos sacar a los bebés de una vez.

—Muy bien jovencito, es momento de pujar—dijo Jae revisando que Felix ya estaba completamente dilatado.

Y así lo hizo.

Fuera de la sala, en la zona de espera, ya estaban todos, fueron llegando conforme las horas pasaban, los primeros en estar ahí fueron Changbin y Seungmin al estar más cerca y sin menos responsabilidades, pasadas unas horas llegaron Minho y Jisung con los niños aun adormilados en sus brazos, después de todo, ya eran las 3 de la mañana del lunes 21 de marzo.

—¡Ya salió el primer varoncito! —informó Jae muy emocionada, pasándole al niño a una enfermera quien se lo llevó de ahí para limpiarlo rápido, pues el bebé sí que tenía buenos pulmones—Muy bien Lix, es hora de que salga el segundo…

—N-No puedo Chan, y-ya no, ya no puedo…—Dijo sumamente exhausto con el rostro bañado en sudor, demasiado rojo por el esfuerzo, le había tomado HORAS sacar a un solo bebé, y aún faltaba el otro, se sentía demasiado agotado.

—Si puedes mi amor—lo animó el mayor—Eres muy fuerte, lo estás haciendo muy bien cariño.

El rubio entonces con la mirada perdida en el techo, cerró los ojos y tomando una entrecortada respiración debido al dolor empezó a pujar de nuevo.

A las 6 de la mañana Hyunjin llegó junto con Jeongin al hospital, encontrándose con todos sus amigos en la sala de espera, evidentemente preocupados porque ya habían pasado horas y nadie había salido aun a decirles nada, ya era demasiado sin siquiera una sola noticia, llegaron ahí a las 8 de la noche del domingo, ya eran las 6 de la mañana del lunes, 10 horas de parto era el equivalente perfecto a una tortura… Pero cuando Chan salió con una sonrisa enorme y los ojos lloros, diciendo que ya iban a mover a Felix a piso, fue que todos por fin pudieron respirar…

Los gemelos Bang-Lee por fina habían nacido.

Fin del capítulo 94.

Notes:

YA NACIEROOOOOOOOOOOOOOOOON ToT <3
Bueno, dado a que este es el ultimo capitulo del año y no nos volveremos a leer sino hasta el siguiente fin de semana, solo quiero desearles un prospero año nuevo jajaja <3
¡Nos leemos en 2025 personitas bellas!

Chapter 96: 95

Notes:

¡Primer capítulo del año~! 🥳
¿Cómo se la pasaron? ¿Fue una buena cena?
Ya toca actualizar jajaja
Seguimos con la misma dinámica para este año gente <3
Sábados y Domingos casi siempre en la mañana (porque luego me salen compromisos y tengo que actualizar hasta la tarde jaja) se sube capítulo, y si no puedo por X razones, se compensan al otro día.
<3

Chapter Text

Felix quería dormir, eso era un hecho, 10 horas de parto le habían drenado toda la energía, pero al estar ya en su habitación en el hospital, con sus dos pequeños bebés apoyados en su pecho le era imposible apartar la mirada; eran exactamente como se los había imaginado hace mucho tiempo atrás, esa imagen de un bebé casi idéntico a Chan, se había convertido en dos pequeños clones del amor de su vida.

Estaba seguro de que cuando crecieran un poco y pudieran sonreír, se les marcarían esos preciosos hoyuelos que Chan también tenía.

Chan estaba justo a su lado, sentado en un sofá mirándolo con demasiado amor, porque la forma en la que los ojos de Felix brillaban al ver a sus pequeños niños era algo que el mayor nunca había visto, el rubio había soñado por literalmente años este momento y por fin se estaba cumpliendo, no tenía uno, sino dos bebés, sus bebés, entre sus brazos.

—¿Cómo te sientes cariño? —preguntó el mayor sin acercarse o tocarlo, quería darle su espacio, que disfrutara del momento que por tanto tiempo anheló.

—Tengo mucho sueño Channie… pero no puedo dejar de verlos, son tan bonitos… son como imagine que serían y ahora están aquí, son reales, entre mis brazos…—Felix a duras penas si podía hablar, tenía un nudo horrible en la garganta y tantas ganas de llorar, expresar con palabras como se estaba sintiendo en ese momento hizo que le entrara el sentimiento.

El mayor solo sonrió, acercándose por fin a su esposo para dejar un beso en su frente y tomar a uno de los bebés, acomodando así al otro para que estuviera más al centro de su pecho y Felix pudiera dormir, lo que no tardó mucho en hacer, pues apenas se sintió seguro de que el bebé no se le caería, se durmió.

Fue ahí donde los demás pudieron entrar, luego de darles por lo menos 1 hora de privacidad a los nuevos padres, todos se amontonaron en la habitación de Felix, en teoría no podía pasar tanta gente, pero nada que un pequeño soborno con rollos de canela a Jae y una enfermera no pudieran arreglar, además, Mikael estaba en la puerta, cuidando que nadie los interrumpiera.

Los bebés ahora dormían en una cuna doble a un lado de la cama, Chan seguía a un lado de Felix, acariciando su cabello mientras este dormía profundamente.

Jisung, Seungmin y Hyunjin fueron los primeros en rodear por completo a los bebés quienes estaban igualmente dormidos, Changbin, Minho y Jeongin se acercaron a Chan para felicitarlo y acompañar a Felix en silencio mientras este dormía. Al cabo de una hora decidieron que lo mejor sería tener una convivencia después, Felix estaba muy cansado y cuando los niños tuvieran hambre no podría amamantar con todos ahí, así que se despidieron de Chan y se fueron.

Ese mismo día ya en la noche, el rubio estaba recién bañado y amamantando a sus hijos, al no tener una dona de lactancia en ese momento, improvisaron con almohadas una para poder amamantar a los dos bebés al mismo tiempo, Felix estaba algo incómodo, pero no se quejó pues podía ver a sus dos bebés comer rápidamente al mismo tiempo que acariciaba con ciudad sus cabecitas con escaso cabellito castaño.

—¿Todo bien amor? —preguntó el castaño a su lado, al pendiente en todo momento, hasta ahora el que había realizado el cambio de pañales y vestirlos había sido él, dado que Felix estaba todavía muy cansado como para moverse, de hecho, fue Chan el que lo bañó mientras las enfermeras se encargaban de vigilar a los niños.

—Si todo está bien…—y lo decía en serio, aunque estuviera algo incómodo, lo importante ahora eran sus bebés—¿Jae te dijo algo sobre los niños?

—Aunque se adelantaron un poco, los revisaron cuando te estaban limpiando, ellos están bien, ayudó mucho que tú te cuidaras para que ellos estuvieran sanos.

Felix solo asintió conteniendo de nuevo las ganas de llorar. Tener que abandonar esa figura de modelo que tanto tiempo mantuvo, aquella que alimentaba su ego y vanidad había sido un golpe duro a su autoestima, pero viendo a sus bebés ahora, vivos, sanos y tan, pero tan hermosos, supo que había tomado la decisión correcta, su cuerpo nunca volvería a ser el de antes pues era un cuerpo enfermo, aunque no quisiera verlo así, pero podría mejorarlo, a una imagen más sana e igual de hermosa.

El beso que sintió en su mejilla por parte de su esposo lo hizo sonreír, Felix ya no podía pedir nada más en esta vida, con Chan ya lo tenía todo, le había dado lo que más había querido durante años, su amor incondicional y ahora una hermosa familia.

Cuando los niños terminaron de comer, Chan cargó a uno para sacarle el aire mientras Felix hacia lo mismo con el otro luego de acomodarse la bata.

—¿Ya sabes cómo les vamos a poner? —preguntó el mayor empezando a arrullar al bebé.

—Nop, y por ahora no me preocuparé por eso, acaban de nacer y es muy fácil confundirse cuando se tiene gemelos, por ahora, solos bebés y ya, conforme crezcan veré cómo se comportan así poder identificarlos y les pondré un nombre que les quede perfecto—dijo el rubio muy seguro.

Chan se rio, pero aun así aceptó la idea de su marido, dejando un beso en su cabeza y acostando a su hijo ya dormido en la cunita aun lado de la camilla, hizo lo mismo con el que tenía Felix, le dio un pequeño beso a cada uno en su frente y después fue directo a comerle la boca a su esposo.

—¿Y eso por qué fue? —preguntó en un jadeo cuando Chan se alejó un poco de sus labios.

—Porque te amo, solo por eso.

Felix sonrió, tan brillante y hermoso como solo él podía hacerlo, lo besó de nuevo, sostuvo el rostro del hombre que amaba entre sus pequeñas manos y lo beso con todas las ganas y amor del mundo si era posible.

Fue hasta el otro día que pudieron partir a casa, pues Jae había querido dejar a Felix en observación por cualquier cosa, después tendría que volver a ir con la nutrióloga y aun nuevo chequeo médico para adecuar su dieta e ingesta de vitaminas y suplementos, después de todo, se le había dado una específica para tener un rápido aumento debido al embarazo, ahora que los niños ya habían nacido era necesario reajustar las cosas.

Ahora estando en casa Felix descansando en su enorme cama y los gemelos en sus cunas, fue que Chan se permitió llamar a todos para que los fueran a visitar.

Jisung y Minho fueron los primeros en llegar, los niños se quedaron abajo en el corralito que ya Chan tenía preparado siempre para ellos, aunque hora también lo ocuparían sus hijos cuando crecieran, Sunji estaba gateando como loca por todo el espacio que tenía y Haneul se puso a colorear, vigilando a su hermana, aunque no era muy necesario, Mikael estaba ahí para cuidarlos de todos modos.

Mientras que Jisung fue arriba para ver a Felix, Minho se fue con Chan quien estaba en el cuarto de los bebés.

—¿Cómo estás Chan? —preguntó el castaño menor mirando a los bebés ya vestidos con ropita diferente para diferenciarlos, ambos dormían tranquilos en sus cunitas.

Felix había optado por evitar vestirlos exactamente igual para que cada bebé tuviera su individualidad y no caer en los estereotipos comunes de los gemelos.

—Estoy bien, tranquilo por fin, todo el embarazo estuve preocupado de que algo le pasara a Felix y a los niños, pero ya están afuera, donde puedo protegerlos mejor, y están sanos lo cual es muy bueno, tenía miedo de que por las condiciones en las que Felix se embarazó tuvieran algún problema…

—Lo bueno es que todo salió bien, actuaron rápido y eso ayudó—dijo Minho palmeando su espalda y mirando a los niños—¿Ya tienen nombre?

—No, aún no, Felix dice que es muy fácil confundir a los bebés en esta etapa y le frustraría mucho equivocarse, así que por ahora ambos son “bebé”, y él se encarga de decirle a Mikael con que vestirlos porque aún está algo débil y adolorido como para moverse mucho.

—Claro, es entendible, fueron 10 horas y fueron dos bebés seguidos, claro que estará cansado…

Se quedaron solo un rato más observando a los niños, cada uno vestido con un conjunto similar, ambos llevaban un pañalero de manga corta, solo que uno era blanco y el otro beige, encima tenían pantaloncitos iguales solo que de tonos cafés diferentes y un gorrito a juego con sus calcetines, que compartían el color del pañalero.

—Se parecen bastante a ti—dijo Minho después de un rato de estarlos observando—son igual de pálidos que tú, y la forma de sus labios es similar a la de Felix, pero con tu volumen y el cabello de seguro será como el tuyo.

—Felix me dijo una vez que se imaginó como sería un bebé nuestro, me dio una descripción detallada y ahora que lo pienso siento que fue como una visión del futuro ¿sabes? Dijo que nuestro bebé imaginario sería pálido, con hoyuelos, y cabello obscuro y rizado.

—Bueno, pues lo manifestó bien entonces porque así son… digo, lo de los hoyuelos no lo veremos hasta que sonrían, pero por ahora le atinó a todo.

—Ya casi es hora de que coman ¿me ayudas? Tenemos mucha leche almacenada.

—Seguro.

Mientras tanto arriba en la habitación, Jisung estaba recostado en la cama con Felix contra su pecho, acariciando con cuidado su largo cabello en un intento de relajarlo, nada más ver a Jisung empezó a llorar, y el castaño como buen padre que era, fue a consolarlo porque Felix siempre despertaría ese instinto en él.

Jisung no sabía muy bien por qué lloraba, pero se hacía más o menos una idea, de algún modo, tenía que tener un desahogo emocional por todo lo que había pasado, el parto podía ser una experiencia aterradora, y el de Felix duro más de lo que los suyos duraron, probablemente le tomó más energía y era muy seguro que en más de una ocasión el rubio hubiera sentido que no iba a lograrlo.

Todo eso lo sabía Jisung porque él ya había sido padre dos veces en diferentes tiempos, y el ser primerizo en el parto generaba un montón de miedo y pánico.

—Está bien Lixie… todo está bien—murmuró contra la coronilla del rubio—tú estás bien, tus hijos están bien, nacieron sanos y sin problemas, pronto te sentirás mejor, no es malo que ahora no te sientas bien, pasaste diez horas ahí, a tu cuerpo le tomara tiempo recuperarse, siempre pasa así con el primer embarazo—con cada palabra, las caricias a su cabello, cepillándolo con sus dedos, eran más y más calmas, haciendo que inevitablemente Felix se fuera calmando de a poco.

—Tuve tanto miedo Hannie—sollozó contra su pecho—en un momento de verdad sentí que me iba, perdí el conocimiento varias veces, si no fuera porque las contracciones me despertaban probablemente no estaría aquí…

—Pero estás aquí, estás vivo y estás bien, eso es lo importante pequeño—dejó un suave beso en su cabeza y lo apretó con cuidado un poquito más fuerte contra su pecho.

Felix se escondió mejor en el pecho de su mejor amigo, aferrándose débilmente a su ropa, estaba tan cansado, sentía que necesitaba dormir por lo menos unos tres días, pero ahora tenía a dos bebés que cuidar y probablemente no se lo podría permitir.

—¿Dónde están mis bebés?

—Chan y Minho los cuidan—no podía asegurarlo, pero era lo más probable, después de todo, no escuchaba llantos ni quejas, solo podía oír las risitas de Haneul y Sunji a la distancia, probablemente porque Mikael estuviera jugando con ellos.

—¿Voy a estar bien Sunggie? —preguntó aun sintiéndose asustado.

—Lo estarás Lixie—le aseguró sin dejar de mimarlo—con el tiempo todo sana, todo vuelve a su lugar y todo mejora, así que estarás bien, solo tienes que tener un poco de paciencia, además, me tienes a mí y a los chicos, te ayudaremos en todo lo que podamos.

Con esas palabras Felix se permitió cerrar los ojos e intentar dormir, Jisung tenía razón, todo mejoraría a su tiempo, solo tenía que esperar y ser paciente, había logrado sobrevivir, sus hijos estaban sanos y Chan lo amaba, tenía amigos maravillosos y su familia ya venía en camino para conocer a los niños…

Si, todo estaría bien, solo tenía que esperar por ello.

Fin del capítulo 95.

Chapter 97: 96

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

Jeongin mantenía a Sunji en un fular en su pecho y a Haneul en una cangurera a su espalda al mismo tiempo que bailaba la coreografía de la que sería la canción con la que debutaría, los niños se reirán y estaban bastante entretenidos, el rubio no se reía tanto, pero tenía el cuidado de mantener a ambos bebés a salvo.

Era un ejercicio a final de cuentas, Minho lo hacía bailar con mayor peso encima, a veces hasta con 5 capas de ropa, para que le costara mucho más y empezará a generar resistencia, una vez pudiera hacerlo bien con peso extra, bailaría de forma grácil y fácil cuando ya no lo tuviera, lo que le valdría mejor control vocal al momento de estar bailando.

—Muy bien, descansa un poco—dijo Minho parando la música y permitiéndole a Jeongin tirarse al piso, aunque bueno, solo se sentó, pues tenía un bebé en el pecho y otro en la espalda.

El mayor se acercó para sacar a su hija del fular y desabrochar la cangurera, permitiéndoles a sus hijos vagar por la sala de prácticas.

—¿Qué tal lo hice? —preguntó a penas en un susurro por la falta de aliento, aceptando la botella de agua que Minho le tendió.

—Vas bien, pronto solo tendrás que cargar a uno de ellos, ¿o prefieres que regresemos a las 5 sudaderas?

—No, no, sudo demasiado con tanta ropa y me molesta, los bebés están bien por ahora…

—Bien, cuídalos un momento por mí, iré a ver a unas cosas y regreso.

—Si, si…—se recostó en el suelo, haciendo que Sunji rápidamente gateara hasta él para subirse a su estómago.

—¿Papi? —preguntó Haneul al ver a su padre irse, el cual acarició su cabello con cariño.

—Voy a hacer unas cosas bebé, ya vuelvo, juega con Innie y tu hermanita, no tardo mucho—no podía decirle que iría a ver a Jisung o de inmediato los niños se le pegarían como chicles a las piernas pidiendo ver a su padre también.

Minho entendía todo el amor de sus hijos por su otro padre, pero a veces quería un momento de ese amor solo para él.

El bebé asintió y corrió por otra botella de agua que le dio a su tío Innie, el cual le agradeció y le llenó de besitos el rostro porque ese niño era un ángel.

El mayor entonces fue hasta el quinto piso, casi corrió hasta la puerta del estudio de su novio y entró sin tocar, Jisung venía saliendo de la cabina de audio para terminar de editar una pista recién grabada que le habían pedido, pero al ver a su novio se sorprendió.

—¿Honnie? ¿Qué haces a-…?

Ni siquiera pudo terminar la frase debido a que Minho cerró la puerta detrás de él con una patada y se lanzó hacia su novio, acorralándolo contra la pared más cercana para besarlo, Jisung jadeó por el golpe, pero aun así correspondió el beso, sosteniendo el rostro de su novio para acariciar sus mejillas mientras que las manos de Minho se aferraban a su cintura por debajo de esa enorme sudadera que traía puesta.

Jisung mordió el labio de su novio tras separarse un poco del beso, tenía el rostro sonrojado y los ojos ligeramente lloros, todo lo que Minho hiciera con él siempre tenía un alto impacto en su cuerpo, había quedado muy sensible debido a sus embarazos, si de por sí antes era receptivo con las atenciones de su novio, ahora hasta con el mínimo roce se ponía nervioso.

—¿Cariño? ¿Qué pasa? —preguntó Jisung sobre sus labios, Minho no respondió, volvió a besarlo al mismo tiempo que una de sus manos subía por su espalda y la otra bajaba para apretarle un glúteo por encima de la ropa, lo que obviamente le sacó un gemido que murió en la boca de su novio.

—Te quiero tanto…—jadeó esas palabras en la boca de su novio, apretándolo con fuerza contra su cuerpo.

Jisung se quedó congelado solo un momento para después sonreír con cariño, sus manos pasaron a acunar el cuello del mayor para acariciar su cabello.

—¿Mi Honnie se sentía solo? Oh cariño está bien Sunggie va a cuidar de ti—y entonces lo atrajo para besarlo.

Minho gimió de gusto en sus labios, Jisung lo conocía tan bien, con solo unas palabras supo exactamente lo que el mayor quería y se lo estaba dando.

El menor entonces bajó una de sus manos, acariciando todo a su paso, desde su pronunciado pecho que cada día se ponía más fuerte, pasando por su abdomen donde sabía que tenía esa cicatriz que no le gustaba enseñar, pero que él se conocía de memoria, hasta llegar por fin al borde de sus pantalones, metiendo la mano sin miedo, la mano que aún estaba en su nuca empujó la cabeza de su novio hacia su cuello, haciendo que Minho empezara a morder y chupar esa piel rápidamente, jadeando suave y soltando leves gemidos en la misma porque Jisung ya había empezado a acariciarlo.

Sabía que en teoría no podrían hacer eso en la empresa, en especial por la cámara de seguridad que estaba en la esquina de su estudio, pero teniendo en cuenta que al llegar a casa no podrían hacer nada y que esa cámara estaba más que nada de adorno porque había logrado convencer a Chan de que la apagara, ya que “se sentía observado y así no podía trabajar”, era su única chance.

Jisung lo apegó más a su cuerpo si fuera posible solo para poder morder su oreja, chupando con suavidad el lóbulo porque sabía que Minho era sensible en esa zona, el gemido en su cuello le dio la razón, así que siguió atendiendo a su novio, siempre era Minho el que hacía todo, era justo que Jisung de vez en cuando también lo cuidara.

La puerta del estudio se abrió sin previo aviso, Jisung no se detuvo, solo miró fijamente a la persona que estaba literalmente en “modo tieso” aún con la mano en la perilla, sonrió con una ligera burla y dejó de acariciar el cabello de su novio por un momento solo para estirar su dedo sobre sus labios en señal de “Shhh”.

Seungmin entendió y solo dejó unos papeles en la mesa para después cerrar lo más silencioso posible, Minho estaba tan ido que no se dio cuenta de la “interrupción”, por lo que Jisung pudo seguir como si nada hubiera pasado.

El castaño menor por otro lado se fue de ahí directo a la oficina de su novio con la cara demasiado roja para ser normal, necesitaba esconderse un momento, no solo por la vergüenza de haber encontrado a sus amigos en un momento tan íntimo lo había perturbado, sino también, y con mucha confusión y pena, por estar excitado.

Y puede que se deba a que hace más de 2 meses que él y Changbin no tenían nada de nada, pero también por el hecho de que en su pasado él fue voyerista, bueno, acababa de descubrir que lo seguía siendo, pero en su tiempo, después de conocer a Changbin, reprimió todo comportamiento o deseo que tuviera que ver con ello.

—¡Ey cariño! ¿Qué te trae por-…? ¿Estás bien? —apenas Changbin vio entrar a su novio a su oficina con el rostro a un nivel de rojo que nunca había visto y que al tocar su cara esta se sintiera tan caliente, obviamente le preocupó—¿Te enfermaste?

—¿Puedes abrazarme un momento? ¿Por favor? —pidió con un tono de desesperación en su voz que a Changbin le pareció extraño, pero aun así hizo lo pedido, después de todo, él amaba demasiado mimar a Minnie, aunque este muchas veces no se dejara.

Seungmin se escondió en el cuello de su novio sin importarle que tuviera que agacharse un poco para ello, le calmaba sentir la presión de los fuertes brazos de su novio alrededor de su cuerpo, además, Changbin olía demasiado bien, su novio era un lugar seguro para él, aunque muchas veces fingiera que no solo para molestar.

Para Changbin el hecho de que su novio estuviera prácticamente temblando y sin decirle nada era demasiado preocupante, por mucho que le preguntara qué pasaba, Seungmin no le diría nada, por lo que lo obligó a tomar medidas drásticas.

—Dime que pasa cachorro.

Seungmin gimió de forma lastimera, arrodillándose en automático manteniendo la cabeza gacha, su respiración se agitó visiblemente porque prácticamente actuó en automático, su cerebro ya estaba adiestrado a actuar en el momento en que escuchaba cachorro en ese tono autoritario.

Se sentía humillado y eso no debería de excitarlo tanto ¡Estaban en el trabajo!

El zapato perfectamente lustrado de Changbin pisó sin mucha fuerza sobre el bulto que el menor ya tenía en los pantalones, sonriendo con burla al verlo intentar mantener la posición quieta, admitía que hacer ese tipo de cosas en el trabajo estaba muy mal, pero Seungmin no estaba cooperando de manera normal, lo tenía que hacer de otro modo.

—Habla cachorro ¿Qué ocurre?

—Vi algo que no debí de ver—confesó en voz baja—y me siento avergonzado por excitarme al verlo…

—¿Qué viste?

—No, no quiero decirlo…—suficiente trauma había sido ver a dos de sus mejores amigos teniendo “un momento” como para ahora estarlo divulgando.

La presión en su entrepierna aumento un poco cuando Changbin pisó con más fuerza, haciéndolo morderse el labio para intentar resistir, ya estaba cerca, el temblor de su cuerpo lo delataba y el pelinegro lo sabía.

No es como que fuera algo “nuevo” en sí, todos alguna vez llegaron a ver a Felix y Chan en sus momentos en la oficina, la mayoría de las veces era gracioso, más porque Chan alcanzaba tonos de rojo poco saludables y Felix solo se reía porque para él no tenía demasiada importancia, pero estábamos hablando de Minho y Jisung, la pareja más longeva del grupo, a la que todos aspiraban parecerse, el ejemplo a seguir; había cierto grado de respeto y verlos así… era simplemente shockeante.

Changbin entonces se agachó para tomar al menor por las mejillas con una sola mano, alzando su rostro, sabía que era preferible tomarlo del cabello, Seungmin probablemente hubiera llegado al orgasmo con eso, pero no quería eso, no todavía al menos, no en la oficina, pues no tendría un cambio de ropa y sabía lo desagradable que podía ser estar con semen seco en los pantalones.

Una tortura efectiva, pero no quería aplicarla ahora.

Seungmin lo miró con esos hermosos ojos de cachorro llorosos, a la espera de su liberación u otro castigo que lo hiciera estar más cerca de ese ansiado orgasmo que ahora se daba cuenta que quería.

Pero ninguna de las dos llegó, Changbin solo sonrió y lo soltó, regresando a paso tranquilo a su escritorio para seguir trabajando, lo que fue como una roca en el estómago para el castaño porque sin una estimulación seguida, todo se perdería muy rápido.

—¿Bin? —preguntó inseguro, tal vez si insistía un poco podría llegar a algo.

—En casa nos arreglamos…

—P-Pero…

—En casa—sentencio con voz dura que hizo al menor temblar—y cuidadito con hacer algo, lo notaré enseguida, sabes que lo haré.

Seungmin entonces se levantó con las piernas temblándole por el esfuerzo de mantenerse tranquilo, estaba más duro que una piedra con la sensibilidad a tope y con tan solo un estímulo más podría llegar al orgasmo, pero Changbin lo había dejado ahí, solo y sin atención en un momento de debilidad; había olvidado lo bueno que era Changbin para torturarlo, después de todo al dejar el BDSM atrás Changbin mostró una faceta dulce y cariñosa que contrariaba mucho con el lado sádico que bien sabia ocultar.

Dio un par de respiraciones profundas y limpiándose las lágrimas traviesas que quisieron escapar de sus ojos se fue de ahí para esconderse en su estudio. Changbin dijo que en la casa se arreglarían, así que solo tenía que esperar por más ansioso que estuviera.

Fin del capítulo 96.

Notes:

Ayyyy el Misnung jajaja son unos descarados ksksk pero ahhhh
Oficialmente estamos iniciando el arco BinSeung <3

Chapter 98: 97

Notes:

Hola, hola~
Acabo de volver a casa jaja, salí desde temprano y no pude actualizar en la mañana, pero aquí esta el capitulo <3

Chapter Text

Felix miraba a sus dos bebés acostados en su cama, ambos ya vestidos con un adorable conjunto de bermudas -una verde bandera, la otra verde bosque- y una playerita blanca con estampado de margaritas, los dos estaban quietecitos, con sus ojitos cerrados, pero por el movimiento de sus manos sabía que estaban despiertos.

Apenas tenían una semana de nacidos, hasta ahora todo había estado bien, Mikael y Chan eran de muchísima ayuda, pues desde el hospital tenía identificados a sus niños, ambos eran “bebé” todavía, pero uno siempre iba a la izquierda -siempre vestido con tonos más fuertes- y el otro era el de la derecha -siempre con tonos más claros- mayor y menor respectivamente por horas de diferencia.

—Bien… no se muevan, me voy a bañar y regreso—pidió el rubio colocando un montón de almohadas a los costados de cada bebé, aún no podían rodar, pero se sentía más tranquilo así.

Entró al baño caminando de espaldas, con los ojos fijos en los bebés que seguían acostaditos sin moverse demasiado. Felix entonces suspiró de forma pesada y empezó a desvestirse, abrió la llave y apenas el agua salió caliente, entró. Solo había pasado una semana y le dolía todo el cuerpo, lo peor de todo es que ni siquiera había hecho demasiado por los niños, si no era Chan, era Mikael el que atendía a los niños cuando lloraban, él en lo único que había contribuido era a amamantar y elegir la ropa porque le dolía tanto el cuerpo que rara vez se levantaba de la cama.

Justo ahora bañarse le estaba costando a horrores ¿Por qué tenía tantas cosas para la piel en el baño? Ahora se arrepentía tanto de tener tantos pasos de rutina de baño.

Pero aun así los hizo, porque claro que se dio cuenta de que el embarazo le dejó bastante seca la piel, aunque el cuerpo le dolía tanto, intentó hacerlo lo más rápido posible porque si bien, la puerta estaba abierta, le daba pánico tardarse más de lo debido y que algo les pasara a los niños.

Al terminar se envolvió rápido en una bata, se puso su mascarilla y fue a ver a sus bebés, seguían en la exacta posición en la que los había dejado, tal vez un poco movidos debido a que movían sus piernitas y bracitos, pero ahí estaban, soltó un suspiro de alivio y se acercó a verlos, el mayor de sus hijos era el que estaba moviéndose más, pateando al aire como en busca de algo, el menor, respiraba tranquilo, probablemente dormitando porque de vez en cuando movía sus manos.

—Todo bien bebé, estoy aquí—dijo bajito y acariciando con cuidado su cabecita, la cual estaba dejando ver pequeños rizos, aún no tenían demasiado cabello, pero los rizos estaban ahí, y era hermoso, justo como los había imaginado.

—Joven Felix es hora de sus vitaminas—dijo Mikael sin entrar al cuarto tocando la puerta al mismo tiempo que lo decía.

—Voy en un momento.

Felix se vistió rápido con unos pantalones de elástico cómodos de color negro y un cárdigan verde, incluso si su ropa normal probablemente ya le quedaría, tenía el pecho demasiado grande y todavía estaba lo suficiente hinchado como para intentarlo, había un exceso de piel que si no se le quitaba con ejercicio iría directamente a cirugía, llámenlo vanidoso, pero para él, su físico era demasiado importante.

Abrió la puerta y dejó pasar al rubio mayor, quien le tendió las pastillas y un vaso con jugo de naranja, las tomó todas en la mano y de una por una se las iba pasando con traguitos de jugo, una vez intentó tomarlas todas de golpe y terminó casi ahogándose, prefirió no volver a intentarlo.

—¿Todo bien con los gemelos?

—Todo bien, bebé mayor está algo inquieto, pero creo que es porque su hermano está dormido y se siente solo.

—Bueno, si me necesita estaré abajo preparando la comida, solo tiene que llamar.

—Sip, gracias Mika—se adentró de nuevo al baño para terminar con su rutina de skin care.

El rubio mayor se quedó solo un momento, viendo a los bebés, y en efecto había uno que estaba manoteando al aire, pero no se veía con intenciones de llorar, así que bajó a preparar la comida, la nueva dieta del modelo era ahora diferente, no le habían quitado nada, pero habían regulado de otra forma las proporciones de todo.

Cuando Felix por fin terminó se fue a acostar con sus bebés solo para tomar una foto para subir a Instagram, sus niños tenían la cara censurada con emojis de corazón, esto solo para etiquetar a la marca de su skin care agradeciendo los productos, ya que eran especialmente para recuperación de la piel luego del embarazo.

Dejó el teléfono de lado sin ser consciente de todo el revuelo que esa foto estaba causando y miró a sus hijos, acercó su mano a su hijo mayor y este tomó uno de sus dedos entre sus manitas, no se la llevó a la boca, solo la tomó.

Felix se sentía un poco perdido en ese momento, no sabía muy bien que hacer, los niños estaban tranquilos hasta cierto punto habían comido en la mañana y probablemente llorarían si necesitaran algo ¿no?

—¿Qué se supone que tengo que hacer ahora? —y lo decía en serio, en todo el embarazo no había investigado absolutamente nada, ya que todo se había dedicado al cien por ciento de su cuidado para que los bebés no sufrieran en ninguna etapa de la gestación.

Se había concentrado tanto en estar bien para que los niños crecieran sin problemas que no se preocupó en investigar nada para el cuidado de los infantes…

Se sentía un pésimo padre.

Tomó de nuevo su teléfono y llamó al único número que podría atender su emergencia, no podía confiar en internet en este momento, menos con sus propios hijos.

Hola, Lixie ¿Cómo estás?

—Jisunggie~

¿Qué ocurre?

—Necesito ayuda… ¿Estás muy ocupado? ¿Crees que puedas venir? —preguntó mordiéndose las uñas del nerviosismo, necesitaba todo un curso básico de papás en ese momento y Jisung era la única persona confiable para ello.

¿No tienes ni idea de que hacer ahora verdad? —había cierto tono de burla en su voz, no por ser malo, pero le causaba gracia, Felix había deseado tanto que todo estuviera bien con los bebés en su vientre que no se puso a pensar en que hacer cuando estuvieran fuera de este.

—No…

Felix…

—Si—dijo lamentándose y haciendo pucheros.

Llegó en una media hora, mientras no lloren por el momento, mejor no hagas nada ¿bien? Déjalos ahí, existiendo.

—Okey…

Colgaron después de eso, y Felix obedeció, se quedó quieto solo existiendo a un lado de sus bebés.

Justo media hora después Mikael abrió la puerta, Jisung entró con su hija en brazos y su pequeño bebé de la mano, ya que había insistido en caminar.

—Hola, Mikael buenas tardes—dijo el castaño entregándole a la bebé quien sonrió cuando la altura cambió, y es que bueno, no era lo mismo ser cargada por su padre que por un ruso de casi 2 metros, Haneul por el contrario se soltó de su mano y fue corriendo al corralito que siempre había puesto en la sala para ellos, y que en un futuro compartiría con los gemelos—Iré a ver a Lixie ¿te los encargo?

—Por supuesto joven Jisung, está arriba en su habitación.

El castaño entonces subió casi corriendo hasta la recámara donde Felix seguía recostado con su brazo rodeando a sus dos bebés, una imagen que Jisung se encargó de capturar con su teléfono para mandársela a Chan, después lo guardó y se acercó haciendo que Felix se levantara rápido para no perturbar a los niños.

—No, está bien, a esta edad son más receptivos al tacto y a la voz, aún no ven muy bien por lo que los estímulos tienen que venir de la cercanía contigo—murmuró Jisung haciéndolo acostarse de nuevo, como ambos bebés parecían dormidos no quería elevar mucho la voz.

—Ay Sunggie no sé qué voy a hacer—se lamentó el rubio volviendo a acostarse con sus niños—estoy en blanco, no tengo idea…

—Bueno, te diré lo que yo hice con mis niños ¿bien? Puedes grabarlo en tu celular si quieres.

—Oye que gran idea—tomó el teléfono y abrió la grabadora, ignorando todas las notificaciones de Instagram.

Era consciente de que subir una foto con sus hijos, incluso si sus caritas estaban censuradas, causaría revuelo, pues la gente nunca se cansa del chisme y la última actualización de Felix había sido hace unas semanas antes de ir al hospital, así que la gente no tenía idea hasta ahora de que ya habían nacido. Aunque bueno, ahora que lo pensaba bien, lo más probable es que no volviera a subir nada de sus bebés, pues exponer a sus hijos así al público a tan temprana edad no se le hacía correcto, había demasiada gente enferma ahí afuera solo esperando y por mucho que el mundo quisiera verlos, lo mejor era no mostrarlos.

Ellos eran parte de su vida privada, y aunque fuera una figura pública, sus hijos no tenían por qué serlo también.

Dejó de pensar en cosas trágicas cuando Jisung comenzó a hablar:

—Si bien ahorita no pueden ver más que manchas es importante que estés cerca para que te reconozcan, háblales de cualquier cosa Lix, así los acostumbras a tu voz, o bueno, se las recuerdas, ya que ellos podían escucharte muy bien desde el vientre—dijo Jisung sentándose con cuidado en la cama para no mover mucho a los niños.

Ambos bebés se movieron ante el ligero cambio en su ambiente, haciendo que Felix se levantara un poco solo para acariciarles la cabecita con cuidado, primero a uno y luego al otro, Jisung sonrió, asintiendo con aprobación.

—Es bueno que el toque sea suave, ya que aún tiene la piel muy delicada, procura siempre tener las manos limpias, a esta edad cualquier cosita les puede hacer daño en la piel, además también así los acostumbras al tacto, procura hacerles masajes de vez en cuando, así estimulas su cuerpecito y los relajas, pero acuérdate que tiene que ser suavecito ¿bien? —para ayudarle a entender, primero fue a lavarse las manos y después regreso para tomar a uno de los bebés, se sentó correctamente en la cama y coloco una almohada en sus piernas, dejando al niño cómodo en esta, empezó con suaves masajes en sus piernitas y bracitos logrando hacer que el bebé gorgoteara un poco.

Felix se apresuró a hacer lo mismo con su otro bebé sonriendo encantado cuando su bebé también reaccionó.

—Trata de siempre mantenerlos en diferentes posiciones, ya sea de espaldas de ladito o sobre su estomaguito, esto ayuda a desarrollar sus músculos y sus habilidades motoras, pero, sobre todo, y esto me lo dijo mi suegra, es para evitar que su cabeza se deforme, sus huesos aún son muy blandos y si siempre lo dejas en una sola posición su cabeza puede adoptar esa forma

—Ay dios…

—Pero no te preocupes, teniendo en cuenta que Chan y Mikael los están cargando todo el rato, dudo mucho que eso pase. Recuerda que también siempre que los arrulles mécelos con cuidado ah, ahorita que Sunji coma te enseño como hacer la pinza segura para hacerlos sacar el aire, a veces los golpecitos no son necesarios.

Felix asintió y siguió escuchando todo lo que el castaño le decía, incluso después de un rato los bebés de Jisung también los acompañaron en la cama para darles más ejemplos, Haneul y Sunji tuvieron su primera interacción con los pequeños que, sin ser consientes todavía, serían de las dos personas más importantes de sus vidas.

Fin del capítulo 97.

Chapter Text

Las lágrimas y el sudor goteaban a partes iguales por el rostro de Seungmin, sus brazos ya se sentían entumecidos y sus piernas temblaban por el esfuerzo, debió de haber sospechado que algo así pasaría después de que ese día, al llegar a casa, que Changbin no le dijera o preguntara nada sobre lo que había pasado en la empresa para que él reaccionara de esa manera.

Era su día libre y “casualmente” había coincidido con el de Changbin por lo que, al tener la tarde libre, decidieron que no había mejor manera de matar el tiempo que un rato en su cuarto “especial” después de todo, llevaban bastante rato sin actividad sexual, mucho menos una con sus tan especiales gustos.

Así que ahí estaba, de cuclillas con ambas piernas amarradas para obligarlo a permanecer en esa posición, sus brazos igualmente amarrados a un tubo detrás de él para mantenerlo erguido, había una venda en sus ojos y dos pequeños vibradores pegados con cinta a sus pezones, activos y en la máxima potencia, su pene enjaulado, impidiéndole ponerse duro.

El esfuerzo era demasiado, pero no iba a decirlo, ni su palabra segura ni lo que Changbin quería escuchar, “¿Qué viste ese día que te puso así?”.

No iba a decirlo, jamás lo diría, era una secreto que se llevaría a la tumba, si el propio Jisung no le había dicho nada después de días del incidente ¿Por qué él tendría que divulgar algo? Y si, Changbin era su pareja y le tenía muchísima confianza, pero lo que había visto ese día era parte de la intimidad de sus amigos, que sí, no era el momento ni el lugar, pero teniendo en cuenta que ellos tenían dos hijos, poco tiempo y espacio limitado, podía entender perfectamente por qué lo habían hecho.

—Vamos cachorro, no es muy difícil lo que te estoy pidiendo—dijo Changbin con voz calma y podría decirse que un poco dulce, estaba sentado frente a él, o al menos eso intuía Seungmin, ya que podía sentir el zapato de su novio jugando con su pene enjaulado y a menos de que Changbin tuviera un equilibrio increíble para estar así tanto tiempo, todo indicaba que estaba sentado.

Seungmin se mordió los labios en señal de silencio, Changbin le había dado el permiso de hablar -de lo contrario estaría amordazado- pero se mantendría firme, no diría nada, además, estaba disfrutando bastante aunque no pareciera, el esfuerzo en sus piernas para mantenerlo en esa incómoda posición estaba enviando un hormigueo agradable hasta su pene, aunque por culpa de la jaula no pudiera disfrutarlo del todo, estaba temblando del esfuerzo, pero las cosquillas en su vientre debido al esfuerzo eran una ansiosa delicia.

Por otro lado, Changbin estaba sonriendo, la vista era simplemente deliciosa, y estaba disfrutando bastante de ella, incluso había tomado unas cuantas fotos para su carpeta con contraseña que tenía en su teléfono.

Debía de admitir que Seungmin estaba resistiendo bastante bien, teniendo en cuenta que llevaban ya mucho tiempo sin ese tipo de actividades y eso lo llenaba de orgullo, en parte también se debía a que el castigo no estaba siendo del todo severo, se había bajado bastante a lo que normalmente le haría. Después de todo, se había vuelto blando, aunque no quisiera admitirlo, Seungmin era su novio, la persona con al que planeaba casarse y tener hijos, ya no era el chico lindo con el que tuvo una grandiosa noche de BDSM.

Seungmin ahora era todo.

El menor tembló cuando sintió la pesada mano de su novio en su cabeza, se preparó mentalmente para un tirón de cabello o algún golpe -consensuado obviamente- pero este nunca llegó, solo unas tiernas caricias que lo dejaron completamente descolocado.

—No sé ni para qué pregunto, te conozco mejor de lo que tú te conoces, voy a intentar adivinar, sabré si mientes, tu cuerpo es más honesto que tú, en especial en estas situaciones—dijo moviendo de nuevo su pie, dándole un golpecito al pene enjaulado de su novio, haciendo que este jadeara de forma suave.

Inevitablemente Seungmin se tensó.

—Estoy bastante seguro de que fue algo inapropiado, por lo que, si o si tiene que ver con sexo en la empresa, ya que sé que aún no superas tu voyerismo y es algo obvio que ver a dos personas a escondidas teniendo sexo te iba a poner así…

Seungmin maldijo internamente el hecho de que Changbin lo conociera tanto y de que su pene reaccionara al recuerdo, incluso enjaulado intento ponerse duro, obviamente no lo logró, pero el pelinegro notó el movimiento, sonriendo orgulloso al saber gracias a eso que estaba en lo cierto.

—No pudo ser cualquier persona, si hubiera sido alguien del staff me lo habrías dicho de inmediato, ya que va contra las reglas, si hubiera sido alguien de nuestros grupos, me lo habrías dicho todavía más rápido luego de haberlos interrumpido por ti mismo para evitar mayores represalias…

El castaño empezó a sentir el sudor del nerviosismo -y de su esfuerzo al mantenerse tanto rato en una sola posición-recorrer desde su nuca hasta el final de su trasero, dios, ese hombre era un genio, ahora entendía por qué lograba resolver problemas tan rápido, sus habilidades analíticas estaban a otro nivel, sumando el hecho de que al ser su novio tenía una gran ventaja de conocimiento extra.

—Así que tuvo que ser alguien conocido, dudo que sea Innie con alguien más, por muchos problemas que tengan, Jeongin no es de engañar, él no le haría eso a Hyunjin, además, por muy tu mejor amigo que sea, me lo habrías dicho, no hubieras podido cargar con la culpa de saber que tu mejor amigo es infiel, así que no es eso…

Changbin sonrió al notar el temblor en los labios de su novio, estaba cerca.

—Los que probablemente podrían ser, en definitiva, serían Chan y Felix, hasta yo me los he encontrado teniendo sexo en la oficina, pero ese día Chan no estaba en la empresa, había ido a una junta con inversionistas y Felix recién acaba de tener a sus hijos, está demasiado adolorido como para ir a la empresa y aún más estar haciendo sus travesuras habituales… así que solo nos quedan…

La respiración de Seungmin se aceleró, ya sabía que Changbin lo sabía, eran la única opción que quedaba y era la correcta, el pelinegro también supo que iba por buen camino, Seungmin era un maestro del “póker face”, pero estando así de vulnerable, era demasiado obvio.

—¿Viste a Minho y Jisung teniendo un momento? ¿Es eso cachorro? ¿Por eso estabas tan avergonzado?

Seungmin alzó el rostro a pesar de que tenía los ojos vendados, Changbin entendió lo que quería así que le quito la venda de los ojos, apenas el castaño parpadeó un poco para que su vista regresara a la normalidad, sus ojos se llenaron de lágrimas y bajó la cabeza, el pelinegro se arrodilló frente a él para poder abrazarlo, permitiéndole esconderse en su cuello y dejarse caer por lo débil que estaba, Seungmin lo había hecho muy bien, había aguantado mucho así que empezó a mimarlo.

—Ay bebé ¿sabes cuantas veces me los he encontrado a lo largo de toda nuestra amistad así?

—P-Pero es que… en la empresa, cualquiera pudo haber sido…—sollozó contra su cuello, quería abrazarlo, pero seguía amarrado al tubo—y es que… yo le tengo tanto respeto a su relación… me sentí tan mal de verlos así y excitarme por ello, me sentí sucio…

—Ay cariño—dejó un beso en su cabeza y sin moverse mucho de la posición en la que estaban comenzó a desatarlo—está bien bebé, no tiene nada de malo, son reacciones naturales del cuerpo, no estás mal ni eres sucio por eso.

Seungmin sollozó de nuevo al sentirse liberado por fin, todo su cuerpo estaba algo acalambrado así que no pudo abrazarse a su novio, el cual ya sabía que eso pasaría así que lo tomó en brazos al estilo nupcial y lo llevó a la cama.

—¿Te quito eso de una vez? —preguntó el mayor apuntando a la jaula de pene.

—¿Ya no vamos a hacer nada? —la clara decepción en su voz sorprendió a Changbin, pues no creyó que el menor quisiera seguir después de confesar su secreto.

—No creí que quisieras seguir…

—¿Qué pasó con la comunicación mi amor?

Changbin se rio sin poder evitarlo, esas mismas palabras habían salido de su boca años atrás, en una de sus sesiones cuando Seungmin había llorado por no poder decirle lo que realmente quería sin asustarlo -que al final si lo terminó asustando un poco porque ahorcarlo mientras lo penetraba estaba a un nivel tan alto para él que solo lo había hecho una vez-.

Entonces Changbin se quitó la camisa y caminó hasta el armario donde tenían todo tipo de juguetes, accesorios y demás cosas para sus sesiones, tomo unas cuerdas rojas, una correa con collar y un vibrador en forma de anillo, después de eso fue directo a la cama para quitarle la jaula a Seungmin, quien sintió alivio por un momento… hasta que vio el vibrador en forma de anillo.

—Oh…

Seungmin podía aguantar perfectamente los castigos, por algo le gustaba el BDMS, su tolerancia al dolor era buena, y tenía suficiente resistencia en su cuerpo para castigos prolongados, pero con la sobreestimulación… bueno, digamos que no aguantaba mucho…

Y para su desgracia Changbin lo sabía muy bien.

Lo cual era un castigo que si se sentía como castigo.

En menos tiempo del que creyó que se tardaría, Seungmin terminó con los brazos atados tras la espalda de una forma bien ajustada, las cuerdas recorrían sus caderas y sus muslos, apretando en los lugares correctos para crear fricción y tención sin un daño muy notorio, la correa con un collar grueso ya estaba ajustada a su cuello, y el vibrador en forma de anillo ya estaba en la base de su pene apagado por el momento, estaba con el rostro apoyado en las almohadas, sus rodillas apoyadas en la cama con su trasero bien levantado ya disposición de Changbin. En el momento en que el vibrador se accionó, su cabeza pasó de estar en la almohada a estar alzada gracias a la tensión de la correa atada al collar, la circulación del aire se dificultó de una forma deliciosa y el grito de placer ni siquiera pudo salir bien en el momento en que Changbin lo penetró, la fría viscosidad del lubricante y el látex del condón se sintieron algo incómodas para él.

No quería eso.

—Q-Quítate el c-condón—gimió de forma lastimera y poco entendible debido a la presión de su cuello, a la fuerza de las embestidas y a la abrumadora sensación del vibrador en su pene.

Afortunadamente Changbin era conocedor de ese idioma ahogado así que salió bruscamente de su novio, se quitó el condón y con la misma violencia volvió a entrar, haciendo gemir al castaño de gusto, más aún al sentir la presión en su cuello por la correa. Era similar a la asfixia, solo que mucho más suave y segura.

Y solo así fue que Changbin empezó de nuevo a moverse a ese ritmo casi animal que a Seungmin le gustaba, mezclado con la asfixia y la sobre estimulación en su pene por la vibración, no duró demasiado, llevaban mucho tiempo sin hacerlo y estaba demasiado sensible al igual que el mayor. El orgasmo fue demasiado largo, demasiado fuerte e intenso, lo noqueo por completo, paso de estar terriblemente tenso, con los brazos amarrados y el cuello ardiendo por el roce del collar a quedar completamente laxo en la cama, con el veinte pegajoso por su propio semen y el trasero lleno, no solo del pene de su novio, sino también de su semen.

Se permitió cerrar los ojos un momento, solo un momento antes de pedirle al mayor que lo desamarrara para poder ir al baño y lavarse…

Seungmin quedó inconsciente a los pocos minutos de relajarse, con el cuerpo aun sufriendo espasmos por el orgasmo, Changbin no se preocupó mucho por ello, ya que antes solía ser así, por ahora lo primero era desamarrarlo y quitarle todo para que pudiera darle un baño y llevarlo a la habitación donde dormían para descansar, después limpiaría todo en el cuarto de juegos. Bañó a su novio quien seguía inconsciente, espaciando jabón con suavidad por todo su cuerpo, especialmente en su trasero rojo y lleno de semen, pudo haberlo limpiado el mismo por dentro, pero estaba seguro de que el castaño se molestaría dado que siempre que Changbin se ofrecía a limpiar terminaban teniendo sexo en el baño y resultaba peor, así que lo lavó sin tocar dentro de él por lo que se quedó así hasta la mañana siguiente en la que Changbin falto al trabajo para poder cuidarlo como correspondía.

Nunca imaginando que gracias a ese pequeño capricho y al desconocimiento de que su cuerpo también era especial, en su vientre se empezaría a formal un pequeño ser que cambiaría sus vidas para siempre.

Fin del capítulo 98.

Chapter 100: 99

Notes:

WAAAAAAAAAAAAAAAAA 100 capítulos publicadooooooooooos, aunque en si es el 99 en la cronología porque existe un capitulo 0 jajaja, pero ya son 100 jajaja, no creí llegar nunca tan lejos, tengo una apuesta con una amiga de que este fic pude que llegue a los 200 o menos de eso ¿quieren apostar también jajaja?
A los cuantos capítulos creen que llegue la historia?

Chapter Text

Después de hablar con Jisung, Felix se mantuvo bastante más tranquilo en los días siguientes; ahora estaba más pendiente de los niños, Mikael seguía ayudando mucho, pero el rubio ya se sentía más capaz gracias a su mejor amigo de poder cuidar a sus hijos, e incluso si se sentía bastante cansado y dolorido todavía, había empezado a regresar a la caminadora en el gimnasio de su casa, con ambos bebés en sus sillitas a su lado en el suelo.

Agradecía mucho que sus bebés por ahora fueran tan dormilones, pues para lo único que lloraban, era para comer o por un cambio de pañal, de ahí en fuera casi siempre dormían, hasta que Chan llegaba del trabajo y juntos estaban con los bebés en al gran cama de su habitación, ayudándolos con ejercicios que Jisung les había recomendado y estimulando sus sentidos para un mejor desarrollo.

Justo ahora, era un día de descanso autoimpuesto -había tenido flojera de hacer ejercicio-, estaba en su cama mirando la televisión con ambos bebés dormidos en su pecho, envueltos en una cobijita suave cada uno, seguían sin tener nombre, pero ya había empezado a poder diferenciarlos, eran exactamente iguales, pero ya había logrado ver ciertas actitudes diferentes.

El mayor solía moverse más que su hermano pequeño, también balbuceaba más, el menor permanecía más calladito y quieto, sonreía más que el mayor y era el que lloraba primero siempre, a pesar de eso, se calmaba rápido si Felix dejaba besitos en su cabecita.

Desde su nacimiento hasta ahora -y suponía que gracias a su buena leche- a sus bebés les había crecido mucho el cabello, dejando ver esos preciosos rizos que él sabía que tendrían, a veces se quedaba literalmente horas solo oliendo su cabello, acariciando sus pequeñas cabezas hasta que lograba dormirlos.

Hoy era uno de esos días en los que los niños se mantenían quietos, durmiendo tranquilos sin que nada los perturbara, Felix estaba viendo una película romántica, solían gustarle mucho, pero justo ahora, ya estando por la mitad, empezaba a sentir el sueño. Por suerte, Mikael entró a la habitación haciéndolo despertar con rapidez.

—¿Qué ocurre?

—El señor Bang me solicita una fotografía suya, junto con los bebés.

—Probablemente para presumir—dijo soltando una suave risa, desde el nacimiento de los niños, era de lo único que hablaba cuando no estaba en la casa con ellos, probablemente quería enseñarles a algún socio o algo así una doto de sus hijos, pero Chan sorpresivamente no tenía ninguna hasta ahora, ya que cuando llegaba a casa con ellos, se encargaba de mimarlos a los 3, dejando el celular de lado hasta que llegaba la hora de dormir.

Mikael solo sonrió y tomo la fotografía, Felix sonreía con suavidad mirando a la cámara, ambos bebés durmiendo sin ser conscientes de la fotografía, después de eso, el rubio mayor se retiró diciéndole que pronto le serviría la merienda, él solo asintió y continuó mirando su película.

Por otro lado, Chan andaba como loco, estaba hablando con inversionistas que querían apoyar a sus grupos a cambio de comerciales, promoción de productos “fuera de cámara” -véase, que en cada live individual o de grupo “cotidiano” se viera estos artistas usando sus productos de forma normal- y otras cosas.

Entre pláticas y platicas surgió el tema sobre que los idols actuales tenían que empezar a tomar clases de idiomas diversos, ya que había más publico fuera de Asia y el inglés no era la solución a todo, pues según varios estudios y encuestas, el público se siente mejor y más motivado a gastar en el artista cuando este habla su idioma -por muy mínimo que fuera- o reconoce sus países.

—Tenemos un fuerte impacto en Latinoamérica, así que el español sería un buen idioma para que algunos de sus idols lo aprendan—dijo uno de los hombres tomando notas de la junta.

—Ah… el español es un idioma muy romántico, sería una buena ventaja si algunos idols supieran, aunque sea unas palabras en español como cariño, bonita, mis amores, ese tipo de cosas—dijo otra de las personas de la junta, y aunque fue bastante fluido, fue bastante confuso para los coreanos en la habitación.

—¿Mis amores? —preguntó Chan con un poco de dificultad.

—Si, eso, se escucha muy bien con su acento—felicitó uno de los inversionistas.

—¿Qué significa?

—Uh… bueno, es el plural de “mi amor” —explicó—a muchas fans les gusta fantasear con que los idols son sus parejas sentimentales, así que hablarle al público en general de forma cariñosa alentaría más a las masas.

Chan entonces solo asintió y dejo que Changbin continuara con la reunión, sacó su teléfono y le envió un mensaje a Mikael pidiéndole una foto de Felix con los niños, solo le tomo unos cuantos minutos recibirla, y sonrió como bobo al ver a sus 3 amores juntos.

La editó un poco solo para agregar esa frase tan bonita que acaba de aprender, Chan ya los llamaba así en coreano, pero extrañamente en español se escuchaba aún más bonito, al tenerla lista entró al chat de su esposo:

Mi esposo~ <3

Ey Lixie ¿qué tal va todo?

¿Cómo se están portando nuestros bebés?

Mi ángel <3

Channie~

Todo bien <3

Acabo de terminar de darles de comer

Ahora estar durmiendo

¿Y tú?

¿Sigues en juntas?

¿Volverás a casa temprano?

Mi esposo~ <3

Sí, sigo en juntas.

Creo que terminaremos rápido, Changbin ayuda mucho

Solo quería saber cómo estaban

Eso y enseñarte algo nuevo que aprendí hoy

*foto*

Los amo, mis amores <3

 

Felix por su trabajo como modelo, había ido a incontables pasarelas, se había topado con gente de muchos lugares y, por ende, tenía conocimiento leve de varios idiomas… ver la foto con las palabras “mis amores” en español le habían movido algo en el pecho que lo hizo querer llorar mucho, su esposo definitivamente era un amor de persona, se había casado con el mejor hombre del mundo y nadie lo iba a sacar de ese pensamiento.

Llenó el chat con corazones y stickers melosos, le deseó suerte en su junta y le dijo que al llegar a casa lo llenaría de besos, así que era recomendable llegar temprano, Chan solo le respondió con más besos y corazones, diciéndole que intentaría apurar todo un poco con tal de llegar y recibir amor de su bello ángel.

El rubio soltó un suspiro enamorado y dejó el teléfono de lado, dispuesto a cambiarse de ropa para ir al gimnasio de su casa y hacer ejercicio, tanto amor lo había motivado, pero ni siquiera pudo levantarse de la cama pues su teléfono volvió a sonar, pero esta vez en una llamada entrante.

Era Seungmin.

—¿Minnie? ¿Qué ocurre? ¿Estás bien? ¿Pasó algo? —eran cerca de las 7 de la tarde, si bien se llevaba de maravillas con Seungmin, no solían llamarse, mucho menos a esa hora, toda su comunicación era por mensajes y casi siempre eran memes o Tiktoks que les daban risa.

Lix… ¿Crees que podrías pasarme el nombre del doctor con el que te hiciste esa prueba? —preguntó el castaño con evidente voz baja, seguía trabajando y por el ruido de fondo estaba con alguien en la sala de prácticas.

—Esa prueba… esa… ¡¿ESA PRUEBA?! —luego de meditarlo como por dos segundos se dio cuenta de que se refería a la clínica donde revisaron si era capaz de concebir.

Sí… esa, por favor…

—S-Si claro, seguro, te mando todo por mensaje… oh dios ¿Changbin sabe?

No, primero quiero estar seguro de que no me estoy sugestionando ni nada…

—De acuerdo ¿Estás con alguien? ¿Por qué sigues hablando bajito?

Estoy con Innie, está ensayando, debo colgar ya, gracias Lix.

Y colgó rápido sin dejar que el rubio pudiera despedirse.

—Dios mío… ¿Y ahora yo que hago con esta información?

Sabía que no podía decirle a Chan, se lo diría a Changbin de inmediato, era su mejor amigo, obviamente le diría, así que no podía decírselo, no hasta que Seungmin estuviera seguro y se lo confirmara, podría ser solo una falsa alarma, como bien dijo el castaño, una sugestión, o incluso el estrés del trabajo, no le había dicho sus síntomas o el motivo por el que quería hacerse la prueba, pero si hasta el propio Jisung llegó a confundir los síntomas de su embarazo con consecuencias del trabajo, probablemente Minnie también.

Antes de pensar en otra cosa, le mandó la ubicación de la clínica y el nombre de la doctora que lo había atendido, no esperó respuesta y soltó un largo suspiro, ya que tampoco podía comentarlo con Jisung, porque si Jisung se lo llegaba a decir a Minho, Minho se lo diría a Changbin solo para molestarlo con eso de “ya querer ser papá” y mucho menos podía decirle a Hyunjin algo, porque si este se ponía de loco con el tema, terminaría diciéndole a Jeongin y si el menor siendo mejor amigo de Seungmin se enteraba de esa información por boca de alguien más se armaría todo un problema gigantesco… así que tenía que guardar el secreto por ahora, hasta que Seungmin le dijera algo.

Se quedó pensando quien sabe cuánto tiempo hasta que un simple “Gracias” en un mensaje lo hizo reaccionar. Se levantó como tenía previsto solo para cambiarse por su ropa de gimnasio, necesitaba dejar de pensar tanto y el ejercicio lo haría distraerse.

Antes de bajar revisó a los gemelos, quienes estaban durmiendo cómodamente en sus cunas, a pesar de eso, encendió el radio de bebé y tomó el otro, bajó las escaleras hasta llegar abajo y caminó a la cocina donde Mikael ya estaba preparándole algo de comer.

—Voy a hacer ejercicio un rato, tengo el radio de bebé, pero ¿podrías ir a revisar de vez en cuando a los niños?

—Por supuesto joven Felix, le avisaré cuando la comida este lista y si algo surge con los pequeños.

El rubio menor entonces asintió y se fue al gimnasio, se colocó los audífonos y subió a la caminadora, reprodujo sus canciones favoritas y empezó a trotar a un ritmo medianamente alto, de a poco iría subiendo la velocidad, después de todo, incluso si ya habían pasado unas cuantas semanas de su parto, aún se sentía lo suficientemente adolorido como para regresar a sus rutinas de pilates.

Iría lento, por ahora solo correría un poco para sudar, necesitaba con urgencia distraerse con eso, ya que su trabajo no sería una opción de aquí a por lo menos 3 años que sería cuando sus hijos tuvieran que empezar la escuela.

Aunque bueno, aún no estaba seguro de eso tampoco… ah, tenía demasiadas cosas importantes y muy estresantes en la cabeza.

Necesitaba a su esposo, y lo necesitaba YA.

Fin del capítulo 99.

Chapter 101: 100

Notes:

¡Capítulo 100! waaaa
que fuerte todo esto jajaja

Chapter Text

Fue a mediados de abril cuando Seungmin tuvo tiempo de ir a la clínica; fue solo, ya que no quería importunar -ni ilusionar- a nadie con lo que estaba sintiendo.

Al principio lo atribuyó a que ya tenían bastante tiempo sin haber hecho una sesión de BDSM, que los temblores en su cuerpo, los dolores de estómago y los mareos eran porque apenas estaban agarrando el ritmo de nuevo y su cuerpo estaba intentando acoplarse de nuevo a ese estilo de vida tan movido a comparación de su actual vida.

Le había mentido a Changbin diciéndole que iría al dentista cuando le preguntó por qué no iría al trabajo, así que el pelinegro lo despidió con muchos besos en el rostro, diciéndole que le llamara cuando estuviera en casa, por lo general, su dentista no tenía mucho que revisar dado que la boca de Seungmin estaba impecable siempre, por lo que el mayor supuso que se tardaría poco en volver.

Pero bueno, en el dentista no estaba.

Al llegar al mostrador de la clínica, la chica le pidió su nombre para verificar la cita previamente agendada y pagada, no tardó demasiado en pasar, llegó puntual como siempre hacía a cada lado que iba y paso al consultorio, donde la doctora Kang ya lo estaba esperando.

—Kim Seungmin ¿verdad? —el castaño asintió sentándose frente al escritorio cuando ella le señaló la silla—muy bien, te haré unas preguntas rápidas para iniciar tu expediente ¿de acuerdo? ¿Edad?

—27 años.

—¿Síntomas que te llevaron a sospechar?

—Mareos constantes, dolor estomacal, debilidad, sueño… me conozco a mí y mi cuerpo, soy muy consciente de que afecta a cada síntoma que puedo llegar a tener, y estos no logro explicarlos.

—Ya veo—dijo la doctora escribiendo rápidamente lo que el menor decía—pasa a la báscula por favor, tengo que pesarte y medirte.

Ambos se levantaron y caminaron a la báscula, luego de que el menor se quitara los zapatos subió a esta, permitiéndole a la doctora medirlo y pesarlo al mismo tiempo.

—1.82 de altura y 60 kilos… estás algo bajo de peso para tu edad y altura, pero no es muy riesgoso, sube a la camilla por favor, voy a sacarte sangre para unos análisis—dijo escribiendo los datos en el archivo—¿Cuál es tu tipo de sangre?

—A.

—Si me lo sospeche…—murmuró más para sí misma que por responderle, pues desde su postura hasta la forma de hablar, el chico demostraba demasiada organización, seriedad y hasta casi perfeccionismo, algo muy típico de la gente con sangre tipo A.

Dejó el expediente en la mesa, imprimió las etiquetas para las muestras de sangre con los datos de Seungmin y se desinfectó las manos para sacar todo el material que iba a necesitar, se acercó con las cosas y luego de desinfectarse las manos otra vez se colocó los guantes.

—Todo el material está nuevo y sellado—dijo mostrándole por protocolo—descúbrete el brazo por favor.

Seungmin hizo caso, la mujer le colocó el cintillo con el que apretó para resaltar un poco más sus venas, limpio la zona de su antebrazo con una pequeña toallita bañada en alcohol que saco de uno de los empaques y después de tentar bien donde estaba su vena, preparó la aguja.

—Sentirás un pequeño piquete solamente.

La aguja entró en su antebrazo y se conectó con el tubo, prefirió no ver, así era más fácil sobrellevar la molestia, fueron unos cuantos tubos de sangre y al terminar le colocaron un pequeño curita luego de limpiar de nuevo la zona.

—Acuéstate por favor, voy a hacerte un ultrasonido solo para revisar.

El menor entonces se acomodó en la camilla, alzó su camisa y bajó un poco sus pantalones, el gel frío tocó su piel y fue rápidamente esparcido por ella con la maquinita que ya estaba reflejando las imágenes en el monitor.

—¿Qué está buscando exactamente? —para todos aún era un misterio el hecho de que un hombre pudiera embarazarse, si bien, seguía investigándose, las cosas aún no quedaban muy claras, no sabían con certeza si solo era evolución humana o algún defecto en la cadena de ADN de cierto porcentaje de la población.

Había demasiadas teorías y muy pocas respuestas.

—Un útero sano, los análisis de sangre nos dirán si hay un embarazo y eso obviamente confirmaría que hay un útero, pero yo tengo que verificar también si es que está, que esté sano y viable para el crecimiento de un bebé.

Nunca le había preguntado a Felix si habían hecho eso con él, a Jisung menos dado que con el todo pasó prácticamente por accidente y para su segundo embarazo ya no era necesario hacer un chequeo, dado que en todo ese proceso verificaron un fuerte y sano útero perfectamente fértil.

Aunque bueno, tampoco es como si hubiera podido preguntarle mucho al rubio, pues apenas le dijeron que tenía baja probabilidad de embarazo se había encerrado en una burbuja de depresión de la que fue muy difícil sacarlo.

Ahora tenía dos bebés, pero, bueno, detalles.

Por un muy buen rato la doctora no dijo nada, la máquina seguía moviéndose por todos lados, se detenía en ciertos puntos y podía verla apretar mil botones que no tenía ni idea de que eran, y aunque ya se estaba sintiendo un poco ansioso por tanto silencio, prefirió quedarse callado y no preguntar, después de todo, ella era la experta y si algo fuera preocupante, se lo diría de inmediato.

—¿Todo está bien?

—Si, solo estoy revisando, no te preocupes todo se ve bien, mandaré estas imágenes junto con tu sangre para los análisis y tener opiniones de otros compañeros expertos en el área ¿de acuerdo? —quitó la máquina y le paso varias toallitas húmedas para que se limpiara el vientre.

El castaño tiró estas al limpiarse en un cubo cercano, sintiéndose nervioso, no eran malas noticias, pero tampoco le había dicho nada, a pesar de eso, se acomodó la ropa y caminó hacia el escritorio donde ella estaba imprimiendo el ultrasonido, metiéndolo en un sobre junto con los tubos de sangre y su expediente.

—Ya tenemos tu número y correo electrónico así que podemos mandarte los resultados por ahí o si prefieres puedes venir por ellos para imprimirlo.

—No, por correo está bien.

—Te llegarán hoy mismo por la tarde o mañana temprano ¿de acuerdo?

—Está bien…

—Tranquilo, si vemos algo malo, te llamaremos de inmediato—dijo con voz calma, intentando tranquilizarlo, claro que había notado el cambio en su actitud.

Nervioso y asustado serian palabras bastante acertadas para describirlo.

—De acuerdo, muchas gracias doctora Kang.

—Tenga buen, día joven Kim.

El menor salió de ahí luego de una corta reverencia, camino fuera de la clínica a paso tranquilo hasta la estación de autobús con el cerebro procesando todo y su mente llenándose de mil y un pensamientos negativos porque que no le dijeran nada no era bueno.

Afortunadamente su teléfono sonando lo distrajo de sus trágicos pensamientos, era Changbin.

—Hola, Bin ¿Qué pasa?

Minnie ¿Por qué no me has llamado? ¿Aún no estas en casa?

—No, sigo en la calle, había más gente en el dentista de lo que creí, pero ya salí.

¿Quieres que vaya por ti? Creo poder zafarme de esta junta.

—No, está bien Bin, tomaré el autobús y puede que vaya a caminar un rato, trabaja duro, no dejes a Chan solo, tiene dos bebés en casa y un esposo que actúa como un tercer bebé, lo mejor es que pueda llegar a casa temprano.

Bueno, en eso tienes razón, te dejo, llámame cuando llegues a casa, te amo.

—Y yo a ti…

Y colgó.

Soltó un suspiro cansado, afortunadamente el autobús llego rápido así que pudo llegar a casa sin mayores problemas. No llamó a Changbin, solo le mandó un mensaje diciéndole que ya había llegado y que dormiría un rato, la única después que recibió fue un “de acuerdo, descansa <3”, así que dejó el teléfono de lado y se recostó en la cama.

Una de sus manos viajó a su vientre, la dejó ahí, primero quieta y luego dando ligeros golpecitos en con sus dedos.

—Si de verdad hay algo aquí dentro…—no pudo completar la frase, una oleada de desesperación repentina lo invadió.

¿Qué iba a pasar ahora?

¿Y si de verdad estaba embarazado?

¿Cómo se lo iba a decir a Changbin?

Si bien, ellos habían tocado el tema, se supone que todo tendría que ser estando juntos, irían a que Seungmin se hiciera el examen, verían los resultados juntos para saber si eran capaces de tener sus propios bebés o empezar a buscar opciones.

Todo a su tiempo, todo planeado, todo con calma.

No así…

—Ay dios… ¿Qué vamos a hacer? —sus manos cubrieron su rostro en signo de frustración.

Estaba seguro de que, si de verdad había un bebé creciendo dentro de él, decirle a Changbin era la menor de sus preocupaciones, sabía que tenía deseos de formar una familia con él, sabía también que estaría dispuesto a comprar una casa más grande y empezar la mudanza de inmediato para mayor comodidad.

Changbin era un hombre maravilloso que estaba siempre al tanto de las cosas para poder resolverlas de la mejor forma posible.

El problema no era eso, Changbin siempre podría arreglarlo.

Su verdadera preocupación era médica, más que nada…

No era estúpido, pudo ver perfectamente como las expresiones faciales de la doctora fueron cambiando conforme el ultrasonido fue avanzando, algo no está bien, no era lo suficientemente malo como para notificarle en ese momento y mandar más estudios, pero tampoco era bueno como para decirle siquiera un “si, ahí está” o un “no, al parecer no hay nada”.

Además, el hecho de que dijera que necesitaba la opinión de “otras personas” solo era una alerta para él, una sola doctora no podía determinar que había visto en su vientre, así que tenía que consultarlo con alguien más…

—Está bien Kim Seungmin, no te alteres—se dijo a sí mismo cortando el tren de malos pensamientos que estaba teniendo—esta tarde tendrán tus resultados, no te preocupes… todo estará bien, si fuera algo malo ya habrían llamado.

Cerró los ojos y abrazó la almohada de Changbin, aún olía un poco a su shampoo, así que enterró su rostro y respiro profundo en un intento de relajarse.

Todos estaría bien, no tenía que preocuparse por nada… o al menos eso esperaba.

Fin del capítulo 100.

Chapter 102: 101

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

Era raro cuando los días libres entre Minho y Jisung coincidían, así que cuando pasaba, en realidad no tenían mucha idea de que hacer, aún tenían un par de meses antes de que Haneul entrara a la escuela -a la que ya habían ido a visitar, hablado con maestros, revisado seguridad e instalaciones- así que técnicamente podrían hacer nada hoy, y estaría bien.

Salir a pasear era algo que todavía no tenía la confianza de hacer, Minho parecía un tarro de miel andante dado que las sasaengs lo rodeaban apenas salía de la empresa, y si bien, aún no lograban dar con su casa, cada vez se extendía el rango de persecución, la última vez Minho salió a comprar solo a una farmacia alejada porque no tenían el medicamento que Sunji necesitaba pudo verlas, solo eran 2, pero lo habían ubicado muy rápido y de forma no muy discreta habían cruzado la calle casi corriendo para entrar a la farmacia.

Afortunadamente el dependiente de la tienda se dio cuenta de lo que estaba pasando, ya que en realidad ellas no estaban comprando nada y tenían los teléfonos con la cámara lista, así que de forma poco amable les dijo que si no iban a comprar nada se retiraran.

Lo que más teme una sasaengs es estar expuesta, así que cuando el hombre señalo las cámaras de seguridad de la farmacia, ambas chicas prácticamente huyeron del lugar. Incluso el hijo del dependiente de la farmacia se quedó fuera para evitar que volverán a entrar o se acercarán de nuevo cuando Minho saliera.

Jamás podría dejar de agradecerle a ese hombre ya su hijo lo que hicieron por él ese día.

—Podemos quedarnos aquí amor, no pasa nada—intentó tranquilizarlo Jisung, sentándose en sus piernas y abrazándolo.

—No quiero que los niños se sientan encerrados cariño, casi nunca salen y el clima es bueno como para que se queden aquí—murmuró en la piel del cuello de su novio dejando un par de besitos ahí, abrazándolo por la cintura para evitar que se cayera, estaban en el sillón, con los niños jugando en el corralito que tenían en la sala—No quiero que le tengan miedo al exterior…

—Podemos ir al parque que está aquí dentro de la privada, no es muy grande, pero tiene juegos y un arenero—sugirió el menor, acariciando con cariño el cabello de la nuca de su novio, él entendía mejor que nadie el miedo que tenía Minho de que sus hijos permanecieran encerrados, así como el miedo al exterior por culpa de las acosadoras.

Y aunque en realidad no tenían una relación demasiado estrecha con sus vecinos, el parque de la privada era muchísimo más seguro que salir a pasear.

—Supongo que está bien.

Jisung entonces se levantó para tomar a Sunji en brazos e irla a cambiar -pues solo estaba en pañalero-, Haneul fue sacado del corralito por Minho, él ya estaba vestido como para salir y jugar fuera así que se quedaron en el sillón esperando.

—¿Vamos a salir? —preguntó el menor mirando a su padre.

—Un rato para que jueguen, el día está bonito ¿no quieres salir bebé?

—Shi, shi quero.

Minho entonces sonrió y llenó de besos la carita de su hijo, sacándole risitas adorables para terminar abrazándolo contra su pecho, su pequeño niño ya iba a cumplir pronto 3 años ¿en qué momento había crecido tanto? A veces le invadía ese sentimiento de nostalgia y ansiedad al mismo tiempo, sus bebés estaban creciendo demasiado rápido y eso le daba miedo; sentía que no estaba disfrutando demasiado de su tiempo con ellos y se le estaba yendo de las manos, prueba de ello era el hecho de que Sunji acababa de cumplir 9 meses de nacida ¿Cómo era posible eso? Él sentía que apenas había pasado un mes solamente.

Cuando Jisung bajó ya con su hija en un bonito vestido azul y su gorrito de rana para cubrirla del sol fue que Minho se levantó también con su hijo en brazos para salir, tomando una pañalera y algunos juguetes necesarios.

El parque en sí no estaba muy lejos, ellos vivían bastante cerca de la puerta de entrada de la privada, así que tenían que caminar unas 7 casas para llegar al centro de esta que es donde estaba el parque. Ya estando ahí, Haneul también recibió su gorro de rana -regalo de Changbin- y ambos bebés fueron cubiertos con protector solar.

Lo primero que los niños pidieron fueron los columpios, o bueno, Haneul quería los columpios, Sunji solo quería seguir a Haneul, la bebé era demasiado apegada a su hermano, lo cual era un alivio considerando los miedos de Jisung cuando Sunji apenas se estaba formando dentro de él. Que sus hijos se llevaran bien, era una maravilla para él.

Pasó así con la mayoría de los juegos, hasta que llegaron al arenero, ahí ambos bebés se volvieron locos, pues la sensación de la arena era algo nuevo para ellos, así que sentándose con sus hijos en el arenero se quedaron ahí un buen rato.

—Yo creo que les gustaría la playa…—dijo Minho manteniendo a su hija apoyada en él.

—Cuando sean un poco más grandes podremos llevarlos, Sunji aún es muy pequeñita, me daría miedo llevarla al mar—dijo Jisung mirando a Haneul construyendo un castillo de arena, si de por sí, casi siempre cuando los chicos jugaban con sus hijos en la piscina le daban taquicardias de los nervios, ahora imaginarlos en el mar le daría un infarto seguro.

Se quedaron en el parque cerca de 3 horas hasta que a los niños les dio hambre, por lo que volvieron a casa, primero los bañaron ya que, jugar con arena si bien era menos desastre que con tierra, aun así estaban sucios y podría picarles en la piel, después, cuando ambos estuvieron limpios y cambiados bajaron para prepararles algo de comer, mientras que Minho le preparaba algo a Haneul, Jisung se quedó en la sala para amamantar a Sunji, no tenía ganas de usar el extractor de leche y era más fácil dormirla de ese modo, ya la había visto bostezar un par de veces, si estaba cansada, tenía que aprovechar para que durmiera la siesta.

—Papi teno sueño…—dijo Haneul tallándose sus ojitos con las manos y bostezando posteriormente, había acabado casi todo su plato de comida, había quedado muy poquito en realidad, así que lo dejaría pasar, después se lo comería él, por lo que lo cargó y lo empezó a arrullar también.

La casa se llenó de suaves tarareos y palabras bonitas hasta que ambos bebés se quedaron dormidos, ambos padres llevaron a su respectivo bebé a sus habitaciones, dejándolos con cuidado a cada uno en su camita y cuna respectivamente, quedándose como de costumbre solo unos minutos más por si se llegaban a despertar.

Al ver que ninguno se levantó de nuevo, salieron de las habitaciones dejando las puertas entre abiertas por cualquier emergencia y se fueron a su habitación.

Jisung fue el primero en aventarse a la cama, Minho lo siguió poco después, pero solo para poder acurrucarse en el pecho de su novio, el castaño menor no tardó nada en abrazarlo con brazos y piernas, dejando besitos en su cabeza y caricias en su cabello y espalda.

Había un tema flotando en el aire del que se tenía que hablar…

—No me gusta sentirme así…

—¿Así como cariño? —preguntó Jisung con calma, sin dejar de acariciar el cabello de su novio.

—Tener miedo de salir, miedo de que algo les pase a ustedes por mi culpa…

—No es tu culpa que la gente loca te siga amor, nunca será tu culpa—dejó un beso en su cabeza y siguió—estoy consciente de que justo ahora somos un secreto, en el momento en que salgamos a la luz las cosas van a cambiar, para bien y para mal, cambiaran, tendrás mayor libertad aunque terminemos expuestos, pero al menos así ya tendrás una forma legal de mantener a los acosadores alejados, cuando hay bebés involucrados, las órdenes de alejamiento son más fáciles de conseguir, estaremos encerrados por un tiempo, eso lo sé, pero, noticias grandes salen todo el tiempo, e incluso, en este lapso de aislamiento que tendríamos podríamos irnos a algún lado más apartado ¿no crees?

—¿Estás bien con esto Sung? ¿Te sientes preparado para ello? —apartó su rostro del pecho de su novio para poder verlo a los ojos, necesitaba ver que lo decía en serio y sin miedo, porque una vez lo hicieran, no habría vuelta atrás.

—Si—dijo sin titubear, sonriendo al ver como el brillo en los ojos de su novio volvía a aparecer gracias a su respuesta—Te amo, y voy a estar siempre para ti como tú siempre estas para mí, vamos a enfrentar esto juntos cariño, por tu bien, por mi bien y el de nuestros hijos…

—Entonces… ¿Te casarías conmigo Han Jisung? —preguntó con toda la ilusión del mundo, sintiendo como su corazón empezaba a palpitar más rápido cuando su novio le sonría de esa forma tan encantadora para después acercarse a darle un beso.

—Me casaré contigo Lee Minho—murmuró sobre sus labios para después volver a besarlo, Minho correspondió de inmediato.

—Moveré mis influencias, hablaré con unos amigos y tal vez en unos…—se quedó pensando un momento, calculando fechas, presupuesto y demás codas en su mente—dos meses… en junio nos casaremos ¿te parece bien?

—¿De verdad? ¿Podrás planear una boda completa para dentro de dos meses? —preguntó Jisung sonriendo, aunque incrédulo, había gente que le tomaba literalmente AÑOS planificar una boda bien hecha y al final incluso con tanta planeación pasaban errores.

—Por ti mi vida, lo que sea, además—dejó un pequeño beso más sobre sus labios antes de levantarse—conozco a mucha gente y tengo amigos por todos lados, tú no te preocupes, me encargaré de todo—dijo para después salir corriendo por su teléfono que seguía en la sala.

Jisung se quedó ahí en la cama un tanto aturdido por la seguridad con la que Minho estaba diciendo que cumpliría las cosas, pero a pesar de todo sonrió como un bobo porque a final de cuentas, se iba a casar con el hombre que amaba desde que tenía 16 años, el padre de sus hijos, su alma gemela…

Minho regresó rápidamente a la habitación con el teléfono pegado a la oreja y una libreta que Jisung nunca había visto, pero en la que había hojas bastante gruesas llenas de recortes y anotaciones. El castaño mayor se acostó de nuevo a su lado dejándole ver bien la libreta mientras empezaba a hablar con sabrá Dios quien.

En la libreta había un montón de recortes de cada detalle que quería en su boda, desde el traje de Minho hasta el de Jisung, el lugar, las invitaciones, la comida, la boda tradicional y la occidental, la decoración, las flores, las más viejas eran sobre la planeación entera de la comida, donde se presentarían ambas familias para conocerse mejor -la cual si había pasado exactamente como estaba descrita en el papel- y las más recientes eran sobre los trajes que llevarían sus hijos.

Fue gracias a eso que se dio cuenta de que esa libreta tenía demasiado tiempo fuera de su vista, y por las fechas escritas en algunos bordes de las hojas, notó con el corazón acelerado de amor, que estas eran de pocos meses después de haberse conocido…

Minho había estado planeando su boda desde que ellos empezaron a salir.

Había planeado quedarse con él, incluso si todo era incierto, Minho estaba lo suficiente seguro de que Jisung era su alma gemela que empezó a planear la boda de sus sueños con años de antelación con la esperanza de que sucediera en algún momento.

El mayor seguía hablando por teléfono, pero eso no le impidió a Jisung acercarse y plantarle un beso en la mejilla para después acurrucarse a su lado y seguir viendo las anotaciones que literalmente esperaron años a ser utilizadas.

Estaba tan feliz que en realidad no le puso atención a nada de lo que estaba diciendo Minho, estaba perdido en una nube de ensoñación y amor de la que no se quería bajar, había tantas cosas escritas ahí, con un montón de recortes para ejemplificar a la perfección lo que Minho quería y que, en efecto, concordaba a la perfección también con sus gustos.

Otro motivo más para confirmar que Minho y Jisung eran almas gemelas.

Casi toda la tarde se fue entre llamadas, platicas, consultas y cuidar a los niños que despertaron de sus siestas por más alimento, jugaron, pasaron tiempo juntos hasta la hora de dormir.

Esa noche Jisung se fue a dormir sin sentirse ansioso o triste, en su mente solo había un montón de ideas que quiera compartir con Minho para el día de su boda, y cuando se durmió, solo pudo soñar con lo perfecta que esta sería.

Fin del capítulo 101.

Notes:

SE NOS VIENE LA BODA MINSUNG <3

Chapter 103: 102

Notes:

Wenas noches~
Salí desde temprano y acabo de llegar jaja

Chapter Text

Jeongin estaba mirando con demasiado pánico la tarjeta de acceso y la clave del departamento de Hyunjin que estaban en la mesa frente a él.

—¿Qué es esto? —preguntó alzando por fin el rostro para mirar a Hyunjin, quien estaba sentado frente a él, viéndose también nervioso -más bien ansioso- y a la expectativa de lo que haría.

—El acceso para mi departamento…

—Si, eso lo noto, reformularé mi pregunta—se aclaró un poco la garganta—¿Por qué me das esto?

—En estos días estuve pensando mucho, la agencia queda más cerca de aquí que de tu casa, y sería más fácil para mí llevarte y traerte de la universidad cuando me sea posible, así me quedo más tranquilo sabiendo que estás seguro, además podrías hacerle compañía a Kkami, te quiere más que a mí así que es beneficioso para ambos que estés aquí.

Y si bien, su tono se mantuvo firme en todo el monólogo, la verdad es que estaba temblando por los nervios y el miedo a una negativa temprana, vivir juntos era un gran paso para la relación, y ahora que Jeongin tenía 20 años ya no se veía tan descabellado llevárselo de su casa a diferencia de cuando habían empezado a salir.

—Que rara manera de pedirme que viva contigo…

—¿Eso es un no? —el pánico en la mirada del mayor le apachurro un poquito el corazón al rubio.

—Eso es más un: no me has preguntado nada—dijo con simpleza y sonriendo un poco para calmar a su novio.

—Innie, mi amor ¿aceptarías vivir conmigo? —preguntó levantándose de su asiento para poder acercarse al lugar del rubio y tomar sus manos.

—No.

—¡¿Por quéeeeeee?!

—Porque aún no estoy listo para vivir aquí de forma permanente—se sinceró—okey sí, tengo algunas de mis cosas aquí, compraste un cepillo para mí, y si, Kkami me quiere más a mí, pero aún no me siento listo para literalmente traer todo e invadir este espacio.

—No estarías invadiendo nada, yo te estoy invitando a vivir aquí.

—Lo sé, pero este departamento grita “soltero” por donde lo veas, mi ropa se mezcló con la tuya, la mayoría de las veces termino agarrando ropa tuya porque no encuentro la mía, necesito más que un espacio en tu closet mi amor, yo necesito un closet entero, puedo tomar la tarjeta y prometo aprender el código, si lo necesito vendré aquí, es lo máximo que te puedo ofrecer…

El puchero en los labios de su novio no debió de causarle tanta ternura, no era propio de alguien de su edad seguir haciendo esos pucheros, pero a final de cuentas se veía adorable y no pudo evitar levantarse a besarlo, y si bien Hyunjin correspondió el beso, terminó escondiéndose en el hombro de su novio, abrazándolo por la cintura y suspirando con resignación.

—No tenemos por qué apresurar nada, hay que ir lento Jinnie, todavía nos estamos acoplando…

—Uhmm... —apretó más el abrazo haciendo que Inne empezara a acariciar su cabello para consolarlo.

Incluso si Hyunjin tenía 28 años a veces se comportaba como cuando Jeongin tenía 16.

El rubio dejó un beso en la sien de su novio e intento separarse, pero el alto no lo soltó haciendo que el menor se riera un poco y volviera a abrazarlo.

—Jinnie me tengo que ir…

—¿A dónde…?

—Tengo que regresar a la empresa, Minho y Jisung tienen día libre y Minnie falto para ir al dentista así que Changbin hyung tiene vía libre para trabajar conmigo, Minho le contó que tengo una resistencia algo débil así que luego de terminar de ver los contratos será mi entrenador personal…

Hyunjin gruñó contra el cuello de su novio, pero aun así lo soltó para ir por las llaves y llevarlo el mismo a la empresa, había terminado sus pendientes temprano con la esperanza de poder pasar un tiempo con Innie, pero el menor ahora estaba igual o peor de ocupado que él en sus inicios, entre la universidad y la agencia a veces Innie no tenía tiempo para nada, aún estaba en periodo de entrenamiento, pero ya era seguro que si o si debutaría, de lo contrario, los demás no estarían poniendo esfuerzos extra en entrenarlo y cuidarlo.

A veces se preguntaba si había tomado la decisión correcta, si hubiera dejado las cosas como estaban e Innie hubiera ido a otra empresa donde no tuviera a la gente que tenía en CB91Entertainment se habría dado cuenta de que el mundo de idol era horrible y hubiera declinado por su propia cuenta…

Ahora tenía que afrontarse a las consecuencias de sus actos, el viejo teléfono de Innie estaba bien escondido en lo más recóndito de un armario que usaba como bodega, al final si había ido a la policía y lo había recuperado de los objetos perdidos, ya que la familia que vivía cerca del parque donde lo había tirado lo había encontrado gracias a su perro buscando una pelota.

Era la prueba de su delito y se quedaría oculta para siempre, no podía deshacerse de él debido a que había mucha información en ese teléfono y si su novio iba a ser un idol famoso en menos de un año, sería muy perjudicial para Innie y para él mismo todo lo que había en ese teléfono.

No solo estaba la información de amigos cercanos y familiares, había demasiadas fotos documentando su historia de amor, y si bien, ser gay ya no era problema en Corea del sur, tener una relación con alguien 8 años mayor que tú a una edad temprana sí que sería mal visto, sumando el hecho de que había fotos demasiado intimas de índole sexual en ese teléfono, más que nada de las que Hyunjin le mandaba a Innie cuando estaba aburrido y separado de él.

Ese teléfono tenía que quedarse ahí, en esa caja vieja de zapatos que estaba dentro de otra caja cubierta de un montón de adornos navideños que desde hace mucho que no sacaba porque solía celebrar la navidad en casa de los Yang dado que Innie siempre terminaba con la casa sola o en cenas con sus amigos.

Así que era el escondite perfecto porque aparte esa caja estaba en el fondo del armario detrás de un montón de cajas de materiales de arte, muestras de tapices por el trabajo de Hyunjin y algunas cajas que ni siquiera se acordaba de que tenían, era el sitio perfecto, ni él ni Jeongin tenían por qué meter mano ahí.

No tardaron demasiado en llegar, fue Changbin el que los recibió en el estacionamiento e incluso invitó a Hyunjin a quedarse si no tenía cosas que hacer, y como no tenía nada que hacer ahora -sumando el hecho de que los ojos de Innie practicante resplandecieron el tener la posibilidad de que Hyunjin lo acompañara en una de las etapas más importantes de su vida- se quedó.

Las primeras 3 horas fueron un montón de cosas técnicas en una junta en la que también participo Chan y el que sería el manager de Jeongin apenas debutara, así como algunos miembros de otros staffs que estarían encantados de participar con el “chico nuevo” en el momento de su debut, todos se veían muy emocionados dado que Chan tenía altas expectativas en él, y el ojo de Chan nunca se equivocaba, después de todo, si bien CB91Entertainment aún no se podía considerar ni cerca de “las 3 grandes” tenía demasiados buenos artistas que estaban dando competencia contra los artistas de estas empresas, ye so era porque Chan prefería la calidad sobre la cantidad, no tenía muchos grupos e Innie vendría siendo su primer solista, y esto era básicamente porque sus convocatorias de audición tenían a un jurado sumamente estricto y calificado del que él formaba parte junto con Minho.

No cualquiera entraba a la empresa, debías de ser realmente bueno para entrar, y dado que Jeongin fue solicitado por las 3 grandes, Chan aprovechó ese desafortunado incidente con el teléfono del rubio para jalarlo a su empresa.

En un dado momento de la junta Changbin se retiró para hacer una llamada, esto lo aprovechó Hyunjin para ir al baño y salir de ese ambiente tan lleno de tecnicismos que no entendía y que le estaban haciendo doler la cabeza.

Cuando salió del baño se acercó a Changbin quien ya había terminado su llamada y tenía un semblante preocupante en el rostro.

—¿Todo está bien Bin?

—¿Eh? Ah, sí, todo bien, Seungmin hoy fue al dentista, no suele tardarse mucho porque tiende a tener siempre la dentadura perfecta, así que le dije que me llamara cuando estuviera en casa, pero no había llamado así que le marque yo.

—¿Y qué te dijo?

—Todo bien, me ofrecí a llevarlo a casa, después de todo, ya casi terminamos con Innie aquí, pero me dijo que no, y eso es raro porque Seungmin jamás se niega a ir en coche si la otra opción es un autobús en la tarde en plena primavera con personas sudorosas…

—Bueno, sí, en eso tienes razón, es raro.

—Tengo un mal perecimiento, algo no me está diciendo y eso nunca es bueno.

—Tampoco pienses mal Bin, tal vez tenía cosas que pensar o algo así, ya sabes, a veces uno quiere estar solo de vez en cuando y eso no tiene que ser necesariamente malo.

Changbin se quedó pensando en eso por unos momentos para después asentir.

—Tienes razón, no pensaré negativo tan pronto, apenas llegue a casa hablaré con él, si es algo malo o no, sé que se puede solucionar hablándolo.

Hyunjin solo asintió, sintiendo como la espina de la culpa se clavaba de nuevo en su pecho, si él hubiera hablado con Innie sobre sus inseguridades respecto a su deseo de ser idol, tal vez no tendría que estar escondiendo un teléfono en un armario dentro de 2 cajas y el peso de la culpa por estarle mintiendo todos los días pese a que le compró un celular nuevo no estaría aferrado a sus hombros.

Ambos volvieron dentro y se sentaron en sus respectivos lugares, Hyunjin de nueva cuenta tomó la mano del rubio por debajo de la mesa, haciendo a este sonreír, en teoría estas juntas eran privadas y más de uno de los empleados se le quedaba viendo a Hyunjin un poco raro, más que nada porque en ciertos lapsos se apoyaba en el hombro del menor y este apoyaba su cabeza en la contraria, pero teniendo en cuenta que Chan no estaba diciendo nada, ninguno opinó nada, después de todo, no tendrían por qué estar divulgando el hecho de que el novio del futuro solista de la compañía estaba ahí escuchándolo todo.

Al terminar, Changbin Hyunjin e Innie se despidieron de todos y bajaron un par de pisos al área de gimnasios donde Changbin solo se quitó el saco y la corbata para empezar a instruir a Jeongin sobre todos los ejercidos que tendría que hacer en varias rutinas, así como también el número de su nutrióloga para que le implementara una dieta de volumen.

Jeongin era demasiado flaco, necesitaba más músculos si quería tener la resistencia que Minho tenía en el baile.

—¿No te quedas?

—No, tengo que ir a casa, mi hombre me espera y tenemos una plática pendiente, no tienes por qué empezar hoy Innie, ve a casa, descansa un poco, mañana habla con la nutrióloga y la siguiente semana empezamos ¿de acuerdo?

—Eso quiere decir que puedo llevármelo ahora ¿verdad?

—Es todo tuyo Jinnie, ahora me voy, nos vemos después—se despidió y fue casi trotando hasta el estacionamiento para subir a su auto e ir a casa.

No iba a mentir, estaba preocupado por la actitud de Seungmin, él conocía a su novio mejor de lo que el castaño se conocía a su mismo, algo no estaba bien, estaba casi seguro de que ni siquiera había ido al dentista, así que también tenía que averiguar por qué le había mentido y a donde en realidad había ido…

Y en esos momentos estaba rezando para que no fuera nada malo.

Aunque incluso si lo era, estaba seguro de que juntos sabrían cómo solucionarlo.

Fin del capítulo 102.

Chapter 104: 103

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

Changbin llegó a una casa silenciosa.

—¿Minnie? —cerró la puerta detrás de sí y dejó sus cosas en el sillón.

Caminó escaleras arriba hacia la habitación, encontrando a su novio durmiendo en la cama, sonrió suavecito porque Seungmin tomando siestas se veía adorable. Tomó un par de fotografías antes de acercarse y dejar un beso en su frente y uno más en sus labios, lo dejaría dormir, así que bajó de regreso a la planta baja para ir a la cocina y servirse algo de comer.

Aún quedaban fideos del día anterior, los calentaría para así no tener que pedir a domicilio, de los dos, el que sabía cocinar era Seungmin, y teniendo en cuenta que estaba durmiendo no iba a despertarlo solo para que le hiciera de comer.

Aunque dormido no duró mucho, apenas Seungmin escuchó ruido en la cocina se despertó, como era una tarde tranquila, no había ruido ambiental así que era fácil escuchar todo; se sentó con cuidado en la cama y tomó su teléfono para ver qué hora era, notando gracias a eso que tenía un correo de la clínica con sus resultados.

Abrió el correo con rapidez y empezó a leer los resultados que le dieron.

Tenía 2 semanas de embarazo, pero, también había ciertas complicaciones en su útero que sugerían revisar, le daban la opción de ir a la clínica de nueva cuenta o trasladar su expediente con un doctor de su preferencia y confianza, que en este caso sería la hermana de Changbin, la doctora Jae que hasta ahora había llevado todos los embarazos de sus amigos, no había doctora más confiable que ella, sumando el hecho de que trabajaba en uno de los mejores hospitales del país.

Aprovechando que Changbin ya había llegado lo mejor era decirle para así poder hablarlo de una vez y empezar con lo que sea que necesitara, exámenes, análisis, ultrasonidos, lo que fuera…

Bajó las escaleras rápidamente, encontrándose con que su novio estaba comiendo en silencio, lo cual era raro porque Changbin normalmente siempre comía viendo la televisión o algún programa en su teléfono así que probablemente estaba callado para no importunar su sueño, lo que sin duda le hizo sentir una oleada de amor que no era momento de demostrar, tenían cosas muy serias de las cuales hablar.

—¡Changbin! —lo llamó fuerte y claro, haciendo que el mayor girara a verlo aún con bocado en la boca y uno más en los palillos.

—¿Mmm?

—¡Tengo dos semanas de embarazo! —soltó sin más, apoyándose en el sillón de la sala.

—¿Qué? —incluso la comida se le había caído de los palillos.

—Tengo dos semanas de embarazo…—repitió más tranquilo y sacando el teléfono de su bolsillo—y también al parecer una malformación en el útero que lleva a tu hijo o hija—dicho le mostró el teléfono, para este punto Changbin ya había abandonado la comida y estaba de pie, frente a él.

El pelinegro tomó el teléfono para poder leer los estudios que este mostraba, sus manos temblaban ligeramente, Seungmin no podía descifrar si era por los nervios de saber que serían padres, o por la preocupación de haberle dicho que probablemente su embarazo iba a ser complicado.

El mayor no era tonto, había crecido con años de escuchar a su hermana hablando de mil cosas sobre la medicina como para no saber de lo que estaba hablando, así que probablemente el temblor era debido a los problemas de salud que seguramente Seungmin iba a enfrentar.

—Iremos con mi hermana ¿bien? No te preocupes, sabremos solucionarlo, voy a cambiarme, espérame aquí.

Y dicho eso subió corriendo las escaleras.

Tal vez era por eso que Seungmin amaba tanto a Changbin, el mayor siempre trataba de mantenerse cuerdo en las situaciones donde uno normalmente pierde la cabeza, siempre intentando buscar una solución y si no había una, intentar llevar las cosas de la forma más tranquila posible.

No fueron más de 5 minutos los que Seungmin tuvo que esperar, Changbin ya venía en ropa más cómoda, con las llaves del auto en la mano y texteando rápidamente por teléfono, todo esto sin caerse; lo más probable es que le estuviera avisando a su hermana, lo que en teoría sería un conflicto de interés, porque Jae no podría ser su doctora al ser su cuñada, pero teniendo en cuenta que era la mejor en su área y Changbin siempre le conseguiría lo mejor, no iban a recurrir a nadie más.

Apenas el mayor guardó el celular salieron de la casa rumbo al auto, estando ahí el camino fue en completo silencio, la mano del mayor entrelazada con la del castaño, dejando ligeras caricias con su pulgar, Changbin no iba a preguntar nada, él conocía a su novio, probablemente en algún momento Seungmin se sintió mal, y al no poder identificar por qué se sentía mal, decidió ir al médico a escondidas para no preocuparlo, resultando en eso, un embarazo de dos semanas y un preocupante diagnóstico que requería de más pruebas y revisiones según la clínica a la que había ido.

Pero Changbin sabía que su hermana podría arreglarlo, ella siempre arreglaba todo.

Al llegar estacionó donde siempre y bajaron del auto, seguían en silencio y, aun así, apenas estuvieron juntos de nuevo se tomaron de las manos para entrar al hospital.

Changbin ni siquiera preguntó nada, su hermana ya los esperaba en su oficina.

—Hola chicos, siéntense, Minnie reenvíame ese expediente que te mandaron.

El castaño obedeció de inmediato, reenviando el correo al de Jae, ella lo abrió en su computadora y empezó a analizar todo lo que venía ahí escrito, su mirada centrada y semblante tranquilo no podían decirle nada a Seungmin si lo que tenía era grave o no, si podía afectar al bebé que crecía dentro de su vientre o no…

Para este punto, ni siquiera sabía por qué Changbin estaba tan tranquilo con el asunto, preocupándose más por su salud que por el hecho de que iban a tener un bebé, pero teniendo en cuenta de que ya habían hablado de ello en el pasado, probablemente por eso el pelinegro se estaba tomando la noticia con calma, y empezaba a preocuparse mejor por mantener a Seungmin saludable para que nada fuera complicado en el embarazo.

Pero él se sentía nervioso, no podía mantener la calma como Changbin, más aún, teniendo en cuenta que el que iba a cargar con el bebé era él, todo estaba siendo demasiado repentino, las cosas no deberían de haber sido así, se supone que, hasta el siguiente año, luego de hablarlo a conciencia irían juntos para que Seungmin se hiciera la prueba y saber si era como Jisung y Felix, para saber si podían tener un bebé por ellos mismos o empezar a considerar opciones.

No se supone que esto sería así…

De sorpresa y con complicaciones.

—Ve a acostarte a la camilla Minnie—pidió Jae luego de un prolongado silencio en el que la pelinegra estuvo leyendo todo su expediente.

El castaño entonces soltó la mano de su novio y subió a la camilla donde sin que se lo pidieran se alzó la camiseta y bajó sus pantalones para dejar su vientre expuesto.

Jae le sonrió con suavidad y vertió el gel sobre su piel para después encender la máquina y empezar a pasearla por su piel, en busca de ese útero que albergaba a su futuro sobrino o sobrina.

Changbin también se acercó, no solo para ver, sino para sostener la mano de su novio, Seungmin se lo agradeció con la mirada, pero al encontrarse con los ojos de su novio supo que él apoyó que ese agarre estaba dando era para ambos, porque queriendo o no, ambos estaban preocupados, aunque no en el mismo nivel y por las mismas razones.

—¿Qué tiene Jae? —preguntó Changbin al ver como su hermana por fin, luego de varios minutos detuvo la máquina en un punto fijo y empezó a apretar botones.

—Por lo que puedo ver aquí…—entrecerró los ojos un poco e hizo zoom a las imágenes, para Changbin y Seungmin solo eran manchas raras sin forma aparente, pero ella era la experta, ella debía de saber—al parecer Minnie tiene una malformación uterina conocida como útero arcuato.

—¿Arque? —preguntaron ambos al mismo tiempo.

—Arcuato, es una anomalía congénita—explicó—el útero presenta una forma ligeramente arqueada en la parte superior del mismo, lo que resulta en una cavidad uterina que tiene una concavidad leve en el fondo—dijo señalando las imágenes que se veían en la pantalla—A diferencia del útero normal, que tiene un fondo plano, el útero arcuato puede tener un pequeño surco o depresión en su parte superior—y esta vez señaló con la mirada a la pared detrás de Changbin, donde se podía ver un esquema de un útero “normal”.

—¿Y eso que tan malo es? —preguntó Seungmin con un ligero temblor en su voz, habiendo que Changbin apretar aun poco más el agarre de sus manos.

—No tanto, el útero arcuato es considerado la forma más leve de las malformaciones uterinas, en la mayoría de los casos no suele traer complicaciones en el embarazo. Sin embargo, en algunas ocasiones, puede haber cierto riesgo de aborto espontáneo o en el mejor de los casos, parto prematuro.

—¿Qué tan prematuro?

—Varía mucho dependiendo de cada organismo…

—¿Y sobre el aborto?

—Suelen ser, en casos como este, por el segundo trimestre, pero no se preocupen, lo detectamos a muy buen tiempo chicos, en general como la malformación es tan pequeña, no se requiere de algún tratamiento, pero si sugiero chequeos constantes solo para asegurarnos de que todo esté en orden y en dado caso de que no, intervenir de forma quirúrgica…

Seungmin pasó saliva visiblemente más asustado que antes.

—Por ahora las cosas se ven bien, es muy chiquitito, solo tienes dos semanas así que casi no se ve, pero aquí está la mancha, y en tus análisis de sangre por tus niveles de hCG indica el embarazo.

—¿Qué recomiendas por ahora? Si es que se puede hacer algo…—preguntó Changbin igual de nervioso y asustado, incluso si lo disimulaba mejor que Seungmin, se podía ver por el temblor en sus manos y la creciente preocupación en su voz.

—Bueno, a como se ven las cosas podría considerar este embarazo como de un riesgo medio, como dije, aún es pequeñito, así que no corre mucho peligro, conforme avance veremos cómo actuar, pero de preferencia hay que evitar que Seungmin se estrese, se golpee o se caiga, estás sano Minnie, pero de todas formas voy a pasarte con una nutrióloga para que revisemos tu dieta y si es necesario que empieces a tomar más vitaminas que solo el ácido fólico ¿de acuerdo?

Ambos chicos asintieron, Jae le pasó las toallitas húmedas a Changbin para que limpiara el vientre de su novio en lo que ella empezaba a escribir la hoja de control natal para el expediente de su nuevo paciente.

Apenas ambos chicos estuvieron de piel ella se acercó, pero no para darles la hoja, sino para abrazarlos a ambos.

—No se sientan mal, esta es una buena noticia ¡Van a ser padres! Y yo voy a ser tía, no dejaré que nada le pase a este bebé ¿de acuerdo? Confíen en mí…

Changbin soltó un suspiro abrazando más fuerte a su hermana y a su novio, Seungmin, quien desde hace rato había estado conteniendo las lágrimas, se permitió llorar y esconderse en el cuello de su cuñada, su cuerpo empezó a temblar un poco, pero no sabía si era por los nervios o la emoción.

Ella tenía razón.

Esta era una buena noticia.

¡Iban a ser padres!

Tras unos minutos más de abrazo, ella por fin los soltó y les entregó la hoja del expediente, así como la receta de la nutrióloga a la cual irían a ver apenas salieran de ahí.

Todo iba a estar bien, Seungmin confiaba en ella, pero, sobre todo, confiaba en Changbin, y si el pelinegro se mantenía fuerte ante esta situación, él también podía…

Fin del capítulo 103.

Notes:

Recuerdo que cuando escribí este capítulo, estuve como dos horas viendo en blogs médicos de ginecología sobre eso jajaja
No se preocupen por él, es algo que no se vio en los dibujos, pero quienes ya saben de que va la historia pro ellos, saben que Minnie va a estar bien <3

Chapter Text

Felix tenía la mirada completamente perdida en una pantufla que estaba cerca de la puerta de su habitación -se las había quitado sacudiendo los pies y habían terminado en diferentes sitios- al mismo tiempo que estaba sentado con una bonita dona de lactancia rosa con estampado de nariz de cerdito que Changbin le había regalado, sus hijos estaban cómodamente acostados en ella, bebiendo rápidamente del pecho de su padre.

Tenía la mente perdida en otro lado, hace unas semanas, Seungmin y Changbin habían dado la noticia del embarazo de Seungmin, y si bien esto era algo por lo que debían celebrar, nadie celebró debido a que también hablaron de la malformación en su útero y cómo esto haría el embarazo riesgoso, por lo que Seungmin tomaría licencia médica y pasaría todo el proceso de su embarazo en casa para evitarle estrés o situaciones que lo pusieran en peligro a él y a su bebé.

Y esto obviamente era un golpe duro para la empresa, pues Seungmin era el coach vocal de la mitad de los grupos, además de ser el maestro directo de Jeongin, y aunque el rubio se vio bastante comprensivo pues no solo la vida del bebé, sino la de su mejor amigo podría correr peligro si seguía trabajando, también se le notaba un poco frustrado porque su debut se vería retrasado -algo que internamente Hyunjin celebro pues conocía bastante bien el plan dado que él estuvo en la última junta, nadie más podría hacerse cargo de Jeongin dado al estado avanzado de su enseñanza con Minnie, darle otro maestro era contraproducente-.

A pesar de todo, tuvieron una comida agradable y felicitaron a los futuros padres, un par de días después de eso fue el cumpleaños número 3 de Haneul, y nadie quería admitirlo en voz alta, pero todos lloraron un poco por ello, el primer bebé del grupo estaba cumpliendo ya 3 años de vida y eso era simplemente increíble.

¿En qué momento el tiempo había pasado tan rápido?

Obviamente el que más lloró fue Jisung, pues su bebé a partir de ahora ya tenía que ser inscrito a la escuelita que escogieron para él y eso sería un golpe muy duro para el castaño; había estado tan acostumbrado de tener a su angelito con él todo el tiempo que aún no se podía hacer a la idea de irlo a dejar a otro lado para que le enseñaran y lo cuidaran…

La ansiedad por separación iba a estar fuerte.

Felix dejó de pensar cuando uno de sus bebés dejó de comer, separándose del pecho al girar su carita y escupir la leche que el quedaba en la boca, Felix se apresuró a tomar una toallita húmeda y limpiar con cuidado la leche derramada en su boquita y barbilla.

—¿Ya no tienes hambre bebé? —le preguntó suavecito a su hijo mayor, pues el menor seguía bebiendo rápidamente de su pecho—¡Mika!

El rubio mayor apareció pocos segundos después de que lo llamaran, entendiendo que pasaba al ver que solo uno de los gemelos comía, se apresuró a cargar al otro bebé para poder sacarle el aire y llevarlo a dormir.

—¿Qué bebé es este?

—Es el mayor, bebé de la izquierda.

—Bien…—el rubio se llevó consigo al bebé al cuarto para cambiarlo de pañal pues al momento de cargarlo pudo sentir el pañal algo pesado, de ahí lo acostaría a dormir.

Felix se quedó entonces con su hijo pequeño, que seguía comiendo, aunque cada vez más lento debido al sueño.

Apartó la dona de lactancia y acomodó a su bebé de mejor manera para que descansara en sus brazos, lo apartó con cuidado de su pecho después de otro rato más y le sacó el aire con la pinza segura, aprovechando así también acomodarse el suéter de lactancia que llevaba puesto e ir hasta el cuarto de sus hijos para acostarlo en su cunita una vez lo durmiera.

Su otro bebé ya estaba durmiendo así que se sentó en el sillón de la habitación a arrullar a su hijo menor para también acostarlo en su cuna y así poder meterse a bañar, no es como que tuviera algo que hacer de todos modos, pues ya no estaba trabajando activamente más que con promociones pequeñas en sus cuentas de redes sociales, pero le gustaba verse bien y sentirse limpio, algo que la paternidad había convertido en una tarea medio imposible debido a los muchos vómitos, mocos y baba que llegaban a salir de los bebés de vez en cuando, sumando el desgaste físico y por ende, el sudor, cada que los tenía a ambos en brazos, o si no en un fular en su espalda y pecho cuando tenía ganas de caminar por el jardín.

Ser padre era todo un desafío, y Jisung bien se lo había dicho muchas veces, no solo eran cosas bonitas, sino también un montón de tareas interminables para tenerlos bien, él tenía una ventaja y esa era Mikael, de no ser por él ya se habría vuelto loco, Chan también ayudaba mucho, pero más que nada en sus días de descanso o en las noches.

Aun así, ambos hombres eran de mucha ayuda para él, y eso solo le hacía ver que Jisung definitivamente era un superhéroe o algo así, porque él se encarga la mayor parte del tiempo de ambos niños y no tenía un Mikael que lo ayudara, aunque bueno, Minho llegaba significativamente más temprano que Chan a casa, lo que ayudaba a tener una convivencia más larga con sus hijos.

Dejó de pensar al ver que su bebé ya se había dormido, así que lo puso en su respectiva cuna, encendió el radio para bebés y fue a su habitación para darse un baño, preparó todo como normalmente lo hacía y dejó la radio encima del escusado, la puerta entre abierta y una bata a la mano en caso de tener que salir corriendo.

Afortunadamente eso no pasó y pudo tener un baño tranquilo.

Al salir hizo sus rutinas de skin care y de cuidado para su cabello, se había resecado un poco por culpa del embarazo, pero los tratamientos que le habían enviado eran una maravilla y de a poco estaba recuperándose, en especial ahora que quería dejarlo mucho más largo de los que alguna vez había tenido.

No es como si quisiera imitar a Rapunzel ni nada, pero en una pasarela le habían tenido que poner extensiones de cabello y había amado la imagen que le había regresado el espejo al verse, quería su cabello así de largo, pero de forma natural y lo conseguiría.

Se vistió con calma con ropa cómoda, últimamente los pantalones de elástico y suéteres tipo cárdigan eran su vestimenta predilecta, ya que era mucho más cómodo y además era más fácil alimentar a los niños de ese modo.

Bajó aún con el radio de bebés en la mano y se acercó a la cocina, Mikael estaba cocinando la comida, pero en la barra del desayunador ya estaba un vaso de jugo de naranja con las vitaminas que tenía que tomarse, así que las agarro y una por una se las fue tomando.

—El señor Bang me informó que viene para comer—dijo Mikael sin distarse de cortar las verduras—y que es probable que se quede de una vez.

—¿De verdad? —la ilusión y gusto eran notorios en su tono de voz.

—Si, por eso estoy preparando la comida más temprano.

Felix en realidad no se fijaba en los relojes de la casa, así que no tenía mucha idea de que hora era normalmente, solo sabía que a veces era de mañana, a veces era de tarde y luego ya era noche, se guiaba por que tanto sol había en las ventanas y esto era culpa también de su falta de trabajo, antes el horario era muy importante para él, ahora era más de ver que tanta luz había, y solo era consciente de ciertas horas cuando los niños querían tomar su siesta o comer.

Así que dirigió su vista a la pared donde había un reloj y se sorprendió al ver que apenas era la 1 de la tarde.

—Oh vaya, no lo había notado.

—Su mente ha estado ocupada en otras cosas joven Felix, apenas está recuperando el ritmo de antes, es normal que se sienta un poco disociado de la realidad.

Y no mentía, los gemelos apenas tenían 2 meses de nacidos y se sentía bastante fuera de lugar todavía, el cuerpo ya no le dolía demasiado, apenas estaba retomando sus rutinas de cuidado y el ejercicio lo distraía gran parte del día cuando no tenía que alimentar a los niños o jugar con ellos… bueno, no jugaba con ellos, ellos solo estaban ahí acostaditos intentando alcanzarlo cuando él hablaba bajito o ayudaba a estirar sus extremidades, técnicamente eso no catalogaba como juego pero se entiende.

El punto era que apenas estaba retomando el ritmo de nuevo y le estaba costando algo de trabajo a su mente regresar a la realidad, estar en casa era algo raro para él también, casi siempre estaba en hoteles de lujo fuera del país, en sets de fotografía o pasarelas, era la primera vez que pasaba tanto tiempo en su casa.

—Tengo antojo…—dijo Felix de la nada sentándose en la barra del desayunador.

—¿De qué? —preguntó el rubio mayor sacando más cosas del refrigerador, si estaba dentro de sus posibilidades, lo podría hacer.

—De ir a Japón.

—…

—Llevo casi un año sin salir del país, pasando el 90% del tiempo en casa, ahora que puedo moverme con mayor libertad me empiezo a aburrir un poco de estar encerrado…

—Puedo hablar con el señor Bang para acompañarlo a paseos por el vecindario con una escolta de seguridad, la prensa estará como loca acosándolo si lo llegan a ver solo afuera.

Ahí estaba el detalle también, Felix disfrutaba mucho de esa atención, acariciaba su ego saber que incluso ahora seguía siendo relevante, incluso sus hijos que sin siquiera aparecer de forma pública ya todo el mundo hablaba de ellos, queriendo conocerlos y saber más, pero sabía que ese tipo de situaciones no serían muy buenas teniendo a dos bebés que cuidar, ya se había prometido que no iba a exponer a sus hijos de esa forma y estar rodeado de cámaras y gente gritando los estresaría demasiado a sus dos cortos meses de edad.

Hizo un puchero, respiró hondo e intentó contener el berrinche que en un tiempo pasado habría hecho, era padre ahora, tenía que ver por sus hijos, tenía que cuidarlos.

—Tienes razón, olvida lo que dije…

—Puedo arreglarle paseos joven Felix, tampoco es que tengamos que tenerlo encerrado en casa, cuando estaba embarazo era necesario debido al riesgo que tenía su embarazo, ahora que los niños han nacido se pueden arreglar algunos cambios.

—Estoy bastante seguro de que no podré salir a menos de que Chan y 30 guardias nos acompañen—lo decía de broma obviamente.

—No creo que sean 30, pero por lo menos unos 5 si…—dijo el rubio tomando de forma literal sus palabras.

—No estás ayudando Mika.

—Me disculpo, terminaré la comida, el señor Bang ya no tarda en llegar.

—Estaré arriba con los gemelos, avísame cuando llegue.

Sin esperar una respuesta subió de nuevo casi corriendo las escaleras y camino a paso rápido hasta el cuarto de sus bebés.

Ambos continuaban su siesta, vestidos con sus bonitos conjuntos para el verano, incluso si aún no era como tal verano, estaba haciendo el suficiente calor como para tenerlos con mameluco, además se veían tan bonitos, su teléfono ya tenía una carpeta exclusivamente para ellos con demasiadas fotos y videos de sus hijos simplemente existiendo de lo bonitos que eran.

Se quedó sentado en el sillón de la recámara, mirándolos dormir, aún era pronto para pensar en sus nombres, ya había logrado identificar ciertas diferencias entre ellos, pero aún no eran suficientes, quería estar seguro de no poder confundirlos en un futuro, se sentiría demasiado mal padre si no llegaba a reconocer a sus gemelos.

Ya tenía una idea de que nombres quería, pero aún no se los pondría, solo hasta que estuviera seguro de que podría reconocerlos con tan solo mirarlos, incluso si decían que eran gemelos idénticos, siempre había diferencias, no físicas, pero si conductuales.

Y él estaba seguro de que podría identificarlas, solo necesitaba más tiempo.

Fin del capítulo 104.

Chapter 106: 105

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

—¿Poque no puedes venir conmigo? —preguntó Haneul mirando a su padre con ojitos tristes y un puchero en sus labios, ambas manitas aferradas a las de su padre.

Estaban en la entrada del colegio preescolar que habían seleccionado, había un montón de papás en su situación en ese momento, con sus pequeños entrando para tomar su primera clase, muchos niños estaban llorando, aferrados a sus padres, otros entraban con tranquilidad despidiéndose, unos más entraban entusiasmados, olvidándose de que sus padres estaban ahí, y otros más estaban como Haneul, aún inseguros de entrar.

—Porque es una escuela para bebés como tú mi amor, yo no puedo entrar—le explicó Jisung intentando mantenerse fuerte, estaba casi seguro de que a la mínima que Haneul dijera “no quiero ir” él lo tomaría en brazos y se lo llevaría de regreso a la casa.

—Sunji también es bebé ¿puede venir conmigo?

Su hermanita en cuestión estaba durmiendo tranquila dentro del fular en el pecho de Jisung, el castaño estaba arrodillado frente a su hijo para poder hablar más cómodamente, por lo que era capaz de ver también a su hermana.

—No mi amor, ella aún es muy pequeña para ir ahí.

—¿Y qué voy a hacer ahí?

—Te van a enseñar muchas cosas bebé, te harán ser muy inteligente. Habrá más niños ahí, y podrás hacer muchos amigos porque eres un niño precioso que todos quieren—y no mentía, la primera vez que fueron a ver el colegio con Haneul, las maestras quedaron encantadas y los pocos niños que habían estado ahí también se habían juntado y congeniado muy bien con él.

Su hijo sin duda sería muy sociable, no sabía a quién se lo había sacado, pero era una ventaja para él.

—¿Cuánto tiempo voy a estar ahí?

—Unas horas al día bebé.

—¿Vas a regresar por mí?

—Claro que si mi amor, solo estarás aquí un rato y después papi Min o yo vendremos puntuales por ti para llevarte a casa…

Haneul giró su cabecita para ver como ya varios niños estaban entrando, miró a su padre de nuevo y luego asintió; Jisung entonces dejó un beso en su frente, soltó sus manos para acomodar su mochilita y finalmente lo dejó ir…

A paso un tanto vacilante caminó por el caminito de piedras hasta llegar donde estaban las maestras, esperando a los niños para entrar.

Jisung veía aún con lágrimas en los ojos como su pequeño bebé caminaba de la mano de la maestra a dentro de la escuela, su pequeño ángel giraba su cabecita cada tantos pasos solo para verlo y despedirse con su manita, y cada que lo hacía, se le rompía un poquito más el corazón.

Cuando ya no lo vio, se permitió abrazar a Sunji un poquito más y soltar unas cuantas lágrimas que rápidamente limpió, notando que no era el único padre que estaba igual que él, llorando o intentando no hacerlo por tener que dejar ir a sus bebés.

Y aunque algunos padres comenzaron a irse, él se quedó, solo un poquito más en caso de que su hijo saliera corriendo para buscarlo, pero obviamente eso no pasó, así que para evitar querer entrar y llevarse a su bebé, se fue de ahí.

Obviamente no pasó por alto el hecho de que atraía bastantes miradas, casi todos los padres presentes en realidad eran madres, los únicos hombres además de él, eran 3, y él era el único que traía a una bebé cargando, no sabía si era porque para ellas era raro ver a un hombre ejerciendo su paternidad o si alguna sospechaba que él fue el gestante y por eso estaba ahí, o incluso si solo lo veían porque era atractivo, y es que Jisung por fin había recuperado su figura y su forma de vestir había mejorado mucho gracias a las tardes con Jeongin, escucharlo hablar de moda lo había influido un poco y ahora pensaba más sus atuendos.

Como hacía algo de calor, traía una camiseta negra ligeramente holgada que traía arremangada, una gorra negra y lentes de micas rozadas para cubrirlo del sol, pantalones de mezclilla recortados hasta las pantorrillas y sus botas negras militares, sumando por supuesto el fular negro donde su princesa dormía con tranquilidad.

Soltó un suspiro y decidió ignorar las miradas, abrazó más a su bebé y se fue de ahí a paso tranquilo hasta el estacionamiento donde estaba la camioneta, creo que también ese era otro punto de miradas, no hace mucho Minho había cambiado la camioneta por una más reciente, la camioneta estaba prácticamente nueva y sí bien el odiaba manejar, ahora tendría que hacerlo más dado que Minho no podría estarlos llevando, además de que pagar taxis solo por pereza resultaría muy caro.

Así que sacó a su hija del fular con cuidado y la acomodó en su sillita, dejó el fular hecho bola a un lado y subió al asiento del conductor, arrancó la camioneta y se fue de ahí rumbo a casa, en el camino recibió una llamada de Minho así que colocó el altavoz.

Cariño~

—Hola amor ¿todo bien?

Yo tendría que estar preguntando eso ¿ya dejaste a Hannie en la escuela?

—Ya…—obviamente su tono se escuchó deprimido.

¿Y lloraste?                                                                  

—Nada más poquito…

¿Él lloró?

—No, pero se veía inseguro de entrar, solo espero que esté bien…

Lo estará Sunggie.

—¿Cómo sabes?

Porque es nuestro hijo, lo criamos bien, las maestras tienen tu número, te llamaran si hay algo mal.

—Estoy entre que quiero que llamen para ir por él y que no llamen para así saber que se portó bien…

Ay amor… ¿Y mi princesa?

—Aquí conmigo, viene dormida, ya vamos a casa.

Ve con cuidado, yo llegare un poco tarde hoy, quede de verme con un amigo, su padre es dueño del salón que te comenté y está dispuesto a apartar la fecha que yo quiera incluso si tiene que mover a otras personas.

—El poder de Lee Minho.

Lo sé, soy genial, no te preocupes bebé todo va a salir bien, te amo.

—También te amo, cuelga tú, vengo manejando.

—Mándame mensaje cuando lleguen a casa.

—Si amor, bye~

Bye~

Minho cortó la llamada, Jisung se quedó en silencio, no puso música o la radio dado que Sunji venía dormida y quería que así se quedara, diez meses de edad tenía y era una bala de hiperactividad, desde que aprendió a caminar -aunque solo eran pocos pasos, ya que era más rápida gateando- estaba imparable.

El portero abrió la reja para que él pudiera entrar a penas la camioneta llegó hasta el portón, lo saludó amablemente y avanzó hasta su casa, abrió el garaje con el control y adentró la camioneta, cerrando la puerta apenas esta estuvo dentro.

Apagó el vehículo y bajó para sacar a su hija y el fular de la parte de atrás, la bebé se quejó poquito, pero al ser acurrucada en el pecho de su padre se calmó de nuevo, dejó las llaves colgadas en la pared cercana a la puerta que daba a la casa y entró.

Cuando llegó hasta la sala se quedó de pie, mirando todo en silencio, la casa se sentía muy callada sin Haneul ahí, no llevaba ni una hora fuera y ya lo extrañaba demasiado, con Sunji dormida, en teoría no tendría problema de hacer cualquier cosa, pero no se sentía con ánimos de hacer algo así que simplemente subió y se recostó en su cama, dejando a su hija a su lado, protegida entre su cuerpo y unas almohadas para evitar que rodara.

Estaba consciente de que no podría dormirse de nuevo, pero aún era temprano así que tan solo quedarse recostado con su bebé no estaría mal, después de todo, con Haneul en la escuela no habría ningún gritito de ayuda o solo para llamarlo que le interrumpiera.

Y creo que eso era lo que más le perturbaba.

Estaba tan acostumbrado de estar constantemente en movimiento, no solo en el trabajo sino también en su propia casa, que ahora que tenía calma, no sabía que hacer, ya había acabado con los proyectos pendientes y su pequeño ángel hiperactivo no estaba, tenía a Sunji, que por sí sola era un torbellino de energía, pero justo ahora estaba dormida y Minho no estaba a su lado…

Estaba solo y sin nada que hacer.

Miró el reloj, apenas eran las 9:40 de la mañana así que se levantó de la cama dejando una almohada para sustituir su cuerpo y que así Sunji no se cayera, tomó sus cosas para el baño y llenó la tina, hace mucho no se daba un baño de burbujas él solo.

Su idea era quedarse ahí por lo menos una hora, pero pasados 20 minutos de tener su cabeza apoyada en el borde de la tina, se aburrió, así que mejor aprovechó el agua enjabonada para terminar de bañarse y salir, se vistió rápido con un suéter rojo y pantalones de mezclilla negros, no tardó mucho y lo hizo justo a tiempo pues Sunji soltó un suave quejido, anunciando que estaba despierta y quería atención.

—Buenos días bebé—dijo cargándola y apoyándola en su pecho, dejando un besito en su cabeza, la pequeña se abrazó a su cuello como queriendo dormir de nuevo, solo que no, pudo ya que Jisung tentó su pañal, necesitaba un cambio, por la incomodidad había despertado, así que fueron al cuarto de la niña a cambiarle el pañal.

En todo el rato que le tomó hacer eso, la bebé miraba constantemente a su alrededor, como si estuviera buscando algo, fruncía el ceño y hacía pucheros al no encontrarlo, pero poco después se distraía con Jisung y se le olvidaba para luego volver a buscar.

Jisung supo que estaba buscando a su hermano, Haneul se la pasaba pegado a Jisung tanto como podía y, por ende, a su hermana, no tenerlo ahí se sentía raro.

Dejando eso de lado, se llevó a la bebé junto con él al estudio, ese sentimiento de abandono por la falta de su primogénito tenía que sacarlo de algún modo y que mejor manera que escribiendo canciones tristes, esas eran su fuerte en comparación con otras, las canciones tristes siempre eran aceptadas a la primera, sin sugerir cambios ni nada, las tomaban porque Jisung de verdad derramaba sus sentimientos en ellas, haciendo sentir a la gente.

Y no es que sus otras canciones fueran malas, por supuesto que no, pero casi siempre solían pedirle arreglos, casi siempre pequeños, sino en la letra en la melodía, con las tristes nunca pasaba eso.

Se quedó gran parte del día en el estudio, amamanto a Sunji por la flojera de bajar y prepararle una papilla, en teoría ya tendría que empezar a destetarla, pero solo tenía 10 meses así que aún podía darle pecho, aunque sea de vez en cuando. Todo su día podría haber sido así, encerado en el estudio hasta las 2 de la tarde que tendría que recoger a Hannie si no fuera por un mensaje “SOS” de Felix quien necesitaba ayuda porque Mikael había salido por unos encargos y él estaba solo con los bebés y no sabía cómo hacerle con dos niños que habían hecho popo al mismo tiempo.

—Bueno, parece que saldremos otra vez bebé…—dijo, aunque Sunji solo le sonrió y se abrazó a su cuello cuando se levantó para preparar las cosas.

Sería un día largo…

Fin del capítulo 105.

Notes:

¿En que momento mi primer bebé creció tanto TnT?
Ya esta en la escuelita ; A ; <3

Chapter 107: 106

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

Minho veía con gracia como Haneul le contaba todo su día a su padre, quien desde que lo trajo del preescolar lo había cargado y no lo había soltado para nada, su hijo se notaba emocionado por el montón de amigos que había hecho y todas las nuevas cosas que le habían enseñado.

Haneul llevaba apenas una semana yendo al preescolar y siempre era la misma reacción, primero el sentimiento de vacío, una lloradita de 20 minutos en el baño o cuando Sunji dormía, hacia sus actividades con regularidad, iba por él a la escuela y de ahí no lo soltaba, incluso si tenía que cargar a sus dos bebés al mismo tiempo no le importaba, después de todo, había regresado a sus rutinas de ejercicios y cargar a dos bebés teniendo los brazos que tenía no era nada.

De ahí llegaba Minho y Sunji se olvidaba un poco de Jisung para ser cargada por su otro padre, a diferencia de Haneul que, si bien lo saludaba con un besito, era desde los brazos del castaño menor, porque la única forma de que su hijo abandonara los brazos de su prometido era a la hora de dormir y eso luego de quedarse por lo menos 30 minutos viéndolo después de que se hubiera dormido.

Era entendible, había sido su primer bebé, su pequeño angelito, Haneul era tan apegado a Jisung como Jisung a él y pasaron mucho tiempo juntos a solas antes de que llegara Sunji, y no es que Jisung le pusiera menos atención a Sunji, no, todo lo contrario, el menor estaba muy al pendiente de ella debido a lo hiperactiva que era su hija, simplemente en ella empleaba métodos de enseñanza diferentes a los que ocupó en Haneul porque su hija definitivamente era un pequeño tornado.

La ansiedad de separación era más que nada porque con Haneul todo fue tranquilo, con calma y a un ritmo lento, con Haneul tuvo que caminar, con Sunji si o si era correr.

—Amor ¿puedo hablar contigo un momento? —preguntó Minho con voz dulce y dejando a Sunji en su corralito con sus juguetes.

Jisung sintió un escalofríp recorrerle el cuerpo, así que dejó a Haneul con su hermanita en el corral con sus juguetes y fue con Minho a la cocina.

Ni siquiera tuvo tiempo de preguntar, Minho lo acorraló contra una de las paredes y abrazándolo por la cintura lo besó con efusividad, Jisung correspondió, abrazando sus brazos al cuello de su prometido, ladeando un poco la cabeza para profundizar el beso.

Al separarse Minho dejó pequeños besitos por todo el rostro de su Jisung, en especial en ese lunar hermoso en su mejilla.

—¿Qué pasa? —preguntó el castaño menor sin soltarlo, mirándolo con demasiado amor y un brillo especial en los ojos.

—Nos casamos en 2 semanas…

Las cosquillas en su vientre se manifestaron demasiado rápido, la emoción de poder decirle a Minho “esposo” superaba con creces sus nervios con respecto a que su relación se haría pública ya que eso significaba que tendría a Minho en casa hasta que se calmaran las aguas o saliera alguna otra noticia que acapara la atención de los medios.

Se besaron de nuevo solo porque sí, las manos de Minho se adentraron en el suéter de su novio, apretando esa pequeña cintura que lo volvía loco, pudieron haber seguido de no ser porque la casa estaba sumamente callada, y teniendo dos niños pequeños, el silencio no era posible…

Ambos salieron de la cocina demasiado rápido para llegar a la sala, los dos niños estaban bien, lo que llamó su atención fue el hecho de que Haneul tomaba las manitas de su hermana, sentado frente a ella parecía estar hablándole, Sunji sonreía emocionada con la boquita abierta intentando imitar lo que su hermano estaba diciendo.

—Ha-ne-ul—repitió el bebé despacito para que su hermana pudiera repetir.

—Han-nyu—dijo la bebé sonriendo con una adorable pronunciación.

—Ha-ne-ul

—Han-nyu

—¡Haneul!

—¡Hannyu!

Ambos bebés aplaudieron contentos, ignorando la mirada de sus padres que ahora se veían con pesar al ver que ninguno había ganado la apuesta sobre cuál sería la primer apalabra de Sunji, si bien la niña ya balbuceaba “Pa” solo era eso, un balbuceo, esto era una palabra dicha completa, el nombre de su hermano…

—Bueno, dejémoslo en que no hicimos esa apuesta ¿bien? —sugirió Jisung con una sonrisa.

—Claro, te conviene…—se quejó el mayor a sabiendas de que había perdido una gran oportunidad.

—Todavía puedo cumplirlo para nuestra luna de miel—dijo Jisung como si nada, dejando un beso en la mejilla de su novio y yendo a donde sus hijos solo para ser recibido por un montón de besitos porque queriendo o no, todos en esa casa eran Jisung-dependientes.

Minho se quedó duro -en más de un sentido- en su lugar, la idea de ver a Jisung con lencería femenina para su luna de miel era algo que sin dudas quería ver, ambos habían apostado un fetiche, mientras que el de Jisung era verlo amarrado con cuerda roja, resaltando cada lugar perfecto de Minho y dejándolo a su entera disposición sin participación alguna, la de él era ver ese perfecto cuerpo que su novio tenía en un conjunto de lencería translúcida que resaltaría todos esos encantadores atributos.

Si Sunji hubiera dicho Minho primero, Jisung tendría que cumplir, así como si llegaba a decir el nombre de Jisung él tendría que cumplir.

Pero ahora que su hija había dicho el nombre de su hermano, la apuesta había quedado anulada.

A diferencia de Jisung, él no se acercó, prefirió ir al baño para arreglar el problema que crecía entre sus piernas con cada pensamiento morboso de Jisung en lencería, el menor fue consciente de esto y se burló a conciencia con una fuerte carcajada, pero Minho lo dejaría pasar por ahora, no quería estar con una erección molesta en la convivencia con sus hijos.

Aprovecharía que Jisung estaba entreteniendo a sus hijos para pasar un buen momento a solas en el baño, hace mucho tiempo que no tenía que hacerlo, pero en esta ocasión era una emergencia.

Por otro lado, quien no la estaba pasando muy bien que digamos en un baño era Seungmin, quien estaba arrodillado frente al escusado, terminando de vomitar el delicioso Bibimbap que Changbin había comprado de camino a casa luego de su consulta.

Tiró de la cadena y se quedó sentado en el suelo, limpió el sudor de su frente con la manga de su sudadera e intentó respirar profundo para que las náuseas bajaran, aunque sea un poco, ya no tenía nada más que vomitar ¿Por qué quería seguir vomitando?

De hecho ¿Cómo es que la gente aguantaba esto?

2 meses, solo 8 semanas embarazado y sentía que perdería el estómago por la boca de tantos vómitos que había empezado a tener luego de que le reacomodaran la dieta y empezará a tomar las vitaminas y el ácido fólico.

—¿Cielo? ¿Todo está bien? —preguntó Changbin sintiéndose asustado de ya no escuchar ruido en el baño.

—Voy a vomitar mi estómago…—dijo Seungmin luego de replantearse su existencia.

—Tranquilo cariño, Felix ya me está pasando remedios para las náuseas—si bien era sabido que Felix no paso por los vómitos insufribles dado al estado tan delicado de su cuerpo en el embarazo, Jisung le había hablado de ello y él se lo había estado diciendo a Changbin por mensajes desde hace un rato.

¿Pudo haberle preguntado a Hannie directamente? Si, pero hoy era el día libre de Minho, así que lo más seguro es que Jisung no le contestara. Cuando Minho estaba en la casa Jisung se olvidaba del mundo a excepción de sus hijos, claro está, además, la pareja se merecía un momento de paz antes de la tormenta, Minho les había dicho que quería hacer público su relación con Jisung en junio, y para eso no faltaba demasiado, no había dicho como tal una fecha, pero si o si tenía que ser en ese mes.

Por lo que, tanto Chan como él y el equipo legal, estaban planeando un comunicado y reacomodando todo lo que conllevaba la participación de Minho en los proyectos en curso, pues después de eso se retiraría del foco público hasta que las cosas se calmaran, y no lo decía porque se le hubiera subido la fama y su relación fuera la revelación del siglo, sino por el hecho del número de acosadoras que día con día aumentaba y lo seguía estando en los alrededores de la empresa.

Seungmin salió del baño demasiado débil, así que Changbin lo tomó en brazos al estilo nupcial para llevarlo a la sala y dejarlo recostado en el sofá, de ahí fue corriendo por un jugo frío y unas galletas saladas, él solía comerlas como botana, pero ahora serían el alimento predilecto de Seungmin para las náuseas.

Regresó con él y se las dio, el castaño las tomó con las manos aun temblándole por estar en tan incómoda posición y haber vomitado todo lo que su estómago albergaba.

—¿Te sientes mejor amor? —preguntó al mismo tiempo que colocaba su mano en la frente del menor para apartarle un poco el flequillo de los ojos.

El castaño en cuestión estaba succionando con rapidez el jugo de la cajita, el sabor dulzón y el frío calmaban un poco las sensaciones desagradables de su garganta, solo asintió suavecito y se permitió relajarse contra los cojines del sillón.

—¿Necesitas algo más?

—No… solo… solo quiero descansar un rato.

—¿Te llevo a la cama o aquí estás bien?

El sol de la tarde estaba dando en la ventana dejando que Seungmin se bañara de los rayos del sol, era cálido y agradable, pero después de cierto tiempo probablemente le diera calor.

—No, llévame a la cama mejor, y quédate conmigo un rato sino estás muy ocupado…

Aún tenía un par de pendientes que mandar por correo -pues había tomado el día para cuidar a Seungmin, habían acordado que cada día de cita él trabajaría desde casa para estarlo cuidando pues después de las consultas siempre se sentía cansado- así que tomó a Seungmin como si nada, cargándolo como cuando un koala abraza un árbol y su laptop, de ahí subieron juntos hasta la habitación.

—Termino de mandar unas cosas y me acuesto contigo ¿de acuerdo?

El menor solo asintió y abrazó la almohada de su novio en su lugar.

Changbin se sentó entonces en el escritorio que tenían en la habitación y se puso a trabajar, varias veces en ese rato le estuvo preguntando a Seungmin como se sentía y si necesitaba algo más de tomar o comer, o bueno, más bien solo tomar, pues las galletas las dejó olvidadas, el jugo frío le había solucionado la vida con las náuseas de hace un rato y lo habían dejado bastante tranquilo, pero beber demasiado jugo lo haría levantarse para ir al baño y él tenía demasiada flojera de hacer eso.

Así que en cada oportunidad siempre decía “a ti a mi lado” por muy cursi que sonara, se había vuelto extrañamente meloso en esas semanas, queriendo que en todo momento Changbin estuviera con él, abrazándolo y dándole besitos, algo que sin duda Changbin disfrutaba mucho teniendo en cuenta que su novio era más de molestarlo que de pedirle cariño.

Cuando por fin terminó, dejó todo de lado, se quitó la camisa, quedándose solo en una camiseta ligera de tirantes, se cambió los pantalones de vestir por unas bermudas cómodas y se recostó a un lado de su novio, quien ni bien lo sintió, se le pegó como chicle, escondiendo su rostro entre los pectorales de su novio, que se abultaba todavía más cuando se recostaba en su costado para poder abrazarlo.

—¿Estás cómodo? —preguntó el mayor en una suave risa.

Seungmin solo asintió sin despegar su rostro de sus almohadas favoritas.

Definitivamente dormir entre los pectorales de Changbin siendo abrazado por sus fuertes y grandes brazos era lo mejor.

Fin del capítulo 106.

Notes:

Pido disculpas por la hora, pero apenas tuve tiempo libre me lancé a la compu para actualizar ksksks

Chapter 108: 107

Notes:

¿Qué hago yo actualizando un sábado tan temprano?
Jajajaa pues, ando haciendo una comisión de dibujo y por la diferencia horaria este es el único momento en que mi cliente y yo estamos despiertos a la misma hora jajaja
Aun tengo unos espacios por si gustan jajaja vayan a X y manden mensaje si quieren saber más 📩✨

(See the end of the chapter for more notes.)

Chapter Text

Jisung se sentía en una especie de limbo en esos momentos; su mirada estaba perdida en el enorme espejo frente a él donde podía ver como el traje que usaría para su boda se ceñía a la perfección en su cuerpo, el sastre estaba arrodillado a su lado, terminando de ajustar unas cosas en el dobladillo del pantalón.

—No puedo creer que de verdad estoy viviendo este momento—dijo Jeongin completamente emocionado sentado atrás de donde Jisung estaba con Sunji en brazos—Ya voy a poder decir que soy hijo de padres casados.

—Innie, tus papás si están casados…—lo miró por el espejo con una sonrisa suave y rostro confundido.

—Me refería a ti y Minho hyung—dijo sonriendo en grande, estaba muy emocionado por ellos.

—Ah…—no pudo evitar reírse, a final de cuentas ellos todo el tiempo le decían que era su hijo, era obvio que la broma había escalado hasta este punto.

—¿Está todo bien Hannie? —preguntó el menor al verlo casi desanimado, si bien se había reído, no era la típica risa que Jisung soltaba cuando algo de verdad le había dado gracia, era más como la que usaba para intentar pasar desapercibido con respecto a sus sentimientos.

—Estoy algo nervioso… La boda…

—Es la semana que viene—completó el menor en un tono que alentaba al castaño a seguir.

—Si, lo sé, y es lo que me tiene nervioso…

—Pero ¿Por qué? El matrimonio para ustedes no tendría que ser aterrador, literalmente ya son una pareja casada.

—No es por el matrimonio en sí Innie, sino por lo que viene después…

—Ah, sí, lo de hacerlo público y todo eso—de la pañalera sacó una toallita para limpiar la saliva que estaba escurriendo de la boca de Sunji, los dientes le estaban empezando a salir y eso la hacía salivar demasiado.

—Me asusta un poco lo que vaya a pasar ¿sabes? No me molesta la idea de tener a Minho en casa todos los días y sé que mi trabajo podría mantenernos perfectamente a los 4 en dado caso de que Minho tenga que dejar definitivamente el suyo, a final de cuentas las regalías de su trabajo son muy buenas y todo…

—¿Qué te preocupa entonces?

—El acoso… sabes lo locas que pueden ser y Hannie ya empezó la escuela.

—Bueno, mientras no salga él, no pasa nada, la gente no te conoce a ti…

—¿Viste lo que pasó con Chen de EXO hace unos años? Nadie sabía quién era ella y aun así encontraron hasta donde vivían por gente de los invitados que tomó fotos de la boda.

—Bueno, podemos pedir que no entren con celulares, los confiscamos en la entrada y los entregamos después de que finalice la celebración.

—El problema es que la mayoría de amigos de Minho son también los grupos a los que les ha hecho coreografías, así que habrá gente bastante famosa que puede subir fotos.

—Insisto, confisquemos celulares y asunto resuelto, hyung, esto es tu ansiedad hablando, todo va a salir bien, no tienes por qué pensar siempre en lo malo de todo—insistió el menor a sabiendas como se ponía Jisung.

—Pensar en lo malo de todo me ha salvado la vida un par de veces.

—Si, pero solo le haces daño a tu cerebro y corazón sobre pensando todo.

Apa ame—se quejó la bebé estirando sus brazos hacia Jisung, quería comer.

—Hay una botella de leche y papillas en la pañalera—dijo el castaño al ver a su bebé quejarse, no podía moverse, el sastre aún estaba terminando los arreglos en el pantalón, y por mucho que quisiera cargar a su hija, la conocía, escupiría y si ese traje se manchaba no tenían tiempo de hacer otro, era tela muy cara y delicada, Jisung quería que la boda que Minho había planeado durante años fuera tal y como él la había imaginado.

—Si, si ya voy—dijo el menor sacando la mamila y dándosela a Sunji quien rápidamente la tomó y empezó a beber.

Aunque no le gustara mucho -seguía prefiriendo el pecho de su padre- tenía hambre así que no se negaría a ello.

El sastre dio unos últimos arreglos que no llevaron más de 15 minutos, después de eso le pidió a Jisung que se quitara el traje, ya estaba listo, ahora solo quedaba esperar al día de la boda. En esos días habían estado comprando las cosas para los niños también, Minho era el que mayormente se encargaba de todo, coordinando y comprando todo lo necesario, así que Jisung solo estaba hi, siendo bonito y esperando ansiosamente el día.

Así que regresaron a la casa Lee-Han, Jeongin tenía día libre y Hyunjin estaba ocupado con algunas cosas para tener libre el día de la boda, por lo que Jeongin fue directo con Jisung antes de aburrirse en casa.

—¿Cómo van los preparativos para el debut? —preguntó Jisung cargando a su bebé para dormirla y así dejar descansar un poco a Jeongin quien la había llevado todo el día en brazos, lo cual agradecía mucho porque las rutinas de Changbin lo habían dejado temblando.

En sí Jisung también estaba involucrado con el debut de Innie, pero teniendo en cuenta que estaba a punto de casarse y que por ahora era el equipo de marketing y relaciones públicas el que se estaba encargando de las estrategias de publicidad, no había estado muy al pendiente, pues su parte ya estaba hecha, él había escrito y producido las 5 canciones que iba a tener ese álbum debut, así que por lo demás ya era cuestión de Seungmin y los demás encargarse del asunto.

—Todo bien, se prevé que a mediados del año que viene sea el debut oficial aún faltan muchas cosas, pero va bien—dijo el menor emocionado, aún faltaban muchos ensayos y pruebas, además de las lecciones de canto y la práctica de baile, así como la grabación del video musical y de todo lo promocional, aunque, de hecho, lo del baile se vería pausado por la boda y el posible hiatus de Minho, ya que después de esta y antes de que alguien se le ocurriera subir una sola foto, soltarían la noticia, por lo que los ensayos con Inne tendrían que ser o bien privados, o dirigidos por otro maestro.

La segunda opción era poco probable, ya que Jeongin ya se había acostumbrado al ritmo al que Minho lo maneja, por lo que cambian de instructor sería contraproducente para todos, así que lo más probable era que Innie tuviera que ir a la academia para encontrarse ahí con Minho, era un lugar mucho más protegido que la empresa o cualquier otro establecimiento, ya que mucha gente importante inscribía a sus hijos en la academia del bailarín número uno de su generación; ambos estarían seguros ahí, para entrar se requería identificación y había seguridad merodeando por ahí, sumando aquel muro de 3 metros que rodeaba el edificio hacía imposible que hubiera acosadoras por ahí, al menos no sin que las notaran y pudieran detenerlas a tiempo.

—Me alegra que todo esté yendo bien Innie, te mereces cumplir tus sueños—dijo el castaño sonriendo suavecito, Jeongin sonrió apoyándose en su hombro y se quedaron un rato así, en un tranquilo silencio solo interrumpido por los traguitos continuos de Sunji.

Jisung hizo eso a propósito, sabía que Jeongin aún quería hablar de algo, pero no encontraba como.

—Si… Hyunjin todavía se siente un poco intimidado por la situación…

Bingo.

—¿Te ha dicho algo malo?

—No lo ha dicho textualmente, pero sé que él no quería que fuera idol… ya sabes, por lo de los hijos, dijo que primero podríamos tener un hijo y después yo podría debutar y esas cosas.

—¿Y qué le dijiste?

—Que era un idiota—suspiró—le explique con calma que en primer lugar serían 9 meses de cambios, de ahí por lo menos dos años de recuperación y atención al bebé, y después serían niñeras porque yo estaría ocupado y él también y la verdad yo JAMÁS dejaría a mis hijos, incluso si son hipotéticos, al cuidado de otras personas, quiero que crezcan con mis valores y rodeados de amor y buenos ejemplos.

—Concuerdo con ello… ¿Qué te dijo después de eso?

—Se disculpó, pero después se fue a trabajar y yo no me iba a quedar solo como idiota así que me fui a casa de mi mamá…

—¿Han hablado?

—Poco, pero seguimos en contacto—volvió a suspirar, esta vez más derrotado—también hay otra cosa…

—¿Otra cosa?

—Bueno, no una cosa, más bien una persona…

Jisung miró al menor con cierta preocupación.

—Hyunjin contrato a un asistente no hace mucho, dice que le ha solucionado la vida y que es gracias a él que hemos podido tener más tiempo juntos, se llama Soobin, y es de la edad de Hyunjin…

El mayor entonces comprendió por donde iban las cosas gracias a ese dato.

—¿Ha hecho algo para que te sientas inseguro?

—El otro día salí temprano de la empresa y pase por la oficina de Hyunjin, sé que media oficina se quiere comer a mi novio, soy consciente de eso y ya lo superé un poco, pero cuando vi cómo se comportaba con Soobin me sentí un poco… Intimidado.

—¿Por?

—En primer lugar, el tipo es gigante, mide como dos metros, tiene un cuerpo increíble y es guapo el maldito… pero lo que me preocupa más es la forma en la que ve a Hyunjin cuando cree que nadie está ahí para verlo. Verás, no entré de inmediato a la oficina de Jinnie, las paredes son de vidrio y tienen como rayas que difuminan un poco la vista, pero en ciertas zonas se puede ver bien, me pare ahí para ver si no estaba trabajando mucho y así poder entrar a verlo, pero ahí estaba con Soobin…

—¿Qué viste?

—Hyunjin estaba en su escritorio dibujando algo sobre unos planos y Soobin estaba parado a un lado suyo, no estaba haciendo nada, solo lo miraba y… Ah… Había demasiado en esos ojos…

—Algo así como… ¿Cómo cuando Hyunjin se te queda viendo y diciendo lo bonito que eres por estar haciendo nada?

—Si, más o menos así…—suspiró consciente de la mirada de enamorado que siempre le dedicaba su novio, él sabía cómo era porque en más de una ocasión intentó aguantársela, mirándolo fijamente a los ojos, pero simplemente después de unos momentos le daba demasiada vergüenza y se terminaba escondiendo en su cuello, haciendo que Hyunjin se riera y lo abrazara para llenarlo de besos y decirle lo mucho que lo amaba.

—Entiendo… ¿Confías en Hyunjin?

—Sí, confió en él, sé lo muy enamorado que esta de mí, en quien no confió es en ese poste gigante que lo ve como si no existiera otra persona más en el mundo, en él es en quien no confió.

—¿Jinnie te ha dicho más sobre él?

—Que es un buen sujeto, es agradable y le cae bien, es muy eficiente en su trabajo y probablemente lo deje de forma permanente…

Con eso ambos dieron por sentado que, si el asunto de Soobin no se trataba, sería más que recurrente en cada conversación, o peor aún, en el caso de la pareja, en las peleas…

Fin del capítulo 107.

Notes:

Si se preguntan por qué escogí a Soobin, no me acuerdo, jajajaj tenia una muy buena razón para que fuera él jajaja

Chapter 109: 108

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

La señora Lee estaba dando los últimos toques al moño tan bonito que Sunji llevaba adornando su cabeza, mientras que el señor Lee estaba sentado en la sala con Haneul ya listo con su impecable trajecito beige, esperando a que su hermanita estuviera lista para irse de una vez, después de todo, no podían llegar tarde al evento más importante de la temporada.

11 de junio de 2022 el día en que Lee Minho y Han Jisung iban a casarse.

Apenas Sunji terminó de ser arreglada, tomaron las pañaleras y subieron al auto para ir directamente al templo Jogyesa -pues en esa época del año todas las flores estaban en su punto más bonito-, primero se haría la ceremonia tradicional, después pasaron a la boda tipo occidental que siendo honestos era la que más esperaban todos, pues Minho se había pasado años planeándola y sin duda sería preciosa.

Por otro lado, en el templo, se habían acondicionado el salón Daeungjeon para que los novios, divididos únicamente por varias mamparas, terminaran de arreglarse, pues la boda seria en el salón Geuknakjeon, que era el principal del templo y el cual ya estaba listo para la ceremonia.

Jisung no tenía idea de cómo Minho había logrado que cerraran el templo solo para poder oficiar su boda, ya que era de entrada gratuita para toda persona que quisiera verlo al ser un punto turístico muy importante de la ciudad, todavía estaba demasiado abrumado por todo, tanto que no se daba cuenta de cómo lucía ahora mismo vestido en su durumagi de tonos perla y hueso, Jeongin estaba embobado viendo como algunos ayudantes del sastre terminaban de agregar unos últimos retoques, se veía todo tan bonito, simplemente mágico, Seungmin también estaba ahí, recostado en uno de los sillones que habían colocado para la ocupación, con sus 10 semanas de embarazo ya estaba comenzando a sentir las náuseas con menos frecuencia, pero eran peores que las iniciales, así que mantenerse recostado le ayudaba un poco con la sensación de mareo, aun así, sonreía porque Jisung estaba tan nervioso que no se estaba dando cuenta de lo bonito que se veía, literalmente era como ver a un príncipe de la antigüedad a punto de casarse.

—Hanji…—lo llamó Seungmin para distraerlo del tren de pensamientos tan trágico que estaba pasando por la cabeza de Jisung, incluso si no estaba diciendo nada, la tensión en su cuerpo y la mirada vidriosa lo decían todo, sumando el hecho de que estaba mordiendo su labio muy fuerte.

Afortunadamente solo con llamarlo Jisung pareció regresar a la tierra, mirando a sus amigos quienes le sonreían con suavidad, algo que sin dudas lo clamo un poco, o al menos lo suficiente para que dejara de temblar.

—Lo siento…

—¿Está todo bien cariño? —preguntó Minho desde el otro lado de las mamparas, él también estaba recibiendo los últimos retoques en su durumagi de tonos azules, escuchar a Jisung disculparse en una voz tan bajita para que precisamente Minho no escuchara nada era una señal de alarma.

—Si amor, estoy bien, y si, todavía me quiero casar contigo—dijo rápido antes de que Minho le preguntara -otra vez- sobre querer casarse, días antes, se había sentido tan nervioso que incluso vomitó, por lo que Minho le dijo que si quería podían cancelar todo, algo que obviamente Jisung declinó, ya estaba todo listo, solo quedaba esperar, sería terrible cancelar solo porque él estaba nervioso y no podía controlar su ansiedad al respecto de lo que podría pasar después de la boda.

Minho le había preguntado tantas veces si quería casarse todavía que Jisung ya lo sentía como una especie de “broma” para calmar sus nervios, aunque era una duda genuina, su respuesta nunca cambiaria.

Él quería casarse con Lee Minho, se casaría con él y nada ni nadie se lo impediría.

—Bien bebé, apenas lleguen mis padres con nuestros hijos y los tuyos, podremos comenzar ¿verdad? —le preguntó a alguien dentro de su parte del salón, la persona en cuestión afirmó lo dicho pues el salón ya estaba listo.

Los padres y hermano de Jisung ya estaban en Corea, pero su hotel estaba algo lejos así que también los estaban esperando a ellos, cuando Jisung les avisó cuando sería la boda la señora Han casi se desmayó, no solo porque su hijo estaba por casarse -al fin- sino que estaba demasiada pronta la fecha y ellos tenían que estar ahí sí o sí.

—Entonces solo hay que esperar…—terminó por decir el castaño y fue a sentarse a un lado de Jeongin quien seguía sin poder dejar de verlo.

—Hyung eres tan bonito… Pareces un príncipe, dios me entraron ganas de casarme nada más de verte.

—Que no te escuche Hyunjin—dijo Seungmin riéndose en el medio, haciendo que los demás también se rieran.

—Créeme… hubiera preferido una boda antes que toda la pelea de los hijos—dijo soltando un suspiro frustrado, mínimo con una boda sabría que Hyunjin tenía una marca de propiedad alrededor de su dedo, manteniendo así alejado al molesto de Soobin, pero incluso eso a veces ni siquiera funcionaba.

—¿En serio? —Seungmin se levantó con cuidado para sentarse correctamente en el sillón y mirar a Jeongin con seriedad—una boda es algo serio Innie.

—Un bebé también lo es—se encogió de hombros—pero mínimo la boda se puede deshacer si algo sale mal, a los hijos no los podemos regresar por donde salieron ¿no?

—Me dolió solo de imaginarlo—dijo Minho del otro lado de la mampara, pues si bien Jisung había tenido a sus preciosos bebés en su vientre por 9 meses, él los había metido ahí en primer lugar.

Esto hizo que todos en la sala -aunque separado por las mamparas- se rieran con ganas, aligerando un poco los nervios de todos.

—No le digas nada de esto a Changbin, Minho, porque él ira corriendo a decírselo a Hyunjin. —pidió Jeongin juntando sus manos, aunque el mayor no pudiera verlo.

Y es que a veces así pasaban las cosas, alguien le decía algo a alguien y ese alguien ya se lo estaba diciendo a otra persona, como Chan y Felix, no podías decirle nada a uno sin que después se lo dijeran al otro, Felix no sabía guardar secretos cuando se trataba de su esposo y Chan nunca le ocultaba nada a Felix porque lo amaba demasiado como para negarle las cosas.

A sí mismo si Felix le decía algo a Jisung y esto no era un secreto, lo comentaba con Minho, que a su vez si tenía dudas se lo contaba a Changbin para saber su opinión, esto hacía que Changbin se lo contara a Seungmin y Seungmin se lo terminaba diciendo a Innie, por lo que Jeongin le decía a Hyunjin y la información pasaba a Felix de nuevo porque Hyunjin siempre pedía su opción para todo.

—No diré nada, lo prometo.

—Bien…

—¿No decir nada de qué? —preguntó Changbin entrando a la sala, al lado donde Minho estaba, sentándose junto a él, entregándole la botella de agua que le había pedido.

Minho nunca lo iba a admitir en voz alta, pero su garganta estaba seca debido a los nervios. Estaba a punto de tener la boda de sus sueños con el amor de su vida, entiéndanlo un poco.

—De que Seungmin se siente mal cuando no estas con él—dijo Jeongin de repente haciendo que el castaño mencionado se sintiera desconcertado unos momentos antes de fingir molestia por “revelar su secreto”.

—¡Yang Jeongin!

—Awww ¿mi pequeño Minnie quiere que lo abrace? —preguntó el mayor con esa fastidiosa vocecita que siempre hacía para molestar al menor.

—¡Aléjate! —le reclamó apenas el pelinegro literalmente llego corriendo a su lado, pues él estaba donde Jisung mientras que Changbin estaba con Minho.

Seungmin jamás le diría que disfruto mucho de ese abrazo, tampoco que le gustaron esos besos en la mejilla y que en realidad no era necesario que le sujetara las mejillas para que le correspondiera el beso.

—¿Los demás ya llegaron? —preguntó Jeongin cuando Changbin dejo de besar a su novio.

—Ya llegaron los padres de Minho, los de Han vienen en camino, Hyunjin no me contesta y Felix está en el baño con Chan cambiando los pañales de los gemelos, los amigos de Minho ya llevan un buen rato aquí esperando, así como nuestros amigos de la empresa, así que, no, no han llegado todos los demás.

—Solo tenías que decir si o no—dijo Seungmin riendo.

—Me gusta la explicación detallada, gracias—dijo Jisung levantándose de su asiento para caminar por su lado del salón, estando sentado le temblaban las piernas y eso solo lo ponía más nervioso, todavía más a sabiendas de que sus bebés estaban ya ahí afuera, pero no podía verlos porque en el momento en que Haneul y Sunji lo vieran querrían estar ahí con él y que se quedaran con sus suegros había sido previamente para evitar eso.

La ceremonia tenía que salir perfecta y con sus dos bebés en brazos, no iba a poder ser así.

—Ya yo hablé con él, se está apurando para llegar a tiempo—dijo Jeongin sacando su celular para distraerse—solo espero que no te moleste que él sea el único vestido de traje normal en ambas ceremonias.

Todos los invitados tenían 2 cambios de ropa, uno para la ceremonia tradicional y otro para la occidental a petición de Minho.

—A mí no me preguntes, pregúntale a Minho si lo va a dejar entrar así—dijo el castaño soltando una suave risa, pues era bien sabido que toda la boda estaba siendo dirigida por Minho.

—¿Puede Minho hyung?

—No, no puede, por eso le prepare un traje, se lo das cuando llegue y que se cambien en el baño—dijo el mayor en un tono absolutamente serio, su boda era un tema sumamente importante para él y nada ni nadie la iba a arruinar, por más minúsculo que fuera el detalle, tenía que concordar con lo que él había planeado a la perfección.

—ª… Está bien, deja le mando mensaje para avisarle…—sacó de nuevo su teléfono para empezar a redactar el mensaje.

—Felix trae su bolsa de emergencia por si necesita algo—le recordó Seungmin, la bolsa mágica de Felix siempre traía un montón de cosas que podrían parecer innecesarias, pero que siempre sacaban del apuro.

—Cierto si…—empezó a escribir el mensaje con rapidez, no lo llamaba porque sabía que no le respondería, así que solo esperaba que lo viera a tiempo.

Y es que justo y por alguna razón desconocida, varios clientes agendaron en esa semana y los trabajos se le juntaron, unos solo eran correcciones sencillas, otros querían que se rehiciera el proyecto porque nada les había gustado y otros más eran consultas nuevas. Por mucho que Hyunjin quisiera relegar todo, eran cuentas grandes, muy importantes que traerían un ingreso mayor a la empresa, no podía dejarlas en manos de novatos, o de cualquier otra persona dentro de la empresa, tenía que ser él, porque si quieres algo bien hecho tienes que hacerlo tú mismo.

Simplemente eran gente que no podía permitirse perder por errores de cualquier otra persona, lo mejor y más seguro es que los hiciera él.

Y lo estaba haciendo lo mejor que podía, rápido, pero no a lo estúpido, tenía que acabar todo e incluso si Soobin dijo que le podía ayudar él se negó, porque cuando un trabajo se hace por separado por dos personas y luego se junta, se nota, lo cual lo tenía frustrado porque sabía que sería más rápido si le ayudaba.

Él tenía que llegar a esa boda, si no llegaba Minho lo mataría, lo cocinaría y lo serviría en una bandeja de plata para que Jisung lo degustara de forma lenta y tortuosa hasta que no quedara nada de él.

Definitivamente no podía perderse esa boda.

Así que ignorando todo continúo trabajando hasta poder acabar.

Él estaba seguro de que lo lograría… Rezaba internamente porque así fuera.

Fin del capítulo 108.

Notes:

Hagan sus apuestas jajajaj ¿Llega o no llega?

Chapter 110: 109

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

No llegó.

O bueno, si llegó, fue a la mitad de la boda occidental, la cual se llevó a cabo en el JW Marriott Hotel Seúl que estaba a 35 minutos del templo, por eso, cuando Hyunjin llegó al templo, la gente ya no estaba ahí, al revisar su teléfono, vio el sin fin de mensajes de Jeongin avisándole -porque lo conocía y sabía que se le había olvidado todo por las prisas- que ya estaban en el hotel, que se apurara.

Y aunque intentó llegar lo más rápido posible, la verdad es que quedaba bastante lejos aún si aceleró un poquito de más unas cuantas veces para evitar ser detenido por tránsito.

Al llegar al lugar, la seguridad no quería dejarlo pasar, pues el evento ya iba por la mitad, pero afortunadamente Jeongin había salido muy discretamente del salón bellamente decorado con flores cosmos rosas, crisantemos verdes y flor de nube blanca, así como un montón de cristalería que reflejaba todo con luces blancas para ir a buscarlo a la entrada.

De inmediato noto que Jeongin no estaba feliz, no le sonreía para nada y su mirada era bastante seria, pero, aun así, tenía el traje en las manos y la bolsa de Felix por lo que rápidamente fueron al baño a que se arreglara.

—Innie…—intentó iniciar una disculpa en lo que el menor le arreglaba el cabello y después la corbata, pero solo basto una palabra para que Hyunjin no volviera a abrir la boca.

—Cállate.

Y así lo hizo.

Cuando por fin estuvo listo, volvieron a entrar con sumo cuidado y silencio, pues ya estaban parados uno frente al otro en ese escenario listos para decir sus discursos y luciendo esos trajes sastres a la medida, el de Minho era negro, el de Jisung era beige y ambos lucían como si fueran príncipes.

—Jisung…—empezó Minho con la voz algo cortada, sosteniendo el micrófono solo con una mano temblorosa por los nervios, pues la otra estaba aferrada a la mano de su esposo—Cuando estoy contigo, y tú estás luciendo así, tan precioso como eres, mi mente suele quedar en blanco y al final termino diciendo tonterías… Hoy sería uno de esos días porque definitivamente eres el ser más hermoso de este planeta, y no puedo creer que por fin me esté casando contigo—sonrío al ver como la preciosa sonrisa de corazón de su Jisunggie se hacía más grande— pero por eso, escribí mis votos, los empecé a escribir desde que nos conocimos hace 11 años, y hasta el día de hoy, viviendo todo lo que hemos vivido, los termine, así que empezaré diciéndote que desde el primer momento en que te vi, supe que tenía que empezar a amar como un adulto, no quería ser un chico inmaduro que terminara lastimando tu corazón, quería ser un hombre maduro que supiera como amarte y respetarte porque a mis ojos había encontrado un tesoro, había encontrado a la persona con la que quería pasar el resto de mi vida, porque cuando tus ojos se encontraron con los míos en aquella presentación en la academia, sentí algo, fue como una punzada, directo en mi corazón, un zumbido en mi cabeza, una señal que me indico que mi alma gemela estaba ahí, que por fin la había encontrado…

La mano libre de Jisung acarició con cuidado la mejilla del mayor, pues una pequeña lágrima había logrado resbalar de aquellos hermosos ojos de los que vivía enamorado, sonrió cuando Minho le sonrió de vuelta, acariciando con su pulgar la mano que aún sostenía en señal de agradecimiento.

—Y sé que no debería quejarme de eso—continuó el mayor—pero fue tan duro Jisunggie, pensé que sería cosa fácil pues estaba muy seguro de lo que sentía en ese momento, pero, mi amor, cada vez que me acercaba a ti se me volvía más difícil, porque cuando nuestras manos se rozaban, cuando te miraba directo a los ojos, o cuando tomé tu mano por primera vez, me quedaba sin respiración, me ponía tan nervioso, nunca antes me había sentido de esa manera, y menos por una sola persona, pero ese era y sigue siendo el efecto que tienes en mí—tomó una larga respiración y exhaló con cuidado porque a pesar de haber estado planeando todo eso por tantos años, seguía sintiendo nervios de que le saliera mal.

Pero un pequeño apretón en su mano por parte de Jisung y un mudo “tranquilo” que salió de sus labios, le dieron la suficiente fuerza para seguir hablando.

—Porque cuando tomo tu mano vuelvo a sentirme como un niño que coquetea diciéndote “no me mires así” porque lo pones nervioso, y eso no es algo muy mío, la manera en como te hablo, como te trato o como me comporto, sé que es inmadura muchas veces, porque cuando te miro a los ojos y me acerco un paso más a ti, quiero más, más de ti, más de la seguridad que me da estar a tu lado, más de ese amor que se siente como un veneno que corroe todo mi cuerpo y que solo se calma cuando estoy contigo porque tú eres el único antídoto.

Jisung se mordió el labio para este punto, pues sus ganas de llorar estaban llegando a un punto crítico y él no quería llorar, no todavía, no sin decirle a Minho todo lo que tenía que decir, porque justo ahora, el castaño mayor estaba abriéndole su corazón como nunca antes lo había hecho, estaba sacándolo todo, y él no quería perderse ni un solo detalle.

—Y ¿sabes? Pensé que lo sabía, estaba muy confiado de saber cómo amarte, pero me tope con la realidad de que no lo sé, contigo no lo sé y eso es porque quiero que sepas como me siento; no importa cuánto lo haya planeado, cuando estoy contigo solo soy un niño que sigue aprendiendo a amar al amor de su vida, así que por eso estoy aquí, frente a todas estas personas, intentando expresar de forma correcta todo lo que me haces sentir porque siempre eres tú lo único que habita mi mente, todo el día todos los días y más cuando tengo que estar lejos de ti. Estoy seguro de mis sentimientos, pero muchas veces no puedo controlarlos y es que… de verdad te amo tanto Sunggie que muchas veces me pregunto ¿Qué debería hacer? ¿Acaso me estoy equivocando? Lo estoy hostigando demasiado? ¿Lo estaré hartando? Pero luego llegas tú, con esa hermosa sonrisa de corazón a abrazarme y decirme que quieres tenerme más cerca, lo más que pueda, que llegue a ti siempre y eso muchas veces me hace querer llorar porque me hace ver que de verdad encontré a mi alma gemela… así que—soltó su mano solo para tomar el anillo y colocarlo con cuidado en su dedo—¿Puedo llamarte “esposo”, cariño?

Para este punto, Hyunjin se dio cuenta de que más de la mitad de la sala estaba llorando, Felix intentaba contener sus hipidos, Changbin estaba limpiándose muy discretamente los ojos con una servilleta, los padres de Han y su hermano estaban llorando a lágrima viva porque estaban viendo en carne propia lo mucho que Minho amaba a Jisung, y los padres de Minho ni se diga, podía escuchar la dulce vocecita de Haneul preguntando “¿abuela por qué lloras?” que al parecer solo la hacía llorar más, y es que, todo era tan lindo, tan puro, tan romántico, tan perfecto ¿así se veía el amor de verdad? Al girar su rostro para ver como Jeongin también estaba secándose las lágrimas, supo que sí, así se veía, y esperaba poder transmitirle ese mismo amor a Jeongin algún día.

—Minho…—la voz cortada de Jisung resonó en el lugar cuando fue su turno de tomar el micrófono, sus manos aun juntas a pesar de todo—Me enamore de ti inesperadamente el día en que nos vimos por primera vez, algo en tus ojos me llamó como magnetismo, y supe que estábamos destinados a estar juntos, puede que suene un poco cliché ahora mismo, pero me sigue emocionando como el primer día, recuerdo que después de presentarnos, me quede paralizado, eras tan dulce conmigo y yo no entendía por qué si apenas nos habíamos conocido, le di vueltas todo el día en mi cabeza cuando tuvimos que separarnos por las clases y me quede despierto toda la noche pensando en cómo acercarme a ti sin parecer un tonto, porque cuando estuvimos juntos se sintió como si la primavera me golpeara y acelerara mi corazón, todo se volvió más dulce, como si estuviera en un camino de flores y juro que tuve taquicardia por un momento—se rio un poco apretando más el agarre en sus manos, Minho acarició la misma con su pulgar, alentándolo a continuar—El amor es intuitivo cuando estoy contigo, fue como el inicio de un típico romance de película, solo que nosotros nos saltamos el tráiler y dejamos que la trama se desarrollara sola, caí paridamente por ti, me ilusione desde el segundo 1 y aunque al principio todo se sentía como una montaña rusa de emociones, yo solo quería que nos acercáramos más y más; y te agradezco mucho que fueras tú el que se acercara, estaba tan nervioso, yo no estaba jugando, para mí era serio a pesar de ser tan joven; pero estaba tan nervioso, tú siempre logras ponerme nervioso, incluso hasta hoy todavía lo haces—Minho lanzo una mordida al aire y guiñó el ojo, haciendo al castaño sonrojar—¿Ves de lo que hablo? Cuando haces esas cosas no puedo pensar con claridad, aunque en realidad, en este momento, mis pensamientos y sentimientos son muy claros, así que lo diré sin más rodeos: He esperado este momento para decirte todo lo que siento, si lo guardo más tiempo podría explotar. Te amo, quiero estar cerca de ti el resto de mi vida, cuando el viento sople, te abrazaré fuerte para que no tengas frío, todo lo que siento por ti va más allá del universo. No sé cómo van a ser las cosas a futuro para nosotros, no estoy acostumbrado a todo lo que se viene, sé que podría doler, pero realmente quiero esto, lo quiero tanto—tomó el anillo y lo colocó en el dedo de su esposo—Para mí, solo existes tú, siempre fuiste tú, así que, cariño, puedes llamarme esposo.

Al finalizar con un beso, todo el salón estalló en gritos y aplausos, más de la mitad de la gente estaba llorando porque estaban presenciando con sus propios ojos como era el amor de verdad, incluso Jeongin, quien estaba más enojado que nada en ese momento, soltó unas cuantas lágrimas pues era simplemente bello ver como dos personas que se aman profundamente se unen en matrimonio.

Pronto todos pasaron al banquete y la fiesta en otra de los salones del hotel, donde ya todo estaba preparado, la pareja después de tomarse fotos nupciales y con algunos familiares por fin fueron a abrazar a sus bebés. Sunji lloró apenas vio a Jisung para ser cargada, mientras que Haneul le estiró los brazos a su padre para ser abrazado.

Casi en toda la fiesta mantuvieron a sus bebés en brazos, hablando con toda la gente quienes los felicitaban por el matrimonio, casi todos concordaban con lo mismo, ellos ya eran una pareja casada, solo hacía falta la boda. Todos sus amigos se acercaron a abrazarlos y llenarlos de felicitaciones, Hyunjin esperó hasta el último para acercarse, apeló por acercarse a Jisung antes de Minho, poniendo su mejor cara de perrito regañado para evitar una muerte segura.

—Hannie…

—Está bien Jinnie no estoy enojado—empezó abrazándolo cuando el alto lo abrazó—ni siquiera me di cuenta cuando entraste, solo tenía ojos para Honnie.

—Ay que cursi~

—No estás en posición de burlarte Hwang—casi le gruñó el castaño mayor, haciendo que Hyunjin retrocediera y se disculpara con una reverencia de 90° perfectos.

—Lo siento mucho Minho, se me fue el tiempo y eran clientes importantes, como compensación llene el sobre al punto en que no podía cerrarse.

—Ah bueno, te perdono—dijo dándole palmaditas en la cabeza para que se levantara.

—Gracias señor Lee Minho de Han, es tan considerado conmigo—lo dijo con clara intención de distraer para huir, y funciono bastante bien ya que, cuando escucho el “dé Han” la sonrisa se le pintó sola en la cara, girándose para besar a su ESPOSO, permitiendo así que Hyunjin regresara con Jeongin.

Aunque en sí el menor justo ahora no quería verlo ni en pintura.

—Innie~—lo llamó en ese tono aniñado, abrazándose a su novio—No estés molesto conmigo~

—¿Por qué te tardaste tanto? Se te avisó con meses de antelación Hyunjin ¿Cómo siquiera pudiste llegar tarde? —dijo entre dientes por la molestia, no quería gritar, no quería llamar la atención de los demás.

Y aunque probablemente tendrían que haber hablado de esto en casa, estaba tan enojado que ver la perfecta cara de su novio lo irritaba demasiado.

—Te juro que prepare todas las citas para que no coincidiera con la fecha, pero eran clientes muy importantes, no podía decirles que no, tampoco podía dejarlo en manos de otras personas o arruinarían el trabajo, son diseños personalmente tratados por mí, no iba a dejar que alguien más los arruinara así.

—¿Y tu perfecto Soobin no te pudo ayudar esta vez? —evidentemente no había querido meter a Soobin, el tipo le caía mal, sabía las intenciones que tenía para con su novio, pero él no iba a negar que era bueno en su trabajo y estaba seguro de que, si Soobin hubiera ayudado, Hyunjin no había llegado tarde haciéndolo sentir miserable al ser el único que estaba sin su pareja en un monto tan importante como la boda de dos de sus mejores amigos.

Hyunjin solo hizo un puchero, negando con la cabeza y negándose de igual manera a soltar a su novio, sabía de primera mano que a Jeongin no le caía muy bien Soobin dado que muchas veces tenía que pasar demasiado tiempo con él, quitando el de por sí ya poco tiempo que tenían juntos, que lo mencionada ahora era porque realmente estaba enojado, así que intentaría ser lo más pegajoso posible para que se le pasara el enojo y pudieran disfrutar de la fiesta, después de todo era un momento feliz para todo.

Fin del capítulo 109.

Notes:

💚🩷✨¡Y QUE VIVA EL MINSUNGGGGGGGGGGGGGGG! ✨🩷💚

Chapter 111: 110

Notes:

Para LeeJoa_483 que notó las referencias a Mixtape: OH y Want So Bad en los discursos Minsung, esta cap es para ti <3

Chapter Text

Seungmin apenas venía regresando del baño cuando literalmente un ramo de flores cayó en su cabeza y posteriormente en sus manos.

El castaño no entendía muy bien que pasaba hasta que Changbin llegó corriendo a su lado para evitar que otras invitadas pudieran acercarse y taclearlo por el ramo, tenía 10 semanas de embarazo y sabía lo locas que podían ser las personas con esa tradición de “ser el próximo en casarse” si el ramo era suyo, como Hyunjin, que había sido el primero en levantarse y ponerse al frente para mayores posibilidades de tomarlo al ser alto, todo bajo la avergonzada mirada de Jeongin quien cubría su rostro con ambas manos debido a la vergüenza que le estaba generando el momento.

Así que cuando llegó a su lado, lo abrazó fuerte sin llegar a lastimar, para ocultar el ramo entre sus cuerpos y así evitar que alguien se le acercara.

—¿Bin? —el menor aún no estaba captando demasiado que estaba pasando en ese momento hasta que escuchó los gritos emocionados de sus amigos cuando los reflectores los apuntaron a ellos.

—Vamos a casarnos…—dijo firme y con decisión, mirándolo directamente a los ojos, con un ligero sonrojo que le llegaba hasta las orejas.

—Oh…—a diferencia de Changbin, él sí se sonrojó, tan, pero tan fuerte que incluso el cuello lo tenía rojo.

No esperaba que su propuesta de matrimonio fuera así… Pero tampoco es como que fuera a declinarla.

—Claro, uhm… supongo que está bien…

No se esperaba que todos estuvieran al pendiente de su respuesta, pero escuchó los gritos de celebración por parte de todos los presentes -entre los que estaban sus familiares- y sus amigos. La vergüenza se apoderó de él, haciendo que se escondiera detrás del ramo, por lo que Changbin lo abrazó luego de reír con alegría, él tampoco esperaba que su propuesta fuera así, pero la oportunidad se había presentado de esa manera y la tomaría.

Después de eso las cosas se calmaron un poco, dejando a los invitados comer, bailar y divertirse a gusto; cuando se hizo más de noche Haneul terminó dormido en los brazos de su abuela materna, pues ya pasaba de su hora de dormir, además había jugado mucho, Sunji era arrullada por su abuela paterna ella aún estaba lo suficientemente activa dado que para dormirla rápido era necesario o que Jisung le diera pecho o que Minho le cantara ¿Y dónde estaban los mencionados? Bueno, un tanto ocupados en uno de los armarios del salón…

—Ah~ mierda, Sunggie, amor…—la desesperación en la voz de Minho era entre adorable y excitante para Jisung, quien estaba muy ocupado en ese momento entre las piernas de su novio, adentrando lo más que podía el pene de este en su garganta, apretando adrede los muslos del mayor porque era una de sus partes favoritas del cuerpo de Minho.

Las manos del castaño mayor se aferraron al cabello de su esposo en un intento desesperado de controlarse, pues Jisung estaba haciendo su cosa favorita, llevar por completo el pene de su esposo hasta el fondo, sus labios estaban pegados a la pelvis, su nariz inhalando con fuerza para no sentirse asfixiado y exhalando aire caliente con cuidado, poniéndolo más sensible de lo que ya estaba.

—S-Sunggie por favor…—no sabía exactamente que estaba rogando, pero el menor sintió ganas de sonreír al verlo así, tan desesperado, pocas veces era él el que lograba ponerlo así.

Así que se movió con cuidado, sacado solo un poco para volverlo a meter sin tener arcadas, no era la primera vez que lo hacía, pero si era difícil hacerlo, así que no quería arriesgarse a lastimarse o vomitar, más sabiendo que no tenían condones y no se podían dar el lujo de hacerlo sin protección dado a las altas probabilidades de Jisung de quedar embarazado.

Hace unos días habían ido a la clínica por recomendación de Seungmin, dado a su diagnóstico no estaría mal saber si Jisung tenía “todo correcto” en su interior, dos embarazos exitosos dirían que sí, pero no estaba de más revisarse.

Grande fue su sorpresa cuando les dieron los resultados, diciéndoles que, en efecto, estaba en perfecta salud, tenía un útero fuerte y sumamente fértil dado a las condiciones de “mantenimiento” que tenía, véase, buena salud física y reproductiva, así como una dieta saludable, libre de toxinas y sin mucho estrés encima.

Podía diferir un poco con esa última, pero por lo demás el hombre tenía razón, a pesar de todo, nunca había dejado el ejercicio, sus comidas desde su primer embarazo hasta ahora habían cambiado, volviéndose más saludables no solo por su cuidado sino que, después, al Haneul crecer, se había interesado por comer lo mismo que ellos al igual que Sunji, por lo que siempre mantenían comidas balanceadas, no fumaba, rara vez tomaba debido a su poca tolerancia al alcohol ya hora que trabajaba desde casa, la carga de estrés era mucho menor que estando en la empresa…

Así que si, Jisung podía embarazarse con mucha facilidad, por lo que era preferible evitar a toda costa hacerlo sin condón a menos que quisieran otro bebé.

Ninguno de los dos quería otro.

Al menos por ahora no.

Jisung sintió como Minho lo empujaba hacia si cuando este se alejó, la presión de la garganta del menor alrededor de su miembro, el movimiento pequeño, pero constante, el calor, la humedad, la adrenalina, incluso de estar en un lugar público solo hicieron que Minho llegara más rápido que de costumbre al orgasmo.

El castaño gimió de forma amortiguada al tener la boca llena, sintiendo el líquido pasar directamente por su garganta, tragándolo con dificultad al tener gran parte de esta obstruida por el pene de su esposo, pero, aun así, no entró en pánico, no era recomendable en este punto.

Cuando Minho se calmó lo suficiente, dejo ir a Jisung quien sacó el pene de su boca, completamente cubierto por su saliva y aún erecto, respiró con fuerza y tosió un poco dado a la falta de oxígeno continua, pero aun así sonrió al ver a su marido hecho un desastre.

La tentación de bajarse los pantalones y girarse para que Minho lo follara era grande, más aún porque su pene estaba por demás lubricado, pero tenía que ser consciente, no podían hacerlo, no sin protección.

—Dios… Jisung…—gimió Minho al ver su rostro—¿no eres consciente de la cara que tienes en este momento?

El castaño en cuestión se sonrojó, Minho ya le había dicho que no sabía disimular cuando estaba excitado, y en ese momento, sentía un hambre impresionante por su esposo, pero se estaba conteniendo.

—¿Qué cara tengo? —se animó a preguntar con inocencia a sabiendas de lo que su esposo él diría.

—Tienes cara de que quieres que te folle, duro.

—A menos de que quieras un tercer bebé, estoy dispuesto a dejar que lo hagas…

Era una oferta tentadora, mucho, pero no, no más bebés por ahora.

Jisung se asustó un poco cuando Minho lo tomó de la muñeca para levantarlo y ponerlo de cara contra la pared, sintió como le bajó los pantalones junto con la ropa interior, estuvo a punto de detenerlo con pánico, pero Minho solo lo hizo apretar las piernas un poco y frotarse entre estas al mismo tiempo que acariciaba el pene de su esposo, el cual ya llevaba demasiado tiempo desatendido.

El menor gimió con fuerza, apoyándose en la pared con las piernas temblando, en su temprana juventud, cuando aún tenían demasiado miedo para intentarlo de verdad, lo habían hecho infinidad de veces así, era nostálgico y a la vez excitante que tuvieran que recurrir a ello de nuevo…

Y ante el recuerdo y las nuevas posibilidades, no midieron demasiado bien el tiempo.

Nadie en sí notó su ausencia hasta que la gente empezó a retirarse debido a la hora, muchos invitados no lograron despedirse apropiadamente, pero no importaba mucho, después de todo, la mayoría conocían bastante bien a la pareja, así que no se sintieron ofendidos.

Aparecieron una hora después, los trajes estaban un poco desarreglados y Jisung tenía los labios algo hinchados, nada más fuera de lugar que eso, aunque claro, la sonrisa radiante de Minho denotaba mucho lo que habían hecho, incluso si se habían refrescado en el baño antes de volver, se notaba lo que habían hecho.

—¿En dónde estaban? —preguntó Jeongin cuando por fin se sentaron en la mesa donde estaban todos sus amigos comiendo pastel y algunos repitiendo plato del bufet.

En sí ellos tenían su propia mesa en el centro de todo, pero se sentían algo solitarios ahí por lo que se fueron a la que tenía a todos los chicos juntos, quienes se habían ido agrupando ahí de forma inconsciente como si fueran imanes.

—Fuimos la baño—respondió Minho encogiéndose un poco de hombros y robándole pastel a Changbin, quien solo lo miró feo, pero era su boda, así que no podía quejarse mucho.

—¿Los dos? —preguntó Felix alzando una ceja con una sonrisa cómplice, en sus brazos su primogénito dormía con tranquilidad a pesar de todo el ruidero de música, aunque teniendo en cuenta que Felix había comprado tapones para bebé específicamente para esa fiesta, no era raro ver a los gemelos dormidos.

—Soy Jisung dependiente, si me separo de él, me muero—dijo el castaño mayor al mismo tiempo que abrazaba a su esposo, quien solo se rio y dejó un beso en su cabeza.

—¿Dónde están los niños? —esta vez fue Hyunjin el que preguntó, la palabra “Jisung-dependiente” le recordaba que había otras dos personitas que podían identificarse con ello.

—Los tiene mi mamá y mi suegra—respondió Jisung señalando a la mesa más cercana a la central donde se supone que ellos debían de estar sentados, se podía ver a las dos mujeres platicando con entusiasmo, cada una con un bebé ya dormido en brazos.

—¿Cuánto más va a durar la fiesta? —y no es que Seungmin ya se quisiera ir, como muchos otros invitados ya habían hecho, pero se sentía algo incómodo, le dolían los pies y se sentía hinchado gracias a todas las veces que repitió plato en el bufet, estaba embarazado y todo se veía rico, así que no podían culparlo por comer tanto y ahora sentirse algo mal del estómago.

—Un par de horas más—dijo Minho girándose para ver la pista de baile, la mayoría de sus amigos, tanto famosos como no famosos, estaban ahí demostrando por qué eran bailarines profesionales.

Sonrió sin poder evitarlo, los adoraba.

El hecho de que los celulares estuvieran resguardados con la seguridad en la entrada les había permitido a todos poder disfrutar más de la fiesta sin distracciones, después de todo, esta había sido una medida de seguridad más, a petición de Jisung por sugerencia de Jeongin, para que NADA, absolutamente NADA, de la boda se filtrara antes de tiempo.

Las únicas fotos y videos que se estaban tomando eran las que los camarógrafos y fotógrafo contratados para inmortalizar el evento estaban haciendo, solo esas, y si algún invitado quisiera se les enviaría con gusto una copia de todo, por lo menos un mes después para no tirar más leña al fuego en caso de que subieran algo a sus redes.

Al final, fue una gran boda, todos la disfrutaron mucho, se olvidaron por un momento de preocupaciones y obligaciones del trabajo y la fama, ahí solo eran personas normales disfrutando de la felicidad de sus amigos por haberse casa y por esa noche, todo fue perfecto, la calma antes de la tormenta pues, después de ese día, Minho lanzaría el comunicado y desaparecería del ojo público por un largo tiempo.

No sabía exactamente cuánto tiempo sería en realidad, pero esperaría lo que hiciera falta con tal de que él junto con su esposo y sus hijos pudieran vivir y estar tranquilos.

Cuando la fiesta se terminó, todos se despidieron y se fueron seguidos por seguridad contratada por Chan -solo por si acaso-; al llegar a sus casas, informaron de forma rápida que llegaron bien y a salvo, por lo que se desearon buenas noches en el chat grupal y en su mayoría se fueron a dormir, aunque fuera temprano.

Tenían que prepararse, mañana sería un día caótico…

Fin del capítulo 110.

Chapter Text

Comunicado Oficial de CB91Entertainment.

Hola, este es CB91Entertainment

A nuestros estimados fans y seguidores:

Hoy nos dirigimos a ustedes con una noticia muy especial que nos llena de alegría y emoción.

Como siempre, queremos mantener una comunicación cercana y transparente con todos ustedes, quienes han sido el motor detrás del éxito y crecimiento de Lee Know a lo largo de su carrera.

Nos complace anunciar que Lee Know ha contraído matrimonio con su pareja, con quien ha formado una hermosa familia. Además, ambos están felices de compartir que son los orgullosos padres de dos hijos maravillosos. Esta noticia, que compartimos con mucho amor y respeto, marca el inicio de una nueva etapa en la vida de Lee Know llena de bendiciones y momentos de felicidad junto a sus seres queridos.

En CB91Entertaiment estamos increíblemente felices por él y su familia, y les extendemos nuestras más sinceras felicitaciones. Lee Know ha sido una figura muy especial para nosotros y sabemos que, al igual que sus seguidores, este es un momento muy importante en su vida personal.

Le deseamos todo lo mejor mientras disfruta de esta nueva aventura como esposo y padre.

Con el fin de enfocarse completamente en su familia y en esta nueva etapa de su vida, Lee Know tomará un tiempo fuera del ojo público. Sabemos que, como figura pública, este es un paso necesario para poder equilibrar su vida profesional con su vida personal.

Durante este tiempo, pedimos a todos los seguidores de Lee Know que respeten su espacio y su privacidad mientras se toma un merecido descanso.

Por supuesto, Lee Know sigue siendo una parte integral de nuestra familia en CB91Entertaiment, y su tiempo fuera del foco mediático no significa que nos despedimos de él.

Al contrario, apoyamos completamente su decisión y le brindamos todo el tiempo y espacio que necesite para disfrutar de su familia y centrarse en su bienestar personal.

En el futuro, estaremos emocionados de verlo regresar con renovada energía y pasión para seguir compartiendo su arte con el mundo.

Agradecemos a todos los fans por su amor y apoyo incondicional.

Sabemos que Lee Know se siente profundamente agradecido por todo lo que ustedes le han dado, y esperamos que, al igual que nosotros, continúen acompañándolo en su camino.

Con todo nuestro cariño y gratitud,

CB91Entertaiment.

 

Internet explotó.

Minho en sí no es como si fuese un idol para que tuvieran que hacer esto, pero era parte fundamental de la empresa, con una base sólida de fieles seguidoras que siempre estaban al pendiente de saber a qué grupos les hacía las coreografías para apoyar a estos más que a los demás, sumando el hecho de ser uno de los mejores del país, tener su propia academia, ser amigo de la mayoría de idols con los que trabajaba y aparecer bastante en publicaciones de Instagram de los mismos, videos de dance practice de muchos grupos y colaboraciones con otros de otras agencias.

Además, es guapo, muy guapo, era obvio que iba a llamar la atención y por lo que era absolutamente necesario dar un comunicado.

Uno que de forma pasiva pidiera que se respetara su espacio e intimidad, en un intento de que las fans entendieran que era humano y también merecía una vida tranquila.

Las redes sociales rápidamente se infestaron con la noticia, todo mundo buscaba alguna prueba, alguna foto, video, algún relato, algo ¡lo que sea! Para confirmar lo que la agencia estaba diciendo.

Lo único que habían tenido en su momento había sido la noticia de Dispatch, de ahí, nunca habían tenido más -sumándole que habían borrado la publicación a horas de haberla sacado-, esa era su única pista como para medio confirmar que lo que estaba diciendo la agencia era cierto.

No tuvieron que esperar mucho.

Llegó del propio Minho en forma de comunicado personal en su cuenta de Instagram.

Una foto bastante hermosa de su mano con el anillo, tomando la de Jisung que también presumía el anillo, así como las manitas de sus dos bebés, sobre las de sus padres, después de esa foto, venía una carta escrita a mano:

 

A la gente que siempre me ha apoyado

Hoy me dirijo a ustedes con el corazón lleno de emociones encontradas y mucha gratitud. Durante muchos años, ustedes han estado a mi lado, apoyándome incondicionalmente en cada paso de mi carrera como bailarín. Gracias a su amor y apoyo, he podido vivir el sueño de compartir mi pasión con todos ustedes, y eso es algo que nunca olvidaré.

Hoy, quiero compartir con ustedes una noticia muy especial y personal. He tomado un paso importante en mi vida y, con el permiso de mi familia y mi pareja, quiero anunciar que he contraído matrimonio con alguien muy especial para mí. Esta persona ha sido una fuente constante de apoyo, amor y alegría en mi vida por años, y juntos hemos comenzado una nueva etapa como pareja.

Juntos, hemos formado una familia hermosa y, con mucho amor y felicidad, quiero contarles que ya tenemos dos hijos maravillosos. Ellos han traído una nueva dimensión de alegría y significado a mi vida, y cada día me inspiran a ser una mejor persona y a seguir persiguiendo mis sueños.

Sé que este anuncio puede ser una sorpresa para algunos de ustedes, pero quiero que sepan que mi amor por ustedes no ha cambiado. Ustedes son mi fuente de energía y motivación, y seguiré trabajando duro para seguir compartiendo mi pasión por el baile con cada uno de ustedes. Aunque mi vida está dando un giro importante, prometo que seguiré siendo el mismo bailarín que conocieron desde el principio, siempre agradecido por su apoyo.

Agradezco profundamente su comprensión y apoyo mientras mi vida personal da estos hermosos cambios. Sé que muchos de ustedes han sido testigos de mi viaje, y es un honor poder compartir este nuevo capítulo con todos ustedes. Espero que sigamos bailando juntos, como siempre, con la misma pasión y dedicación de siempre.

Gracias por todo su amor, paciencia y cariño. Mi corazón está lleno de gratitud, y no puedo esperar para seguir creando recuerdos con todos ustedes.

Con todo mi cariño, Lee Minho.

 

La publicación, así como las pocas más que había en la cuenta, tenían los comentarios cerrados para evitar problemas, era la única red social personal de Minho, todo lo demás en otras redes sociales eran páginas de fans, las cuales no tardaron nada en empezar a opinar sobre el tema.

Algo que, honestamente, a Minho no le importaba, dejo el teléfono de lado luego de haber terminado de subir la publicación, girándose para abrazar a Jisung quien seguía durmiendo plácidamente a su lado.

Al sentir como su esposo lo apretaba contra su cuerpo, de forma instintiva se acurrucó, escondiendo su rostro en su cuello y relajándose por el calorcito familiar, no importaba que estuvieran en pleno verano y que el calor fuera horrible, Jisung adoraba que lo abrazaran al dormir y Minho amaba abrazarlo.

—¿Está hecho? —preguntó con voz ronca por el sueño, ganándose un beso en la sien.

—Si amor, sigue durmiendo.

Jisung entonces abrazó a Minho solo con un brazo, -pues el otro estaba atrapado entre sus cuerpos- sonriendo bobamente y empezando a restregar su rostro en el pecho del mayor, como cuando un gato quiere marcar su territorio dejando su aroma en los muebles.

—¿Qué haces? —preguntó en medio de una risa.

—Mío, mío, mío, mío, mi esposo~—dijo sonriendo sin detenerse—te tendremos en casa más tiempo a partir de ahora…

Aunque ahora era Haneul en que no estaba mucho en casa debido a la escuela, al volver podría ver a sus dos padres juntos y eso era una maravilla para el niño.

—Si mi vida—un beso más en su frente y se levantó, pues el radio de bebé empezó a emitir los suaves quejidos de Sunji, quien ya estaba despierta exigiendo atención.

A diferencia de Minho, a Jisung si le ganó un poco la curiosidad sobre que se estaba diciendo, así que entró a Twitter, como era de esperarse, el nombre de su esposo estaba en tendencia, así como el de Dispatch y el de CB91Entertaiment.

 

  • ¡Entonces lo que #Dispatch publicó hace tiempo era verdad!

             >> ¡En cierto! Y lo borraron casi de inmediato

             >>La empresa seguro pagó para que lo bajaran, ya que literalmente los estaban acosando

            >>¡Odio que lo hayan bajado! ¡Nunca pudimos ver quien era la otra persona!

                   >>>Si ToT, se supone que al final del día iban a sacar las fotos…

  • Lee Knoooooooooow ¡¿Por qué me haces esto?! ¡Yo te amaba tanto!

             >>¡Siento como si mi novio me hubiera engañado! <l3

            >>¡Y hasta con hijos nos salió!

            >>Tiene dos bebes y ninguno es conmigo ¡Estoy tan triste!

                    >>>WTF? Medícate loca

  • ¡¿Años?! ¡AÑOS! Y nunca nos lo dijo <l3

              >>Tan poca confianza le generamos que tuvo que recurrir a un comunicado de agencia <l3

              >>Me rompe el corazón que por culpa de sus acosadoras tuviera que recurrir a que la empresa lo dijera por él.

              >>Él también lo dijo en su Insta, pero los comentarios están cerrados <l3

             >>No lo culpo, él sabe que muchas irán a acosarlo por ahí también <l3

            >>Perdónanos por no poder protegerte Lino <l3

  • Dijo pareja y no novia… 🤨🏳‍🌈❓

             >>Lol ¿de verdad te fijas en eso ahora?

            >>¿No viste la foto? Esa claramente es la mano de un hombre

           >>O sea que además de ser padre y esposo, es gay ¡Nunca íbamos a poder tener una oportunidad!

                    >>>Aunque fuera hetero no tendrían una oportunidad jajaja

                    >>>Entonces ¿su pareja es un hombre de “esos”?

                            >>>>Que despectiva jajaja, pues obvio ¿no? Ahí hay dos manitas de bebé <3

  • #CB91Enterteiment ¡¿Cómo puedes estar de acuerdo con esto?!

             >>¿Qué tiene de malo que #LeeKnow quiera tener una familia?

             >>Si ¿Qué tiene de malo? También es humano

            >>Tiene derecho a amar y ser amado.

           >>No puede tener pareja ¡nosotras somos sus novias! ¡Nosotras lo amamos más que nadie!

          >>¿Ya tomaste tu medicación amiga?

          >>Te urge ir al psiquiatra si enserio crees que eras su novia, loca.

         >>#LeeKnow nunca nos dijo que podíamos llamarlo novio ¿estas bien de tu cabeza?

 

Jisung cerró la aplicación y dejó el teléfono a un lado, no quería leer más, mejor se levantó y preparó el desayuno para olvidarse del trago amargo que acababa de dar…

Fin del capítulo 111.

Chapter Text

12:48 am y Seungmin no podía dormir.

Su estómago resonaba con fuerza, en su mente solo un bubble tea de cookies and cream y panecillos de miel con azúcar rondaban, giró su rostro hacia su novio, durmiendo tranquilo a su lado.

 —Bin…—lo llamó suavecito—Bin…

—¿Mmnh? —respondió a duras penas girándose para abrazarlo y acariciar su cabello—¿Estás bien cariño?

—Tengo hambre…

—¿Qué se te antojo? —preguntó sentándose para espabilar un poco.

—Un Bubble Tea de Cookies and cream y panecitos de miel con azúcar…—dijo algo cohibido, sabía que era tarde y aun así Changbin ya se estaba vistiendo para ir por las cosas a la tienda de conveniencia de su zona.

12 semanas recién cumplidas y los antojos estaban a tope todos los días y, como ahora, también en las noches.

No es como que Changbin estuviera durmiendo mucho ahora en realidad, después de lo que pasó en la boda, empezó a planear la propia, Seungmin había insistido en que fuera algo muy sencillo pues para ese momento ya estaría bastante más hinchado, ya que estaban planeándola para finales de julio y no quería estar incómodo, así que el pelinegro estaba encargándose de eso, de los asuntos pendientes con la empresa, de las múltiples demandas por acoso a sasaengs por parte de Minho y también de los caprichos de su novio.

Una semana apenas había pasado y ya habían detenido a 5 chicas que habían intentado meterse a la empresa en busca de cualquier pista sobre Minho, el castaño ni siquiera estaba en la empresa, pero aun así estas chicas habían logrado colarse en la empresa solo por el mero capricho de buscarlo y sabrá dios que hacerle cuando lo encontraran.

Años atrás hubo muchos atentados contra idols en otras empresas que terminaron con su hospitalización, Minho no era idol, pero aun así lo acosaban y todos tenían bastante miedo de que le llegarán a hacer algo, así que apenas pusieron un pie en la empresa, las arrestaron por invasión de propiedad privada.

—¿No necesitas nada más? —preguntó cerrando el cierre de su chamarra deportiva y buscando su cartera.

—No, solo eso…

—No tardo—se acercó para dejar un beso en su frente y arroparlo con cuidado, después de eso se fue, dejando a Seungmin con una sensación cálida en su pecho, tenía al mejor novio del mundo.

En lo que Changbin caminaba a paso tranquilo por la calle su teléfono vibró en varias notificaciones de mensajes, a pesar de la hora, el caso contra estas chicas estaba activo, pues al parecer una de ellas era hija de un cenador importante quien ya había contratado a un gran abogado para llevar el caso, las otras cuatro todavía estaban encerradas e histéricas pues obviamente no tenían tanto poder como la otra chica para que las sacaran.

Entró a la tienda y tomó una canasta para empezar a tomar los panecillos de Seungmin, uno que otro dulce para él, algunas cosas que hacían falta en la casa y ya en la caja pidió el Bubble Tea de Min, en todo ese rato, se mensajeó con su equipo para coordinar las cosas de la demanda, el dinero no era problema, y las conexiones de la familia Bang serian muchísimo más grandes que la de cualquier cenador estúpido de Corea que quisiera crees que tendría poder.

Las sasaengs se creían intocables en la mayoría de las veces, pues ahora no, se habían metido con la empresa equivocada, habían acosado al hombre equivocado, y ahora pagarían por ello.

Cuando la bebida estuvo lista, pagó con su tarjeta, recogió las cosas y fue de regreso a su casa.

Al entrar, dejó las cosas que compro para la casa en la cocina y después regresó a la habitación, Seungmin ya no estaba acostado, estaba sentado en la cama, moviendo los pies impaciente y jugando con sus dedos, Changbin le dio su bebida y dejó la bolsa en la mesita de noche de su lado para después acostarse con todo y ropa, estaba cansado.

El reloj marcaba ya la 01:08 am, tenía que levantarse temprano para una junta corporativa a primera hora.

—¿Quieres algo más?

—No, gracias—dejo de bebé de su té para dejar un beso en los labios de su novio. Changbin correspondió a duras penas, pues ya estaba más dormido que despierto.

Seungmin entonces se quedó un buen rato disfrutando de los dulces que Changbin le compró mientras tonteaba en el celular, cuando estaba aburrido se metía a Twitter para ver novedades sobre los grupos que entrenaba o sobre la empresa; justo ahora, la empresa seguía en tendencia junto con el nombre artístico de Minho, apenas había pasado una semana, aún estaba muy fresco así que no era novedad que siguieran hablando de ello.

Le divertía mucho la frustración en los comentarios, diciendo que nadie había vuelto a ver a Minho desde el día del anuncio, varias chicas iban todos los días y se quedaban esperando en el café cerca de la empresa por horas para ver si en algún momento llegaba, pero no, Minho había desaparecido.

También estaba la noticia de que habían arrestado a varias de ellas por meterse a la empresa fingiendo ser parte de algún staff o simplemente metiéndose como si fueran las reinas del lugar, había unos cuantos videos de como las sacaron a la fuerza para meterlas a los vehículos de la policía.

A pesar de eso, no todo era malo, había muchos comentarios de apoyo por parte de fans extranjeras y una que otra nacional, diciendo lo mucho que les alegraba que Minho tuviera una familia, emocionadas de que fuera esposo y padre, abiertamente gay y sin miedo al que dirían, estaban orgullosas de que no se dejara llevar por lo que la gente de corea diría y se abriera a la posibilidad de amar y formar una familia, un lujo que muchos famosos no se podían dar.

—Al menos aún hay gente buena…—se levantó con cuidado para beber agua, tirar la basura y lavarse los dientes, de ahí, volvió a dormir luego de dejar un besito en la mejilla de su futuro esposo.

A la mañana siguiente se levantó junto con Changbin para ir a la empresa-en su última consulta le dijeron que estaba perfecto, así que se animó a ir-, desayunaron con tranquilidad mientras Changbin le hablaba de la demanda en proceso contra una de las acosadoras de Minho.

—Ah justo, en la madrugada vi un video de como la sacaban de la empresa—se rio levemente—fue gracioso verla toda roja del coraje porque la descubrieron.

—¿Se la están llevando tranquilamente?

—Si, solo la tienen esposada, ella es la que se ve muy molesta ¿Por qué?

—Mándame el link, servirá de evidencia, alegó que la maltrataron en el arresto.

Seungmin sacó su celular y le mandó el link de la publicación, Changbin se la reenvió a su equipo para que descargaran el video, después de eso, terminaron su desayuno y partieron rumbo a la empresa donde se despidieron con un beso.

Mientras que Changbin fue a los pisos superiores para la junta, él se quedó en el 4 piso para ir a su salón de ensayos donde Jeongin ya lo estaba esperando.

—Hola, Innie buen día…—dijo dejando su bolsa llena de juguitos, galletas saladas y dulces, sobre todo dulces.

—Hola, Minnie—saludó entusiasta, acercándose para abrazarlo, le gustaba cuando Seungmin podía venir, ya que era bastante intermitente, fluía mejor con él ahí—¿Cómo amaneciste hoy? —su mano viajó directo a su vientre, al tener solo 12 semanas no era muy notorio, pero se veía que estaba ahí.

—Tranquilo, no he tenido náuseas hasta ahora, pero me da mucha hambre en las madrugadas—suspiró y se sentó en su escritorio frente a la cabina de audio.

—Los antojos nocturnos son terribles…

—Demasiado—dijo con un suave puchero que rápidamente borró de su rostro, era tiempo de trabajar—bien, vamos a grabar unas tomas para intentar acoplar los tonos para la canción principal ¿de acuerdo? Después se las mandaremos a Sung para que empiece a acomodar todo.

—¿Eh? ¿Ya no más clases? —lo miró entre confundido y con un revoltijo de emociones en el estómago, como su presencia no era muy a menudo, solo se habían concentrado en enseñarle.

—Nop, ya no más clases, estás listo Innie, empezaremos a grabar.

La sonrisa que Jeongin dio bien pudo iluminar todo el edificio, sus ojitos se achicaron tanto al punto de desaparecer; contuvo las ganas de gritar de emoción y dar brinquitos, solo se mordió los labios y asintió.

Entró casi corriendo a la cabina, por poco se puso a dar saltitos para entrar, lo que le provocó una adorable sonrisa, Jeongin era tan lindo…

En ningún momento dejó de sonreír, estaba tan feliz que hasta le dolían las mejillas, Seungmin le tomó muchas fotos y algunos videos, mandándolos al chat grupal porque no podía ser el único que pudiera disfrutar de la vista de su pequeño bebé pan:

Mong-Mong :

*Video*

*Imagen*

*Imagen*

Tan lindo~

Prince Flour

INIEEEEE

MI INNIE BONITO MI AMOR HERMOSO

LO AMOOOOOOO

♡♡♡♡♡♡♡♡♡♡♡♡♡♡♡♡♡♡

A C E

Mi hijo es tan lindo~

Obvio salió a mi jaja

Binnie ( ´ω`c)

Tan lindo el bebé pan <3

Anciano

Se ve tan feliz <3

Amo cuando ustedes son felices <3

Sunshine

Awww nuestro bebé es tan lindo <3
Innie eres tan lindo <3

Evil Rabbit (`Д´)

Tan lindo~, pero dile que no esté tan cómodo

Todavía tenemos mucho que ensayar

Bebé Pan (` ´)

Aguafiestas (ToT)

Fin del capítulo 112.

Chapter 114: 113

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

Para Seungmin el tiempo estaba pasando demasiado rápido.

Los preparativos para el álbum de Innie le estaban comiendo tanto el tiempo que para cuando se dio cuenta ya habían pasado tantos días que estaban justo en el cumpleaños de Sunji, al final de esa semana tenía que ir con su cuñada para su revisión mensual y así saber el sexo de su bebé, para agregar más cosas, luego de eso, justo el día 29 de julio, era su boda…

Aunque bueno, dejó de pensar en todas sus preocupaciones cuando Changbin llegó junto a él con un plato lleno de 3 rebanadas de pastel con betún naranja porque la niña estaba obsesionada con la película del Howl no Ugoku Shiro que pido su pastel específicamente del personaje de Calcifer, incluso Changbin buscó como loco por 3 días un peluche de un metro de altura del personaje solo para regalárselo en su cumpleaños.

Sunji estaba vestida con un precioso vestidito amarillo y un enorme sombrero, literalmente haciendo un mini cosplay del vestuario que traía la protagonista Sofí al final de la película, y apenas fue bajada al suelo y vio el regalo de Changbin, gritó y salió corriendo para abrazarlo, provocándole un casi infarto a Minho y haciendo que Jisung correr atrás ella porque la niña apenas estaba aprendiendo a caminar, verla correr era toda una sorpresa.

La fiesta en sí era solo entre ellos con los bebés presentes, pues Sunji era muy pequeña todavía como para tener amiguitos, más que ahora los gemelos, quienes en unos días cumplirían 4 meses. Dejó de pensar mucho cuando Haneul se le acercó con un paso tímido, movía sus manos nervioso, así que puso toda su atención en el niño cuando este logró pararse frente a él, que estaba cómodamente sentado en el sofá reclinable que había en la sala.

—Tío Minnie…

—¿Qué pasa cielo?

—¿Puedo tocar a tu bebé? —para Haneul, ver una panza como la que tuvo su papi Ji cuando estaban esperando a su hermanita le causaba mucha curiosidad, pues eso significaba que vendría un bebé nuevo con quien jugar, aunque esta no era tan grande como la que tuvo su papi en ese entonces, y claro, tendría que esperar, así como con los gemelos, aún eran muy pequeños como para jugar con ellos.

—Claro cariño—dejó el plato de lado y tomó al bebe en brazos para poder sentarlo en una de sus piernas.

Haneul entonces colocó sus manitas con cuidado como su papi Minho siempre le había dicho que tocara cuando su hermana estaba en la panza de su papi Ji.

—No se mueve…

—Tal vez está durmiendo—dijo Seungmin con su mano sobre la pequeña del niño—Aunque también puede ser que todavía es muy pequeñito…

—Sunji se movía mucho—recordó el menor. La primera vez que su hermana se movió, estaba junto con su papi Ji en la cama, le dijo “hola” con ese movimiento, o al menos eso es lo que le había dicho su papi.

—Si, me imagino—dijo al ver como la niña gritaba emocionada, dando brinquitos sin soltar el enorme peluche que su prometido le había dado de regalo.

—¿Cómo se llama? —preguntó de pronto el menor al soltarlo y ser bajado por Seungmin.

—Aún no lo sé bebé, tengo que ver si es un él o una ella para decidir, pero cuando lo sepa, te lo diré primero.

La sonrisa que Haneul le regaló al decirle eso era tan linda que le removió algo en el pecho.

—¿Lo pometesh? —alzó su pequeño meñique hacia Seungmin para que esté lo tomara, dios, el castaño se lo quería comer a besos de lo lindo que era.

—Lo prometo—dijo entrelazando su dedo, con el pequeñito del menor—anda, ve a jugar con tu hermana.

El niño asintió y se soltó de su agarre para ir con su hermanita, quien ya tenía toda la cara y las manos llenas de betún, por comer su pastel sin un cubierto, ya que se le complicaba demasiado aún.

Pronto fue Jisung el que se sentó a su lado, apoyándose en el brazo del sillón, dejando a plena vista la figura tan espectacular que siempre había tenido, ahora que Haneul estaba en la escuela, tenía el tiempo suficiente para dobletear el tiempo en sus rutinas y horas de gimnasio, sumando a que ahora Sunji se le unía como peso extra para sus ejercicios.

A la niña le encantaba, para ella era un juego donde la levantaban y corrían con ella en brazos o en un fular en la espalda o pecho de su papi Ji.

Verlo así de esbelto como antes le daba un poco de envidia dado que él estaba subiendo de peso, pero sabía que era normal, después de todo, tenía un bebé dentro, desarrollándose a costa de toda la comida que estaba consumiendo.

—¿Cómo te sientes?

—Estoy bien—dijo sincero, después de todo, el embarazo estaba fluyendo bien, sí, tenía que recurrir a citas más veces que el promedio, solo para verificar que todo estuviera en orden, y si, también le hacían análisis constantemente para medir su nivel de hormonas, pero meh, detalles—Un poco adolorido, quizás, pero nada grave.

La tarde trascurrió tranquila entre música suave, mucho pastel, los grititos emocionados de Sunji cada que abría sus regalos y muchos balbuceos y palabras mal dichas de bebés; en sí, fue un adorable cumpleaños, pero en el momento en que la cumpleañera empezó a bostezar alrededor de las 7 de la tarde, supieron que era momento de irse.

Para cuando estuvieron en casa, Seungmin se quitó los zapatos -pues ya tenía hinchados los pies- y se acostó bocarriba en la cama, como una estrella de mar, abarcando todo el sitio.

—¿Estás cansado cielo?

—Demasiado, y ni siquiera hice nada… Solo me senté ahí y comí mucho pastel.

—Estás creando vida mi amor, eso obviamente drena por completo tu energía incluso si no estás haciendo nada…

El castaño solo asintió y se hizo a un lado para que Changbin se acostara a su lado, lo cual no tardo en hacer, se giró para que esté lo abrazara y así lo hizo, sin pedirle nada o decirle algo, así de conectados estaban, así de mucho se entendían si hablar, solo con acciones y nada más.

Sonrió al sentir un beso en su cuello, los brazos que lo rodeaban eran fuertes, pero lo sostenían con tanta delicadeza y ternura que casi siempre le provocaban cosquillas en el estómago, Changbin siempre estaba generándole emociones agradables, incluso solo con su mera existencia. Por eso lo amaba, incluso si no se lo decía mucho, y prefería molestarlo diciéndole lo contrario o metiéndose con él, lo amaba, y lo mejor de todo es que Changbin lo sabía, solo que a veces también le gustaba molestar a Seungmin haciendo aegyo para conseguir cariño y fastidiarlo.

—Estás algo tenso—dijo el pelinegro al mover una de sus manos por la espalda de su novio—¿Quieres que te dé un masaje?

—No puedo estar bocabajo… pero te acepto un masaje en los pies…

En menos de 3 minutos, Seungmin ya estaba apoyado contra la cabecera de su cama, con las hábiles manos de su prometido masajeando sus pies con un aceite especial para eso con aroma a menta -la cual adoraba-, y no solo fueron sus pies, también masaje sus manos y piernas, al punto de dejarlo completamente laxo en la cama, listo para dormir, aunque estuviera cubierto de aceite en varias zonas.

—Un baño y a la cama ¿de acuerdo?

Y aunque fueran apenas las 9:30 pm, aceptó, porque ser cuidado por su novio era algo que disfrutaba mucho, esos cuidados se habían multiplicado ahora que estaba embarazado y lo adoraba.

A las 10 de la noche ya se encontraba sumido en un profundo dueño, relajado y tranquilo entre los brazos de su futuro esposo, por lo que no se despertó ni una sola vez.

Los siguientes 3 días fueron iguales, por mucho que ambos regresaran ya casados del trabajo, Changbin todavía se tomaba la molestia de darle un masaje en los pies antes de irse a dormir, e incluso si era de madrugada, se levantaba para conseguirle sus antojos sin protestar a nada.

Su hombre era simplemente perfecto.

El día de la consulta llegó demasiado pronto -lo que significaba literalmente una semana para su boda-, y no iba a mentir, estaba bastante nervioso, no solo porque tenían que hacerle un chequeo de nuevo, sino porque también sería el día en que sabrían que sería su bebé, después de todo, Changbin ya estaba viendo la posibilidad de comprar una casa más grande en un barrio más tranquilo, probablemente cerca de donde estaba viviendo Minho.

—¿Cómo te sientes cielo? —preguntó Changbin con su mano sobre el muslo de su novio, el cual venía jugando en su celular para evitar morderse las uñas de los nervios.

—Tengo hambre…

—Después de la consulta te llevaré a ese restaurante de carne que te gusta tanto—le aseguro el mayor, pues como también tenían que sacarle sangre, los análisis siempre eran en ayuno por lo que era algo obvio que tuviera hambre.

—Está bien—suspiro acariciando su vientre con suavidad, aún no estaba tan grande, pero ya se notaba más.

Como siempre, Changbin estacionó detrás del auto de su hermana y pasaron directamente a su consultorio, Jae los recibió muy emocionada y feliz, pues pronto sabría si tendría un sobrino o una sobrina, aunque primero midió y pesó al castaño, después de todo, por mucho que fuera su cuñado, seguía siendo un paciente.

—¿Cómo te has sentido Minnie? —preguntó la pelinegra menor preparando todo para la extracción de sangre luego de anotar los datos de Seungmin en su expediente.

—Todo bien noona, los vómitos nunca fueron un gran problema en realidad, a veces tengo mucho sueño, creo que lo más grave son los antojos nocturnos—dijo estirando ya su brazo descubierto, Jae lo limpio con sumo cuidado con un algodón con alcohol y preparo la aguja.

—Bueno, eso es bastante normal—dijo insertando la aguja con cuidado, empezando a sacar la sangre luego de conectar el tubito—solo procura no comer muchos dulces nocturnos, eso no es bueno para tu salud.

El castaño asintió a sabiendas de que en realidad no haría mucho caso, si se lo pedía a Changbin, el pelinegro iría sin dudar a comprarle todo lo que quisiera; cuando la extracción termino, le colocaron un curita y lo dejaron recostarse, fue Changbin el que levanto con cuidado su suéter, dejando un beso en su frente en el proceso, estaba tan nervioso como él, así que para tranquilizarlo y tranquilizarse a sí mismo, Seungmin tomó su mano.

Jae entonces aplicó el gel y encendió la máquina, empezando a pasearla con suavidad por el vientre del menor, revisando de primera mano cómo se veía su útero, al verificar que estaba bien, empezó a revisar a lo que todos querían saber, el bebé.

Luego de exactamente 3 minutos de búsqueda, Jae sonrió, sonrió de una forma tan bonita y genuina que ninguno supo realmente que esperar, Changbin más que nada se sintió nervioso al ver como los ojos de su hermana se aguadaban un poco, lo que le dio un pequeño indicativo de que podría ser, dado que conocía demasiado bien a su hermana.

—¿Noona? ¿Qué pasa? —claro que Seungmin iba a preocuparse al ver como Changbin sin decir o hacer nada, también había empezado a llorar.

Ver a tu doctora y a tu prometido llorando por algo que al parecer se dijeron de forma telepática pone nervioso a cualquiera…

—Es una niña Minnie, una perfecta y preciosa niña.

Fin del capítulo 113.

Notes:

Una niñaaaaaaaaaaaaaaa ToT <3
Jajaja me emociono como si no supiera las cosas que van a pasar lol
No puedo creer que ya estemos en el embarazo BinSeung, eso quiere decir que pronto vamos a entrar en la recta final ahhhhhhhhhhh

Chapter 115: 114

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

—No entiendo cómo es que esta mancha rara es nuestra hija—dijo Changbin mirando la fotografía de la ecografía, estaban en casa de los Kim, habían ido a avisarle a los padres y hermana de Seungmin sobre la consulta y los resultados.

La señora Kim había llorado y gritado de felicidad cuando le dieron la ecografía, diciendo que “su nieta se veía hermosa” algo que descolocó por completo a Changbin teniendo en cuenta que luego de haber llorado tanto con su hermana porque por fin había una nieta en la familia Seo, había visto la pantalla, pero para él solo eran manchas…

—Tal vez habrías entendido si hubieras escuchado en vez de llorar como un loco—se quejó Seungmin acariciando su vientre con cuidado, si bien ambos Seo habían estado llorando al enterarse del veredicto, Jae tuvo que forzarse a calmarse para explicarle todo a Seungmin, ya que él se veía demasiado perdido por las imágenes sin forma en la pantalla.

Changbin no logró calmarse como su hermana, incluso Seungmin tuvo que abrazarlo mientras Jae le explicaba todo, el pelinegro siempre había querido una niña para malcriarla, consentirla en todo y tratarla como una princesa, y ahora que la tenía no cabía en su emoción.

—Es que estoy muy feliz Minnie—se acercó para abrazarlo y empezar a llenarle de besos la mejilla a su alcance, y por mucho que Seungmin se intentó alejar, no pudo—Me diste una niña~

A pesar de que Changbin meloso no era su faceta favorita cuando se sentía algo irritable, aceptó los mimos apoyándose en su hombro cuando se acomodaron para abrazarse, la comida todavía no estaba lista, así que tenían que esperar, incluso si Changbin se ofreció para ayudar, la señora Kim le dijo que no, que ella lo haría todo porque gracias a él y a su hijo ahora tenía una nieta.

La primera nieta tanto de los Seo como de los Kim…

Esa niña sin duda sería una consentida.

Cuando la comida estuvo lista, todos ayudaron a traer las cosas y se sentaron a comer, la plática fue bastante amena, más que nada era Changbin hablando con toda la familia Kim sobre los planes futuros, la boda era el fin de semana y la mudanza empezaría unos días después, tenían que aprovechar que Seungmin todavía no estaba tan avanzado en el embarazo para hacer todo eso, ya que lo que menos quería era estresarlo con todo cuando ya estuvieran cerca de las fechas de parto.

Dejando así a toda la familia maravillada porque Seo Changbin definitivamente era un hombre que sabía resolver, era el hombre perfecto para su hijo, sería un esposo maravilloso y no dudaban de que fuera un increíble padre también.

El castaño no se animó a participar en la plática, comía sin dejar de mirar a Changbin, no sabía por qué, pero le gustaba verlo comer, y ahora que la conversación no dependía de él, podía permitirse observarlo todo lo que quisiera porque hasta comiendo Changbin lucía increíblemente guapo.

Probablemente también tenía mucho que ver que las hormonas pronto empezarían a afectarle mucho con respecto a sus “necesidades” …

Como a Felix, por ejemplo.

Justo ahora, el menor estaba terminando de comer algo, y eso, a regañadientes porque en realidad no tenía mucha hambre, pero Chan antes de irse -pues había llegado temprano a casa, pero tuvo que regresar a la empresa por una emergencia- con un tono autoritario y una mirada firme le había dicho que tenía que terminar todo el plato y seguir alimentándose bien, aunque no estuviera embarazado.

Y en realidad, ese regaño no tuvo que haberlo encendido como lo hizo.

Porque ahora estaba solo en casa con dos bebés durmiendo tranquilamente en sus cunas, una erección dolorosa en los pantalones y a Mikael abajo terminando de limpiar la cocina… se supone que Chan no debía de tardar demasiado en volver, él definitivamente quiera sexo esa noche, pero con tanta gente en la casa definitivamente no iba a poder hacerlo, llámenlo egoísta si quieren, pero sabía que en el momento en que a uno de los bebés se le ocurriera llorar en pleno acto, Chan iba a parar todo para ir a revisarlos y eso sí que no lo podía permitir.

Él también merecía ser atendido.

Tomó su teléfono y llamó a la única persona que podría ayudarle en estas situaciones.

Hola, Lixie ¿todo bien? —dijo la voz de Jisung del otro lado de la línea.

—Hannie, necesito ayuda urgente—pidió con voz lastimera, casi desesperada—¿puedes cuidar a los gemelos por mí esta noche? Te juro que solo será esta noche… por favor.

Woah que desesperado te escuchas por sexo amigo jaja—se burló.

—Estoy tan caliente que podrías freír tocino en mí, por favor Hannie, ayúdame, sé que es mucho porque son dos y tú también tienes dos, pero de verdad, no podría confiarle mis hijos a cualquier otra persona.

—Seguro Lix, solo te estoy molestando.

—Eres un ángel Ji—dijo casi llorando—si quieres hasta te dejo a Mikael para que te ayude.

Jisung no pudo evitar soltar una carcajada, de verdad que estaba desesperado por estar a solas con Chan.

No hace falta Lix, deja al hombre descansar un rato, tengo una pequeña Terreneitor que ya me preparó para todo, tus bebés están en la edad donde solo quieren dormir, así que estaremos bien.

—¡Eres el mejor! ¡Llegó en menos de 15!

—Claro.

Y colgó.

Dejando el teléfono de lado, fue directo a la habitación de los gemelos para preparar sus pañaleras, si, una para cada bebé, así evitaba confundir sus cosas, pues cada niño tenía un guardarropa diferente para así no confundirlos.

—¡Mika! ¡Prepara el auto, vamos a salir! —gritó aprovechando que los gemelos estaban despiertos, ambos bebés se giraron a ver a su rubio padre, bebé 1 sonrió, llevando sus manitas a su boca, mientras que bebé 2 bostezó y cerró sus ojitos de nuevo, era mucho más perezoso que su hermano mayor.

Mikael obviamente subió, pues Felix normalmente no salía cuando estaba solo, nunca podía con los dos bebés y menos fuera de su casa.

—¿Joven Felix?

—Mika, voy a ser honesto contigo, porque más que mi guardaespaldas también eres mi amigo—dijo cambiando a un semblante bastante serio, pues antes de que el mayor subiera, estaba haciéndole caritas graciosas a su bebé—Quiero tener sexo con mi esposo, y no puedo tenerlos a ustedes tres en la casa...

—Oh…

—Vamos a llevar a los niños con Jisung, y tú podrás tomarte el resto del día libre ¿de acuerdo?

—Si, seguro…

Después de eso Mikael fue a acomodar las sillas en el auto, luego subió otra vez para llevarse una de las pañaleras ya lista y al bebé correspondiente, no podían equivocarse, siempre era Bebé 1 derecha -el mayor- y Bebé 2 izquierda -el menor-. Cuando ya estuvo todo listo Felix le avisó a Jisung que ya iban para allá, Mikael condujo hasta la zona residencial donde los recién casados vivían, el portero los dejó entrar de inmediato pues Jisung ya había avisado que la camioneta llegaría.

Felix tomó a un bebé con su respectiva pañalera y Mikael al otro y su pañalera, bajaron del auto y caminaron hasta la casa de Jisung, quien ya tenía la puerta abierta, esperándolos apoyado en esta.

—No sabes cuanto te lo agradezco Hanji—dijo el rubio entregándole a su hijo mayor en brazos junto con la pañalera—¿Ya sabes cómo diferenciarlos verdad?

—Si Felix, yo tengo a bebé 1, colores más fuertes, muy hiperactivo y gritón, hola Mika, dale a bebé 2 a Minho—pidió entrando de regreso a la casa.

Minho apareció entonces para tomar la pañalera y al segundo bebé, quien, a diferencia de su hermano, era más tranquilo por ser más dormilón.

—No te preocupes Lix, los cuidaremos bien.

—Lo sé—asintió el rubio y luego de darles una última mirada regreso al auto.

Era la primera vez que se separaba de sus hijos desde que habían nacido, pero de verdad que ya no aguantaba esa abstinencia, necesitaba a su esposo, así que, con un poco de dolor en el pecho por separarse de sus hijos, se fue.

Haneul y Sunji rápidamente se acercaron cuando sus padres se sentaron en la sala con ambos bebés en brazos.

Solo los vieron por un momento, y los saludaron con sus tiernas vocecitas, mientras que Bebé 1 les sonrió, y estiró sus manitas para intentar tocarlos, Bebé 2 bostezó y cerró sus ojitos, acurrucándose más en el cálido pecho de Minho.

Sus hijos no se quedaron mucho tiempo viendo a los bebés, pues Haneul estaba haciendo tarea y Sunji se entretenía viéndolo hacerla al mismo tiempo que jugaba con sus peluches por lo que ambos niños regresaron a la mesita de centro de la sala a seguir con sus cosas, dejando a sus padres en el sillón, con ambos bebés ahora acurrucados para dormir la siesta.

Minho miró con mucha atención al pequeño en sus brazos, no estaba del todo dormido, pero el ambiente tranquilo, el aroma suave y el calor humano de estar siendo cargado, lo estaban arrullando, diferente a su hermano quien apenas estaba siendo acomodado en el fular que Jisung había sacado de la pañalera, los bebés hiperactivos siempre se calmaban estando acurrucados.

—¿Recuerdas cuando los nuestros tenían esta edad? —preguntó con la nostalgia pintando su voz.

—Parece que fue ayer cuando tenían 4 meses…—dijo Jisung mirando a sus dos bebés con una suave sonrisa en el rostro, estaban creciendo tan rápido, cuando menos se diera cuenta sus pequeños ángeles ya estarían yendo a la secundaria.

Minho miró a su esposo entonces, notando la nostalgia en sus ojos, sin pensarlo mucho, la pregunta salió sin filtro de su boca.

—¿Quieres tener otro?

Jisung jamás había girado tan rápido el cuello.

—¿Qué?

—¿Qué?

La sonrisa relajada de Minho contrastaba bastante con la mirada casi asustada de Jisung, no estaba preguntado en serio… ¿Verdad? Solo quería molestarlo.

—No me mires así amor—dijo riendo levemente incómodo, pues Jisung parecía haberse quedado congelado.

—Tú… ¿De verdad quieres otro bebé?

—No amor, o bueno, si tú quieres, sí, pero no, por ahora estamos bien con dos ¿no crees? Sunji es aún muy pequeña.

—No me asustes así por dios…—dijo soltando todo el aire que no sabía que estaba conteniendo—sabes que soy muy fértil—se sonrojó—no juegues con eso…

—Ya, ya, no lo haré más—se acercó para dejar un beso en su mejilla y después otro más en su cuello, dejándolo visiblemente más relajado que antes.

Puede que ahora fuera demasiado pronto para tener otro bebé, pero bueno, la idea no le desagradaba del todo…

 

Fin del capítulo 114.

Notes:

Jajajaja ay esa bromitas...
Todavía estoy planteándome si meter otro bebé, o no, la verdad es que en el final que ya tengo visualizado solo son dos, pero aun hay una posibilidad, aunque ya seri amucha la diferencia de edad entre los hermanos jajaja
Ay no se xc ¿Ustedes que piensan? jajaja

Chapter 116: 115

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

Cuando Chan llegó a casa se extrañó de que todo estuviera en silencio, a esa hora Felix y los gemelos estaban en la sala, Felix haciendo pilates y los gemelos en sus sillitas viéndolo o durmiendo; pero ahora todo estaba a obscuras, ni siquiera Mikael se veía por ningún lado.

—Estoy en casa…—anunció con la voz algo insegura ¿de verdad no había nadie en casa? Felix le habría avisado si hubiera salido con los niños ¿no?

Se quitó el saco y lo dejo junto con su portafolio en uno de los sillones de la sala, girando la cabeza a todos lados, intentando ver si Felix estaba por los alrededores.

—Bienvenido amor…

La voz de Felix venía de las escaleras, así que se giró para preguntar donde estaban los niños y Mikael, pero no pudo, su boca solo se abrió un poco, pues Felix venía bajando las escaleras solo con una camisa -de Chan- medianamente abotonada puesta.

Chan lo tomó entre sus brazos cuando el rubio llegó a abrazarse a su cuello para besarlo, aprovechando su desconcierto, lo hizo tropezar para que ambos acabaran en el sofá, Chan sentado y confundido mientras que Felix estaba sobre él, quitándose la camisa y dejando al descubierto que no llevaba absolutamente nada abajo.

—¿Felix? —aunque la vista era exquisita, todavía estaba la duda de dónde estaban sus hijos y Mikael.

—Quítate la ropa—ordenó el rubio.

—Pero acabo de llegar…—sonrió al ver como el rubio le daba “esa” mirada, la que reflejaba que le importaba tres hectáreas de viñedo de uvas lo que él dijera, si quería sexo, él iba a tener sexo.

—Necesito sexo Bang, ahora. —y que se lo dijera con esa profunda voz necesitada solo hizo a Chan sonreír más y empezar a tocarlo.

—Okey…

La camisa azul quedó en el suelo luego de que Chan prácticamente se la arrancara de un tirón, Felix se acomodó mejor sobre el regazo de su esposo para empezar a quitarle el cinturón y bajarle los pantalones junto con la ropa interior; desde que Mikael lo dejó en casa solo, pasó todo ese rato preparándose, no había necesidad de esperar más, tampoco de usar preservativo, de puro milagro había conseguido embarazarse, así que no hacía falta cuidarse.

Cuando por fin pudo librar a Chan de su ropa, sonrió con genuina arrogancia, su ego se alimenta con el hecho de que solo necesito que Chan lo viera desnudo para tener su glorioso y delicioso pene completamente erecto. Así que sin esperar más y apoyándose de uno de los hombros de su esposo, se autopenetró de forma rápida, casi de un solo movimiento.

El cuerpo de Felix aún no estaba en plena forma, aún estaba -según él, claro- algo “gordo” pero seguía provocándole erecciones a su esposo y eso era lo mejor; empezó a moverse, primero lento para volverse a acostumbrar al tamaño de su esposo, las manos de Chan se movieron por su cuerpo, una a su cintura y la otra a uno de sus muslos, pudo sentir como se acomodaba mejor en el sillón para tener un mejor ángulo y empezar a mover su cadera también, encontrándose con los lentos movimientos del rubio e intensificar un poco.

—¿Dónde están nuestros hijos? —preguntó con voz suave y algo apretada, Felix había comenzado a moverse más fuerte.

—Con Mi-Minho y Jisung…—respondió con dificultad pues, aunque el ritmo era lento, la posición lo llevaba bastante profundo, sumando a que su condición no era tan buena como antes, así que ya se estaba cansando un poco.

Chan, al notar esto, abrazó a Felix solo para poder recostarlo contra el sillón y empezar a moverse como a ambos les gustaba. Duro.

Justo gracias a ese movimiento fue que la conversación terminó, pues el cerebro de Felix solo podía pensar en su esposo en ese momento y en nada más.

Por otro lado, la pareja encargada de cuidar a los gemelos estaba bastante bien, cuando los gemelos despertaron, pensaron que tener 4 bebés despiertos sería toda una odisea, pero no, así como su padre gestante tenía la apariencia de un ángel, los gemelos realmente lo eran. Bebé 1 estiraba sus manitas hacia Haneul quien estaba sentado frente a él enseñándole sus juguetes, en cambio Bebé 2 estaba tranquilito junto con Sunji, viendo las tarjetas que Jisung les enseñaba a ambos mientras Minho preparaba la cena para todos.

—Son tan tranquilos—dijo Jisung dejando las tarjetas de lado para sacar al bebé de la sillita y dejarlo recostado en la alfombra, no siempre era bueno dejarlos tanto tiempo sentados, tenía que estirar bien sus brazos y piernas—No sé por qué Felix se queja tanto…

—Bueno, nosotros somos dos cielo, él está solo.

—Tiene a Mika.

—Bueno sí, pero son dos bebés de la misma edad con diferente personalidad al mismo tiempo… además, creo que están tranquilos porque están conviviendo con otros bebés—dijo Minho señalando con la cabeza-pues sus manos estaban ocupadas con las meriendas de sus hijos- como bebé 1 y Haneul estaban conviviendo, el pequeño reía y estiraba sus manitas para intentar alcanzar a Haneul, quien le hablaba medio en balbuceos y palabras concretas, al mismo tiempo que le enseñaba sus juguetes y peluches.

Bebé 2 estaba ahora acurrucado en sus brazos, ya con los ojos cerrados dispuesto a dormir, pero lamentablemente para él, Sunji se subió a las piernas de su padre solo para poder verlo, y no es que fuera celosa -que si era- pero no estaba a dispuesta a que otro bebé acaparara la atención y los brazos de su papi Jisung, así que el mayor también la cargó, teniendo a ambos bebés en brazos y permitiéndole a la niña mantener al bebé despierto.

Cuando la merienda estuvo lista, Minho llamó a sus dos bebés para darles de comer, Jisung por su parte, tomó a los gemelos y con ayuda de su esposo, se acomodó en el sofá con la dona de lactancia para alimentarlos con las mamilas que Felix le había dado en las pañaleras.

Se quedó mirando a ambos bebés, tan lindos comiendo ansiosamente con sus bonitos ojos pequeñitos fijos en él; su mente empezó a divagar ante la posibilidad de un tercer hijo, como sería la rutina con 3 niños en la casa, o en su defecto como ahora 4 si es que llegase a tener gemelos o mellizos -que lo veía muy poco probable, dado que eso venía de generaciones atrás, y en su familia nunca hubo un embarazo múltiple-, tendría que ser cuando Sunji ya tuviera suficiente edad para ir a la escuela y así poder tener tiempo para los niños más pequeños…

Y si bien, era una imagen linda, el lado racional de su cabeza le dijo que no era posible tener más hijos viviendo en esa casa, ya que no tendrían espacio, tendrían que mudarse y a Jisung le gustaba donde vivían, era cómodo, tranquilo y sobre todo, seguro, las cosas aún no se calmaban lo suficiente -y no sabía si en algún momento se calmarían- como para sumar más bebés, una mudanza y mucho estrés por el acoso, sumando que serían demasiados gastos y con 3 o 4 niños ya no tendría tiempo para nada…

Tembló ante lo terroríficas que se volvieron las imágenes en su cabeza, no, definitivamente no quería más bebés, con sus dos pequeños era más que suficiente, quedaría traumado si es que tuviera más hijos…

Por otro lado, quien estaba imaginando su futuro con su bebé, era Seungmin, quien estaba recostado en la cama, descansando ya que era su día libre, Changbin no tardaría mucho en volver, así que se permitió relajarse un poco, estaban a pocos días de su boda y eso significaba que también estaban a unas semanas de la mudanza, Changbin había encontrado una casa preciosa en Hanam, bastante cerca de donde vivían Minho y Jisung, con las suficientes habitaciones como para meter hasta 5 bebés, aunque en realidad, lo más probable es que las habitaciones de abajo fueran un gimnasio para Bin y un estudio para él, lo que dejaba 4 habitaciones disponibles arriba.

Nunca se había planteado la idea de tener más de un bebé en realidad, pero entendía también la necesidad de más de aun invitación de invitados, después de todo, sus amigos solían hacer muchas reuniones y no querían que pasara lo mismo que en años anteriores, donde tenían que dormir en sillones o futones en la sala por falta de espacio.

La casa era grande, espaciosa, con jardín delantero y trasero, los cuartos eran bastante amplios así que su hija tendría un cuarto precioso que sin duda Changbin decoraría como el de una princesa, desde ya sabía que su hija sería una consentida, tendría mil cosas y obviamente él tendría que ser la mano dura de la familia, porque Changbin le perdonaría todo, ya lo estaba viendo.

Su mano viajó a su vientre ya más abultado que antes y soltó un suspiro, aún le preocupaba mucho la situación de su vientre, pues si bien, la bebé se estaba desarrollando correctamente, nada le aseguraba que el embarazo no se complicara más adelante debido a esa muy pequeña malformación.

Era consciente de que incluso podría tener un embarazo prematuro, lo que también le aterraba en sobremanera, lo que menos quería es que a la bebé le pasara algo, nacer prematuramente no era tan malo, claro, dependiendo que tan prematuramente fuera, una o dos semanas antes de las 40 semanas estaba bien, incluso se consideraba termino, pero un mes antes o incluso mes y medio antes era lo que le preocupaba.

No quería que su hija sufriera por nada del mundo, no quería que naciera mal o enferma, no se lo perdonaría…

Se levantó de la cama porque ya no podía seguir acostado, la ansiedad de esos pensamientos caóticos lo hizo ya no querer descansar, así que, aunque la mudanza no sería sino hasta un par de semanas después de la boda, comenzó a empacar algunas cosas, más que nada, vajillas que normalmente no ocupaban completas porque solo eran ellos dos en la casa, las reuniones rara vez las organizaban ellos así que no sería malo que empezara a empacar la cocina primero.

Fue bastante entretenido, y le ayudó a dejar de pensar en tragedias, le tomó el suficiente tiempo como para que Changbin regresara a casa.

—¿Qué haces amor? —preguntó apenas lo vio, dejando la bolsa de comida en la mesita de la sala luego de cerrar la puerta, la entrada principal daba una buna vista hasta la cocina, por lo que lo primero que vio Changbin al entrar fue a su prometido sentado en el piso de la cocina, rodeado un montón de cajas ya selladas, en sus piernas, un rollo de papel especial para envolver la vajilla que estaba ya casi toda empaquetada.

—Adelantar un poco la mudanza—dijo simplemente, dejando todo de lado y levantándose con cuidado para ir y alcanzar a Changbin hasta donde estaba y darle un beso de saludo.

—Te dije que te quedaras descansado amor, yo me ocuparía después—dijo apenas se separó de los labios de su novio, quien no dudo en abrazarse a ese fornido cuerpo que siempre le daba la sensación de seguridad.

—No podía dormir, así que me entretuve con eso…—murmuró contra la piel de su cuello pues ya se había escondido ahí.

—Bueno, terminemos con eso entonces, traje comida del restaurante que te gusta…

—Bien, no guarde todo así que podremos desempaquetar y comer—se separó de él para ir a la cocina de nuevo y terminar de guardar esa última caja para después acomodar los platos, cubiertos y vasos que había dejado específicamente para su uso diario de aquí a la mudanza.

Changbin regresó a la sala por la bolsa de comida y se dirigió a la cocina con cuidado de no mover nada de lo que Seungmin ya había acomodado, empezó a desempaquetar todo y servirlo en los platos que ya le había dejado en la mesa que tenían en la cocina, y si bien tienen un comedor completamente funcional, les daba flojera mover todo para allá.

Apenas todo estuvo en orden, se sentaron a comer, Changbin fue el que mayormente habló de su día en el trabajo, diciéndole más que nada como iban las cosas con Innie y el avance que estaba teniendo, si bien, Seungmin aun era su coach vocal hasta que se fuera por la licencia de paternidad, el menor trabajaba por su cuenta con ayuda de otros profesores para no retrasarse con sus ejercicios, pues aún si ya estaban empezando con las grabaciones de las canciones oficiales de su disco, Jeongin sabía que aún le quedaba mucho por aprender todavía.

Después de todo, entre más puliera sus habilidades vocales, mejor le iría.

Y tanto Seungmin como los demás chicos sabían que el menor lo lograría, le tenían mucha fe, todos sabían de su potencial y lo apoyaban al 100%.

Yang Jeongin había nacido para ser una estrella, y era responsabilidad de ellos que así fuera.

Fin del capítulo 115.

Notes:

Ya me estoy alcanzando con los capítulos adelantados jajaja, probablemente reduzca las publicaciones a una a la semana para darme tiempo de adelantar mas capítulos y así regresar a dos por semana xc

Chapter 117: 116

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

Seungmin estaba mirándose al espejo, viendo cada detalle del bonito traje en tonos beige que su madre y hermana habían escogido para él un par de días después de haber atrapado el ramo en la boda de sus amigos, le habían tenido que hacer un par de modificaciones dado que su pequeña niña ya tenía 17 semanas y estaba empezando a hacerse espacio en su cuerpo.

—¿Cómo estás Minnie? —preguntó Jeongin entrando a la habitación donde el castaño se mantenía pues Changbin todavía estaba siendo arreglado.

—Tranquilo—y lo decía en serio, no estaba muriéndose de los nervios, así como Jisung el día de su boda, y eso tenía que ver con el hecho de que se estaban casando más que nada para seguir con la tradición del ramo y porque ya era momento de hacerlo, llevaban juntos bastantes años y ya iban a tener una hija, era el momento, y no era “el gran sueño” como con Minho que había planeado cada detalle desde hace años.

Era una boda sencilla, bonita e íntima, nada extraordinario ni del otro mundo porque ellos eran así, privados con todo lo bueno en su vida.

Ni siquiera tenían la gran cantidad de invitados, como normalmente serían las bodas coreanas, solo eran ellos, sus familias, sus amigos más cercanos y uno que otro amigo de la empresa, nada más.

—¿Y la princesa qué tal esta? —Jeongin se sentó a su lado, colocando con cuidado su mano sobre el vientre de Seungmin, estando sentado se notaba más, lo cual era muy lindo.

El embarazo le había sentado demasiado bien a Seungmin, a diferencia de otros gestantes que parecía que se les iba la vida, el castaño aprecia brillar de lo hermoso que se veía, su apariencia era suave y delicada, verlo despertaba ganas de cuidarlo y abrazarlo, hasta cierto punto, te daba paz.

—Todo bien con ella, a pesar de las circunstancias en el útero, se está desarrollando bien—su mano viajó para tocar su vientre también, no iba a mentir, estaba sumamente preocupado por eso, incluso sentía que esos sentimientos estaban opacando los que debería de tener ahora, se iba a casar en menos de 30 minutos y él no podía sentirse del todo feliz, porque su mente siempre estaba al pendiente de lo que pasaba en su vientre. —¿Tú qué tal? ¿Cómo va todo con la harina?

—El poste de luz sigue al asecho y no me gusta—confesó con un ligero puchero saliendo de sus labios, incluso si no había nadie alrededor para escucharlos, les gustaba hablar en clave, Harina era Hyunjin, Poste de luz era Soobin, tenían un código para todos los demás y, aunque fuera algo sumamente simple u obvio, la gente no les entendía cuando hablaban.

—¿Y la harina ha reaccionado a algo?

—No, todo sigue tranquilo, o al menos eso creo, no todos los días puedo ir a visitarlo…

—Mmm… ¿Está aquí ahora?

—No, aún está en la oficina, dijo que llegaría en un rato—sacó su teléfono para abrir el chat con Hyunjin, le mandó otro mensaje.

 

Mi Innie bonito

¿Te falta mucho?

My Prince

El señor Hwang está hablando con un cliente ahora mismo

Me pidió que le informara que llegara aproximadamente en…

1 hora.

 

—¿Qué carajo? —expresó el menor visiblemente molesto.

—¿Qué pasa Innie?

—Así que tiene la suficiente confianza como para hacer que su asistente me responda desde su teléfono… ah ya—dijo al mismo tiempo que sacaba una captura al chat por cualquier cosa, prefirió no contestar nada más.

—¿Qué hizo qué? —preguntó Seungmin con cierta molesta reflejada en su rostro, por muy ocupado que estuviera Hyunjin, no era normal que le soltara el teléfono a NADIE, mucho menos para responderle a Jeongin por él.

Hyunjin era la persona más celosa del planeta cuando se trataba de Jeongin, su teléfono era algo muy privado que ni siquiera ellos podían tocar, solo Jeongin tenía ese privilegio, contestar por él conversaciones, escribiendo de la misma forma que Hyunjin para que no se viera que era otra persona la que estaba escribiendo por él, esos niveles de confianza se tenían, claro, porque eran pareja.

Que el asistente tomara el teléfono -o peor aún, que Hyunjin se lo diera- y contestara abiertamente por él, era algo que estaba poniendo de los nervios a Jeongin, no sabía ni como sentirse en esos momentos, pero era una mezcla densa de nerviosismo, enojo e incredulidad.

Jeongin entonces solo le extendió el teléfono ya desbloqueado dentro de la conversación, pero para sorpresa de ambos los mensajes ya no estaban.

—Supongo que lo hizo sin su permiso—dedujo el castaño.

—No importa, tome una captura—dijo saliendo del chat y entrando a su galería—Se les olvidó el detalle de que mi generación siempre toma captura de todo para tener con que pelear después.

—Me llenas de orgullo—dijo el mayor sonriendo y dando palmaditas suaves en su cabeza, iba a despeinarlo, pero en realidad no quería arruinar su cabello.

Una chica de la organización tocó la puerta, distrayéndolos a ambos, la mujer sonrió y le informó que ya todo estaba listo para comenzar la boda.

—Bueno…—Seungmin respiró profundo, llevando una mano a su corazón y la otra a su vientre para asegurarse de que sus latidos no fueran tan rápidos y que su hija se encontraba bien—ya es hora ¿estás listo señor padrino?

—Más que listo—sonrió con genuina felicidad, incluso si aún se sentía mal por lo de recién, era el día de la boda de su mejor amigo, su más grande confidente y compañero de aventuras, no iba a amargarlo solo por tener un novio idiota.

Jeongin entonces, luego de un último abrazo, se fue a su lugar, era momento de la gran entrada, ambos serían entregados por sus madres en el altar, algo poco común, pero teniendo en cuenta de que era una boda de dos hombres que eran hermanos menores, las cosas tenían que ser así.

La ceremonia empezó cuando todos estuvieron en su sitio, el primero en caminar por el pasillo fue Changbin, quien recibió un beso en al frente de su madre antes de que ella se sentara en su sitio, después, pasó Seungmin, una mano siempre firme en su vientre, incluso si no se notaba tanto, todos sabían que su hija estaba ahí, acompañándolo a su caminata hacia el altar.

Seungmin también recibió un beso en la frente de parte de su madre, además de una tierna caricia en su vientre ligeramente abultado, después se sentó en su lugar y solo así Seungmin pudo girar y ver al hombre que amaba quien ya estaba ahí, esperando pacientemente por él con una sonrisa demasiado bonita.

La ceremonia entonces comenzó con un emotivo discurso del ministro sobre el matrimonio y demás cosas que normalmente hacían reflexionar a todos; justo en medio de los votos fue que el celular de Jeongin vibró en su bolsillo, había quitado el sonido para no interrumpir la ceremonia, así que lo sacó discretamente para ver quien era:

My Prince

Ya casi llego amor <3

 

Miró la hora en la parte superior de la pantalla, en efecto, ya casi había pasado una hora, como bien había dicho Soobin en el mensaje que había mandado. Aunque claro, como los mensajes habían sido eliminados, Hyunjin estaba contestando directamente a su “¿Te falta mucho?” que había mandado más en la mañana.

No contestó y siguió poniendo atención, pues ahora iban los discursos de los novios él tenía que levantarse para darles los anillos, lo cual hizo apenas Changbin tomó el micrófono para empezar a hablar.

—Mi amor…—empezó el pelinegro con la voz un poco cortada, no solo por los nervios sino por todo el remolino de sentimientos que estaba teniendo en su pecho—la forma en la que nos conocimos no es la más usual del mundo, pero fue hace 7 años y hasta el día de hoy seguimos juntos, te amo, y aunque todo esto fue demasiado apresurado, quiero pasar el resto de mi vida contigo y nuestra hija, no me imagino un mundo en el que yo no este contigo, me da pánico el solo imaginarlo, mi vida tomó un rumbo distinto cuando llegaste a ella, como si el blanco y negro se tornaran de pronto en colores, la obscuridad pasó a tener luz en todos lados, cambiaste todo con tu presencia y agradezco enormemente que hayas decidido quedarte conmigo, porque contigo todo es mejor, la comida sabe más rica, los días son más bonitos, los tiempos en casa siempre son entretenidos, nunca me aburro cuando estoy contigo y creo que eso es lo que hace el amor…—Jeongin se acercó para tenderle el anillo, Changbin lo tomó con seguridad y lo colocó con cuidado en el dedo de su Seungminnie—Te amo Kim Seungmin, mi vida es mejor contigo en ella, por eso te doy este anillo como una representación tangible de mi promesa hacia ti, te amare siempre, a ti y a nuestra hija hasta que mi corazón deje de latir y tenga que irme de esta tierra, e incluso después de eso, estoy seguro de que en mi próxima vida, te seguiré amando.

Seungmin tuvo que limpiar de manera muy discreta las lágrimas en sus ojos, el puchero para intentar no llorar fue de las cosas más adorables que había visto Changbin -y todos en la boda, para que mentir-, el pelinegro se permitió abrazarlo un momento solo para consolarlo y que así pudiera decir su discurso, pero el sentimiento era tanto en Seungmin que no pudo evitar llorar abiertamente una vez los brazos fuertes de su esposo lo rodearon; sabía que tenía que calmarse, y también sabía que esa sensibilidad era por culpa del embarazo, pero todo había sido tan bonito y perfecto que no pudo evitar llorar.

Le tomó aproximadamente entre 5 y 8 minutos calmarse lo suficiente como para poder hablar, aún tenía los ojos rojos y sollozaba levemente, el aire entraba y salía en suspiros entrecortados porque aún tenía mucho sentimiento, pero logró tomar el micrófono en sus manos para comenzar el discurso.

—Binnie…—su voz salió muy cortada, casi lastimera, aún tenía demasiadas ganas de llorar, pero eso solo hizo enternecer a todos los presentes, se giró para que nadie lo viera llorar de nuevo, tomó un respiro y de nuevo se enfrentó a Changbin, quien lo veía con demasiado amor reflejado en los ojos—Tú no eres consciente de todo lo que mueves en mí, bueno, tal vez lo veas ahora, aunque en parte es culpa de tu hija que yo esté tan sensible, aunque, incluso si ella no estuviera en mi vientre, probablemente habría llorado igual, tal vez un poco menos…—respiró de nuevo de forma profunda por la nariz y lo sacó lentamente por la boca—La primera vez que te vi, creí que solo sería pasajero, los dos íbamos solo con un objetivo en mente y ya, pero, hubo algo que conectó en nosotros, y pasamos a ser algo más, todavía me avergüenzo del día en que te pedí que fuéramos pareja y tú me respondiste que creías que ya lo éramos, aún me siento muy mal cuando me acuerdo, pero eso solo me deja ver el ser humano tan maravilloso que eres, en tu infinito amor e inocencia diste por sentado algo que era obvio y que yo pensé que no. Todos los días me enseñas cosas nuevas sin que te des cuenta, me enseñas a ser una mejor persona, y ahora que seremos padres, estoy seguro de que me enseñaras nuevas facetas que estoy emocionado por conocer—Jeongin de nueva cuenta se acercó, dando el anillo que quedaba en la cajita y se apartó casi enseguida para no interrumpir, el castaño entonces tomó la mano del pelinegro y colocó el anillo—Binnie, mi amor, eres la persona más importante en mi vida, y sé que no lo digo mucho, pero te amo, te amo demasiado, más de lo que te puedes imaginar, quiero pasar el resto de mi vida contigo, de esta y de las siguientes, porque si de verdad podemos reencarnar, quiero volver a conocerte, quiero volver a enamorarme de ti, y estar contigo, en las buenas, en las malas, en las mejores y en las peores, siempre mi vida, vas a ser tú…

Y después de eso, se inclinó para besarlo, un beso tan lleno de todo el amor que se tenían y que hizo a todos los presentes gritar y aplaudir de emoción, estaban casados; oficialmente ya eran esposos.

Fin del capítulo 116.

Notes:

VIVAN LOS NOVIOOOOOOOOOOOO TOT <3 <3 <3 <3

Chapter 118: 117

Notes:

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Chapter Text

Hyunjin en realidad no sabía muy bien que había hecho ahora como para que las cosas estuvieran mal otra vez.

Okey sí, llegó tarde a la fiesta, de hecho, tuvo que desembolsar una gran cantidad de dinero en el sobre para que Changbin y Seungmin lo perdonaran, si funcionó con Minho, funcionaría con ellos, en teoría, eso tendría que haber calmado la furia de la pareja recién casada, pero no.

Apenas lo vieron llegar, Jeongin lo ignoró olímpicamente, dedicándose a jugar con Haneul y Sunji, estando al pendiente de ellos, Seungmin por otro lado, se dedicó a mirarlo con esos ojos que te hacen temblar, si fueran pistolas, él ya tendría 97 agujeros de bala, Changbin estaba bien, si se le notaba un poco molesto, probablemente porque se perdió otra boda, pero sabía que había algo más cuando pregunto y le respondió con un “pregúntale a Innie, no a mí”.

Y él estaba dispuesto a hacerlo, pero Jeongin prácticamente le huía cada que se acercaba.

Probablemente no era la mejor opción, pero Jeongin se conocía, y también conocía a su novio, iban a montar una escena terrible si lo llegaba a confrontar en ese momento, así que lo mejor, era esperar.

O al menos esa era la idea de Jeongin, pero no la de Hyunjin, quien apenas vio una oportunidad, arrastró a su novio con él al baño, cerrando con seguro y colocándose en la entrada para evitar escapes.

—Muy bien, vas a decirme que pasa o no salimos de este baño nunca.

Si, así de drástico.

El primer pensamiento intrusivo de Jeongin fue buscar una ventana para poder salir de ahí, pero la verdad es que no había ninguna porque los baños en ese lugar estaban, al fondo, dentro del recinto, no colindaban con ninguna pared al exterior, así que, al menos esa idea, quedaba descartada para huir.

—Bebé ¿Qué pasó? Pensé que estábamos bien…

—De pura casualidad…—empezó Jeongin sacando su teléfono para buscar la captura que había tomado—¿Dejas que alguien además de mi toque tu teléfono?

—¿A qué viene la pregunta?

—Contesta—sentenció con la mirada fija en los ojos del mayor.

—No Innie, solo tú puedes tocar mi celular.

—Ah, okey, entonces, me puedes explicar ¿Por qué mierda tu asistente me respondió desde TU teléfono como si fuera el suyo y después borró los mensajes? —la ira contenida era palpable en su tono de voz, Hyunjin se sintió bastante intimidado, pero a pesar de, tomó el teléfono de Jeongin y vio la captura, verificó también en su propio teléfono, en este no había nada, pero al ver la captura, leyendo los mensajes, viendo los tiempos, todo tomó sentido en su cabeza.

—Lo tomó sin permiso, aunque no está mintiendo, de verdad estaba hablando con un cliente, pero, yo no le di permiso para que te mandara esto, ni se lo pedí, probablemente lo recordó y por eso lo borró. Yo jamás dejaría que alguien contestara por mí, en especial si es a ti, supongo que solo intentó ser amable al verme tan ocupado ¿Por qué eso es un problema?

—¿¡Por qué eso es un problema?! ¡¿De verdad me estás preguntando eso Hwang?! —le arrebató el teléfono y se alejó lo suficiente de él para respirar e intentar bajarse el enojo, tenía que ser racional y explicarle las cosas con calma porque, al parecer, Hyunjin no lo entendía por su cuenta.

—Si, Innie ¿Por qué es un problema? No debió hacerlo sin mi permiso, eso sí lo reconozco, hablaré con él, pero no entiendo por qué te enojas tanto…

—Imagina por un momento que se me hubiera ocurrido mandarte un video mientras me masturbo en la cama porque estaba pensando en ti, él toma tu teléfono para “ser amable” y contestar por ti... —se giró para verlo, cruzando sus brazos y sonriendo de una forma desagradable pues su cólera estaba ya alcanzando un punto máximo—¿Cómo te haría sentir eso? ¿Cómo crees que me haría sentir eso A MÍ? Saber que un extraño me vio en un momento íntimo que era para ti solo porque lo dejas tomar tu teléfono, ya que contestar por ti es un “gesto amable” —enfatizó esto último haciendo comillas con los dedos.

Pudo ver como los gestos de Hyunjin, como el pánico y después la molestia invadía su rostro ante esa situación hipotética, jamás esperó lo que el castaño le respondería a continuación.

—Tú no me mandas ese tipo de cosas Innie…

—ESE NO ES EL PUNTO HWANG—gritó ya sintiéndose desesperado de que no entendiera a que quería llegar—estás siendo demasiado permisivo con este tipo, lo estás dejando hacer cosas QUE NO DEBERíA HACER ¿¡Me entiendes o no me entiendes?!

—Si, Jeongin, te entiendo, pero no pasó eso, no era un video sexual, solo te respondió y eso no es malo—dijo intentando usar un tono de voz más calmado—siento que estás exagerando todo, si, no debió tomar mi teléfono, hablaré con él sobre eso, pero cálmate por favor…

Jeongin ya no dijo nada, en el momento en que Hyunjin soltó la palabra “exagerando” solo desmeritó sus sentimientos y preocupaciones, dejándole ver que era una pérdida de tiempo intentar explicarle todo lo que estaba mal en esa situación.

—Okey…—murmuró finalmente y entró a uno de los cubículos para hacer del baño.

Hyunjin se sintió un poco confundido, pues Jeongin había pasado de la rabia a la calma de una forma demasiado rápida…

No pudo hacer o decir nada pues la puerta del baño se abrió, empujándolo de su sitio, haciendo que casi se cayera. El conserje del lugar con una llave abrió la puerta y detrás de él, Seungmin quien debido al embarazo su vejiga ya no aguantaba como antes.

—Listo señor Seo, con permiso—dijo el hombre retirándose luego de que Seungmin le diera una rápida reverencia como agradecimiento, había intentado entrar la baño antes, pero la puerta cerrada y las voces de Hyunjin y Jeongin dentro le hicieron saber que estaban peleando, así que era momento de interrumpir… además claro porque si le andaba del baño.

—¿Qué haces ahí parado como tonto? —preguntó el castaño entrando rápidamente en uno de los cubículos.

—¿Todo bien Minnie? —la voz de Jeongin salió del cubículo de a un lado.

—Ah, perfecto, estás aquí, necesito hablar contigo de algo, Hyunjin, sé bueno y vete ¿quieres?

Incluso si ambos chicos estaban dentro de cubículos, la puerta no había sonado de nuevo, indicando que el castaño seguía dentro del baño con ellos.

A sabiendas de que Seungmin era capaz de muchas cosas decidió irse, contra su buen juicio, pues no podía dejar las cosas con Jeongin así… salió del baño y fue a la mesa donde Minho y Jisung estaban, dejaron a los bebés con él pues iban a ir a bailar, y bueno, Hyunjin estaba encantado de cargar a sus dos sobrinos, después de todo, la idea de tener hijos nunca se había ido de su mente.

—¿Qué querías decirme? —preguntó Jeongin cuando ambos chicos salieron de los cubículos para lavarse las manos.

—Nada, vine a salvarte, bueno, si venía al baño, pero aproveché para salvarte, escuché la discusión detrás de la puerta al darme cuenta de que estaba cerrada, fui por uno de los encargados y abrí.

Jeongin sintió como los ojos le picaban por las lágrimas que amenazaban con salir, si Seungmin había escuchado todo, no era necesario seguir fingiendo ser fuerte; el castaño se apresuró a abrazarlo a pesar de que sus manos seguían mojadas, Jeongin escondió su rostro en el cuello del mayor y sollozó fuerte, permitiéndose derrumbarse después de haber aguantado tanto.

—Es un idiota—dijo Seungmin empezando a acariciar el cabello del menor—un completo estúpido, me sorprende que teniendo la edad que tiene, no entienda el problema.

—S-Supongo que Soobin es así de importante…—sollozó sin salir de su escondite, aferrándose a ese bonito traje beige.

El castaño ya no dijo nada, lo dejó llorar, aunque era incómodo estar tanto tiempo de pie, pero Innie era su menor amigo, su compañero de aventuras y su cómplice en malicias, si necesitaba un abrazo, él se lo daría, no importaba cuanto tiempo necesitara para calmarse.

Lo bueno para sus pies y su reciente hinchazón por simplemente existir, es que no fueron más de 3 minutos. El menor se lavó la cara para evitar que se notara que el rojo era por lágrimas y salieron juntos del baño. Fue a sentarse con la familia de Seungmin al percatarse que Hyunjin estaba dando vueltas con los bebés en brazos, muy entretenido jugando con ellos, como si nada hubiera pasado.

En parte no podía enojarse por eso, Haneul y Sunji eran la adoración de todos, era normal querer consentirlos tanto, así que simplemente recostó su cabeza sobre la mesa y la noona de Minnie se encargó de mimarlo porque ella también era como una hermana mayor para él.

El resto de la fiesta pasó sin más incidentes, incluso si después de que Minho y Jisung cargaran a sus bebés de vuelta, Hyunjin decidió no acercarse pues Jeongin estaba bajo la protección inconsciente de la familia Kim, le daría su espacio para que se calmara, después de todo, habían venido juntos y así tenían que irse.

Al finalizar todo, Jeongin se acercó a él, visiblemente más tranquilo, se levantó para poder acercarse y abrazarlo, pero el menor lo detuvo colocando una mano en el pecho del castaño.

—¿Innie?

—Me voy con Seungmin, tengo que ir a la empresa mañana temprano y Changbin se ofreció a que fuéramos juntos, me queda más cerca que tu departamento...

—Cariño, si es por lo de antes…—Jeongin lo interrumpió.

—Necesito pensar Hyunjin…Y no puedo hacerlo en un lugar que grita tu propiedad, necesito un ambiente tranquilo y neutro antes de tomar una decisión…

—¿Decisión? —su cuerpo entero tembló…No estaba pensando en terminar ¿verdad?

Jeongin pudo ver como el perfecto rostro de su novio cambiaba a pánico de un segundo a otro, así que tomó aire y soltó un suspiró tan pesado que Hyunjin empezó a sentir el verdadero pánico, la calma con la que estaba hablando, sin ni una sola pisca de lágrimas o voz cortada le estaban dando las peores señales.

Incluso si había más gente a su alrededor que una bailaba y otra más que estaba empezando a irse, para Hyunjin todo estaba en un terrible silencio, solo esperando por las palabras de Jeongin.

—Que no veas el problema en esto me ha hecho plantearme mucho si de verdad es bueno seguir contigo, te amo, pero no creo que merezca pasar por tanto estrés emocional teniendo en cuenta que el próximo año debuto, y si tengo la cabeza en nuestros problemas no voy a rendir bien para la vida de idol.

—No, no, no, Innie, bebé, no hagamos cosas de las que podamos arrepentirnos después ¿sí? —pidió con una clara desesperación en su voz, tomando las manos de Jeongin entre las suyas, ahí fue cuando notó que Hyunjin estaba temblando.

—Eso lo sé, por eso necesito pensar, justo ahora estoy muy dolido, y probablemente hubiera terminado contigo en el baño, pero no quiero eso, te amo, entonces, porque te amo, necesito pensar con cabeza fría, en lugar de tomar decisiones impulsivas…—soltó con cuidado sus manos, dio un paso atrás y cuando la Noona de Seungmin se acercó, ya con todos listos para irse, se despidió y se fue con ellos, dejando a Hyunjin literalmente tieso en su lugar, no sabía cómo reaccionar, no sabía cómo sentirse, no sabía qué hacer con toda la desesperación que estaba sintiendo en ese momento.

Un par de personas se acercaron para ver si se encontraba bien, pues estaba prácticamente petrificado en su sitio y eso a más de uno le pareció preocupante. Cuando una persona toco su hombro, fue que al fin pudo reaccionar y olvidándose de todo, salió prácticamente corriendo hacia la salida del lugar, la camioneta de la familia Kim y la de Changbin obviamente ya no estaban.

Jeongin ya se había ido…

Fin del capítulo 117.

Notes:

Ay Hyunjin, la cagas como si te pagaran ToT

Chapter 119: 118

Notes:

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Chapter Text

Jeongin veía con lágrimas en sus ojos como Seungmin recogía sus cosas de la cabina de grabación; el castaño ya había cumplido las 20 semanas, por lo que ya tenía que irse, oficialmente iniciaba su licencia de paternidad, así que esa había sido la última vez que iba a grabar con Innie como su coach vocal.

—No me veas con esa carita de perrito pateado que soy débil Yang Jeongin…

—Es que te voy a extrañar mucho…

Desde la boda habían vivido en el bolsillo del otro, Jeongin llegaba desde muy temprano a la casa nueva de la familia Seo-Kim para ayudarles con la mudanza-de hecho, fue gracias al menor que terminaron mucho más rápido de lo que tenían previsto-, de ahí, los 3 se iban juntos a la compañía y al volver se quedaba con ellos hasta que era momento de irse.

Y si, desde ese día tampoco había tenido comunicación con Hyunjin, si había uno que otro mensaje, pero solo para reportar que ambos seguían con vida y hasta ahí, si Hyunjin intentaba llamarlo o profundizar la conversación, Jeongin apagaba el teléfono.

Se enteró por parte del propio Hyunjin que había hablado con su asistente, reprendiéndolo por haber hecho eso, incluso el propio Soobin desde su teléfono personal le mandó un largo mensaje de disculpas, diciendo que nunca había sido su intención generar conflictos entre ellos y que sus acciones fueron impulsadas más como un favor a sabiendas de que su novio era sumamente importante y debía de contestarle, y al ver a Hyunjin tan ocupado decidió hacerlo él.

“Lo que menos quiero es generarle problemas al joven Hwang, menos con usted, que es la luz de sus ojos”

Así había terminado el mensaje, Jeongin no respondió de todos modos, dejando al chico en un limbo, ni lo condenaba ni lo disculpaba, después de todo, él tenía muy en claro que gustaba de Hyunjin así que lo mejor era no tener interacciones con él, además, el hecho de que le llegara un mensaje del mismo Soobin a su teléfono, era porque o Hyunjin se lo dio, o como el mañoso que ya había demostrado ser, lo buscó él mismo desde el teléfono del otro.

Incluso si su intención directa no fue molestarlo, lo había logrado.

Ver a Seungmin irse significaba volver a su cruda realidad, ya no tenía modo de refugiarse en nadie, pues las canciones ya estaban grabadas, ahora tocaba definir el estilo que usaría, cabello, ropa, maquillaje, la imagen de niño inocente, chico cool o bad boy, las canciones en sí eran bastante variadas cada una con una esencia diferente, por lo que ya no podría trabajar con sus hyungs, ahora tocaba trabajar con la gente de la agencia, aunque Chan dijo que supervisaría todo de forma personal -y en secreto para que no se notara el favoritismo- eso no le traía calma, porque con Chan venía Felix y los gemelos y eso solo era pase directo de información a Hyunjin.

—Puedes ir a verme cuando quieras Innie—le recordó Seungmin sacándolo de su trágico tren de pensamientos aún más trágicos.

El menor fue y se abrazó a su mayor, escondiéndose en su cuello y aferrándose fuerte a su suéter, de verdad que no quería dejarlo irse, al menos no sin él. Changbin entró al estudio poco después para llevarse a su esposo de ahí, ya había firmado todos los papeles y pasado la documentación necesaria por él, así que ya podía llevárselo.

—Hola Innie—saludó tranquilo, verlos abrazados le daba bastante ternura, más ahora que el vientre de Seungmin no les permita abrazarse del todo bien, teniendo a Innie de ladito para no importunar a la pequeña princesa que estaba creciendo cada día más—amor, ya es hora…

—Te estaré llamando para que me digas como avanza todo ¿bien? —dijo el castaño dejando un pequeño beso en la cabeza del menor y soltándose de él para ir con su esposo.

—Adiós chicos—murmuró triste, despidiéndose de ambos con un gesto de su mano.

Al quedar solo en el estudio de grabación soltó un suspiro enorme, se fue a sentar al sillón y sacó su teléfono, en teoría ya se podía ir de ahí, pero en el momento en que pusiera un pie fuera de la agencia, el caos se desataría.

En más de una ocasión se había encontrado a Hyunjin merodeando por ahí en su auto, pero debido a las nuevas normas de seguridad de la empresa gracias a la situación de Minho con las sasaengs, no podía acercarse ni pasar tantas veces sin que se viera sospechoso.

Ya había pasado algo de tiempo, probablemente lo mejor ya era hablar con él.

Se levantó entonces para tomar sus cosas y prepararse para salir, el equipo encargado ya le había dicho que empezarían mañana así que por la menos hoy ya se podía retirar, así que luego de pasar por seguridad y registrar su salida, caminó a paso tranquilo con teléfono en mano, en la pantalla estaba su lista de contactos con Hyunjin en el primero de los favoritos.

Presionó “llamar” antes de que le ganara el arrepentimiento.

—No contestes… no contestes… no contestes… no c- Hola Hyunjin…

Innie, amor ¿Estás bien? ¿Cómo estás? ¿Quieres que vaya por ti?

La desesperación y anhelo que se escuchaban en la voz de Hyunjin le hizo sentir un nudo feo en el estómago.

—¿No estás ocupado? Podemos hablar en otro momento…—una parte de él quería retrasar lo más posible la charla, más que nada porque realmente no sabía aún cómo afrontar todas las cosas que tenía en la cabeza.

Él de verdad amaba a Hwang Hyunjin, pero todo se estaba volviendo tan complicado que ya no se sentía seguro de cómo era posible que siguiera queriéndolo tanto.

Llego en 10 minutos.

Y colgó.

El menor soltó un fuerte suspiro y guardó su teléfono en su mochila, fue a sentarse en el café de la empresa a esperar; en todo ese tiempo, pudo identificar muy bien a la clase de personas que pasaban diariamente por ahí y las que se veía de forma muy obvia que eran sasaengs. En su mayoría eran chicas jóvenes, una que otra extranjera, siempre al pendiente de la entrada del edificio principal para ver quién entraba y quién salía.

Tenía que admitir que, si sentía un poquito de pánico por eso, solo bastaba ver como Minho se había tenido que recluir en su casa por lo mismo, ya varias chicas estaban enfrentando un proceso legal por lo que le había contado Minnie, si él se volvía popular ¿También lidiaría con eso?

¿Y cuándo se enterarán de que tenía una relación?

Eso muchas veces truncaba las cosas, apenas estaba empezando así que ese también era uno de los temas que tenía que abordar con Hyunjin…

Tenía demasiadas cosas que abordar con Hyunjin, en realidad.

Su teléfono vibró dentro de la mochila, no era necesario sacarlo para saber que era Hyunjin, pues su auto era demasiado llamativo como para ignorarlo, así que, levantándose de ahí, caminó a paso tranquilo hasta donde estaba y subió luego de escuchar el “clic” de los seguros.

—Hola bebé…—saludó el castaño sin acercarse, pues rápidamente arrancó para irse de ahí, no se iba a arriesgar a nada frente de la empresa que estaba rodeada de fans no muy discretas.

—Hola Jinnie…

—¿Vamos a mi departamento?

—Si…

—Bien…

El ambiente se quedó en completo silencio, uno tenso e incómodo, pues Hyunjin no se animaba a hacer nada de lo que normalmente haría por miedo a molestarlo, y Jeongin no empezaría la conversación en el auto.

El viaje se sintió tan largo, pero al mismo tiempo tan corto, que cuando aparcaron en el edificio de apartamentos Jeongin ya sentía que no respiraba bien.

La mano de Hyunjin tocó suavemente su muslo, apretando con suavidad en un gesto cariñoso y algo familiar, aunque bastante cauteloso pues solía ser mucho más arriba y con más fuerza.

—Si no te sientes como con subir, podemos hablar aquí, te llevaré a tu casa en el momento en que me lo pidas…—la tristeza en su tono de voz al decir lo último hizo que a Jeongin se le apretara el corazón, por lo que simplemente negó con la cabeza.

—No, está bien, vamos a hablar arriba…

Ambos salieron del auto y luego de que Hyunjin colocara la alarma, caminaron juntos hasta la puerta de entrada, el mayor se atrevió a tomar su mano, Jeongin no lo apartó, aunque el agarre era mucho menos fuerte que de costumbre, todavía vacilante. Caminaron hasta el ascensor y Hyunjin llamó su piso, al entrar, de nueva cuenta se quedaron en un absoluto silencio, incómodo y tenso, esperarían hasta llegar dentro del departamento para poder hablar.

Fue el menor el que abrió con su tarjeta de acceso y la clave, haciendo que Hyunjin sintiera mariposas en el estómago, en parte por la emoción de ver a Innie tan familiarizado con el código, en otra por la ansiedad de ya tener que entrar a hablar.

Entraron ambos y al cerrar la puerta, Hyunjin se quedó apoyado en ella en lo que Jeongin avanzaba hasta la sala para saludar a Kkami, quien siempre estaba gustoso de verlo.

—Entonces…—se animó a iniciar el mayor, haciendo que el menor dejará de jugar con el perro—¿Qué has pensado?

Jeongin se levantó con calma, limpiándose las manos en su pantalón y se sentó en la sala, estiró su mano hacia él, Hyunjin de inmediato fue casi corriendo, tomándola y sentándose a su lado.

—En estos días separados y ya teniendo la cabeza fría, he pensado mucho sobre nosotros… nuestra relación es extraña Jinnie, inestable y probablemente perjudicial, estoy bastante seguro de que en realidad tus padres no me aceptan del todo debido a mi edad, así como mis padres tuvieron que aprender a tolerarte porque te amo, en realidad nunca estuvieron muy de acuerdo en que saliera contigo, pero teniendo en cuenta que a pesar de todos sus intentos, me quede contigo, dejaron de insistir, y cómo empezaste a llevarte bien con ellos y yo ocultaba todas nuestras peleas y rupturas, te terminaron aceptando, aunque fuera a base de engaños…

Hyunjin sintió los ojos arder, incluso empezó a temblar, anticipándose a una posible ruptura, él sabía perfectamente y mejor que nadie que su relación era un completo caos, pero lo amaba tanto, que incluso si era inestable, él quería estar ahí, a pesar de su sentir, no interrumpió al menor, continuó mirándolo y sosteniendo su mano, aunque su corazón estuviera rompiéndose.

—A pesar de todo eso, decidí quedarme contigo, pero seguimos teniendo conflictos, y estos de verdad siento que no son algo que podamos superar a menos de que estemos de acuerdo—suspiró y apretó un poquito más el agarre en las manos del mayor.

—Dime lo que necesitas Innie, dímelo y lo haré posible—pidió con los ojos fijos en los del menor, ya demasiado acuosos como para intentar ocultar sus ganas de llorar—Te amo demasiado Innie, quiero estar contigo, si está dentro de mis posibilidades haré lo que sea para que estemos juntos, no me importa lo que la gente piense, yo lo que quiero es estar contigo.

—Lo sé Jinnie, eso lo sé—soltó una de sus manos para poder secar una lágrima traviesa que logró escapar de sus ojos, acariciando también su mejilla en el proceso—por eso estoy aquí, por eso quiero que hablemos—el mayor asintió, permitiéndole de nuevo hablar—te amo, quiero estar contigo, siempre he querido estar contigo, pero las cosas tienen que cambiar mucho, en especial de tu parte. Estoy dispuesto a vivir contigo si tú estás dispuesto a respetar mi decisión sobre ser idol, estoy dispuesto a tener hijos contigo si estás dispuesto a esperar por ello , déjame vivir esto Jin, déjame cumplir mí sueño y en 5 años te prometo que iremos a la clínica juntos para ver si soy como nuestros amigos y podemos tener hijos juntos, o ver opciones en dado caso que no… Quiero que funcione Jin, solo te pido tiempo, honestidad y paciencia, solo eso, nada más…

Y aunque sabía que estaba “entregando” mucho más en este acuerdo que Hyunjin, supo que era lo mejor para mantener la paz, en especial porque el mayor aceptó todas las condiciones, llorando de alivio y felicidad, abrazándolo y besándolo, prometiéndole que haría las cosas bien a partir de ahora; lástima que, de todas esas cosas, ya había fallado en una de ellas…

 

Fin del capítulo 118.

Notes:

Es que tu también Hyunjin 😩

(Me quejo como si no fuera yo quien escribe esto y ya sabe que pasa JAJAJAJA)

Chapter 120: 119

Notes:

Pido perdón por no haber actualizado la semana pasada, pero fueron los conciertos de Stray Kids en México y no estuve JAJAJAJA

¿Cómo van con la depresión post concierto? Yo todavía no me recupero JAJAJAAJ :'D

Chapter Text

Desde que Seungmin había empezado su licencia de paternidad, los síntomas del embarazo parecieron intensificarse de la nada y en grande.

Los antojos por dulces se habían vuelto más frecuentes, en especial por el pudin, y eso, era enteramente culpa de Minho, ya que no hace mucho los padres del bailarín habían ido a Japón y habían traído a su hijo 3 cajas enteras de su pudin favorito, así como una caja más de sabores variados para probar.

En definitiva, eso había sido demasiado pudin para él, así que les repartió a todos unos cuantos de todos los sabores y solo 2 de su sabor favorito a cada pareja de su círculo de amigos.

Ahí fue cuando Seungmin conoció el pudin de castañas y simplemente se enamoró.

Changbin tuvo que mover cielo, mar y tierra para conseguirle cajas luego de que este se acabó, contactando con proveedores en Japón para que cada mes, Seungmin tuviera sin falta una caja completa de su pudin favorito y así mantener los demás antojos a raya, porque cuando el menor comía ese pudin, la vida era más bonita y se estaba quieto durante todo el día.

Había suficientes en cada caja como para que pudiera comer por lo menos 2 cada día -podrían ser más, pero Jae y su nutrióloga lo tenían bastante restringido en cuestión de azúcares, por lo que 2, era su tope- y fue por eso mismo, que cuando Changbin, que se encontraba en casa al ser su día de descanso, vio un único pudin solitario en el refrigerador en su búsqueda de saciar sus ansias de comer, no vio nada de malo en tomarlo.

Total, Seungmin ya había comido su segundo pudin del día después de la cena y ahora ya estaba durmiendo, además de que la siguiente caja llegaría mañana.

Por lo que, con toda calma y en silencio para no perturbarlo, lo tomó y se lo comió en la sala mientras veía una película, después de todo, solo llevaban pocas semanas viviendo en la nueva casa, así que estaban familiarizándose todavía con el entorno y los nuevos ruidos ambientales.

Curiosamente, fue el absoluto silencio en la habitación lo que despertó a Seungmin.

—¿Bin? —murmuró con voz ronca, tocando a tientas el lugar a su lado en la cama y al no sentirlo, se sentó de inmediato.

Miró el reloj en la pared de la recamara, eran las 11:38 pm ¿Por qué todavía no estaba en la cama si ya era tan tarde?

Con lentitud y cuidado bajó hasta la sala, iba por la mitad de su semana 24, su vientre ya era mucho más grande y pesado que antes, así que era normal que se tomara todo con más calma, por su seguridad y la de su hija. Vio la luz de la sala prendida, deduciendo que Changbin estaría ahí, caminó hasta allá, pensando que tal vez si le ponía ojos de cachorro a su esposo, podría convencerlo de que le dejara comer un pudin más, ya que era consciente de que le había sobrado uno porque hace un par de días no se había comido los 2 que tenía permitidos debido al malestar.

El embarazo iba bien, pero muy de vez en cuando, sufría se ciertos dolores que lo asustaban demasiado y los hacían correr al hospital para una revisión extra, Jae siempre les decía que era una consecuencia de la malformación, dado que el útero no estaba del todo bien formado, sufría de “calambres” al estarse estirando conforme la bebé crecía y abarcaba más espacio, lo que terminaba dejando a Seungmin bastante agotado física y emocionalmente, haciendo que su comportamiento depresivo ganará por él, y por ende, no comiera los postres que lo hacían Felix por “no tener ganas”.

Pero ahora se sentía mejor y si rogaba lo suficiente puede que Changbin lo dejara comerse ese pudin extra.

Grande fue su sorpresa al ver al pelinegro de lo más a gusto mirando la televisión, comiéndose precisamente ese pudin que tantas ganas tenía de saborear.

—¿Ese es mi pudin? —la respuesta era obvia, el aroma lo delataba, y aún más al ver la sorpresa en los ojos de su esposo, seguida de pánico.

—¿Por qué no estás durmiendo?

—No me cambies de tema…

—Si amor, es tu pudin, pero mañana llegan los demás, y ya comiste dos hoy, así que no puedes enojarte conmigo por comerlo—dijo muy confiado, aunque en realidad estaba sintiendo demasiado pánico.

Sorprendentemente, sus argumentos parecieron funcionar, pues su esposo, respiró profundo, soltó un gran suspiro al mismo tiempo que masajeaba sus párpados con una mano y acariciaba su vientre con la otra.

—Tienes razón… no debería enojarme, deja eso y vamos a la cama, ya es tarde.

Solo por eso, Changbin apagó todo con rapidez, le dio un beso sabor a pudin y lo dejó comerse el resto, que no debería ya que ya había comido dos, pero quería consentirlo por ser un esposo tan comprensivo, Seungmin tenía la mala maña de hacerle berrinche y pelearle por todo, pero teniendo en cuenta que eso podía dañar a la bebé, intentaba regular mejor sus emociones y ser la segunda persona madura de la relación.

El menor comió contento el resto del pudin y luego de que Changbin se prepara para dormir y tiraran la basura, fue que se acostaron, debido al tamaño de su vientre, el castaño ya tenía que recostarse mayoritariamente de lado para descansar mejor, por lo que Changbin siempre terminaba abrazándolo por detrás, haciendo cucharita y esta vez no fue la excepción.

—Mañana tengo una junta importante, así que estarás solo desde temprano—informó el pelinegro bastante triste, odiaba que su licencia de paternidad solo pudiera tomarla cuando Seungmin ya estuviera en las últimas semanas de su embarazo para poder cuidarlo—si necesitas algo, Han y Minho están solo a un par de calles ¿de acuerdo? Llámalos a ellos, llegarán más rápido que yo…

—No te sientas mal Bin, estaremos bien, y si, llamare a Sung o a Minho si pasa algo, pero no va a pasar nada, estamos bien, así que no te preocupes, ve a la junta tranquilo—lo tranquilizó el menor, acariciando con cuidado el brazo que lo rodeaba y descansaba sobre su vientre.

Las preocupaciones de Changbin eran validas debido a esos “calambres en el útero” que de vez en cuando le daban a Seungmin, le preocupaba mucho que fueran contracciones dado a todo lo que Jae les había dicho a ambos con respecto a un aborto espontaneo dado a la malformación de su útero, estaban ya a finales de su segundo trimestre, lo habían sobrevivido bien, pero incluso si ya estaban casi al final, no iban a negar que ambos estaban asustados, pues incluso ahora el aborto podría ocurrir.

El pelinegro entonces dejó un beso en su cuello e intentó dormir, ya era tarde y él tenía que levantarse temprano.

—Descansen mis amores…

—Descansa bien Binnie—respondió Seungmin sin dejar de acariciar el brazo de su esposo.

No fue sino hasta que pudo sentir la respiración de Changbin contra la piel de su nuca que pudo relajarse lo suficiente para poder intentar dormir, lo cual no pasó mucho tiempo después.

A la mañana siguiente, fue el sonido del timbre de la casa el que lo despertó, mirando con ojos cansados su reloj, se dio cuenta que había dormido más de la cuenta, por lo general, se despertaba siempre entre las 8 o 9 de la mañana, ya iba a ser casi medio día y el apenas estaba abriendo los ojos.

Con pereza y cuidado, bajó las escaleras y caminó hasta la puerta, por el intercomunicador pudo ver a Minho con Sunji en sus brazos esperando en la puerta, así que se apresuró a abrirles.

—Hola…

—Al parecer alguien recién está despertando—dijo Minho entrando con su pequeña en brazos apenas Seungmin se hizo a un lado.

—¿Changbin te mandó? —preguntó aun con demasiado sueño encima como para asimilar, cerrando la puerta y yendo con ellos a la sala poco después.

—Si, me dijo que no le contestabas, intuyó que estabas dormido, pero me pidió que te fuera a revisar un par de veces, y como mi esposo también está en esa horrible junta, decidimos venir a visitarte—miró a su bebé quien sonreía y le estiraba los brazos a Seungmin para que la cargara, ella lo adoraba.

El castaño se sentó y dejó que Minho le pasara a la niña, ya era mucho peso para él estando de pie.

—¿Cómo han estado ustedes? —preguntó dejando a la pequeña sentada en su pierna, la cual empezó a mover para entretenerla.

—Todo bien, en unas horas iré por Hannie a la escuela—dijo Minho ya dirigiéndose a la cocina para prepararle algo de comer al castaño menor—estoy un poco nervioso teniendo en cuenta de que esta sería la primera vez que yo voy solo por él.

Casi siempre era Jisung el que iba y venía rápido por su hijo mayor, un par de veces, y si Sunji tenía ganas de salir de casa- lo acompañaban, Minho siempre se quedaba en el auto, más que nada también para cuidar a Sunji, pero, sobre todo, para evitar que alguien lo viera.

El anuncio se había hecho unos días después de la boda, a pesar de que ya habían pasado casi 2 meses de ello, la gente seguía hablando de eso, especulando donde estaba Minho, pues, por lo general, las sasaengs trabajaban muy rápido en intentar averiguar las cosas, y para este punto -como había pasado con otros artistas- ya tendrían que estar circulando fotos de Minho con su familia, pero el castaño se había recluido tan rápido en su casa que no tenían oportunidad, más aún considerando que Minho no salía para nada.

—Todo estará bien Min, es muy seguro ahí, y lo sé perfectamente porque ahí trabaja mi hermana, así que tu tranquilo, no creo que alguien ahí te reconozca, no vayas sumamente tapado para evitar sospechas, pero tampoco dejes tu rostro al aire ¿de acuerdo?

—Lo tendré en cuenta—dijo sin dejar de preparar la comida.

Finales de agosto, principios de septiembre, el clima estaba entre caluroso y húmedo por las lluvias, así que podía llevar cubrebocas, pero no un gorro ni lentes, probablemente una chamarra de mezclilla, pantalones de pants grises y un par de tenis, muy casual y sin marcas lujosas que llamen la atención.

Si, eso podría funcionar.

—¿Y ustedes como siguen? ¿Qué tal va la bebé? —preguntó para no quedarse en silencio mientras cocinaba.

—Todo bien, Jae dice que estamos bastante estables ambos, aunque hemos tenido un par de sustos, por lo de mi útero raro y el miedo a un aborto, nuestra princesa estaba perfectamente sana, el fin de semana tengo una nueva cita, así que sabremos más.

—¿Ya has sentido movimientos?

—Algunos, no pasan de un suave palpito o aleteo, Jae dice que es porque puede que sea algo floja—rió un poco—mi voz la arrulla al parecer.

Y es que Seungmin hablaba mucho por teléfono con Innie, en las tardes que no hacía nada, y como no podía estarse quieto, caminaba por toda la casa, lo que inevitablemente hacía que la bebé se durmiera en su vientre gracias al constante movimiento y su voz tranquila.

—Hannie se movía mucho, y ni se diga de Sunji—se quejó el mayor, dejando ya todo listo en la olla, ahora solo quedaba calentar y esperar.

—Jae dice que puede que a partir de la siguiente semana ya pueda sentir un movimiento más constante, pues estaría entrando ya al tercer trimestre.

—Espero y no te pateé muy duro, Sung dice que duele horrible, Sunji era una experta karateka en su vientre, estamos considerando meterla a clases cuando crezca.

—Eso estaría bien, esta niña tiene mucha energía—dijo picando su nariz con suavidad, haciendo que la bebé se riera e intentará alcanzar la mano de su tío favorito. Apenas 1 año y un mes tenía la criatura y ya era un torbellino de alegría, Seungmin esperaba que su princesa también lo fuera…

 

Fin del capítulo 119.

Chapter Text

Felix tenía una carpeta en su teléfono con el nombre de “ Mis amores ” en la cual, desde el nacimiento de sus hijos hasta el día de hoy, contenía 19,347 fotos…

Y el número estaba a punto de aumentar ahora porque recién había salido del baño y Chan estaba en la sala, apoyando su cabeza en la cabecera del sillón con los gemelos en sus brazos, las pequeñas cabecitas llenas de rizos castaños descansado cada uno en los pectorales de su padre, dejando una hermosa escena de literalmente 3 ángeles durmiendo en su sofá.

Se acercó con cuidado solo para dejar un beso en las cabecitas de sus hijos y uno en los labios de su esposo, era la imagen perfecta, lo que siempre había soñado estaba justo frente a sus ojos y era lo más maravilloso que podía tener en su vida.

Jamás se había sentido tan feliz como ahora, solo mirando al amor de su vida sosteniendo a sus angelitos, uno en cada brazo, ni siquiera sus mejores pasarelas le daban el sentimiento de alegría y euforia que estaba teniendo en esos momentos solo con mirar a las 3 personas más importantes de su vida.

Los gemelos dentro de poco cumplirían 6 meses, su cuerpo se estaba recuperando bien, en teoría, y si quisiera, podría regresar al trabajo, su manager lo tenía informado sobre las propuestas que le llegaban, incluso si todos sabían que Felix estaba “fuera de servicio” aún, seguían llegándole ofertas para trabajos futuros porque si de por sí, el rubio era el rostro que toda marca querría, ahora que era padre, entraba a un campo mucho más amplio.

La parte narcisista de sí mismo le decía que ya era tiempo de salir, podía llevar a los gemelos consigo para ganar todavía más elogios porque, era muy obvio, sus hijos eran adorables y hermosos, una combinación perfectamente balanceada  entre Chan y él -mentira, eran mini clones de Chan-; a los niños ya se les podía notar un pequeño camino de adorables pecas encima de sus mejillas, nariz y frente como a él, probablemente lo único que habían sacado de Felix en realidad, pues de todo lo demás, era como ver a Chan de bebé y multiplicado por 2.

—¿En qué piensas amor? —preguntó el mayor abriendo los ojos, obviamente no estaba dormido, pues el agarre firme en los gemelos no estaría ahí si estuviera dormido, solo estaba descansando la vista, y al ya no escuchar el constante “clic” de la cámara del celular de Felix, supo que el menor se había quedado pensando.

—En que los amo mucho… de verdad, me duele el corazón de tanto amor—dijo sincero acercándose de nuevo para llenar de besos a los 3.

La parte razonable de Felix le decía que todavía debía de esperar, los bebés aún eran eso, bebés, muy pequeños e indefensos que se estresarían con todo lo que conllevaba ser una figura pública, su lado paternal le gritaba que no quería exponer a sus hijos a eso a menos de que ellos fueran conscientes de ello y expresaran explícitamente quererlo.

Y Felix últimamente le estaba haciendo más caso a ese lado, que al narcisista.

La sonrisa que le dedicó Chan solo le hizo sentirse más enamorado si era posible, se sentó a su lado y tomó a su hijo mayor en brazos, dejando que Chan se acomodara mejor y sostuviera a su hijo menor con ambos brazos para acurrucarlo.

—¿Ya sabes cómo los llamarás? —preguntó dejando un beso en la rubia cabeza de su esposo.

Si bien, ambos bebés debían de ser registrados al nacer, Chan había convenció al hospital de registrarlos solo con el apellido -solo él sabe cómo logro hacer eso- y editarían todos los documentos cuando Felix supiera que ya era momento de nombrarlos porque ya sentía lo suficientemente seguro de poder identificarlos.

—Si, lo estuve pensando mucho y dirás que es un completo cliché de mi parte, pero ya sabes que soy raro…

—Soy consciente, y aun así me casé contigo mi amor—dijo dejando más besitos en su cabeza.

—Hablando de bodas ¿Cuándo nos vamos a volver a casar? Via ya me mando los bocetos de mi traje y solo está esperando mi visto bueno para hacerlo…

—El próximo año bebé, no me cambies el tema—insistió el mayor, sonriendo al ver el puchero de su esposo.

—Bueno si—miró al bebé en sus brazos—ChanJun para el mayor porque es una mariposa social igual que tú—miró después a su hijo menor—KyungBok para el menor porque es más tranquilo, como yo.

—Tú de tranquilo no tienes nada mi amor, pero son lindos, me gustan.

Felix se rió y se apoyó en el hombro de su esposo, ambos con un bebé en brazos y sintiendo la calma de la noche, no había ningún lugar donde Felix quisiera estar que no fuera ahí, en ese momento con las personas más importantes de su vida.

—Mañana hay que ir al registro para acomodar los documentos—dijo Chan, interrumpiendo el silencio—y a una joyería para hacerles unos brazaletes con sus iniciales, sé que ya puedes identificarlos por tu cuenta, pero yo no, así que en lo que me entrenó para ello, una pequeña ayuda para no confundirlos no me caería mal.

—Está bien amor, además, se les verían lindos.

El balbuceo de su hijo mayor los distrajo, alguien ya había despertado de su siesta y por la forma en la que movía su boca, tenía hambre, así que sin pena alguna se abrió el suéter y desabotonó la camisa de lactancia dejando libre su pecho, donde su hijo se apegó rápidamente para comer, no era necesario la dona, ya que su hijo menor dormía tranquilamente en los brazos de su otro padre y no se veía con ganas de despertar.

KyungBok dormía todo lo que Chan no podía, al parecer.

—¿Cómo van las cosas con Innie? —preguntó Felix para no quedarse en silencio, según la versión que Hyunjin le había dado hace un par de días es que las cosas ya estaban tomando mejor camino, al punto en que Hyunjin ya estaba buscando una departamento más grande para que Jeongin por fin pudiera mudarse con él, cumpliendo así su parte del “trato” que habían pactado, pero por parte del menor no sabía nada, ya que la otra parte de ese trato era que Hyunjin lo dejara continuar con sus sueños de ser idol, así que el castaño no hablaba demasiado de eso y él quería saber.

—Bien, todo está avanzando lento, pero seguro, con lo del embarazo de Minnie y el hiatus de Minho, se había atrasado mucho el avance de Innie, pero ahora que esa parte ya está cubierta—dijo acariciando con cuidado los rizos de su hijo menor—ahora Innie práctica en la academia de Minho, se sabe las coreografías de memoria así que con ayuda de los profesores que Min tiene ahí y largas sesiones de videollamada ha podido regresar a su ritmo, además, en estos momentos ya estamos viendo todo el arte conceptual tras el álbum y el estilo que Innie tomara, se prevé que para mediados del 2023 esté debutando, o tal vez un poco antes, todo depende de qué tan rápido trabajen y si Innie y el equipo lo aprueban.

—Entonces ¿ya es un hecho?

—Si, en cuanto tengamos todo preparado se lanzará el estreno y empezará a promocionar… ¿Por qué bebé?

—No, por nada, es solo que casi nunca hablo de ese tema con Hyunjin, y con los demás tampoco y como no veo a Innie muy seguido pues la verdad es que no me he enterado de prácticamente nada—dijo riendo un poco—me alegra que Innie por fin esté cumpliendo su sueño.

—A mí también, estoy apostando mucho en él, tiene al mejor equipo y confió en su talento, sé que brillará apenas salga.

—Solo espero que cuando tenga la fama no se sienta abrumado por ella—soltó un suspiro—no es fácil ser una figura pública—él como modelo lo sabía perfectamente.

—Mmm estará bien, a mí quien me preocupa es Hyunjin en realidad.

—¿Por qué?

—Hyunjin se la vive besando el piso por donde Innie camina, ahora que sea un idol mantendrá a Hyunjin oculto por su seguridad y la propia, sé que se aman lo suficiente como para evitar terminar, pero siento que Hyunjin no soportara el hecho de que Innie tenga a mucha gente detrás de él, ya sabes cómo es eso de la fama, empezaran a emparejarlo con otros artistas, los rumores de citas siempre son cosas que pasan por más que uno trate de evitarlo, y con lo posesivo que es Hyunjin  no dudo que eso desencadene problemas.

—Hablaré con él, Innie es muy carismático y estoy seguro de que con más de un artista terminarán emparejándolo, me paso con varios compañeros de pasarela, así que podría asesorarlos a ambos si tú quieres.

—Preferiría que hablaras más con Hyunjin, sé que Innie estará bien, es un chico listo, está enfocado al 100% en su carrera, créeme, no va a dejar que nadie se lo arruine después de tanto conflicto por querer estar en donde está.

El rubio menor entonces asintió, sabiendo que su esposo tenía razón, Innie había trabajado tan duro por eso, que era muy poco probable que cometiera algún error que se lo intentara estropear, el problema sería Hyunjin así que lo mejor era hablar con el alto castaño.

Un pequeño gorgoteo de su bebé le hizo darse cuenta de que ya estaba lleno pues la leche que tenía en la boca la empezó a escupir, así que rápidamente se levantó para alcanzar un trapito suave para limpiarlo, había de esos en todos lados de la casa dado que el rubio nunca se estaba quieto y se ponía a amamantar en donde fuera.

Chan se quedó ahí en el sillón, acariciando con cuidado la carita de su hijo menor, quien respiraba tranquilo, con sus puñitos aferrados a la cobijita con la que su padre lo envolvía, era tan chiquito y bonito, justo como Felix lo había descrito una vez, cuando le confesó un par de días antes del nacimiento de los gemelos como es que se había imaginado a su hijo soñado.

Dentro de poco los gemelos cumplirían 6 meses y a veces Chan sentía que se estaba perdiendo demasiadas cosas, incluso si intentaba llegar un poco más temprano que siempre a casa para poder convivir con ellos y ayudar a Felix en lo que pudiera, la verdad es que no era mucho tiempo comparando con Felix, le hacía sentir mal, por eso en sus pocos días de descanso intentaba abarcar tanto como podía, dejando a Felix descansar.

Pero seguía sin ser suficiente…

—¿Debería tomarme unas vacaciones? —preguntó al aire más para sí mismo que para que Felix escuchara.

Tendría que organizar bien las cosas, delegar algunas responsabilidades a los ejecutivos de confianza y poner a alguien en la junta directiva (probablemente a Changbin) para asumir su papel en lo que él no estaba.

No sería un tiempo largo, más que nada, lo hacía para poder convivir con su familia, con sus hijos, y para sacar a Felix de su encierro, pues Mikael ya le había hablado de las inquietudes del rubio, sobre cómo se sentía encerrado y sus ganas de pasear fuera del país, puesto que, desde que se embarazó, no había salido de la casa para nada.

Felix era un ave hermosa que estaba acostumbrada a volar y ser admirada, no a estar encerrada.

Empezaría a planearlo todo, probablemente tendría que ser hasta el siguiente año, ya que venían temporadas fuertes para la empresa, los eventos de Halloween y navidad siempre eran una oleada de dinero entrante y saliente, sumando sus otros negocios por supuesto, así que probablemente tendría que ser por eso de febrero o marzo, tal vez para el cumpleaños número uno de los gemelos estaría bien irse de viaje.

Tendría que hablarlo con Changbin también, pues no le confiaría a ninguna otra persona su lugar, y para esas fechas, su hija ya habría nacido así que podría aligerarle un poco todo sumando a la junta directiva, el chiste de esto no era solo irse y ya, sino que todo funcionara de buena manera para no perjudicar ni a la empresa, ni a nadie en ella.

—¿En qué piensas? —preguntó el rubio, regresando a su lado, con su hijo muy despierto en brazos, quien al ver a su hermano intentó alcanzarlo.

Chan solo sonrió y miró a su esposo.

—¿Qué tal te vendrían unas vacaciones familiares?

Fin del capítulo 120.

Chapter 122: 121

Notes:

Holaaaa regrese jajaja
Tuve que ir al doctor la semana pasada y se me olvido actualizar jajaja
Ayer fue el día de la madre aquí en México así que tampoco actualice, pero ya hoy si jajaja

Chapter Text

Seungmin entró en pánico cuando fuertes dolores lo despertaron en la madrugada; pequeños, constantes y todos en su vientre.

Changbin jamás se había vestido tan rápido en su vida, y probablemente había conducido como loco, superando varias veces el límite permitido en la vialidad, pero teniendo en cuenta que su esposo sufría dolor y era justo en donde se estaba desarrollando su hija, le dio pánico.

Lo peor de todo es que recién habían estado en la fiesta de cumpleaños de Han y Felix, todo estuvo tranquilo, no había surgido ninguna molestia, ni aleteos ni “burbujas” como él decía Seungmin al movimiento de su hija, y de la nada 5 horas después de irse y estar en casa, empezó el dolor.

Jae los recibió en el consultorio, se veía agotada después de una guardia de 72 horas en el hospital, ella de hecho ya se iba cuando recibió la llamada de su hermano, así que se quedó porque era su sobrina, y hasta no asegurarse de que esa niña estaba bien, no se iría a casa.

Realizaron una ecografía primero para verificar que todo estuviera en orden antes de alarmarse y empezar a pedir análisis de sangre, así que ahora estaba con Seungmin acostado en la camilla, mirando con pánico la pantalla al igual que Changbin.

—¿Qué ocurre Jae? ¿Ella está bien? —preguntó Changbin con la voz temblándole por el pánico, sus manos aferradas a las de su esposo.

El suspiro de alivio de la pelinegra los hizo sentirse un poco más tranquilos.

—Si… todo bien, Minnie, lo que estás sintiendo son las patadas de la bebé, como ya está más grande y mejor formada, ahora son más fuertes que antes…—movió la pantalla para que pudieran ver, justo en ese momento, un pequeño bultito se levantó en su vientre, Seungmin se quejó y Jae puso la máquina justo ahí, un pequeño pie, adornaba la pantalla ahora.

—Entonces… ¿S-Solo es ella pateando? ¿No es nada malo?

—Nop, nada malo, está perfecta, y moviéndose, eso es muy bueno Minnie—dijo completamente aliviada, haciendo que ambos padres se relajaran visiblemente.

—¿Por qué duele tanto?

—Bueno, déjame revisar bien, la última vez que la medí y pesé tenía el tamaño de una berenjena mediana, su hija es un poco más grande que el promedio, así que no me sorprendería que tuviera mayor tamaño y de ahí su fuerza.

La pelinegra volvió a concentrarse en la pantalla, pasando la máquina por todo el vientre de Seungmin para tener la mejor vista posible y empezar a medir.

—Según esto…—dejó la máquina fija en un punto arriba del vientre para que la imagen de toda la bebé fuera más clara—está midiendo más o menos lo de una mazorca de maíz, 47 cm y 608 gr, es grande y, por lo tanto, más fuerte, todo está bien Minnie—aseguró quitando la máquina y entregándoles toallitas húmedas para poderlo limpiar.

—Entonces ¿todas las patadas serán así ahora? —preguntó con obvia preocupación en su voz.

—Me temo que sí—dijo con pena mientras terminaba de escribir los datos en la cartilla—son pequeños golpes, ya sabes cómo identificarlos, si el dolor es diferente a ese, vengan de inmediato ¿de acuerdo? Apenas estamos saliendo de la zona de peligro, no hay que confiarnos.

—Está bien… Gracias Noona.

—Gracias Jae—dijo Changbin acercándose a su hermana para abrazarla—no vi tu auto ¿te llevo a casa?

—Si por favor… vine de emergencia hace como… ¿Dos días? Así que tomé un taxi, no pensé que me quedaría tanto tiempo—suspiró casada.

Los 3 entonces se fueron del hospital apenas Jae terminó de firmar unas cosas e informar a algunas enfermeras y compañeros sobre los últimos casos, Jae se quedó dormida en el asiento trasero mientras que Seungmin venía muy despierto en el copiloto, acariciando su vientre con suavidad.

—¿Está todo bien Minnie? —preguntó Changbin al mismo tiempo que buscaba la mano del menor con su mano libre.

Seungmin la tomó y apretó con suavidad.

—Si, solo estoy asustado… Estamos pasando por muchos sustos, de verdad tengo miedo de que algo malo pase.

—No pasará Minnie, estoy seguro, estamos siendo cuidadosos, Jae está al pendiente de nosotros y nuestra hija está bien, he incluso si algo malo pasara después, podremos solucionarlo.

Seungmin podía escuchar a su esposo tan seguro de todo, tan tranquilo que le tenía envidia, él estaba sumamente preocupado por todo, y sabía que no debía dado que la niña estaba en su vientre, pero no podía evitarlo, siempre había tenido el terrible rasgo de ser perfeccionista, que este embarazo estuviera teniendo complicaciones le ponía los pelos de punta, siempre se había asegurado de tener una buena alimentación, ninguna adicción, ejercicio constante y cuidar su cuerpo como un templo ¿Por qué le estaba pasando esto a él? ¿Por qué su bebé tenía que sufrir de esa manera?

El auto se detuvo frente a un complejo de departamentos que ahora que notaba no estaban muy lejos del hospital, Changbin despertó a su hermana y apenas Jae abrió los ojos, se espabiló rápido, agradeciéndoles a ambos por traerla a casa y se bajó del auto.

Changbin no se fue de ahí hasta ver que su hermana entraba al edificio, tampoco se fue hasta que la mayor le envió un mensaje: “En casa <3”.

Solo así fueron de regreso a su hogar.

Ahí fue cuando Seungmin se dio cuenta de lo protector que Changbin podría ser con su hija, y se sintió afortunado de tenerlo como esposo, sin duda, había encontrado a la persona correcta para pasar el resto de su vida con él y formar una familia…

Luego se dio cuenta de que se estaba poniendo terriblemente emocional por culpa de las hormonas y prefirió concentrarse en la ventana.

—¿Tienes hambre bebé?

—Un poco, pero son como las 3 de la mañana, dudo que haya algo abierto a esta hora.

—Conozco un lugar, Chan y yo vamos ahí bastante seguido cuando llegamos demasiado temprano por las juntas, o cuando nos quedamos hasta muy tarde afinando detalles.

—Está bien…

Changbin entonces cambió la dirección del auto, fueron a lo mucho unos 10 minutos hasta que llegaron al restaurante, y en efecto, estaba abierto.

Estacionó frente al lugar y luego de baja, ayudó a su esposo a hacerlo, Seungmin no tenía una gran barriga todavía, pero se cansaba un poco y a veces le costaba moverse, además, Changbin era un caballero, siempre dispuesto a ayudar a su esposo.

Por esa y más cosas es que Seungmin lo amaba.

—Buenos días, señora Choi—saludó Changbin anunciándose así a la mujer mayor que, a pesar de verse muy mayor, se le veía ya de un lado a otro cocinando un montón de cosas.

—Oh Binnie que sorpresa verte hoy ¿No es tu día de descanso? ¡OH DIOS! Vienes con tu esposo ¡Mucho gusto Seungmin! Que placer poder conocerte al fin, Binnie habla de ti todo el tiempo.

La pareja se sonrojó de inmediato, Seungmin por la información, Changbin por ser expuesto.

—Hola…—saludó tímido sin soltar la mano de su esposo y ocultándose un poco detrás de él.

—No seas tímido cariño, aunque te ves adorable así, siéntense, siéntense, en seguida te llevo lo de siempre ¿alguna alergia o disgusto que deba saber de tu adorable esposo?

Changbin miró a su novio, pues hasta donde él sabía, no había ningún impedimento con la comida, mucho menos ahora que a veces tenía antojos bastante extraños, aunque eso sí, todos muy dulces.

—No, ninguno—aseguró el castaño.

La señora Choi entonces sonrió y les pido de nuevo que se sentarán en lo que ella preparaba todo un banquete para ellos 3. Fueron por lo menos 20 minutos de espera, pero toda la comida llegó caliente y recién hecha a su mesa, sin duda, valía por completo la pena esperar tanto. Así que se dispusieron a comer con tranquilidad, a Seungmin le gustaba mucho ver comer a su esposo, había algo sumamente atractivo en ello, por raro que sonara. Aunque bueno, para Seungmin, cualquier cosa que hiciera su esposo era atractivo.

Pero a pesar de todo, seguía siendo extremadamente dulce con él, pues en más de una ocasión el pelinegro le preparó bocados exclusivamente para él, dándoselos de comer en la boca para que Seungmin no tuviera que molestarse en ello, y los aceptaba con el rostro rojo a pesar de que no hubiera nadie en el restaurante por lo temprano que era.

Y aunque fuera sumamente vergonzoso, se encontró queriendo que Changbin siguiera alimentándolo, por eso, cuando no lo hizo, se enojó.

—Oye, eso era para mí—se quejó.

—Compre suficiente para los dos—dijo llevándose el bocado a la boca—ahora come.

El castaño no se movió.

—Oh… ¿Será que quieres que té lo dé yo? —dijo sonriendo de forma juguetona, consiguiendo que el castaño se sonrojara de vergüenza y enojo.

—No, yo puedo solo.

—Awww, mi bebé hermoso—se acercó para darle besitos continuos en la mejilla, el castaño se quejó y lo empujo poquito porque en realidad no quería que se detuviera.

Las hormonas lo estaban convirtiendo en algo completamente diferente a lo que era y le gustaba y disgustaba a partes iguales; a pesar de eso, aceptó el bocado que Changbin le preparó poco después de terminar de reírse.

Seungmin quería sentirse enojado, pero no podía, no solo porque estaban en público, sino también porque queriendo o no, las actitudes dulces de su esposo lo ablandaban de forma horrible, él jamás había sido así de cursi y blando, el embarazo lo había vuelto así, y a veces era muy horrible. Apenas terminaron de comer Changbin fue a pagar, dejando a un Seungmin satisfecho por la comida y sumamente avergonzado por sus burlas y actitudes lindas, en el camino a casa, el auto -gracias a Dios- se quedó en silencio, dándole tiempo al castaño de poder recomponerse un poco de tantas emociones tan extrañas que lo invadían por culpa de las hormonas. Una vez dentro de su hogar, fue a lavarse los dientes y regresar directo a la cama, aún era demasiado temprano para estar despierto, Changbin por su parte, y muy a su pesar, empezó a alistarse para ir al trabajo.

—¿No puedes avisar para que te quedes y duermas un rato más? —preguntó el menor ya acurrucado en la cama, viendo como su esposo terminaba de amarrarse la corbata en un nudo significativamente complicado -absolutamente innecesario, pero lo hacía ver encantador-.

—No bebé, hoy Chan me necesita ahí con él, tenemos una junta con nuevos inversionistas y tengo que cerrar algunos tratos con marcas para los grupos, no tardaremos mucho—se acercó para dejarle un beso en la frente y arroparlo un poco más—vuelvo en la tarde ¿de acuerdo? Llama a-…

—Llamó a Minho si pasa algo, si, si, ya sé, ve a trabajar—estiró los labios en un piquito que Changbin no dudo en besar.

—Te amo, los amo—murmuró sobre la frente del menor, volviendo a dejar un beso ahí—regreso en un rato.

—También te amamos—contestó en voz baja -por qué le daba pena- pero perfectamente audible, ganándose así un par de besos más hasta que el pelinegro finalmente se fue a trabajar, dejándolos solos para poder dormir un par de horas más.

 

Fin del capítulo 121.

Chapter 123: 122

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

Seungmin apenas se iba a sentar a comer cuando una patada ciertamente más fuerte que otras anteriores lo dobló del dolor.

—Dios—acarició con cuidado su vientre—decidido, cuando sea mayor, la inscribiré a clases de artes marciales... ¡Auch! —miró su vientre, otra patadita—voy a tomar eso como un sí...

Se sentó para poder comer el rico almuerzo que Minho muy amablemente le había ido a preparar, Sunji estaba en el corralito, gateando como loca de un lado a otro, jugando con bloques, luego coloreando y luego con sus peluches.

Esa niña era una bola de energía.

La puerta se abrió y si Sunji de por sí era hiperactiva, ver a Jisung entrar con las cosas que Minho le pidió que comprara para la comida, la alocó más.

—PAPIIIIIIIIIII—Gritó emocionada al ver a Jisung entrar.

El castaño primero fue a cargar a su hija y llenarla de besos, después fue a la cocina a dejar la bolsa con las cosas y darle un beso a su esposo, después regresó al comedor para sentarse junto con Seungmin.

—¿Todo está bien Minnie? Te ves algo disgustado.

—La bebé está pateando muy fuerte hoy…

—Sé perfectamente como te sientes—dijo el castaño compadeciéndose de inmediato, él había sufrido exactamente lo mismo con Sunji, quien ahora estaba de lo más tranquila en sus brazos, apoyada en su pecho porque si, solo se estaba tranquila si era cargada.

—¿Cómo hacías para que no doliera tanto? —preguntó el castaño sobando con cuidado su vientre, su hija seguía moviéndose, pero no tan agresiva como antes.

—Minho le hablaba y se calmaba—dejó un suave beso en la cabecita de su hija, la niña alzó el rostro para que le diera más besitos y Jisung lo hizo, ganándose adorables risitas por el ataque de besos—también me daba masajes con mi crema para las estrías, solo así se calmaba.

—Ah ¿funciona con una crema normal? —alzó su suéter y dejó ver su perfecta y redonda panza sin ni una sola estría visible—yo no tengo así que nunca compre.

—Dios que linda se ve tu piel—acarició con cuidado el vientre del menor—que envidia, yo me llene de estrías en el embarazo de Haneul, se quitaron gracias a una crema y en el de Sunji ya no salieron, pero yo me sentía tan feo en esa ocasión… tienes suerte que no salieran, son muy molestas.

—Algo bueno me tenía que tocar ¿no? —dijo con un pequeño deje de burla a sí mismo, después de todo, la malformación seguía ahí y podía complicar todo de un momento a otro, aunque ya no estaban en la “zona peligrosa” nunca debían de confiarse, pues ahora, las visitas al médico serían cada vez más constantes para asegurarse de que todo estuviera bien con la bebé.

—Ay Minnie, todo va a salir bien, ya lo verás—aseguró el menor tomando su mano, Seungmin correspondió el agarre con un suave apretón.

—Esperemos que sí—dijo soltando un suspiro—estoy un poco cansado de tantos análisis y visitas médicas…

—Son necesarias Minnie, todo por el bien de la pequeña pateadora profesional… Seungmin no pudo evitar reírse.

—Sí… Hablaré con Bin al respecto, para que cuando tenga la edad suficiente pueda entrar a alguna disciplina de artes marciales, no podemos desperdiciar ese talento.

—Incluso si Bin quiere una princesa, estará de acuerdo en ello. Sunji también irá a una—dijo levantándose para alzar a su hija más alto en brazos, a esa niña le encantaba cualquier cosa que significara movimiento.

Las risitas y grititos no tardaron en escucharse por toda la casa. Minho terminó de preparar la comida y se sentó en el comedor con Seungmin, quien ya había empezado a comer lo que el mayor había preparado, la comida pronto estaría lista y olía demasiado rico, lo mejor era terminar el plato para poder comer pronto de nuevo.

—¿Y ya saben cómo le van a poner? —preguntó Minho tomando una mandarina del frutero para comenzar a pelarla en lo que Jisung seguía dando vueltas con la bebé en brazos para tenerla tranquila.

—He pensado en varios nombres, pero todavía no tengo uno que me convenza de todo—frotó su vientre con cuidado, la bebé ahora estaba muy quieta, probablemente escucharlo hablar la relajaba.

Lo tendría en cuenta para el futuro.

—¿Y Changbin qué dice? —preguntó Jisung sentándose de nuevo pasándole la bebé a Minho, era su turno, él ya se había cansado.

—Dice que estará de acuerdo con el que yo elija, qué cómo lo elegí a él, tengo buen gusto, así que—se encogió de hombros y sonrió, era cierto, Seungmin lo había elegido a él, y no se arrepentía en absoluto, tenía el mejor esposo del mundo.

—¿A quién crees que se parezca? —la duda era genuina, viendo a sus propios hijos, Jisung podía asegurar que si bien, al principio se parecía más a él, Haneul ya estaba cambiando, y cada día que pasaba podía ver más de Minho en su hijo, Sunji por su parte, si se asemejaba todavía a él, al menos de las fotos que tiene su madre en Malasia de su infancia, podía ver perfectamente la carita de Sunji en él mismo.

—No tengo idea, dicen que las niñas suelen parecerse más al padre, pero teniendo en cuenta que aquí somos dos padres, es un 50-50, así que será cuestión de esperar hasta que nazca.

—Yo apuesto a que se va a parecer más a Bin—dijo Minho regresándole la bebé a Jisung luego de estarla paseando.

La mirada de ambos castaños se encontró, la sonrisa pícara pasó desapercibida por Seungmin quien se había distraído con un mensaje de Changbin que recién había llegado a su teléfono, las apuestas para Minho y Jisung, eran algo más allá de la satisfacción de ganar o dinero, ellos apostaban sus fetiches, lo volvía aún más emocionante.

—Bien, entonces apuesto en contra, se parecerá a Minnie—se giró para mirar al castaño menor, más específicamente a su vientre—no me falles bebé—pidió dejando una suave caricia en su panza.

—¿Preparaste suficiente comida Minho? —preguntó Seungmin ignorando las apuestas sobre su hija.

—Sí, hice lo suficiente para que quede cuando nos vayamos ¿Por qué?

—Bin viene a comer con Chan y Felix, acabaron temprano.

—Definitivamente no preparé suficiente comida para eso—dijo levantándose rápido para ir a revisar el refrigerador y ver qué otra cosa podía hacer.

—¿Quieres que vaya a comprar algo bebé?

—Si… ¿Qué más se te antoja comer Minnie? —preguntó el mayor caminando de regreso al comedor para cargar a su hija y que así Jisung pudiera salir de nuevo.

—De paso también voy por Hannie, ya casi sale, así que puede que tarde un poco.

—Ah está bien, ve por tu bebé, te enviaré la lista de ingredientes por mensaje cuando lo piense bien.

El castaño asintió, se colocó la chaqueta y luego de tomar su cartera, el teléfono y las llaves de la camioneta se fue de nuevo, Sunji ni siquiera se dio cuenta de su partida, ya que Minho la distrajo con alzarla en el aire.

Si Sunji veía a Jisung irse, era una lloradera segura y no era momento para eso.

20 minutos después de que Seungmin mandaba una lista de ingredientes para preparar, Japchae, Bibimbap y Tteokbokki, llegó Jisung cargando las bolsas con una mano y a su hijo en la otra, quien venía-a diferencia de otros días- muy callado.

—¿Está todo bien? —preguntó Seungmin en voz baja recibiendo las bolsas, no quería alterar a Minho quien estaba en el baño, cambiando a Sunji.

—Si, solo está cansado, hoy hicieron muchas cosas en la escuela.

Desde que Jisung había visto salir a su hijo de la mano de la maestra con un pucherito, supo que algo iba mal, pero se calmó cuando la mujer le explicó que Haneul tenía tantos amiguitos que todos querían acompañarlo a casa para seguir jugando la actividad física que habían tenido en la última hora, pero, dado que nadie conocía a Jisung, ni mucho menos sabían de la existencia de Minho, ninguna mamá se vio confiada en dejar ir a sus hijos a casa ajena a pesar de ver la muy lujosa camioneta donde fácilmente cabrían 6 niños más. Jisung era reservado y se sabía que no podían estar libremente invitando a gente a la casa, Haneul no entendía por qué y se puso triste por eso, además del desgaste físico, pero Jisung en todo el camino le explicó que papi Min era una persona famosa y que tenían que mantenerlo en secreto porque era peligroso para él que la gente supiera en donde vivían. Sorprendentemente el niño lo entendió, pero eso no quitó que se sintiera triste, por ahora, solo quería dormir acurrucado con su papi Jisung porque eso siempre lo hacía sentir mejor.

Cuando Minho regresó, le pasó a la bebé y saludó a su otro bebé quien se dejó dar besitos para después volver a acurrucarse con Jisung en el sillón, por ahora no podría ayudar con la comida así que fue Seungmin quien lo hizo, con cosas pequeñas, claro, cuando llegaron los demás, Mikael muy amablemente ayudó a Minho a preparar todo dejando a Seungmin descansar en la sala con Jisung, pues Changbin y Chan tenían a los gemelos y Felix por fin pudo correr al baño.

La tarde en realidad fue muy tranquila, comieron a gusto, hablando de todo y nada, los bebés, el trabajo, como iba la carrera de Innie, todo fue muy ameno. Para cuando todos se fueron, Seungmin se dio un baño con ayuda de Changbin, el menor frotaba su vientre con todo el cariño y paciencia del mundo mientras Changbin le tallaba la espalda con cuidado.

—¿Cómo te sientes hoy amor?

—Todo bien, algo cansado, la bebé patea cada vez más fuerte y a veces me asusta, pero descubrí que si hablo un buen rato se queda quieta.

—Es bueno saberlo, así cuando nazca podremos dormirla hablándole, así también la estimulamos, o algo así me explicó Jisung una vez—enjuagó su espalda y empezó entonces a mojar su cabello, Seungmin inclinó su cabeza con cuidado y se dejó hacer.

—Hay que ir viendo las cosas del cuarto—le recordó el menor, sonriendo cuando sintió los dedos de su esposo masajear suavemente su cuero cabelludo.

—Le pediré un par de días a Chan, quiero que sea el auténtico cuarto de princesa.

En secreto, Seungmin también lo quería, pero sabía que tenía que ponerle un alto a Changbin en algún momento, estaba casi seguro que si en el futuro su hija le pidiera un barco al pelinegro, él se lo daría sin dudar. Alguien tenía que ser la mano firme en la familia, y por desgracia tendría que ser él.

A pesar de eso, también sabía que él se rendiría por su hija en el momento en que la tuviera en brazos, no le importaba mucho a quien se pareciera en realidad, a pesar de las apuestas de sus amigos, él solo quería que naciera bien y sana, no soportaría si algo malo le pasara, la deformación en su vientre, en teoría, ya no era peligrosa para la bebé, el riesgo de aborto ya se había ido, pero aún quedaba el riesgo de un parto prematuro y eso era lo que le daba más miedo.

Sí su bebé llegaba a nacer antes de lo previsto tendría que permanecer hospitalizada por un buen tiempo, y esa no era una imagen que quisiera ver.

Tenía que pensar positivo, después de todo, estaba cuidándose, su cuñada era la mejor obstetra en su área y tenía un esposo maravilloso al pendiente de él y de su hija, todo iba a estar bien… tenía que estarlo…

 

Fin del capítulo 122.

Notes:

Hello
Se que deje esto mucho tiempo solo, pero han pasado muchas cosas que me mantuvieron alejada del fic, principalmente el hecho de que me quede bloqueada y no he podido continuar la historia, les voy a ser honesta, ya no quedan tantos capítulos de reserva y no he podido escribir nuevos, no se por que; este a sido mi bloqueo de escritor más grande en mucho tiempo, no me dan ganas de escribir y cuando lo intento no salen las palabras.
Le tengo mucho cariño a la historia y no quisiera forzarme a mi misma a terminarla solo para darle un cierre todo rápido y mal hecho.
Les pido paciencia por favor, quiero creer que eventualmente, cuando sepa que pasa conmigo y sepa solucionarlo, llegara de nuevo esa inspiracion que me motivo pasar mis dibujos a escritos.
Gracias por leer mi historia, de corazón, me alegra mucho que les guste y que la sigan esperando a pesar de que la ultima actualizacion fue hace meses.
Se les quiere y perdon por abandonar esto tan de la nada.
Espero que pronto pueda volver a retomarlo.

Chapter 124: 123

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

Seungmin miraba tranquilamente como Minho y Changbin pintaban el cuarto de la bebé mientras él se entretenía jugando con Sunji, en la mañana habían ido a la tienda de pintura, se habían pasado literalmente 45 minutos debatiendo qué tono de rosa sería mejor para el cuarto porque obviamente todos los tonos eran completamente diferentes el uno del otro, aunque para la mayoría de la gente estuvieran viendo exactamente el mismo tipo de rosa.

Y teniendo en cuenta que no podía cargar objetos pesados y Changbin no lo iba a arriesgar a que se subiera a una escalera para poder pintar bien hasta el último borde, le dijeron que se sentara en un cómodo puf que Changbin le había comprado hace meses y se quedará entreteniendo a Sunji para que los dejara pintar todo.

25 semanas no era como para que se estuviera sentado en el suelo, mucho menos, el puf ayudaba, pero era difícil levantarse de ahí, si o si Changbin tenía que ayudarlo a levantarse por lo que, en cierto modo, a él también lo tenían sujeto a un solo lugar para dejarlos trabajar en paz.

Se hubiera sentido ofendido de no ser porque estaba comiéndose una bolsita -su 3era bolsita- de frutos secos.

—Después de esto ¿vamos a ir a comprar los muebles? —preguntó tranquilo dándole una manzana deshidratada a la niña, quien la comió con gusto.

—Si bebé, dejaremos que esto se vaya secando y pasaremos a ver—le respondió Changbin bajando de la escalera para mojar de nuevo la brocha de pintura, como los bordes eran de un rosa palo claro, todo tenía que hacerse con sumo cuidado y precisión, después de todo, se había tardado mucho en escoger finalmente ese color.

—Después hay que darle otra capa de pintura, así que les recomiendo que no saquen nada de las cajas hasta que terminemos de pintar—dijo Minho bajando, dejando la brocha y estirándose, haciendo tronar su espalda en el proceso—Ah…

—Eso se escuchó doloroso—dijo el pelinegro mirando a su amigo con cierta preocupación, pues se veía bien, incluso si el ruido había sonado demasiado fuerte.

—Es que ya es alguien mayor—dijo Seungmin de la nada haciendo que Changbin se riera fuerte.

—Solo porque estás embarazado lo dejaré pasar—dijo Minho sonriendo con esa sonrisa que solo indicaba que se las iría guardando de a poco para desquitarse después.

A Seungmin se le borró la sonrisa.

—Bueno ¿nos acompañan? —preguntó Changbin acercándose a su esposo para ayudarlo a levantarse, haciendo que Minho también se acercara, pero para tomar a su hija en brazos y dejar camino libre a la pareja.

—No, iremos a casa—dijo Minho acurrucando más a su bebé en su pecho, quien rápidamente se abrazó a él y cerró sus ojitos—está cansada y yo también.

Luego de despedirse y prometer regresar mañana para ayudar con la otra capa de pintura para el cuarto, Minho se fue junto con su bebé, dejando a la pareja acomodar todo para irse directamente la centro comercial, donde empezarían a ver los muebles para la niña, Changbin no bromeaba con que quería que el cuarto de su hija pareciera el de una princesa, así que estaba dispuesto a gastar lo que fuera necesario para cumplirlo.

El viaje en la camioneta no fue demasiado largo dado que no había mucha gente en la calle, estacionaron en la zona vip como siempre, para mayor seguridad y ahora más cercanía a la puerta dado al estado avanzado del embarazo de su esposo.

Jae les había dicho que era bueno salir de vez en cuando para que Seungmin tuviera actividad física, pero que estuvieran pendientes a los momentos en que al menor le faltará el aire o se cansara demasiado pronto, pues eso sería señal de que necesitaban para definitivamente por lo menos una media hora para que se recuperara.

Hasta el más mínimo indicativo de cansancio o estrés podría ser perjudicial para él y la bebé, pero tampoco podía quedarse tirado en la cama como una papa rellena al horno.

Caminaron a paso lento y despreocupado, tranquilo, sus manos entrelazadas mientras veían las tiendas, procuraban tomar el elevador, ya que incluso si las escaleras eran eléctricas, a Changbin le daba pánico que algo pudiera pasar y Seungmin se cayera en ellas, el elevador era por mucho más seguro.

—¿Quieres un helado bebé? —preguntó el pelinegro después de un rato en silencio.

—¿Puedo?

—Hoy no comiste pudin, así que creo que puedes comer helado.

Los ojos de Seungmin se iluminaron.

Siguieron su recorrido por las tiendas hasta llegar a una heladería donde Seungmin pidió chocomenta en su cono mientras que Changbin pidió de fresas con crema, se sentaron en las mesitas que había en el local y disfrutaron de su helado, el pelinegro no quería correr el riesgo de que Seungmin caminara y comiera al mismo tiempo, se le podía caer el helado y con lo sensible que estaba ahora, lloraría seguro.

Llorar generaría estrés, y el castaño NO podía estresarse, le hacía daño.

—¿Has visto algo que te guste hasta ahora? —preguntó el mayor a su esposo quien se veía muy feliz comiendo.

—En la tienda de allá—dijo señalando con un suave movimiento de cabeza—Hay un sillón de lactancia con reposapiés que te agradecería mucho comprar, además el tono es bonito, es más o menos del tono de las paredes y combinaría bien con el rosa de los bordes.

—Claro que si cariño, todo lo que tú necesites en el cuarto para estar cómodo, lo tendrás—le aseguro con mucha confianza.

—¿De verdad? —lo miró alzando una ceja.

—Por supuesto.

—¿Y si quiero que no sea de princesa? —sonrió al ver como la expresión de Changbin, aunque seguía relajada y con una sonrisa, le contestó de forma muy rotunda.

—Eso no.

Seungmin hizo un puchero, pero lo dejó así, solo estaba probándolo, claro que Changbin quería una niña para tratarla como una princesa, empezando por su cuarto, estaba casi seguro que cuando llegaran a la tienda que Felix les había recomendado, vería una cuna por demás ostentosa y Changbin de seguro la compraría.

Se terminaron el helado dentro de poco, por lo que reanudaron su camino por las tiendas, en efecto, primero fueron por ese sillón de lactancia que tanto le había gustado al menor, también en la misma tienda compraron una mesita auxiliar para una lámpara de noche y lo que sería todo el alfombrado para la habitación.

Pasaron por otras tiendas donde compraron un juego precioso de estanterías, peluches, almohadas, incluso compraron algo de ropa que se les hizo demasiado bonita como para dejarla ahí, también encontraron el juego de muebles de cambiador y cajonero para la ropita, todo al estilo principesco y de tonos rosados y blancos que Changbin quería, así como un closet que sin duda estaría en el cuarto de una princesa.

También aprovecharon para comprar una mecedora electrónica que mantendría la niña en un suave balanceo si es que alguno de ellos estaba ocupado y no se podían permitir cargarla, algo muy útil y que ayudaría a su hija a no acostumbrarse tanto a los brazos, más que nada porque veía sufrir a Jisung con los dolores de espalda que Sunji le llegaba a provocar.

Al llegar a la parte de las cunas, Changbin literalmente se volvió loco, pues primero, encontró unos candelabros que irían perfectos en el cuarto, eran un juego de 5, cuatro para estar pegados a las paredes y uno mucho más grande y lleno de pedrería para colgar en el centro de la habitación.

Obviamente los compró.

Algunos peluches más que le parecieron bonitos y un enorme espejo de pie con un marco dorado y detalles rosas en ligeras piedras incrustadas también lo compró, aunque su hija no lo ocuparía sino hasta más grande, definitivamente era un accesorio increíble para el cuarto.

La cuna fue un tema serio, pues había muchas muy lindas que sin duda combinarían con el cuarto, pero Changbin no quería cualquier cuna, quería LA cuna que una princesa usaría.

La encontraron luego de 1 hora de estar dando vueltas a la tienda y de estresar un poco a las vendedoras, pero la encontraron; no solían sacarla debido a que era una cuna muy grande y ostentosa, pues literalmente tenía una corona gigantesca de reina que sostenía la tela translúcida que cubría la cuna hasta el piso, no solo para darle un efecto dramático, sino que también era funcional como mosquitero, las paredes frontales e internas tenían acolchado cosido de botón de un rosa muy similar al del cuarto, los laterales eran barras de madera que le podrían permitir ver a la bebé, recubiertas con terciopelo fino para que, si en caso la bebé se sostenía de ellas, el tacto fuera cómodo.

Si, definitivamente, esa era LA cuna que Changbin quería para su hija.

Seungmin solo podía ver los tickets kilométricos en cada tienda, pero no decía, nada, desde que se enteraron del embarazo, se prepararon para ello, había un presupuesto en el que ambos aportaron grandes cantidades de dinero, todo estaba meticulosamente planeado y calculado, así que no era preocupante.

Incluso si la cuna era más de lo que se había acordado, Changbin se hizo completamente responsable del gasto extra.

Luego de tantas compras, se contrató un camión de mudanza para llevar todo a la casa pues los muebles no cabrían en la camioneta, los peluches y ropa sí, pero cajas tan grandes no, cargaron todo y regresaron a casa, no sin antes comprar comida para llevar.

El camino de regreso fue mucho más lento, ya que el camión los venía siguiendo, aunque supieran la dirección, siempre era más factible seguir a los compradores para evitar errores.

—¿Cómo te sientes bebé? ¿Cómo están? —preguntó Changbin sin dejar de mirar la carretera, con su mano firme en el muslo de su esposo.

—Estamos bien—la salida había sido por demás extensa, así que Jae les recomendó que cuando eso pasara, tuvieran un registro de los síntomas en el día, para identificar cualquier cosa o complicación y poder atenderla con rapidez, además de que así tendrían indicadores de crisis si es que se llegaban a presentar “ciertos síntomas” —No hay mareos, no hay falta de aire, tampoco náuseas o dolor… Hoy la bebé se portó bien, no pateó mucho—dijo acariciando su vientre con suavidad.

—Bien, eso es muy bueno amor.

El resto del camino fue en un agradable silencio.

Cuando llegaron, ellos se sentaron a comer mentiras la gente descargaba todo en el cuarto de la bebé; con cada caja que entraba, la emoción en el pecho de ambos padres crecía, aún faltaba la segunda capa de pintura, y por supuesto que todavía sería un lío completo empezar a armar todos los muebles -lío que estaba más que dispuesto a compartir con sus amigos por supuesto-, pero cuando todo estuviera armado y colocado con el mayor cuidado y precisión, sería la imagen perfecta del cuarto que su hija se merecía.

Los trabajadores se retiraron cuando ya todo estuvo en el cuarto, Changbin los despidió luego de darles una propina, dejando a Seungmin comiendo tranquilo en el comedor mientras veía la televisión.

Miró a su vientre y dio suaves palmaditas al darse cuenta de que Changbin subió a revisar que todo estuviera en orden y que las cajas no se hubieran golpeado o algo, sonrió sin poder evitarlo.

—Tu papá es un exagerado, pero sé que tu cuarto te va a encantar…

La bebé respondió con una suave patadita, haciéndolo sonreír; había sido un buen día.

 

Fin del capítulo 123.

Notes:

Se que ha pasado mucho tiempo, pero sigo aquí, solo estoy pasando por algunas cosas, avance un par de capítulos y dije ¿por que no publicar algo? Aun así, me disculpo por tanto tiempo de ausencia, no voy a dejar esto inconcluso, lo prometo, este fic estará completo y así podre seguir con los que tengo guardados <3

Chapter 125: 124

Notes:

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Chapter Text

—Te excediste mucho…—dijo Seungmin mirando el cuarto ya completamente pintado y con todo acomodado en su lugar, las luces ya estaban instaladas, los muebles ya estaban armados y acodados en su sitio, la alfombra ya estaba cubriendo todo el suelo, los peluches estaban por todos lados, las estanterías ya tenían cuentos listos para usarse, el sillón de lactancia estaba junto a la ventana para cuando hiciera calor, pudiera tener la brisa cerca, pero por ahora las ventanas estaban cerradas y cubiertas por cortinas suaves del mismo tono de rosa que tenía el cuarto, los candelabros le daban el toque, pero la cuna, sin duda la cuna era la protagonista de todo.

Les había tomado semana y media tener todo listo dado que no siempre podía tomarse días libres o regresar más temprano para seguir, pero sin duda había valido la pena completamente.

—Yo solo quiero lo mejor para mi princesa—se sinceró el pelinegro dejando un besito en la mejilla de su esposo—¿Quieres ver una película?

—Claro…—el castaño cerró el cuarto con cuidado, pues incluso la perilla parecía un diamante tallado y tenía miedo de dañarlo, en la cara de la puerta descansaba un bonito letrero de todos rosas y adornos de monos, flores y diamantes, estaba en blanco, pues aún no sabían cómo se llamaría la bebé.

Habían pasado tantas cosas que Seungmin todavía no había encontrado tiempo para sentarse, buscar y pensarlo bien, porque entre arreglos en la casa, reuniones con Jeongin para sus entrenamientos vocales e idas al hospital, cuando menos se daba cuenta el día se había acabado y él estaba muy cansado.

En teoría, sería un buen momento para buscar uno, pero estaba algo cansado y Changbin había sugerido una película…

Película que ninguno de los dos vio en sí, pues apenas se acurrucaron juntos en el sillón luego de seleccionarla y ponerla, se quedaron profundamente dormidos.

Quien no estaba dormido, y probablemente no podía dormir en un buen rato, era Jeongin.

Ya era algo tarde como para estar en la empresa aún, pero tenía demasiado pánico para salir, Hyunjin le había mandado un mensaje hace apenas unos 30 minutos, no era mucho, solo un saludo, un te amo, un link de una página de bienes raíces y un “escoge los que más te gusten y podemos hablarlo”.

Hyunjin ya estaba buscando un departamento más grande para que se pudieran mudar juntos…

Él apenas estaba en las pruebas de vestuario y peinado para encontrar un estilo adecuado para esta primera etapa, ni siquiera habían visto muchos detalles del video musical de la canción principal todavía, mucho menos de la estética completa de todo el álbum y Hyunjin ya estaba queriendo que vivieran juntos…

Había pedido tiempo para esto ¿Por qué Hyunjin no podía esperar un poco más?

Okey, el mensaje decía “hablarlo”, pero aún era demasiado pronto, desde su última conversación hasta la fecha solo habían pasado mes y medio, y si puede que eso se escuchara como “mucho tiempo” pero entre todas las cosas que había estado haciendo, entre juntas, clases en la academia, clases en su universidad, pruebas de maquillaje, pruebas de vestuario, sesiones de fotos, regrabaciones y muchas otras juntas de mil y un temas y todo tenía que ver con él porque Chan le había dejado estar involucrado al 100% en la creación de SU álbum, algo que muy pocos o casi ningún artista se podía permitir, él sí podía y gracias a eso el tiempo se le iba a como agua entre las manos.

—Dios… ¿Qué hago? —dejó el teléfono de lado y cubrió su rostro con ambas manos.

Tal vez debió de haberle hecho caso a su abuelo, meterse a un convento y ser padre, tener voto de castidad y haberse evitado todos los problemas que le estaba llevando tener un novio mayor que él.

 

“Lo veré después <3, estoy algo ocupado ahora”

 

No se le ocurrió otra cosa que responder, tenía que evitarlo lo más posible por el momento, hasta poder hablar con su madre, y con Chan también ¿y por qué con Chan? Porque el mayor ya le había hablado junto con Changbin sobre la compra de un departamento cerca de la empresa para él, así como con sus demás grupos quienes vivían cerca de la zona y le facilitaban más la ida al trabajo.

Él de verdad quería vivir esa experiencia, era el paquete completo de ser un idol, tal vez si hablaba con Chan este hablaría con Felix, y Felix hablaría con Hyunjin y tal vez así pudieran dejar el tema en paz por lo menos hasta que pudiera debutar.

Ya le había dicho que sería a principios del segundo trimestre del año, pues justo ahora solo faltaba toda la línea de arte y después la publicidad para ello.

Estaba tan cerca y a la vez tan lejos de todo, que el hecho de que Hyunjin ya estuviera viendo apartamentos más grandes para ellos y un posible hijo le hacían querer vomitar de los nervios, no se sentía listo, no todavía, no apenas mes y medio después, se sentía asfixiado con todo y no sabía qué hacer al respecto.

Su teléfono sonó de nuevo, otro mensaje de Hyunjin, recordándole lo tarde que era y si quería que pasara por él.

No era en realidad tan tarde, pero Hyunjin siempre quería aprovechar las oportunidades que podía para estar con él, pero, en estos momentos, lo que Jeongin menos quería era verlo, lo convencería de ver departamentos solo poniéndole ojitos bonitos y llenándolo de besos, era débil cuando se trataba del lado meloso de Hyunjin, y aunque muchas veces lograba fastidiarlo, la verdad es que le gustaba.

Se apresuró a contestar de nuevo:

No, tranquilo amor.

Quedé de verme con unos amigos de la escuela.

Ellos me llevarán a casa después.

No te preocupes, te amo >3<

 

No esperó respuesta, rápidamente entró al grupo de chat con sus amigos y escribió un único mensaje:

Bebé pan:

SOS

Lele <3: ¿Qué pasó?

Zorro <3: ¿Dónde estás? Pasa dirección para ir por ti.

Syushin <3: ¿Estás bien bebé? Dinos dónde estás.

Bebé pan:

*Ubicación*

Corran.

 

Los mensajes se detuvieron ahí, ninguno de sus amigos respondió de nuevo porque todos se prepararon para salir, y no es que vivieran juntos o algo parecido, pero todos iban a la misma escuela y, por ende, vivían bastante cerca, además Sunoo ya contaba con un vehículo propio por lo que podía pasar por todos algunas veces si es que se levantaban temprano y salían a tiempo.

El celular vibró de nuevo, esta vez siendo un mensaje de Hyunjin donde le decía que se divirtiera y que lo amaba, contestó solo con un emoji de corazón y se quedó sentado donde estaba, en el suelo y apoyado en la pared de una sala de prácticas ¿En qué momento había terminado en el suelo? Ni idea, pero sí recordaba que las piernas le habían fallado en un momento determinado, probablemente sus músculos estaban tan adoloridos por el baile y el ejercicio que ni siquiera sintió el golpe.

Se estaba empezando a sentir demasiado nervioso, tanto que el corazón le estaba palpitando de una manera muy rápida, ¿Acaso le estaba dando una taquicardia? ¿Un ataque de pánico? Él siempre había sido una persona muy sana ¿Por qué tenía que pasarle esto ahora?

El aire comenzó a faltarle, haciéndolo hiperventilar, afortunadamente, no duró mucho así, pues apenas estaba empezando a sentir que le faltaba el aire cuando su teléfono sonó en el tono de llamada de Chenle.

Se apresuró a responder.

Ya estamos afuera Innie, sal.

—Voy, voy…

El menor colgó rápido, levantándose con cuidado del piso pues ahora se sentía un poco mareado, tomó sus cosas y luego de registrar su salida y despedirse de algunas personas del staff y personal de otros grupos, salió.

No fue muy difícil ubicar la camioneta de Sunoo, ya que esta era de un rojo muy brillante, que resaltaba bastante gracias a las luces del edificio, fue Yuna la que abrió la puerta del asiento trasero, permitiéndole al rubio menor subir.

Apenas dentro del vehículo, pudo respirar aliviado, tomando una gran bocanada de aire para después dejarla salir lentamente por la nariz.

—¿Qué tienes Innie? ¿Qué te pasó? —preguntó la chica preocupada, abrazando al rubio, algo que sin duda ayudó mucho a calmar sus nervios.

—Hyunjin me pidió que me mudara con él…

—Oh…

Y ese Oh, fue al unísono de los 3, pues sabían que la situación del menor no era precisamente la mejor.

Todos ahí ya eran conscientes de la “gran historia de amor” que se había desarrollado entre ellos, no hace mucho, Jeongin se sentó una tarde con ellos, en la biblioteca de la universidad para contarles todo el contexto, pues sus 3 amigos ya se habían dado cuenta de que la relación tenía muchos altibajos, más bajos que altos, lo que obviamente preocupó a los chicos, pues eso explicaba muchas cosas del pasado. Todas las veces que Jeongin llegaba a la escuela con los ojos rojos de tanto llorar, o cuando llegaba de un humor tan bueno, que él se ofrecía a pagar la comida, todos esos pequeños detalles ya tenían causa, y era todo gracias a Hwang Hyunjin.

Sunoo condujo hasta su propia casa, puesto que sus padres no estaban y así podrían tener algo más de privacidad para hablar los 4 juntos sin interrupciones.

En todo el camino, no se dijo nada, el silencio se llenó con música de la radio, todos estaban tensos, eso era algo obvio, pues al ser todos conscientes de la última pelea de la pareja y el cómo llegaron a una reconciliación -de una forma muy incómoda y a su parecer injusta- era obvio que iban a estar preocupados con los músculos tensos por la gravedad de la situación. Y muchos dirán, solo es mudarse juntos ¿Qué tiene de complicado eso? Mucho, en especial para personas tan jóvenes como ellos, que seguían estando en la universidad, muchos aun viviendo con sus padres, y sin salir realmente de su zona de confort.

Vivir solo con una pareja que te lleva 8 años, a una zona bastante lejos de tus padres, y amigos, no es precisamente algo que inspire mucha confianza, o al menos no para Jeongin, quien ya había abierto el link que su novio había mandado, y en efecto, todos los departamentos eran muy lindos y amplios, pero demasiado lejos de todo lo que él conocía y que le daba una cierta sensación de seguridad. Apagó el teléfono y se escondió en el cuello de Yuna, que en ningún momento lo había dejado de abrazar, por ahora, lo mejor era no pensar en nada, hasta que llegaran a casa de Sunoo y pudieran hablar.

 

Fin del capítulo 124.

Notes:

¿Sera esto acaso un milagro de navidad?
Tal vez jajaja.
No quería terminar el año sin subir nada, así que aquí hay un capitulo más.
Puede que a lo largo del mes suba uno que otro más <3
Todo depende del tiempo y el animo jaja
Se les quiere <3.

Chapter 126: 125

Notes:

Un capitulo más antes de que termine el año~

(See the end of the chapter for more notes.)

Chapter Text

Semana 26 recién cumplida y Seungmin no aguantaba ya el dolor de pies.

Se sentía sumamente hinchado de todos lados, no podía caminar sin sentirse cansado y Jae ya le había dicho que lo mejor era mantener un reposo prolongado, si seguía de necio con querer caminar, lo interina a un reposo absoluto y él se negaba rotundamente a usar una silla de ruedas en su propia casa.

Por muy fuerte que fuera Changbin, ahora que estaba embarazado, pensado casi 10 kilos más que antes, el pelinegro no lo soportaría por tanto tiempo. Así que, ahora estaba ahí, acostado en el sillón de la sala, esperando a que su esposo regresara del trabajo o bien, Minho y Sunji entraran a su casa para entretenerlo un rato.

Minho y la bebé, habían sido un gran apoyo para él en esos días de soledad, pues, aunque en sí, Minho y él tenían una dinámica de amor-odio, la verdad es que eran muy buenos amigos, y agradecería mucho su compañía ahora que él no podía salir de casa, por cuestiones médicas.

El timbre sonó varias veces seguidas, lo cual solo hacia Minho, así que esa era su señal de que el mayor ya estaba en su puerta, con cuidado se levantó y caminó despacio hasta la entrada de su casa para abrir la puerta.

El castaño mayor venía con una bolsa llena de snacks en un brazo y su bebé en el otro.

—Hola—saludó el mayor, entrando cuando Seungmin se hizo a un lado para dejarlos pasar—¿Cómo te sientes hoy?

—Todo tranquilo—aseguró cerrando la puerta y caminando con ellos hasta la sala donde hace un momento estaba acostado—aburrido más que nada, extraño mucho a Changbin.

—Awww que cursi, extrañas a tu amorcito.

—Mira que, para cursis, tú me ganas, es más, nos ganas a todos, tú y Jisung derraman miel al punto de empalagar cuando están juntos.

Minho solo sonrió, no pudiendo negar lo dicho, después de todo, él amaba demasiado a su esposo, siendo así Jisung-dependiente.

El castaño mayor dejó la bolsa de dulces en la mesa de centro permitiéndole a Seungmin agarrar los que quisiera, como tal no eran completamente chucherías, sino más bien, snacks que Jisung llegó a comer mucho en su embarazo, recomendados 100% por su nutrióloga, así que no serían maliciosos para la bebé en el vientre del castaño menor.

Al contrario, aportarían mucho.

—¿Cómo le ha estado yendo a Innie en el baile? —preguntó abriendo una barrita de granola con trocitos de chocolate negro.

—Todo bien, mis maestros dicen que lo practica ya casi a la perfección, y de las veces que he ido de incógnito, lo he visto progresar muy bien, dentro de poco, tendrá la resistencia necesaria para que no le falte el aire cuando cante y baile al mismo tiempo—dijo muy orgulloso, dejando a su hija gatear libremente por el suelo.

Changbin había contratado un servicio de limpieza, ya que ahora Seungmin no podía hacer nada que lo cansara demasiado, y eso incluía la limpieza de su propio hogar, por lo que Sunji no corría ningún peligro en gatear en el piso, pues estaba completamente limpio.

—¿Ya han comprado más cosas para la bebé? —preguntó al ver que la sala seguía sin ninguna modificación, para este punto, Jisung y él, ya habían designado un sitio de la sala, para poner el corralito, donde los bebés pudieran jugar sin ninguna perturbación, más que nada un espacio seguro y restringido para evitar accidentes.

—No, hoy íbamos a ver eso, aún faltan muchas cosas que comprar, demasiadas de hecho, el cuarto se acabó primero, porque Changbin tenía la necesidad de que el cuarto fuera de estilo princesa y estuviera listo antes que todo—suspiró—de lo demás no tenemos casi nada.

—¿Tanta era su urgencia por ese cuarto? —Minho que era consciente de que él mismo había ayudado a pintarlo, pero pensó que era porque ya tenían todo lo demás, no que en realidad eso fuera lo primero en la lista de prioridades de Changbin.

—Si, todos los muebles ya están, pero están vacíos, no hay ropa por montón, solo 3 conjuntos bonitos que no nos resistimos a comprar, no hay juguetes, no hay nada, solo el cuarto.

—¿Y cómo harán ahora para comprar todo si tu doctora ya te dijo que no puedes salir?

—Internet—se encogió de hombros y comió otra barrita.

—Ah… Aunque si quieres podríamos ir Sung y yo, y te hacemos videollamada para que veas de la tienda.

—No hace falta Min, aunque gracias, la verdad es que tengo en mente cosas muy específicas que sé que no van a estar en tienda.

—Está bien, ¿Qué quieres comer hoy? Para prepararlo—preguntó el castaño al mismo tiempo que se levantaba para ir a cargar a su hija y dejársela al castaño a un lado en el sillón, así podría ir a la cocina a empezar a preparar todo sin el pendiente de que la bebé lo persiguiera.

Después de todo, su hija ya sabía caminar bastante bien

—Sundubu-jjigae, los ingredientes ya están en el refrigerador.

—Perfecto.

Minho sacó todo lo necesario y se puso a cocinar en lo que Seungmin se quedaba con la bebé en la sala.

La niña en cuestión ya había empezado su etapa de balbuceo inentendible, las únicas palabras claras que tenía en su escaso vocabulario, eran Hannyu, que vendría siendo su propia versión del nombre de su hermano, Pa Ji, que era para Jisung y Pa Min, que era para Minho, de ahí en fuera, balbuceaba y señalaba lo que quería.

Tenía que empezar a jugar con las tarjetas con ella también, si quería que la menor empezara a hablar.

Le sorprendía bastante el hecho de que Seungmin le pudiera seguir una conversación a su hija, teniendo en cuenta de que la menor en realidad no estaba diciendo nada, solo balbuceaba, pero Seungmin le contestaba como si de verdad le entendiera, lo que alentaba a la menor a seguir balbuceando.

En fin, cosas de bebés.

La comida estuvo lista casi al mismo tiempo que Changbin llegaba junto con Jisung y Haneul, quien al ver a su hermana rápidamente pidió ser bajado de los brazos de su padre, el castaño lo bajó para que pudiera ir con ella y así, él poder ir con Minho, dándole un largo beso que ya tenía muchas ganas de darle.

Changbin se acercó a su esposo, dejando un beso primero en sus labios y después uno más en su vientre, arrodillándose frente a él.

—¿Cómo estás, amor? ¿Cómo se portó nuestra bebé?

—Ha estado tranquila, aunque a veces patea muy fuerte, pero ya no es tan seguido como antes, yo estoy bien, aburrido, pero bien.

Changbin asintió, levantándose un poco para darle otro beso y caminar a su habitación para cambiarse y darse un baño antes de comer.

A veces el pelinegro quería que el tiempo pasara más rápido, a las 30 semanas él ya podría quedarse en casa junto con Seungmin para poder cuidarlo y estar al pendiente en el momento del nacimiento, agradecía infinitamente que Minho pudiera acompañarlo y hacerles de comer a todos, dado que ninguno de ellos dos era un excelente cocinero como Minho, pero extrañaba mucho a su esposo y poder estar ahí con él y su bebé a pesar de que una no nacía.

Seungmin se quedó en la sala, ahora mirando a ambos bebés tener una conversación bastante entretenida, le sorprendía que Haneul parecía que si entendía esos balbuceos mientras hacía su tarea y la dejaba colorear una de sus hojas.

Pronto él también fue incluido a la conversación, ya que Haneul estaba muy curioso sobre cuando nacería su bebé, dado que ahora no veían mucho a los gemelos, les emocionaba tener una nueva amiguita viviendo mucho más cerca de ellos, pues recordemos que ambas casas estaban en el mismo lugar, en la misma privada.

Gracias a esto, Jisung pudo estar un largo rato besándose con su esposo, disfrutando de la sensación de calidez que le daban sus brazos alrededor de su cintura, o la suavidad de sus labios contra los suyos, las caricias suaves que estaba dando sobre su piel… ¿Sobre su piel?

—Lee Minho ¿en qué momento metiste las manos? —se quejó sobre sus labios, siendo ya consciente de que, en efecto, Minho tenía ambas manos debajo de su suéter, tocando la piel de su espalda sin ninguna pena.

—Lo siento—lo besó de nuevo, esta vez solo un pequeño pico antes de apartarse—la costumbre—se encogió de hombros y regresó a revisar la comida, tenía que controlarse, después de todo no estaban en su casa.

Jisung en realidad no había querido que dejara de tocarlo, así que fue él el que se acercó de nuevo para abrazar a su esposo por la espalda, apoyando su cabeza en la amplia espalda del castaño mayor, ahora que estaba en casa solo con Sunji, tenía tiempo de hacer muchas cosas, entre ellas, ejercitar.

Y vaya que eso estaba saliendo muy bien.

—¿Cómo te fue hoy en el trabajo amor? —preguntó sin dejar de mover la carne en la sartén ahora que ya había agregado la salsa.

—Todo bien, pasé a ver cómo iba Innie.

—¿Y qué tal?

—Está bien, más centrado en las prácticas, también ensaya constantemente sus canciones, estuve presente en unas cuantas, en general está bien, pero…

—¿Qué pasó ahora?

—Hyunjin otra vez.

—¿Sigue presionando? Creí que ya habían hablado…

—Quiere que viva con él… no me dio muchos detalles, pero dijo que vendría el fin de semana para hablar, ya que lo tiene libre y necesita un consejo de sus padres de chocolate.

—O sea nosotros.

—Precisamente—dejó un beso en su cuello y se alejó para dejarlo cocinar tranquilo, ya había dejado mucho tiempo a sus bebés, iría a ver como estaban, aunque sabía que Seungmin estaba ahí, siempre se sentía más tranquilo cuando podía verlos él mismo.

Los encontró muy entretenidos platicando con Seungmin, así que no los interrumpió, mejor regresó a la cocina solo para empezar a sacar los servicios para la mesa, ahora que Changbin también ya venía bajando las escaleras, fresco por un reciente baño y con ropa más cómoda, era la señal para empezar a comer y después irse de ahí. Después de todo, ellos tenían su propio hogar al cual volver, y aunque disfrutaban pasar casi todas sus tardes con Changbin y Seungmin, la verdad era que también querían tener un rato familiar, para después tener un rato de pareja.

Dormir a los niños ahora era más fácil dado que Haneul regresaba cansado de la escuela y Sunji era entretenida todo el día por Minho, así que la bebé quedaba exhausta para la hora de la siesta, lo que les daba la oportunidad la par de esposos de amarse sin estar al pendiente de 2 hiperactivos bebés.

Tenían que aprovechar, y al llegar a casa claro que lo harían.

 

Fin del capítulo 125.

Notes:

Se que he ido lenta a comparación de los primeros meses en los que empecé a publicar, pero ya saben, pasan cosas, muchos cambios emocionales, obligaciones y demás, a pesar de todo, se que este fic terminara ya el próximo año, no se exactamente en que fecha, pero en 2026 tiene que finalizar si o si, tengo muchos que aun quieren ver la luz, pero no lo harán hasta que Inesperado termine.

Prometo dar lo mejor de mi para que este fic finalice en el 2026.

Espero que hayan pasado unas hermosas y agradables fiestas <3.

Chapter 127: 126

Notes:

He regresado jaja

(See the end of the chapter for more notes.)

Chapter Text

Era su día de descanso, por lo que Changbin estaba de lo más tranquilo en su sala, tomando una rica taza de café caliente mientras exploraba un sinfín de artículos de bebé en la computadora, el mismo sabía que se había precipitado con el cuarto, así que ahora que eso estaba completamente cubierto, era momento de empezar a comprar lo demás, después de todo, Seungmin ya estaba casi por cumplir su semana 27 y aunque solo fuera un poco más de la mitad del embarazo, era necesario comenzar a prepararse en serio.

Después de todo, Jae le había advertido sobre la posibilidad de un parto prematuro, así que lo mejor era empezar a tener todo de una vez.

Ya le había preguntado a Minho que cosas tenía que comprar, cuántos biberones, cuántos mordedores, chupetes, vasos entrenadores baberos de silicona para un fácil lavado, cubiertos y platos entrenadores y otros más especiales para que la comida no se cayera, esto claro seria para cuando fuera mayor, por ahora solo podría tomar leche de Seungmin.

Lo que le recordó que también tenía que comprar un extractor de leche, pero para eso le preguntaría mejor a Jisung o a Felix pues no quería que su esposo sufriera por una máquina infernal que succionara todo de sí, algo más amable, la piel de Seungmin era delicada.

También empezó a revisar la ropa para recién nacido, necesitarían mucha por si en dado caso pasaba lo peor y su hija tenía que quedarse en el hospital, aunque claro que su mirada se desvió a los trajecitos de animalitos afelpados para el frío, apenas iban a empezar octubre, se tenía previsto que su hija naciera en la primera semana de enero, por lo tanto, mucho frío, no estaría mal comprar algunos también…

—Buenos días—murmuró Seungmin quien ya había despertado por no sentir el calientito cuerpo de su esposo a un lado suyo.

—Buenos días, bebé—alzó el rostro para recibir un beso, Seungmin estaba detrás de él, mirando la pantalla de la computadora, pero al ver que Changbin tenía los labios estirados, se apresuró a besarlo.

—¿Qué haces?

—Comprando cosas para nuestra hija… ¿Quieres ver?

—¿Trajes de animales? —se rió.

—Son calientitos y nuestra hija nacerá en invierno, se le verían lindos—se excusó a lo que Seungmin solo asintió y empezaron a ver.

—¿Te gusta alguno?

—Si, ya agregué varios al carrito, pero también escoge unos, por ejemplo—pasó entre las imágenes hasta llegar a más modelos del que ya había comprado— ¿este de rana?

—Mmm no, no me gusta ese, mejor compra el de abejas y el de cerdito—dijo mirando la pantalla para después mirarlo a él—el rosa le irá bien ¿no?

Changbin sonrió contento y empezó a agregarlos al carrito.

Casi toda la mañana fue de ellos dos escogiendo cosas en la tienda en línea para su bebé, tenían flojera de salir, así que enviarían todo por paquetería a su casa, en todo momento Seungmin se mantuvo parando, su vientre ya estaba lo suficientemente grande como para estorbarle estando sentado, además de que así estiraba la espalda al apoyarse en el respaldo del sillón donde estaba Changbin.

Para cuando llegó la tarde, pidieron comida a domicilio, les sorprendió escuchar su timbre apenas 6 minutos después de haber pedido la comida, así que estaban muy seguros de que el repartidor no era.

—¿Esperamos a alguien? —preguntó Changbin mirando a su esposo quien estaba ya acurrucado en su sillón individual con una manta calientita en las piernas.

—No que yo recuerde, ve a ver.

Changbin se levantó entonces para ir a la puerta y ver quien era, se sorprendió al ver a Jeongin del otro lado, con un lindo tono de azul eléctrico en la cabeza, así que se apresuró a abrir.

—Hola, Innie.

—Hola—saludó y entró apenas Changbin se hizo a un lado para dejarlo entrar.

—Innie~—Seungmin estiró sus brazos sin levantarse por supuesto, fue Jeongin el que corrió para poder abrazarlo.

—Hola, Minnie ¿Cómo estás? ¿Cómo está la pequeña?

—Todo bien, todo bien ¿Qué te trae por aquí? No me avisaste que venías.

—Ah, es que no me voy a quedar mucho, nada más vine para que vieras las nuevas fotos que me tomaron—dijo emocionado sacando de su mochila una carpeta—me dieron una copia, estas son las que van a venir en el photobook del álbum.

—Yo también quiero ver—dijo Changbin acercándose junto a su esposo y el menor para ver.

El arte conceptual era simplemente fantástico, al menos esta sesión de fotos es misteriosa, oscura y un tanto sensual, a pesar de solo ser 5 canciones en su álbum debut, 2 de ellas iban a tener vídeo musical, una que mostrara su lado “sensual” y otra que mostrara ese lado “tiento” del menor, dos polos opuestos que componían la misma persona.

Dos facetas que demostraban quién era Yang Jeongin.

Por eso mismo el álbum había sido bautizado como “Identity”.

Como bien dijo, no se quedó mucho rato, solo hablaron un poco sobre cómo iba en avance el trabajo y sobre la escuela, al irse el menor, le prometió llamarlo en la noche para contarle “el otro asunto”, y Seungmin lo entendió por supuesto, el “otro asunto” era su clave para hablar sobre su relación con Hyunjin.

10 minutos más luego de que Jeongin se fuera, ahora sí llegó su comida, por lo que Changbin preparó todo en la sala, su esposo se veía muy cómodo en su sofá cubierto por su manta, así que lo mejor era comer ahí mientras veían una película.

Por otro lado, quienes también veían una película eran Jisung y Felix al mismo tiempo que el rubio se sacaba leche con el extractor, quería dejarle suficiente al castaño para que tuviera una reserva al cuidar a los gemelos, pues Felix y Chan irían a cenar por el cumpleaños del mayor.

Los ojos de Jisung oscilaban entre la televisión y sus hijos, quienes estaban en el corralito jugando con los gemelos, aunque se distrajo al ver como Felix colocaba otra botella más en la mesita de centro para después enroscar una nueva en el extractor y seguir sacando.

—Dios mío Felix, ya con esa son 10 botellas ¿No se te ha acabado todavía? —bien sabía que dependiendo de cuanto comiera el bebé, es la cantidad de leche que se podía llegar a producir, pero ya iban 10 biberones, eso era DEMASIADA leche.

—Tengo dos bebés que comen como si no hubiera un mañana ¿Tú qué crees? —a veces, los bebés comían por tanto tiempo que le empezaban a doler los pezones, por lo que Chan tenía que intervenir.

Por algo ambos bebés estaban tan grandes y regordetes, la leche de Felix era buena y sumamente abundante.

Cuando 20 botellas quedaron en la mesa, el tamaño del pecho de Felix bajó considerablemente, se le veía incluso aliviado.

—Ven, ayúdame a cargarlas todas, me tengo que empezar a arreglar.

Ambos adultos se levantaron, cada uno con 10 botellas entre los brazos y caminaron a la cocina, Mikael les hizo el favor de abrir la puerta cuando los vio llegar con tantas mamilas, así que gracias al rubio mayor la tarea de acomodarlas todas fue menos trabajosa.

Jisung se quedó en la sala con los niños -y Minho ahora que ya había regresado del baño- en lo que Felix subía a su habitación para empezar a arreglarse.

—¿A qué hora se va? —preguntó curioso, pues todavía se le hacía extraño que Felix les pidiera ir a la casa y no dejarles a los niños, pero supuso que era debido a que su casa ya estaba acoplada a los gemelos, y al ser sus hijos ya más grandes, era más fácil moverlos a ellos.

—En un rato más—dijo acurrucándose a un lado de su esposo cuando esté lo abrazó al sentarse a su lado en el sillón—el cuarto de invitados ya está arreglado para nosotros.

—¿Dormiremos con los niños hoy?

—No, Felix les preparo otro cuarto a los bebés, van a compartir cama, pero dijo que era para darnos privacidad, además Mika estará aquí en la casa por cualquier cosa.

Y es que ahí estaba el asunto también, Chan y Felix no regresarían después de esa cena, irían a pasear probablemente, y de ahí, a algún otro lado para tener un “momento” de intimidad, conociendo a Chan, probablemente tendría un departamento u otra propiedad a su nombre donde podía ir y escaparse con Felix de vez en cuando.

Sin duda eso sería mucho más cómodo que un hotel.

Habían puesto una película para entretenerse en lo que Felix se arreglaba, pero vamos, había cuatro bebés ahora bajo su cuidado, y por mucho que Haneul fuera un ángel, tenían ahora a 3 pequeños huracanes de energía que requerían atención.

A media película fue el primer llamado -tal cual un gritito- que hizo a la pareja correr a ver, haciendo que se quedaran con ellos en el corralito, sus hijos, al poder caminar, iban de un lado a otro, trayendo juguetes y jugando con los gemelos, Jun era el más entretenido, intentando seguir a Haneul por todos lados, aún les costaba algo de trabajo gatear, pero hacían el intento.

Kyung por su parte, era demasiado perezoso y prefería ser cargado, de hecho, había gateado hasta Jisung para que lo tomara en brazos, cosa que hizo, el bebé no dudo en acurrucarse en su prominente pecho y bostezar para después cerrar los ojos.

Algo que Sunji vio, y no le gustó mucho, aunque se entretenía jugando con Jun, ella era la más celosa de los dos bebés, y odiaba que alguien que no fuera Haneul o Minho se acercara a su papi Jisung.

—Pa Ji—dijo molesta acercándose con pasitos firmes.

Jisung sonrió divertido al ver a la celosa de su hija ir hasta él solo por estar cargando otro bebé, así que acomodó bien al pequeño en uno de sus brazos y estiró el otro hasta alcanzar a su hija, la bebé se subió encima de su padre y se acurrucó también en su pecho, mirando al niño de rulos con recelo.

¡Ese era su papi! Solo ella podía dormir en su pecho, bueno, ella y su hermano… y su otro papá ¡Pero nada más!

—Es igual de celosa que tú—le dijo Jisung a Minho que hasta ahora había estado jugando con el gemelo mayor.

—Y espérate a que crezca, probablemente sea peor—aseguró Minho con una sonrisa orgullosa en su rostro.

No le molestaba, él sabía que ese rasgo había sido completamente de él, aunque Jisung también era celoso, pero, si nos poníamos a comparar, Minho lo era más.

Luego de lo que pareció ser una hora y media, Felix bajó ya arreglado, pareciendo de nueva cuenta el supermodelo que era, sonrió al ver como ahora sus amigos estaban en el sillón de la sala con cuatro bebés acurrucados con ellos, los gemelos en brazos, bebiendo con entusiasmo sus mamilas de leche, mientras que Haneul parpadeaba con sueño, acurrucado junto a Minho, Sunji ya estaba dormida, acurrucada junto a Jisung.

El rubio se acercó y dejó un beso en la frente de todos para despedirse, de sus hijos, de sus sobrinos y hasta de sus amigos, informándoles que regresaría mañana en la mañana o en su defecto, por la tarde.

Hoy era su noche especial con Chan, e iba a disfrutarla de la mejor manera. 

 

Fin del capítulo 126.

Notes:

Tenia que adelantar unos cuantos capítulos para que la brecha entre el publicado y el adelantado fuera mas grande, asi que perdon por la tardanza jaja

Chapter 128: 127

Notes:

Wolaaaa ya volví c:

(See the end of the chapter for more notes.)

Chapter Text

Eran las 7 de la mañana, demasiado temprano para que alguien que se supone que tenía que mantener reposo estuviera despierto, pero Seungmin necesitaba una taza de leche tibia con miel YA, así que a pesar de que su pijama favorito no le cerraba debido al tamaño de su vientre de 28 semanas, se la puso para bajar, estando en octubre, los restos del otoño y la cercanía del invierno hacían que la temperatura bajará considerablemente. Con toda la calma del mundo preparó su leche, y cuando por fin al tubo, se apoyó en la isla de la cocina a beberla, la ventana a su lado estaba cerrada, pero con las cortinas amarradas, así que el sol de la mañana empezó a entrar, dando directo a su piel descubierta.

Respiró profundo y exhaló con suavidad, se sentía extrañamente tranquilo esa mañana.

Changbin no tardó en llegar a su lado, estaba igualmente en pijama, más despeinado y con bastante sueño encima, a pesar de eso, se levantó al no sentir a Seungmin a su lado.

—Buenos días mi amor—dijo con la voz rasposa por el sueño.

—Buenos días Binnie—le dio un trago más a su leche y suspiró, era raro tener tanta calma por la mañana, pero bueno, esta nueva casa estaba en un lugar mucho más tranquilo.

El pelinegro lo miró, sintiéndose extrañado por verlo con la camisa del pijama abierta.

—¿No tienes frío?

—Si, pero ya no cierra y eso es tu culpa.

—¡¿Mía?!

—¿Quién me embarazó?

—ª

El pelinegro entonces se acercó y abrazó a su esposo, o bueno, más bien abrazó su vientre con cuidado, agachándose y dejando un montón de besitos sobre su tibia piel, no estaba haciendo tanto frío como para preocuparse, además de que el sol le estaba dando directo.

—Ya no falta mucho para que pueda quedarme aquí contigo en casa—dijo sobre la piel de su vientre.

Seungmin bajó su mano y acaricio con cuidado su enrulado cabello negro.

—Lo sé, eso me pone de buen humor, así no estaré aburrido todo el día.

—¿Aún no has pensado en un nombre para la bebé?

—No, todavía no…

—¿Quieres ver algunos ahora? Es mi día libre y hoy no tenemos consulta, es mañana, así que estamos libres.

El castaño asintió, terminando su leche en 3 tragos más y dejándola en el fregadero, después la lavaría, justo ahora quiera ir a sentarse junto su esposo a ver que nombre le pondrían a su hija. Se acurrucaron juntos en el sillón, Changbin sacó su teléfono y empezaron a buscar en páginas con nombres de bebés bonitos para niñas.

—¿Empezamos directamente desde la A?

—No veo por qué no, tenemos todo el día.

—¿Ae-Cha?

—No le voy a hacer eso a mi hija, está horrible.

—¿Ari?

—Muy corto.

—¿Bo-Bae?

—No.

—¿Choon-Hee?

—Parece que dice Chucky—se quejó.

—¿Da-Eun?

—No me gusta.

—¿Eun?

—Mmm… Nop.

—¿Ga-Ram?

—Así se llama un personaje de k-drama, no le haré eso.

—¿Hana?

—Así se llama la hermana de Chan.

—No se llama así, el de ella es Hannah, ya sabes, muy australiano ponerle una “n” más y “h” al final.

Seungmin se rio.

—Anda, sigue.

—¿Hyun Joo?

—Si le digo Hyunnie, Hyunjin es capaz de voltear, mejor no.

—¿HeeJin?

—Ah…—Seungmin se llevó una mano al vientre, la bebé había pateado.

—¿Qué pasó?

—La bebé pateó…

—¿Le habrá gustado el nombre? Recuerda que ella puede oírnos.

—Mmm... A ver dio otro, a lo mejor fue casualidad.

—Bien… ¿Jin Hye?

Ambos se quedaron mirando el vientre del menor, pero este no se movió, así que siguieron.

—¿Myeong?

—Mmm... a ver otro.

—¿Ma Ri?

—No, no me gusta.

—¿Sun Young?

—Nope.

—HeeJin—intento de nuevo.

Y en efecto, la bebé volvió a patear.

—Seo HeeJin, se escucha bonito.

El orgullo que sintió Changbin en el momento que Seungmin dijo el nombre completo de su hija era indescriptible, las ganas de llorar se le acumularon en un nudo en la garganta, así que, para evitar llorar realmente, se agachó para dejar muchos besitos en el vientre del menor. Seungmin sonrió con suavidad y lo dejó hacerlo, empezó a acariciar su rizado cabello pudiendo sentir como la bebé se movía ya no tan brusco solo porque su padre le estaba hablando de cerca y le daba besitos.

—Si le gusta a ella, me gusta a mí, y si me gusta a mí te gusta a ti, así que supongo que ya está ¿no?

—¿Sería muy exagerado mandar a bordar su ropita para cuando nazca con sus iniciales?

—En realidad es una buena idea—dijo Seungmin sin dejar de acariciar su cabello—Así sería más fácil identificarla en cuneros.

—Hablaré con mi mamá, ella tiene una amiga que es costurera, ella puede hacerle la ropa a HeeJin.

Seungmin sonrió, llamar a su hija por su nombre, poder escuchar ya un nombre lo hizo sentirse muy feliz. Todavía sentía bastante preocupación por la situación por supuesto, aunque la felicidad fuera mucha, no opacaba el sentimiento de miedo, hasta ahora todo iba bien, pero de un momento a otro todo se podría complicar, ya estaban cerca de las últimas etapas y mentiría si dijera que no estaba asustado o preocupado. La posibilidad de un parto prematuro era mucho más alta de lo que le gustaría, un 57% de probabilidad. Si bien Jae les había dicho que hasta ahora todo estaba en orden, Seungmin no podía relajarse por más que se lo dijeran, su instinto nunca le había fallado y algo le decía que estuviera preparado para malas noticias.

Un presentimiento que le decía que no todo iba a salir bien.

Probablemente tendría que tener una conversación con Changbin con respecto a decisiones médicas en caso de que algo saliera mal en el parto, y si esas conversaciones nunca eran fáciles, pero eran sumamente importantes, en una ocasión, Jisung le comento que Minho le había dicho de forma muy clara que, si en algún momento hubiera salido algo mal en el parto de cualquiera de sus hijos, donde tuviera que escoger entre él y el bebé, Minho sin dudarlo lo escogería a él. Minho amaba a sus hijos, de eso no tenía dudas nadie en el círculo de amigos, pero Minho siempre amaría más a Jisung, todos eran conscientes de que Minho no podía vivir sin Jisung, si algo le llegaba a pasar el mayor se volvería loco, y si llegaba a morir, se iría con él.

Era trágicamente romántico.

A Seungmin le daban miedo esas decisiones, él no sabría realmente que hacer ante eso, ¿Changbin lo escogería a él o a la bebé?

—Bin…

—¿Mmm?

—Si algo llega a pasar en el parto…—empezó vacilante, era un tema bastante delicado y probablemente no debían de abordarlo en ese momento…

Pero si no era ahora ¿Cuándo? ¿Ya cuando estuviera en la sala de partos? Tenían que empezar a hablar de eso ya.

—Te escogería a ti…

Seungmin lo miró sorprendido, Changbin ya se había alejado de su vientre para poder verlo de frente y tomar sus manos.

—Siempre te escogería a ti Minnie, yo no puedo vivir sin ti y cargando con la culpa de haberte dejado ir por la bebé, no me lo perdonaría, ella y yo te necesitaríamos mucho, y sí, puede que se escuche un poco cruel decir que escogería tu vida antes que la de nuestra hija, en especial porque desde siempre he querido ser padre, especialmente de una niña, pero esa visión no estaría completa sin ti, a ti te conozco desde hace años, a ella no y no podría hacerlo sin ti…—sonrió levemente melancólico—¿Eso me hace una mala persona?

—No—le aseguró, soltando sus manos para tomar su rostro y poder besarlo—Te convierte en el amor de mi vida.

Changbin sonrió y lo besó de nuevo, ya con eso hablado, podían seguir sintiéndose un poco más tranquilos, pero con la esperanza que no tuvieran que tomar esa decisión nunca.

 

Fin del capítulo 127.                                      

Notes:

Ayyyy que viva el amooooooooooor que viva el SeungBin ToT <3

Voy a ser sincera, los capítulos que estoy adelantando, se vienen fuertecitos, así que espero que estén preparadas jaja
Aun falta para que esos capítulos específicos salgan a la luz, pero solo voy advirtiendo por ahora :d

Chapter 129: 128

Notes:

¿Quien pidió de señal al universo que actualizara? Jajajaja
Por que les funciono lol

Chapter Text

Changbin estaba feliz.

Finalmente, POR FIN, estaban en la semana 30, o bueno, era en la mitad de la semana 29, pero gracias a su amigo en RRHH pudo salir como si ya estuviera cumplida; por lo que oficialmente tomaba su licencia de paternidad, lo que le permitía quedarse en casa con Seungmin hasta que naciera la bebé, ya no más sentirse con taquicardia por el miedo de que algo pasara mientras en no estaba, ya no más angustia porque Seungmin no le contestara el teléfono rápido.

Ya no más miedo.

Ahora estaba él ahí, con su esposo, para cuidar de él y su princesa.

Giró su rostro solo para ver a Seungmin dormido a su lado, eran cerca de las 4 de la mañana, había despertado para ir al baño, pero ya estaba de regreso en la cama, no tenía sueño, así que se dedicó a mirar a su esposo dormir, en el bonito puchero que hacía de vez en cuando y en lo tranquilo de su semblante.

El día anterior habían visitado a Jae para su revisión, si bien le dijo que todo con la niña estaba bien, con Seungmin no tanto; la malformación de su útero se había agravado, y si bien no era peligroso para la bebé, podía adelantar el parto, solo era una posibilidad, una del 30% lo que en sí ya era un número significativamente más grande de riesgo.

Si las cosas salían mal, Seungmin podría no volver a tener más hijos después.

Habían hablado de esto aparte para no preocupar a Seungmin claro, pero era mejor tratar con él el tema cuando ambos estuvieran calmados y en una situación tranquila, dado que eran noticias bastante fuertes y preocupantes lo mejor era abordarlas con la mayor calma posible.

Podrían esperar hasta que naciera la bebé para no provocarle estrés, pero ese movimiento no sería demasiado acertado si es que algo malo pasaba en el parto y se tenía que intervenir quirúrgicamente a Seungmin.

Mañana, o el fin de semana que iban a ir a una nueva revisión con Jae podrían abordarlo entre los dos y así mantener más calmado al castaño.

Cerró los ojos y procuró dormir lo que le quedaba de la noche, tomando la mano de Seungmin por debajo de las cobijas, el castaño, aun dormido, correspondió su agarre por puro reflejo, lo que lo dejó tranquilo y disfrutando de la noche…

Quien no estaba disfrutando de la noche, era Felix, los gemelos llevaban HORAS, riéndose y jugando, ahora que tenían casi los 7 meses se habían vuelto muy activos, curiosos de su entorno, de las texturas, los colores, los sonidos, sus risitas eran adorables, pero eran las 4 de la mañana y ni él ni Chan habían logrado pegar el ojo porque los niños parecía que les habían inyectado adrenalina.

—Todavía recuerdo cuando eran más chiquitos y solo querían dormir…

—Jun es el más dormilón y míralo…—dijo Chan señalando a su hijo menor, acostado en su colchita entrenadora, era como una pequeña cúpula de tela que tenía varios objetos colgando para que el bebé pudiera patearlos o intentar agarrarlos, muy buen estimulante y efectivo para actividad física—¿Qué comieron hoy?

—Leche, papilla de pera y verduras al vapor…

—Nada fuera de lo normal…—suspiró cansado—¿Qué hacemos? —para Chan no era raro desvelarse, estaba bastante acostumbrado a ello, pero Felix se veía agotado, eso no era bueno para su piel y conociendo lo vanidoso que era su esposo, se volvería loco si le salían ojeras.

—Podemos intentar darles de comer otra vez, así hacen digestión y les da sueño… o al menos eso espero.

Ambos padres se levantaron del suelo y cargaron cada uno a su respectivo bebé, los cuales solo se rieron encantados de estar en brazos, soltando más de sus risitas adorables.

Cada bebé fue dejado en su respectiva silla, Chan fue el que les ató el cabello, o bueno, solo a Kyung, ya que tenía la mala maña de jalarse los rizos porque no le dejaban ver, que eso se podría evitar si su hijo acostumbrara más a alzar su carita, pero le encantaba tener la mirada en el piso, sabrá dios por qué, Jun por su parte al ser más hiperactivo todo el tiempo estaba mirando para todos lados, especialmente hacia arriba, así que el cabello siempre estaba en todas direcciones, lo que no le imposibilitaba la vista.

Les colocó sus baberos de pollito y fue a ayudar a Felix con las papillas, había estado hirviendo zanahoria y ya le estaba machacando para servirla en sus platitos, apenas estuvo lo suficientemente fría para que no se quemaran -porque por mucho que les pusieran cucharitas los niños preferían comer con sus manos- se las sirvieron.

Ambos bebés empezaron a comer, Jun se concentró en la textura más que nada, apretando la papilla entre sus manos, mientras que Kyung tenía papilla en una mano y la cuchara en la otra, mirando a su hermano como si fuera la cosa más interesante del mundo.

Felix, a pesar del cansancio, estaba feliz, apoyado su cabeza en el hombro de su esposo, mirando a sus bebés comer y jugar tranquilos.

—Creo que nunca te di las gracias—dijo el rubio sin despegar la mirada de sus bebés.

—¿Por qué? —Chan lo abrazó mirándolo extrañado.

—Por hacerme papá—sonrió y se inclinó para besarlo.

Chan sonrió contra los labios de su esposo y se quedaron así un buen rato, compartiendo suaves besitos sin despegar la mirada de sus hijos.

Cuando uno de los gemelos empezó a bostezar, el otro le siguió, así que Felix se apresuró junto con Chan a sacarlos de las sillitas, a ambos bebés les sacaron el aire y después lo acurrucaron en sus brazos para empezar a arrullarlos, afortunadamente, comenzaron a hacerlo.

20 minutos después los gemelos por fin se quedaron dormidos, así que, con mucho, mucho, MUCHO cuidado, los recostaron en sus cunas, Chan se ofreció a quedarse a vigilarlos en lo que Felix dormía, pero el rubio se quedó sentado en el sillón que había en la habitación y los vio dormir.

Quería asegurarse de que en realidad estuvieran durmiendo porque más de una vez se la habían hecho, él creía que dormían y a los 10 minutos escuchaba llanto terrible y luego risitas cuando por fin los cargaba.

—Ve a dormir tú, tienes que ver a inversionistas en unas horas, yo me quedó con ellos.

—¿Seguro?

—Si bebé, ve a dormir.

Chan le dejó un beso en los labios, se acercó a besar con cuidado las frentes de sus bebés y se fue a su cuarto, Felix se quedó ahí solo un rato más, mirándolos dormir, de vez en cuando miraba su teléfono solo para entretenerse en algo.

Solo fue que escuchó los suspiros de los gemelos que se dio cuenta de que ya estaban completamente dormidos, así que se fue a su cuarto, acostándose a un lado de su esposo quien también ya había logrado dormir.

Si se le quedaba viendo fijamente, era como ver a los gemelos en una versión adulta, el mismo puchero al dormir, los mismos rizos esparcidos en su rostro, no pudo evitar besarle el rostro y acostarse a su lado, viéndolo dormir.

Sabía que él no debería de desvelarse, no era bueno para la piel, pero en ese momento no tenía sueño para nada, menos cuando podía ver a Chan dormir tranquilo, pocas veces era la ocasión en la que el castaño se dormía primero, ver un semblante tranquilo en su rostro era un deleite para la vista.

Al menos para Felix lo era.

Cuando dieron las 7 de la mañana, Chan despertó para darse una ducha, Mikael también recién llegaba de regreso a la casa para preparar el desayuno, había salido por unas diligencias con respecto a su familia así que había pedido el día de ayer ya penas regresaba ahora.

Quien también estaba preparando el desayuno era Minho.

Sunji aún dormía en su cuna, Haneul seguía durmiendo en su camita mientras que Jisung estaba bañándose, ya que tendría una junta importante en la mañana, Chan lo querían ahí, así que tenía que obedecer por lo que se levantó temprano para prepararse.

Hoy sería Minho quien llevaría a Haneul a la escuela, dado que su hora de entrada no coincidía con la partida de Jisung, el castaño mayor se ofreció a llevarlo en la camioneta, Jisung podría llevarse el convertible de Minho para así no tener que tomar un taxi.

Idea que Jisung descartó de inmediato, ya que el convertible de Minho era muy reconocible y si veían a alguien que no era Minho sobre él, no tardarían en hablar de ello, se iría en taxi.

—¡Ya está el desayuno amor! —anunció en voz alta para que Jisung pudiera escucharlo pues apenas estaba terminando de vestirse.

—¡Voy!

Jisung bajó casi corriendo, aún tenía tiempo para desayunar, no iba a desaprovechar los desayunos de su esposo por nada del mundo.

Se sentó a comer, sintiendo un beso en su cabeza cuando Minho pasó, el mayor subió solo a revisar cómo estaban sus bebés, afortunadamente aún dormidos así que regresó para desayunar junto con su esposo.

—¿A qué hora vas a volver? —necesitaba saber para ver si le iba a dar tiempo de preparar los platillos que quería.

—Como a las 3, espero…

—Está bien bebé, te estaremos esperando.

Jisung sonrió, le encantaba la imagen de tener a Minho siempre en la casa.

—Te vas con cuidado a dejar a Haneul ¿sí? Procura no quedarte demasiado. Las mamás de los demás niños suelen ser muy entrometidas—se quejó, había notado eso gracias a las juntas de padres que a veces se hacían, todas eran bastante insufribles.

—Si amor, tendré cuidado.

Al terminar de desayunar, subió de nuevo solo para dejarle un beso a sus bebés dormidos, bajó corriendo para despedirse de Minho con un beso en la puerta y Jisung se fue, Minho entonces se apresuró a limpiar un poco y hacer el desayuno para sus hijos, Sunji aún estaba algo quisquillosa con la comida, así que por ahora intentaba hacerle purés de verduras y comida blanda.

—PAPIIIIIIIIIIIIIIIIIIII

—Ah, ya despertó…—Parecía que Haneul sentía cuando Jisung ya no estaba en la casa.

Subió rápido a sabiendas de que ese grito despertaría a su hermana, el llanto de Sunji no tardó en llegar, así que primero pasó con ella para cargarla y arrullara, entrando con la niña en brazos al cuarto de su hijo mayor.

—Buenos días, bebé ¿Cómo dormiste? —aun cargando a su hija con un brazo, abrió las cortinas del cuarto de su hijo, Sunji ya estaba preparándose para seguir durmiendo, era muy temprano.

—¿Papi Ji se fue?

—Si bebé, hace como una hora, tiene que trabajar ¿Quieres desayunar ya? ¿O primero un baño?

—Desayuno, por favor.

Minho asintió y cargando a su hijo con su otro brazo, bajaron para desayunar, no se tardaron mucho así que dejando a Sunji en su sillita, baño y arregló a su hijo para llevarlo a la escuelita, él también se arregló, cubriendo su rostro con una gorra y cubrebocas; a los dos los acomodo en sus respectivas sillas y condujo hasta la escuelita de Haneul, bajó cargando a Sunji y con Haneul de la mano para dejarlo en la entrada, todo muy normal, todo muy tranquilo… aparentemente.

 

Fin del capítulo 128.

Chapter 130: 129

Notes:

Volví~

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Chapter Text

Las imágenes de Minho cargando a su hija y tomando a su otro bebé de la mano circularon por internet como el fuego consume la pólvora antes de explotar.

Al menos los jodidos acosadores tuvieron la consideración de censurar las caras de sus hijos, como si fuera un maldito favor no exponer a menores en internet cuando claramente no tendrían por qué estarlo acosándolo en primer lugar.

Por mucho cuidado que había tenido, lo reconocieron, probablemente alguna de las madres, había algunas bastante jóvenes o alguna hermana mayor que dejó a su hermanito en la escuela, las fotos estaban tan jodidamente cerca que prácticamente pudo tener a las acosadoras a un lado suyo.

Por suerte, el equipo legal se movió rápido, y contactó a la dueña de la cuenta de Twitter que publicó las fotografías para bajarlas o enfrentarse a una demanda por acoso, Minho estaba en tiempo privado, con su familia, dos niños menores que no tendrían por qué estar circulando en internet.

Ni siquiera el propio Minho enseñó los rostros de sus bebés cuando lo anunció al mundo ¿Por qué un Random de internet tenía derecho a eso? La cuenta bajo las fotos e incluso cerró, pero el daño ya estaba hecho, una vez algo aparecía en internet, no se iba, las fotos habían estado el tiempo suficiente en línea para que miles de personas pudieran descargarla y repostearla, o en el peor de los casos resumirla. CB91Enterteiment sacó un comunicado de inmediato pidiéndole a los fans que reportaran toda cuenta que se viera resumiendo esas imágenes.

Han apenas se enteró regreso a casa de inmediato pues Minho probablemente estuviera en crisis y con una bebé tan susceptible a los cambios de humor de sus padres como era Sunji, sería difícil, en lo que iba de regreso, se metió a Twitter, el hashtag de “#LeeKnowbabys” era tendencia junto con el nombre artístico de su esposo, los post estaban divididos entre quienes estaban intentando denunciar cada que re subían la foto, los que peleaban contra el acoso, haciendo hincapié en que había dos bebés involucrados, acusando a sus acosadoras de locas por seguirlo y las que se defendían diciendo que tenían “derecho” a saber sobre Lee Know y que no era malo porque las caras de los bebés habían estado censuradas en todo momento.

Un completo caos.

Era casi seguro que tenía que ser alguien de la escuela, alguna mamá o en caso, alguna hermana mayor, que lo reconociera, y ahora que sabían que niño era el que recogía, Haneul estaba igualmente en peligro…

Si se atrevían a hacerle algo a su bebé, no se iba a quedar quieto, a quien quiera que se le acercara estaba dispuesto a arrancarle el cabello entero. Golpear a una mujer siendo hombre sería bastante malo, pero dejarla calva probablemente no tanto.

Al llegar a casa, Changbin y Seungmin también estaban ahí, el pelinegro estaba hablando con sabrá dios quien por teléfono mientras Minnie cargaba a Sunji para mantenerla tranquila. Minho estaba en el sillón individual de la sala, con la cabeza entre sus manos luciendo completamente derrotado.

—Mi amor…—se acercó rápido, arrodillándose frente a él para tomar su rostro—No es tu culpa bebé…

—Tuve cuidado Ji … tuve cuidado y aun así me vieron—susurró con la voz cargada de culpa, un nudo en su garganta y otro más formándose en la garganta de Jisung, le ponía mal ver a Minho así—¿Vamos a tener que sacar a Hannie de la escuela?

—No bebé, tranquilo, veremos que hacer—lo abrazó con fuerza aun estando arrodillado frente a él, Minho correspondió ayudándolo a levantarse para así poder corresponder mejor el abrazo.

Esa escuela había sido cuidadosamente seleccionada para Haneul, tenía todo lo que su pequeño angelito necesitaba y quería, no iban a cambiarla por culpa de las jodidas acosadoras, si por algo era famosa CB91Enterteiment, era por cuidar a sus artistas a diferencia de cualquier otra.

—Los chicos se encargarán de ayudarnos amor—continuó Jisung—Nadie va a tocar a nuestros hijos—besó su cuello en un intento de calmarlo, sabía que el mayor miedo de Minho era precisamente que sus bebés se vieran involucrados en todo un circo mediático solo porque algunas personas no entendían lo que era el espacio personal.

—Deberían de demandar a la escuela—sugirió Seungmin aun a sabiendas de que su hermana trabajaba ahí—Les prometieron discreción y seguridad, y a la primera que Minho fue, le tomaron fotos sin necesidad de zoom porque estaba lo suficientemente cerca y nadie hizo nada, estoy seguro de que, con una demanda, van a descubrir más rápido quien fue la rata que tomó y subió las fotos.

—Eres un genio amor—dijo Changbin yendo a besar a su esposo para después volver a hacer otra llamada.

Seungmin solo sonrió y gracias a eso Minho por un momento se sintió más tranquilo.

Si, tal vez podrían mejorar la situación, tenían los medios y recursos para ello, podrían lograrlo si se lo proponían; con ese pensamiento, soltó a su esposo para poder cargar a su hija y abrazarla, la bebé contenta, se aferró al pecho de su papá y se dejó arrullar. Jisung se sentó a un lado de Seungmin y apoyó su cabeza en su hombro, se sentía como si le hubieran drenado toda la energía en minuto, el castaño menor dio palmaditas en la pierna contraria a modo de consuelo, comprendiendo su situación.

—Todo estará bien, Changbin se hará cargo… —Me da pena que lo haga, se supone que está de licencia por paternidad, pero… esto es importante.

—Lo sé, no se preocupen, nadie se mete con la familia, todos nosotros somos familia, no te preocupes Hanji, se resolverá, Chan probablemente ya está enterado y empezará a mover los hilos. Tranquilízate un poco, lo mejor es que alguien más vaya por Hannie a la escuela, si vas tú, sabrán que eres el esposo de Minho, y a ti no te van a censurar la cara…

—Lo sé, a diferencia de mis hijos a mí probablemente me ataquen…

—¿Por qué?

—Soy quien se casó con el hombre con el que están obsesionadas, no solo eso, me case con él, tuve sexo con él y gracias a eso tuve hijos con él ¿Cómo crees que me irá si se revela mi cara?

—Serás su enemigo público número uno—suspiró a sabiendas de que era verdad, los niños no serían tocados dado que eran hijos de Minho, ¿Pero Jisung? Lo lincharían vivo, lo mejor era que él tampoco saliera estos días…

—¿Sabes qué es lo más jodido? Estamos a días del cumpleaños de Minho, tenía preparado algo bonito para él y ahora se arruinó por culpa de unas estúpidas locas que no pueden vivir ni 5 minutos fuera de la vida de mi esposo, como si fueran unas adictas en abstinencia y apenas vieran a Minho se lanzarán hacia él como si fuera su droga, dios mío—se cubrió el rostro con frustración—las odio…

—Completamente válido Hanji, no sé cómo te debes de estar sintiendo, ya que mi esposo no es famoso y acosado, pero todos tus sentimientos son válidos, Minho ni siquiera es idol, pero son seres humanos, merecen privacidad y respeto, no solo son un producto para consumo, Minho ni siquiera entra en esa categoría, pero fue bendecido con un rostro hermoso, lo que hizo que se volviera un foco de atención, sé bien que otros bailarines profesionales no pasan por todo lo que estaba pasando Minho aunque sean igual de buenos que él…

—Es la maldición de ser guapo al parecer…—gruñó molesto, él bien sabía que su esposo era guapo, no solo eso, Minho era hermoso, en más de un sentido, pero si nos enfocábamos solo en el aspecto físico, definitivamente Minho era lo que toda persona consideraría perfecto.

Era el hombre más amable, amoroso y considerado que jamás había conocido, se preocupaba por él de una manera tan bonita que a veces le daba pena enfermarse o estar mal con tal de no poner mal a Minho, era sumamente empático y trataba de ayudar a todos si estaba dentro de sus posibilidades, increíblemente servicial y sobre todo con quienes ama, gentil en los momentos apropiados, dulce cuando estaban solos y quería mostrar ese lado que solo Jisung conocía, un amante excepcional y sobre todo, que lo adoraba con toda su alma. Su rostro era de las cosas más hermosas que Jisung había visto, su mirada tan afilada y profunda, pero al mismo tiempo amable y llena de brillo cuando algo lo emocionaba, su piel tersa, su nariz recta y varonil, sus labios, siendo el superior blandito y sobresaliente, su sonrisa tan encantadora, como al de un conejo. Cada detalle de ese rostro era bellísimo, y ni hablar de su cuerpo.

Las proporciones de Minho eran tan correctas y apropiadas que todo se veía en una perfecta armonía, trasero que le hacían salivar de solo imaginarlo, piernas fuertes, cintura estrecha, pecho prominente, hombros anchos y una gran espalda en la que disfrutaba recostarse por las tardes. Y Jisung ni siquiera quería pensar en sus muslos porque tendría problemas en los pantalones.

La conclusión, su esposo era perfecto, un hombre hermosamente perfecto que claramente atraería las miradas de todos por mucho que no lo quisiera. —Todo se resolverá Hanji, solo hay que ser pacientes.

—Sé que se resolverá, pero me da pánico pensar que hay una maldita loca con fotos de mi esposo y mis hijos sin censura por ahí y que ahora todos saben donde estudia mi bebé…

—No creo, Hannie traía una chamarrita encima, no se veía su uniforme, y el fondo estaba borroso, sé que la gente de internet a veces si se fija en detalles minúsculos, pero la persona que subió la foto, por muy acosadora que sea, se aseguró de censurar a los niños y cualquier cosa que pudiera revelar el lugar, solo se centró en Minho.

—Como si la muy malparida nos estuviera haciendo un favor en censurar todo—gruñó con molestia y frustración—tengo tantas ganas de golpear algo ahora mismo—apretó uno de los cojines en sus manos con tanta fuerza que sus nudillos empezaron a ponerse blancos— si no hubiera tomado esa foto, no estaríamos teniendo tantos jodidos problemas ahora, y todo por unos jodidos likes ¿la gente es estúpida?

—Si, y necesitada de atención y validación. Por eso hacen estupideces como estas.

—Detesto a esa gente.

—Todos Hanji, todos…

—Ya quedo—dijo Changbin colgando la extensa llamada que había realizado—El equipo legal ya se está moviendo, van a notificar a la escuela, estoy casi seguro de que cuando les llegue la notificación, cooperarán con las cámaras de seguridad que da al frente para ver que todos los niños entren, probablemente ahí darán con la persona que fotografió a Minho.

Jisung sintió que podía respirar un poco más tranquilo.

Changbin y Seungmin se quedaron un rato más en la casa, Minho se había quedado arriba, durmiendo a Sunji para mantenerla tranquila y al mismo tiempo para ocuparse en algo y evitar la ansiedad; cuando el matrimonio Seo-Kim se fue, Jisung habló con Minho, explicándole todo lo que Changbin le había dicho sobre la demanda y como iban a proceder.

Ese día, fue la madre de Minho quien recogió a Haneul de la escuela, el niño estaba encantado porque amaba pasar tiempo con sus abuelos, y cuando le explicaron que sus papis habían estado ocupados y no podían ir por él, Hannie lo entendió, yendo por ahí con sus abuelos, entreteniéndose en un restaurante que tenía área de niños para jugar. Todo esto para asegurarse de que nadie los estuviera siguiendo, antes de dejarlo en casa, dieron un par de vueltas por la ciudad, perdiéndose entre calles, solo por precaución, antes de llegar a donde su hijo y dejar a su nieto.

Jisung no sabría nunca como agradecerles a sus suegros por hacer tanto por ellos.

Para cuando llegó el cumpleaños de Minho, todo fue más tranquilo, familiar y lleno de mucho amor a pesar de que las fotos volvieron a salir dado a la fecha que era.

Nadie vio venir que 4 días después una fiesta de Halloween haría que la noticia quedará en el olvido por una de las tragedias más grandes de Corea del sur.

 

Fin del capítulo 129.

Notes:

Se que en este capítulo se toca el tema de la tragedia de Halloween en Corea. Me la pensé mucho en incluirlo, pero al coincidir las fechas de mi fic con la realidad, sentí que ignorarlo sería omitir un momento que marcó mucho a la sociedad coreana. Este evento se utiliza para dar contexto al ambiente de la historia y el flujo de las noticias en ese momento. Les pido una disculpa si les incomoda este tema y sobre todo les sugiero leer con discreción por que el próximo capitulo también aborda la situación un poco, quiero que sepan que mi único objetivo es tratar el tema con la seriedad y el respeto que merece.

Chapter Text

Con el pasar de los días, la noticia sobre el incidente en Itaewon abarcó todas las noticias en todos los medios posibles, por lo que todo lo referente a literalmente cualquier otra cosa, desapareció o quedó relegado a un segundo plano casi inexistente.

Entre esas noticias estaba todo lo referente a Minho, la demanda y sus hijos.

Le hacía sentirse mal y culpable que una noticia tan terrible le estaba consiguiendo tranquilidad, pero es lo que hay, y todos actuarían en luto nacional, por lo que hasta Jeongin que todavía ni siquiera debutaba, detuvo sus actividades, lo que le dio tiempo de ir a ver a su familia y obviamente a Seungmin.

Su mejor amigo ya tenía 31 semanas de embarazo, y como padrino de esa criatura, tenía que estar al pendiente a pesar de que aún no había nacido.

Cuando llegó a la residencia de los Seo-Kim fue Seungmin quien abrió la puerta.

—Hola, Innie, pasa—dijo haciéndose a un lado y regresando a la sala para sentarse, se sentía muy cansado, pesado, grande, gordo, todo lo malo en esos momentos, estaba muy incómodo.

Jeongin fue el que cerró la puerta y se sentó a su lado.

—¿Por qué estás solo? ¿Dónde está Bin?

—Fue por la comida, tenía antojo de la carne de nuestro restaurante favorito, el que estaba cerca de donde vivíamos antes, ya no tarda en volver.

—Ah, está bien ¿Cómo te sientes? Te ves muy cansado ¿no has dormido?

—No, anoche tuve un accidente…—su semblante cambió a uno preocupado—se me salió la leche…

—Pero eso se limpia Minnie, no debes asustarte por eso.

—Innie, la leche empieza a salir cuando el bebé ya está en las últimas semanas, yo apenas tengo 31…

—Ah…

Okey, ahora si estaba preocupado.

—No pude dormir el resto de la noche, estoy preocupado… Mucho, 31 semanas es muy poco, aún no está lista para nacer…—una mano protectora se posó sobre su vientre, le daba tanto pánico que su bebé fuera prematura.

—No te preocupes Minnie, a lo mejor solo es por cosas hormonales y estás empezando a lactar desde antes, además, recuerda que aún falta investigar mucho a los hombres que pueden embarazarse, puede que incluso sea algo que les pase a otros, no te agobies, eso te hace daño.

—Jae dice que está bien, la bebé va bien, el problema soy yo y la malformación en mi vientre que puede que la haga nacer antes, Innie, tengo miedo ¿y si por mi culpa le pasa algo a mi bebé?

—Seung, mira—se sentó a su lado y lo abrazó—estas cosas pasan Minnie, pasan con mucha mayor frecuencia de la que crees, si la bebé llega a salir antes, no pasa nada, los doctores sabrán que hacer, probablemente la pongan en esas cajitas de cristal para ayudarla a crecer.

—Incubadoras…

—Si, eso, incubadoras, y eso solo si se adelanta, no estás dentro de las posibilidades Minnie.

—Tengo un 30% de que se me adelante el parto por esto.

—Si, pero también hay un 70% de que no pase ¿no? Intenta calmarte, entre más lo piensas, más te estresas y eso no es bueno para mi sobrina…

—Es que no puedo evitar preocuparme Innie, es una bebé tan querida… que me da pánico que algo malo le pase.

—No le pasará nada, y si en realidad algo pasa, tiene una tía que es médica, ella se encargará de todo—consoló abrazándolo con un poquito más de fuerza.

El castaño se permitió llorar un ratito en el hombro de su mejor amigo, aceptando ese abrazo tan reconfortante, la preocupación era genuina, y las hormonas solo potenciaban sus sentimientos, por lo que era fácil sacarle las lágrimas últimamente.

Para cuando se calmó, Changbin llegó a casa, así que entre los tres acomodaron todo para comer juntos.

—¿Cómo van las cosas con Hyunjin, Innie? ¿Ya se decidieron por fin? —inicio Changbin la conversación para no quedarse en silencio, no era muy grato para Seungmin escuchar solo los cubiertos chocar y el sonido de la gente masticando.

—Sí, encontramos un departamento en la zona centro de 3 habitaciones, Hyunjin ya pagó la parte inicial, vamos a empezar a empacar las cosas la semana que viene…

—Estarían en el nuevo departamento entonces… ¿Cuándo?

—A finales de noviembre si bien nos va, Hyunjin quiere mudar todas las cosas del departamento primero para acomodarlas y comprar las mías para darme el “espacio que necesito”.

O al menos eso es lo que había dicho el castaño, aunque bueno, Hyunjin tenía muebles excelentes en el departamento, era normal que quisiera conservarlos en lugar de comprar nuevas cosas que fueran más acorde a una vida “en pareja”.

Le seguía asustando un poco el hecho de que tuviera habitaciones extras, estás obviamente pensadas para futuros -muy, muy, muy futuros- hijos, que por el momento serian buenas para resguardar todo lo que no se fuera a usar o en su defecto, para hacerle un despacho a Hyunjin ya si pudiera trabajar más desde casa, según él, para poder convivir más con Jeongin, lo cual le saldría contraproducente, ya que el menor ni siquiera estaría más que un par de veces por mes -si es que tenía suerte- en el departamento.

Chan ya le había dado las llaves de su propio apartamento, cerca del edificio de CB91 Entertainment para más practicidad a la hora de los llamados, Jeongin estaba a menos de 7 meses de debutar y aún faltaban un montón de cosas por hacer, entre ellas no estaba mudarse con Hyunjin todavía.

Al final del día, Jeongin regreso al departamento, entró con la tarjeta de acceso, saludando al portero del edificio que ya lo tenía bien identificado como “la pareja del joven Hwang”, subió por el elevador sintiendo dolor de cabeza y presión en el pecho, tenía que hablar con Hyunjin, pero el castaño se veía tan ilusionado con eso de mudarse juntos que no tenía el corazón para decirle que no…

Llegó al piso y caminó hasta la puerta, introdujo el código de seguridad, al abrir la puerta lo primero que vio fueron un par de zapatos de más…

Sin hacer ruido, se quitó los zapatos y se adentró al departamento, Hyunjin estaba ahí en sala revisando lo que parecían ser los planos de algo… Con Soobin.

Antes de siquiera poder regresar a la entrada, Hyunjin lo vio.

—Innie, mi amor—dijo contento, levantándose rápidamente para recibirlo con un beso que fue correspondido muy débilmente.

—Hola… —si bien el saludo era para Hyunjin, sus ojos estaban fijos en Soobin.

—Ven bebé, deja los presento, ya me has oído hablar de él, pero bueno, él es Soobin.

—Hola—hizo una respetuosa reverencia—Mucho gusto joven Yang, es un placer por fin conocerlo, y de nuevo me disculpo por lo sucedido—hizo otra reverencia, Jeongin se apegó un poco más al cuerpo de Hyunjin.

—Me pidió venir a conocerte, quería disculparse de frente contigo por lo que pasó en la boda, no me dejo de molestar hasta que me convenció—dijo con falso fastidio—hasta ahora se dio la oportunidad, me está ayudando con los planos del nuevo departamento, para que la decoración ayude a un mejor ambiente en el departamento para nosotros y los futuros bebés.

Jeongin se quedó incrédulo, no sabía ni como sentirse, solo sabía que quería vomitar de la incomodidad.

El incidente había sido literalmente hace MESES, con las “disculpas” por mensaje bastaba más que suficiente ¿Para qué traerlo? ¿Para qué involucrarlo en algo que se supone solo era de ellos dos?

¿Por qué? ¿Para qué? ¿Cuál era la maldita necesidad de revivir el jodido conflicto cuando se supone que ya estaban “bien”?

La incomodidad en su rostro seguro fue tanta como para que hasta el propio Soobin se preocupara, lo que hizo que Hyunjin lo mirara.

—¿Estás bien bebé?

El peliazul se apartó de su agarre con toda la calma que pudo.

—No me siento bien hoy ¿podemos ver eso otro día? Quería recostarme un rato…—en realidad lo que quería era irse de ahí, pero no podía, sería hacer solo más maldito escándalo y ya estaba cansado de eso.

Estaba cansado de todo en realidad.

—Ah, claro bebé, ve al cuarto—dejo un beso en su cabeza y lo dirigió al pasillo—Guarda eso, lo vemos después ¿de acuerdo? —se dirigió a Soobin, quien solo asintió y empezó a guardar las cosas al mismo tiempo que veía a Hyunjin irse con el menor a la habitación.

Ciertamente, a Soobin no le había salido el plan como había pensado.

Esperaba, a sabiendas del historial de pelas que Hyunjin le había contado, que su presencia hiciera que explotara una pelea en ese momento, no que él terminara yéndose como si nada, o tal vez, la pelea iniciaría cuando él no estuviera, de todas formas, algo sí había provocado en el menor, pero no sabía si eso sería suficiente.

Para Soobin, la relación de ese par estaba mal, el chico era demasiado joven y estaría ocupado ahora que iba a ser idol, Hyunjin ya era un adulto con necesidades y gustos diferentes, le iría mejor con alguien de su edad, a ambos de hecho les iría mejor con alguien más cercano a sus edades.

No escuchó nada, ni siquiera murmullos, así que terminó de guardar todo y salió del departamento, probablemente fuera porque Jeongin no quería armar un escándalo con él ahí, había sentido la invasión en su territorio, y en parte eso era algo que había querido provocar, le habría encantado ver si una pelea se desarrollaba frente a él, solo para entrar como mediador, o mejor aún, como salvador.

Por hoy, no había tenido muchos avances, pero él estaba seguro de que podría lograr que ese par terminará de nuevo y así poder estar con Hyunjin.

El castaño le había gustado desde el primer momento en que lo vio, su bonita sonrisa, el sonido de su voz, lo carismático que era, era todo lo que buscaba en una pareja, el hecho de enterarse de que su relación estaba mal, principalmente por la diferencia de edad, fue un consuelo para su alma, pues cuando se enteró de que tenía pareja, había pensado en desistir, hasta que el propio Hyunjin le empezó a contar de sus problemas, probablemente en busca de consuelo y un consejo…

Y él, como buena persona, enamorada, además, que era, lo ayudaría en todo lo que pudiera, aun si por el momento, solo tendría que ser como un amigo, un confidente leal.

Todo lo que Hyunjin necesitará, él sería, él se lo daría sin importar qué.

La semilla ya estaba plantada, ahora solo tocaba esperar, después de todo, Hyunjin mantenía un secreto muy turbio para su relación, si Jeongin se enteraba de que había sido el culpable de perder su teléfono y, por ende, las oportunidades en las otras empresas, la relación se iría al caño. Los secretos no suelen durar mucho tiempo guardados, menos los que son así de graves, y este en definitiva era sumamente grave, Hyunjin había jugado y seguía jugando con la confianza de la persona que supuestamente más amaba en este mundo. Si Jeongin llegaba a encontrar ese teléfono dentro de las pertenencias de Hyunjin, eso sería todo para ellos. El amor y la confianza se acabarían en ese momento.

Y Soobin estaría listo para sostener a Hyunjin en su abrazo cuando eso pasara.

 

Fin del capítulo 130.

Chapter 132: 131

Notes:

Wolaaaa ya regrese
Perdón por tenerlas tan abandonadas, últimamente tengo muchas cosas que hacer ToT
Pero ya regrese <3 Aun mantengo que Inesperado terminará en este año jaja

Ahora si prepárense emocionalmente porque se viene lo potente ToT

(See the end of the chapter for more notes.)

Chapter Text

Seungmin abrió los ojos al escuchar el ruido de la puerta, siendo golpeada casi con desesperación, se levantó entre quejidos pues estaba cursando su semana 35 y ya se sentía terriblemente mal, su bebé estaba bien, pero ahora estaban más pendientes que nunca, pues en la última consulta, Jae les había dicho que la bebé ya se estaba acomodando para bajar, aún faltaban 4 semanas y media para que eso pasara, lo que obviamente era una señal de alerta.

Ninguno quería que fuera prematura.

Changbin también se levantó al escuchar a Seungmin quejarse, un ruido ambiental nunca lo despertaría, pero escuchar a su esposo estar mal, lo hacía abrir los ojos de inmediato.

Bajó las escaleras con un miedo latente pues los golpes eran desesperados, al abrir, se encontró con Jeongin, con los ojos rojos aun soltando lágrimas, la nariz y las mejillas sonrojadas por quemaduras de frío, temblando, no solo por el clima, sino también por el llanto.

Apenas eran las 10 de la noche, hace menos de una hora se habían ido a acostar, ya era tarde como para que Jeongin estuviera solo en la calle, y lo decían porque no traía un pijama puesto, estaba completamente vestido, un poco desarreglado.

—¿Qué pasó? —lo hizo pasar con la preocupación bailándole en la voz, por mucho que Jeongin ya tuviera 20 años, a los ojos de todos seguía siendo ese chiquillo de 16.

Jeongin ni siquiera podía hablar, estaba sollozando con rabia, se le veía molesto, terriblemente enojado, pero al mismo tiempo demasiado triste, decepcionado, sollozaba con fuerza, se ahogaba de vez en cuando, pero Changbin no volvió a preguntar nada, lo dejó llorar, gritar y sacar todo lo que necesitaba.

Seungmin bajó, obviamente preocupado por el griterío que Jeongin estaba haciendo, pero al verlo abrazado a Changbin, llorando a lágrima viva, mejor fue a la cocina para preparar té.

Fueron aproximadamente 30 minutos de llanto incontrolable, hipidos, grititos y demasiada tensión en su cuerpo; apenas lo vieron más tranquilo, lo hicieron sentarse y le dieron el té.

—¿Qué te hizo ahora? —la molestia en su voz era notoria, Jeongin no solía llorar, las únicas ocasiones en las que el peliazul derramo lágrimas fue por el idiota de Hyunjin.

El menor no habló, simplemente sacó su viejo celular de su pantalón y lo arrojó a la mesa, para Seungmin, quien vivió esa desesperación con él en su momento, no fue muy difícil deducir todo.

—Ese bastardo hijo de puta…

Changbin quien no estaba entendiendo nada, solo miró a su esposo, quería saber qué ocurría para ver cómo solucionarlo, no era secreto que a nadie del grupo le gustaba ver a Jeongin llorar.

—El día en la cena en casa de Chan, cuando todos salimos medio borrachos, ese día Innie recibió las llamadas de las 3 grandes, diciendo que había pasado los procesos de selección luego de sus audiciones, Hyunjin le escondió el teléfono—gruñó con molestia—Por eso no tuvo reparos en comprarte otro… ese bastardo…

—¿Qué? —Changbin no podía creerlo, Hyunjin había estado tan al pendiente de Jeongin, acompañándolo cuando las juntas eran largas o esperándolo para ir por él a la empresa que se le hacía extraño que quisiera truncar sus sueños así, siendo el primero en estarlo apoyando cuando entro a CB91.

—No quiero volver a verlo… —dijo finalmente el menor con una voz rota, ahogada por sus propias lágrimas, pero tan fría…

—Y es completamente entendible Innie—se sentó a su lado, tomando sus manos, aún temblaban.

—Después de todo lo que hablamos, de todas las promesas…—sus ojos de nuevo se llenaron de lágrimas, dejando la taza a un lado, escondió su rostro entre sus manos—Y él fue el primero en intentar sabotearme…

—Pero ¿Qué pasó Innie? ¿Cómo encontraste esto?

El peliazul limpió de nuevo sus ojos, toda la piel alrededor de estos estaba ya irritada de tantas veces que intentaba borrar las lágrimas.

—Estábamos terminando de empacar las cosas para el nuevo departamento… —Tomó una servilleta para limpiarse la nariz, después dio un sorbo de su té, sintiéndose un poco mejor al sentir el cálido líquido entrando en él, calentando un poco su frío cuerpo. —También aprovechamos para limpiar y tirar cosas, así que en lo que él limpiaba los muebles de la sala que tienen como 10 cajones cada uno que sabrá dios que tenían dentro, yo me centré en un armario del pasillo que sabía que solo tenía más basura que nada

Seungmin se apresuró a servirle más té al ver que esto lo estaba calmando por lo menos un poco como para dejarlo hablar, Changbin por su parte, se sirvió una taza de café, la noche se veía que sería larga…

—Saque unas cuantas muestras de tapices, cajas con adornos de navidad que nunca en la vida ha puesto y basura en general.

—¿Pero?

—Dentro de una de las cajas que revisé para ver que no hubiera solo basura encontré una caja de zapatos… la abrí para ver si el par servía o no y tirarlo a la basura, Hyunjin tiene la mala costumbre de guardar cosas que no le gustan para evitar tirarlas… No había zapatos, pero si mi antiguo teléfono.

Jamás se le iba a olvidar la cara que Hyunjin puso cuando lo vio con el teléfono en mano, a sabiendas de que, por muy borracho que estuviera, era consciente de lo que había hecho, esconderlo después en lugar de eliminarlo para mantener su mentira solo le demostraba la premeditación al hecho, si hubiera sido más listo, lo habría destruido, pero no, el estúpido lo escondió, y probablemente se olvidó de que lo escondió, de lo contrario, la idea de que Jeongin ayudara en la mudanza jamás hubiera pasado por su mente si eso le daba la posibilidad al peliazul de descubrirlo.

 

“Innie, no es lo que piensas”

“Mi amor, te lo puedo explicar”

“Innie no te vayas” 

 

Excusas y súplicas fue lo único que escucho mientras tomaba sus cosas y se iba de ahí.

Hyunjin lo siguió hasta la entrada del edificio, pero después de intentar detenerlo al tomarle el brazo, Jeongin le metió un puñetazo que lo tiró al suelo, dando el tiempo suficiente para encontrar un taxi e irse de ahí.

—Estoy seguro de que, incluso si me hubiera quedado, no habría dicho nada coherente, así que mejor me fui—tomó de nuevo una servilleta y se secó las lágrimas—¿Puedo quedarme aquí hoy?

—Claro que si Innie—Seungmin tomó sus manos, estaban frías y maltratadas por el frío, incluso si el taxi que tomó lo dejó cerca, probablemente corrió el resto del camino, y al no traer la ropa adecuada, maltrato su piel de la peor forma, después de todo, ya estaba nevando.

—Llamaré a Minho mañana temprano para que me acompañe a ir por tus cosas—dijo Changbin palmeando con suavidad la cabeza del peliazul, más que enojado, se sentía decepcionado de su amigo.

Él más que nadie había hablado con Hyunjin sobre el progreso de Innie, de cómo de verdad tenía talento y potencial para ser una estrella, Hyunjin siempre se mostraba entusiasta y orgulloso, jamás hubiera sospechado que el primer pensamiento del castaño había sido sabotearlo…

—Prepararé la habitación de invitados…

Changbin subió de nuevo dejando al par de menores solos, ahí Jeongin se permitió llorar de nuevo, apoyado en el hombro de su mejor amigo.

—Pensé que lo había entendido… a pesar de sus prisas, pensé que de verdad iba a dejarme cumplir mi sueño…—sollozó, escondiéndose en el cuello del castaño—Cuando la realidad es que él fue el primero en sabotearme…

Seungmin se quedó en silencio, acariciando su cabello, dejándolo hablar.

—Me vio llorar Minnie, me vio en pleno ataque de pánico porque no encontraba mi teléfono, y al día siguiente, cínicamente, me dio su tarjeta para comprarme otro celular, como si no supiera que él lo tenía…

—Lo sé corazón, lo sé…

—Y cuando me llegaban a dar bajones emocionales por ello, él estuvo ahí, abrazándome para que no me sintiera mal, yo de verdad creí, creí que era sincero, pero todo el tiempo estuvo engañándome, todo el tiempo él tuvo el maldito teléfono y me consoló porque “lo perdí” cuando la realidad es que me lo quitó…

—¿Qué más hizo el cínico ese?

—Me dijo que estaba “feliz” de que estuviera en la misma empresa de todo nuestro círculo, que al final había sido “bueno” perder esas llamadas porque ahora estaba en una agencia mucho mejor…

—Bueno, al menos en eso no se equivoca, estás mucho mejor aquí…

—Si, eso lo sé, pero sé también que solo lo dijo para sacar el “lado bueno” de lo que hizo—sorbió su nariz, acurrucándose más en el hombro de Seungmin, tomó otra servilleta para limpiarse la nariz y los ojos.

—Bueno, sí, es lo más probable…

—No entiendo como pudo hacerme esto Minnie… se supone que me ama, siempre me dice que me ama ¿Por qué truncar mis sueños entonces? ¿Solo porque eso se interpone entre los suyos? —sollozó—Ya habíamos hablado, llegamos a un acuerdo, no puedo creer que todo lo que me dijo fueran palabras vacías, no puedo creer que todo fueran mentiras…

De la tristeza pasó a la rabia de nuevo.

—Acepte vivir con él, acepte el jodido trato de los bebés ¿Y para qué? Desde el maldito segundo uno me mintió a la cara—se separó del castaño para poder levantarse y caminar en círculos por el comedor, sentía tanto enojo.

Jeongin iba a sacrificar un montón de cosas, solo para hacerlo feliz y el muy maldito ni siquiera se había dignado a cumplir su jodida palabra.

Habían llegado a un maldito acuerdo ¡¿Por qué no respetaba ni eso?!

—Bastardo hijo de perra—gruñó más para sí mismo que por quejarse.

—¿Qué harás Innie?

—Voy a terminar con él, por suerte no sabe donde es el edificio de departamentos donde viviré ahora, tampoco le dije de eso, es muy cobarde para ir a buscarme a casa de mis padres, pero puede que intente con ustedes, mañana Changbin Hyung y Minho Hyung me ayudaran a ir por las cosas que aún están en su departamento, después de eso, no volverla a saber de mí el muy ingrato mal parido…

Seungmin estaba bastante impresionado, Jeongin no era mucho de enojarse, verlo insultar, gruñir y morderse las uñas era algo nuevo, se veía decidido a por fin dejar esa relación que, desde el primer momento, tuvo problemas, pero que al final siempre terminaban volviendo.

Al parecer, en esta ocasión no sería así.

Por primera vez en mucho tiempo, Hyunjin la había cagado, y lo había hecho tan mal, que ahora sí Jeongin no quería volver a verlo, ni todo el perdón del mundo, ni todas las flores, ni todos los regalos podrían hacer que el peliazul lo perdonara…

O al menos así parecía por ahora.

 

Fin del capítulo 131.

Notes:

Ya se destapoooooooooo ToT
Gracias para las que siguen aquí conmigo a pesar de mis retrasos ToT

Chapter 133: 132

Notes:

Wolaaaaa ¿cómo estamos gente bonita?
Ya vine con un nuevo capítulo así que agradézcanle a la persona que pidió como señal que actualizara porque le funciono jajaja

Chapter Text

Afortunadamente no eran demasiadas cosas de Jeongin las que había en el departamento, ya estaban empacadas así que para Changbin no había sido muy problemático llevarse todo en su camioneta, Minho no había podido ir debido a que aún se sentía algo paranoico con que apenas pusiera un pie fuera de su casa comenzarían a seguirlo otra vez, pero ya estaba enterado de la situación, por ende, Jisung también ya sabía, lo que hacía que en automático Felix también lo supiera, y por consecuente, Chan.

Por esa misma razón fue que Hyunjin no impidió que Changbin se llevara las cosas de Innie apenas este se presentó un par de días después en su departamento todavía a medio empacar.

No se dijeron nada, Hyunjin no tenía cara para decir nada y Changbin no iba a desgastarse en regañarlo o decirle algo por qué el castaño ya de por sí se veía miserable, lo bueno es que al menos era consciente de que lo que hizo estaba mal y se culpaba por ello. Antes de irse, solo miró al castaño con demasiada decepción.

—No creí que fueras capaz de algo así…

—Lo siento…

—No es conmigo con quien tienes que disculparte Hyunjin.

—Él no quiere escucharme.

—Está en todo su derecho ¿no crees?

—Sé que lo que hice estuvo mal, pero-…—Changbin ni siquiera lo dejó terminar.

—¿“Pero”? ¿De verdad vas a ser tan cínico como para querer justificar tu estupidez?

Hyunjin cerró la boca.

Changbin se fue, no sin antes dejar la tarjeta de acceso que Jeongin le dio para devolverle a Hyunjin, quien apenas la vio, sintió el nudo en la garganta y los ojos enrojecer.

Llegó 20 minutos después a la casa de Minho, donde estaba Seungmin y Jeongin pasando el rato con los bebés, Minho estaba preparando la comida, Jisung no estaba, por lo que tener a Jeongin y Seungmin ahí para entretener a sus hijos era lo mejor, un nuevo grupo estaba cocinándose para debutar, así que Jisung tenía que estar ahí a petición de Chan, obviamente no le harían competencia a Innie, se tenía pesado que fuera mucho después, pero era una posibilidad para dentro de un futuro.

—¿Cómo te fue? —preguntó el castaño, sentado cómodamente en el sofá individual reclinable, el vientre cada vez estaba más grande y se cansaba con más facilidad.

—No me detuvo, dijo un par de tonterías, pero aquí están las cosas.

—No era mucho en realidad—el peliazul suspiró y abrazó a Sunji con un poquito más de fuerza, la menor le dio palmaditas en su rostro al verlo triste, así que se ganó un ataque de besos para distraerla. La bebé era muy susceptible al estado de ánimo de la gente a su alrededor, lo que menos quería era ponerla triste también.

—¿Quieres que hable con él? —preguntó Minho desde la cocina—No me molestaría intervenir un poco, llenarle hasta el esófago de papel de baño si es que suelta alguna estupidez, ya sabes, lo normal.

Jeongin se rio un poco, solo poquito.

—Dejemos que Felix se encargue, estoy seguro de que es el único de nosotros que no quiere golpearlo…

—Puede que si lo regañe poquito, pero no va a pasar de ahí, ya lo verán…

Claramente Seungmin se equivocó.

Lo primero que hizo Felix, luego de terminar de escuchar la versión de los hechos de Hyunjin -pues obviamente Chan ya le había dicho lo que Changbin ya le había comentado, ya que Jeongin también había hablado con él y Hannie ya le había dicho algo al respecto igual- fue golpearlo con la cobija enrollada de uno de los gemelos, y golpearlo fuerte.

—¡¿ERES ESTÚPIDO?!

—¡¿Pero por qué me pegas?! —se quejó intentando esquivar los latigazos de esa cobija.

—¡¿Y todavía preguntas?! —Le pegó fuerte—¡Tenían un trato! ¡Él estaba cumpliendo su parte! ¿Cómo fuste tan estúpido para sabotearlo?

—¡No sé! —tomó la cobija ya sintiéndose demasiado exasperado—¡No sé por qué lo hice! En su momento me pareció una buena idea…

—Estabas ebrio…

—Lo sé… pero te juro que en mi mente dije “si no le llaman, no va, y si no va, puede intentarlo otra vez en unos años” era una idea genial en mi cabeza, tenemos nuestra familia feliz con la esperanza de que Innie decida declinar y quedarse conmigo y nuestros futuros bebés…

—Eres un idiota, un gran, gran, GRAN idiota ¿A caso estás loco? Para Jeongin ser Idol, es su sueño, su meta, es como si Chan me pidiera que dejara el modelaje Hwang ¡¿Qué mierda pasa por tu cabeza?!

—¡Pero si ya ni siquiera modelas! —Eso le ganó otro golpe, esta vez con el puño cerrado en el brazo.

—Porque mis bebés todavía son muy pequeños, idiota —le contestó con enojo —Apenas pueda empezaré llevarlos a sesiones, volveré, el modelaje es mi vida, trabaje muy duro para llegar hasta donde estoy, tener hijos no me va a impedir cumplir mi sueño.

—¡Ahí está! ¿Por qué Jeongin no piensa así?

—Porque yo soy un modelo, él quiere ser un idol, son mundos completamente diferentes, idiota, él vive de la imagen pública, depende de las jodidas fans y sus gustos, de su opinión ¿Cómo crees que se verá un idol embarazado apenas debutando? ¿O dejando de lado eso por un niño? ¡No jodas Hyunjin!

—¿No dependes tú también de lo que digan los fans?

—Dependo de lo que las marcas me pidan, no del público, sí, influye mucho, pero hasta ahora, la gente ama que sea padre, que tenga dos lindos bebés que después puede que incursionen como yo en el modelaje, sabes cómo de mierda es la sociedad coreana con los idols, Jeongin no se puede dar las libertades que yo tengo ¡Piensa Hyunjin por dios!

—Pues por eso mismo no quiero que sea idol, es mucha presión, mucho trabajo, su vida será de ellos y no me gusta, odio compartir y lo sabes.

—¿Te estás escuchando? Hablas de Jeongin como si fuera un objeto de tu propiedad Hwang, Innie es un ser humano, y su sueño es ser una estrella, el niño nació para estar en los escenarios, y sí, puede que sea una mierda como los tratan, pero él quiere demostrar su valía, él quiere brillar ¿Por qué no lo dejas?

Hyunjin no supo qué responder sin verse como una persona envidiosa y obsesionada con su novio.

Las verdaderas motivaciones de Hyunjin eran incluso a veces medio perversas para el mismo, ama a Jeongin, lo ama quizás demasiado, quiere estar con él todo el tiempo, lo quiere para sí, por eso su urgencia de vivir juntos, no quiere que otras personas lo vean y se den cuenta de lo maravilloso que es para que no se lo quiten, en parte es su inseguridad por la diferencia de edad, sabe que probablemente, Jeongin estaría mejor con alguien más cercano a su edad, pero de verdad lo ama tanto que no quiere soltarlo, no quiere que Jeongin sea visto, que alguien pueda llegar y se lo quiten.

Se mordió los labios para evitar decir todo lo que estaba pensando, Felix aún esperaba una respuesta, pero no podía dársela.

—No puedo disculparme porque no quiere verme Lix…

—Ni yo quiero verte ahorita, me está picando la mano para darte un puñetazo por idiota, pero también eres mi amigo y te quiero, pero la jodiste, la jodiste horrible, no creo que Innie sea capaz de perdonarte…

Hyunjin lo miró con pánico.

—No me digas eso…

—Es que la jodiste muy feo Hyun, de verdad dudo que haya algo que puedas hacer para que Jeongin te perdone, rompiste tus promesas, lo saboteaste directamente y tienes el descaro de sentirte mal porque se te descubrió la mentira, porque estoy seguro de que, si esto nunca pasaba, jamás se lo hubieras dicho, no tuviste ni un solo remordimiento, seguiste como si nada Hwang, y solo porque se destapó la mentira, es que ahora te sientes mal y arrepentido…

Hyunjin suspiró, abrazando uno de los cojines de la sala en la que estaban sentados, tapándose el rostro para gritar por la frustración.

—¿Qué hago Lix?

—Sufre, y en silencio—se levantó al ver como Mikael se acercaba con ambos gemelos en brazos, cada uno ya con carita de sueño—Es la siesta de la tarde de mis bebés—tomó a su hijo mayor y una de las mamilas que Mikael traía en los bolsillos de su pantalón, el otro se lo quedó el ruso, normalmente, se lo daría al invitado para ayudar, pero Hyunjin estaba tan frustrado e irritable en ese momento que no podía confiarle a un bebé tan sensible como Kyung, quien era muy susceptible al estado de ánimo de las personas.

El castaño lo miró feo.

—Te lo mereces por idiota, no voy a ponerme de tu lado en esta ocasión Hyunjin, la cagaste.

—¿Ni siquiera me vas a ayudar a pensar en una forma de compensarlo?

—Nop, tú la cagaste, tú arréglalo—dijo ya sin mirarlo, sus ojos fijos en cómo su hijo mayor comía tranquilamente, hoy particularmente tenía el pecho sensible así que habían optado por mamilas, afortunadamente sus hijos eran tan glotones que no les importaba si venía del pecho de Felix o de una botella.

El castaño solo escondió el rostro en el cojín de nuevo, gritando en chiquito por la desesperación, Felix tenía razón, él la había cagado, él tenía que arreglarlo, él, no pedirle ideas a los demás… pero es que, de verdad, no se le ocurría nada, ni una sola idea que pudiera ser lo suficientemente buena como para que Jeongin lo perdonará y quisiera volver con él. Porque era bastante obvio que ya habían terminado.

—Tengo que recuperarlo…

—Vaya, claro—bufó molesto viendo a su bebé cerrar los ojitos—Suerte con eso.

El castaño, sintiéndose ofendido, aunque bueno, no es como que tuviera el derecho para sentirse así, se despidió del rubio, excusándose con que tenía trabajo pendiente, definitivamente no tenía cabeza para más recriminaciones, bien sabía que se las merecía, pero ya no quería escucharlas, no por ahora que seguía sintiéndose tan mal.

Condujo camino al nuevo departamento, donde las cosas todavía estaban empacadas en cajas y los muebles nuevos aun con plásticos para subirlos y protegerlos del polvo, ahora que estaba solo, todo se sentía demasiado grande y frío…

—Eres un idiota Hwang Hyunjin—se regañó a sí mismo, sentándose en el sillón de la sala vacía, tenía tanto por hacer y al mismo tiempo no tenía energía para hacer nada…

Miró alrededor, sintiéndose solo, triste, vacío… Así era su vida sin Yang Jeongin, así sería siempre a partir de ahora porque fue demasiado idiota y egoísta como para respetarlo.

Él mismo había orquestado todo para que así fuera, ahora tendría que empezar a vivir con ello…

 

Fin del capítulo 132.

Chapter 134: 133

Notes:

Buenas, buenaaaaas~

Ya vine con un nuevo cap xd

Chapter Text

Seungmin miraba la pantalla con ojos llorosos la forma de su bebé, tenía las 36 semanas recién cumplidas, era un frío fin de semana en diciembre, pero él y Changbin se sentían cálidos al poder ver a su pequeña HeeJin, era un nuevo equipo de ecografía lo que les permitía una imagen más clara y nítida de su hija.

—Todo está en orden, nuestra pequeña princesa está perfectamente sana —dijo Jae retirando la máquina luego de haber tomado fácilmente 30 fotos —Unas cuantas semanas más y estará lista para salir.

—¿Todo está bien con Minnie? —preguntó Changbin limpiando el gel del vientre de su esposo.

—Los análisis que le hicimos recién están en los parámetros adecuados, tienes la presión algo baja, pero es controlable, procura descansar lo más que puedas, ya no lo dejes hacer nada ¿Bien? Tiene que mantener un reposo absoluto para evitarnos sustos a todos ¿de acuerdo? Estás bien, pero no quiero arriesgarme.

—De acuerdo Noona…

—Los veo la siguiente semana ¿sí? Aún tenemos que hacer unos cuantos análisis más a Minnie para estar segura de que nada malo pase.

La pareja asintió, yéndose de ahí a comer algo, 4 semanas más, un mes más, y conocerían a su pequeña bebé.

—¿Estás nervioso? —preguntó Changbin mientras conducía, la mano de Seungmin estaba tranquila sobre su muslo.

—Algo—confesó en un suspiro—Ya solo falta un mes…

—Todo estará bien amor.

—¿Cómo lo sabes?

—Confió en mi hermana, si ella dice que estamos bien, estamos bien, además, estamos listos, tenemos todo preparado, la habitación ya está abajo para evitar escaleras, tengo la maleta hecha, el cuarto de nuestra hija también ya está preparado, toda la ropita ya está limpia y lista para usarse, puede que fuera repentino, pero estamos listos, amor, te amo, me amas y amaremos a esta bebé con todo nuestro corazón.

Seungmin sonrió poquito, bajando la cabeza y sintiéndose más tranquilo, el futuro en sí era incierto, todo podía cambiar de un momento a otro, pero las palabras de Changbin lo tranquilizaron y mucho, siempre había sido bueno con las palabras, la seguridad con la que lo decía le hacía sentir seguridad por sí mismo y eso era una de las maravillas que su esposo podía hacer, ese era el efecto que tenía en él y le encantaba. El resto de la tarde fue tranquilo, comieron, pasearon y al regresar a casa, Jeongin ya los estaba esperando para contarles más sobre el nuevo departamento cerca de la empresa donde vivía.

—Es un departamento realmente hermoso, es lo suficientemente amplio y está bien equipado.

—Me alegro mucho por ti Innie ¿Qué tal los vecinos?

—Tranquilos, la mayoría solo llegamos ahí para dormir, casi no hay ruido y estamos bien espaciados, así que todo está bien, me gusta estar ahí—lo dijo con una sonrisa suave en su rostro, bastante más sincera que las que llevaba poniéndole a sus padres o en la empresa.

A pesar de ya haber pasado un tiempo, el asunto de Hyunjin seguía doliéndole, intentaba ignorarlo la mayoría del tiempo, pero no podía, su nuevo celular se lo había regresado, limpio y de fábrica, quedándose con el antiguo, y eso, se lo regreso gracias a que Jisung le hizo el favor, cuando le dijo que no quería volver a verlo, lo decía en serio, ahora tenía de regreso su viejo celular, y si bien, era un par de modelos más atrás, tenía todo lo que importaba.

Y, sobre todo, no era algo que Hyunjin le había dado, sino algo que él compró con su propio dinero.

Jeongin se fue como 2 horas después de platicar con Seungmin para que pudieran descansar, estaban en la recta final después de todo, la bebé ya estaba a pocas semanas de salir, así que a partir de ahora Seungmin no podía salir de la cama solo ni siquiera para ir al baño.

Reposo absoluto dijo Jae, así que reposo absoluto sería.

Innie fue entonces a ver a su segundo par de padres, Jisung le abrió la puerta con una sonrisa que podría iluminar más que el sol, de todos sus hyungs, él era el que estaba especialmente más orgulloso, pues sus canciones por fin tendrían la voz de Jeongin para ser escuchadas, por mucho tiempo, cuando el menor tenía 14 y lo había visto escribir estando en la academia de Minho, le prometió una cosa:

“Cuando sea un idol quiero que tú escribas mis canciones” 

Y ahora aquí, 6 años después, por fin se estaba cumpliendo.

—¿Cómo está mi cuarto bebé? —preguntó luego de abrazarlo, dejándolo entrar.

—¿Cuarto? —sus ojos viajaron directamente al vientre de Jisung, no estaba embarazado de nuevo ¿o sí?

—Minho fue el primero—se encogió de hombros—Haneul es mi primer hijo, pero no mi primer bebé, de ahí va Sunji y después tú.

—¡Oye! No es justo, yo estaba antes de Hannie y Sunnie…

—Tú no saliste de mi—le pellizcó la mejilla y lo hizo sentarse en lo que él iba por aperitivos.

Los bebés no tardaron en correr hacia Jeongin, dando grititos de emoción porque su “tío Innie” los había ido a ver, Haneul había estado haciendo su tarea en la mesita de café con Sunji pegada a su lado, coloreando como siempre en un intento de imitar a su hermano porque “ella también estaba haciendo tarea”, apenas teniendo 1 años con 5 meses ella también hacía “tarea” con su hermano.

Jisung se reía, pero por dentro lloraba a sabiendas de que en solo un año y 7 meses más, su otro retoño se iría a la escuela.

El peliazul no tardó en cargarlos y ponerse a cada bebé en una pierna para llenarlos de besos y abrazarlos con fuerza. 

No odiaba a los niños, adoraba a los bebés, y si estaba dentro de sus planes tener hijos en un futuro bastante lejano, apenas tenía 20, ni siquiera sabía muy bien cómo cuidarse a sí mismo ¿Cómo podría cuidar a un pequeño bebé que necesitaría del 24/7? Algo que en un futuro ni siquiera tendría.

El primer nieto tenía que venir de su hermano mayor, no de él.

Y si lo tuviera, casi no lo vería, tendría que estar todo el tiempo con sus padres o incluso con sus amigos dado que sus padres ya tenían su propia vida, sus propias obligaciones, sus propios problemas…

No, definitivamente un bebé a estas alturas de su vida sería muy pronto, sería desastroso.

—¿Y Minho hyung? —preguntó para distraer su mente de tan trágicos pensamientos.

—Se está bañando—dijo Jisung regresando con un montón de fruta picada para Haneul, una papilla para Sunji y pequeños aperitivos de galleta con queso y jamón serrano para Innie.

Las tres colaciones completamente diferentes para sus tres bebés.

Sunji pasó a estar en brazos de Jisung para comer su papilla y Haneul volvió a sentarse en su sillita frente a la mesa de centro para comer su fruta, Innie, al verse con las manos libres, empezó a probar los bocadillos con ansia.

—¿Cómo va la universidad? —se sentía tan extraño preguntando eso, teniendo en cuenta que sus hijos tenían 3 y 1 y medio años respectivamente, pero Innie siempre sería su bebé y le preocuparían sus estudios también—¿Qué tal todo con tus amigos?

—Todo tranquilo, muchas tareas eso sí, pero ahora que tengo mi propio lugar puedo hacerla mucho más rápido, ya me di cuenta de que Yoon es el problema, me distrae mucho, los chicos también están bien, quieren convivir más con los bebés, se enamoraron de ellos cuando convivieron todos en mi fiesta de cumpleaños en la agencia.

—¿No se sintieron raros entre tanto adulto y celebridad?

—Les pedí que se comportaran, además de que Yuna quedó enamorada de Sunji y Sunoo de Haneul, Chenle se mantuvo al margen, pero nadie puede con el encanto de tus hijos así que casi al final de la fiesta también estuvo ahí con ellos.

Jisung sonrió viendo a sus bebés, de verdad eran unos preciosos angelitos que ponían de rodillas a cualquiera con su ternura.

Minho bajó las escaleras aun con el pelo húmedo, pero completamente vestido debido al frío, se acercó para saludar a Innie y tomar a su hija en brazos, dándole besitos en la mejilla, se sentó junto a Haneul para ver que hacía con su tarea, dándole pase libre a Jisung e Innie para hablar más a solas.

Fueron a la cocina, pues a Jisung no le gustaba perder de vista a sus hijos a pesar de que Minho estuviera con ellos.

—Bueno… ¿Qué ha pasado con “ese asunto”?

El suspiro de Jeongin fue muy grande y pesado, demasiado grande y pesado.

—No se ha atrevido a llamarme, pero todos los días manda un mensaje de texto, pidiendo disculpas… yo… yo de verdad no creo poder perdonarlo. —Sacó su teléfono y se lo mostró a Jisung; se sentía tan inseguro de todo ahora, había trabajado mucho en esa relación, habían pasado de ser una pareja completamente disfuncional e intensa a una funcional e intensa, un pequeño avance que significó mucho, y ahora, todo lo que se había logrado se estaba yendo a la mierda porque Hyunjin simplemente no sabía lo que era tener paciencia y ESPERAR por algo que ya se había acordado…

El castaño tomó el celular y se paseó por toda la ola de mensajes que Hyunjin le mandaba al peliazul, alternando entre súplicas, arrepentimiento, perdón y “comprensión” prometiendo darle el espacio que necesitará para que se tranquilizara y pudieran hablar, pero siempre mandando más mensajes después de eso, en definitiva, Hyunjin no tenía paciencia para nada.

—¿Qué planeas hacer?

—No sé, no me gusta pensar en ello—apoyó sus codos en la mesa para poder esconder su rostro entre sus manos—Evitó pensar en eso…

—Creo que la pregunta definitiva aquí es ¿vas a considerar perdonarlo siquiera?

—¿Debería? Lo amo, a pesar de todo, lo amo, pero por eso mismo es que me siento tan traicionado…

—Eso no responde la pregunta Innie.

—Lo sé… y es que, de verdad, no sé qué hacer—presiono sus palmas contra sus ojos, no quería llorar más—Me duele hyung, me duele que rompiera su promesa, me duele que intentará sabotearme y que su justificación sea que lo hizo por el “amor que me tiene” es un egoísta de mierda y lo amo, que es lo peor de todo, quiero perdonarlo, pero no puedo, no sin que pague, no sin que haya consecuencias de sus actos, ya me canse de ser el bueno que le perdona todas sus estupideces…

—Un buen castigo por ahora es este, está sufriendo, cocinándose en su propia desesperación por lo que hizo, déjalo un rato más así Innie, no necesitas pensarlo de inmediato, déjalo que sufra por ahora—tomó las manos del menor con suavidad, empezando a acariciarlas solo con los pulgares—Después, piensa bien en algo, cualquier cosa que Hyunjin odie y pídesela como pago, si quiere ser perdonado, tiene que hacer eso que más odia, solo piensa bien que…

Jeongin se quedó en silencio un buen rato, pensando, analizando cada detalle de la relación, si haría caso a Jisung y por ahora, se tomaría todo el tiempo del mundo para pensar en qué cosa podría pedirle a Hyunjin para ganarse ese perdón.

Quien diría que eso sería solo el detonante de una cadena de acontecimientos que le darían un giro inesperado a todo lo demás.

 

Fin del capítulo 133.