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Rating:
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Characters:
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Language:
Español
Series:
Part 1 of Ahora veo un camino frente a mi
Stats:
Published:
2023-05-30
Updated:
2026-07-28
Words:
82,082
Chapters:
21/?
Comments:
4
Kudos:
19
Bookmarks:
1
Hits:
667

Flores y cenizas

Summary:

Frodo Baggins es alguien... peculiar, una persona algo diferente y alguien sin un futuro claro. Desorganizado y sin cuidado sobre el mismo, nada parecido a cierto rubio.

Sam Gamgee es un chico de campo, un chico ejemplar, alguien con un gran futuro por delante. Alguien con rutina, alguien sin cambios, al menos hasta que lo termina conociendo a él.

 

Ninguno sabe como es que llegaron a cruzar caminos pero Sam descubrió que hay una vida más allá de lo que le pasó y Frodo que, después de todo, si podía ver un camino frente a él.

Notes:

Holaa este es mi primer capítulo resubido de un querido fic, ténganme paciencia :)
(No sé como hacer para que se marque como que tendrá más capítulos)

(See the end of the work for more notes.)

Chapter 1: Pétalos y Cenizas

Notes:

HOLA!!!!! Solo quería avisar que voy a estar re editando esta historia porque la verdad no estaba satisfecho con el resultado y creo que puedo hacerlo mejor, igual solo re escribire algunos detalles, añadiré escenas y mejoraré la redacción. Si lees esto cuando ya este terminado... Entonces no le tomes importancia a este mensaje!!!!

ADEMÁS, debo explicar pq me desaparecí tanto tiempo. En resumen, me alcanzó la maldición y mi País el año pasado (2024) entro en una crisis energética por lo que no tenía luz la mayoría del tiempo, aparte, debido a la crisis de seguridad en mi País con mi mamá decimos migrar a los Estados Unidos, en ese tiempo mis padres se separaron (deben suponer que realmente me la pase mal pq mi mamá me convenció que mi papá nos había abandonado pero no era así) y no me pude adaptar al país por lo que entre en un cuadro mental y realmente no tenía ganas de escribir. Mi laptop donde escribo se dañó y recién la pude llevar a reparar y para colmo uno de mis tíos fue secuestrado y asesinado al ser una víctima del crimen organizado de mi país. Pero ahora regresé con todo!!!! Trataré de actualizar seguido.

Chapter Text

Ambos jóvenes se encontraban apoyados contra las frías barandillas de uno de los balcones en la casa de Bilbo. Estaba atardeciendo, el cielo tornándose de un naranja rojizo, y el viento soplaba su aliento helado despeinando sus cabellos. Frodo sintió como un escalofrío recorría su cuerpo pero decidió ignorarlo.

“Entonces…” habló Frodo, rompiendo el silencio denso que se había formado entre ellos, “La tomarás, ¿no?” dijo sintiendo como un vacío se apoderaba de su pecho.

Goliat asintió sin apartar su mirada de algún punto lejano en el bosque frente a ellos.

Frodo se giró para encararlo “Pero-”

“Sabes que no puedo desaprovechar esto” respondió rápidamente Goliat, quedando frente a frente. 

Frodo sentía como su respiración empezaba a volverse superficial. Aunque el pensamiento lo hiciera sentir culpable, él deseaba que Goliat se quedara. No quería volver a estar sólo. Apretó sus puños “¡Puedes hacerlo!” explotó “Seguramente te llegarán más solicitudes-”

“¡No, Frodo! No puedo” Goliat lo interrumpió, también alzando su voz “yo no puedo permitirme eso.”

“Pero nosotros…”

“No, no te lo permitiré” dijo firmemente mientras respiraba profundamente en un intento de calmarse y peinaba su cabello hacia atrás con una de sus manos “No todos tenemos las mismas oportunidades que tú. Deberías saberlo.”

Frodo abrió sus ojos de par en par sintiendo como algo parecido a la culpa borboteaba en su estómago “...Por favor, no te vayas” rogó en un último intento de cambiar la opinión de su amigo y bajando su mirada.

Goliat se acercó a Frodo y posó gentilmente una de sus manos en su mejilla haciéndolo voltear hacia él “Lo siento, pero algunos tenemos que crecer.”

Frodo sintió como un vacío golpeaba sus entrañas y todo se volvía oscuro.

¡Bip Bip!

¡Bip Bip!

¡Bip Bip!

Frodo despertó por el sonido incesante de su alarma que le indicaba que debían ser las diez. Sentía como sus ojos punzaban, al igual que su cabeza, causando que cada pocos segundos su visión se oscureciera. Al sentarse en la cama frotó sus ojos con las palmas de sus manos con fuerza esperando que su visión dejara de ser una mancha borrosa, no entendía por qué había soñado con eso, pero ahora solo podía sentirse avergonzado al recordar lo inmaduro que alguna vez fue. Después de unos segundos de reflexión matutina se levantó de su cama con un pequeño tambaleo.

 

Al terminar de bajar las escaleras acomodó su cabello en una media coleta antes de entrar al comedor, ahí se encontró a sus tíos ya tomando el desayuno.

“Buenos días” saludó con su voz todavía algo ronca a lo que recibió un asentimiento con la cabeza de parte de su tío Thorin.

“No has olvidado tu reunión con Merry, ¿verdad?” preguntó Bilbo mientras le daba un bocado a sus tostadas francesas y dándole una mirada rápida al reloj sobre la puerta. 

“Por eso me levanté, insistió tanto en que lo ayudara que no puedo dejarlo plantado” dijo Frodo mientras dejaba escapar un suspiro y se dirigía hacia la cocina en busca de cualquier cosa que pudiera funcionar como una comida decente “Después me reuniré con Strider en la biblioteca de Rivendel” avisó tomando asiento en la mesa. 

 

El resto del desayuno hablaron sobre la próxima reunión de Thorin y la entrega de los mapas de Bilbo. Al terminar de comer Frodo se levantó rápidamente de la mesa y tomó su bolso mientras pedía un taxi por mensaje, listo para salir.

“¿Por qué tan apurado, muchacho?” preguntó Thorin con diversión, sorbiendo de su taza.

“¿Por qué tengo que tomar un taxi o llegaré tarde donde Merry?” respondió algo extrañado por la pregunta.

“Lo olvidaste” su tío rió mientras sacudía su cabeza de lado a lado.

“¿Qué cosa?” Frodo preguntó con cautela, inconscientemente se encontraba enroscando uno de sus mechones castaños entre sus dedos.

“Te contratamos un chofer, querido” respondió Bilbo mientras apoyaba sus manos en los hombros de su marido.

“¿Ustedes…? ¿Por qué?” contestó Frodo, bastante sorprendido “¿Cuándo lo hicieron?”

“El viernes. Contigo. ¿Después de que regresaste en la noche?” Bilbo enarcó una ceja y el muchacho pudo notar la preocupación brillando en los ojos de su tío.

Frodo guardó silencio mientras jalaba uno de sus rizos sin darse cuenta. Siendo honestos, el viernes había regresado a su casa lo suficientemente borracho como para no recordar aquella conversación y la resaca de ese día le seguía afectando. Pero no podía dejar que su tío…

“¡Oh claro!” respondió chasqueando sus dedos fingiendo recordar “Sigo sin creer que sea necesario” dijo mientras se alzaba de hombros.

“No sigas con eso” comenzó Thorin frunciendo sus espesas cejas oscuras “Debes tener una idea de lo mucho que nos preocupas” dijo y Frodo sintió como el nudo en su estómago empeoraba “No me parece prudente que sigas regresando con quien sabe quién en las horas en que lo haces y menos en el estado en el que lo sigues haciendo-”

“Lo que quiere decir tu tío es que nos preocupamos por ti” interrumpió Bilbo agarrando el brazo de su esposo y lo apretó ligeramente “Además, así podré devolverle un favor a un viejo amigo mío.”

Frodo lo meditó durante unos segundos, sus tíos tenían un punto. Además, reconocía que se había estado sobrepasando con los límites que estableció con Thorin y Bilbo desde la última vez. Si seguía así las cosas podrían empeorar, y no estaba dispuesto a perder más tiempo.

“¿De quién hablas?”

“Del hijo de los Gamgee.”

Sus ojos pesaban. La noche anterior se había quedado hasta tarde estudiando y, siendo sinceros, seguía bastante adormilado pero su alarma ya había sonado. Abrió sus ojos y se levantó con cuidado de la cama para evitar que algunos de los libros sobre leyes de tránsito y etiqueta cayeran de ella. Al salir de su habitación encontró a Rosie sentada en la mesa de su pequeño comedor disfrutando una taza de café, bostezando se acercó a ella.

“Buenos días, Sam” saludó la rubia “estaba por ir a verte.”

“¿Qué haces despierta?” le preguntó con otro bostezo “Los fines de semana te levantas a las ocho.”

“Son más de las ocho” respondió Rosie tranquilamente y tomó otro sorbo de su café.

Los ojos del chico se abrieron de par en par, “¿Qué?” exclamó Sam y tomó su teléfono con torpeza para chequear la hora ¡marcaban las ocho y media! Su rostro perdió color “Se suponía que debía despertarme hace una hora” murmuró intentando no perder la cabeza mientras se desplomaba en la otra silla.

“Tranquilo, Golden-boy” dijo su amiga en un intento de calmarlo a la vez que le tomaba un poco el pelo.

No… me digas así” resopló entre sus manos.

Rosie rió “Relájate, se supone que debes estar ahí hasta dentro de dos horas. Mejor disfruta del desayuno que hice”.

Sam refunfuñó pero al final decidió hacerle caso a su amiga que le pasó unas tostadas.

Sam se encontraba revisando los espejos retrovisores del carro por segunda vez desde que había llegado, siendo honestos se encontraba un poco nervioso pero intentaba mantenerse sereno. Se echó un último vistazo en el espejo retrovisor y acomodó su corbata, era de un rosa palo y combinaba con su, único, traje de color gris (cabe recalcar que su roomie consideró este outfit algo ‘exagerado’), también revisó la hora por enesima vez, eran cuarto para las once. 

En ese momento entró él.

Un joven que no parecía ser mucho mayor a Sam: tenía cuatro piercings distribuidos entre sus orejas y ceja, llevaba un jersey color café que parecía ser de buena marca pero se veía viejo y desgastado, además de ser de una talla demasiado grande para una persona de su contextura. ‘¿Es él?’ pensó Sam para sus adentros.

“Qué gusto verte” saludó el castaño cordialmente, su voz algo ronca como si acabara de levantarse “Sam, ¿verdad?” dijo una vez sentado en el asiento trasero.

“Buenos días, señor Baggins, y s-í soy yo” respondió de manera rápida intentando ocultar su nerviosismo sin éxito. Recordaba a Frodo pero no pensó que podría haber cambiado tanto.

“Solo dime Frodo,” dijo y bajó un poco la ventana de pasajero mientras el carro arrancaba “por cierto ya envié la dirección a tu celular.”

El pecoso volteó rápidamente y lo miró algo extrañado.

“Mis tíos me dieron tu información de contacto” aclaró.

“Oh sí. Lo siento, señor Frodo.”

Frodo sonrió, le parecía, de alguna manera, entretenido ver el nerviosismo de Sam. Una vez cruzaron el portón sacó un cigarrillo y lo puso entre sus labios “No te importa si prendo uno, ¿verdad?” dijo para acto seguido encenderlo.

“Para nada” mintió Sam y le dio una sonrisa a medias, tenía suerte de que su vejete le había enseñado desde joven a lidiar con los posibles hábitos de sus empleadores.

“¿Sabes?” dijo tras la primera bocanada “Te pareces mucho a Hal” mencionó con cierto aire casual “aunque también tus ojos me recuerdan a los de Hamson” sonrió para sí recordando su tiempo de estudiante de colegio.

“Me lo han dicho” rió nervioso “aunque creen que me parezco más a mi viejo” dio una vuelta a la izquierda.

“Es verdad” dicho esto ambos quedaron en silencio “Si quieres puedes encender la radio” Frodo soltó otra bocanada de humo por la ventana.

Sam asintió y torpemente encendió la radio que ya estaba cargada con una playlist, apenas cargó la primera canción pudo reconocerla.

“¿Le gusta The Oh Hellos?” por el retrovisor le echó un vistazo al universitario que parecía absorto mirando por la ventana.

“¿Hum?” Frodo salió de sus pensamientos: “Sí, es uno de mis grupos favoritos.”

Los ojos avellana de Sam se iluminaron “A mi también me agradan” soltó sin poder evitarlo.

“¿Cuál es tu canción favorita?” Frodo intentó seguir con la conversación.

“Creo que Soldier, Poet, King” respondió algo dudoso “es un poco trillado, pero me recuerda a mi infancia, ¿y la suya?”

“Justo esta” Frodo apagó la colilla de cigarro que quedaba y sacó otro “me gusta la letra” dijo señalando la radio con su cabeza, en la pequeña pantalla se podía leer en letras blancas y brillantes Hello my old heart - The Oh Hellos.

“¿No cree que es un poco… triste?”

Frodo lo miró de reojo “Supongo” dijo y se alzó de hombros. 

“Bueno, en parte eso la hace bella” añadió Sam con una media sonrisa, esta vez sincera.

Frodo dejó escapar una sonrisa mientras soltaba una bocanada “Eso creo yo.”

La canción siguió inundando el auto con su melodía y Sam juraba que había podido escuchar como Frodo decía entre murmullos “Hello my old heart” con una voz armoniosa pero algo áspera.

“Es aquí” anunció Frodo sacándolo de su trance, Sam se detuvo frente a un edificio blanco de puertas de cristal “Recógeme en dos horas” dijo mientras se bajaba del carro “Nos vemos” y con un ademán de su mano se despidió.

‘Nada mal para ser el primer día’ pensó Sam soltando un suspiro y dejándose caer sobre el volante.