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Language:
Español
Stats:
Published:
2023-04-07
Updated:
2026-07-05
Words:
79,764
Chapters:
20/?
Comments:
341
Kudos:
1,259
Bookmarks:
162
Hits:
34,598

If I Can't Have Love, I Want Power

Summary:

Dolor, eso es lo que siente Daenerys cuando Jon Snow, su amante y sobrino, le clava un cuchillo en el corazón. No, todo por lo que ha luchado, todo el sudor, sangre y lágrimas que dio por el Trono de Hierro se vio reducido a una última traición, por parte de alguien a quien ama.

Cuando piensa que es el final, escucha una voz que la confunde: "Esto no ha terminado, madre de dragones. Yo, la diosa Syrax, tiene un propósito para ti". Entonces despierta, está acostada en una cama que le es ajena. Mira alrededor, sabiendo que no ha estado aquí, pero también sabiendo que esta siempre ha sido su habitación.

Al levantarse de la cama, se mira en el espejo y no reconoce a la persona que le devuelve la mirada. Se abre la puerta de su habitación y entra un hombre alto, musculoso y muy atractivo, al que jamás ha visto.

"Rhaenyra, es hora de iniciar el torneo a favor de tu hermano, es hora de irnos, mi pequeño dragón". El hombre le sonríe de forma descarada, y ella solo atina a pensar: ¿Quién demonios es Rhaenyra? y ¿Por qué los dioses no pueden dejarla en paz?

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Chapter 1: Even on my worst day, did I deserve all the hell you gave me?

Notes:

Mi primer fic de House of the Dragon! Tengan amabilidad, si hay algún error o falla. ¡Gracias por leer!
El titulo del capítulo proviene de la canción 'my tears ricochet' de Taylor Swift

Chapter Text

Dolor fue lo primero que sintió al momento en que la daga de Jon Snow se iba clavando en su pecho, era un dolor punzante, que iba creciendo con los segundos. Daenerys dejó escapar un jadeo de sorpresa, abriendo los ojos cuando fue asimilando su situación. Jon Snow, el hombre más maravilloso, su amor, acababa de apuñalarla. 

Quiso hablar, pero el aire se había ido de sus pulmones y se había quedado sin fuerzas para hacerlo, así que sólo atinó a mirar al hombre que creía que era el amor de su vida. Él le devolvía la mirada, en ella se hallaba dolor y arrepentimiento. Lo escuchó susurrar.

"Siempre serás mi reina, ahora y siempre", dijo de forma temblorosa mientras la apretaba contra él. Daenerys quería gritar, quería llorar de desesperación. Otra traición, ¿cuántas traiciones debe sufrir un corazón para dejar de latir? No le importaba, ya que la traición de Jon fue la más dolorosa a la que se ha enfrentado en su vida. Sintió como corrían sus lagrimas por sus mejillas. Sentía cómo sus piernas iban perdiendo la fuerza, mientras iba colapsando, Jon Snow la tomó fuerte entre sus brazos y lo último que escuchó de él fueron unas simples pero mortales palabras "Te amé en esta vida y te amaré en todas las que siguen". Se oiga el desgarre de su voz, pero ya no pudo ver su rostro. Ella fue cerrando sus ojos, mientras sentía que el frío y la oscuridad la tragaban.

━━━━━━✧❃✧━━━━━━

Estaba en un lugar oscuro, no se veía nada. Ella esperaba ver a Drogo con Rhaego, tal vez a Missandei o a Jorah. Anhelaba estar entre su gente, con su sol y estrellas, con su hijo no nato, pero sólo encontró oscuridad. El pavor comenzó a atenazarla, ¿así es la vida después de morir? No, no podría soportar esto. Pero entonces escuchó una voz, era de una mujer.

"Tranquila, Madre de Dragones, no hay nada que temer", vio a una mujer, una que se parecía a ella. Tenía cabellos color plata, ojos violetas, tenía un aro de divinidad alrededor de ella. Con la voz quebrada, Daenerys preguntó "¿Q-quién e-eres?" La mujer sonrío de forma amistosa, se acercó a ella y la tomó de la mano "Soy la diosa Syrax. He tomado la forma la madre de Daenerys Stormborn para presentarme ante ti. Lamento tu destino, madre de dragones", dijo con una voz suave como la seda. A Daenerys se le formó un nudo en la garganta. "Al parecer no era nada, no soy la Madre de Dragones, ni una Khalessi, ni una rompedora de cadenas, menos un Mhysa. No soy nada, solo otra supuesta reina que no logró gobernar" dijo con la voz rota.

Estaba frustrada, no pudo lograr su mayor objetivo, su supuesto destino, no pudo gobernar los siete reinos ni sentarse en la silla de Aegon el Conquistador. Todo lo que sacrificó, su sangre, sudor y lágrimas, toda la gente que perdió, todo lo que era ella se perdió. No pudo soportarlo, pero más que todo eso, se sintió una tonta por haberlo perdido todo por un hombre. Jon Snow fue su perdición, si nunca lo hubiera conocido, ella hubiera logrado su objetivo. No debió ir al Norte, no debió enamorarse de un bastardo como Jon. Cómo deseaba no haber ido a Dragonstone, deseaba nunca haber dejado Mereen. 

La mujer negó con la cabeza. "Eres la princesa que fue prometida, nada debió suceder de la forma en que sucedió. Eras TÚ quién debía acabar con el rey de la noche, no Arya Stark, eras TÚ quién debía gobernar, no Bran Stark. Debemos corregir no sólo tu destino, sino todo el destino de la Casa Targaryen". Daenerys se sentía escéptica, al parecer los lobos Stark que tanto la detestaban lograron lo que querían, acabar con ella y sentarse en el trono. Sintió aún más amargura, pero ya sólo quería estar en paz en su muerte. "Bueno, supongo que todo se acabó, los Targaryen se extinguieron conmigo". Pero la mujer negó con la cabeza, "Te equivocas Daenerys Stormborn, aún no cumples con tu destino".

Daenerys estaba desconcertada, ella ya estaba muerta, el bastardo de Jon la había apuñalado. "No, yo ya he muerto, hasta aquí llegue" dijo con voz temblorosa, sintió un nudo en el estómago, sentía un mal presentimiento. La mujer sonrió mientras le mostraba los dientes, "Volverás a vivir, Daenerys Stormborn. Sólo que ya no serás Daenerys Targaryen. Serás la reina que debió gobernar, protegerás a los dragones, y llevarás a la gloria a la Casa Targaryen". Daenerys sintió nauseas, ¿es que ni siquiera podría descansar después de la muerte? "No, no, consíguete a alguien más, no lo haré", dijo negando frenéticamente con las manos. Ella no podría hacerlo una segunda vez, además, ¿Qué era eso de que no sería ella Daenerys Targaryen?

"No recuerdo haberte dado opción, es tu destino, tu segunda oportunidad. Tendrás el trono, si sabes jugar mejor el juego de tronos", la mujer sonrió de forma perversa, acción que provocó un escalofrío a Daenerys. "No me decepciones, te daré 3 regalos para que logres salvar a la Casa Targaryen, deberías ser agradecida. Estaré observando Stormborn, no hay lugar para fracasos, y créeme, eres más especial e importante de lo que te imaginas. Eso es todo, me despido, recuerda ganar el juego de tronos" dijo mientras se iba desvaneciendo.

━━━━━━✧❃✧━━━━━━

Daenerys quedó completamente sola, y sintió que un agujero la iba engullendo hasta que solo vio una luz blanca. Sentía el cuerpo pesado, como si sus extremidades fueran de plomo. Sentía un dolor agudo en el cráneo y, poco a poco, fue retomando los sentidos. Escuchó una voz suave, "Princesa, es hora de despertar". Entonces abrió los ojos, vio un techo muy alto, al girar la cabeza, vio a varias sirvientas entrando en la habitación, abriendo las cortinas para dejar entrar la luz del día. La mujer que había hablado antes le volvió a hablar "Princesa, debe despertar, o llegará tarde", dijo de forma ansiosa.

Daenerys se levantó, estaba aturdida. ¿Dónde estaba? No reconocía este lugar, definitivamente no estaba en Mereen, tampoco en Dragonstone, ya que no percibía el aroma a azufre o la sal de mar. ¿Estaría en la fortaleza roja? Caminó de forma brusca hacia el espejo más cercano. Casi deja escapar un grito de terror, ¿Quién era la mujer del espejo? No era ella, no se reconocía. Estaba en el cuerpo de una niña, una de no más de 14 años. Se veía de la misma edad en la que ella se casó con Khal Drogo. ¿Syrax la había enviado a una realidad alterna donde no existió la rebelión de Robert Baratheon?

Estaba concentrada en su reflejo, que no habia escuchado que tocaban la puerta. Una sirvienta le dio una bata y se abrieron las puertas de su recámara. Se quedó sin aliento, en la entrada de su habitación estaba un hombre, sin duda uno de los más atractivos que jamás haya visto, tenía el cabello plata sobre los hombros, ojos color amatista oscuro, una sonrisa descarada y los ojos llenos de diversión. "Rhaenyra, es hora de iniciar el torneo a favor de tu hermano, es hora de irnos, mi pequeño dragón" dijo de forma socarrona. Ella solo atinó a pensar: ¿Quién demonios es Rhaenyra? y ¿Por qué los dioses no pueden dejarla en paz?